«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Una acertada descripción del carrrillismo y su evolución en 1977


«La novedad más importante con respecto al grupo de Carrillo en los últimos meses ha sido su completa legalización. Decimos completa pues hace ya mucho tiempo que el carrillismo gozaba en España de una legalidad más o menos abierta. Es importante, de todas formas, que tratemos de analizar los aspectos nuevos de la situación, para adecuar a ellos nuestra táctica.

Es evidente que con la legalidad el carrillismo podrá utilizar nuevos medios, que en el pasado podía utilizar de una forma más limitada y que la reacción está utilizando ya recursos importantes para apuntalar su situación, y que aparentemente nuestro Partido se ve desfavorecido. Pero esto no deja de ser una apariencia, un aspecto bastante superficial y secundario. Hay otros hechos, que hay que tomar en consideración, y que están relacionados con aspectos mucho más profundos de la situación
actual.

En primer lugar, nosotros podemos afirmar que la situación actual va a acentuar mucho más el carácter burgués del partido carrillista. El partido de Carrillo con su legalización ha pasado a ser un partido integrado totalmente en la política de la oligarquía.

El carrillismo está subordinado a la oligarquía, ya no solamente en el plano de la ideología y de la política general, sino que se subordina directamente al Gobierno y a las instituciones del Estado. La situación actual representa la culminación de la política reaccionaria del postfranquismo y a la vez de la política de «reconciliación nacional». Estos dos aspectos de la política de la oligarquía se encuentran hoy completamente fundidos. Carrillo hoy se ve obligado a eliminar todo rasgo de aparente oposición que de una manera demagógica podía mantener en vida de Franco. Consciente del peligro que ello supone, agita el espantajo de «Alianza Popular» para dar la impresión que se «opone» a algo y para ocultar lo esencial esto es, que apoya la política del gobierno, que apoya a la monarquía, que apoya a las instituciones del Estado actual.

En esta situación. Carrillo tiene que renunciar completamente a los símbolos y tradiciones revolucionarias de nuestro pueblo, tildando de nostálgicos y de «viejos» fuera de la realidad a aquellos que manifiestan apego y cariño por esos símbolos y tradiciones. Un reflejo importante de esto lo hemos tenido con la aceptación carrillista de la bandera fascista. Pero con ello se sitúa en el campo enemigo ante la conciencia de sectores muy amplios de nuestro pueblo.

Otro aspecto que hay que considerar es el siguiente: en la medida en que permanecerá legalizado el partido carrillista acentuará su carácter burocrático. Es posible prever su completa transformación en un aparato electorero de burócratas panzudos, cobardes y reaccionarios, radicalmente opuestos al movimiento de masas. Es posible prever su creciente vinculación a intereses capitalistas específicos y la creación por parte del carrillismo de intereses de tipo capitalista propios, vinculados a su aparato y a sus más encumbrados dirigentes.

Todas estas manifestaciones del carrillismo están relacionadas con aspectos muy profundos de la situación actual: se trata de tendencias que se desarrollarán en el futuro, productos necesarios del desarrollo de la lucha de clases en nuestro país en las condiciones actuales.

Aquí es importante apuntar que, paralelamente, al desarrollarse estas tendencias en el seno del carrillismo, unas tendencias de signo radicalmente opuesto van abriéndose paso dentro del movimiento de masas. El movimiento de masas en nuestro país va extendiéndose y radicalizándose con ritmos agigantados. Dentro de una situación clarísima de crisis económica y política sin precedentes en la historia reciente de España, millones de personas despiertan a la conciencia política, piden cambios radicales, pretenden intervenir directamente en la lucha por sus derechos e intereses. En todos los sectores del pueblo español asistimos a una tendencia a organizarse, a manifestarse, a un gran impulso de la lucha popular.

Nosotros podemos afirmar que las condiciones actuales, los aspectos más de fondo de la situación actual, están empujando al revisionismo y a las masas en dos direcciones radicalmente opuestas, están abriendo más y más el foso entre el revisionismo y las masas. Esta no es más que una manifestación del proceso de agudización de todas sus contradicciones que está viviendo la sociedad española.

