«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 28 de septiembre de 2017

La falsa pose en la cuestión de género: la misoginia y el machismo operante en Reconstrucción Comunista; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Reconstrucción Comunista (RC) ha sido un nido de adolescentes aburguesados, inadaptados, skinheads, drogadictos y todo tipo de lumpens de distinto tipo, y como tal, era seguro que arrastrasen una cultura fuertemente patriarcal. Su líder Roberto Vaquero es la misoginia y el machismo personificado. Su forma de pensar y actuar ha influenciado directamente a los militantes de la organización tanto masculinos como femeninos. No menos importante es en esto los diversos casos de maltratos psicológico y físico entre parejas dentro de RC, siendo su postura conciliadora con los maltratadores un refuerzo en el pensamiento patriarcal generalizado dentro de la organización.

1) El caso del brigadista que viajó a Rojava Paco Arcadio y su ex pareja es bien notorio, en el cual la víctima acabó denunciando en público los malos tratos sufridos y la negativa de este a cambiar sus actitudes ni realizar una autocrítica pese a las promesas de Reconstrucción Comunista (RC). Fue un caso realmente impactante por el que muchos empezamos a abrir los ojos sobre la línea que RC tenía sobre las cuestiones de género:

«El motivo de este escrito es comunicar públicamente la reacción y gestión por parte de la organización Reconstrucción Comunista ante mi denuncia de haber sufrido malos tratos por parte de uno de sus militantes. (...) Dentro de este maltrato destacan: el chantaje y la presión para conseguir lo que quería, como cerrar la relación; la inutilización continua y el control de mi persona, paternalismo, invasión de mis espacios personales y políticos, aislamiento de mis círculos; violencia indirecta como medio para intimidarme en las discusiones, amenazarme con agredir a amigos míos si seguía teniendo relación con ellos, intentar obligarme a acudir a eventos políticos que él consideraba que eran importantes, celos enfermizos que se materializaban en ataques y broncas, acaparamiento de mi espacio y tiempo a través de la presión y el chantaje, menospreciarme delante de terceras personas, infantilizándome e insultándome, incitando a terceras personas a intervenir en nuestros conflictos; intentar anular completamente mi persona para que lo único que me quedara fuera él, o presiones para tener relaciones sexuales en situaciones en las que yo le había dicho que no o incluso estaba dormida». (Reconstrucción comunista y su machista gestión de una agresión, 24 de noviembre de 2015)

¿Cuál fue la reacción dentro de Reconstrucción Comunista (RC)? El Secretario General Roberto Vaquero por supuesto no iba a censurar actitudes que él mismo realiza y las cuales considera normal aunque es consciente que de puertas para afuera da mala imagen. Roberto no es tan tonto para todo como pueda parecer, le dijo a la víctima del maltrato que su militante debería trabajar una autocrítica sobre sus actitudes y que él se encargaría de que así fuese para intentar rebajar los ánimos de la afectada, un intento para salir del paso ganando tiempo e intentando que la chica se olvidase de lo sucedido y se le fueran quitando las ganas de seguir con el tema una vez enfriadas las cosas. Una autocrítica de su militante sobre sus actitudes machistas que nunca llegó, ya que desde el primer momento el plan de Roberto era cerrar filas en torno a un militante, Arcadio, que era la piedra angular de la propaganda del partido pintándole de «héroe internacionalista» por sus andanzas en Rojava. Así que el Secretario General como buen jefe revisionista procedió a encubrir las actitudes de su militante y empezó a injuriar a la víctima:

«Después de casi un mes sin noticias ni de ella ni de la autocrítica, vuelvo a escribirle para preguntar qué pasa. A lo que me responde que ya lo habían hablado y que me mandarían la autocrítica. Pasa otro mes, yo ya vuelvo de mis vacaciones, y al encontrarme con la gente empiezo a enterarme de todo lo que había sucedido en Madrid en relación a mi denuncia de agresión. Es entonces cuando me entero, a raíz de personas que en ese momento eran miembros de RC, de cómo se está tratando el tema dentro de la organización: el propio agresor va contando que todo lo que digo es mentira, que soy yo la que le maltrataba a él, que soy una loca celosa. A su vez, el Secretario General habla del tema quitándole importancia, diciendo que yo era una bocazas, que yo era la que maltrataba al agresor, que había que pasar de mí, entre otras lindezas. Hablando en plata la dirección está comandada por elementos misóginos y machistas siendo Roberto Vaquero el estandarte de esta línea, y por tanto cuando ha surgido problemas de género las trompetas sonaban para cerrar filas y salvar a toda costa el honor de las siglas del partido, lo que lejos de solucionar el problema agudizaba y evidenciaba la falsa concienciación con la cuestión de género». (Reconstrucción comunista y su machista gestión de una agresión, 24 de noviembre de 2015)

