jueves, 18 de julio de 2019

Conversación con un reciente ex militante de RC de Llíria, sobre los últimos fenómenos de la organización; Equipo de Bitácora (M-L), 2019

Siempre es interesante conocer y exponer al público cómo actúan en privado las organizaciones revisionistas a todos los niveles: nacional, regional y local, y en este caso la carta es sumamente interesante por ciertos detalles particulares sobre la forma de proceder de su antigua dirección. 

Como ya advertimos, por el propio carácter ecléctico de este tipo de organizaciones, el fraccionalismo y la escisión son fenómenos asegurados, nuestra crítica muestra al público su podredumbre interna y agudiza lo que ya es un hecho. 

Pero como sabemos, salir de ese tipo de organizaciones retardarias es el primer paso, pero no el único:

«No queremos que se nos malinterprete en esta cuestión. No estamos diciendo que los elementos que hayan militado parte o gran parte de su vida en organizaciones revisionistas están condenados de por vida. No, el haber mantenido posturas ajenas al marxismo o el haber militado en organizaciones no marxistas es un proceso lógico que puede ocurrir en el desarrollo dialéctico de la vida, formación y maduración de un revolucionario desde sus inicios hasta que toma consciencia real y total de las cosas, y de ello dependen varios factores como el origen social, el contexto cultural del individuo, el ambiente en que se desarrolla, y los rasgos de personalidad que porta, que puede hacer que ese viraje sea más corto o más largo, tenga más ziz zags o menos. Pero tampoco nos equivoquemos, el mero hecho de separarse de un partido revisionista no significa que seas un verdadero marxista-leninista. Tal elemento debe realizar una autocrítica y examinar las razones de su salida; y si es motivada por razones de incompatibilidad ideológica debe preguntarse por qué ha militado entonces en esa organización; en caso de darse cuenta de esa incompatibilidad ideológica tiempo después de entrar a militar en dicho partido revisionista, entonces debe exponer qué es lo que ha llevado a dicho elemento a discrepar de la línea política revisionista de su partido; si finalmente se ha comprendido y expuesto correctamente el carácter revisionista de su vieja organización, debe demostrar en la práctica que no tolerará caer en el mismo lodazal de nuevo; del mismo modo que no debe obsesionarse ni dejarse deslumbrar con las desviaciones y corriente revisionista de su vieja organización, sino también estudiar y comprender el resto de desviaciones y corrientes revisionistas, así como ser consecuentes y exponerlas en igual medida». (Equipo de Bitácora (M-L)Antología sobre Reconstrucción Comunista y su podredumbre oportunista, 2017)

En consecuencia:

«Por ello es del todo estúpido teorizar que los comunistas deben absorber automáticamente las escisiones que se dan y se seguirán dando en estas agrupaciones. Todo lo contrario: se debe tener especial cuidado, ya que la mayoría de sujetos que abandonan estas organizaciones lo hacen por cuestiones personales o por cuestiones ideológicas mínimas que no le llevan a una ruptura plena con el lugar de donde proceden. (…) Esto significa que, si realmente han roto con ellas por cuestiones de principios ideológicos, tendrán que autocriticarse sin sentimentalismos que valgan y adherirse, finalmente, a la línea comunista sin excusas de ningún tipo. Si no es así, solo podemos decir que no pasarán nunca de ser, a lo sumo, meros simpatizantes y, quizá, de aliados en alguna cuestión determinada de los comunistas, pero nada más». (Equipo de Bitácora (M-L); Ensayo sobre el auge y caída del Partido Comunista de España (marxista-leninista), 2020)


[Nota: Por supuesto, el «Equipo de Bitácora (M-L)» no se hace responsable de las opiniones vertidas por sus entrevistados ni por las cartas en cuestión, sino únicamente por sus propias palabras, que siempre estarán basadas en una crítica ideológica y nunca personal. A nosotros nos es indiferente la persona de Roberto Vaquero, pero no haremos prisioneros con el aspirante a político demagogo. Para tal fin, analizaremos los propios documentos de RC. Pero, como es normal, hay temas que no podemos abordar sin recurrir a quienes sí estuvieron presentes en los eventos que, aquellos que somos externos a la organización, no pudimos presenciar. Para suplir esta carencia, y tal y como hemos dicho anteriormente, nos valdremos de las cartas y testimonios de exmilitantes.]

[Segunda nota: Como varios de los temas que vamos a comentar ya fueron abordados en otros documentos, este documento contará con varios anexos para que el lector vaya directamente a los temas referidos y no interrumpir la fluidez de la entrevista.]

«Entrevistado: Antes de nada, quiero dejar plena constancia de que la aceptación de esta entrevista y la respuesta a ésta tienen un único fin: denunciar lo que yo considero son los aspectos más evidentes de la podredumbre ideológica de la dirección, que no la base, de la organización Reconstrucción Comunista (RC), que, en términos marxistas, refleja el revisionismo imperante de su cúpula política.

Equipo de Bitácora: No hemos dejado de ver públicamente las diversas deserciones y denuncias de ex militantes hacia lo que había sido su referencia. Pero lo primero que querríamos anotar, es que es todo un gusto poder contar con un nuevo testimonio de otro ex militante de RC, sobre todo teniendo en cuenta la presión a la que se os somete a quienes deciden abandonar dicha organización. ¿Podrías contarnos brevemente cuales fueron las razones para empezar a militar allí?

Entrevistado: A los 19 años estuve militando seis meses en la UJCE –juventudes del Partido Comunista de España (PCE)–, pasando con aquella nefasta experiencia que chirriaba con lo que leía en Lenin, Stalin, etc. Había oído hablar algo sobre RC, y pese a que me habían llegado algunas cosas negativas sobre la organización, lo tomé como habladurías. Los vi en algunas manifestaciones y me pareció una organización seria que cumplía, al menos aparentemente, con lo que yo estaba comprendiendo que debía ser una organización comunista: disciplina, seriedad, belicosidad. Cuando hablo de la aparente seriedad de la organización en comparación con otras organizaciones, me refiero por ejemplo –entre otras cosas– al hecho de ver un bloque del PCE o sus juventudes en alguna manifestación y contemplar el espectáculo de ver gente con la bandera de la hoz y el martillo bailando, bebiendo alcohol, fumando y riendo como si una reivindicación fuera una juerga, y, por el contrario, ver en RC una puesta en escena que transmite la formalidad que la situación exige. Una formalidad que se va al garete cuando conoces la funcionalidad interna de la organización, la que realmente se lleva a cabo de puertas hacia dentro.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Cuáles fueron entonces las razones de tu salida? 

Entrevistado: La lectura, hará año y medio, del documento de Bitácora (M-L) llamado: «Antología sobre Reconstrucción Comunista y su podredumbre oportunista» de 2017, sumado a la casi inmediata corroboración de muchos de los juicios-críticas que en la antología se exponen, entre los que se incluyen por supuesto el tema del plagio. Es gracioso que RC pese a haber calumniado a Bitácora o ningunearlos, recurren sistemáticamente al hurto descarado de vuestros trabajos teóricos para suplir el «estudio», vamos, al menos cuando no encuentran un refrito de tal o cual tema político en internet [1].

Desde entonces yo tendría una vertiginosa caída moral de la que tuvieron constancia los responsables políticos y significó un deterioro para mi actividad. La ambivalencia entre ser un estorbo y empujar hacia adelante a pesar de las convicciones mermadas se agudizó tras las últimas salidas de miembros –dejando críticas importantes– a principios de 2019, por lo que finalmente mis camaradas de  Llíria y yo abandonamos definitivamente la organización.

Añado que, como se prohibieron recoger críticas por escrito, así suelen negar que haya críticas de la gente que se marcha. Incluso han llegado a negar que se hayan marchado, si la cosa se pone fea –básicamente que se haga pública la salida de militantes– alegan que «han sido expulsados». Demencial.

Cabe decir que al momento de leer la antología contacté con mi responsable para pedirle explicaciones, a partir de ahora llamémosle don «F». Él me respondió que «Ya quedaríamos, que todo lo que pone ahí es falso o hay un 1% de verdad». Evidentemente nunca dio la cara, algo muy propio de él, en lugar de eso me envió a un camarada que al terminar de conversar constató que yo no sólo no estaba convencido, sino que también estaba totalmente desmoralizado.

Finalmente decidí hablar con un responsable, exponer una serie de críticas –amiguismo, negar críticas de camaradas que se habían salido– y dejar constancia de mi desvinculación total de la organización y su entorno.

Al salirme de la organización, don «F» se dedicó a amenazarnos y calumniarnos vía Instagram a mi ex pareja –por subir contenido político ajeno a RC, concretamente de vuestro medio–, y a mí –por defenderla y señalarle lo sin vergüenza que es por ser cómplice de la farsa que es RC–. Como normalmente suelen negar todo esto. Adjunto las capturas del sujeto intentando amedrentar a mi ex (*) así como las capturas del mismo dejándome amables advertencias de que «Ya nos veremos por Llíria» (*). Lo que en lenguaje de RC quiere decir sutilmente lo que todos tenemos en mente: acoso y derribo hasta conseguir el silencio del mismo. Algo que no va a ocurrir.

Como se puede constatar, hay un nerviosismo que caracteriza todo lo que escribe este sujeto de RC, llegando a inventar sin ningún tipo de escrúpulos barbaridades como presuntos ataques de ansiedad, infidelidades, supuestas críticas de indisciplina durante mi militancia, etc. Esto entiendo que visto desde fuera pueda parecer una cosa menor, un cruce de palabras subidas de tono o un cruce de acusaciones despechadas entre ex camaradas, pero debe entenderse que esto es una más que habitual respuesta que tienen los dirigentes al irse la gente –sobre todo con críticas a la organización–. Solo hay que plantearse el porqué de ataques personales infundados –y aunque fueran fundados– en lugar de una confrontación ideológica seria: hacen esto porque no pueden enfrentar el tema por vías serias. Por eso acuden al escarnio y, si pueden, la violencia.

Quien nos conoce sabe que todo lo que han ido diciendo de nosotros  es sencillamente mentira, y seguramente se habrán dado cuenta que este tipejo, don «F», es un mantenido del partido que vive de las cuotas de los militantes. Para ilustrar la actividad de estos valientes revolucionarios: en sus tiempos libres –mucho se ve– se dedican a acosar por las redes sociales o perseguir por la calle a varios «enemigos del partido», es decir, todo aquél que no acepta su línea, lo haga con argumentos o mofas. Recientemente han sido conocidos por haber acosado hasta la extenuación a un simpatizante del PCE (r). Los contactos iniciaron a través de una militante de RC, tiempo después quedaron para tomar algo y allí le estaban esperando dos militantes más para intentar agredirle (*). Poco después le buscaron en su casa y le animaron a bajar para volver a intentar agredirle (*). El siguiente paso fue pintarle las calles de su barrio y el portal de su edificio (*), también denunció el verse perseguido desde un coche al salir del trabajo por estos elementos (*). Una vez denunciado públicamente este hecho en redes sociales y repudiado por todos los antifascistas, el señor «F» y compañía cambiaron de táctica a la de hacer pintadas en su lugar de trabajo, pero esta vez para disimular que los ataques eran de RC pasaron a hacerle esvásticas (*)(**). No defenderé la línea política del PCE (r) ni de ningún otro grupo revisionista, ya que la repudio profundamente, pero no puedo al menos que sentir vergüenza por estos «métodos de confrontación» de mi ex organización. En otro orden pero en el mismo sentido: se han visto recientes denuncias similares con pintadas de RC en pisos de particulares, con el objetivo de amedrentar a sus víctimas (*). Esto se les está yendo de las manos, ya que supone exponer aún más sus acciones, que no pueden ser calificadas sino de lumpen [2]. No hay más ciego que el que no quiere ver.

De verdad, a la gente de RC que llegue y lea esta entrevista, a los que me conocéis y conocéis a don «F», sentid un poco de vergüenza del sitio en el que estáis, sentid un poco de vergüenza de la farsa que yo mismo colaboré en mantener y que ya niego con todas mis fuerzas. Sed críticos, romped porque la alternativa siempre es posible. Y, sobre todo, sed conscientes de que todas las acciones que puedan desarrollarse desde una organización revisionista-sectaria del tipo RC no tiene ningún valor cualitativo respecto al desarrollo de la organización y puesta en marcha de las luchas del proletariado. Más bien ocurre todo lo contrario, todas las acciones y desarrollos que puedan realizarse suponen un gran obstáculo para los verdaderos revolucionarios hoy ocupados en la reorganización del movimiento marxista-leninista.

Equipo de Bitácora (M-L): Ahora parece ser que la nueva carta de presentación de RC con la que pretende captar a incautos es el llamado Frente Obrero (FO). ¿Qué opinas del mismo? ¿Cómo veis actualmente el nivel de influencia de RC como para desplegar un frente de masas como pretende ser el FO? ¿Ha solventado su falta de presencia en el sindicalismo obrero por ejemplo?

Entrevistado: RC, con el FO, intenta emular en varios aspectos frentes como los del FRAP (1971-1978) o el Frente Popular del (1936-1939), con comparar los programas de los tres se puede constatar esto. Ni qué decir tiene que de estas dos organizaciones no extrae lo positivo de sus experiencias ni tampoco los errores a evitar. El FO es la versión sectaria de aquellos dos, un producto artificial que responde totalmente a la política creacionista que tiene RC: por un lado intentar paliar su nulo trabajo en los sindicatos obreros diciendo que despliega un «frente de masas obreras» –pese a no tener influencia entre ellas–, y de otro, para reforzar su política de reclutamiento basada en pescar entre la juventud más inocente, a lo que ahora ha sumado con el FO a buscar incorporar o tener el apoyo público de los nostálgicos que tienen un apego sentimental a siglas o conceptos que suenan a una época más combativa, en concreto los militantes más eclécticos del viejo PCE (m-l) que precisamente permitieron su ruina.

