«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 31 de diciembre de 2013

Evocación de principios de la mano de Enver Hoxha tras el fracaso de la contrarrevolución húngara de 1956




«La tragedia del pueblo húngaro será sin duda alguna una gran lección para todas las gentes honradas del mundo, será una lección para todos aquellos que se duermen sobre sus laureles y que frente a las frases de los imperialistas y de la reacción, frente a las consignas demagógicas, relajan la vigilancia y la sustituyen con una actitud oportunista y con una peligrosa blandenguería. El partido y el pueblo albaneses nunca han dado un paso en falso ni lo darán, y no se dejarán engañar por las consignas del «socialismo popular», del «socialismo revolucionario» o las consignas de una cierta «democracia» que se asemeja a todo menos a la democracia proletaria. Por tanto, hoy más que nunca, a nuestro partido se le plantea la tarea de fortalecer su lucha de principios para preservar la pureza de la teoría marxista-leninista, para fortalecer sus filas en el plano ideológico y organizativo, para robustecer la solidaridad internacional de los trabajadores, y considera que la lucha en defensa de los principios marxista-leninistas, para consolidar sus filas en lo ideológico y organizativo, para fortalecer la solidaridad internacional trabajadores, porque considera que la lucha por la defensa de los principios del marxismo-leninismo, la lucha sobre la base de estos principios es la única lucha justa». (Enver Hoxha; Discurso pronunciado en la reunión solemne, 8 de noviembre de 1956)

sábado, 28 de diciembre de 2013

FMI elogia los logros del Gobierno (de Nicaragua)

La cuestión es esta; un órgano del capitalismo global elogia el «buen hacer» en el campo económico de un Estado que se dice «revolucionario» y en la senda del «socialismo», hasta ahí todo aparentemente bien, pero ocurre que el FMI es efectivamente un órgano, un brazo de acción, de la burguesía global, en consecuencia su elogio significa implícitamente que el beneficiario del elogio está desarrollando una economía que beneficia a ese capitalismo global, en consecuencia se trata de un elogio de capitalistas a capitalista; más aún, encierra un carácter neoliberal. Englóbese aquí el caso del canal interoceánico, pasando por el satélite de comunicaciones, por la concesiones de las cuencas auríferas, hasta incluso el caso de la tarjeta de transporte, etc.

Si analizamos suficientemente el caso observaremos que hay una serie de programas sociales que tienen una cierta incidencia, pero son mera y netamente de carácter asistencial y en ningún caso resolutivos, al tiempo que la economía en general trabaja hacia el beneficio neto de la clase dominante que ha visto una expansión exponencial de su patrimonio económico.

Es decir, este elogio significa que no se está construyendo la base económica de transición al socialismo, como afirma la propaganda, sino por el contrario, se está agudizando las relaciones de producción capitalista.

El documento:


El Fondo Monetario Internacional (FMI), presentó este viernes 27 de diciembre, casi al finalizar el año, la revisión completa del Artículo IV con Nicaragua en inglés, con todos sus cuadros estadísticos y proyecciones de crecimiento, en el que elogian el buen desempeño económico del país en el 2013.

"El desempeño macroeconómico reciente de Nicaragua ha sido favorable. Las autoridades merecen el crédito por sostener la disciplina fiscal y la gestión monetaria prudente. Además, la búsqueda de importantes reformas estructurales en los ámbitos de la fiscalidad, el sector de la electricidad y la seguridad social ha contribuido al fortalecimiento de la confianza y han ayudado al mejor aprovechamiento externo de las condiciones para impulsar el crecimiento económico", dice el FMI.

Sin embargo, subraya que la economía sigue enfrentando importantes vulnerabilidades derivadas por las amenazas externas que requieren de un manejo cuidadoso en el mediano plazo...

El FMI dice que se espera que el crecimiento económico se desacelere del nivel de tendencia de largo plazo y la inflación se mantendría anclada y que para apoyar estos resultados y ayudar a reducir vulnerabilidades externas, será fundamental sostener el camino de la consolidación fiscal, la aplicación de reformas estructurales, y proteger la estabilidad del sistema bancario.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Necesitamos en primer término, que los comunistas sepan manejar bien el arma del análisis marxista-leninista

«Georgi Dimitrov en prisión - 1918». De Neko Balkan

«Necesitamos, en primer término, que los comunistas sepan manejar bien el arma del análisis marxista-leninista, estudiando con cuidado la situación concreta y la correlación de las fuerzas de clase en desarrollo, y elaboren, en armonía con ello, sus planes de actuación y de lucha. Debemos extirpar del modo más implacable ese apego a los esquemas especulativos, a las fórmulas sin vida, a los patrones cortados, que no pocas veces atosigan a nuestros camaradas. Tenemos que acabar con ese estado de cosas, que consiste en que los comunistas, cuando carecen de conocimientos y de capacidad para un análisis marxista-leninista, suplanten este por frases y consignas generales, como la de «buscar una salida revolucionaria a la crisis», sin hacer el menor esfuerzo serio por esclarecer en qué condiciones, ante qué correlación de fuerza de clase, en qué grado de madurez revolucionaria del proletariado y de las masas trabajadoras, con qué nivel de influencia el partido comunista, es viable esa salida revolucionaria de la crisis. Sin este análisis semejantes consignas se convertirán en simples palabras, en frases sin contenido, y sólo servirán para oscurecer nuestras tareas de cada día. Sin un análisis concreto, marxista-leninista, no sabremos jamás plantear, ni resolver con acierto el problema del fascismo, ni el del frente proletario y popular, ni el de la actitud frente a la democracia burguesa, ni el del gobierno de frente único, ni el de los procesos que se operan en el seno de la clase obrera y, en particular, entre los obreros socialdemócratas, ni tantos otros problemas nuevos y complejos, que nos plantean y seguirán planteando la vida misma y el desarrollo de la lucha de clases». (Georgi Dimitrov; Por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Discurso de resumen en el VIIº Congreso de la Komintern, 13 de agosto de 1935)

martes, 24 de diciembre de 2013

Encuentro entre Iosif Stalin y Enver Hoxha; marzo-abril de 1949

El encuentro que reproducimos a continuación entre estos dos figuras, que discurrió en un amable y distendido ambiente de camaderia, enseña el especial interés que mostró Iosif Stalin frente a Enver Hoxha por conocer más sobre el pasado y presente del país Albania, así mismo y como se puede detectar la preocupación por el bienestar futuro del mismo país balcánico.

Este encuentro no sólo sirve para ver que anécdotas ocurrieron entre figuras de tal calibre, sino para entender y en otros casos recordar puntos fundamentales de la doctrina marxista-leninista, en el presente documento podemos ver la interacción entre estos dos personajes en cuestiones como: 

La ayuda del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS y la Kominform al PTA en la lucha contra el revisionismo titioista.

La cuestión religiosa.

-La cuestión de la colectivización del campo. 

Las provocaciones de los países imperialistas a los Estados que emprenden la vía socialista –en ámbito de sabotaje local como  internacional público–.

La cuestión de la diferenciación entre las capas de la burguesía según la etapa.

Las relaciones entre dos países socialistas, sobre todo en condiciones de desigualdad económica entre ambos. 

Las causas –según Enver Hoxha– de la derrota del Partido Comunista de Grecia en la guerra civil de 1946-1949. Para rescatar este asunto, y analizarlo mejor, traeremos un encuentro tripartito entre Iosif Stalin, Enver Hoxha y Nikos Zahariadis en breve.

El documento:

Congregación multitudinaria  en Tirana frente a la estatua en honor a Stalin, durante el 5 de marzo de 1953, fecha del fallecimiento del dirigente soviético

Marzo-Abril de 1949

NUESTRA ACTITUD HACIA LA DIRECCIÓN YUGOSLAVA DESDE LOS AÑOS DE LA GUERRA. EL Iº CONGRESO DEL PCA. POLÍTICA DE TERROR EN KÓSOVO. EN RELACIÓN CON LAS DIVISIONES YUGOSLAVAS QUE IBAN A ENVIARSE A ALBANIA. LOS TITOISTAS ASPIRABAN CAMBIAR LA SITUACIÓN EN ALBANIA. SOBRE LA LUCHA DEL HERMANO PUEBLO GRIEGO. LOS PUNTOS DE VISTA ERRÓNEOS DE LA DIRECCION DEL PC DE GRECIA. LA VÍA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y CULTURAL DE ALBANIA. LOS INGLESES PONEN COMO CONDICIÓN PARA RECONOCER A ALBANIA, LA INSTALACIÓN DE BASES MILITARES EN SUS PUERTOS. SOBRE LA SITUACIÓN DE NUESTRO CAMPESINADO. SOBRE LA HISTORIA, LA CULTURA, LA LENGUA Y LAS COSTUMBRES DEL PUEBLO ALBANÉS.

Volví de nuevo a Moscú, el 21 de marzo de 1949, al frente de una delegación oficial del Gobierno de la República Popular de Albania y permanecí allí hasta el 11 de abril del mismo año.

Habían salido al aeropuerto para recibirnos Mikoyan, Vishinski, etc. Así como todos los representantes diplomáticos de los países de democracia popular.

El primer encuentro oficial que tuvimos fue con Vishinski, al día siguiente de nuestra llegada, y el 23 de marzo a las 22 y 5 minutos era recibido por el camarada Stalin en el Kremlin, en presencia de Vishinski y de Chubahin, embajador de la URSS en Albania. En este encuentro iba acompañado por Spiro Koleka y Mihal Prifti, que en aquel tiempo era nuestro embajador en Moscú.

El camarada Stalin nos recibió en su oficina muy cordialmente. Una vez de habernos saludado, reparó ante mí:

Por tu aspecto, diría que has adelgazado. ¿Has estado enfermo? ¿o es que estás fatigado? 

Por el contrario, me siento muy dichoso de volverlo a encontrar le respondí, y después de tomar asiento, manifesté mi deseo de plantearle algunas cuestiones.

Pueden disponer del tiempo que quieran me dijo amigablemente, a fin de que pudiera hablarle de todo aquello que considerara necesario.

Le hice al camarada Stalin una exposición sobre una serie de problemas. Le hablé a grandes rasgos de la situación de nuestro partido y de nuestro país, de los últimos acontecimientos, de los errores constatados, así como de nuestra actitud respecto a la cuestión yugoslava. Le indiqué que debido a la influencia de la dirección trotskista yugoslava sobre la dirección de nuestro partido y la exagerada confianza que algunos de nuestros dirigentes habían demostrado por la traidora dirección yugoslava, se habían observado errores de gravedad, sobre todo en la linea organizativa del partido, tal como los constató el XIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Albania, de septiembre de 1948, cuyos trabajos se han desarrollado a la luz de las cartas del Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética dirigidas al Comité Central del Partido Comunista Yugoslavo y de la Resolución de de la Kominform de verano de 1948: «Sobre la situación en el Partido Comunista Yugoslavo».

sábado, 21 de diciembre de 2013

Albania: El fin de los titoistas entre nosotros

Siguiendo con la transcendencia de la lucha contra el revisionismo titoista, hoy traemos un texto que comenta como se llevo intestinamente dentro del Partido Comunista de Albania la eliminación de tal mal. Hay que refrescar la memoria al lector, comentando, que dicho partido albanés, fue uno de los más influenciados por el titoismo, sufriendo fuertes injerencias y polémicas desde la época de liberación nacional de ambos países en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. 