Cuando el propio Paco Arcadio abandonó RC por otras razones derivadas de contradicciones con el propio Secretario General –como confesaría en los medios de comunicación tiempo después–, aún a sabiendas de que todo el mundo conocía las razones, ¡¡¡Roberto intentó utilizar con su cinismo característico el abandono de Arcadio de RC como prueba de que había sido expulsado a petición suya porque él como Secretario General no podía permitir esas actitudes machistas!!! Pero por suerte dicha jugada también fue denunciada por la víctima y ex pareja de Arcadio quedando Roberto en un completo ridículo del que todavía hoy no se ha recuperado:

«A día de hoy, el agresor y su actual pareja se encuentran fuera del colectivo por voluntad propia y razones completamente ajenas a lo aquí relatado, hecho que la organización intentó utilizar como método de limpieza de imagen llamando personalmente a la agredida para contarla que se había expulsado a su agresor de RC por negarse a trabajar sus actitudes machistas y negarse también a hacer autocrítica, la cual supuestamente según decía RC para justificarse se llevaba haciendo desde que se comunicó el asunto a la organización, lo que se contradice demostrando que realmente no se había producido ningún trabajo con el agresor. Puesto que he visto que a pesar de intentar solucionarlo por buenos cauces se me ha atacado tanto por parte del agresor como de responsables políticos de su organización, tomé la determinación de poner en conocimiento público las actuaciones de dicha organización mediante este documento, con el objetivo de aclarar cuál era la situación real». (Reconstrucción comunista y su machista gestión de una agresión, 24 de noviembre de 2015)

No deja de ser curioso que un hombre con famosos defectos patriarcales fuera como brigadista a Rojava donde precisamente la cuestión de género es una de las cuestiones en las que se articula el movimiento kurdo, y que ni antes ni después de volver de allí realizase una autocrítica de sus actitudes machistas. Recordemos que la forma en que fue abordado el caso de Paco Arcadio dentro de RC motivó entre otras cosas la crítica y el abandono de militantes de peso como Javier M., que ya no aguantaban más la multiplicación de estos casos. En la carta que escribió al Comité Central, y la cual jamás vio la luz, se decía sobre el Secretario General Roberto Vaquero:

«En el momento de escribir esto el SG continúa transmitiendo a día de hoy todo lo relativo tanto a mi salida del partido como a la gestión de las actuaciones del camarada G e instigándole a hablar tanto con otros militantes como con personas externas al partido con el fin de desprestigiarme a mí y de argumentar que mi salida se debe a un conflicto entre el camarada G y yo, y no a la contradicción insuperable existente entre las decisiones del SG en materia de gestión de problemas relativos al género. Todo esto es motivado por sus contradicciones personales entre sus deleznables comportamientos machistas y la línea marxista-leninista con respecto al feminismo de clase y a la sexualidad.

Hay ciertos datos que deben ser puestos en conocimiento de quien pretenda comprender la profundidad de esta problemática ya que no es un simple error al gestionar una denuncia de maltrato en el ámbito de la pareja entre un militante y una persona ajena al partido, es fruto de las actitudes que el propio SG mantiene hacia las mujeres y en especial hacia aquellas que son o han sido parejas suyas.

