«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

domingo, 30 de marzo de 2014

El frente, en la etapa socialista, no pueden ser sino un auxiliar para coordinar a las organizaciones de masas en torno al partido comunista, o sea su ayudante no su rival

Georgi Dimitrov, durante el IIº Congreso del Frente de la Patria, celebrado en febrero de 1948, donde se introdujeron el programa y los estatutos que reconocían como tarea la construcción del socialismo y el papel indivisible y hegemónico del partido comunista

«La situación actual en las democracias populares se caracteriza igualmente por la reorganización de los frentes populares –bajo el nombre de frente patriótico, nacional, etc–. Después del aplastamiento de los ocupantes alemanes por el ejército soviético y el derrocamiento de los antiguos regímenes por los trabajadores de los países en cuestión, las tareas fundamentales de los frentes populares eran: aniquilamiento de la reacción, lucha por la independencia nacional, democratización de la vida social y política. En lo fundamental estas tareas fueron realizadas en 1947-48 y hoy ya no constituyen una guía práctica para la acción.

Paralelamente, la organización inicial de los frentes populares ha dejado de corresponder a las tareas de la nueva etapa. Mientras que antes de 1947-48 los frentes populares eran una especie de coaliciones de partidos, la nueva etapa de desarrollo –marcha hacia el socialismo– exige una unión más estrecha de las fuerzas populares. Desde entonces ha sido necesario reorganizar los frentes populares, transformarlos en organizaciones con un programa preciso, con organismos dirigentes elegidos y una disciplina para todos sus miembros, en organizaciones dedicadas a edificar el porvenir bajo la dirección de los nuevos partidos obreros. Esta reorganización de los frentes populares fue realizada en 1947-48.

Organizados según los principios del centralismo democrático, los frentes populares comprenden, además de los partidos políticos, los sindicatos, las organizaciones cooperativas, las organizaciones de mujeres, de jóvenes y otras organizaciones públicas, así como a título individual toda persona que reconoce los estatutos y el programa y que trabaja en una de sus organizaciones, haciendo resaltar el papel dirigente de la clase obrera, los nuevos programas de los frentes populares señalan como tarea esencial la edificación de la sociedad socialista.

Con este fin es preciso reforzar y extender el sector de Estado de la economía, desarrollar las cooperativas agrícolas de producción, ampliar y profundizar la planificación de la economía, desarrollar el espíritu de iniciativa y la emulación en los trabajadores.

La fuerza dirigente de las democracias populares es el partido comunista –proletariado–. El partido comunista forma parte de los frentes populares, pero lejos de diluirse en ellos, el partido los dirige. Más aún, los partidos comunistas se presentan delante del pueblo abiertamente, con su propio nombre, como una fuerza política independiente que dirige la edificación socialista». (Naum FarberovLas democracias populares, 1949)

Crítica al artículo: «La nueva Ley de Inversión Extranjera en Cuba romperá con el bloqueo fuera de EEUU»; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

Siempre que hablamos de Cuba en los aspectos económicos, los defensores de su deriva actual se basan esencialmente en el «bloqueo económico desarrollado por el imperialismo estadounidense» en contra de la isla; pero desde el punto de vista marxista-leninista debemos de hacerlo con una visión objetiva y tomar en cuenta todos los aspectos económicos recientes. Varias consideraciones:

1. Indudablemente el bloqueo económico ha desarrollado una efecto negativo sobre la economía cubana, no obstante, cuando analizamos ese aspecto olvidamos que el impacto enormemente negativo que este tiene sobre Cuba se debe en lo fundamental en que La Habana estuvo adherida –sin fisuras– a las teorías económicas y política económica desarrollada por el jruschovismo-brezhnevismo, de hecho sus teorías hoy prevalecen en el Partido Comunista de Cuba y no sólo en el ámbito económico. Partiendo de entender esto debemos entender que la teoría y práctica que más le afectó por entonces para el desarrollo futuro sería la aceptación de la «división socialista internacional del trabajo» –cuya máxima expresión fue la entrada de Cuba en el Consejo de Asistencia Económica Mutua (CAME) en 1972–, la cual plegaba a los países del campo revisionista soviética a una mera especialización económica mientras la Unión Soviética socialimperialista mantenía el monopolio industrial. En el caso cubano eso se tradujo en una especialización en la agricultura y en especial en el azúcar, en consecuencia, Cuba desatendió el desarrollo de su industria pesada, ley general del desarrollo del socialismo, y requisito indispensable para la independencia y autosuficiencia económica y por extensión política.

2. Es de sobra conocido que actualmente los planteamientos sobre la búsqueda de la «rentabilidad económica» o la «descentralización» en la economía, son eslóganes que ya llevan presentando los economistas cubanos desde ni se sabe, y que ni siquiera se diferencian formalmente de los argumentos del revisionismo soviético o chino cuando han introducido reformas económicas similares. Estos eslóganes en realidad ya habían sido puestos en práctica muchas décadas antes, cuando las reformas económicas cubanas de los 70 fueron al son de las introducidas en la Unión Soviética de Leonid Brézhnev:

«El precio del renovado apoyo soviético fue una cierta descentralización de la toma de decisiones económicas y la introducción de una gama limitada de los mecanismos de mercado. Desde el comienzo de los años 70, los dirigentes cubanos trataron de reformar las estructuras económicas y políticas de Cuba para dar cabida al nuevo modelo. (...) Las reformas que siguieron en la primera mitad de la década los 70 en Cuba iban en consonancia con la línea de la Unión Soviética, bajo la cooperación de numerosos asesores soviéticos se reestructuraron los organismos y empresas económicas de Cuba. Una Comisión soviético-cubana se creó en diciembre de 1970 para coordinar el uso de la ayuda soviética, y dos años más tarde, Cuba se convirtió en un miembro de pleno del mercado común del bloque soviético, el CAME –Consejo de Ayuda Mutua Económica–. Un nuevo sistema de gestión económica se estableció progresivamente en los años 70, y estaba en pleno funcionamiento a finales de la década. Se introdujeron un cierto grado de responsabilidad financiera, la rentabilidad, así como la introducción de una amplia gama de incentivos materiales. (...) Fidel Castro no fue parco en sus ataques a la excesiva centralización en la planificación económica los administradores de la empresa se les dio mayor poder de toma de decisiones a nivel de las empresas individuales». (Sebastian Balfour; Castro, 1990)

3. Dado que no alcanzó a desarrollar la industria pesada por el advenimiento de la disgregación de la Unión Soviética –y la propia tendencia revisionista de sus economistas hacía otras ramas–, no llegó a alcanzar la autosuficiencia, una de las aspiraciones económicas fundamentales de la economía socialista para que pueda ser considerado como tal, teniendo en cuenta que la industria pesada es la que permite desarrollar tanto la industria en general en la ciudad como la agricultura en el campo. De hecho los dirigentes se adhirieron a la teoría del revisionismo chino de tomar la agricultura como base de la economía:

«Le pregunte [al embajador albanés en Cuba] si pensaba que estaban descuidando la industrialización, y me contestó que en un primer momento pusieron todo en la industrialización, que no funcionó, y que ahora ponen todo en la agricultura –uno de los lemas en los carteles es: toda la fuerza para la agricultura–, y que tendría que haber un equilibrio». (Conversación con Xhustin Papogorgi, Tercer Secretario de la Embajada de la República Popular de Albania en Cuba, 27 de septiembre de 1978)

4. Con la caída del bloque revisionista soviético, Cuba ya no pudo colocar sus productos en el mercado del CAME, su mercado interno era deficiente, y la industria pesada seguía como asignatura pendiente. En este punto tenemos la tentativa de recurrir a la pujante industria farmacéutica –pertenece a la industria ligera–. Dado que su industria está basada en la ligera, sus mercancías de exportación no pueden ser vendidas en el mercado internacional con la misma facilidad, lo que se agrava con el bloqueo estadounidense. Esto hace que la economía cubana se abra de modo mayor al capital privado  extranjero, proceso que ya se había iniciado desde los 80 debido a la deficiencia económica de su sistema:

«Ya desde 1982 existía la base legal para las asociaciones económicas con el capital extranjero y en julio de 1992 la Asamblea Nacional aprobó las reformas constitucionales que dieron cauce a la reestructuración del comercio exterior y de las relaciones económicas externas. Se impulsó activa pero ordenadamente una política de apertura a la inversión de capital extranjero en la búsqueda de capital, tecnología y mercados». (Berkys Esther Sosa Sosa; Fidel Castro Ruz y su pensamiento económico en la revolución, 2009) 

5. Además se promocionó en el interior la iniciativa de la pequeña propiedad privada, y a partir de esos años 90 el sector turístico sustituye a la agricultura como pilar de la economía según los economistas cubanos:

«Especial relevancia tuvo la decisión de impulsar el turismo como el sector de mayor dinamismo y capacidad para generar ingresos en divisas en plazos relativamente breves y también por su potencial para propiciar la reanimación e integración de otros sectores, y estimular el empleo.». (Berkys Esther Sosa Sosa; Fidel Castro Ruz y su pensamiento económico en la revolución, 2009)

En ese momento desde el gobierno cubano se invito a pensar de que se trataba de una maniobra similar a la de la Nueva Política Económica (NEP) de la Rusia Soviética. Pero la industria pesada siguió estando «relegada» respeto a otras ramas, y en la economía cubana se introduce la figura del cuentapropista –lo que es un pequeño burgués–: una figura elemental de la economía capitalista que si no se mantiene limitada sirve como base para la reproducción del capitalismo y forma burguesía a gran escala, todo eso es sumado a lo anterior comentado sobre la inversión extranjera; pero desde la propaganda se siguió y sigue planteando que todo sigue dentro de la maniobra de reestructuración económica de  esa entendida como «NEP» a la cubana. Lo cierto era que la NEP cubana no era tal, pues la NEP soviética tenía como objetivo la extensión la propiedad estatal y la centralización, y en cambio el modelo económico cubano desde los 90 hasta hoy en día no existe plan real desde la dirección cubana para lograr la industrialización del país y su autosuficiencia, pues no hay avance en este campo, plegándose por otro lado, a estimular la economía privada a pequeña escala, la promoción de nuevas leyes para promover la inversión extranjera para cubrir sus carencias, y partiendo siempre del esquema de que el sector turístico como eje de la economía cubana para subsistir.