El documento traído hoy no tiene más propósito que en primer lugar volver a demostrar la esencia del revisionismo titoista y los métodos que utilizaba para lograr sus fines y las consecuencias directas que afloraban en las superficies implicadas, en este caso el PCA.

Y segundo, y quizás más importante, ver como un partido que se diga marxista-leninista debe aplicar la lucha contra estas desviaciones internamente; sin condescendencia hacia los culpables, pero tampoco sin culpar a toda la dirección del partido ni a toda su base. Será interesante ver como durante los ejercicios de crítica y autocrítica bolchevique, al final de la trama los propios culpables entre congresos, plenos y demás, van reconociendo sus errores, y poco apoco, entre los testimonios de victimas y propios culpables salen acusaciones cada vez más claras y evidentes del propósito que tenían algunos miembros del partido que desde la época de la guerra y desde las primeras polémicas, actuaron en calidad de agentes de Tito.

Debe de ser destacado que varias de las rectificaciones que se hicieron en el partido durante los plenos como podrían ser la cuestión entre el partido y el frente, la semilegalidad del partido, la reforma agraria. Sólo pudieron ser destacadas y corregidas una vez que TODO el partido fue consciente de que tales métodos no eran correctos y una vez que muchos otros se conocieran, ya que pese a los esfuerzos de Enver Hoxha por corregir ciertas derivas que se iban evidenciando, no siempre tuvo toda la aprobación en todas ellas, en especial en las citadas sólo pudo lograr él y el partido la consecución de dicha tarea gracias las cartas de inicios de 1948 entre Stalin y Tito, siendo el punto de inflexión para concienciar a la dirección y a la base del PCA a la hora de reflexionar y replantearse muchas cosas, más aún esto era necesario y debía de ser inmediato, ya que el país se encontraba en un momento en que las presiones yugoslavas sobre Albania habían alcanzado su punto álgido. Por ello las cartas del PCUS al PCY y la resolución de la Kominform en verano de ese mismo 1948, para Enver Hoxha fue la confirmación final de la lucha que había llevado desde su informe al Buró Político de 1946; donde denunció las desviaciones titoistas que ya había percibido. De ahí la especial importancia de tal revelaciones, que como volvemos a repetir, significo que:

«El partido se salvó de esta situación gracias a su firme resistencia a la injerencia yugoslava, gracias a las cartas del Partido Bolchevique de la Unión Soviética que arrojaron luz sobre la situación en el Partido Comunista de Yugoslavia y sobre la actividad de su dirección. Las cartas del partido bolchevique llegaron en el momento más crítico por el que atravesaba nuestro partido. Estas cartas aclararon plenamente al Comité Central de nuestro partido la grave situación existente en el seno del Partido Comunista de Yugoslavia y lo ayudaron a descubrir las verdaderas causas de graves errores, a ver claramente en qué consistía el mal que debilitaba a la dirección del partido y al mismo partido. Estas históricas cartas quedarán como ejemplo de una actitud internacionalista de principio del partido bolchevique de Lenin-Stalin, de un partido resuelto a acudir en ayuda de otro partido hermano». (Enver Hoxha, Informe presentado ante la conferencia de activistas del partido de Tirana sobre los análisis y las conclusiones del XIº Pleno del CC del PCA, 1948)

Sobra recordar el amplio apoyo que recibió la República Popular de Albania por parte del resto de democracias populares, partidos comunistas y todo revolucionario de entonces en purgar a tales elementos de antimarxistas fines:

«Las revelaciones hechas y las tramas destapadas en el Iº Congreso del Partido Comunista de Albania pone de relieve una vez más las intenciones agresivas de Tito y su grupo, siendo esta vez Albania su objetivo y el marco donde resale su política hipócrita, su rancio nacionalismo y la muestra definitiva que se aleja del frente unido con la Unión Soviética y las demás democracias populares». (Georgi Dimitrov, Informe al Vº Congreso del PCB, 1948)

Algo no era casual de Albania, ya que varios países donde existían similares problemas con Yugoslavia se empezaron a vislumbrar los mismos procesos:

«Fueron los tres juicios que se realizaron en el curso de 1949 en Budapest, Sofía y Tirana, los que demostraron que la situación peligrosa que desarrollo en la dirección del Partido Comunista de Yugoslavia no se debió a meros errores políticos, a una política equivocada, sino que fue el resultado de una trama contrarrevolucionaria deliberada, anticomunista, llevada a cabo por una banda de policías-informantes, agentes provocadores y agentes de inteligencia, que respondían ante el liderazgo tioista». (James Klugmann, De Trotski a Tito, 1951)

Y tampoco era casual que a este tipo de elementos los tiempo de después los quisieran rehabilitar los jruschovistas:

«Siguiendo la línea del XXº Congreso del PCUS, Jruschov se apresuró a exigir que el Partido Comunista de Albania revisará su actitud del pasado frente a Tito, así como las sentencias presentadas ante figuras como Koçi Xoxe, Tuk Jakova y otras figuras antipartido, aludiendo que habían sido errores cometidos bajo la influencia del culto a la personalidad a Stalin».  (Miranda Vickers, Los albaneses: una visión moderna, 1999)

El documento:

Enver Hoxha camino del Iº Congreso del PCA, celebrado entre el 8 y el 22 de noviembre de 1948

El fin de los titoistas entre nosotros

La inmediata y vergonzosa marcha de nuestro país de los enviados de Tito tras la llegada de la primera carta del partido bolchevique, trajo consigo entre otras cosas para nuestro partido dos importantes consecuencias. La primera era positiva: Koçi Xoxe y su clan titoista –hasta ayer predomi­nante en el Buró–, cuando vieron qué los patrones les dejaban plantados y a merced de los acontecimientos, cambiaron inmediatamente de camisa y se hicieron «prosoviéticos», ¡«se solidarizaron» unánimemente con la carta del CC del PCUS dirigida a la dirección titoista! Esto redundaba en nuestro interés, ya que aunque en verdad la mayoría de la dirección del partido y el propio partido –cuando se le dijera– se solidarizaría de todo corazón con la primera carta de Stalin –así como con las demás–, no sería nada bueno para nuestro partido que aparecieran aunque sólo fueran tres o cuatro voces contra esta posición general.

Sin embargo, junto con esta primera consecuencia positiva, vendría la segunda, que sería enormemente negativa para nuestro trabajo: viéndose obligados a «solidarizarse» con las cartas del CC del PCUS y con todos los análisis marxista-leninistas que nosotros llevaríamos a cabo a la luz de los acontecimientos en nuestro país, Koçi Xoxe y su banda se esforzarían por camuflarse, por ocultar las garras, por pre­sentarse, como mucho, como «equivocados», «influenciados», y no como realmente eran, agentes reclutados por el revisionismo titoista.

Pero nosotros no podíamos permitir de ningún modo que el mal continuara viviendo en el cuerpo sano de nuestro partido. Se lo debía descubrir, arrancarlo de raíz y arrojarlo lejos, no sólo por los grandes daños que nos había producido en el pasado, sino también en aras del futuro. Si nos mostrábamos liberales, ciegos y blandos con ellos, este mal se esforzaría en el futuro por tomarse la revancha y derrocar al partido en cuanto se crearan las condiciones adecuadas.

Dio comienzo así el prolongado proceso de trabajo, de profundos análisis y discusiones, que nos ocupó durante todo el período entre abril-mayo y noviembre del año 1948. Durante éste período se desarrolló una lucha intensa, durante días y noches enteras se celebraron reuniones y debates incesantes. Frecuentemente, cuando parecía que la situación se aclaraba, inesperadamente, aparecían nuevos hechos y argumentos que nos obligaban a comenzar los análisis desde el principio. No era fácil desenmascarar de inmediato a los enemigos en la dirección del partido; habían hecho la «escuela» de Tito-Rankovic y su participación directa en el complot les había transformado en maestros de la mentira y el engaño.

De manera especial, el agente en jefe Koçi Xoxe se esforzaría por serpentear y maniobrar de mil y una maneras para salvar, si no todo, al menos lo que pudiera salvar de su negro pasado.

viernes, 20 de diciembre de 2013

La supresión de la oposición entre la ciudad y el campo, entre el trabajo intelectual y el trabajo manual y la liquidación de las diferencias entre ellos; Stalin, 1952


«Este encabezamiento se refiere a varios problemas que se distinguen unos de otros esencialmente; sin embargo, yo los uno en un mismo capítulo, pero no para confundirlos, sino únicamente para ser más breve.

El problema de la supresión de la oposición entre la ciudad y el campo, entre la industria y la agricultura, es un problema conocido, planteado hace mucho por Marx y por Engels. La base económica de esta oposición es la explotación del campo por la ciudad, la expropiación de los campesinos y la ruina de la mayor parte de la población rural por todo el proceso de desarrollo de la industria, el comercio y el sistema de créditos en el capitalismo. Por eso la oposición entre la ciudad y el campo en el capitalismo debe ser considerada como una oposición de intereses. Sobre esta base nació la actitud hostil del campo hacia la ciudad y, en general, hacia «la gente de la ciudad».

jueves, 19 de diciembre de 2013

Perú 'copia' la reforma energética de México abriendo la puerta al capital privado

Intentemos ver en perspectiva porque esto es parte de un todo mucho más amplio. Observemos que no son pocos los que han intentado ver en la CELAC una suerte de «unidad» regional que conduciría a la independencia económica de la región, por extensión a la independencia política, una lógica pueril donde las haya, varias cosas:

1. La CELAC es un organismo sin una ideología definida, engloba a gobiernos de derecha como a pretendidos gobierno de izquierda más Cuba.

2. Parte de sus miembros forman parte de la «Alianza del Pacífico» que es el antagonista por antonomasia de todos los organismo regionales, desde la CELAC, pasando por Mercosur, hasta el ALBA.

3. Tanto los gobierno de derechas como los de la pretendida izquierda, están desarrollando una economía capitalista netamente extractivista, con énfasis mayúsculo en el capital privado nacional e internacional en donde la privatización solapada de los recursos es la norma... Si bien en el caso de Colombia, México, Perú es más evidente. En el caso de por ejemplo Nicaragua, se disfraza con discurso revolucionario pero con idéntico resultado, aquí el ejemplo es el marco de concesión del proyecto del canal, aunque es extensiva a la aplicación de la tarjeta de transporte, la compra del satélite, la venta de las cuencas auríferas, etc.

4. Añadamos que no solo hay una cooperación económica directa con el capital transnacional que en el pasado fue la causa fundamental de sistemáticos golpes de Estado planeados por las diferentes administraciones estadounidenses, sino que paralelamente se está desarrollando una intensa cooperación militar directa como indirecta, esta última con la escusa de la lucha contra el narcotráfico.

El documento:




Una ley aprobada por el Congeso de Perú, que permitirá la entrada de capital privado en la petrolera estatal PetroPerú, tiene mucho en común con la reforma petrolera de México, informa el diario 'América Económica'.