No es la primera vez que el SG decide solucionar en «petite comité», o directamente intenta ocultar, un problema de género en el seno de la organización». (Javier M., exmiembro de Reconstrucción Comunista; Carta de salida de militancia, 31 de julio de 2015)

Como atestiguaría otro miembro que abandonaría en septiembre de 2015, la táctica de Roberto fue retener la carta de Javier, pero también calumniarle ante la militancia inventándose las causas de su salida:

«Se me había informado de que un miembro del CC había abandonado el partido por supuestas discrepancias ideológicas, discrepancias que en un principio se iban a subsanar y en teoría iban a propiciar su vuelta al partido. En ese momento no se trataba al ex-camarada M como traidor al partido, motivo por el cual yo hablé con él para informarme más sobre el tema, para mi sorpresa, el ex-camarada no había abandonado el partido por los supuestos motivos que a mí se me habían informado». (Borja, exmilitante de Reconstrucción Comunista; Carta de cese de militancia de RC, 25 de septiembre de 2015)

Otros como Adrian, el Secretario General de Juventudes y acólito de Roberto, definió el problema de maltrato de Arcadio:

«Llegando a calificar el SG de JG(B) el conflicto de género como una «pollada» y una «tontería». (Borja, exmilitante de Reconstrucción Comunista; Carta de cese de militancia de RC, 25 de septiembre de 2015)

También la forma de tratar estos temas como el Caso Arcadio fue una losa más de decepción y preocupación en otros militantes como P. R. que a posteriori abandonaría la organización. En su carta a la militancia –que tampoco llegó nunca a su destino– podemos ver como alza la voz al respecto de lamentable gestión de un caso tan grave como el de Arcadio y su ex pareja, con la permisión y el encubrimiento de sus prácticas:

«El ejemplo más evidente de este déficit podemos encontrarlo muy recientemente en el tratamiento del conflicto entre un camarada y una persona ajena a la organización, que ha trascendido –precisamente por la mala gestión del mismo– al partido y es probable que desemboque en una campaña de acoso y boicot contra el mismo y sus militantes. Aprovecho para señalar –volver a señalar más bien, teniendo en cuenta que desde mi célula de partido se subió una crítica al respecto recientemente–, que la crítica no es hacia la camarada encargada de la gestión del conflicto; de hecho, si yo personalmente no realicé una dura crítica sobre la cuestión nada más enterarme del problema, fue porque se me informó de que se había designado a esta persona para tratarlo. Dado que mi postura al respecto se recoge en la crítica expuesta por mi célula de partido, no me reiteraré al respecto». (P. R., exmiembro de Reconstrucción Comunista; Carta de cese a la militancia, 29 de octubre de 2015)

2) Las denuncias constantes hacia miembros de Reconstrucción Comunista (RC) en torno a problemas relacionados con la cuestión de género, y que lejos de solucionarlos, con la actitud del Roberto Vaquero de despreciarlas, solo se ahondaba más el problema:

«Desde que yo tengo conocimiento de la existencia de RC –por aquel entonces–, siempre se han ido recibiendo, por parte de diversos sectores, críticas y acusaciones de machismo o falta de conciencia/implicación en la lucha por la emancipación de la mujer. Esto es debido precisamente a una deficiencia objetiva en este ámbito, que nos ha provocado no pocos enfrentamientos, e incluso campañas de difamaciones o vetos a la entrada en ciertos espacios políticos. Esto, a mi entender, se debe a varios factores, principalmente el desdén  y la poca importancia a las críticas vertidas mayormente desde el feminismo burgués más reaccionario –que no «feminazis» o «cortapichas», como algunos camaradas acostumbran a denominarlas–, así como a la escasísima importancia que se le da –vaya por delante que estoy generalizando, no afirmando categóricamente que sea así en absolutamente todos los camaradas– a la formación respecto a la cuestión de género, tanto a nivel teórico, con estudio de los clásicos del marxismo y de la posición de clase respecto a la cuestión femenina, celebración de jornadas temáticas que traten ciertos aspectos donde los camaradas tengan mayor carencia o dudas, etc, etc.; como a un nivel más práctico, combatiendo de manera mucho más enérgica, bien mediante una labor pedagógica, bien purgando las filas del partido de elementos incorregibles –en función del carácter de la contradicción–, las manifestaciones y los dejes machistas y patriarcales que los camaradas puedan reproducir; pues nadie, en una sociedad dividida en clases, está exento de la influencia burguesa y patriarcal. Todo esto, teniendo en cuenta que el inmenso grueso de las críticas y acusaciones de machismo al partido o juventud no vienen motivadas por una cuestión ideológica respecto al feminismo de clase –término que considero incorrecto, pero no es esta la cuestión–, sino por actitudes o comportamientos que han podido reproducir los camaradas o la organización en sí que no han sido debidamente tratados.

