«A pesar de las vacilaciones oportunistas y nacionalista del camarada Gomułka que fueron especialmente pronunciadas después de la Iº Conferencia de la Kominform de 1947, el Comité Central del partido elaboró una línea política correcta, custodiando los principios ideológicos marxistas del Partido Obrero Polaco y fortaleciendo los vínculos del partido con la clase obrera.
Como resultado de esta línea correcta, nuestro partido ha mejorado considerablemente su prestigio entre las masas, y, sobre todo, entre la clase obrera. Esto se reflejó en la campaña para las elecciones sindicales y comités de fábrica. Esto se vio reflejado en la masa de los campesinos en las elecciones de las cooperativas. Además, el rápido crecimiento de nuestras filas es una indicación de la creciente confianza de las masas en nuestro partido.
Sin embargo, sería un abandono de los principios del marxismo si nosotros, que estamos considerando la cuestión de la desviación derechista-nacionalista de en nuestro partido, no pudiéramos criticar las graves carencias y errores en todas las ramas principales de nuestro partido, empezando por la política del propio Buró Político.
Aquí debemos detenernos en tener en cuenta que las tendencias oportunistas y derechistas del camarada Gomułka no siempre se rechazaron con energía suficiente por la dirección del partido antes de que se convirtiera finalmente en una desviación. La experiencia de nuestro partido tiende a justificar plenamente la tesis avanzada hace diez meses de la declaración de la Kominform, la cual aludía que:
«El peligro principal que enfrenta la clase obrera en la actual coyuntura es la subestimación de sus propias fuerzas y la sobreestimación de las fuerzas del enemigo». (Andréi Zhdánov; Sobre la situación internacional; Informe en la Iº Conferencia de la Kominform, 22 de junio de 1947)
El Comité Central del partido no analizó la relación entre el crecimiento de las fuerzas del socialismo, la producción a pequeña escala y los elementos capitalistas en la economía de las zonas rurales, presentando así una falta de claridad en la política del partido. El Comité Central, del mismo modo, no era lo suficientemente fuerte para repeler las concepciones oportunistas sobre la convivencia y el desarrollo de los «tres sectores» en nuestra economía, ideas que se propagaron libremente y que se expresaron en las diferentes ramas del partido. Esto dio lugar a una actitud de tolerancia por parte de la dirección del partido a ciertos casos de abandono de la nítida lucha de clases en el campo la cual debe encargarse en su ejercicio teórico y práctico de frenar el crecimiento de elementos capitalistas en el campo. Todo esto sólo podría dar lugar a que las organizaciones del partido perdieran las vistas correctas de las perspectivas revolucionarias, a un debilitamiento de la militancia de clase en determinadas secciones, en teoría la muerte por la lucha de clases.
Un claro ejemplo de la subordinación derechista y la tendencia oportunista de pasar por alto las contradicciones de clase en el campo fue la introducción de un precio fijo para todos los campesinos de los servicios de maquinaria agrícola en las estaciones de maquinaría. Esto sólo podría dar lugar a una distorsión de la idea de que las estaciones de máquinas son un arma para proteger a los campesinos pobres, daba la impresión de que nuestro partido no tiene el coraje suficiente como para frenar la explotación del campesinado rico.
Una ausencia similar de diferenciación de clases también se reflejó en la materia de la apelación a los campesinos para dar asistencia de mutua vecindad.
Finalmente, el liderazgo del partido falló en no criticar su política rural en cuanto al establecimiento de los territorios liberados. En consecuencia, los campesinos ricos ganaron una posición privilegiada en la campaña de reasentamiento.
La actitud tolerante de la dirección del partido respecto a los errores derechistas-nacionalistas del camarada Gomułka especialmente a sus tendencias a diferencias el camino de la democracia popular de la ruta ya seguida por la Unión Soviética y, derivando de ello, al oportunismo de pasar por alto la nitidez de la lucha de clases en el desarrollo de la democracia popular, sólo pudo tener un efecto negativo en las actividades prácticas del partido y en la educación de sus miembros.



