6. Se puede concluir –viendo el poco avance en estas asignaturas pendientes que tiene Cuba en su plano interior, más las cada vez más frecuentes leyes en pro de la inversión extranjera– que queda decididamente al descubierto que la pretendida economía «socialista» de Cuba no sólo no está construyendo socialismo sino que está permitiendo el avance del capitalismo extranjero en suelo cubano. Para ser exactos, la apertura descarada al capital extranjero es algo que Cuba inició desde mediados de los 80:

Y es una técnica en la que todos los revisionismos han concluido; el otorgamiento de poderes a los inversores dentro del manejo de las empresas nacionales o bajo empresas mixtas, y la protección de los inversores bajo las leyes del Estado revisionista deudor, fue un mismo y similar proceso que sufrió China, Vietnam, Polonia o Yugoslavia, en todos los casos fue aplaudido masivamente por la prensa extrajera como un socialismo beneficioso  y «antidogmático», que rompía con los esquemas «stalinistas», y si sumamos las reformas en favor de la promoción de la pequeña propiedad privada para salvar la economía de la baja producción de las emperesas capitalistas de Estado, estamos al frente de las mismas recetas de los revisionistas europeos como la Hungría de János Kádár antes de colapsar su régimen a finales de los 80. No estamos pues, ante un nuevo modelo económico, sino que es la desesperación de medidas liberales de los regímenes capitalistas-revisionistas del siglo XX para escapar a la crisis económica.

Pero dejemos claro aún más que significan estas medidas; 

1) En cuanto al plano interno, y la extensión de la pequeña economía privada –los cuentapropistas etc.– recordamos a Lenin:

«Es evidente que, para suprimir por completo las clases, no basta con derrocar a los explotadores, a los terratenientes y a los capitalistas, no basta con suprimir  su  propiedad, sino que es imprescindible también suprimir toda propiedad privada sobre los medios de producción; es necesario suprimir la diferencia existente entre la ciudad y el campo, así como entre los trabajadores manuales e intelectuales. Esta obra exige mucho tiempo. Para realizarla, hay que dar un gigantesco paso adelante en el desarrollo de las fuerzas productivas, hay que vencer la resistencia –muchas veces pasiva y mucho más tenaz y difícil de vencer– de las numerosas supervivencias de la pequeña producción, hay que vencer la enorme fuerza de la costumbre y la rutina que estas supervivencias llevan consigo». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Una gran iniciativa, 1919)

Sobre las teorías económicas en auge desde hace años en Cuba que abogan por la autogestión de los medios de producción, descentralización, y demás:

«Toda legislación, ya sea directa o indirecta, sea de la posesión de su propia producción por los obreros de una fábrica o de una profesión tomada en particular, con derecho a moderar o impedir las órdenes del poder del Estado en general, es una burda distorsión de los principios fundamentales del poder soviético y la renuncia completa del socialismo». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; La naturaleza democrática y socialista y del poder soviético, 1917)

2) En cuanto a la tendencia a extender la inversión extranjera capitalista, recordamos a Enver Hoxha:

«Las denominadas empresas autogestionadas, ya sean grandes o pequeñas, son de hecho obligadas a tener en cuenta al inversor extranjero. Este inversor tiene sus propios derechos, los cuales se han impuesto en el Estado yugoslavo, tiene sus propios representantes directos en estas empresas mixtas y tiene sus  propios representantes o su influencia en la Federación. De hecho, directa o indirectamente, el inversor impone su voluntad a la Federación, la empresa mixta o la empresa. (...) Pero lo que él –Edvard Kardelj– se esfuerza por negar en su libro se confirma cada día por muchos hechos revelados por la prensa occidental, en realidad esto lo podemos demostrar incluso por la agencia de noticias yugoslava TANJUG, que anunció, durante el último 16 de agosto la publicación de un nuevo reglamento de la Asamblea ejecutiva federativa relativo a las inversiones extranjeras en Yugoslavia. En virtud de esta normativa los derechos de los inversionistas extranjeros capitalistas en Yugoslavia se amplían aún más». (Enver Hoxha; La autogestión  yugoslava; teoría y práctica capitalista, 1978)

3) En cuanto a la teórica revisionista de rentabilidad por encima de todo: incluso se hace falta rebajar salarios de los obreros, de despedir orberos, de cerrar fábricas, de no industrializar el país, recordemos a Stalin:

«Los rasgos esenciales y las exigencias de la ley económica fundamental del socialismo podrían formularse, aproximadamente, como sigue: asegurar la máxima satisfacción de las necesidades materiales y culturales, en constante ascenso, de toda la sociedad, mediante el desarrollo y el perfeccionamiento ininterrumpidos de la producción socialista sobre la base de la técnica más elevada». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Problemas económicos del socialismo en la Unión Soviética, 1952)

***

Todo esto vuelve a poner de manifiesto, que sin un partido proletario guiado por el marxismo-leninismo y en este caso, que entienda sus leyes económicas fundamentales, es imposible cumplir con las leyes de la construcción socialista, que como decían los marxista-leninistas no pasan de largo en cualquier país pese a sus particularidades nacionales.

Cosa que a día de hoy, Cuba obviamente no cumple.

El documento:


El Parlamento de Cuba ha aprobado una nueva Ley de Inversión Extranjera con el objetivo de atraer capital tras 52 años de un asedio comercial por parte de Washington que ni los propios ciudadanos estadounidenses apoyan.

La nueva ley reduce del 30% al 15% los impuestos sobre las ganancias de los inversores extranjeros y ofrece mayor protección legal. Para la mayoría de ellos se establecerá también una moratoria tributaria para un período ocho años. De esta manera Cuba busca eludir el enorme efecto negativo del bloqueo por parte de EE.UU., un cerco que de cesar dispararía el desarrollo de la economía isleña, creen los expertos.

"El sector de negocios está muy disminuido por las trabas, las presiones y las prohibiciones de comercio con Cuba, pero es cierto también que después de la crisis económica, parece que algunos países se han dado cuenta de que es una cosa totalmente ilógica, falta de sentido no comerciar con un país que tiene ciertas potencialidades", opina el periodista Pedro Hernández Soto. "El bloqueo es obsoleto, es un recurso de la guerra fría, nadie gana con el bloqueo a Cuba, absolutamente nadie", agrega.

Y para no perder sino ganar, muchos ya se preparan para un eventual cese del bloqueo. El ejemplo es el gran proyecto empresarial de Marina en el balneario cubano de Varadero, una instalación proyectada para atender el flujo de turistas y yates una vez se derrumbe el muro entre La Habana y Washington.

Y Cuba está lista para ofrecer a EE.UU. también su sabor más auténtico. "Havanista es el mismo ron de 7 años que se vende, la única diferencia es la etiqueta, es una nueva marca que pertenece a Havana Club. Es el mismo ron con el mismo sabor, el mismo aroma, la misma producción... El propósito de lanzar Havanista fue destinarlo al mercado de EE.UU, porque por el embargo no podemos vender Havana Club allá, entonces una vez que se elimine ese embargo, se podrá vender Havanista", explica Grethel Perdomo, jefa del departamento comercial del Museo del ron.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Algunas conclusiones a [La desviación socialdemócrata en nuestro partido]; Stalin, 1926

«En la actual «oposición» nos encontramos no sólo ante una tentativa de revisar el bolchevismo, no sólo ante un evidente alejamiento del leninismo, sino también ante una desviación claramente pequeñoburguesa. No cabe la menor duda de que esta «oposición» refleja objetivamente la presión de la pequeña burguesía sobre las posiciones del partido proletario y sobre su política”. (De la resolución del XIII Congreso del PCUS)

Hace poco, en el Pleno del Comité Central y de la Comisión Central de Control [13], Trotski declaró que la aprobación, por la conferencia, de las tesis sobre el bloque de oposición llevará inevitablemente a expulsar del partido a los líderes de la oposición. Debo decir, camaradas, que esta afirmación de Trotski carece de todo fundamento, que es mendaz. Debo decir que la aprobación de las tesis sobre el bloque de oposición sólo puede tener un objetivo: combatir enérgicamente los errores de principio cometidos por la oposición, a fin de extirparlos de raíz.

