Mostrando entradas con la etiqueta Dictadura de la Burguesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dictadura de la Burguesía. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de marzo de 2020

Algunas consideraciones sobre el COVID-19 [Coronavirus]; Equipo de Bitácora (M-L), 2020

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

«La respuesta siempre está en el análisis concienzudo de los hechos, y no en las abstracciones mentales de estos «osados pensadores», estos «filósofos de la desconfianza». Lo que debe quedar claro es que de esta modalidad de «conspiranoicos» se basan en un reduccionismo tan simple como tonto −valga la redundancia−: si un hecho cualquiera ha beneficiado a un determinante agente político −o no lo ha perjudicado tanto como al resto−, este debe estar detrás del hecho mencionado, debe haberlo provocado en beneficio propio. Esto es absurdo. Tomemos un ejemplo histórico: la España de la época de Alfonso XIII y en el contexto de la Primera Guerra Mundial (1914-18). Su neutralidad en el enfrentamiento le permitió establecer relaciones comerciales prósperas con los dos bloques imperialistas en pugna, por ende, algunos sectores de la economía española entraron en una pequeña fase de bonanza pronunciada mientras duró el conflicto. Por tanto, la guerra interesó a Madrid. Entonces, si seguimos la lógica de estos «avispados analistas», ¿debemos concluir que los industriales, terratenientes o banqueros hispanos provocaron esta conflagración mundial? Nada más lejos de la realidad. Si tomamos los hechos, que suelen ser muy tozudos −como para que permanezcan ocultos ad infinitum−, el capitalismo español pintó muy poco como catalizador de la Primera Guerra Mundial, por mucho rédito que extrajera de ella». (Equipo de Bitácora (M-L); Algunas consideraciones sobre el COVID-19 [Coronavirus], 2020)



Preámbulo

Si bien tarde o temprano tendríamos que habernos pronunciado sobre la actual crisis del coronavirus (COVID‑19) −enfermedad infecciosa provocada por el virus SARS-CoV-2−, lo cierto es que el motivo principal que nos ha impulsado a redactar este artículo ha sido otro fenómeno derivado, ¿cuál? Toda la serie de especulaciones y teorías hilarantes que han salido al paso para intentar explicar la pandemia vírica. Estas, por supuesto, si bien son ridículas y dañinas, no por ello nos pillan por sorpresa, sino que eran de esperar, dado que los actores que las predican o no dan para más o responden a una agenda programada muy determinada. 

Así pues, aprovechando la formación médico-sanitaria y aunado a un análisis riguroso, el Equipo de Bitácora (M-L) estima urgente realizar algunas aclaraciones al respecto sobre la crisis que hoy acontece, volviendo a advertir, que el coronavirus no es el único peligro en periodos de crisis, puesto que los demagogos y oportunistas intentarán pescar en río revuelto. 
Dicho esto, y sin más dilaciones, vamos a presentar al lector las siete grandes temáticas que iremos desgranando en el presente documento, para que de esta forma él pueda realizar una libre inmersión sabiendo de antemano que temas puede consultar, aunque siendo sinceros recomendamos que se realice una lectura íntegra para que así el individuo pueda hacerse una idea más rica y completa de todo el cuadro aquí representado: 

1) Las teorías conspiranoicas que circulan sobre el COVID-19;

2) Los mensajes de los medios de comunicación, la intelectualidad y los políticos capitalistas antes la crisis sanitaria 

3) El coronavirus y su repercusión en la economía capitalista mundial;

4) Medidas extraordinarias, filantropía y caridad de la burguesía en tiempos de crisis;

5) Algunos datos que demuestran la debacle del sistema sanitario español;

6) Los catastrofistas que creen que los desastres naturales «aceleran la revolución»;

7) ¿Qué es el COVID-19 y qué implica en términos sanitarios?

En todo caso, cualquier objeción o desarrollo que quede pendiente esperamos que sea comunicado por nuestros queridos lectores, puesto que para nuestra plataforma es fundamental el desarrollo del debate, la confrontación y acercamiento a la verdad, tanto con amigos como enemigos.

Notas:

[1] Lectura y descarga del PDF [AQUÍ] en Scrib o [AQUÍ] en Mega.

[2] Para consultar todos los documentos en PDF editados por el Equipo de Bitácora (M-L) pinche [AQUÍ].

viernes, 13 de diciembre de 2019

El llamado «derecho al trabajo» y los «impuestos progresivos», su significado y límites dentro de las repúblicas burguesas


«En el primer proyecto de Constitución [1848], redactado antes de las jornadas de Junio, figuraba todavía el «droit au travail», el derecho al trabajo, esta primera fórmula, torpemente enunciada, en que se resumen las reivindicaciones revolucionarias del proletariado. Ahora se convertía en el droit à l'assistance, en el derecho a la asistencia pública, y ¿qué Estado moderno no alimenta, en una forma u otra, a sus pobres? El derecho al trabajo es, en el sentido burgués, un contrasentido, un mezquino deseo piadoso, pero detrás del derecho al trabajo está el poder sobre el capital, y detrás del poder sobre el capital la apropiación de los medios de producción, su sumisión a la clase obrera asociada, y, por consiguiente, la abolición tanto del trabajo asalariado como del capital y de sus relaciones mutuas. Detrás del «derecho al trabajo» estaba la insurrección de Junio. La Asamblea Constituyente, que de hecho había colocado al proletariado revolucionario hors la loi, fuera de la ley, tenía, por principio, que excluir esta fórmula suya de la Constitución, ley de las leyes; tenía que poner su anatema sobre el «derecho al trabajo». Pero no se detuvo aquí. Lo que Platón hizo en su República con los pactas lo hizo ella en la suya con el impuesto progresivo: desterrarlo para toda la eternidad. Y el impuesto progresivo no sólo era una medida burguesa aplicable en mayor o menor escala dentro de las relaciones de producción existentes; era, además, el único medio de captar para la república «honesta» a las capas medias de la sociedad burguesa, de reducir la deuda pública, de tener en jaque a la mayoría antirrepublicana de la burguesía.

Con ocasión de los concordats à l'amiable, los republicanos tricolores sacrificaban efectivamente la pequeña burguesía a la grande. Y este hecho aislado lo elevaron a principio, prohibiendo por vía legislativa el impuesto progresivo. Dieron a la reforma burguesa el mismo trato que a la revolución proletaria. Pero, ¿qué clase quedaba entonces como puntal de su república? La gran burguesía. Y la masa de ésta era antirrepublicano. Si explotaba a los republicanos del «National» para volver a consolidar las viejas relaciones en la vida económica, de otra parte abrigaba el designio de explotar este régimen social nuevamente fortalecido para restaurar las formas políticas con él congruentes.

Mientras rechazaba toda transacción con la pequeña burguesía y no sabía captar para la nueva forma de gobierno a ningún elemento nuevo de la sociedad, la Constitución tricolor se apresuró, en cambio, a devolver la intangibilidad tradicional a un cuerpo en el que el viejo Estado tenía sus defensores más rabiosos y fanáticos. Elevó a ley constitucional la inamovilidad de los jueces, puesta en tela de juicio por el gobierno provisional. El rey que ella había destronado, que era uno solo, renacía por centenares en estos inamovibles inquisidores de la legalidad. La prensa francesa ha analizado en sus muchos aspectos las contradicciones de la Constitución del señor Marrast; por ejemplo, la coexistencia de dos soberanos: la Asamblea Nacional y el presidente, etc». (Karl Marx; Sobre la lucha de clases en Francia de 1848 a 1850, 1850)

domingo, 26 de mayo de 2019

El partido comunista y el parlamentarismo; Internacional Comunista, 1920


«La nueva época y el nuevo parlamentarismo

La actitud de los partidos socialistas con respecto al parlamentarismo consistía en un comienzo, en la época de la I Internacional, en utilizar los parlamentos burgueses para la agitación. Se consideraba la participación en la acción parlamentaria desde el punto de vista del desarrollo de la conciencia de clase, es decir del despertar de la hostilidad de las clases proletarias contra las clases dirigentes. Esta actitud se modificó no por la influencia de una teoría sino por la del progreso político. A consecuencia del incesante aumento de las fuerzas productivas y de la ampliación del dominio de la explotación capitalista, el capitalismo, y con él los estados parlamentarios, adquirieron una mayor estabilidad.

De allí la adaptación de la táctica parlamentaria de los partidos socialistas a la acción legislativa «orgánica» de los parlamentos burgueses y la importancia, siempre creciente, de la lucha por la introducción de reformas dentro de los marcos del capitalismo, el predominio del programa mínimo de los partidos socialistas, la transformación del programa máximo en una plataforma destinada a las discusiones sobre un lejano «objetivo final». Sobre esta base se desarrolló el arribismo parlamentario, la corrupción, la traición abierta o solapada de los intereses primordiales de la clase obrera.