Convendría aclarar, con el fin de evitar malinterpretaciones, que no abogo en ningún caso por la adopción de postulados ajenos o contrarios al marxismo en el tratamiento de la cuestión, sino precisamente ser más firmes, en base al marxismo-leninismo, respecto a la cuestión de género». (P. R., exmiembro de Reconstrucción Comunista; Carta de cese a la militancia, 29 de octubre de 2015)

3) Pero el caso de Paco Arcadio no fue el único, el tapar las actitudes machistas, retrógradas y agresivas de sus militantes con sus parejas o amantes ha sido la tónica general de esta organización a efectos de su secretario General, pero más importante aún, ha habido un nulo trabajo encaminado a resolver el problema desde la crítica y autocrítica de sus militantes, así como realizar un trabajo de concienciación con ellos. Siendo el ocultamiento y la tergiversación con el fin de salvar «el honor del partido» las únicas reacciones. Veamos dos casos más muy significativos:

Un caso de violencia física de un militante a su pareja:

«Cuando hace ya unos años hubo un caso de violencia física de un militante (N) a su pareja, el SG optó por obviarlo –yo pedí la expulsión del maltratador–. No es  hasta que el SG entabla una relación física con la agredida, que generó en su día un problema interno ya que ésta era, obviamente, la ex-pareja de un militante –cabe reseñar que el SG flirteaba con la compañera sentimental del agresor antes de que tuviéramos constancia de las actitudes de éste, por lo que generó fricciones entre el militante y el SG–, cuando se produce la salida del agresor, no por el hecho de cometer un acto del todo inaceptable para un militante marxista-leninista, sino por el resentimiento del agresor hacia el SG motivado por la relación íntima que éste tuvo con su ex-pareja. Lamentablemente no se trata de un único caso». (Javier M., exmiembro de Reconstrucción Comunista; Carta de salida de militancia, 31 de julio de 2015)

4) Difamaciones y actos machistas de otro militante:

«Cuando tuve conocimiento de éstos hechos –de que P seguía manteniendo relaciones íntimas con la camarada de la que decía sufrir acoso y a la que llevaba meses desprestigiando con otros camaradas, y con gente ajena a la organización, amparándose en las supuestas actitudes obsesivas de la camarada para con él, así como ridiculizando el físico de la camarada y sus prácticas sexuales– procedí a comunicarle al Secretario General los hechos. Para mi sorpresa el Secretario General ya estaba al corriente de la situación, cosa que por aquel entonces me chocó ya que yo, como miembro tanto del Comité Regional de Castilla como del Comité Central del partido, no había sido informado –como cabría presuponer si se hubieran seguido los cauces que marca el centralismo democrático, al ser el CC el máximo órgano directivo del partido–. Ante esta tesitura –y debido a ciertas actitudes personales y políticas del SG que explicaré más adelante– exigí que los hechos fueran puestos en conocimiento del Comité Central y que se abriese una Comisión de Garantías y Control al camarada P –pidiendo que realizase una autocrítica sincera y profunda, exponiéndola tanto en el CC como a la camarada injuriada– a la par que hice saber al Secretario General que de no gestionarse de forma correcta, presentaría mi dimisión de todos los órganos directivos. Fue la camarada afectada en el conflicto quién me informó de la problemática, no el SG –ni a mí ni al resto del CC o CR– a pesar de estar al corriente. Cuando hable con la camarada, obviamente, le exprese que contaba con mi total apoyo –a la par que realicé una autocrítica ante la camarada, debido a que yo tenía una información totalmente sesgada de la realidad, en la que creía que ella era una acosadora, y había participado en las difamaciones e injurias hacia su persona– y que, tanto en cuanto se la había calumniado públicamente entendía que, si ella lo consideraba pertinente, podía exigir que la autocrítica del camarada P fuera expuesta a toda la gente con la que la había ridiculizado y difamado». (Javier M., exmiembro de Reconstrucción Comunista; Carta de salida de militancia, 31 de julio de 2015)