Todos saben que el X Congreso de nuestro partido aprobó una resolución sobre la desviación anarcosindicalista [14]. ¿Y qué era la desviación anarco sindicalista? No puede decirse que la desviación anarcosindicalista fuera «mejor» que la desviación socialdemócrata. Sin embargo, del hecho de que se aprobara la resolución sobre la desviación anarcosindicalista nadie ha llegado hasta ahora a la deducción de que se deba expulsar necesariamente del partido a los miembros de la «oposición obrera».

Trotski no puede ignorar que el XIII Congreso de nuestro partido calificó el trotskismo de «desviación claramente pequeñoburguesa». Sin embargo, nadie ha considerado hasta ahora que el hecho de aprobar tal resolución debía conducir necesariamente a expulsar del partido a los líderes de la oposición trotskista.

He aquí el lugar correspondiente de la resolución del XIII Congreso:

«En la actual «oposición» nos encontramos no sólo ante una tentativa de revisar el bolchevismo, no sólo ante un evidente alejamiento del leninismo, sino también ante una desviación claramente pequeñoburguesa. No cabe la menor duda de que esta «oposición» refleja objetivamente la presión de la pequeña burguesía sobre las posiciones del partido proletario y sobre su política”. (De la resolución del XIII Congreso)

Que nos explique Trotski en qué es mejor la desviación pequeñoburguesa que la desviación socialdemócrata. ¿Es difícil comprender, acaso, que la desviación socialdemócrata es una variedad de la desviación pequeñoburguesa? ¿Es difícil comprender, acaso, que al hablar de la desviación socialdemócrata no hacemos sino puntualizar lo que dijimos en la resolución del XIII Congreso? No decimos, ni mucho menos, que los líderes del bloque de oposición sean socialdemócratas. Decimos sólo que en el bloque de oposición se ha perfilado una desviación socialdemócrata, y advertimos que todavía no es tarde para abandonar esa desviación e invitamos al bloque de oposición a que así lo haga.

martes, 25 de marzo de 2014

Varias condolencias al fallecimiento de Adolfo Suárez [Recopilación Documental]

A considerar que:

1. Adolfo Suárez tubo una larguísima carrera política en la estructura fascista-franquista-falangista, esto lo convierte de hecho en el cómplice directo de toda la barbarie del nacional-catolicismo cometida en contra del pueblo español, y en particular de su clase obrera, y de hecho en otro culpable que se va sin ser requerido por la «ley y los tribunales», la justicia es otra cosa.

2. Su acción en la «transición» española no lo convierte en un «político centrista» –que vaya usted a saber qué es eso; ¿entre medias de qué?– sino en un oportunista camaleónico que supo mantener y rehacer su credibilidad al «fin» de la dictadura franquista; y esto lo consiguió ampliando derechos, sociales, políticos y económicos –todo sea dicho, con la colaboración estrecha de los eurocomunistas; pero no con el trasfondo de la «bondad» que se le pretende, sino porque sabía de la fragilidad del momento para la burguesía, y se sabía que el discurso amistoso y carente de una definición ideológica era lo más factible.

3. Adolfo Suárez es responsables directo de que el franquismo haya sobrevivido en la institucionalidad del Estado Español, es responsable directo de que la ley española siga utilizando la jurisprudencia franquista, es responsable directo de que miles de asesinados por el franquismo aún duerman bajo las cunetas.

Algo si le vamos a reconocer a Adolfo Suárez, que en su gobierno –pese a su sentimiento real contrario no se llevó a cabo la adhesión de España a la OTAN y a la Comunidad Económica Europea –actual Unión Europea–, aunque si abrió las primeras vías reales de comunicación con estas instituciones para su ingreso; el resultado de ingreso definitivo en estos organismos quedó en manos de Felipe González que también había hecho la misma promesa previa de neutralidad, paradójicamente España recibió el ingreso en estas instituciones con la felicitación de Adolfo Suárez, viéndose la poca verdad en torno al centrismo de Adolfo Suárez. 

Pero para más carcajada, no nos perdamos los «repugnantes» elogios, más que discutibles, de otros actores políticos al encargado de mantener la dictadura franquista en la institucionalidad democrático-burguesa. Y de otros políticas encargados de mantener también la estructura burguesa en su panorama nacional.

4. 
Pablo Iglesias, el «hijo predilecto de la burguesía progre», ese cuya organización –Podemos– nació para fragmentar a esa «izquierda» institucional en tiempos de elecciones y crisis capitalista, ha mostrado por enésima vez su carácter de clase y de paso negando los hechos históricos concretos, esos que no pueden ser ocultado por más «sofismas» que se empleen. Presto en el elogio y falto en la crítica, al «politicastro» se le olvida que:

Hoy todos quieren recoger el discurso de que Adolfo Suárez: «fue quién reconcilió a las dos Españas»
«el que abrió la vía de una España que debía ser construida entre todos y todas», alguien que apoye estos slogans no puede más que apoyar la conciliación de los intereses de clase, en fin, renunciar a la lucha de clases, y olvidarse de los varios silencios de la transición.

Pensemos pues, a quién benefician pues, 
«seguir» con este legado.

El documento:


Francisco Franco y Alfonso Suárez

Nunca admiré a Suárez hasta que leí “Anatomía de un instante” de Javier Cercas. Mi falta de admiración no tenía tanto que ver con el hecho de que Suárez viniera del franquismo y fuera un político centrista, como por los límites de su formación intelectual. Según detractores y admiradores, Suárez no tuvo excesiva afición por el estudio y la lectura. Mi estupidez y mi esnobismo eran notables y propios de un idiota (en el sentido griego, el que no sabe de los asuntos públicos) al juzgar así al ex presidente. La formación de un político tiene su relevancia, pero más importante que aquella es su sentido histórico de la realidad y Suárez lo tenía, a diferencia de otros más formados que él. La historia está llena de ejemplos; pondré uno doloroso para la izquierda. Pasionaria era mucho mejor política que Semprún aunque no escribiera como aquel “cabeza de chorlito” como le llamó. Sobre las escasas virtudes políticas de los intelectuales me abstendré de poner más ejemplos hoy, porque son cercanos y aún más dolorosos que el “affaire” de Dolores con Claudín y Semprún.

En algunas de las páginas de su ensayo, Cercas, describiendo a Suárez, me puso ante una de las mejores personificaciones de las virtudes políticas que Maquiavelo identificaba con Fernando de Aragón. Escribía el genio florentino en “El Príncipe” que la virtud de las acciones de Fernando era la de tener sorprendidos, admirados y ocupados a sus súbditos y a sus adversarios. Entre una y otra acción, el rey católico no daba tiempo a sus enemigos para poder urdir algo tranquilamente contra él. A eso en política se le llama saber correr y Suárez era un maestro en eso, como bien señala Cercas. En los meses de su primer gobierno, cada decisión audaz que tomaba venía seguida de otra aún más audaz de modo que cuando sus adversarios (fueran el bunker o la izquierda) se sentaban a planificar la respuesta, Suárez ya les llevaba dos cuerpos de ventaja con nuevas decisiones que redefinían el escenario. Aunque quizá no leyera a Danton, Suárez sabía lo que era la audacia como virtud táctica.

Desaparece hoy un político de los pocos que encarnó la “virtú” política para ser uno de los conductores de la transición que dio origen al régimen político español actual. Y desaparece al tiempo que ese régimen que contribuyó a construir, está viviendo su peor crisis de legitimidad.

Son estos tiempos de audacia, aptos para estudiar las habilidades de los políticos que, como Suárez, sabían correr. Descanse en paz.

Pablo Iglesias
Vía Facebook

Los errores políticos y orgánicos del bloque de oposición; Stalin, 1926

«¿En qué consiste la desventaja fundamental del método capitalista de industrialización? En que conduce a un divorcio entre los intereses de la industrialización y los intereses de las masas trabajadoras, a la agudización de las contradicciones internas del país, a la depauperación de millones y millones de obreros y campesinos, a la inversión de los beneficios, no en el mejoramiento de la situación material y cultural de las amplias masas del país, sino en la exportación de capitales y en la ampliación de la base de la explotación capitalista dentro y fuera del país.

¿En qué consiste la ventaja fundamental del método socialista de industrialización? En que conduce a la unidad de los intereses de la industrialización y de los intereses de las masas fundamentales de los sectores trabajadores de la población; en que no conduce a la depauperación de las grandes masas, sino al mejoramiento de la situación material de estas masas; en que no conduce a la agudización de las contradicciones internas, sino a su amortiguamiento y superación; en que amplía de continuo el mercado interior y aumenta su capacidad, creando así una sólida base interior para el despliegue de la industrialización». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; La desviación socialdemócrata en nuestro partido, 1926)


Los errores políticos y orgánicos del bloque de oposición son la consecuencia directa de su error básico en el problema fundamental: el carácter y las perspectivas de nuestra revolución.

