«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 6 de marzo de 2014

Sobre la «metafísica» antidialéctica del «pensamiento Mao Zedong»


«Para Mao Zedong, la práctica es una acción operada por la voluntad humana. Reduce la práctica a la experiencia personal del hombre, a la actividad individual, denegándole así todo carácter objetivo y social en sí. Este concepto concibe primero la práctica como una actividad subjetiva del hombre, es decir, como para Hegel, la realización de la idea. Identificando práctica y experiencia personal e individual, Mao Zedong contempla la práctica como una actividad individual, como una actividad subjetiva, como la realización de las ideas humanas y de la voluntad. Esta opinión constituye una negación abierta del carácter objetivo, material y social de la práctica. Para Mao Zedong, en el curso del proceso del conocimiento, todo está bajo la dependencia de la experiencia personal y es la experiencia personal e individual la que sirve de base para conocer, para alcanzar la verdad, «para volverse revolucionaria». Aun cuando a partir de los contenidos de la práctica menciona la actividad productiva, la actividad política y la experimentación científica social, Mao Zedong reduce la práctica a una acción particular, a una experiencia personal de un individuo o a una acción definida de un grupo particular. El hombre o el grupo determinado son concebidos en este caso de manera abstracta, el hombre no es visto como un ser social, como miembro de una sociedad y de una clase determinada. El hombre social que actúa sobre la realidad objetiva adquiere una experiencia individual. Esto no puede ser negado, pero el hombre es ante todo un ser social, un portador de relaciones sociales determinadas. En la sociedad dividida en clases no hay hombre que se sitúe por encima de las clases o aparte de las clases. De ese modo, la práctica es la actividad material y social de hombres y de las clases determinados para transformar la naturaleza y la sociedad.

La práctica y el conocimiento son atados orgánicamente de manera dialéctica. Pero la práctica está en la base de esta relación dialéctica, es la base del conocimiento, la fuente del saber, la fuerza que empuja adelante el conocimiento». (Vincent Gouysse; Comprender las divergencias Sino-Albanesas, Las falsificaciones maoístas en el ámbito del conocimiento, 2004)

1 comentario:

  1. NOTESE QUE SIEMPRE SE MENCIONA PRACTICA SOCIAL Y NO PRÁCTICA A SECAS; ELLO POR QUE SE CONSIDERA AL SER HUMANO EMINENTEMENTE SOCIAL...
    La práctica social del hombre no se reduce a su actividad en la producción, sino que tiene muchas otras formas: la lucha de clases, la vida política, las actividades científicas y artísticas; en resumen, el hombre, como ser social, participa en todos los dominios de la vida práctica de la sociedad. Por lo tanto, va conociendo en diverso grado las diferentes relaciones entre los hombres no sólo a través de la vida material, sino también a través de la vida política y la vida cultural (ambas estrechamente ligadas a la vida material). De estas otras formas de la práctica social, la lucha de clases en sus diversas manifestaciones ejerce, en particular, una influencia profunda sobre el desarrollo del conocimiento humano. En la sociedad de clases, cada persona existe como miembro de una determinada clase, y todas las ideas, sin excepción, llevan su sello de clase.

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«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»