5) Esta extensa recopilación de documentos sobre la cuestión de género y las posturas de Reconstrucción Comunista (RC), demuestran que su líder Roberto Vaquero ha sido el principal responsable de la extensión de este grave problema, por su actitud antimarxista-leninista ha actuado como cómplice y encubridor consciente de las actitudes obsesivas, machistas e incluso delictivas de sus militantes. Siendo claro «que no es un simple error al gestionar una denuncia de maltrato en el ámbito de la pareja entre un militante y una persona ajena al partido, es fruto de las actitudes que el propio Secretario General mantiene hacia las mujeres y en especial hacia aquellas que son o han sido parejas suyas». Como ya expresamos en una entrega anterior, estos defectos personales de la dirección –en este caso respecto a la cuestión de género– tienen una incidencia directa en la propia militancia, que toma esta forma de vida como normal y recomendable. Una de sus exmiembros, encargada de la cuestión de género, nos aportaría muchos datos sobre el machismo imperante en RC y la culpabilidad de su líder Roberto en ello:

«Itxasne: Desde el primer momento vi muchísimas actitudes de Roberto que eran absolutamente irrespetuosas con la cuestión de género.

–Insultos a hombres y mujeres por su aspecto físico –siendo uno de los que más podía callar al respecto, ciertamente, porque no es en absoluto agraciado y nunca nadie le faltó al respeto por ello, porque sencillamente es una actitud terriblemente absurda en un comunista militante–. Especial fijación con cualquier mujer del partido cuyo peso estuviera por encima de los 50kg. Si alguna de estas tenía pareja dentro del partido, hacía dichas burlas a las espaldas del novio –única figura de una pareja a la que «respeta»–. Intentaba boicotear todas las relaciones porque muchas de las mujeres eran exparejas sentimentales o sexuales y por tanto, seguían siendo de su propiedad, incluso en algún caso ha seguido yendo tras las faldas de alguna de sus camaradas pese a esta había iniciado relación sentimental con otro camarada.

–Burlas hacia parejas sentimentales formadas por integrantes del partido porque no soporta las relaciones –serias– de sus camaradas debido a una clara inmadurez emocional y otro tipo de carencias afectivas. Intento de destruir dichas relaciones mediante diferentes artimañas: malmeter a uno y otro miembro de la pareja constantemente. Siempre hacía alusiones a la vida sexual de todas las parejas con frases autoconvincentes como «seguro que no follan». También hacía alusiones directas a los hombres que entablaban relaciones serias porque se habrían convertido supuestamente en «unos mierdas» y ya no eran unos «fuckers», aparte de otras alusiones a que supuestamente inhibían su «hombría» debido a un supuesto yugo al que sus novias los sometían, un yugo llamado «revisión de actitudes machistas y aprendizaje en relación sana y de búsqueda de igualdad».

–Valoraba positivamente a las militantes mujeres cuando mantenía relaciones sexuales o sentimentales con estas. Pasaban de ser «militantes de mierda» a ser «cuadros válidos» y «muy currantes», para luego volver a ser traidoras, vagas o malas militantes en cuanto cambiaba de pareja sexual dentro del partido.

–Creación de grupos sociales entre los hombres en función del nivel de tolerancia que estos presentaban hacia su misoginia y machismo. Por ejemplo, sus mejores amigos eran el selecto grupo en el que podían dar rienda suelta al peor de los liberalismos en el partido, llegando a tratar de convencer a más de un camarada de que «lo del porno es un debate que no lleva a ninguna parte así que es mejor no discutírselo a estas, pero luego en vuestra vida personal haced lo que queráis que hay pornos que no son malos» o «yo necesito el porno para no poner los cuernos» –entendemos que se refiere a no ser más infiel de lo que ya era–. Situaciones hilarantes nos vienen a la cabeza, como burlarse de quienes no fueran unos pajilleros al uso con actriz porno preferida o de quienes no siguieran el rollo recomendándose y pasándose enlaces de páginas porno «interesantes».