Al hablar de estos errores de la oposición, me refiero a cuestiones como la hegemonía del proletariado en la construcción de la economía, como la industrialización, como el aparato del partido y el «régimen» en el partido, etc.

El partido arranca del criterio de que en su política en general, y en su política económica en particular, no se puede desligar la industria de la agricultura; de que el desarrollo de estas dos ramas fundamentales de la economía debe transcurrir por el cauce de su combinación, por el cauce de su unión en la economía socialista.

De ahí nuestro método, el método socialista de industrialización del país a través del mejoramiento continuo de la situación material de las masas trabajadoras, entre ellas la masa fundamental del campesinado, como base primordial del despliegue de la industrialización. Hablo del método socialista de industrialización a diferencia del método capitalista, que se lleva a cabo a través de la depauperación de millones y millones de trabajadores.

¿En qué consiste la desventaja fundamental del método capitalista de industrialización? En que conduce a un divorcio entre los intereses de la industrialización y los intereses de las masas trabajadoras, a la agudización de las contradicciones internas del país, a la depauperación de millones y millones de obreros y campesinos, a la inversión de los beneficios, no en el mejoramiento de la situación material y cultural de las amplias masas del país, sino en la exportación de capitales y en la ampliación de la base de la explotación capitalista dentro y fuera del país.

Crítica al documento: «El PCPE explica el porqué de no participar en la Marcha de la Dignidad»; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

Traemos esta entrevista a propósito de los documentos referentes a las desviaciones «izquierdistas» y «derechistas», iremos comentando cada respuesta del secretario del Partido Comunista de los Pueblos de España, Carmelo Suárez, para hacer más didáctico el ejercicio. Pronto veremos que incluso un partido tachado normalmente de desviación derechista, puede albergar en su seno desviaciones izquierdistas sin mucha dificultad. Es la consecuencia normal de un partido sin una base ideológica marxista-leninista, de no haber leído y extrapolado las lecciones básicas de los clásicos del comunismo, ese zigzag entre desviaciones izquierdistas y derechistas es la única consecuencia lógica ante la incapacidad de cubrir sus acciones prácticas partiendo de un conocimiento teórico sólido. La entrevista ha sido extraída de Entrevista de Diario Octubre / inSurGente.

El documento:


Pregunta: ¿Qué momento social y económico está atravesando el país, Carmelo?

Carmelo Suárez: El momento actual es el de una fase de recomposición de las distintas fuerzas, de sus estrategias y de sus programas. El brutal impacto de la crisis capitalista –que no cede, por mucho que digan desde ciertos lugares– está poniendo a prueba las capacidades de cada organización, y de cada clase social, para desarrollar las estrategias que corresponden a sus intereses y a sus mismos proyectos futuros para la sociedad de este país, para sus distintas clases.

Hay quienes viven la situación con un cierto desespero por obtener resultados en lo inmediato, y creen que a la vuelta de la esquina su posición en la sociedad va a cambiar, y por ello desarrollan una línea errática y coyunturalista, donde es el último dato publicado aquél que determina la acción política.

Las clases dominantes viven una profunda crisis multifacética de su superestructura: sistema de partidos, la monarquía, el modelo es Estado, así como una variedad de consensos sociales que hoy se encuentran muy debilitados.

Para la opción revolucionaria este es un momento de acumulación de fuerzas y de consolidar posiciones, sin perder de vista el objetivo estratégico, teniendo capacidad para desarrollar las acciones tácticas coherentes con la estrategia. La tarea central es organizar el contraataque.

La situación para la clase obrera y los sectores populares es brutal, el sufrimiento y la miseria se extienden por los barrios obreros, y afecta también a la pequeña burguesía proletarizada. El futuro será más duro, el estado burgués se vuelve cada día más dictatorial y la guerra generalizada de la burguesía contra la clase obrera está dejando muchos cadáveres en el camino.

La lucha es por el poder obrero y por el socialismo.

Comentario de Bitácora (M-L): La primera obligación de una partido de vanguardia proletaria es la organización del proletariado; así el objetivo estratégico fundamental en ese fin –y que pasa por la acumulación de fuerzas– no es organizar un contraataque, sino hacer coincidir las «condiciones objetivas» para un proceso revolucionario al socialismo con las «subjetivas»; y estas son el fruto de un trabajo continuado de aumento del nivel ideológico de las masas y de la concienciación de esas masas. Vale decir que la acumulación de fuerzas, es decir el desarrollo de las condiciones subjetivas, se ha de dar cuando las condiciones objetivas no son propicias, y así estar preparados organizativamente hablando para cuando las condiciones objetivas estén dadas. De hecho este retraso en la acumulación de fuerzas, esa desorganización del proletariado, es lo que ha permitido al capital en crisis, desarrollar todo un enjambre de políticas encaminadas a vaciar de contenido el derecho laboral. Es por ello, que aislando al partido de estos sucesos no puede cumplir la misión de vanguardia, que como organizador de los elementos obreros más conscientes debe ocupar, y se acaba zozobrando en una autosatisfacción de meras consignas:

«Queremos que nuestros partidos de los países capitalistas actúen y procedan como verdaderos partidos políticos de la clase obrera, que desempeñen en la realidad el papel de un factor político en la vida de su país, que lleven a cabo en todo momento una activa política bolchevique de masas y no se limiten sólo a la propaganda y a la crítica, a lanzar meros llamamientos a la lucha por la dictadura proletaria. (...) Queremos que aprendan lo antes posible a nadar en las aguas tempestuosas de la lucha de clases y que no se queden en la orilla como observadores y registradores de las olas que se acercan, esperando el buen tiempo». (Georgi Dimitrov; La clase obrera contra el fascismo; Informe ante el VIIº Congreso de la Komintern, 2 de agosto, 1935)

En ese sentido es preciso aclarar que si bien la lucha es por la revolución proletaria y el socialismo, dadas las condiciones actuales, la lucha debe de encaminarse en lo inmediato a mantener, o a evitar, la reducción de los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos en general bajo la democracia burguesa y de este modo evitar la pauperización de las masa, es en esa lucha y en esa defensa de los derecho económico-políticos en que el partido comunista ha de ganarse la confianza de las masas. Saltarse esa realidad es confundir la propia conciencia con la de las masas, es «izquierdismo». Klement Gottwald dice acertadamente:

«Los comunistas, somos partidarios de la democracia soviética, de la democracia proletaria; de esta democracia que es mientras existan clases, la más amplia, es la que mejor responde a los intereses del pueblo trabajador. Por esta democracia luchamos nosotros. Pero si la democracia burguesa, si los derechos democráticos que esta democracia concede al pueblo trabajador y que el pueblo trabajador hubo de arrancar luchando duramente, se ven atacados por el fascismo, somos, naturalmente, partidarios de la defensa de estos derechos democráticos. Y si queréis que llamemos a esto defensa de la democracia, llamémoslo. Acerca del nombre que hayamos de darle, no vamos a discutir». (Klement Gottwald; Por el frente popular del trabajo, la libertad y la paz; Informe en el VIIº Congreso de la Komintern, 7 de agosto, 1935)

En estas situaciones, se debe formar un frente –donde el partido comunista debe luchar por dominarlo– con toda organización que acepte las mismas reivindicaciones, sean partidos, sindicatos o elementos sin partido o apolíticos, llámese este frente del trabajo, frente popular, o frente único de los trabajadores, etc. La Komintern en 1922, en particular hablando del deber de agrupar a los obreros ante una crisis económica –de similar calado a la actual–, donde se estaban llevando graves ataques a los derechos de los trabajadores decía:

«El frente único significa la asociación de todos los obreros, ya sean comunistas, anarquistas, socialdemócratas, independiente, sin partido, o incluso obreros cristianos, contra la burguesía. Con los líderes, si lo quieren así, sin los líderes si permanecen indiferentes y a un lado, y en desafío de los líderes y en contra de los líderes si sabotean frente unido del proletario. Y este verdadero frente común en la lucha común está obligado a formarse. Debe formarse si la clase obrera quiere defender sus intereses más fundamentales y elementales contra la ofensiva capitalista. (...) A pesar de todas las diferencias en nuestros puntos de vista políticos, debemos dejarlas a un lado y trabajar juntos para organizar el frente único contra los capitalistas. Ya sea un frente unido de todos los obreros del mundo, o el hambre y la degradación de la clase obrera. Así es como está la cuestión». (Informe al Comité Ejecutivo de la Komintern sobre los resultados de la Conferencia de Berlín, 1922)

Pero quizás para el PCPE, conocer todos estos pasajes sobre los frentes y demás tácticas trazadas por los marxista-leninistas a lo largo de las diferentes situaciones históricas es pedir demasiado. También quizás debido al desconocimiento histórico del comunismo y sus hazañas, no sepan en dicho partido que los soviets rusos en sus inicios no fueron bonitas asambleas dominadas por bolcheviques a los que las masas acudían por la preciosa voz de sus voceros, sino, que fue en base a trabajar 
de entre otros lugares en esos soviets dominados por mencheviques y eseristas, que la revolución rusa de 1917 pudo ser coronada con éxito, en resumen: gracias a que los bolcheviques no se quedaron: «en la orilla como observadores y registradores de las olas que se acercan, esperando el buen tiempo», sino a que pugnaron en sindicatos, en el frente de la guerra, en los soviets, en las asociaciones juveniles, y demás, por arrebatar los puestos y la influencia a los reformistas, se pudo granjear la confianza de las masas y lanzar la insurrección con ellas, hacer la revolución proletaria.

