«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

domingo, 15 de julio de 2018

Los hombres y las casualidades dentro de la historia


«Desde luego, sería muy cómodo hacer la historia universal si la lucha se pudiese emprender sólo en condiciones infaliblemente favorables. De otra parte, la historia tendría un carácter muy místico si las «casualidades» no desempeñasen ningún papel. Como es natural, las casualidades forman parte del curso general del desarrollo y son compensadas por otras casualidades. Pero la aceleración o la lentitud del desarrollo dependen en grado considerable de estas «casualidades», entre las que figura el carácter de los hombres que encabezan el movimiento al iniciarse éste». (Karl Marx; Carta a Ludwig Kugelmann, 17 de abril de 1871)

Sobre el llamado ecologismo y ecosocialismo; Equipo de Bitácora, 2017


«La mayoría de las corrientes del ecologismo, como cualquier otra postura que se preocupa solamente de un aspecto de la sociedad –en este caso la preservación del medio ambiente–, tiende a ser corto de miras, tan corto que si bien muchas veces contribuyen en un sentido general debido a que saben tipificar más o menos las causas del problema, se quedan sin respuestas a la hora de proponer una solución efectiva. Aunque no nos engañemos también hay casos donde los ecologistas lejos de buscar las causas bajo unos estudios científicos socio-económicos le echan la culpa a factores secundarios cuando no inventados tales como: la falta de educación en conciencia ecológica o la desmoralización y la falta de solidaridad de los seres humanos actuales, cuando no son sino la punta del iceberg.

Los métodos estrafalarios y lo ridículo de las teorías del ecologismo han llegado a los puntos extremos como el ecosexualismo. Si hace unos años veíamos a los típicos ecologistas «abraza-árboles», hoy la demencia de algunos de estos tipos ha mutado y les ha llevado hasta a proclamar que cuidan la Tierra mientras mantienen relaciones sexuales y se funden con ella:

«La ecosexualidad, que empezó en 2008 como una corriente artística que trataba de ensalzar y venerar al planeta Tierra como deidad de la fertilidad, ha acabado por convertirse en un movimiento activista ecológico y en una forma distinta de orientación sexual que cuenta cada vez con más seguidores en el mundo. El término «ecosexual» fue acuñado hace ocho años por los artistas estadounidenses Elizabeth Stephens y Annie Sprinkle del grupo Pony Express, que en 2010 redactaron el llamado «Manifiesto ecosexual» en el que se explica quiénes son los ecosexuales y sus propósitos. «Hacemos el amor con la Tierra. Somos acuófilos, terrófilos, pirófilos y aerófilos. Abrazamos sin pudor los árboles, masajeamos la tierra con nuestros pies, hablamos eróticamente con las plantas», señala uno de los puntos del manifiesto, que explica también su ideología naturista y ecologista. «Hacemos el amor con la Tierra a través de nuestros sentidos, celebramos nuestro punto-E. Somos muy guarros», señalan». (Actualidad RT; ¿Quiénes son los «ecosexuales» y por qué hacen el amor con la Tierra para salvarla?, 5 de noviembre de 2016)

Lo que antes se llama dendrofilia, y está tipificado como una filia sexual que significa la atracción hacia las plantas, incluyendo su uso para satisfacerse sexualmente, ahora lo presentan como la salvación del medioambiente. He ahí la triste deriva del ecologismo cuando es guiada bajo el misticismo primitivo del paganismo y se combina con el consumo de drogas. Tomémonos en serio estos temas por el bien de la humanidad así que barramos de la escena a estos payasos refutando sus idioteces, contraponiendo a todo esto nuestra infalible teoría científica hasta popularizarla y hacerla comprensible entre el pueblo trabajador.

Algunos de los ecologistas niegan y atacan abiertamente al marxismo bajo la acusación de que «el pensamiento marxista es un modelo productivista que no tienen en cuenta la cuestión medioambiental», a veces incluso ponen de ejemplo manifiesto a los regímenes históricos o presentes capitalistas del revisionismo –lo que demuestra hasta qué puntos ha hecho mella el triunfo del revisionismo en el ideario colectivo–. Pero quién proclama todos estos ataques hacia el marxismo son los mismos «movimientos unilateralistas» como el feminismo, el animalismo, el tercermundismo y otras corrientes alejadas de la lucha de clases, que mienten por desconocimiento o a conciencia alegando que «el marxismo no ha profundizado en la cuestión de la mujer», que  «no puede satisfacer y cuidar las vidas animales» o que no se ha preocupado de conocer «las causas del atraso de los países subdesarrollados y ponerles solución». Afirmaciones del todo ridículas ya que el marxismo es la única corriente que ha dado una respuesta científica a las causas de estos problemas y propuesto soluciones a las mismas.