Un correcto análisis, y la práctica, nos dicen que el revisionismo carrillista se hace cada vez más reaccionario al desarrollarse la lucha de clases, de la misma forma que se hace más reaccionaria la burguesía de la que forma parte. Por ello opinamos que no se trata hoy, en absoluto, de dar «buenos consejos» a Carrillo y los suyos para que modifiquen su línea de acción y cometan menos «errores» de lo que se trata es de tomar conciencia del hecho de que Carrilo, al formar parte de la reacción, elaborará, a medida que se desarrollen los acontecimientos políticos, de una manera ineluctable, una política cada vez más reaccionaria, cada vez más opuesta a los intereses del pueblo, y se hará intérprete de exigencias e intereses cada vez más extraños al sentir y a las necesidades de las masas». (Documentos del IIº Congreso del PCE (m-l), 1977)

martes, 20 de noviembre de 2018

Los métodos terrroistas/conspirativos de Bakunin y su amenaza a los «doctrinarios» que no sean «hombres de acción» y le sigan en su empresa

Marx vs Bakunin

«En la segunda hoja, «Los principios de la revolución», se encuentra desarrollada la orden dada en los Estatutos secretos de hacer que «no quede piedra sobre piedra». Hay que destruirlo todo para producir «el amorfismo perfecto», pues si se conserva «una sola forma vieja» se convertirá en «el embrión» del que renacerán todas las demás formas sociales viejas. La hoja acusa a los revolucionarios políticos, que no toman en serio este amorfismo, de engañar al pueblo. Les acusa de haber levantado:

«Nuevas horcas y nuevos caldasos, en los que han ejecutado a los hermanos revolucionarios escapados de la matanza. (...) Los pueblos no han visto hasta ahora una verdadera revolución. (...) Para la verdadera revolución no hace falta individuos que marchen al frente de la multitud y que la manden, sino hombres ocultos invisiblemente en ella, que liguen invisiblemente una muchedumbre con otra y den así invisiblemente una sola y misma dirección, un solo y mismo espíritu y carácter al movimiento. La organización secreta preparatoria no tiene más que este sentido y sólo para eso es necesaria».

Ahí tenemos pues, denunciada al público y a la policía rusa la existencia de los «hermanos internacionales», tan cuidadosamente ocultada en Occidente. Más adelante, la hoja predica el asesinato sistemático y declara que para los hombres de la obra revolucionaria práctica, todos los razonamientos acercan del porvenir son:

«Criminales ya que impiden la destrucción pura y traban la marcha de la revolución. Sólo tenemos confianza en quienes manifiestan con hechos su fidelidad a la revolución, sin temer las torturas ni los encarcelamientos, y negamos todas las palabras que no van seguidas inmediatamente por la acción. No necesitamos más de la propaganda sin objetivo, de la propaganda que no determina con precisión la hora y el lugar en que deben realizarse el objetivo de la revolución. Antes al contrario, nos estorba y emplearemos todas nuestras fuerzas para contrarrestarla. (...) Obligaremos a callar por la fuerza a todos los charlatanes que no comprendan eso».

Las mismas amenazas han sido dirigidas a los refugiados rusos que no se han inclinado ante el papado de Bakunin y que él ha calificado de doctrinarios.

«Rompemos todo vínculo con los emigrados políticos que no quieran volver a su país para incorporarse a nuestras filas, y mientras nuestras filas sigan siendo secretas, rompemos con todos los ayudar a que aparezcan públicamente en el escenario de la vida rusa. Hacemos una excepción con los emigrados que se han manifestado como obreros de la revolución europea. No haremos más peticiones ni lamentos. (...) Quienes tengan oídos y ojos oirán y verán a los hombres de acción, y si no se suman a sus filas, no seremos los culpables de que se pierdan; de la misma manera, no seremos los culpables de que los que se ocultan entre bastidores sean aniquilados fríamente, implacablemente junto con los bastidores que se ocultan».

Bakunin es aquí perfectamente claro. Mientras que ordena a los refugiados, bajo pena de muerte, regresar a Rusia en calidad de agentes de su sociedad secreta –siguiendo el ejemplo de los espías rusos, que les ofrecieron pasaportes y dinero para ir allí a conspirar–, él se concede a sí mismo una bula papal para seguir tranquilamente en Suiza como «obrero de la revolución europea» y para trabajar en la redacción de manifiestos que comprometen a los desdichados estudiantes que la policía tiene encerrados en sus cárceles.