El error básico del bloque de oposición; Stalin, 1926

«Como consigna independiente, la de los Estados Unidos del mundo dudosamente sería justa, en primer lugar, porque se funde con el socialismo y, en segundo lugar, porque podría conducir a la falsa idea de la imposibilidad de la victoria del socialismo en un solo país y a una interpretación errónea de las relaciones de este país con los demás. La desigualdad del desarrollo económico y político es una ley absoluta del capitalismo. De aquí se deduce que es posible que la victoria del socialismo empiece por unos cuantos países capitalistas, o incluso por un solo país capitalista. El proletariado triunfante de este país, después de expropiar a los capitalistas y de organizar la producción socialista dentro de sus fronteras, se enfrentaría con el resto del mundo, con el mundo capitalista, atrayendo a su lado a las clases oprimidas de los demás países, levantando en ellos la insurrección contra los capitalistas, empleando, en caso necesario, incluso la fuerza de las armas contra las clases explotadoras y sus Estados». Pues «la libre unión de las naciones en el socialismo es imposible sin una lucha tenaz, más o menos prolongada, de las repúblicas socialistas contra los Estados atrasados». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; La consigna de los Estados Unidos de Europa, 1915)


Paso, camaradas, al segundo punto, al error básico del bloque de oposición en el problema fundamental: el carácter y las perspectivas de nuestra revolución.

El problema fundamental que separa al partido y al bloque de oposición consiste en saber si es posible el triunfo del socialismo en nuestro país o, lo que es lo mismo, cuál es el carácter de nuestra revolución y cuáles son sus perspectivas.

Esta cuestión no es nueva; fue examinada, por cierto, con más o menos detalle, en la conferencia de abril de 1925, en la XIV Conferencia. Ahora, en la nueva situación ha reaparecido, y tendremos que tratarla a fondo; además, como en la reciente reunión conjunta de los plenos de Comité Central y de la Comisión Central de Control, Trotski y Kámenev nos han acusado de que en las tesis sobre el bloque de oposición se han interpretado torcidamente sus opiniones, habré de aportar en mi informe diversos documentos y citas que confirman los planteamientos fundamentales de dichas tesis. Me excuso de antemano, camaradas, pero no tengo más remedio que proceder así. Se nos plantean tres cuestiones:

1. ¿Es posible el triunfo del socialismo en nuestro país, considerando la circunstancia de que es, por ahora, el único donde existe la dictadura del proletariado, que la revolución proletaria no ha triunfado todavía en otros países, que el ritmo de la revolución mundial ha aminorado?

2. Si este triunfo es posible, ¿se le puede llamar triunfo completo, triunfo definitivo?

3. Si no se puede llamar definitivo a este triunfo, ¿cuáles son las condiciones necesarias para que este triunfo sea definitivo? Tales son las tres cuestiones, que pueden agruparse en una sola cuestión general: la posibilidad del triunfo del socialismo en un solo país, es decir, en nuestro país.

domingo, 23 de marzo de 2014

Etapas del desarrollo del bloque de oposición; Stalin, 1926

«Lenin siempre nos decía que la política más acertada es la política basada en los principios». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; La desviación socialdemócrata en nuestro partido, 1926)


Camaradas: El primer punto que debe ser tratado en el informe es el relativo a la formación del bloque de oposición, a las etapas de su desarrollo y, en fin, a su disgregación, que ha comenzado ya. Este tema es, a mí, parecer, necesario como introducción a la esencia de las tesis sobre el bloque de oposición.

Ya en el XIV Congreso del partido, Zinóviev dio la señal para la concentración de todas las corrientes oposicionistas y su agrupación en una sola fuerza. Los camaradas delegados a la Conferencia recuerdan, seguramente, aquel discurso de Zinóviev. Está fuera de toda duda que tal llamamiento no podía por menos de encontrar eco entre los trotskistas, quienes sustentaban, desde el principio mismo, la idea de que, más o menos, debía haber libertad de grupos y de que éstos debían unirse más o menos para luchar contra la línea fundamental del partido, que, ya desde hace mucho, no satisface a Trotski. Este era, digámoslo así, el trabajo de preparación para formar el bloque.


Primera etapa

La oposición dio el primer paso serio hacia la formación del bloque durante el pleno de abril del Comité Central [2], en relación con las tesis de Rýkov sobre la situación económica. Entonces no existía aún una inteligencia completa entre la «nueva oposición» y los trotskistas, pero no se podía dudar ya de que, en lo fundamental, el bloque estaba hecho. Los camaradas que hayan leído las actas taquigráficas del pleno de abril comprenderán que esto es absolutamente cierto. En lo fundamental, ambos grupos habían llegado ya a un entendimiento, pero existían salvedades, que les obligaban a presentar para las tesis de Rýkov, en lugar de una sola serie de enmiendas, apoyadas por toda la oposición, dos series paralelas de enmiendas: una serie de enmiendas de la «nueva oposición», encabezada por Kámenev, y otra serie de enmiendas del grupo de los trotskistas. Pero es un hecho indudable que, en lo fundamental, ambos grupos perseguían el mismo objetivo y que el pleno dijo ya entonces que estaban restaurando el «Bloque de Agosto» bajo una, nueva forma.

¿Cuáles eran, pues, esas salvedades? He aquí lo que decían entonces Trotski: «Considero que el defecto de las enmiendas del camarada Kámenev es que, en ellas, parece como si la diferenciación del campo se plantease, hasta cierto punto, independientemente de la industrialización, mientras que el alcance y el peso social de la diferenciación campesina y de su ritmo quedan determinados por el crecimiento y el ritmo de la industrialización respecto al campo en su conjunto».

La salvedad es de no poca importancia. En contestación, Kámenev hace, a su vez, la siguiente salvedad respecto a los trotskistas: «No puedo –dice– adherirme a la parte –es decir, a la parte de las enmiendas de Trotski al proyecto de resolución de Rýkov– en que se hace una apreciación de la pasada política económica del partido, política que he defendido en un cien por cien».

viernes, 21 de marzo de 2014

La lucha no solamente no se debilitará a medida que se aproxime al socialismo, sino que por el contrario se irá agudizando


«El régimen de democracia popular continúa desarrollándose en una atmósfera de lucha de clases encarnizada, lucha que no solamente no se debilitará a medida que se aproxime al socialismo, sino que por el contrario se irá agudizando. En las ciudades, los elementos explotadores, privados del poder político y habiendo perdido sus posiciones económicas, recurren al sabotaje, al espionaje, al terrorismo y al diversionismo. En el campo, los kulaks destruyen el grano a fin de sabotear el plan de almacenamientos, asesinando a los militantes de los partidos obreros así como a los representantes del poder popular, infiltrándose en las organizaciones regionales, a fin de comprometer, por los abusos que cometen en ellas, al poder popular. Esta intensificación de la lucha de clases está en la naturaleza de las cosas». (Naum FarberovLas democracias populares, 1949)

martes, 18 de marzo de 2014

Trabajadores satisfechos por el reajuste al salario mínimo

Sobre el incremento del salario mínimo, a primera vista «interesante», debemos de realizar un análisis rigurosamente objetivo y esencialmente desde el socialismo –científico por su puesto–; y desde esta perspectiva el «cacareado» aumento no es más que un simple parche que no corrige la endeble situación de las clases trabajadoras nicaragüenses y mucho menos reduce la desigualdad estructural imperante; considerando que se da en un régimen democrático burgués y en un periodo de crecimiento económico sostenido, puntos:

1º Gustavo Porras es un validador de las políticas gubernamentales, y aunque dirigente de un sindicato –que podríamos considerar de índole tradeunionista–; no está en calidad de hablar de los trabajadores en general.

2º El incremento salarial es una deuda histórica que se tiene con las clases trabajadoras que vieron congelados sus prestaciones salariales a efectos de las políticas económicas traídas por el FMI, el BM y el neoliberalismo; y en beneficio de la clase burguesa.

3º Y más importante. Los productos de la canasta básica han visto incrementados los gravamientos en sucesivas ocasiones –la última en diciembre del 2012–, y de hecho los impuestos en general. Evidentemente que bajo una economía burguesa desregulada –como la de Nicaragua– esto significa que han sido los consumidores finales los que pagaron, y pagan, esos impuestos en forma de incremento de los costos de los productos adquirido determinado por el incremento de los costos de producción de esos productos; en ese sentido, este incremento salarial vienen a «equilibrar» esa medida precedente. No obstante vayamos un poco más allá; este ajuste salarial implica que los trabajadores de los pequeños negocios manufactureros, explotaciones agrícolas, etc.; también deberán ver incrementados sus salarios, esto significa que ese salario saldrá del consumidor final mediante el incremento de costos ya referido. Dicho de otro modo, a efecto de esa economía capitalista desregulada el incremento salarial lleva aparejado un incrementos de los costos de producción y en consecuencia de los productos básicos; en la práctica esto significa que el incremento salarial será fagocitado por los impuesto e incrementos de los costos de las mercancías según la ley del valor.