En concreto, la ley promovida por el presidente Ollanta Humala supone el ingreso de capital privado en hasta un 49% de las acciones de la petrolera estatal, según ha comentado el presidente en una ceremonia celebrada en el Palacio de Gobierno de Lima.

Según el presidente Humala, la nueva medida permitirá la modernización de la Refinería de Talara, en el norte peruano (lo que permitirá la creación de 14.000 empleos directos e indirectos) y la consolidación de una política energética e industrial en el país.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Sobre el por qué la democracia burguesa no es una respuesta a las contradicciones del capitalismo

Queríamos abordar dos temas de actualidad que por causas de tiempo no hemos podido. Se trata de dos acontecimientos que y aunque aparentemente sin ninguna conexión, guardan una esencia intrínseca dentro de la dictadura de la burguesía que todo marxista-leninista debe de comprender, y luego de ello trasladarlo a las masas. Nos estamos refiriendo al caso de las leyes «mordaza» y de «seguridad privada» en el Estado español; y del otro lado del atlántico, en el Estado colombiano, el caso de la destitución del alcalde de Bogotá, Petro, por el procurador del Estado. Observemos:

1. En ambos casos se observa como la democracia burguesa se proyecta al control del conjunto social a través del marco legal existente, o bien modificándolo para salvaguardar sus intereses de clase;

2. En el caso español su objetivo es el control del entorno antes un posible estallido social debido a las políticas desarrolladas por el Estado ante la aguda crisis económica, todas encaminadas en su conjunto a despojar de derechos económicos, políticos y sociales a las mayorías; es decir, tratan de evitar mediante «coerción» y «código penal del enemigo» que se den las condiciones objetivas y subjetivas que posibiliten el desarrollo de un proceso más o menos progresista frutos de ese presumible estallido social.

3. En el caso de Petro en Colombia -y aunque expresión del Estado burgués existente, con un cierto perfil «progresista»- la democracia burguesa valiéndose del marco legal existente procede destituyendo e inhabilitando al sujeto en cuestión por sus políticas de tendencia socialdemócrata, de este modo la dictadura de la burguesía actúa a través de la instituciones del Estado evitando cualquier transformación que perjudique a la clase dominante, por mínima que esta sea. Mínima porque en ningún momento se cuestionan las bases económicas que permiten a esa clase detentar el poder.

4. Y aquí es donde queremos llegar: la democracia en general -ya sea dictadura de la burguesía o del proletariado- es una expresión del Estado clasista, no está por encima del Estado como quieren hacernos creer burgueses y revisionistas, sino que surge del Estado para crear una situación de «convivencia pacífica» entre las clases antagónicas que conforman el conjunto social en donde la clase que tiene el poder será la que domine la política general de esa democracia. Pero hay una diferencia, mientras en la democracia burguesa se actúa para mantener los antagonismo de clase inamovibles mediante la protección del Estado capitalista; la democracia popular-proletaria bajo la «dictadura del proletariado» se encamina a destruir completamente los antagonismo de clase objetivos y subjetivos; es decir, para el marxismo-leninismo el Estado y la democracia solo son instrumentos que permitirán la construcción de la sociedad sin clases. Llegados a ese punto -la sociedad sin clases-, ni el Estado, ni la democracia, ni siquiera el partido proletario serán necesario, en tanto dejarán de existir como expresiones de clase.

El documento [recopilación]:




“El tiro con el que intentaba matar políticamente al alcalde Gustavo Petro, le está saliendo por la culata”

Por Marta Ruiz

El tiro con el que intentaba matar políticamente al alcalde Gustavo Petro, le está saliendo por la culata. En lugar de ganarse el aplauso popular por destituirlo e inhabilitarlo, logró el milagro de unir a medio país contra él mismo. Y, muy a su pesar, le dio un vigor inusitado a la campaña política de la izquierda. Ahora la unidad de la Alianza Verde, la UP y varios de los movimientos sociales tiene una bandera de largo aliento: la defensa de la democracia. Ordoñez también tiene en alza la popularidad de un Petro convertido en mártir.

Hay quien se pregunta cándidamente por qué las otras 700 destituciones de Ordoñez no causaron tanto revuelo. Sencillamente porque ésta lleva una carga de profundidad muy bien calculada. No es un problema solo de las excesivas facultades que se abroga la Procuraduría, ni de la borrachera de poder de Ordoñez, ni siquiera de las muy cuestionadas marrullas clientelista que lo han hecho intocable. El problema de fondo es que si no se garantiza el pluralismo, no es posible la paz, como lo señaló, acertadamente, Kevin Whitaker, próximo embajador de Estados Unidos en Colombia. Y Ordoñez lo sabe muy bien. Justamente, ese es su mensaje: el pluralismo es una quimera en Colombia.

El mensaje es para las FARC. Porque con la destitución de Petro lo que el Procurador le está notificando a la guerrilla es que la derecha colombiana puede tolerarlos en las urnas, pero no gobernando. Que la derecha no dejará prosperar ideas de corte socialista, ni dejará entrar el fantasma de la “estatización” en la administración pública. Que si son elegidos, no podrán poner en práctica sus ideas.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Las directrices de la Internacional Comunista y la Lucha de Liberación Nacional (1943)

Recuperando el honor e importancia de la III Internacional Comunista, o Komintern, presentamos el siguiente texto, para demostrar, que incluso países que no tuvieron la suerte de estar en contacto con sus miembros de forma permanente como Albania, sus militantes comunistas siempre estuvieron interesados en sus consejos para la lucha nacional de igual modo que la Komintern intentó continuamente ponerse en contacto en tan adversas situaciones.

Ya habíamos comentado la influencia entre el movimiento comunista albanés y las tempranas directrices de la Komintern, siendo Ali Këlmendi quién empezó a introducir la bolchevización de los grupos comunistas en Albania. En especial recomendamos estudiar la lucha que aquí se muestra de los leninistas albaneses contra los anarquistas y tortskistas albaneses que obstaculizaban primero la creación de un partido leninista, y segundo la formación del frente popular antifascista atacando la línea de la Komintern, un ejemplo palpable fue Aristidh Qendro –trotskista reconocido y Zef Mala –que acabaría en posiciones anarquistas–:

«La organización trotskista de Tirana también se opuso a la nueva línea, su dirigente Aristidh Qendro, igual que Zef Mala, consideraba como traición a la clase obrera la colaboración con los nacionalistas y la creación del Frente Popular». (Historia del PTA, 1982)

He ahí la justeza de las palabras del PTA años después de la lucha de liberación sobre los antimarxistas:

«Los revisionistas que atacan y calumnian la actividad de la Internacional Comunista hoy en día, no hacen nada más que demostrar una vez más a los pueblos del mundo que se han vuelto completos renegados no sólo de los ideales comunistas sino incluso de los ideales democráticos y antifascistas». (El trabajo revolucionario de Georgi Dimitrov es inmortal, Albania Today, 1982)

Como también decíamos, el Partido Comunista de Albania comprendió que dicha etapa no correspondía para reclamar y entrar en conflictos por territorios como Kosovo –pese a las acusaciones de traición de los nacionalistas–, del mismo modo el partido no se cansó de insistir que «no podrá jamás hacer avanzar su programa máximo, si antes no extermina al fascismo», declarando los comunistas albaneses que «no hemos olvidado, de ninguna manera, nuestras tareas a largo plazo, pero antes de llegar a esta fase debemos realizar nuestras tareas más inmediatas: La Lucha de Liberación Nacional». Algo que con razón les puede parecer normal e incluso redundante que lo recordemos para algunos lectores, pero son consignas y posteriormente hechos que otros Partidos Comunistas no pudieron implementar, pese a haber recibido más apoyo y constancia desde la Komintern para que el proyecto de rumbo al socialismo creciera recto, las experiencias sobre el estancamiento en la primera etapa de Liberación Nacional son varias, siendo la yugoslava y china las que a todos nos vienen a la cabeza automáticamente. 


Las directrices de la Internacional Comunista y la Lucha de Liberación Nacional

En vísperas de la Primera Guerra mundial, el pueblo albanés no se encontraba unido para hacer frente a la nueva situación que se estaba creando en Europa. Los grandes Estados imperialistas, que disputaban entre si y preparaban la carnicería de la gran guerra, intervenían en nuestro país y de esta manera ninguna solución podía darse a la cuestión albanesa. En el curso de esa guerra, Albania fue invadida una parte por los aliados, y el pueblo albanés se transformó en campo de batalla, el resto fue invadido por los imperios centrales y sus satélites. El territorio albanés tuvo que padecer indecibles sufrimientos. Los imperialistas intentaban hacer de él carne de cañón. Después de la guerra, nuevamente el imperialismo extranjero trató de hacer del pueblo albanés una mercancía. Sobre todo Italia, que en 1915 firmó el tratado secreto de Londres 
hecho público y denunciado por los soviéticos, tratado que ratificaba su expansión en Albania, se convirtió en un peligro para el porvenir del pueblo albanés y no retiró sus tropas de una parte de nuestro territorio. (1) (El «tratado de Londres» fue concluido en secreto el 26 de abril de 1915 entre los gobiernos de la Entente Cordiale Inglaterra, Francia, Rusia e Italia. Este tratado reconocía a Italia plena soberanía sobre Vlora, sus alrededores y la isla de Sazan. Otra extensa parte del territorio albanés era entregada a los Estados vecinos)

Ante este peligro el pueblo albanés, apoyándose en sus pequeñas fuerzas, emprendió la lucha contra el invasor y los traidores.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

El trabajo educativo, político e ideológico; Enver Hoxha, 1942

Hoy traemos un breve trozo extraído de uno de los capítulos del: «Informe presentado ante la primera conferencia consultiva de activistas del Partido Comunista de Albania», presentado por Enver Hoxha durante aquellos difíciles días de abril de 1942. Con dicho informe veremos problemas paralelos que por desgracia aún sobreviven en el movimiento comunista, de hecho podemos decir que algunos de ello se han agudizado para desgracia nuestra.

Uno de los problemas es el que venimos insistiendo, la formación ideológico del individuo a nivel colectivo como individual. Aquí el albanés cita elementos como la dificultad de encontrar obras marxistas adecuadas que estén traducidas –algo que nosotros humildemente intentamos solventar–, comenta la dificultad de impresión para la difusión de las obras –algo prácticamente solucionado en gran parte del mundo gracias a los diversos avances–, o la propagación de teorizaciones antimarxistas entre los supuestos comunistas, debido a la poca educación marxista –un ejemplo sería las teoría del «precariado»–. Entre los vicios más sonados nos sorprende el arte de citar sin conocer la fuente, práctica muy utilizada entre los comunistas, y sobre todo entre los pretendidos medios de información marxista de internet, por ello desde aquí intentamos no citar nunca cita sea apócrifa –que no exista o no sea del autor–. Otro vicio realmente arraigado no sólo entre medios virtuales, sino entre militantes de partido, es el de citar consignas como «revolución o barbarie», «los obreros no tienen patria», o «el poder nace del fusil», sin conocer más allá de dichas proclamas, o sin saber bien en el contexto en el que fueron pronunciados. Por último la dejadez para estudiar las propias obras del partido y desconocer su línea, son hechos tristes que tampoco están muy lejos de la realidad actual.