jueves, 12 de julio de 2018

La diferencia entre los comunistas aventureros y los revolucionarios, según el propio Engels


«El Partido Comunista, o proletario, lo mismo que otros partidos, ha perdido la posibilidad de organizarse legalmente en el continente por la supresión de los derechos de asociación y reunión. Además, sus dirigentes fueron exilados de sus países. Pero ningún partido político puede existir sin organización; y si la burguesía liberal, lo mismo que la pequeña burguesía democrática, eran capaces de suplir más o menos esa organización con su posición social, sus ventajas materiales y las relaciones diarias establecidas desde hacía tiempo entre sus miembros, el proletariado, en cambio, privado de esa posición social y de medios pecuniarios, estuvo necesariamente compelido a buscar esa organización en asociaciones secretas. Por eso, tanto en Francia como en Alemania surgió multitud de sociedades secretas que, a partir de 1849, fueron siendo descubiertas, una tras otra, por la policía, y perseguidas como confabulaciones. Muchas de estas asociaciones eran realmente complots para derrocar el gobierno existente, y es un cobarde quien no conspira bajo ciertas circunstancias, lo mismo que es un imbécil quien lo hace en otras distintas. Además, existían otras asociaciones que se planteaban otros fines más vastos y sublimes, asociaciones que sabían que el derrocamiento de los gobiernos existentes es sólo una etapa transitoria en la magna lucha que se avecinaba y que procuraban mantener unido y preparar el partido, cuyo núcleo estaba constituido por ellos, para el combate final y decisivo que acabará un día u otro para siempre con la dominación no sólo de los meros «tiranos», «déspotas» y  «usurpadores» en Europa, sino también con un poder mucho mayor y más terrible que el de éstos: el del capital sobre el trabajo.

La organización del Partido Comunista de vanguardia en Alemania [2] fue de esta índole. Según los principios de su Manifiesto –publicado en 1848– y con las tesis de la serie de artículos sobre Revolución y contrarrevolución en Alemania, publicados en The New York Daily Tribane [3], este partido jamás se forjó ilusiones de que podría hacer cuando quisiera y como se le antojara la revolución que ponga en práctica sus ideas. Ha estudiado las causas que motivaron los movimientos revolucionarios de 1848 y las que los condujeron a la derrota. Al reconocer que en el fondo de todas las luchas políticas está el antagonismo social de las clases, se aplicó a estudiar las condiciones bajo las que una clase de la sociedad puede y debe ser llamada a representar todos los intereses de una nación y, así, gobernarla políticamente. La historia ha mostrado al Partido Comunista cómo creció el poder de los primeros capitalistas acaudalados, tras la aristocracia terrateniente de la Edad Media, y cómo ellos asieron luego las riendas del gobierno; cómo fueron desplazadas la influencia social y la dominación política de este sector financiero de los capitalistas por la creciente fuerza de los capitalistas industriales desde el empleo del vapor, y cómo en el presente reclaman su turno en el poder otras dos clases más, la pequeña burguesía y los obreros industriales. La experiencia revolucionaria práctica de 1848-1849 confirmó los razonamientos de la teoría que condujo a la conclusión de que la democracia de los pequeños comerciantes y artesanos debía tener su turno antes que la clase obrera comunista pudiera esperar a establecerse permanentemente en el poder y destruir el sistema de esclavitud asalariada que la sujeta al yugo de la burguesía. Así, la organización secreta de los comunistas no podía tener el objetivo directo de derrocar los gobiernos actuales de Alemania. No se formó para derrocar estos gobiernos, sino el gobierno insurreccional que tarde o temprano vendrá a sustituirlos. Cada uno de los miembros de la organización podrá apoyar enérgicamente en su día, y sin duda lo hará, el movimiento revolucionario contra el statu quo; pero la preparación de tal movimiento no puede ser objeto de la Liga de los Comunistas más que propagando las ideas comunistas entre las masas. La mayoría de los miembros de esta asociación comprende tan bien las bases de la misma que, cuando la ambición y el arribismo de algunos de sus miembros llevaron a las tentativas de convertirla en una organización conspiradora para hacer la revolución ex tempere [de improviso, sin preparación alguna] fueron expulsados en seguida». (Friedrich Engels; El reciente proceso en Colonia, 1 de diciembre de 1852)

Anotaciones de la edición:

[2] Por iniciativa de la redacción del Der Volksstaat (El Estado Popular ) una nueva edición alemana del Manifiesto fue publicada en 1872, con un prólogo de Marx y Engels y unas pequeñas correcciones en el texto. Llevaba el título de Manifiesto Comunista y así aparecieron las ediciones alemanas posteriores de 1883 y 1890.  