El documento:


El secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores, Gustavo Porras, expresó este martes satisfacción ante el reajuste del salario mínimo anunciado la víspera por el Ministerio nicaragüense del Trabajo.

Tal modificación contempla un incremento de 10,77 por ciento para el sector agropecuario, 9,8 para la micro y pequeña industria y 10,27 para el resto de las esferas.

Se llegó a una decisión apegada a la ley y totalmente de acuerdo tengo que estar, nos satisface en general a los trabajadores, declaró Porras al canal 4 de televisión.

Recordó que la legislación establece que de no alcanzarse un acuerdo entre el Gobierno, el sector privado y los trabajadores, la administración, a través del Ministerio de Trabajo, es quien determina el reajuste, lo cual en efecto se hizo.

Las negociaciones del salario mínimo concluyeron el pasado 13 de marzo sin acuerdos, luego de intentos de alcanzar un convenio tripartito y de consenso.

Mensaje para los revisionistas de los «socialismos específicos»


«Para los países de democracia popular no existe otra vía diferente a la seguida por la Unión Soviética para llegar al socialismo. Y sin embargo no se trata tampoco de una simple repetición de la vía seguida por la Unión Soviética.

Se identifica en los problemas fundamentales. En los dos casos el camino es el de la industrialización socialista, de la colectivización socialista, de la lucha de clases intensiva, de la supresión de las clases explotadoras, de la unión de la clase obrera con los campesinos laboriosos, sobre la base de que el papel dirigente pertenezca a la clase obrera, dirigida esta misma por el Partido Comunista. Las diferencias –entre la vía seguida por la Unión Soviética y las vías que tienen que seguir las democracias populares– concierne a ciertas particularidades en las medidas concretas a adoptar, a los medios de su ejecución, a las formas y a los ritmos del movimiento. Pero en ninguno de los casos estas diferencias ponen en cuestión la identidad de los principios fundamentales. Por el contrario, reconocer el fondo común no significa que sea preciso pasar por encima de las particularidades determinadas por el desarrollo histórico. Sería en efecto absurdo no ver las diferencias que existen entre Checoslovaquia, país industrial y Albania, país agrícola.

No obstante es una desviación nacionalista pretender que existen tantas vías que conduzcan al socialismo como países existentes». (Naum Farberov; Las democracias populares, 1949)

República de mujeres

Entendemos que un comunicador debe de ser sobre todo un analista objetivo de los hechos, sin edulcoraciones, sin tendencias a maquillar según qué hechos en función de sus propios criterios; y por supuesto un conocedor del tema que pretende tratar o transmitir. Evidentemente la objetividad es precisamente la ausente en los medios de (in)comunicación –llámense de izquierda o de derechas– allá donde impera la dictadura de la burguesía, una tendencias generales que vuelven «abyecto» todo afán de conocimiento de las masas debido a que ese conocimiento en forma de información es entregado adulterado a esas masas. En realidad las masas son consumidoras de «nociones» determinadas por los «criterios» del comunicador.

Respecto al documento de Sánchez en sus manos cumple las premisas ya observadas, varios puntos:

1. La democracia es una expresión de los grupos sociales o clases que tienen el poder, así en la Grecia clásica su disfrute era para los hombres libres; además de un cierto componente aristocrático; en el feudalismo esa democracia fue ejercida también por los hombres, el papel de la mujer estaba relegado a una suerte de «objeto» en «propiedad» de los hombres igual que en Grecia. Con la irrupción de la burguesía y el desarrollo de la doctrina liberal, los derechos políticos –por decirlo de alguna manera– fueron ampliados a todos los hombres, la mujer seguía estando al margen de esto asuntos. Fue con la llegada del socialismo que se produce un cambio de paradigma general que lleva a igualar los derechos políticos y sociales de las mujer con los de los hombres, aunque siempre con algún carácter discriminatorio –siglos de lógica patriarcal no se vencen así por así–. Esa inclusión de la mujer en el vida política y social ocurrió en la primera mitad del siglo XX, lo que implica que la democracia burguesa en Nicaragua solo ha seguido los ritmos generales al contrario de lo que considera entre líneas el autor.

2. Sobre Rafaela Herrera, «interesante retórica», pero debería puntualizar que su defensa del castillo de los piratas se basó en su estatus social, en su condición de criolla, en consecuencia su defensa del castillo se dio a instancias de defensa de lo que consideraba su patrimonio y bajo la soberanía de la corona española. Y aunque esto no desmerece la valentía de su acción en contra de los piratas sí que le da otro contenido muy distinto.

3. Sobre el tema principal del documento, decirle que el hecho de que encontremos un mayor número de mujeres en el gobierno y en el funcionariado en general, no es evidencia de que estemos ante una «república de mujeres» –supongo que quiere decir que en carácter de igualdad con los hombres, pues en nuestra consideración tan repugnante es el machismo como el feminismo dado que los dos crean discriminados, precisamente esas es la razón de que los comunistas luchamos por otro paradigma muy diferente, la igualdad– o avanzando en cuanto a derechos se refiere; tan solo significa que hay más mujeres administrando el Estado patriarcal-machista gracias a la política de discriminación positiva desarrolla al efecto, una medida discriminatoria que rompe con la pretendida igualdad constitucional.

4. ¿Le parece que un país que ha despojado a las mujeres del «derecho al aborto» puede ser considerado una «república de mujeres»?; por supuesto que a las sin recursos, las que gozan de recursos económicos suficientes puede elegir ejercerlo en un tercer país sin inconveniente alguno. Nótese el carácter clasista de la medida.

Ahhh, por si se le olvida, el cristianismo es profundamente machista –entre otras desagradables características–, pero es algo que un ecléctico de su categoría prefiere obviar ¿O es sólo el servilismo simplón que destila su pluma?. En cualquier caso nosotros se lo recordamos en dos citas:

1 Corintios 14:35 «Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación».

1 Timoteo 2:12 «Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio».

El documento:


La democracia que se nos enseñó en las Américas, en términos más generales, era el gobierno de los hombres. En sentido estrecho, el derecho de la derecha, y para variar, controlada por hombres. La mujer, adorno. Sonrisa. Accesorio de oficina.

En la desmesura o la angostura, la escuela del mal de la cultura patriarcal fue más cruel que las espuelas en los costados de un corcel: la figura de "el hombre" cruza toda la sociedad, desde la esquina, el barrio, la comarca, el municipio hasta la nación. "Ahí viene el Hombre", con mayúsculas casi bíblicas, en la empresa privada o pública.

La mujer nació en la justicia, de acuerdo a la divina palabra, pero estrenó la injusticia bajo el reino de los hombres desde los remotos siglos. Según Marx y Engels, ella y sus hijos "son los esclavos del marido. La esclavitud, todavía muy rudimentaria, ciertamente latente en la familia, es la primera forma de propiedad…", (La ideología alemana).

Salvo casos particulares, en ningún tramo de la historia de Nicaragua, la mujer ha alcanzado tanta visibilidad nacional como en estos últimos años. El poder, con sus historiadores de turno, se encargó de volverla como la tierna neblina colocada con los primores del amanecer sobre el San Juan. Bella en el alba, inadvertida en el día, disipada de tiempo completo: el río permanente eran todos los hombres. Aún se discute si entra por la puerta grande Rafaela Herrera, o por la cocina, como tercian muchos por pura testosterona patriotera.

No reconocer que el otrora marginado género hoy no solo ha ganado espacio sino que está decidiendo también desde sus responsabilidades en el gobierno sandinista y el Parlamento, el rumbo de la nación, es darle la espalda a los hechos.

lunes, 17 de marzo de 2014

No es posible triunfar en la revolución proletaria, no es posible defenderla, teniendo en las propias filas a reformistas


«No es posible triunfar en la revolución proletaria, no es posible defenderla, teniendo en las propias filas a reformistas, a mencheviques. Esto es evidente en el terreno de los principios. La experiencia de Rusia y de Hungría lo confirma palpablemente. (...) En Rusia, hemos atravesado muchas veces por situaciones difíciles en que el régimen soviético habría sido infaliblemente derrotado, si hubiesen quedado mensheviques, reformistas, demócratas pequeño burgueses dentro de nuestro partido»
 (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Sobre la lucha del Partido Socialista Italiano, 1920)

Crimea se «desgaja» de Ucrania [Recopilación Documental]

Varias cuestiones a considerar:

1. Históricamente Crimea forma parte del «mundo ruso» desde 1783; luego de la URSS, en 1954 por cuestiones aparentemente administrativas, Jruschov cede la península a Ucrania, y tras la disgregación de la URSS queda bajo soberanía ucraniana, aunque con una cierta autonomía además del fortísimo vínculo de la población con la Federación Rusa.