La actitud de la III Internacional con respecto al parlamentarismo no está determinada por una nueva doctrina sino por la modificación del papel del propio parlamentarismo. En la época precedente, el parlamento, instrumento del capitalismo en vías de desarrollo, trabajó en un cierto sentido, por el progreso histórico. Bajo las condiciones actuales, caracterizadas por el desencadenamiento del imperialismo, el parlamento se ha convertido en un instrumento de la mentira, del fraude, de la violencia, de la destrucción, de los actos de bandolerismo. Obras del imperialismo, las reformas parlamentarias, desprovistas de espíritu de continuidad y de estabilidad y concebidas sin un plan de conjunto, han perdido toda importancia práctica para las masas trabajadoras.

El parlamentarismo, así como toda la sociedad burguesa, ha perdido su estabilidad. La transición del período orgánico al período crítico crea una nueva base para la táctica del proletariado en el dominio parlamentario. Así es como el partido obrero ruso –el partido bolchevique– determinó ya las bases del parlamentarismo revolucionario en una época anterior, al perder Rusia desde 1905 su equilibrio político y social y entrar desde ese momento en un período de tormentas y cambios violentos.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Las elecciones, la amenaza del fascismo, y las posturas de los revisionistas; Equipo de Bitácora (M-L), 2019


[Post publicado originalmente en 2019 y reeditado en 2023]

«En lo que va de año hemos asistido a toda una serie de opiniones que subrayan la aparición de un discurso antiguo caracterizado por la inquina xenófoba, el chovinismo nacional y el talante antidemocrático, es decir, el ascenso de discursos con tonos que recuerdan en demasía al fascismo. En lo concreto estamos refiriéndonos a la entrada del partido Vox en el panorama político, teniendo como cenit su entrada en el gobierno de Andalucía y  en el «Congreso de los Diputados». Vox parece haber recogido el sentir de grupos antes dispersos y de baja incidencia, como Hoga Social Madrid, escisiones del PP y otras agrupaciones, conocidas en los medios de comunicación durante estos últimos años por su nostalfia hacia los regímenes fascistas. El siguiente documento tendrá como fin analizar qué es Vox, más allá de defensores o detractores.

En el mismo sentido, también hemos de abordar el popularizado temor y creencia que auguraba que dicha formación, Vox, quedaría por delante de partidos tradicionales en las elecciones del 28 de abril de 2019, cosa que finalmente no ha sucedido.

Por último, tendremos que volver a cuestiones ya comentadas aunque sea de pasada: nos referimos al carácter del fascismo o los errores históricos que han cometido los movimientos antifascistas, cuestiones que han sido expuestas en demasía en este medio. De todos modos, siempre que sea preciso, dejaremos los enlaces para que el lector que lo desee pueda profundizar.

Sin más dilación, comencemos.

I
Un análisis de los resultados electorales del 28 de abril de 2019

Para ponernos en situación, debemos de atender al hecho que las elecciones del 28 de abril de 2019 fueron convocadas a causa de la incapacidad del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Pedro Sánchez para sacar adelante los presupuestos del año próximo; algo bastante predecible si consideramos que se encontraba gobernando en minoría, y que le arrebató el gobierno al Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy mediante una «vía no electoral» pero totalmente constitucional que exigió la colaboración de varios grupos políticos con diferencias programáticas pronunciadas. Esto arrojaba una evidencia clara, la unidad de esas fuerzas políticas contrapuestas solo fue circunstancial y a propósito de la aplicación de la «Moción de Censura» a Rajoy, una vez alcanzado no había nada que pudiera mantenerlas en un propósito común.

Lo primero que hay que observar en las recientes elecciones es la participación: 75,75%, un 9,3% mayor que en las elecciones de 2016. Estas cifras tumban las fantasías de anarquistas y todo tipo de bakuninistas disfrazados de marxistas sobre la llamada «revolucionarización de las masas» y la presunta «pérdida de ilusiones sobre el parlamentarismo» con que adornan su propaganda. Y es que si algo han demostrado estas elecciones es la vitalidad del sistema capitalista y sus representantes, que se sostienen a pesar de los sonados casos de corrupción e incumplimiento de sus promesas electorales. Además se observa la debilidad manifiesta de la clase obrera y sus organizaciones, ya que no hay ninguna organización ya no marxista sino revolucionaria, que haya logrado representación. Esto será analizado más adelante, pero que no debemos perder de vista: el proletariado no tiene idenpendencia y representación política.

A grandes rasgos, los resultados en las elecciones son los siguientes.

El gran triunfo del PSOE

El sorprendente resultado del PSOE con 28,68% y 123 escaños, lo cual supone un amplio ascenso. Esto difícilmente es explicable si tenemos en cuenta que Pedro Sánchez no ha cumplido prácticamente ninguna de sus promesas que esgrimía poco antes de solicitar la «Moción de Censura» contra la Presidencia de Mario Rajoy. Que en estos meses haya logrado ampliar los apoyos pese a incumplir su programa puede explicarse, en gran medida, por el miedo que ha causado la irrupción de Vox en el gobierno andaluz y sus primeras medidas reaccionarias tomadas desde una posición de poder. Ha habido, pues, un efecto rebote por el «ascenso del fascismo» de Vox que ha hecho movilizar al electorado que generalmente se encuentra en el espectro ideológico a la izquierda del PP, C’s y Vox. 

sábado, 26 de enero de 2019

Sobre los que anuncian que la lucha entre capitalismo y comunismo se ha detenido o ha finalizado


«Algunos creen que una vez acabada la Guerra Fría la metodología del tipo Gladio pasó a mejor vida. Pero no nos engañemos, el teórico «fin de la guerra entre el capitalismo y comunismo» es una teoría imperialista o una teoría derrotista, dependiendo quién sea el autor que la empuñe, pero por encima de todo es falsa. Aunque no existan países dirigidos por partidos comunistas que construyan el socialismo, esta lucha entre capitalismo y comunismo existe en nuestro mundo actual, se ve en la lucha del capitalismo por suprimir a los pocos partidos comunistas existentes o los de estado embrionario que intentan constituirse, se nota claramente en los actos de censurar la única ideología proletaria –el marxismo-leninismo– o en los intentos de deformarla hasta hacerla inútil e inofensiva. La lucha de la que hablamos es una lucha producida por las contradicciones inherentes del capitalismo, en especial de la contradicción capital-trabajo –burguesía-proletariado–, por tanto no se puede parar, pues dicha pugna es completamente inexorable debido a la lucha de clases que se desarrolla en medio de una sociedad dividida en clases, su forma de producción determina que se creen estas contradicciones que no pueden desaparecer; esto es así más allá de los deseos de algunos por ocultar esta realidad, igualmente aunque algunos pierdan el tiempo teorizando el fin del proletariado con el «precariado» y hablando de las bondades de la «sociedad de consumo», lo cierto es que como ha demostrado la última crisis global el capitalismo no tiene solución, reaparecen viejos problemas o se recrudecen otros, el proletariado como tal sigue existiendo, y es con su ideología la única clase social que puede poner fin al capitalismo. 

Las fricciones que se crean diariamente dentro del mundo capitalista crean una conciencia entre los trabajadores, la enérgica repulsa hacia los males de la sociedad –aunque no sepan muy bien como procesar todo esto ni cómo actuar–, es algo que puede ser aprovechado por los comunistas para dotarles de conciencia de clase o puede ser aprovechada por la burguesía para mitigar estas inclinaciones a través de diversas formas de alineación. Entonces, incluso en las manifestaciones de la lucha de clases que no pongan directamente en tela el poder de la burguesía, aunque sean movimientos con métodos arcaicos de lucha, mal organizados, eclécticos ideológicamente y en definitiva, no netamente comunistas, la burguesía en más de una ocasión debido a su fragilidad y a su miedo se verá obligada a reprimir a los trabajadores cuando no pueda engañarlos incluyendo dentro de las democracias burguesas; cuando no tenga medios para dar unas concesiones que calmen los ánimos, tomara una actitud represiva que como hemos visto a lo largo de siglos con varios ejemplos, se agudizará más en cuanto las formas de actuación de las masas se vuelvan cada vez más sofisticadas, tomando conciencia de sus actuaciones y de sus objetivos finales, adquiriendo su movimiento un carácter realmente ofensivo y peligroso para el estatus político-económico dominante. 

Por ello la burguesía cuando se ve con un pie en la tumba, recurre a todo como sabemos. Insistimos: los métodos de la CIA y de todos los gobiernos burgueses, sus cuerpos de espionaje y en general todos sus cuerpos represivos no han cambiado. Si nos centramos en las conexiones estadounidenses, solo hay que ver los escándalos sobre secuestros, desapariciones, experimentos, torturas, espionaje y demás casos que cada día salen a la luz sobre viejos eventos en Chile, Argentina, Irak, Guantánamo, Vietnam, Nicaragua, Salvador, Irán, Congo, Indonesia, Somalia, Libia y así un sucesivo etc., la lista sería realmente interminable.