Vosotros resumisteis bien el programa inicial del Frente Obrero (FO) [3]: en algunos puntos eran ambiguos, otros anacrónicos, y en otros oportunista. Ciertamente parecía como tratar de reeditar el programa republicano burgués del VIº Congreso del Partido Comunista de España (PCE), elaborado por Carrillo-Ibárruri (*) en 1960, y adaptado por RC en 2017. Ahora el programa del FO lo han intentado maquillar, pero lo importante aquí es ver su praxis, y se está viendo que RC está tirando hacia un derechismo cada vez más evidente, que luego me gustaría comentar.

El asunto es que, como se puede deducir, es un frente creado por y para el partido –otro más, y he perdido la cuenta–, con lo cual se le incorporan las mismas deficiencias que al partido, sumado a las que puedan surgir nuevas propias de un pretendido «frente de masas». No sé hasta qué punto la creación de un frente compuesto por otras ramas del partido puede traducirse en una progresión a la hora de influencia, cohesión, organización y trabajo para con las masas. Vamos, la historia de siempre en RC, ser los mismos tanto en partido como en los «frentes» que dicen conformar.

Esta política que llevan históricamente plantea dos errores según he visto: por un lado muchas de las proclamas y conceptos me recuerdan bastante a la tesis jruschovista de la «coexistencia pacífica» en la que se pretendía que los regímenes capitalistas cayeran rendidos por el ejemplo del «socialismo soviético», digo esto, porque salvando las distancias en las comparativas, intentan hacer algo parecido con el FO y con el reciente Frente de Obreros en Lucha (FOL) gritando la proclama «por un sindicalismo de clase y combativo», pretendiendo que los trabajadores de otras organizaciones sindicales caigan rendidos ante ellos y mágicamente se organicen con ellos por el simple hecho de «plantear un sindicalismo alternativo». Por otro lado por el esperpento ideológico que supone crearse uno mismo el sindicato bajo las circunstancias actuales –hegemonía de CCOO y UGT, bajísima tasa de sindicalización del proletariado–, una quimera, mucho más viendo la poca experiencia sindical de RC que habéis documentado a través de viejos ex militantes de la cúpula, cosa que puedo constatar que no ha cambiado mucho desde entonces. En realidad la proclama de un «sindicalismo combativo» intenta conciliar con el sindicalismo en su sentido más gremialista, siendo este último la organización espontánea del proletariado que está destinada por su naturaleza a la lucha económica-reformista, de la cual no puede salir y encauzarse por una senda revolucionaria sin una claridad ideológica del partido, cosa que RC no puede cumplir por sus múltiples defectos y desviaciones que son bien sabidas.

Tampoco les auguro mucho futuro por lo ya comentado, pero bueno, en la realidad paralela que vive RC para ellos puede pasar cualquier cosa, como ganar la alcaldía de Sedaví en las elecciones municipales de mayo de 2019, como creían y pregonaban a diestro y siniestro.

La cúpula de RC está tan perdida y es tan oportunista que mientras fustiga a otras organizaciones por su discurso interclasista, ellos, que además no tienen un solo pie en las organizaciones obreras de masas, se han atrevido a lanzar eslóganes como «En apoyo al pequeño comercio de barrio, por la solidaridad entre trabajadores» (*). Lo que no ha tardado en recibir las mofas aludiendo que RC busca «El apoyo a la pequeña burguesía, por la solidaridad entre clases sociales» (*). Un eslogan que junto a la praxis de estas nuevas organizaciones satélites la pretendida «solidaridad entre clases trabajadoras» empieza a sonar sospechosamente a la pretendida búsqueda de la mejora material e igualación entre clases al estilo de Bakunin-Lassalle, una confusión ideológica contra la cual Marx-Engels tanto lucharon. Como digo, un partido comunista tiene como primer objetivo primordial conquistar la confianza de la mayoría del proletariado, inmediatamente en segundo escalafón debe tratar de tener como aliados a la pequeña burguesía de la ciudad, pero incluso ellos son unos aliados secundarios en comparación con los campesinos pobres, los obreros desempleados o la juventud de origen proletaria. No digo que no deba empezar a hacerse lo segundo si no se ha conseguido lo primero. Pero desde luego en el caso concreto que hablamos –que no es un partido comunista sino revisionista– el querer tratar de ganarse a dicho colectivo de los pequeños comerciantes cuando no eres ni de lejos un representante autorizado de la clase obrera porque no tienes presencia entre ella, se torna sospechosamente oportunista. Aunque no es de extrañar este lema, porque precisamente como salió a la luz, nuestro Secretario General, Roberto Vaquero, se convirtió en un afable pequeño burgués y fundó su propio negocio –donde llegaron a trabajar gratis algunos militantes– gracias a las cuotas de militantes y simpatizantes [4].

Equipo de Bitácora (M-L): RC desde luego rompe moldes: monta un frente de masas sin que su partido tenga influencia, y trata de ganarse a la pequeña burguesía sin que tenga aún presencia entre la clase obrera. Empiezan la casa por el tejado. Quizás esto es lo que ellos consideran forjar el partido de «nuevo tipo», pero no el del leninismo, sino el del revisionismo maoísta.

Entrevistado: En el caso del FO, es innegable que el propósito político del FO es muy atractivo y sugerente –al menos en apariencia–, por un lado porque se camuflaban las siglas del partido en otro frente que todavía no está  desgastado por los escándalos, ni demasiado vinculado a RC –aunque esto ha empezado a dejar de ser así–, lo cual implicaba –al menos en un inicio– el no espantar al noventa por ciento de la gente que se intenta atraer. Por otro lado, por el aspecto de amplitud ideológica que tiene, haciendo creer que es un frente político donde convergen distintas posturas con unos mínimos en común, pero lo que realmente pasa es que el partido está detrás de todo hasta en la sopa, porque no hay ninguna organización más, es decir, ajena a RC.

Equipo de Bitácora (M-L): Sin duda, es otro de los medios que buscan para llamar la atención. Si antaño era los desfiles y pintadas para hacerse la foto y colgar videos, ahora parece ser que buscan otros medios.

Entrevistado: El llamado Frente Obrero (FO) tiene algunas apariciones mediáticas que más que dar cuenta de razones de tipo trabajo comunista, lo que hay, fundamentalmente, es un afán de propaganda en toda regla; véase el caso del escrache a Errejón, tan vitoreado por el FO-RC.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Qué ocurre con ese caso?

Entrevistado: Digo esto por el caso del escrache a Errejón, sobre el cual han circulado varios comunicados denunciando desde el gimnasio popular llamado Hortaleza Boxing Crew y por el hecho de que los medios de comunicación no han dicho toda la verdad de esta historia. En dichos comunicados se decía que desde el gimnasio se había planificado traer a varias personalidades públicas para concienciar y recaudar apoyos para que el local evite ser desalojado, uno que utilizaban junto al Banco Obrero Solidario de Alimentos (BOSA), la cara light y social de Reconstrucción Comunista (RC). Ante esto, el reformista Errejón fue a interesarse por la situación –muy posiblemente por la proximidad de las elecciones–. Como relata el responsable del gimnasio Julio Rubio, que dio su testimonio totalmente indignado [5], Errejón estuvo hablando con él junto gente del BOSA de puertas para dentro un buen rato, sin que nada extraño sucediese. Un rato después, y sin avisar, el Frente Obrero (FO), la cara más agresiva y general de RC y básicamente la misma gente del BOSA –todos de RC al fin y al cabo–, aprovechan la situación fuera del gimnasio para formar un escrache contra Errejón mientras se filma para la propaganda política de RC. ¿Cómo se sintió la gente del gimnasio? La palabra más acertada es «utilizados». El director del gimnasio dijo públicamente que él no lamenta el escrache, sino que no se consultase con las otras organizaciones, así como toda la pantomima de conversar con él tranquilamente de puertas para dentro y después esperar a que estuviese fuera para sobreactuar mostrándose «indignados» y grabarlo –y editarlo, pues hay cortes con las respuestas del líder reformista– para darse publicidad entre los medios de comunicación. Queriendo darse así una sensación de poder y compromiso que no existe, ya que durante el escrache se ignoró la problemática del local en todo momento. Esto fue de un oportunismo que solo es comparable con el del propio Errejón o el de los medios de comunicación, que acosaron al dueño del gimnasio días después cuando en cuatro años nunca se interesaron por la situación. Ante esta situación, el gimnasio popular, el barrio y el entorno de éste ya no confían en el FO y lo repudian, diciendo que detrás está RC y que solo quieren publicidad. Y a saber los casos concretos que no habrán podido conocerse porque los espacios utilizados no expusieron los hechos.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Querrías añadir algún ejemplo más significativo de la deficiencia en el trabajo?

Entrevistado: En un instituto de mi pueblo, Llíria, intentamos hacer la misma agitación estudiantil que se produjo en Madrid en la que los estudiantes consiguieron una serie de reivindicaciones importantes. Vino gente de las juventudes del FO –gente del FO a fin de cuentas– desde Valencia para ayudarnos. Por errores de precipitación y por no estar preparadas las condiciones subjetivas en el instituto –concienciación y apoyo del estudiantado, básicamente– la cosa salió mal, pudo ser peor ciertamente. El punto culmen fue una manifestación-huelga que no secundó ni un 5% del instituto. Lo importante de subrayar aquí es que a las estudiantes del instituto con las que se trabajó para que pudieran ser las que movieran el asunto, una vez encontrados todos –las chicas del instituto y la Juventud del FO– en la incertidumbre después del fracaso, se las ignoró y dejó a su suerte – a merced de las posibles expulsiones, amonestaciones, multas, etc. que, por cierto, se dieron–. Esto demuestra de nuevo el nivel de compromiso de RC con «la causa». Esto no es una exageración porque las chicas del instituto y nosotros –la gente que nos hemos salido– tenemos contacto aún y hemos organizado charlas dentro del instituto y otras actividades, tras los acontecimientos. Nadie del FO-RC les preguntó nada a partir de aquel bochorno, prometo que llegué a oír –por parte de un cargo responsable– que «La culpa era de ellas por no hacernos caso»; la culpa es de las masas, no de la vanguardia, vaya. O dicho con otras palabras: el izquierdismo echando la culpa a las masas por no «entender».  

Las muchachas nos llegaron a decir, posteriormente al saber que la gente de mi pueblo y yo no estábamos ya en el FO, que se habían sentido manipuladas y sobre todo usadas por la gente de Valencia, me recordó a la gente del gimnasio popular de Madrid con el asunto de Errejón. Se intentó usar a las chicas como meros instrumentos. No me escandalizo por el hecho de que si hubiera salido bien ello serviría para, además de organizar un instituto, propagar la existencia y trabajo del FO y sus juventudes; aquí el asunto es que se ignoró olímpicamente a las muchachas cuando unos días antes la gente de Valencia decía «sentir orgullo de ellas» e historias de este tipo que son clásicas para engatusar a las personas que todavía no se fían de RC. Apelar a las emociones para el convencimiento y luego, si sale mal, hasta luego, ya te apañas con la que te va a caer –posibles expulsiones, expedientes o lo que venga–.

Conclusión: la idea del frente me parece sumamente buena en cuanto al concepto político y necesario, ya que el desarrollo de un frente que pueda aglutinar a las capas populares del país es una exigencia histórica, siendo organizadas y dirigidas por la iniciativa del partido marxista-leninista cuyo fin sea la toma del poder por el proletariado. Pero lo que está el partido haciendo desde el frente –que es básicamente RC–, al menos de lo que va saliendo en concreto como Madrid o Valencia, lo rechazo.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Se puede explicar por qué desde RC tienen el eslogan del FO de abstenerse de votar «Contra la farsa electoral» (*) y después presentarse de nuevo con una tapadera, la Candidatura Popular Sedavi, bajo el eslogan por el «Voto útil» (*)?

Entrevistado: Históricamente la postura de RC sobre las elecciones ha ido cambiando dando bandazos, aquellos que ellos llaman «cambios dialécticos» aunque sus cambios no tengan una explicación lógica.

En principio RC ha argumentado, desde 2012, que boicoteaba todas las elecciones porque:

«No existe un partido con capacidad en el Estado –ya que el partido comunista no existe–, para realizar un trabajo que suponga un avance para la clase obrera». (Reconstrucción Comunista; De Acero, Nº5, 2014)

Poco después anunciaron que tras celebrarse el IIIº Congreso de RC de 2015 los militantes habían decidido que podían pasar a constituirse como «partido» –otro montaje pues se habían dado de alta en el registro de partidos desde 2014, como comento en otra parte de la entrevista (*)–, pero la línea electoral para las generales o municipales no cambió pese a que ahora se llamaban partido, se seguía apelando al boicot.

Además del argumento anarquista, repetían que no se presentaban porque:

«Tendría también, dicho todo esto, un papel de legitimación». (Reconstrucción Comunista; De Acero, Nº5, 2014)

A lo que añaden que la utilización de las elecciones solo serviría para:

«Entendemos que presentarnos solo serviría para desgastarnos, debilitarnos, no sacar ningún rédito político o fortalecimiento». (Reconstrucción Comunista; De Acero, Nº5, 2014)

Recomiendo que lean el artículo de Lenin: «Caricatura del bolchevismo» de 1909, para que se vea cuan falso es esta postura.

Ahora en 2019 RC cambia de parecer, aunque como siempre, mudando de posiciones gradualmente y sin hacer autocrítica. El caso de las elecciones en Sevadí parece surrealista. Por un lado RC mantiene desde el FO el eslogan de boicotear la farsa electoral, eslogan similar al que utilizaba el PCE (r) con su: «Boicot activo a la farsa electoral» (*). Dichos lemas dan a entender que las elecciones burguesas deben ser abandonadas por los comunistas y no participar en cualquier tipo de elecciones [6], aunque luego en sus comunicados sobre las elecciones den diversas excusas como la falta de fuerzas. En cambio desde la CPS (Candidatura Popular Sedaví), que es una creación de RC para dicha localidad, se anima a lo contrario, a saber: todo al voto útil, arreglar columpios, un bus, eliminar burocracia y demás propuestas que pueden ser vistas en su programa municipal «revolucionario». ¡Votadnos y confiar en las suculentas reformas que tenemos pensado para el pueblo de Sedaví!