–Echaba a sus parejas de casa cuando había actos militantes donde iban a venir visitas que le interesaban sexualmente. También hacía lo propio con espacios de ocio, relegando finalmente a sus parejas al ámbito privado-doméstico y cotidiano –la vida diaria ordinaria– para no mostrar públicamente a sus parejas y así poder «atacar» con facilidad.

–Acusación constante a todos los camaradas que tuvieran una mínima sensibilidad con las cuestiones de género. Según Roberto, estos no son más que seres que fingen un supuesto feminismo descreído «para follar».

–A la gente que no compartía su asqueroso modo de pensar y de vida los trataba aún peor que a sus supuestos amigos, poniéndoles a todos de «mierdas» para arriba.

–Caso omiso a las críticas recibidas por mantener en un órgano de dirección a un miembro de Castellón que consume repetidamente a mujeres prostituidas, admitiendo él mismo que padece un vicio que no sabe evitar ni siquiera cuando piensa en que su novia es, para más inri, también miembro del partido.

–Alusiones a lo «petable» que es el culo de unas u otras camaradas, algunas de ellas menores de edad en el momento de los comentarios y otras, apenas habiendo superado la mayoría de edad. Cuanto menos respetaba al novio de cualquiera de dichas camaradas, más comentarios no solo sobre ella sino sobre el novio de la chica en cuestión; alusiones, por ejemplo, a lo «injusto» que le parece que un «gordo de mierda» o un «cardo que seguro que no sabe ni follársela» (sic).

–Negación sistemáticamente de cualquier acusación externa de machismo en el seno de la organización. Llegando incluso a reconocer que sí había habido «delito» pero que en ningún caso podía reconocerse porque las siglas estaban por encima». (Equipo de Bitácora (M-L); Entrevista a dos exmiembros del Comité Central de Reconstrucción Comunista sobre su experiencia en dicha organización, 25 de junio de 2017)

De hecho también se relata el origen de sus militantes femeninas la falta de escrúpulos de su líder a la hora de reírse de ellas y sus complejos:

«Itxasne: El perfil de mujer: celos, chantajes, complejos,  demás, mención aparte merece el perfil generalizado de mujer en RC. Si ya ambos perfiles descritos destacan por su alta vulnerabilidad y maleabilidad, esto se acrecienta notablemente en el caso de las mujeres, sobre todo en las más jóvenes. Chicas que están dispuestas a aguantar carros y carretas de Roberto con tal de seguir teniendo su beneplácito, condición sine qua non para tener el «círculo social» –que es como lo que funciona para muchas que tienen un perfil psicológico y social complicado, con pasados de bullying escolar y demás–. Algunas provenientes de modas como el ser emo ha llegado a compartir piso con Roberto y soportar las idas y venidas mentales –como estampar el móvil de otro compañero de piso en el suelo o enzarzándose a gritos por nada– hasta. También ha habido casos como el de la militante de Rivas, que teniendo tan poca autoestima ha decidido voluntariamente el hecho de que su «hermano» y camarada Roberto se burló fuertemente de ella a raíz de unos desafortunados comentarios que hizo un exmilitante –con el que esta mujer había mantenido una relación sexual-afectiva-obsesiva– sobre la forma de sus genitales, triste pero cierto. Roberto, a sabiendas de que ella no se daba cuenta del porqué del «chiste-apodo» –pues lo soltaban entre sus círculos–, una vez en una reunión bromeó simulando azotarla con una lechuga –ya que el «gracioso» apodo con que la habían bautizado a causa de su novio-camarada era «coño-lechuga». Con el tiempo, esta mujer acabó sabiendo lo que había detrás de tantas risas, pero prefirió ignorarlo a perder su recién estrenado «estatus» de mejor amiga de Roberto, a costa de su propia dignidad». (Equipo de Bitácora (M-L); Entrevista a dos exmiembros del Comité Central de Reconstrucción Comunista sobre su experiencia en dicha organización, 25 de junio de 2017)

Todo esto que estamos documentando es algo que debería hacer reflexionar a los lectores, en especial a las mujeres de dicha organización. Por mucho que ahora Roberto Vaquero intente lavar su imagen publicando textos en Universidad Obrera (UO) sobre la cuestión de género bajo varios pseudónimos, ni él ni su camarilla va a engañar a nadie con su doctrinarismo a ultranza de clamar contra el patriarcado online y en la vida real ser el más retrógrado machista, «no se puede tapar el sol con un dedo».