[3] Se refiere a la revolución de febrero de 1848 en Francia.

miércoles, 11 de julio de 2018

[FARC] De nuevo una visión histórica trotskista y falsa sobre la Revolución de Octubre de 1917 y sus figuras

Yezid Arteta Dávila

«Yezid Arteta Dávila, conocido líder de las FARC en los 80 y 90, arrepentido sobre el uso de la violencia armada para la toma de poder –digamos más bien partidario una concepción aventurera y de terrorismo individual que de una concepción de lucha de masas como defiende el marxismo–, poco después de su retirada de la lucha guerrillera hizo suyas las tesis pacifistas y socialdemócratas, actualmente es uno de los mayores propagandistas del nuevo rumbo de inclusión de las FARC en el panorama político democrático-burgués colombiano. Sus escritos nos van venir como anillo al dedo, pues reflejan lo que la mayoría de los líderes de las FARC han pensando sobre diversos acontecimientos históricos clave, así como las figuras de referencia para este grupo.

Escribiendo sobre la Revolución de Octubre en su 100 aniversario:

«En el curso de la humanidad pocas veces se ha juntado tanta genialidad política como ocurrió en Rusia en 1917. Lenin, Trotski, Inessa Armand, Mártov, Alexandra Kollontái, Bujarin, Sverdlov, Kámenev, Nadezhda Krúpskaya y un largo etcétera de mujeres y hombres que podían expresar sus ideas en varias lenguas sin perder la coherencia». (Yezid Arteta Dávila; 1917: Brillo y tiniebla, 11 de octubre de 1917)

Por supuesto todo revolucionario conoce o debería conocer las obras y las acciones de revolucionarios como Lenin, así como de otros revolucionarios menos prominentes como Kollontái, Armand, Sverdlov. Pero ese no es el problema, es más que necesario rescatar su obra y su ejemplo en diversos campos determinados. Pero otra cosa es faltar a la historia y reconciliar a mencheviques y bolcheviques, o equiparar la trayectoria de figuras eclécticas que hoy eran bolcheviques mañana mencheviques y al día siguiente otra vez bolcheviques y ponerlos en la misma balanza que ponen a Lenin, eso solo lo haría un falseador de campeonato sin escrúpulos.

Este es el típico texto donde Trotski aparece al lado de Lenin como fiel «camarada de armas» e indiscutible «coautor de la revolución bolchevique», ¿y dónde queda Stalin en esta ecuación? En ningún lado. ¿A que nos recuerda esta infamia? Exactamente a lo mismo que hiciera el filotrotskista Fidel Castro en 2015, en el aniversario de la derrota del fascismo versus la URSS, comparen:

«Nos encontramos con el artículo de Fidel Castro: «Nuestro derecho a ser Marxistas-Leninistas» [1] de 2015. Dicho artículo está hecho –presuntamente– para conmemorar el aniversario de los 70 años de la victoria del Ejército Rojo Soviético sobre el fascismo, pero el artículo lejos de ser lo que aparenta por títulos y supuestas intenciones declaradas, en realidad es una total vergüenza, un oprobio para todos los luchadores antifascistas y antiimperialistas que lucharon en tal causa, que dieron sus mejores años o que incluso dieron su vida. Y lo es tanto por lo que expresa como por lo que omite. (...) Lo primero que nos sorprende es que en un artículo sobre la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial, y tras citar y recordar a figuras como Marx o Lenin, se oculta el papel del líder del país y el acontecimiento al que dice honrar en su artículo –la victoria de la Unión Soviética de 1945 en la lucha contra el fascismo–. Nosotros a diferencia de muchos revisionistas que propagaban la idea de reducir todo lo positivo o erróneo de una experiencia histórica a las personalidades, comprendemos como marxista-leninistas el papel de los líderes en la historia. Pero lo sentimos mucho señor Castro, lo que no vamos a permitir –te duela a ti y al imperialismo– es negar u ocultar totalmente el papel de Stalin en la victoria del pueblo soviético contra el fascismo; el mayor líder bolchevique del momento, con la mayor autoridad moral como para afrontar tal situación y conducir a los pueblos soviéticos hasta la victoria. Algo que por aquel mayo de 1945 cualquier persona progresista, o simplemente cualquiera que buscara un análisis científico de los hechos, reconocía (...). Entendemos revisionistas cubanos que es vuestro deber al igual que el de la historiografía burguesa ocultar este papel, pero sabed que el nuestro es clarificarlo, al fin cada uno hace lo que cree justo, y estamos en lados contrarios de la trinchera: vosotros sosteniendo mitos antistalinistas de que la Segunda Guerra Mundial «se ganó a duras penas pese a la nefasta dirección de Stalin» y nosotros reivindicando de que la Segunda Guerra Mundial se ganó en parte a su brillante actuación como hemos documentado». (Equipo de Bitácora (M-L); Crítica a la última broma de Fidel Castro en el 70 aniversario de la victoria soviética sobre el fascismo, 9 de mayo de 2015)