Cuando la documentación de los servicios secretos es desclasificada al público tras variadas décadas o cuando ante la vejez y ya ante nada que perder, más de un agente confiesa los trapos sucios de la organización, por supuesto los medios de (in)comunicación masivos no dedican ni la mitad del tiempo a mostrar estas revelaciones del que dedican a otros temas estúpidos y banales, pero esto es normal, ¿acaso no es ella, la clase burguesa, quién también controla el poder comunicacional-propagandístico de la sociedad? Entonces a obviedades materiales debemos llegar a conclusiones obvias de porqué todo esto no es realmente conocido entre la población. Pero estos datos deben ser propagados y popularizados entre los trabajadores, para que se quiten de encima cualquier ilusión sobre cómo se las gasta la burguesía ante sus enemigos.

Les guste o no a los apologistas del capitalismo y de la flamante democracia burguesa, poco a poco se siguen confirmando estos crímenes de Estado, y esto no va a parar nunca, ni se podrá contrarrestar por mucho que se esfuercen por dejarse millones en crear y difundir libros, películas y canciones de aspecto propagandístico bajo mitos anticomunistas para intentar justificar sus pecados, o para convencer a las masas que en el peor de los casos «todos son iguales». (Equipo de Bitácora (M-L); Estudio histórico sobre los bandazos oportunistas del PCE(r) y las prácticas terroristas de los GRAPO, 30 de junio de 2017)

jueves, 21 de enero de 2016

Lenin sobre la necesidad de que el proletariado aprenda el manejo de las armas para liberarse


«
Una clase oprimida que no aspirase a aprender el manejo de las armas, a tener armas, esa clase oprimida sólo merecería que se la tratara como a los esclavos. Nosotros, si no queremos convertirnos en pacifistas burgueses o en oportunistas, no podemos olvidar que vivimos en una sociedad de clases, de la que no hay ni puede haber otra salida que la lucha de clases. En toda sociedad de clases –ya se funde en la esclavitud, en la servidumbre, o, como ahora, en el trabajo asalariado–, la clase opresora está armada. No sólo el ejército regular moderno, sino también la milicia actual –incluso en las repúblicas burguesas más democráticas, como, por ejemplo, en Suiza–, representan el armamento de la burguesía contra el proletariado. Esta es una verdad tan elemental, que apenas si hay necesidad de detenerse especialmente en ella. Bastará recordar el empleo del ejército contra los huelguistas en todos los países capitalistas». (Vladimir Ilich Uliánov; Lenin; El programa militar de la revolución proletaria, 1916)

martes, 19 de mayo de 2015

La disyuntiva entre régimen de tipo: poder soviético o poder parlamentario burgués


«Poder soviético
» o parlamento burgués, sea cual  fuere su rotulo –Asamblea «Nacional» o «Constituyente»–. 

Así está planteada la cuestión por la historia en el mundo entero. Ahora esto puede y debe afirmarse, sin temor a pecar de exagerados. 

El «poder soviético» es el segundo paso, o la segunda etapa, de trascendencia histórica mundial, en el desarrollo de la dictadura del proletariado. El primer paso fue la Comuna de París. El análisis genial del contenido e importancia de la Comuna, hecho por Marx en su obra: «La guerra civil en Francia» de 1871, demostró que la Comuna había creado un nuevo tipo de Estado, el Estado proletario. Todo  Estado, comprendida la república más democrática, no es sino una máquina para el aplastamiento de una clase por otra. El Estado proletario es una máquina para el aplastamiento de la burguesía por el proletariado, y ese aplastamiento es necesario debido a la resistencia furiosa, desesperada, que le ofrecen, sin detenerse ante nada, los terratenientes y capitalistas, toda la burguesía y todos sus lacayos, todos los explotadores, cuando comienza su derrocamiento, cuando comienza la expropiación de los expropiadores. 

El parlamento burgués, aun el más democrático de la mas democrática república, en la que se mantiene la propiedad de los capitalistas y el poder de estos, es una máquina para el aplastamiento de millones de trabajadores por un puñado de explotadores. Los socialistas, que luchan por liberar a los trabajadores de la explotación, hubimos de utilizar los parlamentos burgueses como una tribuna, como una base para hacer propaganda y agitación, como una base para organizar, mientras nuestra lucha se circunscribía al marco del régimen burgués. Ahora, cuando la historia universal ha puesto a la orden del día la cuestión de destruir todo ese régimen, de derrocar y aplastar a los explotadores, de pasar del capitalismo al socialismo, circunscribirse al parlamentarismo burgués, circunscribirse a la democracia burguesa, pintar esta democracia de color de rosa, como «democracia» en general, velar su carácter burgués, olvidar que el sufragio universal será una de las armas del Estado burgués mientras exista la propiedad de los capitalistas significa traicionar ignominiosamente al proletariado, pasarse al lado de su enemigo de clase, de la burguesía, ser un traidor y un renegado». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Carta a los obreros de Europa y América, 24 de enero de 1919)

Lenin hablando sobre el papel desfasado de la democracia burguesa para nuestra época



«Es claro que, en comparación con el zarismo, con la autocracia, la monarquía y todos los residuos del  feudalismo, la democracia burguesa es un progreso inmenso en el plano histórico. Es claro que debemos aprovecharla, y mientras la lucha de la clase obrera por todo el poder no se ponga a la orden del día, estamos obligados a utilizar las formas de la democracia burguesa. Pero la realidad es que hemos llegado justamente a ese momento decisivo de la lucha a escala internacional, y el problema ahora es si podrán los capitalistas sujetar en su poder los medios de producción y, sobre todo, la propiedad de los instrumentos de producción. Y eso quiere decir que ellos preparan nuevas guerras. La guerra imperialista nos ha mostrado con claridad meridiana que la  propiedad capitalista está vinculada a esa matanza de pueblos y condujo a ella de manera incontenible y constante. Siendo así las cosas, todo cuanto se diga  de que la democracia expresa la voluntad de todo el  pueblo es un engaño palmario para todos, no es otra cosa que el privilegio de los capitalistas y los ricos  para embaucar a los sectores más atrasados de trabajadores, tanto con su prensa, que sigue en manos  de los propietarios, como con todos los otros medios  de influencia política. 

No hay ni puede haber mas que una alternativa: o dictadura de la burguesía encubierta con asambleas constituyentes, con sistemas electorales de todo tipo, democracia y demás engaños burgueses que se  emplean para deslumbrar a bobos y de los que solo pueden hacer gala hoy quienes han renegado por  completo y en todo del marxismo y del socialismo; o dictadura del proletariado para aplastar con mano de  hierro a la burguesía que azuza a los elementos más inconscientes contra los mejores líderes del proletariado mundial. Esta dictadura significa la  victoria del proletariado para reprimir a la burguesía, que ahora opone la más rabiosa resistencia al proletariado, que se hace tanto más furiosa cuanto más claro percibe que el problema lo han planteado las masas». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Informe presentado en el IIº Congreso Nacional de los Sindicatos, 20 de enero de 1919)

miércoles, 28 de enero de 2015

Syriza y la euforia de la llamada «izquierda» [Recopilación Documental]; Equipo de Bitácora (M-L), 2015

Con el triunfo de SYRIZA –en español: Coalición de Izquierdas Radical– de Alexis Tsipras en las recientes elecciones al parlamento del 25 de enero de 2015, queríamos repasar ciertos fenómenos acaecidos en Grecia, de sus partidos, y hacer un repaso histórico de todo este contexto. Y dado el hecho de que no son pocos pseudorevolucionarios que han caído en la euforia del triunfo de este partido –a causa de su endeble preparación ideológica que es explotada por los medios de comunicación de la pseudoizquierda en favor de SYRIZA y de los medios más conservadores en contra de SYRIZA–, y que insisten en un pretendido cambio de dirección política hacia la «izquierda», e incluso existen los que se atreven a emplear el apelativo de que es un partido revolucionario, antiimperialista, rupturista con el sistema capitalista, en pro del socialismo –nada más lejos de la realidad–, se hace necesario pues, este documento, similar al que en su día hicimos con el ascenso gradual de Podemos en la política española. Hay que ser claros, concisos en el análisis: nosotros –el Equipo de Bitacora (M-L)– no caemos en el juego mistificador de otras corrientes antimarxistas conocidas por su cariz conciliador, para nosotros la única izquierda verdadera, la única izquierda revolucionaria, la única izquierda que está con la clase obrera y el resto de las clases trabajadoras y que representa sus intereses de forma veraz –científica–, y real –sin especular con sus intereses de clase–, es el marxismo-leninismo, las demás llamadas izquierdas, aunque incluso existan individuos honestos y crean que teorizan y actúan por el progresismo de la humanidad, no es una izquierda completa, en tanto que máxima doctrina progresista, ya que arrastran formas de organizarse, pensar y actuar de las ideologías premarxistas o antimarxistas. Consideramos que declarar bajo el ambiguo término «izquierda», gastado hasta la saciedad, a corrientes burguesas y pequeño burguesas antimarxistas junto al marxismo-leninismo sería oportunismo, una falta de respeto, y una manifestación que borra las diferencias entre dichas corrientes y el único y genuino pensamiento de la clase obrera; en consecuencia y del mismo modo plantear que es indispensable y que debemos por naturaleza salvaguardar dicha «alianza entre las corrientes de izquierda», quizás estará entre las ideas e intenciones de acercamiento, conciliación y colaboración de otros oportunistas frente a otros oportunistas, pero nosotros no nos adherimos a tal concepción de «compromiso histórico» como dirían los eurocomunistas, nuestro objetivo es persuadir a las masas trabajadoras influidas bajo estas corrientes –como ha demostrado la historia de los partidos comunistas marxista-leninistas, la Komintern y la Kominform– de la falsedad y errada que es la política de esos sus partidos. Veamos:

1) 
¿Qué es SYRIZA desde un punto de vista marxista-leninista? SYRIZA pues, no es más que otra opción del capitalismo, por consiguiente de la burguesía, que es empleada en tiempos de crisis para contener la evolución de las condiciones objetivas que lleven a procesos revolucionarios de gran calado, esto se puede ver ciertamente en su componente asistencialista en lo económico encaminado como maniobra de diversión ideológica entre los griegos en un momento en que aún creen –nos referimos a las mayorías de las masas– en los cambios promovidos desde el burocratismo del parlamentario burgués y que lleven a una mejor situación económico-política o incluso por una buena práctica de «izquierdas» que conduzca al fin de las crisis en el capitalismo.