Como habíamos reflexionado de pasada en la introducción de la propia obra, la difusión de obras tan conocidas antaño como la famosa obra de Iósif Stalin: «Los fundamentos del leninismo» de 1924, trabajo que era algo de lo más normal que fue cayendo en el olvido entre los partidos comunistas con la llegada del jruschovismo. Se cita la famosa obra de Iósif Stalin: «Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética» de 1938, de la cual hemos posteado material, pero que intentaremos traerla entera a nuestro estilo en breve.  De igual modo, como también acabábamos de decir en publicaciones anteriores, la influencia del búlgaro Georgi Dimitrov y sus obras en la formación ideológica del Partido Comunista de Albania, fue clave.

El documento:

La fundación del PCA - Obra de Shabana Huessy, 1974

El trabajo educativo, político e ideológico

«Se ha dado poquísima importancia a la educación, a la elevación del nivel político e ideológico y a la bolchevización de los cuadros. A otros problemas todavía menos.

Para poder orientarnos en tan compleja situación como es hoy la nuestra, debemos estar pertrechados con la táctica y la teoría del proletariado, con las enseñanzas legadas a la humanidad por Marx y Engels, y que Lenin y Stalin han enriquecido y desarrollado aún más.

La razón por la que los cuadros no están a la altura requerida no reside en que los camaradas no estudien o se nieguen a hacer esfuerzos para ello, sino en el hecho de que las obras, cuyo estudio es muy necesario a la clase obrera y a los cuadros comunistas, no hayan sido traducidas. Se han traducido algunos libros y folletos, algunos de dudoso origen. Hay entre ellos también buenos libros. Pero se ha omitido traducir los textos más necesarios: «La Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética» (1938), los «Fundamentos del leninismo» (1924), así como el informe presentado por Dimitrov ante el VIIº Congreso de la Komintern (1935), etc. A esta laguna se debe imputar el bajísimo nivel teórico y político de los camaradas. Ciertos camaradas, que han leído algunos libros, se las dan de sabios, y se han puesto incluso a escribir artículos, desviándose del marxismo-leninismo y esforzándose en crear nuevas teorías como la «teoría de clase» [1] y la «teoría de los cuadros» [2].

martes, 10 de diciembre de 2013

La guerra de liberación del pueblo albanés contra el invasor fascista; Partido del Trabajo de Albania, 1964

El texto de a continuación sirve para mostrar lecciones claras a todos los marxista-leninistas sobre el carácter inmutable de las clases reaccionarias nacionales y extrajeras frente a los movimientos comunistas durante la etapa de liberación nacional. El Partido Comunista de Albania desde su estado embrionario, supo medir correctamente la situación durante la ocupación fascista, por ello, propuso que la consigna a llevar a cabo en esa etapa era la de: 

«Combatir por la independencia nacional del pueblo albanés y por un gobierno popular democrático en una Albania libre del fascismo». (Resolución de la Reunión de los Grupos Comunistas. Documentos Principales del PTA)

Por ello el discurso frente a las masas sería el de:

«Unir a todos los elementos honrados y antifascistas, sin distinción de religión, de grupo o corriente política». (Zeri i popullit, primera edición, 25 de agosto de 1942)

La actitud como decimos del partido, fue la de ganarse a todo verdadero patriota para luchar contra los invasores extranjeros, no vendiendo en este camino, los logros conseguidos por el partido durante la lucha de liberación nacional, bajo esta presión se condenaron acuerdos conciliadores como el de Mukje:

«El acuerdo de Mukje hacía aparecer al «Balli Kombëtar» que había saboteado la Lucha de Liberación Nacional y ayudado de diversas maneras a los ocupantes, como una organización que había combatido el fascismo, igual que el Frente de Liberación Nacional. En lugar de exigir que el «Balli» se empeñase en la lucha contra los invasores, Ymer Dishnica y Mustafa Gjinishi accedieron a la demanda demagógica del «Balli» sobre la «proclamación de la independencia» y el derrocamiento de la «asamblea fascista del 12 de abril», en la cual habían tomado parte casi todos los cabecillas del «Balli» y que el pueblo jamás había reconocido. Aceptaron la consigna falaz de «la Albania étnica» que el fascismo y la reacción blandían como un arma para embaucar al pueblo albanés, hacerlo olvidar el principal enemigo del momento y enemistarlo con los pueblos vecinos. Admitieron la propuesta de la reacción sobre la creación de un «Comité por la Salvación de Albania», compuesto por igual número de representantes del «Balli Kombëtar» y del Frente de Liberación Nacional, y que debía investirse de las atribuciones de un gobierno provisional. (...) La decisión del Consejo General, de julio de 1943, de entablar conversaciones con los cabecillas ballistas era una última tentativa por apartar al «Balli» del camino de la traición y atraerlo a la lucha contra los ocupantes. Este esfuerzo se había hecho en interés de la patria y de la Lucha de Liberación Nacional. Pero, el acuerdo concluido en Mukje atentaba contra los intereses del pueblo y de la patria. Desorientaba a la población, apartaba su atención de la lucha contra los ocupantes y propiciaba la idea de una falsa unidad, edificada sobre la base de regateos desde arriba. El acuerdo de Mukje destruía las grandes victorias obtenidas en la lucha antifascista bajo la dirección del Partido Comunista y, lo peor era que abría el camino para que el Poder político pasara a manos de la burguesía reaccionaria, que no había disparado ni un solo tiro y no luchaba contra los opresores extranjeros, sino al contrario, había colaborado y colaboraba todavía con ellos. (...) En consecuencia acuerdo semejante constituía una traición al pueblo y la revolución. Por esta razón, y por iniciativa del camarada Enver Hoxha, el Comité Central y todo el Partido rechazaron inmediatamente y sin vacilación el acuerdo de Mukje». (Partido del Trabajo de Albania; Historia del Partido del Trabajo de Albania, 1982)

La traición abierta hacia la liberación nacional por parte de las fuerzas burguesa-feudales albanesas no tardó en suceder:

«En septiembre de 1943, 50.000 tropas alemanas entraron en Albania para sustituir a los italianos. Los nuevos ocupantes establecieron un gobierno títere con los «patriotas» del «Balli Kombëtar» cooperando para oponerse al Frente de Liberación Nacional. Mientras tanto, un sector del Frente de Liberación Nacional, a instancias de los imperialistas británicos, se separó y formó la organización «Legaliteti», dedicado a la restauración de la monarquía albanesa. El Frente de Liberación Nacional se vio obligado a emprender la lucha armada no sólo contra las tropas de ocupación alemanas, sino también contra el «Balli Kombëtar», que había optado por aliarse con los alemanes y también contra los integrantes del Partido «Legaliteti», que ahora eran la elección británica y estadounidense para ser los nuevos gobernantes de Albania». (Jim Washinton, El socialismo no se puede construir en alianza con la burguesía, 1980)

Gracias a estas perfectas maniobras:

«En noviembre de 1944 Albania se convirtió en la primera de las naciones orientales Europeas en triunfar sobre los invasores alemanes, y, junto con Yugoslavia, el único en hacerlo sin la ayuda del ejército rojo soviético. El nuevo poder estatal que fue organizado por el PCA era una democracia popular basada en la alianza del proletariado y el campesinado pobre. El Partido Comunista de Albania fue el único partido de Europa del Este que no estableció una forma de gobierno de coalición con la burguesía tras la liberación. El nuevo Gobierno albanés representa sólo a las clases explotadas y oprimidas, excluyendo en la formación del gobierno a todas las clases explotadoras». (Jim Washinton, El socialismo no se puede construir en alianza con la burguesía, 1980)

No hace falta comentar el papel de la Unión Soviética antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial para el pueblo albanés, así como el papel de zapa y pro ballista
-legalitetista de los aliados anglo-estadounidenses de la coalición antifascista. 

Por supuesto hay que destacar también la creación del ejército popular, el nuevo poder político, como métodos que derribaban la superestructura burguesa. Ahí, la razón entonces, del estudio de la revolución albanesa para todo marxista-leninista, que poco a poco recuperaremos con más material. 

El documento:


La guerra de liberación del pueblo albanés contra el invasor fascista

Albania fue una de las primeras víctimas de la agresión fascista. Ya en enero de 1939, el gobierno fascista italiano había tomado medidas definidas preparando su agresión contra Albania. Había concentrado tropas y fuerzas navales en los puertos del sur de Italia. Tan pronto como supo de esas preparaciones para una agresión fascista, nuestro pueblo se levantó en protesta y ya desde el 1 de abril demandó de su gobierno que le diera armas para defender su Patria. Pero Zogu y su gobierno que habían capitulado a la presión de Italia, hicieron caso omiso de las demandas del pueblo. Entonces los patriotas mismos tomaron la iniciativa de organizar la defensa de la Patria. Establecieron centros de reclutamiento de voluntarios en varios ciudades y pueblos del país, recolectaron armas y municiones y proporcionaron lugares de entrenamientos para los voluntarios. Las fuerzas armadas de Italia lanzaron su ataque contra Albania el 7 de abril de 1939. El rey Zogu y su pandilla traicionaron la Patria y huyeron a Grecia. Pero el pueblo albanés ofreció resistencia armada contra los fascistas italianos, que sólo después de repetidos intentos pudieron desembarcar en tierra albanesa. Por eso, los  albaneses fueron los primeros en oponer la resistencia armada a la agresión fascista en Europa. 

Aunque la opinión pública progresista del mundo denunció esta agresión fascista contra Albania, los círculos gobernantes de las potencias occidentales guardaron silencio absoluto sobre ella. La Liga de Naciones, de la que Albania era miembro, no dijo nada sobre la ocupación de ese país. Pero esta actitud de la  Liga de Naciones era el resultado directo de la política seguida por las potencias occidentales que dirigían los asuntos de la Liga en aquel tiempo. Chamberlain, el Primer Ministro inglés, declaró en la Cámara de Comunes, el 6 de abril, que Inglaterra no tenía intereses especiales en Albania. Así, él endorsó en realidad la agresión fascista contra  Albania, a pesar de que esto constituía una violación directa del acuerdo que él mismo había concluido con Mussolini solamente un año antes, el 16 de abril de 1938, según el cual las partes se habían comprometido a conservar el statu quo en la región del Mediterráneo. 

Los estados vecinos tuvieron también una actitud de indiferencia, aunque la agresión italiana contra Albania marcó la etapa inicial de una amplia agresión fascista italiana en los Balcanes, Krishich, el embajador de Yugoslavia en Roma, en su conversación con Ciano el 29 de marzo, declaró que Yugoslavia no tenía objeción a la acción italiana en Albania «con tal de que Albania no tenga funciones antiyugoslavas». El gobierno griego de Metaxás también dio su aprobación silenciosa a la ocupación de Albania. Solamente la Unión Soviética denunció públicamente la ocupación italiana de Albania. La prensa soviética de ese tiempo llamó la ocupación de Albania «un nuevo acto de agresión en Europa» y «una ampliación de la agresión fascista en los Balcanes». Y en 1940, con su declaración en el Soviet Supremo de la URSS, el gobierno soviético denunció la agresión fascista contra Albania y la política de «apaciguamiento» de las potencias occidentales. A través de su ocupación de Albania, los fascistas italianos trataron, por una parte, de saquear todo lo posible los recursos naturales de nuestro país, y explotar y desnacionalizar al pueblo albanés, y por otra parte, de convertir a nuestro país en una base para una agresión  ulterior contra los pueblos balcánicos. 