«No admitiendo ninguna otra actividad que no sea la destrucción reconocemos que las formas en que debe expresarse esta actividad pueden ser extremadamente variadas: veneno, puñal, nudo corredizo, etc. La revolución santifica todo, sin distinción. ¡Así, pues, el campo está abierto. (...) Que todas las mentes sanas y jóvenes emprendan inmediatamente la santa obra de la destrucción del mal, de la depuración y la ilustración  de la tierra rusa por el fuego y por la espada, uniéndose fraternalmente a quienes hacen lo mismo en toda Europa».

Agreguemos que, en esta proclamación sublime, el bandolero inevitable figura en la persona melodramática de Carlos Moor –de Los Bandidos de Schiller– y que el número 2 de la Justicia del Pueblo, al citar un pasaje de esta hoja, la denomina textualmente «una proclama de Bakunin».

Nadie se atreverá a poner en duda que estos panfletos rusos, los Estatutos Secretos y los escritos publicados en francés por Bakunin desde 1869 provienen de la misma fuente»(Karl Marx y Friedrich Engels; La Alianza Internacional de la Democracia Socialista y la Asociación Internacional de los Trabajadores; Memoria y documentos publicados por acuerdo del Congreso de la Haya de la Internacional, 1873)

Los defectos clásicos de una organización de tipo maoísta

Sartre repartiendo el periódico maoísta «La causa del pueblo»

«Esta actitud resulta del oscurantismo de nuestro pequeño burgués, de su negativa de toda teoría en general: procurando enmascarar su pasión por la ignorancia por la pasión de la organización, hace de ésta la primera condición de la unidad ideológica, la fuente de toda teoría. Ve en la organización no la fuerza que permite a la teoría revolucionaria materializarse y adquirir su potencial efectivo, sino el instrumento que colma el vacío teórico, consuela la ausencia de estrategia y hace olvidar la ligereza de algunas de las tácticas. Es la organización-muleta, que les permite a nuestros lisiados sin piernas avanzar. Es por eso que, a los ojos de nuestros maoístas, la organización tiene algo misterioso y es valorado como algo milagroso. Así como el crisol donde el alquimista transforma el vil plomo en oro brillante, cambiando por sus mismas virtudes, a nuestro ignorante pequeño burgués en un dirigente revolucionario. Diez no marxistas aislados, juntos forman una organización marxista, tal es el invariable precepto de base del movimiento maoísta. (...) 

lunes, 19 de noviembre de 2018

El futuro del arte y la literatura en la sociedad socialista según Bebel


«Cuando la sociedad nueva haya educado a los jóvenes hasta la mayoría de edad, cada cual se encargará luego de seguir su propia formación. Cada uno hará lo que su inclinación y sus disposiciones le dicten. Unos se dedicaran a una rama de las cada vez más brillantes ciencias naturales: antropología, zoología, botánica, mineralogía, geología, física, química, prehistoria, etc.; otros a las ciencias del espíritu, a la linguística, al arte, etc. Unos se harán, por pasión, músicos, otros pintores, escultores, actores. En el futuro no habrá ni gremios de artistas, ni de sabios ni de obreros manuales. Millares de talentos magníficos, hasta entonces reprimidos, se desarrollarán y darán a conocer su sabiduría y sus facultades cuando se presente la oportunidad. Ya no habrá ningunos músicos, actores, artistas ni sabios de profesión, sino por entusiasmo, por talento y por genio. Y lo que ellos rindan excederá a lo que actualmente se produce en estos campos, lo mismo que los productos técnicos, industriales y agrícolas de la sociedad futura superarán a los de ahora. Surgirá para las ciencias y las artes una era como jamás ha conocido el mundo, y sus creaciones estarán en concordancia con ella.