2) ¿De qué elementos se compone el partido 
SYRIZA? Es una organización pretendidamente bajo el espectro de la «izquierda», que surge de la unión de elementos procedentes de varias organizaciones, en especial del PASOK. el partido socialdemócrata por antonomasia que ha dominado el panorama político en Grecia en los últimos años, que como la socialdemocracia contemporánea europea lejos de identificar su práctica con el viejo socialdemocratismo de mediados del siglo pasado, se ha asentado en las políticas neo-liberales siendo, en este caso, el responsables del hundimiento económico de Grecia. Pero también SYRIZA se ha nutrido de todo tipo de fauna autocalificada también de «izquierda» como han sido los grupúsculos altermundistas, anarquistas, maoístas, viejos eurocomunistas y trotskistas que han dado origen al partido. Lo cual hace muy fácil formar parte de SYRIZA, ya que no hace falta exigencia alguna, basta, como pasa en otros partidos socialdemócratas, con decirse simpatizante.

3) ¿Cual es la ideología que rige el partido? 
Analizando a dicho partido podemos decir que corresponde a un partido típico de la socialdemocracia, a la nueva camada de partidos socialdemócratas, al neo-socialdemocratismo enmascarado de marxismo –siendo revisionismo– que viene a remplazar al de los grandes y viejos partidos socialdemócratas desacreditados, ellos incluso se han englobado en el «socialismo del siglo XXI», pero al igual que éste y sus representantes, se reclaman gran parte de ellos como «marxistas», el griego John Milios diría:

«Soy marxista, la mayoría de miembros de SYRIZA lo son». (The Guardian; El jefe economista de SYRIZA traza una evolución radical griega dentro de la eurozona, 23 de diciembre de 2014)

Cuando Hugo Chávez, Pablo Iglesias, Evo Morales, Daniel Ortega, Panagiotis Lafazanis, o el propio John Milios se reclaman «marxistas», lo hacen para parecer 
«revolucionario y de izquierdas» de cara a las masas populares, porque por saber, no saben ni donde tienen la mano izquierda. Así que sería correcto la definición de llamarlos revisionistas, aunque es un revisionismo tan estirado a la derecha, que parecen efectivamente reformismo socialdemócrata y nadie podría reprochar a quién los calificara de tal forma, pero al autodenominarse marxistas y revisar el marxismo en sus teorías y praxis, deben ser llamados como revisionistas. También es cierto que en estos partidos tanto americanos como europeos sus referencias al marxismo o a un programa son casi nulas salvo excepciones. SYRIZA siendo partido revisionista con estructura de organización amorfa y multiclasista, sin ideología definida, tiene su núcleo central teórico-práctico en la socialdemocracia del siglo pasado, y retoma esa misma bandera ideológica en la mayoría de planteamientos al presentarse públicamente en lo ideológico, pero no por ello descarta arrejuntar en su seno el lenguaje y praxis del trotskismo, el anarquismo o el fascismo, si ello le significa acercase a las masas y ganar a sus competidores de otros partidos, por lo tanto se hace más difícil seguir la estela ideológica de este partido, partido ecléctico de mil ideologías. Inicialmente SYRIZA se fundó con estos reclamos:

«SYRIZA se ha establecido como un unificado, democrático y multitendencia, partido de masas de la izquierda contemporánea. (...) El partido de izquierdas unificado, de masas, democrático y multitendencia le estamos fundado con los objetivos desde la perspectiva del socialismo del siglo XXI los reclamos y demandas de las clases trabajadoras y grupos sociales oprimidos». (
SYRIZA; Resolución política del Iº Congreso de SYRIZA, 2013)

Pero de hecho, 
SYRIZA, al igual que su homólogo Podemos en España, en su flexibilidad con respecto a la militancia, en su discurso se estira más que un contorsionista, no se cansa de decir que ellos «no son de etiquetas ni sopa de letras», que no son «ni de izquierdas ni de derechas», que «se ha visto en la práctica que quién se identificaba como izquierda» actuaban como el más derechista». Aclaremos a los lectores estos intentos de mistificación respecto a la ideología: primero, cuando alguien no se define ideológicamente es porque no sabe lo que es o teme mostrar lo que realmente es; segundo, cuando se utiliza la ideología de la famosa «tercera vía», «ni izquierda ni derecha», «ni capitalismo ni comunismo», «ningún extremo es bueno», se está recurriendo quiérase o no, sea conscientemente o inconscientemente al discurso y eslóganes del fascismo como ya vimos al analizar por ejemplo al fascismo de Falange española de los años 30; tercero, cuando alguien renuncia a erigir una bandera en defensa de nobles principios de tu doctrina por el bastardeo de esos principios por terceros, significa que no se tiene el más mínimo apego verdadero a los principios de tal doctrina, y que el apoyo a esos principios es coyuntural no real. Este origen sin definición ideológica, y cuando se definen como «izquierda», como un compendio de «izquierda multitendencia» de los integrantes ha llevado a que SYRIZA adopte discursos: socialdemócrata, liberal, nacionalista burgués, e incluso chovinista. Su oportunismo ideológico de organización se ha materializado en quienes apoyan su programa electoral y con quién han formado gobierno en coalición, nada más y nada menos que con los «Griegos Independientes» partido de una procedencia de «izquierda» todavía más dudosa que la suya; de ahí que en vez de disimular y plantear un gobierno de cara a la galería» con los partidos de «izquierdas» como les gustar decir constantemente a muchos de sus seguidores en el exterior, su pragmatismo ha resultado en preferir formar gobierno apoyándose en la agrupación referida, una organización política filo-fascista que se formó a partir de sectores descontentos de «Nueva Democracia» –el otro responsable doméstico de la crisis griega–. De este modo queda evidenciado que su «izquierdismo radical» no es tal, e incluso, que se apoya en fuerzas claramente retardatarias.

4) ¿Qué propone SYRIZA en lo económico?

Se resumiría en este programa con eslogans claramente de la vieja socialdemocracia:
«Nuestra Europa es antípodas de hoy; es la Europa de la Ilustración y de su crítica radical, de las revoluciones, del Estado del bienestar, de la democracia, de los movimientos de base. El objetivo estratégico de SYRIZA es el socialismo del siglo XXI en Grecia y en Europa». (SYRIZA; Resolución política del Iº Congreso de SYRIZA, 2013)

Ahondando en su oportunismo vemos lo siguiente. En 2012 el partido griego proponía el no pago de la deuda hasta la mejora de la situación económica:

«Realizar una auditoría sobre la deuda pública. Renegociar su devolución y suspender temporalmente los pagos hasta que se haya recuperado la economía y vuelva el crecimiento y el empleo». (SYRIZA; Programa; 2012)

Pera antes de las elecciones al parlamento del 2015 se ha pasado al regateo de la deuda con la Troika –algo que se asemeja a la táctica de Pablo Iglesias y Podemos ante las inminentes elecciones generales españolas–, ya antes de las elecciones se había suscrito acuerdo con entidades financieras y estamentos políticos en los que reconoce sin más la deuda griega –deuda ilegitima donde las haya–:

«Cancelación de la mayor parte del valor nominal de la deuda pública para que sea sostenible en el contexto de una «Conferencia Europea de la deuda». Ocurrió en Alemania en 1953. También puede ocurrir para el Sur de Europa y Grecia. Incluir una «cláusula de crecimiento» en el pago de la parte restante de modo que es el crecimiento financiados y no financiados por el presupuesto. Incluir un significativo período de gracia –«moratoria»– en servicio de la deuda para guardar los fondos para el crecimiento». (SYRIZA; Programa; Lo que el gobierno de SYRIZA quiere hacer, 2015)

Ahora además alega tras los primeros días de gobierno que irá a negociar «fuera de cualquier ambiente de confrontación». Lo que supone ir bajando escalafones en su discurso progresivamente. Esto supone que SYRIZA, en su administración económica, deberá priorizar el pago de la deuda que está en la raíz de todos los problemas que sufre la sociedad helena, y no los problemas concretos y apremiantes del pueblo.