Una vez más –ahora desde los intelectuales afines a las FARC– se repite la misma propaganda trotskista que confronta con los propios hechos históricos. ¿Para qué necesitamos a los ideólogos oficiales del trotskismo latinoamericano como Néstor Kohan o Atilio Borón si tenemos a nuestros farianos? Esta es una visión falsa de la Revolución de 1917 que Stalin ya refutó hace décadas cuando ante la muerte de Lenin en 1924, Trotski intentó hacer creer que la revolución había sido cosa de una persona sin que el partido existiese, «cosa suya» incluso por delante de Lenin en cuanto a méritos. Pero los hechos son tozudos:

«Tomo las actas de la reunión del Comité Central (CC) de nuestro Partido del 10 (23) de octubre de 1917. Asisten: Lenin, Zinóviev, Kámenev, Stalin, Trotski, Sverdlov, Uritski, Dzerzhinski, Kollontay, Búbnov, Sokólnikov y Lómov. Se discute en torno al momento y a la insurrección. Después de los debates, se vota la resolución del camarada Lenin acerca de la insurrección. La resolución es aprobada por una mayoría de 10 votos contra (2) Parece que está claro: el CC, por una mayoría de 10 votos contra 2, acuerda pasar a la organización práctica de la insurrección. En esta misma reunión, el CC elige un centro político para dirigir la insurrección, al que da el nombre de Buró Político. Lo forman: Lenin, Zinóviev, Stalin, Kámenev, Trotski, Sokólnikov y Búbnov. Tales son los hechos.

Veamos ahora la leyenda sobre el papel particular de Trotski en la insurrección de Octubre. Los trotskistas propalan insistentemente rumores de que Trotski fue el inspirador y el único dirigente de la insurrección de Octubre. Esos rumores los propala con particular empeño Lentsner, el llamado redactor de las obras de Trotski. El propio Trotski, dando sistemáticamente de lado al Partido, al CC del Partido y al Comité de Petrogrado del Partido, silenciando el papel dirigente de estas organizaciones en la insurrección y presentándose machaconamente así mismo como la figura central de la insurrección de Octubre, contribuye, quiéralo o no, a propalar esos rumores acerca de su papel particular en la insurrección. Estoy lejos de negar el papel, indudablemente importante, desempeñado por Trotski en la insurrección. Pero debo decir que Trotski no desempeñó, ni podía desempeñar, ningún papel particular en la insurrección de Octubre, y que, siendo presidente del Soviet de Petrogrado, se limitaba a cumplir la voluntad de las correspondientes instancias del Partido, que dirigían cada uno de sus pasos. A los filisteos como Sujánov todo eso puede parecerles extraño, pero los hechos, los hechos reales, confirman por entero lo que digo.