Ya ni entrar en el hecho de que en la lista de la candidatura hay gente que ni es del pueblo y se ha tenido que empadronar meses antes de las elecciones municipales para poder estar en la lista.

El hecho de negar que la candidatura es el partido –véase las redes sociales de la candidatura– es muy descarado, no me veo yo defendiendo esa pantomima. Gente de la lista de la candidatura municipal que en sus redes sociales les falta un cartel poniendo «milito en RC» diciendo que la candidatura no tiene ligazón con RC porque en la lista hay gente del BOSA y «vecinos de Sedaví», que, curiosamente, son los últimos en la lista, dejando a los primeros que –extrañamente– llenan sus publicaciones e imágenes de perfil con propaganda de RC y el FO. Luego se dirá que este y aquél son chivatos y no sé qué. Sinceramente, hay que ser realista por favor, sólo hay que mirar tu perfil personal en las distintas redes sociales como Facebook unos minutos para constatar dónde te organizas.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Estás diciendo que se vendía la idea de que podían ganar la alcaldía en Sedaví?

Entrevistado: ¡Sí! ¡Y tanto que vendían que iba a ser un triunfo! Nada más hay que ver los comentarios que aún están en las redes sociales oficiales de la CPS (*)(**), que si alcalde que si concejales por doquier, etc. Me duele por la gente de base que se dejó horas en eso. De nuevo fue esperpéntico el discurso de que la Candidatura Popular de Sedaví no era RC, cuando todas sus listas indicaban lo contrario, lo cual fue motivo de mofa una vez más, por aquello que siempre se ha señalado: las mil tapaderas mal disfrazadas de RC. La realidad les ha golpeado, no solo no han ganado, sino que hasta la escoria de Vox ha sacado más votos.

Equipo de Bitácora (M-L): Respecto a lo anterior que has comentado. ¿Cuál es tu opinión personal sobre las tácticas deficientes de seguridad de RC –como la moda de poner la cara de los militantes con el sello de Frente Obrero– o el continuar con la política de que cuanto más se llame la atención mejor?

Entrevistado: Sinceramente choca con la paranoia que mucha gente de la organización tiene luego a la hora de hacer las cosas. Es bastante llamativo que luego se «sospeche» de informantes o de policías secretas y movidas así cuando la cosa es como es, en vuestra antología está recogido de sobra el exhibicionismo pueril y la falta de seguridad de la que ha adolecido el «partido» [7].

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Qué puedes decirnos del IVº Congreso de RC de 2018?

Entrevistado: Participé en el debate a nivel regional. Pues opino lo mismo que en relación al resto de demás «congresos», que son una pantomima, pues todo está decidido de antemano. Un ejemplo que es muy conocido: en los documentos del «IV Congreso» de 2018, en el que leí la línea y participé en su debate, se puede leer lo siguiente: 

«De este conjunto de destacamentos se refundaría Reconstrucción Comunista como Partido Marxista Leninista (Reconstrucción Comunista) en el III Congreso en 2016, constituyéndose como Partido Comunista». (Reconstrucción Comunista; De Acero, Nº11, 2018)

Esto es una mentira nivel RC en toda regla (Risas). Vamos a ver, que se asome quien quiera al registro de partidos y ponga el nombre del «partido». Allí consta que está registrado desde el 06/10/2014. No hay que ser un genio para deducir que la decisión de autodenominarse partido se tomó mucho tiempo antes que ese «congreso» –que por cierto se celebró en abril de 2015 y no en 2016– y que por tanto ese «congreso» fue un paripé para decir a todo que sí y aparentar ante las bases que todo es muy democrático; ya estaba todo decidido previamente desde 2014.

Para comenzar, te das cuenta de que todo es una farsa cuando la llamada que se hace a los militantes a los debates –regionales en mi caso– son sin previo aviso de lo que se va a tratar ni de lo que hay que preparar, ahí puedes discernir que importa bien poco la preparación ideológica, solo el paripé de hacer creer a los militantes que están participando y disfrutando de lleno del centralismo democrático. Entonces te encuentras con que vas a tratar una serie de documentos y línea política que desconoces su concreción, y, por supuesto, no puedes llevarte ningún papel a casa, no sea que saques una copia de eso y lo expongas al público para que sean –más aún– el hazmerreír del mermado movimiento comunista español. Es comprensible que el documento del IV Congreso lo saquen año y algo después –siendo la primera vez que publican algo de sus congresos tras vuestra correcta crítica en ese sentido–, pero tras haber hecho modificaciones y arreglos post-congreso para que sea mínimamente presentable, aunque pese a todo se expongan desviaciones como que:

«El feminismo de clase solo puede ser aceptado por nosotros si es el feminismo marxista». (Reconstrucción Comunista; De Acero, Nº11, 2018)

Donde olvidan que feminismo y marxismo son irreconciliables, aunque intenten apellidar al feminismo con los eufemismos de «clase» que quieran. Los intentos de apellidar al ecologismo, al nacionalismo, o al feminismo de «marxista», no es sino un intento de intentar pasar la mercancía revisionista [8].

Viendo esto, no quiero imaginar los esperpentos que pudieron haber sido los anteriores «congresos», hacen bien en guardarlos en cofres bajo llave.

Recuerdo proponer una enmienda para modificar una parte del texto que a todas luces parecía extraído del PCE (r). Hablo de lo que se puede leer en la página 43 de la undécima revista De Acero sobre el «IV Congreso». En aquél fragmento –en el momento del debate– decía algo así como que en España no había habido ningún tipo de ruptura entre el franquismo y el régimen actual, que la transición fue una farsa por completo; así tal cual. Ahora, al menos, lo que podemos leer no es tan bestial, buen trabajo chicos. Yo proponía modificar eso básicamente diciendo lo contrario, que sí había habido un cambio de importancia en la superestructura –con el paso a un cuerpo jurídico e institucional democrático-burgués [9]–. En definitiva, que sí había habido una transición desde el fascismo a la democracia burguesa pese a servirse de todo el aparato del estado fascista e incluso dejar supervivencias de ese mismo régimen al actual [10]. Pero siendo lo determinante, lo decisivo, el nuevo método de dominación democrático-burgués como maniobra precisamente para mantener a las masas aplacadas. El pobre «F» se vio en apuros para defender tamaña enormidad, hizo lo que pudo: aceptó que el texto podía dar lugar a «equívocos» pero que había que saber interpretarlo bien para no caer en errores… En fin, que cada uno juzgue por sí mismo si el marxismo-leninismo debe ser una especie de texto ambiguo sujeto a interpretaciones o algo por el estilo. Finalmente, a la hora de votar, salió adelante la enmienda; vaya Dios a saber cómo se tomaron eso en Madrid, espero que el Secretario General estuviese orgulloso de Valencia y de su servidor.

Sin más, hubo gente que, como dije, no sabía ni qué hacía ahí, gente que no propuso nada, no objetó nada, no dijo nada. Se limitó a alzar o bajar la mano según miraba a Don «F». Me figuro que en el resto de regiones se habría dado una situación similar con los dirigentes correspondientes.

En relación al maoísmo solapado que habéis revelado muy bien en algunos escritos: en el Congreso de 1973 del Partido Comunista de China (PCCh), si vemos los vídeos disponibles sobre las votaciones, el propio Mao es el que primero alza la mano o no para dar su opinión, a lo que el resto espera a ver su decisión, y le apoya unánimemente. En este caso no fue tan extremo, ya que salí vencedor, otra cosa sería hablar de los congresos, pero es una muestra de que como dijisteis, hay mucho de centralismo burocrático, seguidismo y culto a los jefes, tan clásico del maoísmo revisionista.

Nada más que comentar sobre mi experiencia en la democracia interna del partido.

Equipo de Bitácora (M-L): A RC se le ha criticado desde otros círculos exteriores por la predominancia de jóvenes en el partido. ¿Cuál es tu opinión personal sobre esto en concreto?

Entrevistado: Comprensible hasta cierto punto sabiendo que es una organización joven en su naturaleza, surgida de la juventud y empujada por jóvenes. El Partido Comunista de España (marxista-leninista) (1964-1992) también era un partido joven en composición y trayectoria. Lo que no se puede negar es el cúmulo de deficiencias que esto implica: seguidismo a ultranza hacia gente con más «experiencia» –edad, básicamente–, ausencia de juicio crítico en gente joven más interesada en la apariencia política que la formación política, un delirante temor a analizar cualquier crítica o sugerencia que provenga de fuera de la organización.  

Hay aspectos de RC que son o al menos a priori parecen ser rompedores en cuanto al revisionismo clásico y cotidiano, esto se dice y no hay ningún pudor en reconocerlo. Aquí el asunto, que para mí es lo más grave y peligroso, es la apariencia general de la organización de puertas para fuera, la dirección, y el discurso en general, que manifiesta «una lucha sin tregua contra el revisionismo» y «a favor de recuperar la pureza ideológica del marxismo leninismo»…, una apariencia que realmente lo que hace es encubrir una falta teórica abrumadora que sólo con escarbar un poco se puede constatar y cuyas implicaciones prácticas se pueden apreciar en la antología recogida por los camaradas de Bitácora (M-L) –apoyo a los naxalitas, la ICOR, feminismo de clase, centralismo burocrático, ausencia de crítica y autocrítica y a lo sumo una caricatura de éstas, etcétera. Es un problema que si no se analiza muy bien no se cae en cuenta, dejando que el folclore, las pasiones, y el temperamento joven nos empujen a ignorarlo.

Lo más importante, siguiendo con lo del seguidismo, es la indiscutible autoridad que ese carácter casi enteramente juvenil confiere a las pocas personas adultas de la organización, fundamentalmente al SG. No le concedería mayor importancia, pero es que coincide el carácter cuantitativo de jóvenes con el carácter cualitativo de falta de criticismo en la organización, y no es una relación arbitraria. Expongo en la siguiente pregunta que hay gente que es consciente de la existencia de la antología que habéis elaborado, la ha leído, y no se dignan a cuestionar nada: un poquito de folclore aquí, unos gritos que muevan las pasiones allá y ya está, a seguir con el circo, de auténtica vergüenza.

Es normal que, entre una cantidad destacada de simpatizantes y militantes jóvenes, por varios factores, no solo por la inmadurez política, sino por la aparente concienciación –aunque obviamente embrionaria– de mucha juventud respecto al poco y precario futuro –o también presente– que hay bajo el capitalismo. Lo que se ve reflejado en los frentes del partido-secta es que casi sólo hay jóvenes que han aprendido unas cuantas consignas y enunciados de los dirigentes. Hay unos cuantos eslóganes muy repetitivos para «combatir» determinadas corrientes revisionistas. Hablando con los miembros se puede constatar esta superficialidad en la formación, a menos que con quien se hable sea un dirigente el cual ha releído bien los plagios resumidos en la UO, entonces el espectro de la discusión se ampliará un poco más. Esto es lo negativo de este aspecto de la juventud en contraposición con su creciente interés político. 

Cabe señalar, en este punto, la hipocresía que impera en las «capas altas» –dirigentes y aduladores de dirigentes–. La hipocresía a la hora de alabar a la gente o arengar a las bases para luego «poner verde» al militante de base a sus espaldas. Esto es difícil describirlo sin que suene a cotilleo anecdótico pero es que es como una norma general que se repite como si fuera una ley científica.

Por poner un caso, cuando fuimos a Sevilla la primera vez para tomar contacto con la gente interesada allí en Juventud Combativa (JC) –otro frente que precede al FO, extinto ya–, nos la pasamos dialogando con la gente interesada de allí –dos camaradas que se salieron de RC– y dos muchachas anarquistas que querían participar en el proyecto. Don «F» se la pasó la tarde noche hablándole a las anarquistas de forma muy pero que muy halagadora, remarcando esto y aquello, con un discurso brillante para enaltecer el alma de un revolucionario. En el momento de despedirnos de las muchachas anarquistas, don «F» las animó a seguir en contacto con la gente de Sevilla para montar el frente y «seguir la lucha», no pasó ni diez segundos desde que las despedimos y se puso a despotricar de manera espectacular sobre las chicas. «Qué asco de anarquistas de mierda, a estas pavas no les hagáis ni puto caso eh, conseguid gente normal por favor, porque vaya par en serio, menuda asquerosidad de gente». Si no fue esto lo que dijo es porque me quedo corto al revivirlo. Nos quedamos boquiabiertos, y no supe qué decirles a mis camaradas sevillanos. Esto tiene relación también con los intentos voluntaristas de montar células donde sea y al coste que sea, se apoya, aunque sea momentáneamente cualquier cosa, con tal de anunciar la presencia del partido [11].

Esta clase de actitudes está recogida en la carta de cese de militancia que una camarada de Valencia dejó y que en mí persona resultó ser detonante para cesar yo mismo mi actividad con RC. También había desde habladurías sexuales a espaldas de la gente, burlas por prejuicios físicos, irónicamente burlas por vestimentas, etc. Todo esto forma parte del orden del día de la mentalidad de los dirigentes y sus aduladores personales. De cara al público se muestran como adalides de la seriedad y la disciplina; nada más lejos de la verdad, funcionan como una camarilla de gente altiva y sin sentido de la humildad ni moral alguna, o sí, la moral pequeño burguesa basada en su propio bolsillo y porvenir.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Qué incidencia tuvo el documento de Bitácora (M-L) sobre RC y sus filas?

Entrevistado: Hay gente que se salió casi al instante, hay gente que no lo ha leído, hay gente como yo que tardó más en decidirse del todo. También hay gente que lo ha leído y se ha quedado igual. Evidentemente es una pugna por convencer al otro, vosotros mediante la razón, ellos apelando a los sentimientos y gritos vacíos. Los datos que aportáis son casi todos infalibles, pero el seguidismo –disciplina ciega, no consciente– tiene mucho peso dentro de la organización y desde la dirección predomina el no aceptar –ni siquiera discrepar– una crítica que proceda de una organización ajena, la prueba está en el pleito de los plagios, hay que ser así de ridículo para que te pillen y encima negarlo; y lo peor: persistir. Así ocurre que cuando tienen que resolver dudas sobre tal o cual cuestión en las formaciones no pueden y no permiten preguntas espinosas, ya que en muchas ocasiones no son autores de lo que «el partido oficialmente ha escrito» ni comprenden en profundidad el tema.