El inicio de la Segunda Guerra Mundial se decidió antes de la invasión de Polonia

Al respecto de lo que ya expresamos en entrada anterior, refiriéndonos a las contradicciones no antagónicas entre el imperialismo estadounidense y chino como posible causa de un conflicto bélico. He aquí la concreción de ese supuesto en donde las diferencias en el seno de la dictadura de la burguesía son la causa elemental de las guerras imperialistas más allá de la propaganda.

El documento:


Un borrador del discurso que leyó el rey Jorge VI para anunciar la entrada del Reino Unido en la Segunda Guerra Mundial se venderá dentro de varias semanas en subasta organizada por Sotheby’s.

El borrador está fechado el 25 de agosto de 1939, o sea una semana antes de que el III Reich invadiera Polonia.

Lo anterior demuestra que, contrariamente a la versión oficial, el Reino Unido no entró en guerra contra el III Reich como consecuencia de la invasión de Polonia y que ese hecho fue solamente el pretexto utilizado para justificar una decisión ya tomada de antemano y por otras razones.


Red Voltaire


Revancha fascista sobre el monumento a Lenin

A falta de documentación al respecto del que acontece en Ucrania reproducimos este documento que si bien es demasiado general nos procura una idea al respecto de lo allí acontece.

Expresar que coincidimos en que la acción de las organizaciones fascistas en contra de un monumento de Lenin, hace que la lucha que hasta ese momento era entre expresiones de la burguesía adquiera una carácter de clase convirtiéndolo en una oportunidad para reorganizar a las fuerzas comunistas bajo el marxismo-leninismo, y de hecho denunciar la pasividad del revisionista-oportunista PCU.

Este error táctico de la oposición y de las organizaciones fascistas integradas en ella, ha de ser convertido por el proletariado organizado en el punto de partida que lleve a la movilización de la militancia y de las masas proletarias en contra del capitalismo, del fascismo, del imperialismo, de la burguesía de nacional e internacional.

El documento:


Traducción del ruso por Josafat S. Comín

Hasta la tarde del domingo, no eran demasiados los que en Ucrania y en Rusia se hacían una idea aproximada de quién era Tiagnibok y el grupo parlamentario “Svoboda”, que encabeza. Ahora ya se hacen una idea. La bárbara destrucción por los fascistas “Banderistas”, del monumento a Lenin en Kiev, se ha convertido en un momento psicológico crucial dentro del agitado transcurrir de los acontecimientos de Kiev. Ahora se van a desarrollar de un modo todavía más vertiginoso, ahondando aún más en la profunda brecha que atraviesa toda Ucrania. Ya no se trata aquí de la economía, ni siquiera de la política. Lo sucedido afecta a nivel del subconsciente, donde despiertan los arquetipos, donde comienzan a funcionar los códigos humanos. Y de entre todos los estímulos psicológicos, en esa lucha a vida o muerte, ese estímulo es el más poderoso.

Desde el punto de vista de la práctica, incluso de la estrategia, los “naranjistas” han cometido un error de cálculo fatídico. Si lo juzgamos de un modo objetivo, los fascistas de la Ucrania occidental han estropeado ostensiblemente la reputación de la “Euromaidan”, tanto a los ojos de Rusia, como a los ojos de Europa. Pero lo principal es que han quedado al descubierto a los ojos de su propio pueblo.

Los cabecillas liberales es algo que entienden perfectamente y por eso, con desgana pretenden desligarse de esos provocadores sin nombre, aunque sus nombres son bien conocidos por todos, pero sin atreverse a condenar sus acciones. En primer lugar, por el hecho de que todavía necesitan a los combatientes de “Svoboda”, en calidad de carne de cañón. Y en segundo lugar, en el fondo, los liberales aprueban sus actos. Otra cosa es que consideren esos actos fascistas demasiado directos, aventureros y precipitados: “os habéis asomado demasiado pronto, y nos habéis dejado al descubierto a nosotros”. La estrategia de los fascistas era otra y se resumía en su deseo de forzar los acontecimientos, añadir adrenalina y entusiasmo a Maidán. Y al mismo tiempo dotar al movimiento de un nuevo impulso, una segunda respiración y quebrar ese frágil equilibrio entre el gobierno y la oposición, a favor de esta última.

«Una guerra entre China y EE.UU. es casi inevitable»

No se trata de ningún descubrimiento, de hecho todos los conflictos bélicos interimperialistas se han dado a instancia de las contradicciones no antagónicas entre los mismo, en lo fundamental se observará que se dan a instancias geoestratégicas o netamente por factores económicos. Un ejemplo concreto de esa tendencia en el seno de la «dictadura de la burguesía» es la I y II guerra mundial, aunque en el caso segundo, y dado los éxitos militares del nazi-fascismo, esta se convirtió en una guerra de clase. 

Respecto a lo que afirma Yan Xuetong es erróneo, de hecho y aunque han diferido un poco en el método por decirlo de alguna manera sobre todo por el contexto histórico; la proyección económica, el desarrollo económico de China, se basa en los mismo principios capitalistas y hasta neoliberales desarrollados por EEUU; y si no ha desarrollado un aspecto bélico similar se ha debido a que no se encontraban en posición de hacerlo, pero eso está cambiando, de hecho en este momento China se encuentra inmersa en una carrera armamentística que previsiblemente será el punto de partida de sus aventuras militares. 

El documento:


Expertos estadounidenses consideran que China "no llegará a ser el número uno en el mundo por medios pacíficos" y el "polvorín" que desate un conflicto armado con EE.UU. podrían ser Taiwán o la península de Corea.

Según el profesor de ciencias políticas de la Universidad de Chicago John Mearsheimer, "EE.UU. impide activamente el surgimiento de otras potencias, de la misma forma que lo hizo en el pasado con Alemania, la Unión Soviética y Japón".

"De convertirse en el más poderoso de la región, Pekín no permitirá el acceso de Washington a su 'patrimonio', por eso [la administración norteamericana] no quiere el surgimiento de un Estado fuerte. Si alguien se atreve a desafiarnos, lo excluimos y con China la actitud será la misma", dijo Mearsheimer en un artículo publicado por el diario chino "Huanqiu Shibao". 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Las purgas del Partido Comunista (b) de la URSS en la década de 1930; Mario Sousa

Las purgas o expulsiones del Partido Comunista soviético durante la década de 1930 es el tópico favorito de los propagandistas burgueses. El problema es retomado de tiempo en tiempo en los medios de comunicación burgueses que le dan al público historias falsas y ajenas a la verdad sobre las purgas, los juicios políticos y la Unión Soviética de ese periodo. Su propósito es difamar al socialismo y a la Unión Soviética para así desmotivar a la gente de escuchar a los comunistas, de tal manera que acepten al capitalismo como algo eterno. Es por esto que es importante difundir la verdad sobre este capítulo de la historia de la Unión Soviética para contrarrestar las mentiras burguesas así como para entender las dificultades que enfrentaron los Bolcheviques durante el periodo revolucionario de transición.

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]




Hechos acerca de la década 1930


Comencemos dándole al lector una imagen de la Unión Soviética en la década de 1930, década decisiva en su historia. Entre otras cosas, en la década de los 1930 fue cuando se realizaron los dos primeros planes quinquenales y cuando se llevó a cabo la colectivización de la agricultura. El ingreso nacional aumentó de 29 millones de rublos en 1929 a 105 millones en 1938: un aumento de 360 por ciento en 10 años. ¡Un logro único en la historia de la industrialización!

Durante la década de 1930, la producción de la Unión Soviética creció a un grado sin precedentes. A comienzos de 1930, el valor total de la producción industrial fue de 21 millones de rublos. Ocho años después, sin embargo, sobrepasó los 100 millones de rublos (ambas cifras a precios de 1926-27). ¡La producción industrial del país aumentó casi cinco veces en ocho años! A principios de 1930, el área sembrada con cultivos de varios tipos era de 118 millones de hectáreas. En 1938 alcanzó las 136,9 millones de hectáreas. Al mismo tiempo, se había completado la colectivización de la agricultura, superándose grandes problemas relacionados con la colectivización y la modernización. A principios de 1930, la Unión Soviética tenía 34.900 tractores; sin embargo, en 1938 contaba con 483.500. El número de tractores había aumentado casi catorce veces en ocho años. Durante este mismo periodo, el número de cosechadoras aumentó de 1.700 a 153.500 y el número de segadoras de 4.300 a 130.800.

En la década de 1930, el desarrollo cultural de la Unión Soviética también avanzó a grandes saltos. El número de estudiantes en todas las escuelas en 1929 era aproximadamente de 14 millones. En 1938, se incrementó a cerca de 34 millones, y en esa época, los alumnos matriculados en todo tipo de cursos, incluyendo los de tiempo parcial, sumaban alrededor de más de 47 millones. Casi un tercio de todos los ciudadanos había sido incorporado al sistema educativo. A inicios de la década de 1930, el analfabetismo en la Unión Soviética todavía se mantenía en un 33 por ciento (comparado con el 67 por ciento en 1913). Para 1938, el analfabetismo había sido completamente erradicado. Durante este periodo, el número de estudiantes de educación superior se triplicó, de 207.000 a 601.000. El número de bibliotecas en 1938 era de 70.000, superior a los 40.000 de 1933. En 1938, el número de libros en estas bibliotecas alcanzó la impresionante suma de 126 millones, comparados con los 86 millones que tenían en 1933. Durante los treinta, fue implementada otra medida, que demostraba la fortaleza ideológica y material de la Unión Soviética así como su compromiso con la igualdad de sus ciudadanos: específicamente, la introducción de la obligación de que toda la educación escolar primaria debía impartirse en los idiomas de las diferentes nacionalidades. Esto requería una gran cantidad de trabajo en el frente cultural y la producción de un gran número de libros nuevos, libros de texto y otros materiales de enseñanza en diferentes idiomas, algunos de los cuales ni siquiera existían de forma escrita.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Las críticas de Kao Kang a los métodos revisionistas de Mao; Equipo de Bitácora (M-L), 2013


«En la actualidad nadie puede negar el antistalinismo de Mao. Véase nuestra obra: «Mentiras y calumnias de la historiografía burguesa-revisionista de Mao Zedong y el revisionismo chino sobre Stalin» de 2014.

Hoy analizamos con varios textos, las posiciones de la figura de Kao Kang, uno de sus principales rivales.

Kao Kang era un veterano comunista del Partido Comunista de China (PCCh) desde 1926. Fue un gran militar del Ejército Rojo del PCCh. También mantuvo una excelente gestión en Manchuria, combatiendo en varias ocasiones a los oportunistas e imponiendo la línea revolucionaria. 