Más aún, desde sus gobiernos municipales se ha atrevido a brindar apoyo a la línea de los sindicatos griegos «amarillos-tradeunionistas» concentrados en la Confederación Europea de Sindicatos que entre otras cosas defiende la «conciliación de clase» para la resolución de los problemas económicos derivados de la crisis económica, y que han apoyado los recortes a los salarios de los trabajadores y del derecho laboral; he aquí lo contradictorio con la pretendida política antiausteridad de SYRIZA al apoyar estos sindicatos. Pese a esta contradicción, SYRIZA mantiene un programa de elevación de salarios y de cierto asistencialismo en lo económico –electricidad gratis para los pobres, cupones de comida, etc.–, lo que les relaciona sobre todo con los gobiernos del «socialismo del siglo XXI», asistencialismo que sabemos que no resuelven los problemas estructurales de estos Estados, sino que son parches encaminados a reducir la sensación de abandono de las clases sociales bajas.

SYRIZA aboga por la llamada «economía mixta», o dicho de otro modo combinar sector estatal y privado, para detener la crisis, algo que hemos comprobado que históricamente –por ejemplo en Nicaragua en los 80 o ahora– no ha podido parar ni el desempleo,  la inflación, la especulación o la deuda que tan de moda esta en el caso griego, y que lejos de parar estos fenómenos la economía mixta los agudizó; con el añadido de que ha aumentado la concentración de la riqueza y de los medios de producción en manos de la clase dominante. En el mismo sentido, la economía se extiende al ámbito del capital extranjero que tampoco será tocado como decía en su día el revisionismo eurocomunista o ahora el actual revisionismo del «socialismo del siglo XXI» de América. En el programa de 2012 se hablaba mucho sobre las nacionalizaciones:

«Nacionalización de los bancos. Nacionalizar las antiguas empresas públicas de sectores estratégicos para el crecimiento del país –ferrocarriles, aeropuertos, correos, agua–». (
SYRIZA; Programa; 2012)

La creación de empresas estatales –como ya explicamos extensamente analizando lo que supondría la llegada de Podemos al poder y las pretendidas nacionalizaciones en sectores estratégicos– sólo supondría la creación de un capitalismo de Estado, no desaparecerían las relaciones de producción capitalistas en dichas empresas. Los marxista-leninistas y la práctica ha demostrado que las simples nacionalizaciones llevadas a cabo por estos gobiernos socialdemócratas y revisionistas no cambian el carácter capitalista de las mismas:

«El marxismo-leninismo nos enseña que el contenido del sector del Estado en la economía depende directamente de la naturaleza del poder político». (Llambro Filo; La «vía no capitalista de desarrollo» y la «orientación socialista», «teorías», que sabotean la revolución y abren las vías a la expansión neocolonialista, 1987)

No pueden tampoco curar las heridas del capitalismo:

«Estas nacionalizaciones servían para que los burgueses «estudiosos» predicaran la posibilidad de crear un capitalismo «planificado» que supone «restringir la competencia», crear las «condiciones para una planificación de la economía capitalista» y pues «suprimir las crisis económicas». (Vincent Gouysse; Imperialismo y antiimperialismo, 2007)

Y lo cierto es que lejos de acercar a la revolución, estas teorías «trileras» de que «nacionalización es igual a socialismo» o de que «nacionalizando es posible dar fin a las crisis», ha inculcado en las masas el conformismo al tiempo que siempre han paralizado cualquier conato de revolución:

«Los revisionistas y burgueses de «izquierda» presentan a los obreros de las empresas del sector capitalista monopolista de Estado como un signo de la «transformación» del sistema capitalista. Este proceso de transformación, según ellos, puede ir aún más lejos, si el proletariado es más «razonable» y «moderado» en sus afirmaciones, si obedece a los partidos políticos y sindicatos traidores que le engañan. Estos «teóricos» son reformistas que pretenden transformar el Estado capitalista a través de reformas. Se han introducido reformas en varios países capitalistas, revisionistas e imperialistas, pero ellas no causaron la victoria de la revolución y los revolucionarios, por el contrario cuando han operado precisamente han creado la situación que salva al capital y protege a la clase explotadora de sus sepultureros». (Enver Hoxha; La democracia proletaria es la verdadera democracia, Discurso presentado en la reunión del consejo general del Frente Democrático de Albania: Obras escogidas, Tomo V, 20 de septiembre, 1978)

Por otro lado cuando 
SYRIZA alude a un «New Deal a la griega», para superar temas como el desempleo, parece desconocer que el «New Deal» estadounidense sólo pudo frenar el paro a través de la Segunda Guerra Mundial y la activación exacerbada de la industria destinada a la guerra. Además como históricamente se ha visto con el programa de otros partidos socialdemócratas como el PSOE de Felipe González, muchas veces ni siquiera estos partidos llegan a realizar estas nacionalizaciones. Esperemos a ver como transcurre en Grecia tal promesa de nacionalización, aunque sea por mera curiosidad para contemplar si SYRIZA cumple este punto de su viejo programa de 2012.

5) ¿Cuál ha sido el actuar en política exterior?

Más aún, en política exterior pocos días antes de las elecciones ha proclamado que en España sus partidos homólogos en lo sucesivo serían Podemos e Izquierda Unida, lo que nos ayuda a comprender en que aspecto ideológico oportunista se encuentran. De hecho junto a Izquierda Unida y otros partidos reformistas en el parlamento europeo se juntan en la agrupación denominada «Partido de la Izquierda Europea». En materia como OTAN y UE, han ido cambiado paulatinamente. De pedir retirar las bases de la OTAN en Grecia:

«Cerrar todas las bases extranjeras en Grecia y salir de la OTAN». (
SYRIZA; Programa; 2012)

Ha pasado a pedir ¡la« renegociación» de Grecia en la OTAN, advirtiendo que no desea abandonarla!:

«Tenemos la responsabilidad de gestionar la relación de nuestro país con las organizaciones internacionales –UE y OTAN– de una manera que no dañe los intereses nacionales. (...) Vamos a renegociar los términos de la integración del país en los asuntos europeos e internacionales. No están en los planes del partido salir de la OTAN, sería volátil para mi decir eso. Nosotros, sin embargo, la intención de convertir al país en uno de los pilares de la paz y la seguridad, tanto en Grecia como en el extranjero. Así que ni siquiera un soldado griego tendría que estar en una misión de la OTAN en el extranjero en Afganistán o Somalia. ¿Para reclamar qué? ¿Para proteger qué? ¿Qué intereses nacionales griegos hay en Afganistán? Así que vamos a renegociar los términos de nuestra presencia allí. Sin embargo no vamos a tomar cualquier acción que pondrán intereses vitales griegos en riesgo». (Alexis Tsipras; Declaraciones en Atenas, 5 de septiembre de 2014)

Alexis Tsipras reconoce que no quiere salir de la OTAN, pero que tampoco quiere participar en aventuras internacionales de ella como Afganistán o Somalia, ¿acaso se hace el tonto queriendo pensar que la OTAN no intentará involucrar a la Grecia OTANISTA en otros conflictos? Así mismo para Tsipras, que reconoce indirectamente el carácter belicista e imperialista de la OTAN, piensa que salir de la OTAN sería poner en peligro «los intereses vitales griegos en riesgo», para él pues, una organización conocida por su anticomunismo y sus invasiones ilegales a terceros países cuando estos no cumplen los designios de las potencias imperialistas occidentales, una organización ligada estrechamente a las últimas dictaduras militares griegas del siglo XX, no serviría como garante de los intereses griegos fuera del suelo griego, pero sí sería el garante de los intereses griegos en suelo griego, y por tanto no debería salir Grecia de ella, rememora también el argumento de Enrico Berlinguer y los eurocomunistas italianos de que salir de la OTAN «rompería el equilibrio de poder en Europa», que Tsipras lo camufla con una frase más nacionalista «dañaría los intereses nacionales». Aquí vemos que de nuevo 
SYRIZA actúa como el Partido Socialista Obrero Español de Felipe González de los 80, quienes antes de las elecciones generales de 1982 se autoconsideraban como la «izquierda que abanderaba las campañas para el voto por NO en la entrada de la OTAN», y que a la llegada al poder en 1982, cambiaron de postura y metieron a España en la OTAN votando por el SÍ en 1986. Concluyendo, ni siquiera SYRIZA se plantea como vemos entonces, el abandono de la Unión Europea o de la OTAN, sino que recuperan los viejos eslóganes y tácticas de la socialdemocracia de los 50, o del revisionismo eurocomunista de los 70, los cuales abogaban por «la transformación desde dentro de estas organizaciones», de conseguir una OTAN y UE «para beneficio de la izquierda».