6) Lo dicho, aunque RC intente ir de concienciados con la cuestión de género visto lo visto y visto lo que la gente va a ver aquí lo único que le espera a Roberto él y su camarilla son el veto y la denuncia de todas las mujeres y hombres comprometidos con la cuestión de género, como ya había venido sucediendo. De hecho la avalancha de rechazo que ha recibido y que va a recibir con este documento va a ser exponencial. Más sabiendo que hasta ahora el único apoyo marginal que ha encontrado Roberto en sus aventuras misóginas y machistas a personajes como un afable maoísta seguidor de Nietzsche, que a causa de su «vitalismo» y misoginia nietzscheana calificó sin sonrojarse de «locas» en diversas redes sociales, a las mujeres que osaron denunciar a Roberto Vaquero y a RC por su gestión de estos temas de género. Así que cada vez las fuerzas revolucionarios y progresistas se polarizan más en contra de RC, mientras que la basura retrógrada y reaccionaria es la única que se atreve a hacer piña con RC.

Para nosotros es una vergüenza que esta gente utilice el término «comunista» para autodefinirse, más cuando las figuras centrales del marxismo-leninismo han sido notables luchadores y precursores de las luchas en la cuestión de género, tanto los hombres como las mujeres marxistas:

«El partido siempre ha concedido una importancia al problema de la mujer, problema con suma importancia social, al que está ligado el destino del pueblo, del socialismo y del comunismo, el porvenir de nuestro país. El problema de la mujer no es, en sentido cabal, un problema particular y específico, un problema separado y aislado de los demás problemas de la sociedad, un problema que se pueda tratar y resolver fácilmente, y, lo que sería peor, ignorar. El problema de la mujer no es solo un problema de sentimientos y que por tanto deba ser tratado de manera sentimental y romántica. Es un gran problema de la vida, del desarrollo dialéctico materialista de la historia de la humanidad. Por esta razón Marx, Engels, Lenin y Stalin y todos sus discípulos han dado una primordial importancia al problema de la mujer, al problema de su liberación, de la emancipación y formación de su personalidad en una sociedad libre, sin opresores ni explotadores. (...) La gente debe comprender, de una vez por todas y profundamente, que la emancipación de la mujer, el respaldo y ayuda que se le debe dar para que ocupe el lugar que le corresponde en la sociedad socialista, no puede ser considerada como un regalo, sino como un deber imperativo. (...) La gente, pues, debe aplicar esta enseñanza del partido no solo porque la haya impartido él, debe comprender profundamente las razones ideológicas, políticas y económicas que han inducido al partido a insistir enérgicamente en este gran problema». (Enver Hoxha; Aspectos de los problemas de la mujer albanesa, 15 de junio de 1967)

Esta es, una prueba más de que al no estar sensibilizados con la cuestión de géneros y albergar estas graves desviaciones, a estos despreciables seres se les imposibilita toda vía para que se autodenominen marxista-leninistas, pues albergan al igual que en otras cuestiones unas posturas más cercanas a la ideología burguesa eclesiástica y fascista que a otra cosa. Si los líderes de Reconstrucción Comunista (RC) leyesen y entendiesen algo de los artículos que los clásicos del marxismo-leninismo nos legaron, sabrían que la emancipación de la mujer es una condición sine qua non de la revolución, sin mujeres no hay revolución. Si hubieran comprendido hasta que nivel la superestructura burguesa incide en la sociedad incluso entre la clase obrera y educa en el patriarcado, se hubieran encargado de no dejar a la libre espontaneidad la educación de sus militantes en la cuestión de género, y si hubiesen tenido un mínimo de honestidad con los principios marxista-leninistas habrían intervenido los defectos y vicios conservaduristas y patriarcales que tienen sus integrantes. ¿Podíamos esperar algún tipo de sensibilidad en esta cuestión en «hombrecillos» como Roberto y su camarilla con tantas barbaridades a sus espaldas?