Tomemos las actas de la reunión siguiente del CC, celebrada el 16 (29) de octubre de 1917. Participan en ella los miembros del CC más representantes del Comité de Petrogrado y representantes de la organización militar, de los comités de fábrica, de los sindicatos y de los ferroviarios. Entre los asistentes, además de los miembros del CC figuran: Krilenko, Shotman, Kalinin, Volodarski, Shliápnikov, Lacis y otros. En total, 25 personas. Se discute el problema de la insurrección desde un punto de vista puramente práctico y organizativo. Se aprueba la resolución de Lenin sobre la insurrección por una mayoría de 20 votos contra 2, y 3 abstenciones. Se elige un centro práctico para dirigir la organización de la insurrección. ¿Quiénes pasan a formar parte de dicho centro? Para él son elegidos cinco camaradas: Sverdlov, Stalin, Dzerzhinski, Búbnov y Uritski. Tareas del centro práctico: dirigir todos los organismos de preparación práctica de la insurrección, de acuerdo con las directivas del Comité Central. Como veis, en esta reunión del CC ocurrió algo «terrible», es decir, Trotski, el «inspirador», la «figura principal», el «único dirigente» de la insurrección, no fue elegido, de «modo extraño», para el centro práctico llamado a dirigir la insurrección. ¿Cómo compaginar este hecho con esa difundida opinión acerca del papel particular de Trotski? ¿No es verdad que todo ello es algo «extraño», como diría Sujánov, o como dirían los trotskistas? Sin embargo, no hay en ello, hablando en propiedad, nada de extraño, pues Trotski, por ser entonces relativamente nuevo en el Partido, no desempeñó ni podía desempeñar ningún papel particular en el Partido ni en la insurrección de Octubre. Lo mismo que todos los demás funcionarios en puestos de responsabilidad; era únicamente un ejecutor de la voluntad del CC y de sus organismos. Quien conozca el mecanismo de dirección del Partido Bolchevique, comprenderá sin gran trabajo que no podía ser de otro modo: en cuanto Trotski no hubiera acatado la voluntad del CC, habría perdido toda influencia sobre el curso de los acontecimientos. Las habladurías acerca del papel particular de Trotski son una leyenda propalada por complacientes comadres «del Partido».

Eso no quiere decir, naturalmente, que la insurrección de Octubre no tuviera su inspirador. La insurrección tuvo su inspirador y su dirigente. Pero fue Lenin, y nadie más que Lenin, cuyas resoluciones aprobó el CC al decidir el problema de la insurrección; Lenin, a quien la clandestinidad no impidió ser el verdadero inspirador de la insurrección, a despecho de las afirmaciones de Trotski». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; ¿Trotskismo o leninismo?; Discurso en el Pleno del grupo comunista del Consejo Central de los Sindicatos Soviéticos, 19 de noviembre de 1924)

[FARC] El apoyo a los regímenes y figuras burguesas en franca decadencia; Equipo de Bitácora (M-L), 2018


«Definitivamente, también las FARC viven en un mundo paralelo en cuanto al ámbito internacional y sus fenómenos. Examinemos algunas de sus últimas declaraciones:

a) En el cual el «gran demócrata» Lula es condenado «injustamente» –pese a grabaciones y pruebas irrefutables– por corrupción, mientras que la pobre Rousseff es poco menos que una víctima de un golpe de Estado –tampoco importan sus casos de corrupción, la represión contra los movimientos populares o la famosa Ley Antiterrorista–:

«Las aspiraciones democráticas y progresistas de los pueblos de Nuestra América acaban de sufrir un golpe frontal en la República Federativa de Brasil. Mediante una sentencia judicial de primera instancia, se condenó a nueve años de prisión al Expresidente Luis Ignacio Lula da Silva, a quien se endilgaron cargos por corrupción y lavado de dineros. (...) La resolución judicial que afecta a Lula da Silva, se revela como el primer paso en el propósito de impedir el regreso al poder del Partido de los Trabajadores y su coalición de avanzada, a pocos meses de la escandalosa destitución parlamentaria de la Presidenta Dilma Rousseff». (Timoleón Jiménez; Brasil en la mira de los grandes poderes mundiales, 13 Julio 2017)

Este «pecado» por parte de las FARC es doble, no solo se está apoyando sin crítica alguna a un movimiento oportunista como es el caso del PT, sino a un PT de carácter imperialista, altamente represivo y corrupto.

b) En el cual en Venezuela hay un gobierno que es la «alternativa al neoliberalismo», y donde la «guerra económica» de la propaganda de Maduro es la clave para explicar todos los problemas, pero aún así la gran mayoría de los venezolanos apoyan a Maduro (!):

«Venezuela no es más que el ejemplo más cercano, de cómo se convierte en incapaz y totalitario a un gobierno, que mediante un bello experimento de democracia y tolerancia, construye una alternativa económica y política frente al designio neoliberal. A la manipulación de parte de la población sumida en la impaciencia, se une la barbarie de una extrema derecha criminal. Que se ampara en su poder mediático. Que ignora la existencia de un aplastante movimiento de masas populares que no cesan de apoyar a su gobierno legítimo». (Timoleón Jiménez; Respaldamos a Nicolás Maduro y la Revolución Bolivariana, 20 de abril de 2017)