Soy consciente de que esto no tiene sentido si se mira con algo de sentido común: la existencia o no de una estructura de partido no legitima ni deslegitima la crítica, de hecho hay y ha habido partidos a lo largo de la historia que han contado con grandes aparatos y militancias pero que han esgrimido análisis vergonzantes, por ejemplo, el PCE de Carrillo-Ibárruri con el asunto de la «reconciliación nacional» o el PCUS de Jruschov-Brézhnev con la «coexistencia pacífica». Por lo que esto demuestra que la crítica como habéis dicho en varias ocasiones, venga de un individuo o colectivo, hay que valorarla por su contenido, y por nada más.

Antes era habitual que se refirieran a vosotros en las formaciones o charlas, para despotricar de vosotros como «teoricistas, doctrinarios» o de aquello y lo otro. Hace tiempo que no oigo ninguna referencia hacia Bitácora (M-L) ni indirectamente, desconozco las razones, pero deduzco que podría ser para evitar que los militantes lean vuestras críticas hacia la organización y sobre todo la antología. En relación a esto, y siendo bastante triste y cómico a la vez, cabe añadir que en Valencia hay gente de base que tengo estima, por lo currantes que son, por cómo se esfuerzan en formarse a pesar de su situación económica, y que me entristece oír cuando de manera totalmente seguidista, ciega, repiten sobre vosotros «Son frikis»; nada más hay que preguntar el «por qué» de esa afirmación y la ausencia de argumento, lo que habla por sí solo.

Equipo de Bitácora (M-L): Últimamente no dejan de salir casos de nuevas deserciones de RC. Para que el público sea consciente, ¿en qué se fundamentan?

Entrevistado: A raíz de la difusión de las críticas de camaradas como en Valencia u otras partes del estado, es obvio que la gente de base se cuestiona cosas y el negacionismo que llevan a cabo los dirigentes termina por caerse y lo obvio sale a relucir. La gente, como bien dije al principio, puede irse sencillamente por motivos individualistas –los cuales, al caso, no interesa exponer– o por motivos ideológicos que confrontar con el revisionismo imperante. Estos últimos motivos son los que, por ejemplo, mermaron a la militancia de Sevilla sucediéndose una serie de salidas de militantes que criticaron básicamente todo, desde el programa del FO, el maoísmo solapado del partido-secta, la penosa política de cierre de filas ante las críticas y preguntas molestas, etc. Tengo constancia de que esto ha pasado en más partes del estado como País Vasco, Madrid, Barcelona; pero desconozco el cómo se ha desarrollado.

Por ejemplo hay una carta sacada públicamente, de una ex militante que no ha querido revelar su nombre por posibles represalias. En dicha carta se quejaba de lo ya constatado con anterioridad.

Cómo RC utiliza la excusa de que son atacados por ser el partido comunista real para no hacer autocrítica jamás:

«Les queda la opción de respaldarse en que el partido marxista-leninista siempre será criticado, odiado y calumniado por traidores que le hacen el juego a la reacción, frase que copian y pegan cada vez que ven la ocasión, pero se les olvida mencionar que el PML (RC) no es el partido ni tiene intención de serlo». (Sobre el Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), Carta anónima, 25 de junio de 2019)

El cantonalismo existente en balance de si las células son controladas por gente afín a la cúpula central:

«[La cúpula] Asegura que no todos los territorios son dignos a tener en cuenta sino que existen ciertos territorios de mantenimiento en los cuales la cúpula descuida aún más su trabajo y su comunicación. (…) Nuestro territorio ha sido más veces visitado por miembros del partido para hacer turismo que para tratar cuestiones políticas». (Sobre el Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), Carta anónima, 25 de junio de 2019)

El esquilmar económicamente a la militancia de base:

«La vez que el Secretario General nos visitó fue para llevarse hasta el último céntimo del dinero que habíamos reunido mediante las cuotas, a pesar de que supusiese que el territorio se quedase bajo mínimos. (…) Los miembros mejor situados en el partido. (…) Este grupo de personas conciben RC como un negocio cómodo del que indudablemente están sacando tajada. Lo que defienden a capa y espada, lejos de ser la lucha por la conquista del poder por parte del proletariado y la consiguiente emancipación de la clase trabajadora, es su cartera. Mientras militantes de base hacen esfuerzos por pagar las cuotas en su totalidad, pues sienten que es su deber, a los burócratas del partido bien poco les importa gastar ese dinero, que se aporta con intención de mejorar el trabajo y hacer avanzar el partido, en rellenar su más que desmesurado tiempo de ocio en las más atrayentes actividades. Tiempo del que carecen las bases. (…) Si la disciplina es la afirmación de llevar una vida de acuerdo a tus principios, sin duda Roberto Vaquero lo cumple a la perfección teniendo en cuenta que sus principios son el machismo y el hurto que le permite gozar de una vida despreocupada aprovechándose de aquellos que verdaderamente defienden el comunismo». (Sobre el Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), Carta anónima, 25 de junio de 2019)

El aprovecharse de su cargo para dar rienda suelta a su hipertrofia sexual:

«Relatar [el Secretario General] a algunos de mis compañeros lo mucho que disfruta del sexo anal, lo cual me ha llevado a tomar por ciertas no pocas aberraciones que he leído sobre su conducta sexual, siendo conocedora además, de que solía escribir a diferentes chicas del partido o los frentes, por supuesto sin tener en consideración los más de diez años de diferencia con algunas de ellas, para quedar y acto seguido cortar la comunicación con las mismas. Comunicación que a veces atentaba contra la supuesta verticalidad del partido, ya que recurría a cuestiones políticas para empezar la conversación, saltándose así los cargos intermedios. (…) La escabrosa obsesión de Roberto por alardear de las militantes a las que se llevaba a la cama delante de sus compañeros a la par que negaba a sus futuras conquistas los encuentros con esas chicas». (Sobre el Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), Carta anónima, 25 de junio de 2019)

Un culto al líder enfermizo que justifica sus desviaciones hasta el punto de que quien le rodea acaba asimilando sus conductas:

«Se tiende a situar al Secretario General Roberto Vaquero en un pedestal que roza lo sagrado, permitiéndosele todo tipo de comportamientos antagónicos a los principios del marxismo-leninismo, a la par que repugnantes, lo cual deriva en la aceptación de esas atroces desviaciones y su asimilación como conducta. (…) Todo esto es conocido por el séquito que le rodea, que lejos de criticar estas conductas que se sustentan en un liberalismo más rancio, las celebran». (Sobre el Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), Carta anónima, 25 de junio de 2019)

Su centralismo burocrático:

«Como bien podemos leer en el Compendio de textos sobre el partido publicado por Universidad Obrera, acusan a otros partidos y grupos de prostituir el término disciplina, entendiendo por esta no una disciplina consciente sino a una sumisión permanente a las directrices, una acción automática la cual los militantes están obligados a cumplir, que utilizan para fortalecer y mantener el centralismo burocrático. Debían estar mirándose en el espejo cuando escribieron esto». (Sobre el Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), Carta anónima, 25 de junio de 2019)

Y el difamar a cualquiera que emita una crítica contra el partido o en su defecto, provocar una presión psicológica sobre el militante para que no abandone el barco:

«No dudan en intentar sacar trapos sucios donde no los hay para justificar una expulsión, y en caso de fracasar, emplear falacias además de contradecirse en repetidas ocasiones al no argumentar sobre una base sólida, siendo el verdadero motivo de la expulsión el haber recibido críticas contundentes en las que se destapan las incongruencias del partido. (…) Haré referencia a la herramienta psicológica de la que hacen uso con el objetivo de asegurarse que las bases acaten las órdenes que reciben desde arriba sin atreverse siquiera a cuestionarse si éstas correspondientes con una línea marxista-leninista, siendo ésta la acusación de ser anticomunista y de suponer una piedra en el camino en la revolución, despertándose así la inseguridad del individuo, que tenderá a la autoculpa y a realizar una autocrítica destructiva de su persona, rechazando por completo todo aquel pensamiento que se salga de lo que el partido valora como correcto». (Sobre el Partido Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista), Carta anónima, 25 de junio de 2019)

Como podréis ver, sólo hay que cuestionar un poco los métodos gansteriles que se gastan para que te consideren un «traidor». Ellos se cavan su propia tumba, para fortuna del movimiento comunista.

Casos como estas últimas salidas no pueden darse sin el clásico «aviso» por parte de RC, prácticas hooligan en toda regla. 

Equipo de Bitácora: Querríamos hacer un inciso. Nosotros cuando hemos comentado que RC no puede tener cabida dentro del antifascismo y debe ser rechazado –como ya ha sido vetado en varios lugares como universidades o agrupaciones antifascistas–, no es porque tenga unas concepciones erradas de cómo combatir al fascismo, ni porque sean unos revisionistas más del montón –ya que esto pueden tenerlo varias corrientes y grupos–, sino porque han sido denunciado sistemáticamente desde asociaciones vecinales, feministas, organizaciones antifascistas, grupos revisionistas o ex militantes por haber vertido calumnias y haber acosado hasta el punto de cometer agresiones. Esto no ha sido un episodio anecdótico, un error de algún jefe local, o algún malentendido, sino una constante desde su fundación y breve historia. Por tanto, consideramos que un grupo que pretende conquistar la confianza de los trabajadores a base de la intimidación y el terrorismo hacia otros colectivos o individuos, donde la violencia es su principal carta de presentación como «método de persuasión», no puede ser más que tachado de fascista, se presente bajo las siglas o símbolos que sean.

Entrevistado: Lo importante de subrayar aquí es que ese tipo de actuaciones mafiosas las llevan a cabo solo un selecto grupo de miembros, dirigentes y aduladores de los dirigentes, puesto que estas acciones son negadas y encubiertas ante la militancia de base. Imagínese uno que le digan que el dinero que pagan de cuotas e indumentaria y demás basura va a parar al mantenimiento de liberados que dedican parte de su tiempo a perseguir en coche a antifascistas o pintarles la fachada de tu piso las siglas de RC; pero claro, eso no se puede decir.

Viendo el penoso historial de esta gente ya nada puede sonar surrealista. Yo he llegado a oír decir que se os había intentado tender una serie de trampas y que no caíais y que seguirían viendo otros métodos. El que yo oí consistía en escribir a Bitácora (M-L) por correo electrónico fingiendo ser un adolescente curioso que quería hablar de política, con el fin de quedar y «emboscarlos» como tanto repetían algunos. Claro, y yo mirar a los ojos a esa gente, fundamentalmente a don «F», y decir: «¿Pero qué dices?». De hecho cuando algún militante se ha opuesto a este tipo de planes y se ha opuesto con energía, se le ha tachado de «moralista». Es penoso, si tuvieran el poder serían peor que Ceaucescu o Tito; el revisionismo armado.

Equipo de Bitácora (M-L): Especial interés ha causado el tema de las afamadas «formaciones ideológicas» en RC, ¿quieres comentar algo?

Entrevistado: Una anécdota nefasta, sucedió en el 2do campamento de RC. Todo el mundo que estuvo allí lo vivió y el que lo niegue, de verdad, no tiene ni un ápice de vergüenza. Resulta que estábamos en el césped en un momento en el que el Secretario General (SG) respondía cuestiones generales sobre la organización, como el origen de ésta, las dificultades de hacer frente a la represión, etc. Cuando un militante madrileño –que ahora es ex militante y ha abrazado el «reconstitucionismo» maoísta–, probablemente nuevo, preguntó –con toda la ingenuidad y honestidad de alguien que cree firmemente que está en un sitio honrado y del lado de la revolución– o mejor dicho intentó preguntar que «Por qué había gente que decía que plagiábamos text…» y hasta ahí habría podido llegar a formular la pregunta porque fue interrumpido por un grito brusco de Roberto Vaquero, el Secretario General, quien cambió a otra pregunta estrepitosamente, no sin antes dirigirse al muchacho de la pregunta y advertirle algo así como que recapacite lo que estaba por preguntar. Aunque inmediatamente se sucedió alguna pregunta de índole aduladora, se generó una tensión inolvidable que pegó de tal manera que a día de hoy recuerdo aquello con una decepción inmensa.

Equipo de Bitácora (M-L): Ya destapamos en su día la red de clientelismo que existe en el partido donde el Secretario General Roberto Vaquero y su camarilla están en la pirámide y viven a cuerpo de rey. Esto no es nuevo, lo han practicado otras sectas maoístas como la UCE. Pero sin duda uno de los temas más comentados en redes sociales sobre RC alude al tema económico del partido, las denuncias del estado parasitario de sus líderes mientras piden a los militantes de base «solidaridad y sacrificios por la causa del partido». Además de que se ha conocido que empiezan a recibir subvenciones públicas de todos los lados gracias a sus organizaciones tapadera.

Entrevistado: Seré directo: se intenta extirpar hasta el último céntimo a la gente, bien militantes, bien simpatizantes, bien sino amigos o familiares de estos primeros.

Se fomenta al militante de base a obtener dinero a través de diversos medios: desde venta de papeletas de lotería falsa siempre en nombre del Banco Obrero Solidario de Alimentos (BOSA) –para evocar más la sensibilidad de la gente–, subvenciones de todo tipo –fundamentalmente en el ámbito sindical estudiantil–, venta de alcohol –pese al discurso de mantener un estilo de vida sano y ejemplar–, hasta chapas con la cara de Castro, Ché, Frida Khalo y todo lo que se tercie para los eclécticos. Se insta a que se compre merchandising del partido y sus filiales como por ejemplo las famosas camisetas que lucen por todas partes –en un ejercicio sin duda de trabajo clandestino extraño para un partido que se dice perseguido como habéis señalado–. Esto ocurre aunque no tengas un duro y lo sepan.

Podemos apuntar cuando una responsable –conocida como «colaboradora» de la Universidad Obrera (UO)– le exigía a un militante que no bebiese refresco por no haber pagado el «bono completo». Así como suena. El chico tiene una situación precaria desde que lo conozco, y «C. Gorríz» le estaba riñendo por el vaso que llevaba en la mano, la misma muchacha que luego se llena la boca de discursos sobre la «juventud obrera» y la necesidad de la solidaridad obrera en la miserable situación de ésta bajo el capitalismo.