2. Esta fractura del territorio ucraniano se produce a instancia de la acción del imperialismo occidental –EEUU y la Unión Europea– en la ex-república soviética que de hecho ha instalado en el poder a una facción fascista pro-occidental, rusofóbica –igual de intolerable con otras minorias–, que se ha dejado sentir en todo el país y ha creado alarma en todas las minorías, «una de las causas» del referéndum.

3. Todos los pueblos tienen derecho a decidir, de eso que no cabe ninguna duda, en ese sentido el referéndum es legal y legítimo. Lo cuestionable es que se desarrolla para ponerse bajo la órbita de uno de los imperialismo en pugna. La coyuntura está siendo aprovechada por Rusia para desarrollar su propio plan de acción, de hecho el referéndum no es para el nacimiento de una «Nación Crimea» –como ya comentamos–, sino para salir de la territorialidad soberana de Ucrania y entrar en la de Rusia. Algo que no encuentra diferencia en otros casos en los que el beneficiario directo han sido los imperialismo estadounidense y europeos.

4. Sin lugar a dudas, los «imperialismos occidentales» intervinieron en Ucrania buscando forzar una acuerdo respecto a Siria, en donde se encuentra atascado. Una clara subestimación del imperialismo ruso. 

5. Pero lo más importante, el referéndum no va solucionar el problema –ni puede solucionarlo– que ha originado tal situación. Ucrania sigue en manos de grupos filofascistas, y todas aquellas minorías ucranianas establecidas fuera de Crimea se verán bajo la bota del mismo. Sin olvidarnos del hecho de que la pugna por la plaza estratégica sigue en desarrollo.

Vale recordar que el 17 de marzo de 1991 hubo otro referéndum, en esa ocasión en la Unión Soviética; en donde los pueblos de esa país –aunque ya bajo dominio revisionista-capitalista– expresaron su voluntad de mantenerla. No obstante el PCUS, en ese momento bajo el mando del agente imperialista Mijaíl Gorbachov, ya había sido tomado totalmente por la burguesía interna engendrada por el revisionismo. Se desmembró al país en los despachos y las consecuencias de un dramatismo colosal.

Más de 185 millones de personas estaban llamadas a votar, de las cuales ejercieron su derecho casi 150 millones. El 77,8% de los votantes votaron «» al mantenimiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y un 22,2% se expresaron en contra. Los resultados en las distintas Repúblicas fueron en porcentajes: Armenia 71,6 a favor, 27,2 en contra; Azerbaiyán 94,1 a favor, 5,9 en contra; Bielorrusia 82,7 a favor, 17,3 en contra; Georgia 98,9 a favor, 0,7 en contra; Kazajstán 95,6 a favor, 4,4 en contra; Kirguistán 94,5 a favor, 5,5 en contra; Estonia 95 a favor, 4,5 en contra; Letonia 95,1 a favor, 4.1 en contra; Lituania 98,9 a favor, 0,5 en contra; Rusia 71,3 a favor, 28,7 en contra; Tayikistán 96,2 a favor, 3,8 en contra; Turkmenistán 98,3 a favor, 1,7 en contra; Ucrania 70,2 a favor, 29,8 en contra; Uzbekistán 94,8 a favor, 5,2 en contra.

El documento: 


Referéndum en Crimea: El 96,77% apoya la adhesión a Rusia

Con el 100% de los votos escrutados, el 96,77% de los participantes en la consulta se expresó a favor de la adhesión a Rusia, según informó el jefe de la comisión de referendo en Crimea, Mijaíl Mályshev. La participación ha superado el 83%.

"El número de los votos de los participantes del referéndum pancrimeo, que apoyaron la adhesión a Rusia con los derechos de un sujeto de la Federación Rusa, fue de 1.233.002, es decir, el 96,77% de los votantes", dijo Mályshev, resumiendo los resultados finales del referéndum.

La participación final ascendió a 1.274.096 personas, lo que representa el 83,1% de los votantes censados. Estos datos se dan sin tener en cuenta el escrutinio de Sebastopol.

Según el jefe de la comisión electoral de la ciudad, Valeri Medvédev, el 95,6% de los votantes se expresaron a favor de la reintegración en la Federación de Rusia. En Sebastopol el 89,5% de los electores participaron en el referéndum.

Durante la celebración del referendo no se produjeron ningunas quejas, según Mályshev. "La comisión no ha recibido quejas. Actualmente las comisiones en los colegios electorales han empezado a recontar los votos del referendo. Quiero informar a todos que el referéndum en Crimea ha concluido", dijo Mályshev.

Demoler y rechazar la teoría podrida según la cual, a cada paso lo que hacemos adelante, la lucha de clases, en nuestra casa, debería, como pretenden, apagarse cada vez más


«Nosotros debemos demoler y rechazar la teoría podrida según la cual, a cada paso lo que hacemos adelante, la lucha de clases, en nuestra casa, debería, como pretenden, apagarse cada vez más; que a medida que nuestros éxitos sean mayores, el enemigo de clase será cada vez más dócil. No solamente es una teoría oportunista, sino también es una teoría peligrosa, pues ella adormece a nuestras gentes, las empuja hacía una trampa, mientras ofrece al enemigo de clase la posibilidad de recuperar sus fuerzas y luchar contra el poder soviético. Al contrario, cuanto más avanzaremos, cuanto más nos colmemos de éxito con más furor los restos de las clases explotadoras derrotadas se lanzaran a atacarnos, más rápidamente recurrirán a las formas más agudas de la lucha, más perjudicarán el Estado soviético, más se agarrarán a los procedimientos de lucha más desesperados, como el último recurso de los hombres consagrados a su inminente derrota». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Por una formación bolchevique; Informe al Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, 3 de marzo, 1937)

sábado, 15 de marzo de 2014

¿Qué hacer?

Sólo podemos decirte que decepcionante Julio Anguita, decepcionante pero no por ello inesperado, al fin eres parte del equipo «constructor» de esa masa ecléctica-revisionista-reformista de izquierda burguesa institucional que conocemos como Izquierda Unida –IU– en donde vegeta el también revisionista Partico Comunista Español –PCE–. Claro que tu discurso resulta hasta un cierto punto alentador para el lector sin formación ideológica, bien escondido en la retórica confusa, pero hay elementos que guardan esas líneas que te delatan y revelan como parte de todos los obstáculos a los que se ha de enfrentar la clase proletaria española para su organización y búsqueda del socialismo:

¿Verdaderamente crees Anguita que las circunstancias son fundamentalmente distintas a las existentes en tiempos de Lenin? ¿Crees que la naturaleza de la explotación del trabajo asalariado es cualitativamente distinta? ¿Crees que las relaciones sociales generadas por el modo de producción es significativamente diferente como para pensar que las condiciones actuales son otras muy a pesar de la crisis económica existente? ¿Acaso insinúas que las leyes generales de construcción del socialismo determinadas por el marxismo-leninismo son un «dogma» dadas esta condicionalidad que entiendes cualitativamente diferente –sólo faltó lo de «stalinistas»–? ¿A qué cambios te refieres Anguita, a los que ya planteara Carrillo –traidor a la clase obrera y contrarrevolucionario eurocomunista–? ¿Acaso el PCE e IU no han sacrificado todo el contenido político del marxismo-leninismo con el propósito de alcanzar «medios» –los parlamentos– en el fin de conquistar fines –no se sabe cuáles para los explotados–?

El problema está en que estás organizaciones, en las que militaste, dejaron la senda del marxismo-leninismo –IU nunca ha sido una organización proletaria– y entraron a formar parte de los órganos de legitimación del sistema burgués, desde ese momento –ya sin ninguna máscara– vuestros fines son completamente distintos a los del proletariado y demás clases explotadas, y lo hicieron para alcanzar sus «metas» que ya no era el socialismo; de ahí que los métodos empleados también resulten en un oportunismo atroz, métodos que ya forman parte de los mecanismo empleados por la dictadura de la burguesía para mantener aisladas a las masas españolas, en este caso.

Y hacia el final de tus líneas se muestra en todo su esplendor tu esencia revisionista, tu anticomunismo, tu antimarxismo-leninismo; dices:

«El fin de toda política democrática es por definición el bienestar social y el cumplimiento de la justicia social». (Julio Anguita; Artículo: ¿Qué hacer?, 2014)

Aquí profesor, déjenos decirle que como comunista, y teniendo en cuenta a sus oyentes, debería de no jugar con las palabras democracia, justicia social, etc. Porque recordemos que hay varios conceptos y sobre todos prácticas de «democracia» y «justicia social» según el modelo. Por lo tanto si se llama comunista no hable de la democracia poniendo como modelo «democrático» al actual Estado –que usted como heredero del eurocomunismo piensa que necesita tan sólo unos retoques–; recomendamos que no lo ponga como ejemplo ya que su política, es mantener sojuzgada a las clases dominadas, y en este caso, la democracia burguesa es un mecanismo de dominación que garantiza que la explotación y todos los males inherentes al capitalismo se perpetúen para beneficio de unos pocos, por lo tanto hablar de justicia social en un sistema así es incongruente. Esa esencia de clases de la democracia burguesa no puede ser ocultada por ninguno de ustedes, los que pretenden ubicar al Estado por encima de la clase. Y ya que alude a Lenin entre su verborrea de discurso reformista, tendrías que saber ese principio fundamental del pensamiento marxista-leninista, salvo que la alusión solo sea para bastardear su pensamiento. Lo sabría si fuera verdaderamente comunista, o sea marxista-leninista.