«En las filas del partido, incluidos los miembros de la CC, hay personas que anteriormente estaban dispuestas de manera pro-estadounidense y antisoviética, a quienes ahora apoya la dirección de la CC. Así, por ejemplo, Peng Zhen, miembro del CCP CC, secretario del comité del partido de Beijing y vicepresidente del comité de gobierno político-legal, Lin Feng, miembro del PCCh, vicepresidente del gobierno de Manchuria y miembro del gobierno del Pueblo Central, Li Fuchun, vicepresidente del gobierno de Manchuria, Li Lisan, ministro de trabajo y miembro del gobierno del pueblo central, Bo Yibo, ministro de finanzas, miembro del CC del PCCh y vicepresidente del comité financiero y económico Bajo el gobierno y otros. Al mismo tiempo, el presidente del gobierno de Manchuria, miembro del PCCh CC Gao Gang, Bajo cuyo liderazgo se lograron innegables éxitos en el desarrollo económico y cultural de Manchuria, sufre críticas injustificadas y se creó un entorno insalubre a su alrededor. Esta crítica está encabezada y organizada por el secretario del PCCh CC, Liu Shaoqi. (...) Los comercios al por mayor y al por menor, a excepción de Manchuria, se encuentran casi totalmente en las manos del comerciante privado, repeliendo la capacidad del Estado para ejercer cualquier tipo de influencia sobre la condición del mercado y sobre los precios del mercado, conduciendo a grandes dificultades para abastecer a la población de ciertos bienes, en especial cereales, y creando condiciones favorables para la especulación. La relación del comercio estatal y cooperativo en el volumen de negocios general se estima en apenas 5-8%». (I.V. Kovalev; Informe a Stalin, 24 de diciembre de 1949)

Kovaliev nos relataba este episodio años después:

«Si debo decir que Gao Gang, Chen Yun y Lin Biao nos trataron bien, en cambio entonces miembro del Buró Político del Comité Central del PCCh, Pen Zhen más tarde el alcalde de Beijing y el primer secretario del comité del partido de la ciudad, entonces el presidente del comité de la Asamblea Popular de China y el miembro del Comité Central, secretario del comité regional, Li Fuchong no fue así. Se opusieron a la confiscación de las tierras de los terratenientes, la tributación de los capitalistas, y los estadounidenses fueron tratados no como un adversario, sino como un posible aliado. El ejército de Lin Biao se estaba derritiendo, los campesinos no entraron en él. ¿Quién sería voluntario en el ejército, sino mejoraban la vida de los campesinos? Aquí tuve que actuar como asesor político. Pero Peng Zhenem no tuvo en cuenta mis argumentos, pero Gao Gang y Chen Yun reaccionaron a nuestro consejo con comprensión y le plantearon a Mao la cuestión de recordar a Pen Zheng de Manchuria esto. Después de que Pen Zhen fuera retirado, la reforma agraria comenzó en Manchuria siguiendo nuestro consejo. Solo cuando los terratenientes fueron entregados a los campesinos, el ejército de Lin Biao pasó rápidamente de ser 300.000 hombres». (I.V. Kovalev; Con una misión en China, 1997)

Eso le valdría ser desde 1952 el Presidente de la Comisión Estatal de Planificación en la República Popular de China durante los años del Primer Plan Quinquenal, que recordemos, fue el único a diferencia de los siguiente que tuvo un éxito y un plan económico basado en el marxismo-leninismo, teniendo como gran inspiración el modelo soviético. Véase la obra de Rafael Martínez: «Sobre el manual de economía política de Shanghái» de 2006.


Kao Kang, fue de los pocos que supo reconocer la nefasta política del maoísmo, eso le llevaría al aislamiento, la calumnia de su persona, y al presunto suicidio en 1954, que posiblemente fue un asesinato. 

Kao Kang recomendaba una firme industrialización antes de una cooperativización a gran escala, y por supuesto, antes del paso de propiedad colectiva a propiedad de todo el pueblo, antiicpando el desastre que sería luego la política del Gran Salto Adelante. Del mismo modo criticó la entrada del kulak en las colectividades y la política de beneficios durante la primera reforma agraria. En el tema industrial, se puede decir, que seguramente consciente de los consejos de la Internacional Comunista y del PCUS para China, y sobre todo, respetando los axiomas marxistas; era partidario de la expropiación de la burguesía nacional, y no del método pacífico del establecimiento de las empresas mixtas que no eliminaba la explotación de la burguesía le permitía seguir viviendo de las rentas:

«Mientras, la posición de Kao Kang se puede evaluar con los aspectos mencionados anteriormente, pero sobre todo viendo la cuestión de los métodos de transformación, ya que es la información explícita disponible más clarividente. En la reunión del 15 de junio, donde Mao formuló la línea general, Li Weihan propuso una serie de medidas concretas destinadas a la transformación la propiedad capitalista de la mediante métodos pacíficos, los cuales se resumían bajo el título de shumao; el método de compra de manera pacífica de la propiedad a los capitalistas paso a paso. Li propuso tres métodos específicos; (1) La compra de la producción de las empresas capitalistas no monopólicas –shougou–; (2) Lograr el monopolio de la procesamiento y pedido de bienes en la compra y comercialización de productos de las empresas privadas capitalistas por parte del Estado, y (3) La formación de una propiedad conjunta estatal-privado donde el Estado se hacía cargo de una parte de la propiedad que antes era totalmente privada.

En los debates que siguieron, la opinión dominante era que el shougou era una forma primitiva de transformación que ya no estaba en uso, y se comentó que el énfasis debía de ser colocado en los dos últimos métodos. Chou y Chen Yun señalaron además a la necesidad de avanzar gradualmente hacia la propiedad estatal-privada. Al parecer, en este contexto, Liu aprovechó, y declaró su apoyo para el shumai o método pacífico, estigmatizando como pensamiento «izquierdista» a quién decía que la transformación pacífica era una conciliación de clase, pensamiento que fácilmente podía relacionar cualquier miembro del partido si observaba los textos soviéticos entonces en marcha. A finales de junio el problema se resolvió. Mao aprobó enfoque shumai de Li, de igual modo aceptaban, Li, Chou, Zhu De, Chen Yun, Deng Xiaopong y Li Fuchun que llegaron a un acuerdo sobre los últimos detalles, por lo que Li Weihan fue instruido para revisar su informe con los últimos retoques para la conferencia. Después de la conferencia, en septiembre, Mao dio un rotundo respaldo a la transición pacífica como hizo saber a los líderes del resto de partidos democráticos y a toda la clase capitalista nacional, él enfatizó que la transformación debe ser voluntaria, advirtió en contra de antelación impaciente –jizao maoji–, y señaló que la industria privada y comercio «deben servir la economía de la nación y la vida del pueblo» .


En toda esta política, Kao fue el único en discordia. Cuando los otros expresaron su apoyo incondicional al método pacífico,él permaneció en silencio. Mientras que él no dijo nada, su silencio fue percibido en el PCCh correctamente como un desacuerdo. Mao, según una fuente oral autorizada, sintió que Kao era un izquierdista sobre este tema, pero optó por no enfrentarse a él. En vez sin embargo, Mao probó a enviar a Li Weihan, que había trabajado con Kao durante los años 30, para persuadirle de las virtudes de tal política heterodoxa. Kao muy a diferencia de lo que esperaba obtener Mao de esa conversación, no atendió a los argumentos presentados pese hacer un esfuerzo en escuchar a Li, e ironicamente reveló la ignorancia teórica del grupo que apoyaba tal política, comentó a Li; «¿has oido hablar algo de la oposición derechista en la Unión Soviética? ¿No estas al tanto que Bujarin fue el que abogaba por el transito pacífico al socialismo?» (...)


Todas las fuentes pintan a Kao Gang como la de un hombre que favoreció la línea de una relativamente, rápida eliminación de la burguesía nacional como clase y una rápida transición al socialismo, en una estrecha adhesión al modelo soviético. (...)


Kao pensaba que la línea general de tratar como iguales a los sectores estatales y privados para el bienestar y desarrollo de la economía, era un signo inequívoco de una tendencia derechista en el partido, de rendición a la burguesía. En su discurso, como ya había señalado otras veces, apuntó con textos de Marx, Engels, Lenin y Stalin la equivocación en la que se estaba metiendo el partido». (Frederick C. Teiwes; Políticas en la corte de Mao; Kao Kaong y el fraccionalismo del partido en los años 50, 1990)


Las posturas contrapuestas entre Kao Kang y Mao Zedong son muy tempranas:

«Para el 21 de septiembre de 1949, cuando se inauguró la Reunión Consultiva Política, el borrador del programa general y la composición del futuro Gobierno Popular Central ya habían sido acordados con todas las organizaciones representadas en la Reunión. En la apertura de la reunión, Mao Zedong pronunció un discurso. Es de destacar que no dijo una palabra sobre el papel de la URSS sobre las conquistas de la revolución china Gao Gang me dijo que consideraba que Mao lo consideraba un gran error político». (I.V. Kovalev; Con una misión en China, 1997)

Kovalev diría del carácter de Kao Kang:

«De los líderes del PCCh, personalmente el que me gustó más fue Gao Gang. Si Mao era más un confuciano chino que un marxista-leninista, entonces Gao Gang era más comunista que chino al parecer por nacionalidad no era chino, sino manchú. (...) Gao Gan era especialmente querido para mí es que no tenía igual en el amor por la URSS, en su lucha por una unión eterna de nuestros dos países, sin ningún pensamiento retrospectivo, hipocresía y cálculos egoístas, inherentes hasta cierto punto en casi todos los líderes chinos de la época. No es sorprendente que Gao Gang haya sido la primera víctima de intriga en el liderazgo chino después de la proclamación de la República Popular China. (...) En el liderazgo del PCUS y la Internacional Comunista, muchos consideraron a Mao como un «oportunista de derecha», y él lo sabía». (I.V. Kovalev; Con una misión en China, 1997)

Si de nuevo nos remitimos a las observaciones del propio Kovalev en 1949, veremos todo esto:

«Pese al hecho de que Inglaterra y Estados Unidos han apoyado activamente y continúan apoyando a Jiang Jieshi, el liderazgo del CC del PCCh, hasta noviembre de 1949, encontrábase infectado de ilusiones sobre un rápido reconocimiento de la República Popular China por aquéllos países. Reflexionando acerca de estos sentimientos, Liu Shaoqi y Li Lisan se manifestaron en contra de participar en la conferencia sindical-profesional de los países asiáticos, convocada por los japoneses, los indios y [pueblos] de otros países subordinados o conectados al bloque anglo-americano, con tal de no irritar a Estados Unidos y a Inglaterra.


Esto explica, asimismo, el silenciamiento de la aproximación de Yugoslavia hacia China con una propuesta sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas y el intercambio de embajadores.

Es notorio que, en una de las conversaciones en presencia de Mao Zedong, Zhou Enlai afirmase que «Si negamos la propuesta yugoslava y censuramos abiertamente su política, entonces, uno debe preguntarse, ¿cómo se supone que actuaríamos en caso de que Estados Unidos, que es la dueña de Yugoslavia, se nos aproximase?».