En un momento en que hasta oportunistas como Pablo Iglesias, entre otros, debaten en sus tertulias sobre el franco fracaso de los regímenes de la izquierda Latinoamericana y la necesidad de reformularse, las FARC siguen propagando a ultranza que esos líderes y movimientos han sido un triunfo indiscutible, no se habla de crítica ni autocrítica, no se habla de evaluación de los errores.

c) En el cual, estos señores «marxistas y revolucionarios», dicen que demos gracias al señor por el advenimiento a Colombia del Papa reconciliador, el Papa de paz, ¡amén!:

«He seguido con atención sus pasos y sus prédicas desde la llegada a mi país y puedo afirmar que esa afirmación es por completo cierta. Su palabra de luz llegó efectivamente a iluminar las tinieblas que por tanto tiempo han cubierto la vida de nuestra nación, Dios lo bendiga, Padre santo. (...) Le agradecemos Padre, su defensa indeclinable de la vida y la dignidad de todos los seres humanos sin excepción». (Timoleón Jiménez; Carta abierta al Papa Francisco, 07 Septiembre 2017)

Así pues que para estos degenerados revisionistas: ¡Colombia no necesita revolución, sino fe!

«La llegada del Papa Francisco a Colombia nos llena de esperanza en un futuro de reconciliación y paz. Tal como él mismo lo escribió en su encíclica LUMEN FIDEI «Es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo. Y es que la característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre». (Partido Político FARC; Saludo efusivo de las FARC a la llegada del Papa a Colombia, 06 Septiembre 2017)

Vomitivo, absolutamente vomitivo para cualquier revolucionario y progresista, mucho más para un marxista-leninista:

«Las prédicas del «pluralismo ideológico» constituye además una de las direcciones más expandidas entre los ataques directos al marxismo-leninismo por parte de los revisionistas modernos. Prueba nuestra afirmación el hecho de que en la prensa revisionista –incluida como es obvio la prensa soviética–, se ensaye sobre la «posibilidad» de conseguir el socialismo con: «el Corán en una mano y El Capital de Marx» en la otra» o «con la cruz en una mano y la hoz y el martillo en la otra», etc. Los revisionistas modernos han extendido éste «pluralismo ideológico» incluso a nivel del partido de la clase trabajadora mismo, al abogar por la coexistencia entre las más variadas concepciones filosóficas en el seno de éste, incluidas las religiosas». (Agim Popa; El XXº Congreso del PCUS y la evolución de los revisionistas modernos, 1981)

Más importante aún. ¿Puede haber paz interna en Colombia en toda su expresión? ¿Logrará Colombia es paz con las bendiciones de Santos, Timochenko y el Papa? Como dijimos:

«La integración de las FARC-EP en la política burguesa colombiana bajo sus reglas, no resolverá las causas que dan a luz a la violencia –de todo tipo incluido la clasista y política– en Colombia. ¿Por qué? Primero: porque la incorporación de las FARC-EP al sistema político burgués oficial colombiano no resuelve las contradicciones de la sociedad de clases en Colombia como es la explotación asalariada y la contradicción burguesía-proletariado. Segundo: porque las FARC-EP como grupo pequeño burgués no puede dar solución a estas contradicciones. Y tercero: para que la cultura de la violencia cambiase como dice Timochenko, la clase obrera con su partido comunista tiene que tomar el poder político y cambiar el sistema económico, mientras que las FARC-EP en caso de tomar el poder político, como Timochenko ha reconocido, no tiene intención de cambiar el sistema económico de la propiedad privada.

¿Qué sucederá y seguirá sucediendo entonces? Que los fenómenos negativos del capitalismo como el desempleo, el trabajo infantil, la inflación, los robos, el desempleo, las drogas, los secuestros, los asesinatos y demás seguirán sucediéndose y agudizaran los conflictos de clases, lo que por supuesto lleva y llevará a que las clases explotadoras –encabezadas por la burguesía– tendrán que seguir defendiendo los medios de producción –su poder económico– al precio que sea necesario; y que las clases explotadas –encabezadas por la clase obrera– reivindicaran la defensa y ampliación de sus derechos lo que dará lugar a choques entre las clases trabajadoras y las fuerzas represivas del Estado burgués, y llegado el día, intentarán librarse de tal explotación asalariada por no detentar los medios de producción, teniendo para ello que librar una lucha –que obviamente no será pacífica– para tomar el poder político y obtener los medios de producción. Así es el desarrollo histórico?». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)