Y señor Anguita, no se olvide, se puede actuar todo lo que siquiera dentro de la institucionalidad burguesa, se pueden formar todos los frentes imaginados, incluso donar las «pensiones» para los «pobres», etc., pero solo un partido de vanguardia proletaria guiado por el marxismo-leninismo eliminará para siempre las contradicciones que genera todo lo que emana de la dictadura de la burguesía. 

El documento:


Estoy convencido de que sobre la conciencia colectiva de la ciudadanía flota una pregunta que entre 1901 y 1902 fue formulada por Lenin, ¿Qué hacer? Es obvio que las circunstancias son otras y también que la perspectiva a afrontar es más perentoria aún que aquella. Cualquier persona que use el intelecto sin una ideologización dogmática no tiene por menos que interrogarse acerca de cuál debe ser el camino a seguir para salir de esta postración económica, social, política y de valores; de esta situación de anomia.

Es indudable que toda elucubración acerca del camino a seguir está predetermina por el objetivo. Y es aquí donde radica el núcleo del debate, la separación entre la quimera y la propuesta programática concorde con el horizonte deseado. Cuando las autoridades de la troika inciden una y otra vez en la afirmación de que las "reformas" deben continuar aunque no pueda hablarse hasta ad calendas graecas de recuperación del empleo, es que el horizonte no estaba en el cumplimiento de los DDHH, la carta Social Europea o el Título I de la Constitución de 1978 sino en el cumplimiento de unos parámetros, de unos índices, de unos porcentajes, estrictamente numéricos, que en absoluto tienen que ver, en primera instancia con el problema del paro, la precariedad y la exclusión social. Y digo en primera instancia porque la recuperación económica -si la hay- será imposible o sólo se referenciará a las grandes cifras que atañen a la minoría social que está beneficiándose de la situación.

Por eso, para poder abordar la respuesta que da título al artículo, se impone cambiar las referencias, las prioridades y sobre todo no confundir fines y medios. El fin de toda política democrática es por definición el bienestar social y el cumplimiento de la justicia social. Cuando se persiste en seguir manteniendo una política económica que una y otra vez mantiene encallada a la sociedad o se cambia de rumbo o se incurre en traición a la soberanía popular.

Julio Anguita
El economista/Insurgente

Resultado electoral en Colombia: entre el cohecho, el chocorazo, la abstención y el voto en blanco

No nos habíamos referido a los resultados de las elecciones parlamentarias ocurridas en Colombia, en donde el partido del «paraco» Uribe fue la segunda fuerza política más votas; si bien bajo un clima de indiferencia y bajísima participación, en torno a un 30% del electorado. En ese sentido, en estas líneas se intenta dar una respuesta a esos resultados que resulta insuficiente en consecuencia con poca objetividad, tomando en consideración el éxito relativo alcanzado por las fuerzas filofascistas y en las condiciones en que se da.

En lo que hay que hacer hincapié es que ese resultado es fruto directo de la inoperancia de las fuerzas de «izquierda», la institucional burguesa –también de las clandestinas–; pues en resumen este resultado haya sido por los motivos que fueran debe de ser comprendido como un rotundo fracaso de esas fuerzas. De su incapacidad de llegar a las masas y activarlas ante la posibilidad del asenso de activos de la ultraderecha a sectores sensibles de las esferas de poder.

El documento:


Si alguien quiere un radiografía muy fiel de la denominada democracia liberal colombiana bien puede revisar los guarismos de las votaciones del domingo 9 de marzo pasado. El escenario comicial señala el control del procedimiento de las urnas por grandes poderes sociales, políticos e internacionales, mientras el pueblo, la gran mayoría, la multitud se ha colocado al margen de diversas formas.

Cohecho, compra y venta de votos, chocorazo, mermelada, votos nulos por montones, significativa votación en blanco y abstención muy amplia, son tendencias muy pronunciadas en el escenario electoral. La abstención llegó hasta el 55%; aumento de expresiones como tarjetas nulas o no marcadas, síntoma del fraude orquestado por la Registraduria; voto en blanco del 5%, que en algunos departamentos se acerco al 10%, como en Boyacá. En los grandes centros urbanos, donde la gente dispone de mayor libertad votó nulo o se abstuvo.

Las legitimidades de los sujetos políticos prevalentes da grima, Santos, el Presidente, tiene 16 votos de cada 100, con los partidos del presupuesto; Uribe Velez, mismísimo jefe de la ultraderecha paramilitar, 15, con el soporte de los militares; la UP, menos el 0.5; el Polo, 2 de cada 100; y el verde igual.

Tiene tales distorsiones la consulta electoral, que en la Costa Caribe, región muy atrasada y rural, grandes caciques santistas se alzaron con la representación del 30% del nuevo poder legislativo, con personajes bastante extraños, cercanos a la pistola paramilitar, como Musa Besaile Fayad, Bernardo Miguel Elias y Sandrá Villadiego.

Algunos intentan explicar la serie de anomalías detectadas como la manipulación, la compra venta de votos, la corrupción y la utilización de cifras enormes del presupuesto como algo positivo.

viernes, 14 de marzo de 2014

Anexo a [La enfermedad infantil del «izquierdismo» en el comunismo]; Lenin, 1920

«La escisión es preferible a la confusión, que impide el crecimiento ideológico, teórico y revolucionario del partido y su madurez, así como su labor práctica unánime, verdaderamente organizada, que prepare de verdad la dictadura del proletariado». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; La enfermedad infantil del «izquierdismo» en el comunismo, 1920)


En tanto que las editoriales de nuestro país –que los imperialistas del mundo entero saquearon para vengarse de la revolución proletaria y que continúan saqueando y bloqueando, a pesar de todas las promesas hechas a sus obreros– organizaban la publicación de mi folleto, se han recibido del extranjero datos complementarios. Sin aspirar, ni mucho menos, a que mi folleto sea algo más que unas notas rápidas de un publicista, abordaré brevemente algunos puntos.


1. La escisión de los comunistas alemanes

La escisión de los comunistas en Alemania es un hecho. Los «izquierdistas» u «oposición de principio» han constituido su «Partido Comunista Obrero», a diferencia del «Partido Comunista». En Italia, por lo visto, las cosas marchan también hacia la escisión. Digo «por lo visto», pues dispongo sólo de dos nuevos números, el 7 y el 8, del periódico izquierdista Il Soviet, en los cuales se discute abiertamente la posibilidad y la necesidad de la escisión y se habla asimismo de un congreso de la fracción de los «abstencionistas» –o boicoteadores, es decir, los enemigos de la participación en el parlamento–, que hasta ahora pertenece al Partido Socialista Italiano.

Existe el peligro de que el rompimiento con los «izquierdistas», antiparlamentarios –y, en parte también, antipolíticos, adversarios del partido político y de la actuación en los sindicatos–, se convierta en un fenómeno internacional, a semejanza del rompimiento con los «centristas» –o kautskianos, longuetistas, «independientes», etc.–. Sea así. En fin de cuentas, la escisión es preferible a la confusión, que impide el crecimiento ideológico, teórico y revolucionario del partido y su madurez, así como su labor práctica unánime, verdaderamente organizada, que prepare de verdad la dictadura del proletariado.

Que los «izquierdistas» se pongan a prueba de una manera práctica a escala nacional e internacional, que intenten preparar –y, después, realizar– la dictadura del proletariado sin un partido rigurosamente centralizado, dotado de una disciplina férrea, sin saber dominar todas las esferas, ramas y variedades de la labor política y cultural. La experiencia práctica les enseñará con rapidez.

József Révai, hablando de la ayuda ideológica del Partido Comunista (Bolchevique) y la Kominform a la hora de solucionar ciertas desviaciones

József Révai y Mátyás Rákosi, 5 de septiembre de 1945

«Debemos acentuar el hecho que recibimos el estímulo decisivo y la ayuda para la clarificación de nuestro futuro desarrollo de parte del Partido Comunista (Bolchevique) de la Unión Soviética, de forma clarividente bajo las enseñanzas de camarada Stalin. Las dos sesiones de la Kominform, la primera a finales de 1947, y la segunda en el verano 1948, fueron de ayuda fundamental para nosotros. En la primera sesión nos enseñaron a nosotros que, una democracia popular, en su etapa final, no podía detener la total destrucción de los elementos capitalistas, y en la segunda sesión se nos mostró, que la transformación socialista no podía ser limitada sólo a las ciudades, sino que tenía que ser ampliada a los distritos rurales y esto nos hizo reafirmarnos de que por tanto en cuanto a las cuestiones fundamentales de la transformación del socialismo, la Unión Soviética es nuestro modelo y que el camino de las democracias populares se diferencia sólo en ciertas formas externas, y no en la esencia, del camino de la Unión Soviética». (
József Révai: Sobre el carácter de nuestra democracia popular, 1949)