Finiquitando y sacando conclusiones, 
SYRIZA no es una organización revolucionaria que suponga una ruptura con el sistema capitalista griego debido: a su forma de organización clásica socialdemócrata de los partidos que nadan en el revisionismo, donde brilla la nula exigencia para ser miembro, la cooptación de los cargos de partido y las fracciones internas; por sus lineamientos ideológicos, donde prima el eclecticismo teórico como defensa de no albergar ideología definida, lo que se refleja en sus acciones prácticas; y a su composición, que recibiendo a muchos miembros descontentos de otros partidos todavía más a la derecha, no pueden siquiera persuadirles de su visión del mundo reaccionaria ya que no tienen una ideología en que apoyarse ni tienen preparada una formación ideológica específica para sus cuadros; de la misma forma que su discurso prometiendo el fin de la crisis no puede ser más que el discurso que promete la panacea a los problemas del capitalismo bajo recetas económicas de viejos programas socialdemócratas, pero son problemas que precisamente la historia ha demostrado que son imposibles de superar bajo tales programas, que deja todos los cabos sueltos respecto al capitalismo, y su estructura de explotación y polarización de clases intacta.

6) Parecidos razonables: Es bastante normal que en los medios burgueses a Alexis Tsipras le identifiquen con el viejo eurocomunista italiano Enrico Berlinguer, figura, que creemos estaría orgulloso del actual dirigente griego, no hay diferencia palpable entre programa del revisionismo eurocomunista y el programa de 
SYRIZA, con razón la agrupación griega participa en una Internacional con partidos herederos del eurocomunismo como el Partido Comunista de España integrado en Izquierda Unida. Veamos los paralelismos entre el italiano y su discípulo griego: a) Ambos tienen un concepto de democracia que es el de la democracia burguesa al uso y bajo la constitución burguesa existente; b) Ambos defienden la economía mixta: c) Ambos admiten estar bajo el Mercado Común Europeo de la Comunidad Económica Europea –ahora llamada Unión Europea–; d) Ambos admiten permanecer en la OTAN por el bien nacional o internacional.

7) En cuanto al Partido Comunista de Grecia –KKE–, históricamente fue de los primeros partidos europeos en ser conquistado por el revisionismo, y también de los pocos partidos donde se produjo una lucha antijruschovista firme encabezada por su Secretario General Nikos Zachariadis. Debido a que la mayoría de miembros del Buró Político estaban en el exilio en la URSS por el triunfo en 1949 del monarco-fascismo en la guerra civil, Nikita Jruschov creyó factible oficializar el «nuevo curso» en el partido pero los marxista-leninistas griegos se opusieron, no fue sino por medio de métodos de gánster con los que procedió el jruschovismo que lograría secuestrar el partido, pero viéndose incapaz de utilizar a sus militantes para formalizar el cambio, instigó a la formación de un nuevo partido comunista en 1955 y una nueva dirigencia.

Por ello el nuevo KKE, a partir de 1955, sería uno de los partidos mejor domados por el revisionismo soviético, dicho partido –como tantos otros pro soviéticos– llegaría al punto de definir la Perestroika de Gorbachov como «una serie reformas para el mejoramiento del socialismo», mientras por entonces los marxista-leninistas albaneses y pocos más la calificaron como la transformación del capitalismo monopolista de Estado a la evolución de la economía mixta con abierta propiedad privada, sumado al componente de una mayor apertura al capital extranjero de la que ya existía años antes de la llegada de Gorbachov, y el paso del régimen revisionista del unipartidismo al multipartidismo al estilo de las democracias burguesas occidentales. Llegados al colapso de la Unión Soviética revisionista y socialimperialista en 1991, los revisionistas griegos del KKE proclamaron que el socialismo acaba de caer en la Unión Soviética, mientras los marxista-leninistas del mundo sabían que sólo había caído el capitalismo y las peculiaridades que le había dado el revisionismo durante décadas, los revisionistas del mundo ignoraban o querían parecen que ignoraban que el capitalismo había sido restaurado décadas antes. Es en esos momentos de los 90 que el KKE sufriría lo mismo que los otros partidos que habían sido fieles al revisionismo soviético hasta su colapso total, se vio una desbanda generalizada, este sería el destino de estos viejos partidos pro soviéticos: a) se autodisolvieron; b) se autodisolvieron dentro de otros partidos socialdemócratas; se disolvieron y luego fundaron directamente un nuevo partido socialdemócrata; d) en muchos países revisionistas-capitalistas de Europa del Este y África, cuando el régimen capitalista-revisionista se derrumbó, el partido revisionista gobernante generalmente se transformó oficialmente en un partido socialdemócrata y en muchos lugares siguió gobernando o teniendo una gran influencia en el panorama político –en la Hungría revisionista de János Kádár, el revisionista Partido Socialista Obrero Húngaro se transformó en el socialdemócrata Partido Socialista Húngaro que gobernaría el país tras la caída oficial del revisionismo y su régimen–, e) se quedaron aislados, en horas bajas, con menor influencia si cabe en sus sociedades. Este último fue el caso del KKE. Poco a poco a mediados de los 90 sobre todo se fueron reorganizando e incluso refundando manteniendo las viejas siglas. Todos estos partidos, a la entrada del nuevo siglo XXI ven con vergüenza presentarse de cara a las masas de nuevo como un partido jruschovista-brezhnevista-gorbachovista, lo que resulta que su dirigencia empieza a ser crítico con el último periodo revisionista de la URSS, y a reformularse ciertas cosas, en pro de parecer autocríticos con sus décadas de abierta traición a los intereses del proletariado mundial, pero sus conclusiones siguen siendo similares a las de inicio de los 90: el KKE en su XVIIIº Congreso de 2009 planteaban que según ellos en la URSS de los 60 y 70 de Jruschov y Brézhnev existen «errores», «fallos», «deslices teóricos», pero que son las reformas de «Gorbachov de los 80 las que acaban con el socialismo en la URSS». Realizamos la siguiente pregunta: ¿con que conocimientos va a ser posible que este partido que considera los mecanismos económicos soviéticos capitalistas de la Unión Soviética de Leonid Brézhnev como «socialistas» va a construir el socialismo en Grecia? ¿Este partido con su teoría revisionista es como pretenden algunos el partido que daría solución a los problemas griegos? Imposible.

Desde entonces, y a partir de estas pseudoautocríticas en todos los campos, el KKE intenta utilizar un lenguaje aproximado al marxismo-leninismo, y a imitar análisis del mismo tipo para engañar a las masas, pero sobre todo en la práctica se observa que todavía no se han sacudido el polvo de su pretendido «ex» sumisión a la teoría y práctica del ya extinto revisionismo soviético. ¿En qué se nota esto? a) En sus nuevas evaluaciones sobre el periodo de la URSS no mueven un ápice a las de antes de su «autocrítica», acaban en las mismas conclusiones oportunistas. b) Se ve en que siguen manteniendo casi intacta su vieja política exterior revisionista: apoyando al revisionismo cubano o coreano, y otros partidos supuestamente ya «ex» brezhnevistas como el Partido Comunista de los Pueblos de España. c) Y sobre todo y más importante, su viejo revisionismo se ve y se refleja en sus estrategias y tácticas: se ha comprobado que cada vez que se presenta la oportunidad para elevar la lucha de clases en su país siempre acaba llamando a la calma a las masas, a realizar apología de la legalidad burguesa y confiar en sus mecanismos para lograr los objetivos del partido pese a que se presente como un partido revolucionario. Si vemos las últimas elecciones al parlamento griego: el KKE ha pasado: del 7.5% en las elecciones a parlamento de octubre de 2009, al 8,5% en las de mayo de 2012, al 4,5% en las elecciones de 2012, al ahora 5,4% de las elecciones de enero de 2015, el cual inexplicablemente califican de «fortalecimiento» que marca «una tendencia positiva de reagrupamiento de fuerzas». Este discurso positivo que está lejos de la realidad es un mero mecanismo de defensa de los partidos revisionistas que hacen el ridículo y que saben que dedican todo su «trabajo por el socialismo» precisamente a preparar este tipo de elecciones burguesas, por ello se basan en intentar ocultar la realidad para que su militancia no caiga en el desánimo. Es el mismo mensaje positivo pero irreal que Santiago Carrillo daría a sus militantes del Partido Comunista de España tras sacar en las elecciones generales de 1977 un 9,3% y sobre todo tras las elecciones de 1982 con aquel 4,0%, que evidenciaba que se alejaba su «sueño eurocomunista».