Nada menos que Richard Wagner imaginó ya en 1850, en su obra Kunst und Revolution [Arte y revolución], el renacimiento que experimentaría el arte una vez que existiesen condiciones dignas del hombre. Es una obra curiosa porque apareció inmediatamente después de una revolución fracasada en la que Wagner había participado. Wagner predice lo que traerá el futuro; se dirige directamente a la clase obrera, que tendrá que ayudar a los artistas a fundar el verdadero arte. Entre otras cosas, decía lo siguiente: «Cuando para los hombres libres del porvenir, el ganar el sustento ya no sea el de la vida, sino cuando, por el contrario, con el advenimiento de una nueva fe, o, mejor aún, ciencia, la obtención del sustento esté asegurada mediante una actividad natural correspondiente, en suma, cuando la industria no sea ya nuestra dueña sino nuestra sierva, entonces el objeto de la vida será la alegría de vivir, y aspirar a que, mediante la educación, nuestros hijos sean capaces y hábiles para gozar realmente de esta dicha. La educación, basada en el ejercicio de la fuerza y el cuidado de la belleza corporal, será puramente artística por afecto tranquilo al hijo y por amor a la prosperidad de su belleza, y cada persona será de algún modo un verdadero artista. La diversidad de las inclinaciones naturales hará que las más variadas direcciones alcancen una riqueza insospechada». He aquí un pensamiento socialista que coincide absolutamente con nuestra exposición.

En el futuro, la vida social será cada vez más pública. Esta tendencia la vemos del modo más claro en la posición de la mujer, enteramente cambiada en comparación con épocas anteriores. La vida doméstica se limitará a lo estrictamente preciso, mientras que la necesidad de sociabilidad tendrá el mas vasto campo ante sí. Grandes locales de reunión para conferencias y debates y para discutir todos los asuntos públicos, sobre los que en el futuro decidirá soberanamente la colectividad, comedores, salas de juegos y de lectura, bibliotecas, salas de conciertos y teatros, museos, gimnasios y campos de deportes, parques, paseos, baños públicos, establecimientos de educación e instrucción de toda especie, laboratorios, etc., todo ello equipado de la mejor manera posible, ofrecerán al arte y a la ciencia, y a toda clase de esparcimiento las mejores oportunidades para producir lo máximo. También responderán a las máximas exigencias los establecimientos para el cuidado de los enfermos y ancianos.

¡Qué mezquina nos parecerá nuestra época, antes tan alabada! Esta adulación por el favor y el sol de los de arriba, estos sentimientos serviles, de perro, esta lucha celosa de unos contra otros por el puesto preferido, llevada a cabo con los medios más odiosos y más bajos; y al mismo tiempo, opresión de las verdaderas convicciones, ocultación de las buenas cualidades, que podrían disgustar a los poderosos, castración del carácter, doblez de ideas y sentimientos –estas cualidades, que podrían calificarse en pocas palabras de cobardía e hipocresía, resultan cada día más repugnantes. Lo que enaltece y ennoblece al hombre, la dignidad personal, la independencia e incorruptibilidad de las convicciones, suelen ser en las condiciones actuales errores y debilidades. A menudo, estas cualidades arruinan a su portador, si es que no puede reprimirlas. Muchos no sienten su propio envilecimiento porque están acostumbrados a él. El perro encuentra muy natural tener un amo que le dé a probar el látigo cuando está de mal humor.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Recordando algunos puntos sobre la unidad marxista-leninista


«Las conclusiones del V Pleno del Comité Central han reiterado su fidelidad al marxismo-leninismo y al internacionalismo proletario como parte de él, y el compromiso de redoblar sus esfuerzos para defender y aplicar con resolución este principio. La defensa de la teoría marxista no consiste sólo en difundirla y en esforzarse por aplicarla; también es indispensable luchar intransigentemente contra las posiciones y prácticas anticomunistas, oportunistas y contrarrevolucionarias. 

El V Pleno ha llamado la atención sobre las enormes exigencias que implican para los partidos marxista-leninista el desarrollo del movimiento revolucionario y los compromisos con las tareas comunes del Movimiento Comunista Internacional (MCI). Nuestro Partido ha tenido presente esta realidad y por eso ha reiterado su apoyo a la construcción del socialismo en Albania, su solidaridad con los partidos y organizaciones marxista-leninistas y con los movimientos revolucionarios que pugnan por el socialismo y al mismo tiempo ha insistido en la obligación de influir efectivamente en las luchas de liberación de los pueblos.

Del mismo modo el V Pleno del Comité Central, se preocupó por buscar una elevación en el nivel teórico y político de los análisis sobré los problemas que afectan al MCI.