Entre sentimientos similares también se puede destacar la actitud negativa de Zhou Enlai hacia la llegada a Shangái y Tianjin de grupos de especialistas soviéticos, dado que los grandes intereses económicos de Estados Unidos e Inglaterra están concentrados en esos dos puntos». (I.V. Kovalev; Informe a Stalin, 24 de diciembre de 1949)

Esto no eran imaginaciones de Kovalev, pues los chinos en sus cables secretos hacia EEUU, así lo confirmarían:

«Los radicales desean una alianza con la Unión Soviética (...) mientras los liberales califican la política internacional soviética de «demente». Chou cree que la URSS se está arriesgando a una guerra que no se puede luchar con éxito y que unas buenas relaciones de trabajo China-Estados Unidos hubiesen tenido un efecto suavizante en la actitud del partido hacia los países occidentales. (...) Chou En-lai siente que los Estados Unidos deben ayudar a China porque: (1) China aún no es comunista y si las políticas de Mao Zedong se implementan correctamente, quizás no lo sea por un largo tiempo; (2) la china democrática puede servir en la esfera internacional como mediador entre las potencias occidentales y la URSS; (3) el caos en China bajo cualquier régimen sería una amenaza para la paz de Asía y el mundo». (Edmund Clubb; El Consul General en Pekín (Clubb) a la Secretaria de Estado, emitido el 1 de junio de 1949, recibido el 2 de junio de 1949)

Las teorías proimperialitas de Mao Zedong son tan viejas como su oportunismo. Véase nuestra obra: «Desmontando mitos: Mao Zedong ese liberal pro estadounidense e ídolo de Earl Browder» de 2014.

Hoy es evidente hasta para el más necio, que el maoísmo fue un ante del imperialismo en el seno del comunismo, como lo fue el titoismo. En cambio es evidente que Kao Kang representaba el único baluarte marxista-leninista contra esta quintacolumna, no es casualidad que el propio Mao comentara que:

«Stalin quería mucho a Kao Kang». (Mao, Conferencia de Chengtú, 1958)

Kao Kang, fue quizás una de las pocas piezas marxista-leninistas reseñables en todo el engranaje revisionista del PCCh de esos años, denunció tales métodos que empezaban a oficializarse después de 1953 y que recordaban a los teorizados por Bujarin y a los utilizados por Tito:

«En toda esta política, Kao Kang fue el único en discordia. Cuando los otros expresaron su apoyo incondicional al método pacífico, él permaneció en silencio. Mientras que él no dijo nada, su silencio fue percibido en el Partido Comunista de China correctamente como un desacuerdo. Mao Zedong, según una fuente oral autorizada, sintió que Kao Kang era un izquierdista sobre este tema, pero optó por no enfrentarse a él. En vez sin embargo, Mao probó a enviar a Li Weihan, que había trabajado con Kao Kang durante los años 30, para persuadirle de las virtudes de tal política heterodoxa. Kao Kang muy a diferencia de lo que esperaba obtener Mao Zedong de esa conversación, no atendió a los argumentos presentados pese hacer un esfuerzo en escuchar a Li Weihan, e ironicamente intentó revelar la ignorancia teórica del grupo que apoyaba tal política, comentó a Li Weihan; «¿Has oído hablar algo de la oposición derechista en la Unión Soviética? ¿No estás al tanto que Bujarin fue el que abogaba por el tránsito pacífico al socialismo?». (Políticas en la corte de Mao Zedong; Kao Kang y el fraccionalismo de mediados de los 50, 1990)

Sus quejas hacia Moscú, fueron unas de las causas de la creciente desconfianza de los marxista-leninistas soviéticos sobre Mao Zedong y el resto de miembros de la dirigencia china:

«Nosotros», dijo Liu Shao-chi, «no deberíamos trasladar nuestras tareas a la URSS y asumir que solo bajo esta condición podemos cumplirlas. Las llevaremos a cabo de acuerdo con las instrucciones del Comité Central del PCUS y el camarada Stalin». A esto, Stalin comentó: «No digas constantemente: «Stalin, Stalin». Stalin puede morir. Si muero, ¿qué pasará entonces? Pronto tendré 70 años, por lo que la muerte siempre es posible. Moriré, pero el partido vivirá. Cuando las personas mayores mueren, aparecen otras nuevas». Y repitió lo que había escuchado más de una vez de Stalin: «Nunca me gustaron los aduladores, y cuando me siento halagado mucho, me siento asqueado». (...) Mao se limitó solo al estudio de la experiencia de la guerra –después de todo, él había presentado desde hace mucho tiempo la consigna: «el poder nace del fusil»–. Pronto me convencí: las repetidas declaraciones de Mao Zedong y Liu Shao-chi de que el PCCh siempre aprenderá del PCUS y obedecerá sus decisiones fueron realmente solo una adulación –como Stalin sospechó–, además, de un engaño deliberado». (I.V. Kovalev; Con una misión en China, 1997)

Si repasamos otros textos críticos con el revisionismo maoísta, vemos evaluaciones similares sobre su figura que nos hacen ver que estuvo en posiciones correctas, a diferencia de las diferentes revisionistas de por entonces:

«[Mao] continuó exponiendo y defendiendo la que había sido la línea general del PCCh para la transición al socialismo: el gobierno de coalición de cuatro clases, la transición gradual y pacífica hacia el socialismo, el «remodelamiento» e integración de la burguesía en el socialismo, y el «tratamiento de la contradicción con la burguesía nacional como una contradicción entre el seno del pueblo» –a pesar de que reconocía que en otros países generalmente sí era antagónica–, etc. Si bien llevó una crítica frente a los que estaban a cargo de la planificación económica, los cuales casi todos se encontraban en el grupo de Liu-Deng, nunca emprendió  ninguna lucha para eliminar a cualquiera de este grupo de dichos puestos económicos. Sin embargo y como curiosidad, en 1954 Kao Kang sí fue destituido de su cargo por tratar de establecer un «reino independiente» con su dirección en Manchuria. Nunca había habido ninguna crítica política a fondo ni permanente de él y no podemos estar seguros del contenido exacto de esta lucha política. Es claro, sin embargo, que tanto para el grupo de Liu-Deng, así como para el grupo Mao, fue un alivio desprenderse de él. (39) (Es muy posible según vemos en casi todos los relatos, que Kao Kang favoreciera medidas más acordes a la expropiación y la supresión de la burguesía. Ver extractos de un discurso de Kao Kang en el lanzamiento de la campaña de los «tres males», reimpreso en Problemas en el Comunismo #1, 1952, publicación de opinión por el Departamento de Estado de EE.UU.)». (Jim Washington, El socialismo no se puede construir en alianza con la burguesía, 1980)

Bill Bland, uno de los más críticos con el maoísmo desde los años 60, escribió:

«Los revisionistas eligieron no combatir teóricamente a la agrupación marxista-leninista en la cuestión sobre la transición al socialismo y sus métodos, sabiendo que quedarían desacreditados en un cara a cara abierto, lo que podría haber mostrado sus desviaciaciones del marxismo-leninismo. En lugar de esto, empredieron un complot para liquidar a la tendencia marxista-leninsta adjudicando cargos falsos de fraccionalismo y conspiración para tomar el poder». (Bill Bland, La lucha de clases en China , 1997)

Cuanto menos, creemos que nadie negara que es gracioso que se le acusara a Kao Kang de fraccionalista, o de fomentar el fraccionalismo, cuando la lucha de dos líneas a sido saludada desde el PCCh, siendo el propio partido como sentenció Enver Hoxha «arena de diversas clases y tendencias»:

«Renunciando a la lucha de principios en las filas del partido, Mao Zedong hacía el juego a las fracciones, buscaba concertar compromisos con algunas de ellas para oponerse a otras y reforzar así sus posiciones». (Enver Hoxha, El imperialismo y la revolución, 1978)

En este caso da en el clavo, muchos de los que luego serían acusados de formar parte del grupo Liu-Deng durante la Revolución Cultural de 1966, fueron los principales hostigadores de esta figura marxista-leninista, eso no significa que la Banda de los Cuatro fueron afines a Kao Kang, ya que eran fanáticos maoístas sin nulo criterio, y adoraban a su ídolo de barro. En 1952-53, Mao como siempre maniobró entre fracciones y mientras Kao atacaba las posiciones revisionistas de transición pacífica de Liu Wihan, atacó a Kao durante diciembre de 1953 en una reunión del Buró Político bajo la excusa de mantener «la unidad». Es significativo además, por parte de Enver Hoxha, que no exista una sola mención positiva a Kao Kang en su obra «Reflexiones sobre China» –quizás por desconocimiento de lo que ahora vamos a presentar–. De igual forma, la postura de Enver Hoxha y Kao Kang es muy similar en cuanto a la crítica del PCCh:

«Cuando el Partido Comunista de China llegó al poder, se creó la impresión de que China se encaminaba hacia el socialismo. Pero no ocurrió así, ¿y por culpa de qué? debido a la adopción de estas medidas. El Partido Comunista de China, que después del triunfo de la revolución democrático-burguesa debía caminar con pasos mesurados, no dar muestra de izquierdismo ni quemar ni mucho menos las etapas; al basar su actividad en el «pensamiento Mao Zedong» cayó en el otro extremo, se mostró «democrático», liberal, oportunista y no orientó el país de manera consecuente por el justo camino del socialismo». (Enver Hoxha, El imperialismo y la revolución, 1978)

Kao Kang es una víctima del revisionismo a recuperar por los marxista-leninistas.

Como íbamos diciendo, todas las fuentes apuntan a que había una fuerte desconfianza del lado soviético sobre Mao Zedong y sus teorías antimarxistas que era muy sonada:

«Stalin no consideró Mao Zedong como un verdadero marxista y siempre sospechó que la revolución china podría mutar «en otra cosa», o sea en algo antimarxista y antisoviético». (Sergeĭ Nikolaevich Goncharov; Socios inciertos; Stalin, Mao Zedong y la guerra de Corea, 1993)

Kovalev retrata esto mismo:

«Mao estaba perdido de miedo ante la idea de reunirse con Stalin. Por qué Mao era literalmente, en el sentido completo de la palabra, ignorante en el campo de la economía. No conocía la teoría. (...) Y tenía miedo de encontrarse y hablar sobre estos temas. Se preparó para reuniones y conversaciones, contando con mi ayuda en todos los asuntos, y no quería que los camaradas chinos lo vieran humillado». (I.V. Kovalev; Con una misión en China, 1997)


Mólotov también confirma esta impresión:

«Entrevistador: ¿Cuál su impresión usted a cerca de Mao Zedong?. MOLOTOV: Es un hombre inteligente, un líder campesino, un Pougatchev al estilo chino. Por supuesto estaba lejos de ser marxista. Vino para el septuagésimo aniversario de Stalin, en 1949. Se quedó algo así como seis semanas en la dacha de Stalin. Estuvo un poco indispuesto. Fuimos a visitarle Mikoyan y yo. Tuvimos una conversación. Nos hizo probar té verde chino. Me acuerdo que dijo particularmente: «jamás leí «El Capital» de Karl Marx». ¿Por qué dijo esto? ¿Para mostrar que no tenía nada de un doctrinario?». (19) (Félix Tchouev, Conversaciones con Molotov, 140 entrevistas con el brazo derecho de Stalin, Albin Michel, 1995) 