Lo cierto es que para el KKE tales resultados son la consecuencia: de su vacilación en momentos decisivos desde que se inició la crisis; la consecuencia de verse superados ante los diversos acontecimientos; de no prever como debían los sucesos y preparar la actitud del partido hacia ello, viéndose atrapados entre la sucesión de eventos y movimientos de otros partidos; de no tener capacidad teórica para refutar el programa de reformista-populista de 
SYRIZA ni el programa populista-chovinista de Amanecer Dorado y ver aumentar su prestigio en detrimento del suyo; de no haberse puesto a trabajar con las masas para desenmascarar uno a uno si hace falta a estos partidos y otros en momentos tan favorables para la acción de los comunistas; de no saber moverse en tiempos tan factibles entre las masas trabajadoras dada la crisis que están sufriendo, y granjearse su confianza; de no dar a conocer no sólo entre la clase obrera, sino entre todas las masas trabajadoras su programa; es el resultado de un pésimo trabajo, y la consecuencia lógica de no haber sudado todo su pasado revisionista. El resultado electoral no sería realmente significativo para un partido marxista-leninista, pero en el caso del KKE es todavía más catastrófico desde su óptica ya que como se evidencia por su praxis está desde hace décadas anclado en la mera lucha legalista del parlamento burgués, donde aunque lo niegue, es donde piensa que debe medir sus fuerzas y donde pretende alcanzar el poder. Recordemos que durante una época los revisionistas como Santiago Carrillo gastaban ríos de tinta escribiendo que ellos estaban por la revolución violenta y la dictadura del proletariado, y su praxis demostraba lo contrario, también tuvieron otra época donde si bien ellos decían que estaban por la vía pacífica parlamentaria al socialismo decían que no descartaban usar la revolución violenta y la dictadura del proletariado si se daba el caso, y tampoco optaban en la praxis por esta opción, es decir, el revisionismo sabe camuflarse, pero es en la práctica donde queda al desnudo si lo que dice es cierto, dando por válido aquel axioma popular que indica que: «del dicho al hecho hay un trecho».

Sabido esto hay que concluir en que:

8) 
SYRIZA no supone una ruptura con el sistema, sino su regeneración, bajo máscaras, de pseudoizquierda y pseudoprogresismo: dicho partido sencillamente administrará el Estado burgués-capitalista en la crisis existente. Es decir; SYRIZA no supone, ni puede suponer un factor de cambio en la sociedad griega; que la misma mantendrá a los griegos atados a los monopolios, a las directrices del la Troika –Comisión Europea + Banco Central Europeo + FMI–; del mismo modo que mantendrá la dependencia de la OTAN que está entre los factores de la crisis griega.

9) Si ni 
SYRIZA ni el KKE son garantías para dar sepultura al capitalismo, tampoco lo son siquiera para detener el ascenso del fascismo: ambos partidos al no tener una ideología científica que sepa analizar que representa, como nace, y como se lucha contra el fascismo –como hace el marxismo-leninismo–, no está en condiciones de dar verdaderas garantías a las masas griegas para frenar al fascismo, o mejor dicho, de plantar si quiera una resistencia seria: sabemos que el fascismo pesca en aguas revueltas, pero sólo pesca de este río por así decirlo, cuando se le permite pescar en relativa tranquilidad, dicho en palabras llanas y sin especular: todos sabemos que para el ascenso del fascismo son necesarios ciertos factores objetivos como puede ser momentos de agitación social o crisis económica, pero además sabemos que históricamente el fascismo ha llegado al poder debido a factores subjetivos muy claros: o bien los marxista-leninistas en esos momentos no estaban organizados, o bien pese a existir su partido, era casi nulo en la sociedad y llegaban tarde en ese momento para liderar la lucha antifascista, teniendo que ganarla ya en un momento de alto grado de fascistización de la sociedad; o bien existía el partido marxista-leninista, tenía influencia y dirigían la lucha antifascista pero preferían dirigir los golpes hacia otros partidos, subestimando al fascismo; o bien porque liderando tal vanguardia antifascista los marxista-leninistas y su partido no sabían cómo refutar a las masas la demagogia del fascismo sobre todo en tiempos de crisis económica aguda, lo que respondía a una clara falta de estudio y formación de cuadros, incapacitándoles a la hora de la verdad para una luchar eficaz contra el fascismo; o bien los marxista-leninistas se hacían ilusiones de derrotar al fascismo a través del parlamento y los métodos legalistas de la democracia-burguesa.

Por supuesto el ascenso del fascismo además depende de otros factores subjetivos como son las luchas entre las capas de la burguesía y también de la propia organización fascista y como se maneje en todo este escenario –«en este río revuelto»–, pero todos estos factores locales que adolecen a la falta de factores subjetivos para la lucha contra el advenimiento del fascismo sumados a los factores internacionales objetivos y subjetivos dan la ecuación de un allanamiento de facto al fortalecimiento de este tipo de partidos al fascismo. En Grecia vemos que ya varios de estos factores se cumplen: existen los factores objetivos para el ascenso del fascismo, en cuanto a los factores subjetivos: no existe una organización que realmente agrupe a los marxista-leninista y tenga influencia entre las masas, los partidos reformistas y los partidos revisionistas no saben desmontar teóricamente al fascismo y se dedican meramente a formas legales de lucha contra él. Es por esto que posiblemente otro gobierno más que ni siquiera alivie la situación de las necesidades más básicas de las masas, como podría pasar con el partido vacilante de 
SYRIZA, podría inculcar a la gente la idea de que «tampoco la izquierda ha sabido darle solución a los problemas desesperados que Grecia afronta», lo que sumado a la incompetencia de KKE tanto para ganar a las masas para sí como para detener el cada vez mayor proceso de fascistización de las masas, podría dar el cóctel perfecto para un ascenso al poder –incluso a través del parlamento– del partido fascista griego de Amanecer Dorado u otros que se haría eco de la situación y se presentaría como la «opción patriótica salvadora». –¡y nadie podría reclamar a las masas griegas que piensen así de erradamente, ya que no existe una vanguardia marxista-leninista que les explique que es izquierda y que es «izquierda», que es un partido comunista real y que es un partido revisionista, o que es el fascismo y como se combate!–.

Llegados a este punto hemos de afirmar que la solución de los mayúsculos problemas de la sociedad griega, de las clases explotadas, es el marxismo-leninismo; no obstante, para que ello ocurra: o bien el KKE debe de dejar de comportarse como una organización vacilante-oportunista; o bien organizar a la clase obrera bajo una nueva organización verdaderamente marxista-leninista (antirevisionista) que de debida lectura a los movimientos que están operando en Europa, y en particular en Grecia, dada la actual coyuntura.

El documento:

Imagen que satiriza el logotipo de Syriza, añadiendo los logotipos de la OTAN y la UE

Del PCI a SYRIZA, de Berlinguer a Tsipras

Alexis Tsipras representa un hecho innovador de una nueva izquierda que hace frente, en el país más afectado por la crisis, a las políticas económicas y sociales de la derecha económica y política europea.

En la década de los 70 del siglo XX, la referencia más clara del pensamiento político a la izquierda del reformismo socialdemócrata estaba en el PCI. El partido heredero del pensamiento de Gramsci era sin duda un ejemplo de intento de renovación en Europa Occidental de planteamientos que significaran una alternativa tanto al capitalismo existente como el modelo del comunismo burocrático de la Europa del Este.

Sin duda la existencia de una tradición marxista propia derivada del pensamiento gramsciano permitió que durante esta década y especialmente bajo la dirección de Enrico Berlinguer se produjera un proceso de fuerte renovación política que permitió que fuera el punto de referencia para toda la gente que buscaba una alternativa al capitalismo hegemónico en Europa Occidental.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Sobre el acercamiento de Cuba y EEUU [Recopilación Documental]; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

Sin duda se trata de una de las noticias que no deja de ser inesperada, inesperada porque todos sabemos que Cuba es un país bajo una teoría revisionista que ha mantenido posturas antiimperialistas vacilantes, y en su día convertirse en vasallo del socialimperialismo soviético; pero sorprende porque no se sabía si un régimen que había construido toda su propaganda como enemigo aférrimo del imperialismo estadounidense ahora se haya atrevido a dar un volantazo en su discurso y acciones.

Recordemos para empezar, que la vieja posición de Cuba respecto a los Estados Unidos estaba condicionada por: el bloqueo económico, los intentos de invasión, los constantes estímulos subversivos, los intentos de magnicidio, etc.; a su vez propiciados por el intento fallido de acercamiento de la dirigencia cubana a la administración estadounidense en los primeros días de la revolución. No podemos decir ni mucho menos que Cuba haya mantenido la misma postura sobre el imperialismo ruso o sobre el socialimperialismo chino, donde su careta «antiimperialista» se cae de lleno, pues apoya y arenga a poyarse en estos imperialismos.