La construcción y desarrollo del socialismo en un sólo país es un elemento importante de nuestras preocupaciones. El apoyo a Albania Socialista es un asunto de particular relieve y exige a todo el MCI un esfuerzo teórico y práctico para lograr su avance exitoso para bien de los comunistas del mundo.

Ha resaltado su compromiso con las tareas que se desarrollan en favor del fortalecimiento de la unidad fundamentada en los principios. La vinculación a la revista «Teoría y Práctica», las tareas de preparación y realización de reuniones multilaterales, la contribución al éxito de los Campamentos Internacionales de la Juventud, son tareas que asumimos en la plenitud de su significado político, con la trascendencia que tienen en favor de la unidad entre los partidos marxista-leninistas.

Estamos convencidos de que la unidad del MCI sólo podrá avanzar en lucha permanente contra las ideologías burguesa y revisionista, que no sólo ejercen una influencia extraña o externa, sino que están presentes en el seno del MCI y constituyen un peligro permanente dentro y fuera de los partidos marxista-leninistas.

La agudización de la lucha de clases a nivel mundial se refleja necesariamente en el MCI y se manifiesta tanto en los análisis de las situaciones complejas de esta lucha como en las respuestas que se requieren para enfrentar y combatir con éxito a los enemigos de la lucha revolucionaria del proletariado y de los pueblos, contra las fuerzas que se oponen violentamente al desarrollo de la sociedad.

No es correcto, desde nuestro punto de vista, pretender la búsqueda de la unidad conciliando con las tergiversaciones a la teoría marxista, con las violaciones a los principios o las políticas erróneas. Estas, cualquiera que sea su origen, deben ser desenmascaradas y repudiadas sin vacilación. Por supuesto, asumir una posición pasiva, indiferente o «neutral» es profundamente erróneo y nocivo para los partidos que adoptan tal actitud.

Consideramos que no es una conducta comunista guardar silencio ante los errores políticos, pues la experiencia nos enseña que tales errores no causan daño y tarde o temprano salen a la luz pública, ya sea en los documentos o en la práctica. En tales condiciones, ninguna consideración puede justificar la pasividad que, en tal caso, sena complicidad con los errores. No es aceptable recurrir a la «independencia» de cada partido o al respeto mutuo, porque no puede haber independencia para mantenerse en posturas incorrectas y además, nadie puede reclamar que se le respeten sus errores.

El V Pleno resaltó la validez de la lucha intransigente contra el oportunismo, basado en la realidad de que él es una punta de lanza en el seno del movimiento obrero y el principal peligro para nuestros partidos.

El V Pleno prestó particular atención al examen de los problemas que en su opinión obstaculizan la dinámica de la unidad entre los partidos y organizaciones marxista-leninistas. Resalta en este ámbito el hecho de que en la actualidad no sólo la burguesía, sino sus agentes y colaboradores, propagan la supuesta «crisis del marxismo», cuando en verdad lo que está en crisis no es el marxismo sino las teorías y divagaciones que se le oponen o lo tergiversan.

Otros no llegan a ese extremo pero dejan notar el pesimismo y la desconfianza en la validez del marxismo y con tales conductas alimentan el oportunismo y la búsqueda de «nuevas» teorías para responder al desenvolvimiento de la realidad política, con salidas diferentes a la revolución y al socialismo.

En ese cuadro, es conocido el efecto perjudicial de las posiciones que niegan o disminuyen el papel de vanguardia de la clase obrera y de su partido político, con lo cual se oscurece la perspectiva del socialismo y se reduce el objetivo de la lucha revolucionaria al nivel de las transformaciones democrático-burguesas. En ese orden de pensamiento, se pretende someter el destino de los pueblos a los intereses de la burguesía o de la pequeña burguesía. Lógicamente, en el fondo se reniega de la posibilidad de convertir en realidad la victoria del proletariado y la posibilidad de construir el socialismo». (Partido Comunista de Colombia Marxista-Leninista; Sobre las conclusiones del V Pleno del C.C.; Por nuevos niveles de unidad entre los partidos marxista-leninistas; Publicado en «Teoría y práctica», Nº 7, 1987)

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Para conocer la historia del origen, desarrollo y degeneración del 
Partido Comunista de Colombia Marxista-Leninista véase nuestro capítulo: «El contexto de creación y degeneración del PC de C-ML/EPL» de 2016.