7) Por último decir, que más allá de nuestras diferencias a la hora de encarar la cuestión de género, nos solidarizamos con el comunicado de Mujeres Libres donde se finalizaba el comunicado contra RC y el patriarcado en el sentido de que:

«Desde Mujeres Libres, colectivo del que forma parte la agredida, no vamos a tolerar en nuestros entornos actitudes machistas, agresores ni defensores de éstos. La solidaridad no es solo palabra escrita y la coherencia no son unos galones de los que alardear: reconocer la existencia de una agresión implica tomar cartas en el asunto, lo cual conlleva que la autodefensa y el apoyo a la compañera deben convertirse en una prioridad. Contra el patriarcado: ¡acción directa!». (Reconstrucción comunista y su machista gestión de una agresión, 24 de noviembre de 2015) (Equipo de Bitácora (M-L); Antología sobre Reconstrucción Comunista y su podredumbre oportunista, 25 de septiembre de 2017)

1 comentario:

  1. Camaradas: No cabe duda de que es demoledor leer esto, no puedo negar que colaboré un tiémpo con Universidad Obrera, enviando trabajos marxistas-leninistas sobre las obras de Marx,Lenin,Stalin y de Henver Hoxha, deje de hacerlo porque al final no llegué a comprender bién la finalidad de dicha página web. Independientemente de esto siempre observé una falta por parte de R.C. sobre la información de sus actividades a través de sus convocatorias de formación m-l, la falta de poder conseguir sus documentos congresuales, informes de su Comité Central, Ejecutívo, etc. resultados de sus movilizaciones, esto creo que no es normal en una organización que se dice marxista-leninista.

    Recuerdo un dicho de aquí en Asturias cuando deciamos hace muchos años, cuando el revisionismo empezaba a florecer, antes que no se podía se hacía, ahora que se puede no se hace. Pienso que ocultar la información política es un tanto sospechoso, yo no me creo que sea para que no se entere o lo requise en enemígo, no, el enemigo no duerme, núnca, y de dia tampoco, es que cree alguíen que por ocultar la información no se va a enterar?, hay que estar ciego para no verlo.

    Un destacamento comunista como R.C., que aparentemente parece como si de la noche a la mañana fuese a empuñar las armas y tomar el cielo por asalto, queriendo demostrar que son un partido m-l limpio de revisionismo, poniendo a Stalin y a Henver Hoxha como los pilares del antirevisionismo, sobre todo al gran Henver Hoxha, descubrimos que dentro de su organización está llena de miserias, más que de grandezas por lo que veo, politicamente siempre observé que su lucha se centró en Rojava y no en la clase obrera, tanto en España como a nivel internacional, pero ahora con el descubrimiento de lo que aquí se escribe es muy preocupante.

    Cuando Roberto Vaquero escribe el Manual de Formación Marxista-Leninista yo adquiero un ejemplar, pero viendo lo que sedice en el no hay kilometros existentes de largo entre el manual y la vida en sí dentro de la R.C., la pregrunta es, porque en el Manual cuando se habla de la juventud, la cual no puede ni debe beber alcohol, tomar drogas, etc. en la realidad se está haciendo otra cosa, y más grave, dentro del destacamento, creo que con este pequeño ejemplo esto no es marxismo-leninismo. Todo entonces, corresponde a una miseria política que afecta de lleno al movimiento comunista internacional y que frena la creación del gran Partido Comunista de España marxista-leninista limpio de revisionismo que es el que necesita la clase obrera y todo el proletariado, incluida por supuesto la mujer, pilar muy importante para la revolución socialista.

    Esta bién que todo el mundo sepamos de estas cosas y saber lo que hay alrededor, para que cuando llegue el día de esa creación del gran Partido Comunista M-L .

    Los camaradas de R.C. deberian de leerse el discurso de Henver Hoxha que lleva por título ..A los Comités Regionales del Partido Comunista de Albania en la parte de como tiene que funcionar el partido y organizarse, y las tareas de su juventud, de esto en su día yo les envie dícho trabajo, lamentablemente veo que no sirve para nada.
    Un saludo a toda la Bitácora Marxista-leninista.

    Julio T.

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