Igualmente, nos resulta interesante que Cuba busque la «normalización» de las relaciones con los Estados Unidos –con la cuestión de Guantánamo, el reciente descubrimiento de interferencia en el Estado cubano a través de factores de la cultura; y los fascistas-terroristas radicados en Miami bajo protección de la administración estadounidense de por medio–, en un escenario en que este último se encamina a sancionar económicamente a Venezuela –primer socio comercial de Cuba en el momento–, la que a su vez tiene una economía que en un 60% depende de sus transacciones comerciales con los Estados Unidos, esas cosas «inexplicables» del «socialismo del siglo XXI». ¿No les parece gracioso que sea el imperialismo el que empuje a los supuestos «antiimperialistas» a terminar las relaciones económicas con el mismo? ¿Y el supuesto «internacionalismo proletario» y supuesta solidaridad entre las administraciones de estos dos Estados venezolano y cubano?. Veamos algunos puntos:

1. Creemos que la liberación de Alan Gross tras cinco años de prisión a cambio de los tres –de los cinco– cubanos en prisión responde a un «gesto simbólico» entre ambas partes, algo así como una demostración de la buena voluntad de entendimiento entre las partes. De tal modo que sirve de mensaje de distensión al conjunto de cubano y estadounidenses para así reducir las posibles resistencias que puedan aflorar en sus respectivas sociedades ante los hechos.

2. El interés del gobierno estadounidense no es otro que desviar la atención de los problemas nacionales e internacionales derivados de las acciones de su administración, especialmente lo referente a los crímenes de índole racista que las fuerzas del Estado comete contra la población negra, además de la grave situación económica. Estamos convencidos que es un intento de mostrar una postura pacífica-conciliadora, en estas sus horas bajas, a la que la administración cubana se está prestando con suma facilidad en una nueva muestra de oportunismo. La política de sonrisas, cortesía, buenas maneras del imperialismo estadounidense, no es nueva, es la otra cara de su política exterior, recuérdese que gracias a la «Doctrina Nixon» de inicios de los 70; a sus reuniones cordiales, a los restablecimientos de relaciones diplomáticas, comunicados conjuntos y acuerdos económicos, que derivaban de ella, el imperialismo estadounidense a podido doblegar la oposición de revisionismos con los que mantenía tirantes relaciones, como fue el caso de la China de Mao Zedong y Chou En-lai. En ese sentido, vale recordar que todas las distensiones de los países revisionistas con los imperialismos solo han servido para coronar su recolonización total en lo económico-político; y aún así, en lo sucesivo, el respeto a tal gobierno y su integridad no está garantizada: véase los casos de Libia, Rumanía, Irak, Yugoslavia, etc., claros gobiernos con posturas enfrentadas al imperialismo estadounidense, que una vez reconciliado con él, sufrieron una puñalada por la espalda, pasando los vende-patrias de Gadafi, Ceaușescu, Hussein y Milošević de «héroes» por el mantenimiento de la paz y ejemplos de «socialismos» aceptables, a peligros para el mantenimiento de la paz y verdugos de sus pueblos según el imperialismo estadounidense y sus cambios de parecer. 

3. Recuérdese que Cuba si bien no está neocolonizada por el capital estadounidense si lo está por otros imperialismos:

«A fines del año 2000 habían 392 asociaciones económicas con capital extranjero, ubicadas en su mayor parte en minería, prospección-extracción de petróleo, turismo, industria (ligera, alimentaria y sideromecánica) y construcción. En los últimos años se han incorporado nuevas ramas a la inversión extranjera, entre  las que se encuentran la industria energética, del gas, sector financiero, comercialización de tabacos y la gestión del suministro de agua a la ciudad, también se han aprobado importantes negocios para el desarrollo hotelero, la industria del cemento, la aviación civil e industrias para fabricación de pinturas y omnibus. Los capitales provienen de más de 46 países entre los que se resaltan , España, Canadá, Italia, Inglaterra y Francia. Alrededor del 50 % de los proyectos correspondes a Países de la Unión Europea». (Roberto Villas Bôas y Mário Sanchez; Tecnologías limpias en las industrias extractivas minero-metalúrgica y petrolera, 2006)

Teniendo una gran presencia el imperialismo español entre sus inversores:

«España es un año más el país con más representación en la Feria Internacional de La Habana (FIHAV), la cita de negocios más importante que se celebra en la isla, con 132 empresas participantes, cincuenta de ellas agrupadas en el pabellón del Instituto de Comercio Exterior (ICEX). El diplomático subrayó la destacada presencia empresarial española en Cuba, con 220 sucursales establecidas y 32 firmas operando en empresas mixtas en la isla, al tiempo que resaltó la buena marcha del comercio bilateral, que en 2013 alcanzó una cifra récord al rozar un flujo cercano a los 1.000 millones de euros, unos 1.250 millones de dólares al cambio actual». (Agencia Efe; 3 de noviembre de 2014)

Y esta podría ser la oportunidad para ver fluir en breve el capital estadounidense en la isla caribeña. Como hemos expresado otras veces sobre que el revisionismo cubano base gran parte de su potencial en el turismo. 

4. ¿Qué busca Cuba? Creemos que sencillamente la venia de los Estados Unidos para incorporarse a la economía global. La economía cubana tras las últimas reformas que dieron: total vigencia a la economía mixta, al cuentapropista –pequeña burguesía–, a la revitalización total de la «ley del valor», al desarrollo de la industria ligera, a la formación de empresas interestatales, etc.; lo que requiere del estímulo económico externos puesto que el mercado interno tiene una baja capacidad de consumo. Es decir, dado que toda la inversión que el Estado cubano en cooperación con capital privado es en la industria ligera, este requiere de eliminar las barreras comerciales existentes para poder mantener sus niveles productivos, así como sus beneficios. No olvidemos tampoco la última regeneración en la Ley de inversión extranjera cubana, que busca si cabe una mayor atracción de los imperialismos y su capital de inversión:

«La nueva ley reduce del 30% al 15% los impuestos sobre las ganancias de los inversores extranjeros y ofrece mayor protección legal. Para la mayoría de ellos se establecerá también una moratoria tributaria para un período ocho años. De esta manera Cuba busca eludir el enorme efecto negativo del bloqueo por parte de EE.UU., un cerco que de cesar dispararía el desarrollo de la economía isleña, creen los expertos». (Actualidad Russia Today; La nueva Ley de Inversión Extranjera en Cuba romperá con el bloqueo fuera de EE.UU, 29 de marzo de 2014)

5. Como ya adelantamos:

«Tampoco aceptamos formalismos; todo los procesos no de restauración del capitalismo, sino de extensión del neoliberalismo en lo económico y a una democracia burguesa estilo occidental y en la gran mayoría de casos de sumisión política y económica neocolonial del imperialismo como lo fueron la inversión exterior en los países revisionistas, han venido precedidos de promesas de «no retornar al capitalismo», pero eso no evitó su progreso paulatino hacia una economía más liberal, muchas veces de la mano de quién prometieron eso. Aún así algunos países revisionistas que han caído en la dependencia económica de las potencias imperialistas no han cambiado su sistema político, como es el caso del revisionismo vietnamita o el revisionismo cubano hasta ahora, así que al igual que es muy posible que Cuba torne hacia una democracia burguesa de corte occidental, es muy posible que mantenga su sistema revisionista-burgués intacto». (Equipo de Bitácora de un Nicaragüense; Crítica a la entrevista a Abiel Prieto, ex ministro de cultura de Cuba, 15 de junio de 2013)

6. No podemos pasar por alto que también están jugando un rol de primero orden: (a) el auge del neoconservadurismo-neoliberalismo que requiere y buscan activamente nuevos y más espacios económicos, especialmente en tiempos de crisis; (b) el incremento de la población inmigrante latinoamericana por «causas económicas» en los Estados Unidos reduciendo al máximo la proporción de la inmigración de «carácter político-ideológico» del siglo pasado, lo que ha generando una pérdida de peso político de los «gusanos» en el país.

Ciertamente pues, estamos ante el último definitivo acoplamiento de un país revisionista a la economía capitalista estadounidense. Ya solo queda la reincorporación de la revisionista Corea del Norte que de momento parece resistirse. ¿Qué le quedará a Cuba y Corea del Norte en su propaganda de cara al público pseudocomunista internacional, sino es la lucha contra el imperialismo estadounidense? ¿Qué apoyos podrá recoger desde ahora si abandonan esta posición?

El documento:


Raúl Castro: Hemos acordado restablecer las relaciones diplomáticas con EE.UU.

El mandatario cubano, Raúl Castro, ha asegurado en su discurso que han acordado "restablecer las relaciones diplomáticas con EE.UU.". La declaración se da tras la liberación del contratista Alan Gross a cambio de tres de 'los cinco' cubanos.

"Hemos acordado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, aunque eso no quiere decir que lo principal se haya resuelto, que es el bloqueo económico, comercial y financiero, que provoca grandes daños y que debe cesar", dijo en un discurso en cadena de radio y televisión.

"Es posible encontrar la solución a muchos problemas, debemos aprender el arte de convivir con nuestras diferencias", expresó.

Asimismo, exhortó a Washington a "remover obstáculos que impiden los vínculos entre nuestros países", como los viajes, el correo postal directo y las telecomunicaciones.

"Proponemos a EE.UU. adoptar medidas mutuas para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos", reiteró Raúl Castro.

Después de cinco años en prisión, Alan Gross fue liberado en Cuba este martes por razones humanitarias y a petición de Washington. El contratista estadounidense, de 64 años, fue condenado a 15 años de cárcel en Cuba por intentar crear un servicio ilegal de Internet en la isla.