Otro punto a destacar es que Mao como Jruschov, dijo que Stalin cultivó el culto a su persona:

«Stalin tenía una tendencia a desviarse del marxismo-leninismo. Una expresión concreta de esto es su negación de las contradicciones, y hasta la fecha la Unión Soviética no ha eliminado a fondo la influencia de este punto de vista de Stalin. Stalin hablaba en un idioma materialista y del método dialéctico, pero en realidad él era un subjetivista. Colocaba al individuo por encima de todo lo demás, negaba al grupo, y negaba a las masas. Se dedicaba al culto del individuo; de hecho para ser más precisos, en dictaduras personales. Esto es antimaterialista. Stalin también hablaba del método dialéctico, pero en realidad era metafísico». (Mao Zedong; Discurso pronunciado en la IIº sesión plenaria del VIIIº Comité Central del Partido Comunista de China, 15 de noviembre de 1956)


¿De dónde venía realmente el culto exacerbado hacia Stalin? De los oportunistas como Mao, que en secreto preparaban el asalto no solo a la teoría y la práctica de Stalin, sino de todo el núcleo central de la doctrina bajo la excusa de las «condiciones específicas» –como ocurriría en el ámbito militar:

«Nosotros», dijo Liu Shao-chi, «no deberíamos trasladar nuestras tareas a la URSS y asumir que solo bajo esta condición podemos cumplirlas. Las llevaremos a cabo de acuerdo con las instrucciones del Comité Central del PCUS y el camarada Stalin». A esto, Stalin comentó: «No digas constantemente: «Stalin, Stalin». Stalin puede morir. Si muero, ¿qué pasará entonces? Pronto tendré 70 años, por lo que la muerte siempre es posible. Moriré, pero el partido vivirá. Cuando las personas mayores mueren, aparecen otras nuevas». Y repitió lo que había escuchado más de una vez de Stalin: «Nunca me gustaron los aduladores, y cuando me siento halagado mucho, me siento asqueado». (...) Poco después de que la delegación de Liu Shao-chi regresase a Beijing de Moscú, Mao Zedong y sus asociados comenzaron a enfatizar cada vez más insistentemente las condiciones especiales bajo las cuales tuvo lugar la lucha revolucionaria en China. El propósito de estas declaraciones era claro: tenían la intención de demostrar la inadecuación para China y otros países asiáticos de la teoría y la práctica de la lucha revolucionaria en Rusia, la Unión Soviética y los países europeos de la democracia popular. Mao declaró sin rodeos: como el PCCh había rechazado anteriormente la experiencia de hacer la guerra sobre la base de la teoría de Chiang Kai-shek, ahora rechazaba la opinión errónea de que es necesario estudiar la experiencia de la revolución en Rusia. (...) Mao se limitó solo al estudio de la experiencia de la guerra –después de todo, él había presentado desde hace mucho tiempo la consigna: «el poder nace del fusil»–. Pronto me convencí: las repetidas declaraciones de Mao Zedong y Liu Shao-chi de que el PCCh siempre aprenderá del PCUS y obedecerá sus decisiones fueron realmente solo una adulación (como Stalin sospechó), además, de un engaño deliberado». (I.V. Kovalev; Con una misión en China, 1997)

Existe más material que demuestra que Stalin rechazaba este seguidismo:

«La delegación china declara que el Partido Comunista de China se someterá a las decisiones del Partido Comunista de la Unión Soviética. Para nosotros, esto nos parece extraño. El partido de un Estado sometiéndose al partido de otro Estado. Ello nunca ha sucedido y es impermisible. Es cierto, que ambos partidos deben someterse primero ante sus respectivos pueblos, y que a partir de esto deben consultar el uno con el otro sobre ciertas cuestiones, ayudarse el uno al otro, y en la dificultad unirse ambos. Entonces la reunión del Politburó con sus participantes sirve como una de las formas de asociación entre nuestros partidos. Y esto tiene que ser así.

Estamos muy agradecidos por tal honor, pero algunas ideas no son aceptables y queremos señalarlas. Esto es un consejo de amigo. Esto es así solo en palabras sino en hechos también. Podemos darles consejos, pero no podemos dar órdenes ya que estamos insuficientemente informados acerca de la situación en China, ni siquiera podemos compararnos con ustedes en el conocimiento de todos los matices de la situación, pero, sobre todo, no podemos dar órdenes porque los asuntos de China, deben resolverse totalmente por parte de ustedes. No podemos resolverlos por ustedes.

Ustedes tienen que entender la importancia de su posición y que la misión que han tomado sobre sus espaldas tiene un significado sin igual en la historia. Y esto no pretende ser un cumplido. Esto solo sirve para demostrar lo grande que es su responsabilidad y la importancia histórica de su misión.

El intercambio de opiniones entre nuestros dos partidos es esencial, pero a nuestro juicio no debe ser interpretado como órdenes. Los partidos comunistas de otros países pueden rechazar nuestras sugerencias. También nosotros podemos rechazar las sugerencias de los partidos comunistas de otros países». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Obras Completas, Tomo 18; De la conversación con la delegación del Comité Central del Partido Comunista de China en Moscú, 11 de julio 1949)

Y es más que claro que Stalin bajo una serie de argumentos exponía la evidente sobrestimación que intentaban hacer los dirigentes chinos de su experiencia militar:

«Continuando con las cuestiones tácticas, el documento aconseja que el camino de la «revolución armada, esto es, la guerra de guerrillas en el campo, es el único camino que puede conducir a la victoria. Ciertamente la experiencia china muestra que el método de guerra de guerrillas, con la creación de áreas liberadas controladas por la guerrilla y la organización en esas áreas de un ejército de liberación nacional, debe ser reconocido como un método oportuno para un país tan atrasado como Indonesia. Pero el problema es que en las condiciones indonesias, los métodos aplicados en China, solo pueden ser aplicados con sustanciales modificaciones.

Primero, el éxito del uso de los métodos de la guerra de guerrilla es predicado sobre la existencia de un gran país con un gran número de bosques y zonas montañosas localizadas fuera de los ferrocarriles y las ciudades. Indonesia posee estas condiciones en una manera limitada.

Segundo, incluso si los comunistas capturasen un área liberada por la guerrilla y establecen allí un ejercito de liberación nacional, sin embargo el área solo representaría una isla en todo el estado, esta isla podría ser rodeada fácilmente por el enemigo porque no tendría un apoyo sólido alrededor suyo. Los comunistas chinos encontraron un sólido apoyo en Manchuria apoyados por el hermano Estado Soviético, con lo que el enemigo perdió la oportunidad de cercarlos. Indonesia representa un grupo de islas rodeadas por mares, y los camaradas indonesios no podrían ser apoyados en cualquier parte.

Así las condiciones específicas de Indonesia limitan para los indonesios el uso del método de la guerra de guerrillas, el método de la «revolución armada».

¿Cual es la solución? El camino está en complementar el método de la guerra de guerrillas con el método de la actividad revolucionaria por la clase obrera en las ciudades y centros industriales, con el método de todas las luchas económicas y huelgas políticas, las cuales paralizaran la actividad del gobierno reaccionario, y son un certero apoyo para la guerra de guerrillas en el campo. El camino consiste en la combinación de estos dos métodos.

Por ello, es absolutamente imposible desestimar la importancia del trabajo político y de organización entre la clase obrera, más que eso, es absolutamente necesario en todos los posibles caminos ganar la mayoría de la clase obrera, recordando que la actividad del partido entre los obreros no es menos importante que la actividad entre el campesinado y las guerrillas». (Proyecto de respuesta del Secretario General Soviético (Iósif Stalin) a la carta de Partido Comunista de Indonesia, enero de 1951)

Este tipo de cuestiones ahondarían la desconfianza de Stalin sobre Mao Zedong:

«Stalin también alegó tener dudas sobre en qué medida los chinos eran realmente comunistas. Se refirió a ellos como «rábanos comunistas»; rojos por fuera pero blancos por dentro». (Alvin Z. Rubinstein; La política exterior soviética desde la Segunda Guerra Mundial, 1985)

Era normal que una de las causas de suspicacia de Stalin sobre Mao era este excesivo énfasis respecto a las particularidades nacionales, olvidando las leyes generales de la construcción del socialismo:

«Usted habla de «chinificación del socialismo». No existe de esa naturaleza. No existe el socialismo inglés, francés, alemán, italiano, ruso, como no existe el socialismo chino. Otra cosa es, que en la construcción del socialismo, es necesario tener en cuenta las características específicas de un determinado país. El socialismo es una ciencia, y necesariamente tiene como toda ciencia, ciertas leyes generales, y uno solo necesita ignorar tales leyes para que la construcción del socialismo esté destinada al fracaso.

¿Cuáles son las leyes generales de la construcción del socialismo?

1) Ante todo es la dictadura proletaria del Estado de los obreros y campesinos, una forma particular de la unión de estas clases bajo la dirección obligatoria de la clase más revolucionaria de la historia, la clase del proletariado. Solo esta clase es capaz de construir el socialismo y suprimir resistencia de los explotadores y la pequeña burguesía.

2) Propiedad socializada de los principales instrumentos y medios de producción. Expropiación de todas las grandes fábricas y su gestión por el Estado.

3) Nacionalización de todos los bancos capitalistas, la fusión de todos ellos en un único banco estatal y la regulación estricta de su funcionamiento por el Estado.

4) La conducta científica y planificada de la economía nacional desde un único centro. Uso obligatorio del siguiente principio en la construcción del socialismo: de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo, distribución del buen material dependiendo de la calidad y de la cantidad de trabajo de cada persona.

5) Dominación obligatoria de la ideología marxista-leninista.

6) Creación de las fuerzas armadas que permitan la defensa de los logros de la revolución y siempre recordar que cualquier revolución no vale nada sino es capaz de defenderse a sí misma.

7) Represión de contrarrevolucionarios y agentes extranjeros.

Estas, resumidamente, son las principales leyes del socialismo como ciencia, lo que requiere que nos relacionemos frente a ellos tratándolas como tales. Si usted entiende todo esto con la construcción del socialismo en China la cosa irá bien. Si usted no lo entiende va a hacer mucho daño al movimiento comunista internacional. Por lo que yo sé, en el Partido Comunista de China hay una capa delgada de proletarios y los sentimientos nacionalistas son muy fuertes y si no llevan a cabo estas políticas de clase genuinamente marxista-leninistas y no llevan a cabo la lucha contra el nacionalismo burgués, los nacionalistas los estrangularan. Entonces no solo se dará por terminada la construcción socialista, sino que China puede que se convierta en un peligroso juguete en manos de los imperialistas estadounidenses». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Obras Completas, Tomo 18, Anotaciones en la obra «De la conversación con la delegación del Comité Central del PCCh en Moscú el 11 de julio 1949», conversación entre Stalin y Mao Zedong, 1949)

Queda claro que Stalin no se equivocó en sus apoyos a Kao Kang y en sus reticencias sobre Mao». (Equipo de Bitácora (M-L); Las críticas de Kao Kang a los métodos revisionistas de Mao, 2013)