Luego te preguntas dónde va a parar esa ingente suma de dinero recaudado y te cierran las cuentas cuando te das cuenta de que los dirigentes no estudian ni trabajan, bajo la bochornosa excusa de «darlo todo por el partido», que viene a ser, entre otras cosas, pasarse horas buscando citas para plagiar o yendo a amedrentar a antifascistas del estado.

Ahora cualquiera puede ver que RC se mantiene no solo gracias a esquilmar al militante medio o a la inocencia de simpatizantes y familiares suyos a los que engañan, sino que a través de sus diversas tapaderas tratan de pedir subvenciones para financiar el tren de vida de la cúpula. Así, por ejemplo, a través de la exmilitante de Cuenca que sacó sendos hilos en Twitter, podemos ver como el Ayuntamiento de Terrassa notifica el importe otorgado de 200 euros al Banco Obrero Solidario de Alimentos (BOSA) (*). En otra datación de enero de este año se ve como han recibido 3.900 euros y 1.900 respectivamente (*). Para Estudiantes En Lucha (EEL) han recibido 2.500 euros de la Universidad de Valencia (*). Es aberrante que de nuestros impuestos se financie a estos canallas. Imaginemos lo que puede suponer para estos vividores recibir dinero público o tener en un futuro mayor acceso a él –como el intento fallido de ganar la alcaldía de Sedaví–.

La táctica que se utiliza para evitar la posibilidad de que el militante pueda reaccionar es acusar a su círculo social de no deseable para él, instarle a centrarse en sus camaradas y su «verdadera familia» –como si dentro de su organización realmente hubiese actitudes y valores morales a imitar de sus dirigentes–:

«Un militante comunista no puede dejarse llevar por amistades ni vínculos familiares (…) De hecho, en estos casos la vigilancia debe ser redoblada (…) El militante tiene el deber de romper dichas cadenas, tenga el coste que tenga para su vida personal». (Juan Mesana, Tomás Garante y Julio Moreno; Compendio de textos sobre el partido, 2017)

Por supuesto no estamos hablando aquí de eludir el influjo negativo que puede producir en un sujeto comunista que haya nacido en el seno de una familia de origen reaccionario. Aquí lo que se pretende verter a la militancia es que precisamente cuando la familia, los amigos, empiecen a hacerse preguntas sobre el sangrado de dinero que se produce desde que estas en RC, o cuando se cuestionen las actividades como ir a dar palizas a otros antifascistas, la cúpula lo que te ordenará es distanciarte por tu propio bien de dicho «círculo familiar y de amistad reaccionario». Lo cual como vemos es muy diferente de una lucha contra el liberalismo, y tiene más que ver con las tácticas de sectas como los evangelistas.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Qué opinión te merece la relación reciente con otros grupos revisionistas del ámbito nacional o internacional?

Entrevistado: Solo habría que ver las relaciones con los viejos partidos brezhnevistas, a ratos escriben un par de frases críticas, y después en otras ocasiones hasta reciben sus felicitaciones por el trato recibido en reuniones conjuntas como en la Feria del Libro, en la que para que todo no sea muy descarado se llevó en nombre de «Universidad Obrera» (Risas). Lo cual es bien sabido que es literalmente el partido, lo mismo que el Frente Obrero, donde los dirigentes salen con el merchandising propio, con su logotipo, etc. Es de risa.

El caso, donde no hay verdaderamente principios ideológicos –de lo cual la organización presume– sí hay lugar para amistad con agrupaciones con desviaciones ideológicas del calibre del Partido Comunista Obrero de España (PCOE). «Dime con quién te andas y te diré quién eres» como dijisteis en vuestro capítulo, viene al pelo.

Sé sobre los lazos que tienen con una organización muy pequeña de Francia cuyos dirigentes son, algunos, abiertamente maoístas. Recientemente la organización ha cambiado su nombre por el de «Reconstruction Communiste». Esto no es de sorpresa para nadie. El supuesto antimaoísmo que llevan es de risa, como habéis demostrado en determinados artículos [12].

Se podría comentar que con el PCE (r) la mayor parte de su «lucha» ha sido deficiente: solamente un artículo puntual sobre la caracterización del Estado, una gota en el océano entre un cruce de insultos y amenazas. Por lo demás han adoptado los mismos discursos del PCE (r) a la hora de criticar a los enemigos como «chivatos» y amenazarlos de muerte, tienen la misma postura en el tema de Beria, comparten afiliaciones con el maoísmo internacional, también podría citarse el cuento que traen sobre la «represión que sufren» cuando en realidad hay bastante laxitud con sus provocaciones, las desviaciones tercermundistas –el PCE (r) con Ucrania, RC con Rojava– [13], nada que añadir a lo que no se sepa ya.

Equipo de Bitácora (M-L): ¿Qué decir del tema del feminismo en RC?

Entrevistado: Como primer tema, el machismo del Secretario General (SG) es obvio y está perfectamente documentado [14]. No descarto que en breve salgan nuevas noticias. No niego que alguien pueda arrastrar valores y conductas burguesas como el machismo, lo que es de escándalo es que se arrastren durante años y persistan, máxime en un dirigente de un autodenominado partido comunista.

Como segundo tema, el feminismo es una cuestión que, al carecer de la formación necesaria y el arrojo que hace falta para romper con todas las tendencias ideológicas sobre la mujer que imperan hoy en día, se ha hecho la de decantarse por el popular eslogan entre todas las organizaciones de «izquierda», el llamado feminismo de clase. Actualmente Roberto Vaquero se ríe mucho de la absurdez extrema de utilizar el lenguaje inclusivo del feminismo, él más que nadie debería ser más condescendiente con estas cosas dado en sus inicios su organización también lo hacía (*).

Muy recientemente se puede comenzar a oír en las charlas sobre la cuestión de la mujer un cauteloso rechazo a la expresión «feminismo de clase»; sin embargo, en los «libros» de formación del partido se lee lo que se lee:

«Apostar por un feminismo de clase significa apostar por la emancipación de nuestra clase, la clase obrera, y por la conquista del socialismo y el fin de la propiedad privada. Esto es apostar por el feminismo marxista, que lucha por el fin de la explotación, de todo tipo de explotación». (Reconstrucción Comunista; El marxismo y la mujer, 2017)

Pese a que ahora haya intentos de redefinir o adecuar esa famosa expresión para que suene distinto de la manera en que lo dice la CJC o la UJCE, siendo que tiene un significado unívoco al comenzar por el concepto «feminismo». Es como hablar de «marxismo vegano» o «comunismo de izquierda», es una contradicción lógica.

En definitiva, llevar una línea política conforme a lo «aceptado» entre la «izquierda» en lugar de desentenderse con la terminología de corrientes ajenas al marxismo-leninismo.

Debo apuntar aquí una especulación mía que la tengo casi desde que entré. Siempre he sospechado que los aciertos y desatinos ideológicos dependen fundamentalmente del Secretario General que va virando de un sitio a otro según le da. Como cuando apoyaban a los naxalitas, o el «feminismo de clase», incluso el vídeo este reciente que han subido sobre el «mito de la brecha salarial», a la misma ponente que sale hablando en el vídeo en calidad de «colaboradora», risas aparte, recuerdo haberla oído defendiendo a capa y espada la existencia de la brecha salarial. ¿Exposición de autocrítica por nuevo posicionamiento? ¿Dónde?

Veamos el asunto de la brecha salarial, probablemente copiado de la OCTE, pero como siempre de modo chapucero.

La brecha salarial es un hecho. Es la «la diferencia relativa en el ingreso bruto promedio de mujeres y hombres dentro de la economía en su conjunto». El asunto entonces es explicar de qué manera se produce esta desigualdad, no negarla cuando las estadísticas te muestran lo contrario, y encima negarla por el simple y metafísico hecho de que el feminismo lo reivindica, es tan ridículo como negar el racismo porque los progres del PSOE lo tengan en su programa como cuestión a combatir.

La brecha salarial es algo que responde a una realidad material pero cuya consecuencia de cara a la mujer burguesa –como el techo de cristal– es totalmente irrelevante para el proletariado. De lo que se trata es de comprender las consecuencias que tiene esta brecha de cara a la mujer obrera y la manera en que llega a ella. Comprender que esta desigualdad económica se produce indirectamente a través de los resortes sociales del capitalismo que conducen a la mujer obrera a ramas de la producción vejadas económica y culturalmente –enfermería, limpieza, etc–.  

Que si los marxistas-leninistas tienen algo que decir sobre la brecha salarial no es que no existe o que es un mito –en plan C. Gorríz, «colaboradora» de UO–, sino que es una realidad que la burguesía y sus medios de difusión intentan vender como algo abstracto que afecta a todas las mujeres así a secas cuando justamente esa es la quimera, que no afecta por igual a todas las mujeres porque quien la padece estrepitosamente es la mujer obrera.

Esta discusión es como Lenin cuando replicaba a los ideólogos burgueses acerca de la libertad en abstracto, ¿libertad para qué clase? Señores, claro que hay una brecha salarial, sí ¿pero para qué clase? ¿Y de qué modo aplasta a la mujer trabajadora, con qué medios –baja por maternidad–?

Son estos tipos de razonamientos metafísicos por los cuales el machismo en RC es algo que va calando en los miembros nuevos que asimilan la línea de la organización-secta. Por la errónea deslegitimación de absolutamente todos los planteamientos del feminismo, estén bien o mal planteados. Y es esta deslegitimación contante la que permite que este machismo campe a sus anchas sin siquiera alarmar a las pretendidas mujeres comunistas que son las que más lo padecen dentro de RC.

Ya para finalizar este tema, podríamos preguntarnos qué preocupación real por la mujer puede tener una organización-secta como RC siendo dirigida por un reconocido sexista como es su Secretario General, depravado como él solo, como se ha venido denunciando por las redes sociales (*).

Es una evidencia que los artículos de RC que son aciertos en lo teórico son generalmente por copiar estudios de marxistas-leninistas de medios como Bitácora (M-L) o de obras clásicas. Ya quedaron en ridículo cuando Itxasne, una ex miembro de la cúpula reconoció por vías sociales ante todo el mundo que ella había sido testigo principal en las ordenes que se daban desde los jefazos de RC para plagiar a Bitácora (M-L) y disimular dicho acto infame (*). Qué gracioso es pensar el hecho de que se deben pasar horas leyendo vuestro medio e intentando, primero, comprender el marxismo-leninismo, y segundo y fundamental, resumir vuestros artículos y hacer penosos cambios para parecer originales de ellos. Lo triste es que todo lo que se esfuerzan en plagiar obras consagradas del marxismo o vuestras grandes obras, no lo utilizan para ponerlo en práctica, ciertamente en RC lo correcto de su línea, generalmente queda en letra muerta por los defectos comentados, hay un formalismo y doctrinarismo evidente. Por otro lado cuando intentan hacer algo propio en lo teórico les salen aberraciones como sus artículos, discursos y teorías tercermundistas para justificar la deriva de los nacionalistas kurdos e incluso presentarlo como un «proceso socialista». O si no acaban creando una basura falaz como la obra «En Defensa de Beria» que desmontasteis [15] y donde copian el discurso del PCE (r) sobre dicha figura. Por tanto hay mucho de oportunismo, bastante de ecléctico y menos aún de original». (Equipo de Bitácora (M-L); Antología sobre Reconstrucción Comunista y su podredumbre oportunista, 25 de septiembre de 2017)

Anotaciones de Bitácora (M-L):

[1] Sobre el plagio cometido por RC hacia Bitácora (M-L):

«Con el plagio, se pretende responder a las exigencias de la militancia y simpatizantes –que entre otras cosas acudían a nosotros en busca de obras que tocasen los temas que su organización no tocaba–, por ello estas prácticas de plagio han sido puestas en marcha para poder decir a militantes y simpatizantes «ya expusimos nuestra posición sobre ese tema», así como para poder elevar el culto a sus líderes como eminentes teóricos –aunque en realidad sus obras más «importantes» y extensas, sean plagios–. (...) Este hecho –el plagio de obras– denota una clara debilidad en la formación teórica, una falta de creatividad, falta de ética y escrúpulos, además de sed de reconocimiento personal. Pero además la negativa a reconocer sus errores, solo significa arrogancia que refleja la falta de madurez para reconocer error de uno o varios líderes de la agrupación, y que ahora que se ha hecho público se convierte en error que afecta a toda su organización, es decir, este estúpido orgullo lleva a que un error claramente evidente perjudique a todo el colectivo. Por ello se puede concluir que su acto de plagio y después su negativa a reconocer tal acto, es un reflejo de su forma de vida burguesa: donde se comete un error debido a su concepción de vida de aprovecharse del esfuerzo de los demás con esperanza de que tal acto no sea detectado, y ante la denuncia del delito, se adopta unas posiciones histéricas, arrogantes y hasta violentas». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 18 de octubre de 2016)

[2] Para entender bien la cultura lumpen y su incidencia en RC, véase:

[3] Sobre el programa del FO:

«Para un país como este el recetar un república «encaminada al socialismo» que vaya usted a saber que es, se puede tipificar como poco como una desviación pequeño burguesa, ya que no corresponde a las etapas de desarrollo de la España capitalista en su etapa imperialista. También el hablar en España en pleno siglo XXI de limitar la reforma agraria a que simplemente acabe con el latifundismo es un buen programa progresista para un partido liberal capitalista del siglo XIX, pero no es lo que se espera de un frente liderado por teóricos comunistas que debe agrupar a los republicanos progresistas y atraerse a los medianos y pequeños campesinos, porque les deja vendidos ante las deudas y la depredación de los monopolios. Que se hable de «buscar una solución para los restos del imperialismo», es una enunciación cuanto menos ambigua, ¿a través de qué medios? ¿Se regalará esos territorios a otros Estados, serán independientes automáticamente, se convocará un referéndum en el que los comunistas apoyarán que esos territorios se mantengan dentro? No sabemos cuál es la postura de este esperpéntico «FR», que viene a ser el frente tapadera número mil que monta RC. Por último la propuesta de «derogar las leyes que van en contra del progreso» es otro vago intento de ir de progresistas sin concretar qué se define como progresista, algo que un pretendido partido comunista debe enunciar para sacar de la confusión y no esperar que todo el mundo sepa a qué se refieren. Para un posmoderno la promiscuidad sexual, la legalización de las drogas y el dar rienda suelta al irracionalismo y el individualismo extremo en la cultura es una muestra de «progresismo» indiscutible, para un ultraconservador el maltratar física y psicológicamente a la mujer, el verla como un objeto sexual y una mercancía que vender es considerado un derecho natural en un «Estado democrático» y en un «gobierno de orden», suponemos que para este «FR» liderado desde internet por Roberto Vaquero y en el cual solo participa su secta, defienden realmente estas mismas propuestas políticas de «progresismo» como demuestran con sus actos como el promover la promiscuidad o permitir el consumo de prostitución y drogas. Ante la falta de concreción de propuestas en su programa, suponemos que esas son a grandes rasgos son líneas de pensamiento sobre «progresismo» legislativo a instaurar. Aquello de decretar amnistía política para todos los presos políticos es la misma cantinela demagógica de siempre. ¿Se consideran presos políticos a los que han atentado indiscriminadamente contra los trabajadores? Según lo que expone RC suponemos es un sí rotundo, pues esa ha sido siempre su postura en diferentes publicaciones a favor de las bandas terroristas y sus figuras, algo que ha utilizado para intentar ganarse al público más anarcoide. Lo de depurar la policía y el ejército es una medida cuanto menos insuficiente como se ha visto históricamente en todos los procesos reformistas, algo que deja intacta la estructura del ejército burgués, para pertrechar golpes de Estado y encañonar a los trabajadores cuando la burguesía lo necesita, por tanto esto proclamar sin más, como panacea, son ilusiones socialdemócratas. En general este penoso programa son medidas todas ellas en las que vemos que efectivamente Roberto Vaquero no solo aspira a ser el nuevo Arenas para el coro de lumpens del que se rodea, sino que por su programa republicano se ha convertido definitivamente en el nuevo Raúl Marco. Si hacemos otra analogía más lejana en el tiempo este programa es calcado al programa republicano burgués del Partido Comunista de España (PCE) de 1960 que abanderaba por entonces el infame Carrillo». (Equipo de Bitácora (M-L); Antología sobre Reconstrucción Comunista y su podredumbre oportunista, 25 de septiembre de 2017)

[4] Para ver los «negocios» que el Secretario General de RC ha podido montar gracias a estafar a sus militantes, véase:

[5] Julio Rubio sobre el montaje-escrache de FO a Errejón. Primer comunicado:

«Me da vergüenza que los medios de comunicación saquen el escrache a Errejón en su visita a nuestro local, sin hablar de por qué está ahí, quien le ha invitado, qué está pasando con ese local, que opinamos los demás vecinos y vecinas del barrio.

Parece que a quien más grita e intimida más se le escucha.

Tan oportunistas son estos medios de comunicación en su guerra política, como el propio «Frente Obrero» que nos ha utilizado a «Hortaleza Boxing Crew», la labor con la chavalada, a las asociaciones del barrio, a los propios chavales y chavalas, a mí… para «hacerse la foto», hacer un vídeo –del escrache– y dar publicidad a sus consignas, su propaganda, su organización. Quien vea el vídeo verá que las respuestas de Errejón están cortadas. Porque el vídeo no tienen intención de informar, sino de publicitar, de hacer propaganda. Pero propaganda para su organización, ni si quiera para la causa del local.

Me dijeron que Errejón venía a hacerse la foto, que me iba a utilizar para una campaña política, y al final (paradoja) los que han venido a hacerse la foto han sido ellos; Frente Obrero, BOSA, Juventud Combativa, Reconstrucción Comunista, es todo lo mismo, el mismo colectivo. Y los que nos han utilizado también para su campaña política son ellos; El mundo, los medios de comunicación.

Y advierto; Reconstrucción Comunista –se esconda detrás del nombre que se esconda– en su filosofía, estudiada y planificada, está el meterse en asociaciones de barrio, espacios como el nuestro y absorberlos, utilizarlos, apropiárselos para clavarnos su bandera por la espalda.

¡¡Ojo asociaciones!! Cuando abráis la puerta a estos grupos. Son dictatoriales, sectarios, toman decisiones sin contar con nadie, oportunistas, y se apropian de todo». (Julio Rubio; Declaraciones, 21 de febrero de 2019)

Segundo comunicado:

«Del local nos va a echar la AVS (Agencia de la Vivienda Social de la Comunidad de Madrid). Con el BOSA (Banco Obrero Solidario de Alimentos) [vinculado a RC] hay una estrategia ya decidida de traer políticos y medios de comunicación al local para presionar en la lucha para que no nos echen. Esto se ha hablado siempre. Ellos han decidido esta estrategia.

Cuando viene Iñigo Errejón –siguiendo la política y estrategia acordada; invitar medios y diputados– les comunico al BOSA que viene;

-Decirle lo que queráis, podemos hacer una reunión, todo lo que queráis podéis decírselo.
Después de que Iñigo viese el proyecto de boxeo le meto en el cuarto-almacén del BOSA, le presento a los chavales de esta organización. Se quedan hablando, le dicen todo lo que querían decirle, están un buen rato, pero un buen rato hablando –hablan con él más que yo, y venía a visitarnos a nosotros, los del boxeo–.

Después de terminar la visita Iñigo y su equipo se van. En la puerta al despedirme de ellos un chico del BOSA me dice por lo bajo;

-En el BOSA ya le hemos dicho cuatro cosas, ahora le están esperando y le van a meter caña.

Es decir, estaba todo estudiado; el BOSA da la cara diplomática, el Frente Obrero la hostil, por eso la misma organización se cambia de nombre.

Iñigo y su equipo salen del local y se quedan con los chavales del Frente Obrero (FO) [también vinculados a RC] que les van a hacer unas preguntas. Yo me quedo un poco raro por lo que me dice el chico del BOSA «ahora le van a meter caña». Pero me meto para dentro porque tengo la clase llena de niños.Y afuera hacen el escrache.

Cuando yo me entero hablo con el BOSA, me dicen; «nosotros no hemos sido, ha sido El Frente Obrero» –es una estrategia– y además «ha sido fuera del local». Es decir «ellos no tienen nada que ver». Aquí está la primera mentira.

Si ya habían dicho todo lo que le tenían que decir dentro ¿¿Por qué el escrache?? ¿¿Qué finalidad tiene??

Reivindicar el local no, no hablan del local. Difundir un conflicto concreto no, no es desahucios, no es la firma de un acuerdo concreto, es genérico «la traición a la clase obrera». Las respuestas de Errejón son cortadas en el vídeo.

A los días se difunde el vídeo como «Frente Obrero», a pesar que las demás asociaciones les piden que no lo hagan. 

El objetivo es la difusión y propaganda de esta organización. 

La decisión se toma de forma unilateral sin contar con las demás asociaciones, a las espaldas de todos, no se pregunta a nadie si estamos de acuerdo o no, si queremos participar o no, no se nos informa de lo que va a pasar, esperan a la salida para que no estemos presentes.

Desde el BOSA ya se había decidido una relación con políticos y medios de comunicación para invitarles y dar visibilidad al conflicto del local. Ellos (BOSA) están de acuerdo en la estrategia.

¿¿Por qué nadie me comunica el cambio de estrategia –paso a la hostilidad–?? ¿¿¿Porque sigo haciendo el gilipollas de diplomático con diputados y medios??? 

Porque BOSA, Frente Obrero, Reconstrucción Comunista, Juventud combativa… van por libre, te usan, te utilizan, para su propio fin, no hay democracia, no hay consenso, son decisiones unilaterales.

No estoy diciendo que no se haga el escrache, que no se sea hostil ¡¡NO!! sino que no nos mientan, que no nos usen ni utilicen como gilipollas a mí ni a los chavales y chavalas de «Hortaleza Boxing Crew» para hacer ellos SU escrache, SU propaganda, SU publicidad». (Julio Rubio; Detalle de lo que pasó con el escrache para conocer mejor y más de cerca a Reconstrucción Comunista-frente obrero-BOSA, 22 de febrero de 2019)

[6] En nuestro capítulo: «El desprecio del aprovechamiento de los resquicios legales de la democracia burguesa o el fascismo y el nulo trabajo de masas». Se exponían las desviaciones de las organizaciones maoístas –abiertas o encubiertas como RC– en el ámbito de las elecciones:

«Estos maoístas. (…) Hablan de unas elecciones que sí, efectivamente, son pseudodemocráticas, pero como lo son en cualquier país democrático-burgués, en las cuales los partidos proletarios parten con franca desventaja por los motivos que ya sabemos, por tanto no están diseñadas para que el proletariado se haga con el poder, sino para obstruir su expresión a través de los mecanismos de la democracia burguesa como lo son la ley electoral, la división de poderes o las comisiones que supervisan la legalidad y transparencia en la financiación de partidos. ¿Pero por qué pese a todo ponérselo tan fácil a la burguesía? ¿Por qué los comunistas se iban a negar a explicar a las masas dentro del propio parlamento la financiación ilegal de partidos como el PP o el PSOE? ¿Por qué no explicar que partidos como el PCPE o el PCE desde que son financiados por el Estado burgués son más mansos? ¿Por qué no explicar cómo los medios de comunicación embellecen un sistema podrido precisamente porque pertenecen a los grandes empresarios y banqueros que financian a todas estas organizaciones? ¿Por qué no explicar los mecanismos burocráticos y las trampas de la propia legislación electoral burguesa? ¿Por qué no denunciar como se oponen los presuntos partidos de «izquierda» a las medidas progresistas más básicas de vivienda, desempleo o salario o antifascismo? ¿Por qué no denunciar el propio incumplimiento del programa electoral del partido del gobierno de forma sistemática a cada paso en falso? ¿Por qué negarse a que los trabajadores oigan desde el parlamento los privilegios y desmanes de la Iglesia como hizo el propio PCE de José Díaz durante años? ¿Por qué no clamar contra la monarquía como hizo Julien Lahaut? ¿Por qué no luchar contra la represión contra el movimiento obrero y obtener mejores condiciones para su nivel de vida y su libertad de organización como hizo Bebel toda su vida? Simplemente no lo hacen porque no quieren ensuciarse las manos, porque son un charlatanes, unos señoritos, unos abstencionistas políticos de todo lo que sea trabajar con las masas, las elecciones burguesas tiene su parte de falsedad democrática por estos motivos que hemos hablado, pero ellos también son unos farsantes haciéndonos creer que un comunista no tiene nada que hacer en ellas. Los comunistas de ahora que de comunistas tienen bastante poco, deben mirar como trabajaban los miembros la facción parlamentaria del Partido Bolchevique durante el zarismo en la Duma en las peores condiciones de represión». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos oportunistas del PCE(r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 30 de junio de 2017)

[7] Para ver el exhibicionismo y la falta de seguridad de RC en sus acciones lumpen, véase:
[8] Para entender la posición marxista frente al ecologismo, el nacionalismo o el feminismo, véase:

«Los grupos autodenominados ecologistas tienen tantas posibilidades de tener éxito en su lucha como los grupos feministas, los antifascistas, los nacionalistas, los antitaurinos y demás corrientes unilaterales. Todos estos grupos al no estar pertrechados de una metodología y análisis científicos como el proporcionado por el marxismo-leninismo solo serán parte de un triste, cuando no bochornoso, «quiero y no puedo» resolver el problema que tanto «combatimos», serán presos por siempre de teorías y neoteorías aburguesadas en torno a los temas que discuten. En nuestros días es sumamente difícil distinguir las teorías burguesas, que acaban por ser adoptadas por estos grupos, de las teorías que crean ellos mismos por una supuesta iniciativa propia, ya que la influencia de la superestructura del Estado burgués hace que –aunque lo nieguen– vayan de contestatarios pero en los hechos muchas de sus propuestas sean igual a los parches que proponen los mandatarios que tanto dicen odiar y que traicionan la causa. (…) Los ecologistas –sean de una corriente o estén más influenciados por otras–, en general: a falta de una cosmovisión científica y de su unilateralismo en los conocimientos que no van más allá de su tema fetiche, muchas veces lleva a estos individuos a posturas metafísicas y por tanto fallan en descubrir las causas fundamentales del problema que se plantea, teorizando de forma idealizada que ha podido causar el problema y proponiendo soluciones todavía más idealistas. Por ello muchos de los ecologistas pese a ser muy voluntariosos y combativos con su causa pecan de escépticos, subjetivistas, relativistas, románticos, a la hora de abordarla, y terminan adoptando más «pose» que compromiso real por descubrir las causas y soluciones al problema». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos oportunistas del PCE(r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 30 de junio de 2017)

[9] Sobre los derechos y libertades en España:

«El nuevo régimen monárquico parlamentario de 1978 si bien mantuvo la mayoría de los problemas heredados del franquismo en los diversos campos, éste introdujo diferencias y reformas palpables respecto a la época franquista que le diferencian sustancialmente. No solo hablamos en el tema de asociación política, libertad de reunión o libertad de expresión, que es palpable, ya que pese a las limitaciones que tiene el régimen actual se produjo un cambio innegable, sino que también hablamos de otros temas menos reflexionados [Se enumeran algunos ejemplos]. (...) Ello demuestra que si bien el régimen actual de monarquía parlamentaria no ha podido resolver varios temas importantes como por ejemplo la cuestión nacional, si es considerablemente más progresista que el régimen franquista en la materia legislativa de estos temas civiles, salta a la vista que no presenta el «corpus jurídico» de un régimen fascista, sino democrático-burgués moderno. Solo un ignorante diría que un régimen fascista aprobaría leyes que intenten paliar aunque sea un poco la situación de la mujer, de los homosexuales, los discapacitados, los inmigrantes, como las que se han institucionalizado en varios países sobre todo de Europa durante las últimas décadas». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos oportunistas del PCE(r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 30 de junio de 2017)

[10] El hecho de conservar leyes o figuras del antiguo régimen, no hace al nuevo régimen un calco del anterior:

«En especial cuando el nuevo régimen político se da dentro de los marcos de dominación de la burguesía, cuando se viene de un periodo fascista y el régimen cambio su fisonomía hacía una democracia burguesa, lo común es que mantenga figuras, estamentos y leyes heredadas de esa época, y viceversa, lo raro sería que no lo hiciese, incluso sería antihistórico.

La burguesía hace uso dentro de la democracia burguesa de todo tipo de medidas para protegerse, y eso incluye por supuesto dar manga ancha a medios y administradores del viejo sistema que para ella son garantía de que van a hacer todo lo posible por defender sus intereses en esta nueva coyuntura; por supuesto al ser astuta intenta tapar el origen de estas leyes o el turbio pasado de los funcionarios que se vale, el transfuguismo político de algunas figuras y demás, esto ocurre constantemente, los viejos protagonistas del régimen se intentan adaptar al nuevo y a veces, incluso gran parte de ellos son los mismos.

Tomemos un ejemplo que a algunos le dolerá por su médula republicana burguesa o pequeño burguesa. ¿No es bien cierto que la II República democrático-burguesa de España de 1931-1936 mantuvo en su seno a los mismos cuadros militares, funcionarios o políticos que habían colaborado en la época de Primo de Rivera y que habían participado o apoyado las últimas expediciones coloniales? ¿No mantuvo los mismos estamentos represivos como el Ejército, la Guardia Civil o la Legión que tantos disgustos le habían dado a los políticos republicanos y a los obreros y campesinos? ¿No mantuvo parte de los mismos tribunales y leyes que ejercían la misma función o muy parecida pero con diferentes nombres? ¿No es cierto que no solo no se castigó sino que se financió a los partidos y cabecillas que habían decidido apoyar al régimen de Primo de Rivera? ¿No mantuvo la República parte de sus dogmas legislativos burgueses como negar el derecho de autodeterminación? ¿No se mantuvo la financiación a la iglesia que había sido la principal valedora del régimen anterior y que tenía en su poder las tierras por la que millones de campesinos sin tierras clamaban desde hace siglos? Esto debe poner de preaviso, que la dictadura de la burguesía, sea en su forma liberal o fascista, en su forma amable o arisca, siempre tendrá rasgos comunes, aunque se derriben parte de sus instituciones y leyes, incluso aunque se purguen a parte de sus figuras del régimen anterior. Al fin y al cabo, insistimos se trata de la dominación de una clase explotadora, que se vale del Estado, la forma de gobernar que ejerza no puede dejar de estar libre de tener estas peculiaridades y paradojas». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos oportunistas del PCE(r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 30 de junio de 2017)

[11] Para ver el voluntarismo en la creación de células y reclutamiento de militantes. Véase:
[12] Para el maoísmo que nuclea a RC véase:

[13] Para ver el tercermundismo de RC véase:

Para ver el tercermundismo del PCE (r) véase:


[14] Para ver el machismo imperante en RC, véase:
[15] Para ver el papel revisionista de Beria y su reivindicación por parte de RC, véase:

-Sobre Beria; Equipo de Bitácora (M-L), 2017

10 comentarios:



  1. Hace tiempo que tratamos este tema sobre RC, lo que dice este camarada es lo correcto, el último fenómeno que yo pude observar del tal Roberto Vaquero fue antes de la elecciones generales, etc. romper en la calle un cartel con la fotografía del Secretario General del PCTE, esto un comunista de verdad, marxista-leninista no lo puede hacer, para eso existe la crítica y la autocrítica, cosa que este personaje todo indíca que no suele hacer. Los desfiles funerarios anuales que realízan son pateticos, es más, de lo que no suenan es a desfiles revolucionarios ni mucho menos a obreros, más bien tienen similitud a los de las Camisas Pardas, y porque de negro?, estas cosas aparentemente confunden a la clae obrera, parece que no, pero si, es que la clase obrera cuando se manifiesta se tiene que vestir de negro? y hacer teatro en las calles como estos y estas?.

    Si vemos trabajan en seis frentes, pienso que el más actívo es el llamado Comité Pro Frente Obrero, ya que en todas las manifestaciones que particípan siempre se identifícan como tal y nunca como RC, lo que suena a total tapadera, este Frente Obrero tiene un programa política de derrocamiento del sistema, entonces, el programa de RC ? o van uno o van al otro, es el ejemplo de la confusión de estos seis frentes, el Banco Obrero, que no se sabe lo que es, al observe en reparto de alimentos y poco más. Un Frente republicano, de estudiantes, no entiendo, es que RC no tiene un prográma político que abarque todo esto en el derrocamiento del Estado capitalista?, o es que lo divide de esta manera, confusión, confusión, la clase obrera solamente neesita un Partido omunista marxista-leninista, es que no saben como se engendró el Partido Comunista (bolchevique) de la URSS ?, y esos ataques a los sindicatos, a los sindicatos no, a sus cúpulas que son los traidores, ya que el sindicato en si tiene una historia obrera intachable luchando contra el franquismo, claro, muy modernos por un lado y muy comunistas por otro, como en un destacamento comunista pueden dar clases de boxeo y de artes marciales, como en un video pude ver esos entrenamientos en un lugar al lado de una casa en el campo, vamos es una mafia pistolera, y estas cosas son de un Partido Comunista que defiende a la clase obrera y aboga por el socialismo científico?, tengo 62 años y posiblemente me empiece a ver muy anticuado, y después de mi militancia comunista y marxista leninista desde 1986.

    No quiero extenderme más pero esto llamado RC lo que hace es dividir y dañar más a la clase obrera y al movimiento comunista, especialmente a la juventud que milita en este destacamento, ciegos pensando que la revolución socialista se llega gracias a los planteamientos de los dirigentes de RC especialmente de su amado Lider.

    Un abrazo como siempre.

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  2. SOBRE LA UNIDAD POPULAR Y MI EXPERIENCIA EN EL FRENTE OBRERO
    Pongamos que me llamo Ramon. Escribo esto desde el contexto de confinamiento en que
    vivimos, con la esperanza de que llegue a buen puerto y se una a los granitos de arena que
    cada día muchos de nosotros intentamos aportar. Supongo que a ninguna persona con dos
    dedos de frente se le escapa el gran experimento del que estamos siendo participes estos
    últimos días, experimento que aunque no pueda determinar su motivación precisa, no me
    cabe ninguna duda que va mucho más allá que la simple autoprotección frente a una
    pandemia . Es nuestro deber, como trabajadores conscientes, como seres humanos más o
    menos íntegros y decididos por conformar un mundo mejor, intentar entender lo que ocurre a
    nuestro alrededor y empezar a trabajar a contrarreloj por, de una vez por todas, construir esa
    sociedad socialista que anhelaban nuestras madres y abuelos. Cada día se nos hace más tarde,
    cada vez estamos más lejos.
    De acuerdo a estos principios, siempre he intentado aportar cuanto ha estado en mi mano y
    allí donde podía aportarlo: trabajo, partidos, sindicatos, colectivos…etc. De varios colores y con
    diferentes perspectivas sobre una sociedad mejor. Mi sentido crítico siempre me ha llevado a
    abandonarlos o por circunstancias de la vida, he tenido que alejarme. He experimentado
    diversas perspectivas de la realidad e intentado ampliar mi visión con diferentes experiencias
    vitales que pudiesen ayudarme tanto a desarrollar mi vida como a desarrollar una capacidad
    mayor de análisis sobre la sociedad y la realidad. Puede parecer falto de compromiso, pero
    muy al contrario, quien me conoce sabe que mantengo un firme compromiso con la verdad y
    la consecución de una sociedad sin clases. Es el único compromiso al que me debo.
    Hace unos meses me acerque al Frente Obrero. Recuerdo el auge de Vox los últimos meses y
    comentarle a mi compañera sobre la necesidad en la Izquierda de una oposición capaz de
    enfrentarse a ese proceso de fascistización que estamos sufriendo en la sociedad. Tras el
    famoso escrache a Errejon, los conocí y empecé a investigar sobre ellos. Me encontré que a
    pesar de una clara criminalización por parte de la izquierda más combativa y la
    extraparlamentaria, además de el lógico rechazo por parte de los “progres” domesticados,
    ellos sostenían ciertas tesis muy claras y acertadas sobre la izquierda del sistema actual, la
    sociedad en general y la necesidad de reconstruir el movimiento obrero desde su base,
    trabajaban día a día con los trabajadores y construían ese futuro que ya es hora que
    empecemos a construir. “Organización, Formación, Combate”. Así que tras investigar y aun
    con varias dudas sobre su ideología y métodos de organización, me lance a trabajar con ellos.
    Aunque no siempre es necesario, siempre es saludable comprobar las cosas por uno mismo
    para emitir un juicio.
    Me sorprendió muchísimo el sacrificio y trabajo diario que llevaban a cabo: Desahucios,
    trabajo sindical, solidaridad obrera… NUNCA había trabajado con gente tan disciplinada y
    entregada, totalmente antagónicos al concepto de Nini y a la alienación que hemos sufrido los
    jóvenes durante toda la memocracia: Drogas, alcohol, fiesta… Que se ha fomentado, o al
    menos no se ha combatido con eficiencia, desde todos los colectivos de la Izquierda
    Pro(reformistas) y Antisistema. Me referiré con este epíteto a quienes no han renunciado al
    socialismo como antítesis del sistema capitalista, a quienes sabemos que no hay reforma
    posible dentro de esta araña global.

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  3. + Subrayare ahora ciertos puntos que considero positivos en el marco de su propuesta:
    1- La recuperación del relato socialista y la conciencia de clase.
    Durante varios años y en varios colectivos de izquierda, he lidiado con compañeros
    que desconocían, repudiaban o colocaban en un segundo plano la idea misma de la
    lucha de clases, del papel principal de las relaciones socioeconómicas en el sistema,
    negando así una realidad compartida y comprobada desde el nacimiento mismo del
    propio socialismo como ideología antagónica al capitalismo.
    2- La lucha contra el posmodernismo.
    Más allá de hacer aquí un análisis profundo sobre el concepto mismo, subrayo que se
    enfocan en combatir los diversos frentes divisorios e interclasistas que defiende y
    fomenta el ideario (el metarelato que no se cuestiona) capitalista.
    A pesar de ser este un aspecto acertado y positivo, considero que la aproximación y el
    enfoque son totalmente erróneos, razón esta del alejamiento por parte de personas
    muy validas que bien podrían sumarse a su propuesta de Unidad Popular.
    3- Sacrificio, disciplina.
    Se trabaja de manera lo más eficiente posible inculcando valores que han sido
    erradicados en base al hedonismo posmoderno que nos instruye en el disfrute
    individualista aun a pesar de las penurias que puedan ocurrir a nuestro alrededor;
    fomentando la solidaridad, el sacrificio por el bien colectivo y la disciplina consciente
    como principios fundamentales de la izquierda.
    4- Formación.
    Se le da una importancia fundamental a la formación entre las bases y los
    trabajadores, fomentando la lectura de clásicos y repasando conceptos fundamentales
    para cualquier militante socialista.
    5- Combate.
    Se atacan todas las ideas posmodernas que han contribuido a debilitar a la izquierda
    antisistema , dividirla y fortalecer al sistema, así como la corrección política impuesta
    por los medios de comunicación, además de no renunciar al asalto de las instituciones
    por parte de las clases oprimidas. Se ataca a esa izquierda burocratizada y asimilada
    que no hace más que reforzar el mismo sistema que “intenta cambiar”, confundiendo
    e inhabilitando al pueblo trabajador.
    6- Sobre su programa concreto, considero que es bastante acertado como programa de
    mínimos, aunque algo obsoleto, es evidente que ha sido reciclado.
    Voy a proceder ahora a señalar los aspectos negativos.
    1- En primer lugar, me gustaría poner de manifiesto que existe una contradicción entre
    su concepto de vanguardia y el aspecto empírico de sus análisis. Tal y como entiendo
    yo la vanguardia, se corresponde con aquellas personas que pertenecen al grupo de
    clase consciente más avanzado. Para tener una posición más avanzada, hacer
    propuestas de progreso más avanzadas, se debe tener un conocimiento más avanzado.
    Esto es, se debe conocer todo el espectro ideológico tanto del Sistema como de los
    diversos movimientos antisistema y sus teorías fundamentales. Solo desde este
    conocimiento puede pretenderse hacer un análisis presuntamente científico para
    abanderar un movimiento de emancipación de clase. A pesar de haber una formación,+

    ResponderEliminar
  4. esta es absolutamente parcial y contradice la posibilidad de hacer análisis acertados y
    pretendidamente científicos.
    2- Como adelantaba antes, el combate contra el posmodernismo ideológico se enfoca de
    tal manera que genera evidente y lógico rechazo en colectivos feministas, ecologistas,
    LGTBI…etc. Esta aproximación, que se relaciona con su imagen de combatividad, es
    ofensiva hacia las personas que aun desde una perspectiva posmoderna defienden
    también la lucha de clases, imposibilitando el acercamiento. Su propaganda, que busca
    la provocación como llamada de atención, produce efectos contradictorios con la
    Unidad que pretenden abanderar. Los ataques ideológicos, totalmente legítimos y
    necesarios, son teñidos de burla, arrogancia, y desde la superioridad ideológica, con lo
    que ello conlleva. Deberían ser motivo de reflexión y no de alejamiento.
    3- El sacrificio y la disciplina se entienden como fe ciega y obediencia. No se cuestiona ni
    critica a los portavoces ni se respetan las aportaciones que puedan buscar la solución
    de problemas concretos, por lo que he podido comprobar existe una dependencia
    total de la opinión de un supuesto comité central, que se rige supuestamente bajo la
    premisa del Centralismo Democrático, pero que de facto las propuestas que parten de
    las bases no son siquiera tomadas en cuenta, por no hablar de no recibir respuesta
    formal a la negativa a adoptarlas. El seguidismo acrítico es la norma. Se fomenta el
    deber del sacrificio pero no se respeta el derecho a la propuesta/crítica y al debate.
    4- Sobre el tema de la formación, como ya adelantaba antes se basa en lecturas y
    estudios parciales que lejos de educar a la militancia están abiertamente dirigidos a
    adoctrinar a las bases, en lugar de formarlos en el sano pensamiento crítico que
    enriquece potencialmente la organización y fomenta una personalidad integral
    encaminada a construir el socialismo como un sistema nuevo de emancipación. El
    adoctrinamiento llega hasta tal punto que se realizan “formaciones” sobre textos
    cuyas tesis no se han contrastado 2 días después de publicarse, siempre desde una
    perspectiva acrítica y tomando como dogma de fe( les gusta hablar de ello), en el caso
    concreto de “Resistencia y lucha contra el posmodernismo” por ejemplo, la opinión
    personal de su Secretario General. Personalmente, he considerado un insulto a la
    inteligencia, aunque el libro parta de premisas acertadas , que un libro sin contrastar y
    totalmente incompleto desde un punto de vista teórico, más bien panfletario, se
    utilice para formar a la militancia de un supuesto Frente Obrero.
    5- En el apartado de combate, como he afirmado anteriormente, subscribo la actitud
    combativa , pero rechazo el ataque abierto a colectivos y movimientos igualmente
    combativos como puedan ser ciertos grupos como maoístas, trotskistas , anarquistas…
    Me parece contraproducente y desacertado como estrategia de unidad.
    6- Sobre el programa de mínimos, sobretodo remarcaré, como he dicho anteriormente,
    que es necesaria su revisión.
    Tras haber expuesto mis impresiones y a modo de conclusión, quisiera hacer unas cuantas
    aportaciones más. Sobre el tema del Secretario General, a quien no conozco de nada y por lo
    tanto me abstengo de criticar, da la impresión de que se construye una mitología desmesurada
    en torno a su persona, dotándolo de una autoridad teórica que de ningún modo ha
    demostrado. Parte de su argumentario, de hecho, proviene de autores que pretende+

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  5. vilipendiar y critica abiertamente, Zizek, por ejemplo. Por otro lado, me quito el sombrero ante
    una persona lo suficientemente tenaz y honesta como para defender unos principios que toda
    la izquierda domesticada y derrotista daba por perdidos. Se le puede atribuir parte del mérito
    de la recuperación de estos valores y de su aplicación práctica entre la juventud. Mucho más
    de lo que cualquier otro colectivo ha hecho en mucho tiempo.
    Podrá parecer que este texto es un ataque hacia el Frente Obrero. Nada de eso. Se de buena
    tinta y por experiencia propia que la gran mayoría de los que trabajan en este movimiento son
    personas honradas y consecuentes, con la mejor voluntad. De los mejores compañeros que he
    tenido. Pero me parece muy necesario hacer esta crítica, no ya por el futuro del Frente Obrero
    en sí, al cual no auguro un futuro nada halagüeño de seguir en esta línea, sino por el futuro del
    movimiento Socialista y sus objetivos.
    El gran merito del Frente Obrero, tal y como yo lo veo, es haber sabido recuperar esa tradición
    de lucha abierta contra el capital, haber sabido recuperar no solo la memoria histórica y la de
    personajes criminalizados por el capital sino también aunar esfuerzos para ser dignos
    herederos de su lucha, y no meros memorialistas. Tiene el gran merito de intentar poner en
    práctica la teoría y movilizar a las nuevas generaciones hacia el combate anticapitalista.
    Si he decidido alejarme del Frente Obrero es porque considero que no se puede construir una
    Unidad en torno al pensamiento único impuesto y acrítico. Considero necesaria una Unidad de
    la Izquierda Antisistema, en mayúsculas, todos aquellos que a pesar de nuestras diferencias y
    matices ideológicos tenemos en común un mismo objetivo de futuro, la sociedad sin clases, y
    sabemos que no llegara a través de cesiones y reformas por parte del sistema.
    A lo largo de mi experiencia he compartido camino con personas de diferentes tendencias, y si
    algo he echado de menos ha sido la Unidad contra el Sistema. Me he cansado de oir y discutir
    idioteces del todo inútiles. Es hora de que todos nos unamos olvidando si somos anarquistas,
    trotskistas, maoístas o estalinistas, dejar las disputas intestinas que solo sirven para
    desmovilizarnos y empezar a caminar en una única dirección. Porque todos nos equivocamos,
    ni Stalin era tan malo ni Trotsky era tan bueno, Guevara era un aventurero que quizá pudo
    haberse equivocado, el anarquismo también participo en política y el anarcosindicalismo es un
    fracaso…un largo etc.
    Desde la izquierda, los partidos reformistas como Podemos solo están demostrando jugar un
    papel de contención ante la urgente necesidad de un cambio social que si no encabeza la clase
    obrera, será encabezado por la globocracia neoliberal, tal y como estamos viviendo. Por otro
    lado, la alternativa que se nos propone desde propuestas como el Frente Obrero es la del
    pensamiento único, que suele derivar en totalitarismo y desvirtúa nuestro objetivo común,
    una sociedad sin clases, sin opresores y oprimidos.
    Por eso hago un llamamiento y una reflexión desde mi opinión, que no es ni más ni menos que
    una opinión personal:
    Es necesaria la Unidad alrededor de un proyecto político que represente toda la diversidad que
    compone la Izquierda Antisistema Estatal , con el objetivo de transformar abiertamente el

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  6. Sistema. Sin tabúes y enfrentando la ideología posmoderna predominante, el individualismo y
    la alienación.
    Es necesario tomar lo mejor de las propuestas más adelantadas y desechar aquello que nos
    desune o nos aleja de nuestro objetivo común, la sociedad sin clases.
    Es necesario recuperar la esperanza de que aún estamos a tiempo de combatir por nuestro
    futuro, de que el proyecto socialista aun es factible y de que si no lo hacemos nosotros, nadie
    lo hará, debemos asumir nuestra responsabilidad histórica si queremos garantizar el futuro de
    las siguientes generaciones.
    Es necesario entender que no es hora de dividirnos, sino de unirnos. Todos los socialistas
    somos internacionalistas, incluso apátridas. Es necesario que no dividamos fuerzas y nos
    ciñamos a la lucha de clases, mas allá de combates interclasistas, divisiones históricas y
    metafísicas nacionalistas.
    Es necesario que los intelectuales de unas y otras tendencias trabajen al unísono olvidando los
    personalismos para construir una firme base sobre la que encontrar el entendimiento y la
    unidad en la diversidad.
    Es necesario que trabajemos en la tolerancia hacia la diversidad, la sociedad sin clases no ha
    existido nunca, no hay, por lo tanto, doctrinas acertadas. Solamente opiniones, errores y
    derrotas históricas. Es necesario que seamos un solo puño.
    Me despido esperando que alguien se haga eco y tener pronto noticias para sumarme a un
    nuevo proyecto. Aquí os espero, en mi arresto domiciliario.
    Salud y revolución

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  7. Hola Ramón.

    Te respondemos brevemente.

    1. Como se denota de tu comentario, estás en las primeras fases en las que se encontraba este chico de la entrevista hace mucho tiempo: un nivel ideológico todavía bajo, una comprensión vaga de lo que ocurre a tu alrededor, etc.

    2. Si es cierto que mantienes: "mantengo un firme compromiso con la verdad"... deberías releer la entrevista y en general todo el documento referido a RC que adjuntamos al final.

    http://bitacoramarxistaleninista.blogspot.com/2017/09/antologia-sobre-reconstruccion.html

    Date cuenta que en tu comentario no pones en tela de juicio las cuestiones fundamentales del mismo, no hablas de cuestiones ideológicas profundas sino frases generales tipo:

    a) "Para mi trabajan, para mi son combativos". Si fuese así Ramón, lo cierto es que hasta un necio puede ser disciplinado, existen varias organizaciones revisionistas que llevan un activismo digno de admirar. Pese a todo, se ha demostrado la desorganización interna de RC en varias ocasiones, y no es tanto por cuestiones de técnica, sino de personalismos que hacen imposible un desempeño serio allí, que se pueda aprovechar las fuerza que tienen, por eso las militancias del FO resultan meteóricas, entre tanto, otros nuevos entran hasta que se dan cuenta del engaño.

    b) "Luchan contra el posmodernismo". También critican al posmodernismo la Escuela de Gustavo Bueno o "marxistas" que leen a Nietzsche y Schopenhauer como el fallecido Martin Licata. Eso no les hace marxista, igual que Pablo Iglesias no era marxista cuando criticaba al PSOE, igual que la mayoría de revisionistas no son menos revisionistas porque critiquen al trotskismo (sin entender la esencia contrarrevolucionaria del mismo). No se puede criticar algo pseudocientífico desde posiciones igual de pseudocientíficas.

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  8. (II)

    Sobre los aspectos negativos, estoy de acuerdo en muchas cosas, pero me temo que ciertas cosas las encaras mal:

    "Rechazo el ataque abierto a colectivos y movimientos igualmente combativos como puedan ser ciertos grupos como maoístas, trotskistas , anarquistas. Me parece contraproducente y desacertado como estrategia de unidad. (...) "Vilipendiar y critica abiertamente, Zizek, por ejemplo".

    RC es maoísta en la teoría y sobre todo en la práctica, aunque haya tenido divergencias con otros maoístas, eso está más que demostrado en el documento que te comento.

    El problema no es la crítica que hagan al maoísmo puntualmente o al anarquismo, sino el bajo contenido de argumentos que presentan como dices. Los métodos que utilizan hacen que acaben con todo el público gritándoles: "Fuera fascista de la universidad", con comunicados de varias organizaciones antifascistas contra ellos, diversos vetos, etc. Esa metodología solo puede atraer a gente de un perfil hooligan, pero no a marxistas serios.

    "La gran mayoría de los que trabajan en este movimiento son personas honradas y consecuentes, con la mejor voluntad".

    Muchos... cuando salen del FO confiesan que el haber militado ahí ha sido una de las peores decisiones de su vida (y no solo porque acaben amenazados por la dirección). Son gente engañada que entran allí por diversas razones (como ocurre en otros partidos), pero con buen fondo. Pero no hay que ser consdencendiente con ellos ni con nadie, cada uno debe de ser consecuente con lo que ha hecho y hace. Muchas de esas personas hasta que se salen se comportan como los más fanáticos devotos de su líder local y defienden patéticamente la vergonzosa actuación de su Secretario General. Cuando son obligados a marcharse por divergencias con los jefes o jefecillos, en cambio, no se atreven a emitir la misma energía en denunciar a su vieja organización (por supuesto no es el caso de todos).

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  9. (III)

    "Recuperar no solo la memoria histórica y la de personajes criminalizados por el capital sino también aunar esfuerzos para ser dignos herederos de su lucha, y no meros memorialistas".

    Precisamente la reivindicación que se hace desde RC de personajes como Elena Ódena o Enver Hoxha sin criticismo alguno de los méritos y errores del PCE (m-l) o del PTA, resulta ridícula a ojos de un marxista-leninista. Ninguna, repito, absolutamente ninguna figura está libre de errores, es imposible que no sea así por simple cuestión de probabilidades. Como habrás comprobado ellos nunca hablan de forma autocrítica sobre las experiencias o partidos que reivindican, se dedican a simplemente a reivindicar fanáticamente a ciertas figuras. Y lejos de respetar los aspectos positivos de estos movimientos, ellos lo pisotean: han estado durante años en la ICOR (y no se han salido de ellas por motivos ideológicos sino por "falta de solidaridad hacia su causa judicial") y todavía siguen manteniendo lazos con organizaciones maoístas de fuera, o mantienen relaciones cordiales con los brezhnevistas de aquí, todo esto, demuestra muy poco respeto por los principios ideológicos. Es mero folclore, pose.

    "Es hora de que todos nos unamos olvidando si somos anarquistas, trotskistas, maoístas o estalinistas, dejar las disputas intestinas que solo sirven para desmovilizarnos y empezar a caminar en una única dirección. "

    Bajo tal concepción ecléctica de la militancia debo de entender que ella fue una de las razones por las que en el FO te dieron la bienvenida y te consideraban manejable, pues esa confusión ideológica es sinónimo de un "todo vale". No se trata simplemente de aparentar una "lucha contra el capital", sino de saber que es el capital, como derrocarlo, y qué construir después, en eso ya insistió Marx hasta la saciedad contra los "comunistas" de su época. La mayoría de grupúsculos revisionistas no se cansan de arengar a la "unidad" sin tener en cuenta esto:

    http://bitacoramarxistaleninista.blogspot.com/2020/01/no-se-ha-aprendido-nada-del-desastre-de.html

    Marx-Engels fueron "intransigentes" con unir su doctrina con la de Bakunin, Proudhon o Lassalle, Lenin y Stalin actuaron de forma similar con el menchevismo, populismo, economicismo... Dijeron que si los bolcheviques lograron hacer la revolución no fue por sus concesiones en lo ideológico, sino por una crítica despiadada contra el oportunismo.

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  10. (IV)

    Por último decirte:

    "Nosotros cuando hemos comentado que RC no puede tener cabida dentro del antifascismo y debe ser rechazado –como ya ha sido vetado en varios lugares como universidades o agrupaciones antifascistas–, no es porque tenga unas concepciones erradas de cómo combatir al fascismo, ni porque sean unos revisionistas más del montón –ya que esto pueden tenerlo varias corrientes y grupos–, sino porque han sido denunciado sistemáticamente desde asociaciones vecinales, feministas, organizaciones antifascistas, grupos revisionistas o ex militantes por haber vertido calumnias y haber acosado hasta el punto de cometer agresiones. Esto no ha sido un episodio anecdótico, un error de algún jefe local, o algún malentendido, sino una constante desde su fundación y breve historia. Por tanto, consideramos que un grupo que pretende conquistar la confianza de los trabajadores a base de la intimidación y el terrorismo hacia otros colectivos o individuos, donde la violencia es su principal carta de presentación como «método de persuasión», no puede ser más que tachado de fascista, se presente bajo las siglas o símbolos que sean.

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«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»