sábado, 7 de febrero de 2015

Ernst Aust sobre el carácter pequeño burgués del Pensamiento Mao Zedong y su exteriorización en su política

Ernst Aust en un discurso durante los años 70

«Además a la pequeña burguesía le gustó la «Revolución Cultural» del Pensamiento Mao Zedong, en especial la colaboración con la burguesía, ya que corresponde a su propia actitud vacilante; el liberalismo de Mao Zedong contra el enemigo de clase, que va tan lejos como para no prohibir la actividad de los enemigos en el socialismo; su pluralismo de partidos, es decir, la existencia y promoción de varias actividades que incluyen a varios de sus partidos en el socialismo; su lema «que se abran cien flores y compitan cien escuelas de pensamiento», que es una expresión directa del apoyo a la convivencia de ideologías opuestas». (Ernst Aust; Informe en el IVº Congreso del Partido Comunista de Alemania/Marxista-Leninista; Recopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán, diciembre de 1978)

jueves, 5 de febrero de 2015

Los revisionistas soviéticos intentando falsificar la postura histórica de Lenin y la Komintern respecto a la socialdemocracia


«
Los hombres de estudios e historiadores soviéticos y, en su estela, los historiadores de otros países donde los revisionistas están en el poder, parecen fundar sus escritos sobre las obras de Lenin, y no vacilan a veces en citar pasajes fuera de contexto, pero un atento análisis del modo en que manipulan los escritos de Lenin, las citas que extraen, destaca su tendencia a la mistificación, su voluntad de usar las citas de Lenin en el espíritu de la política y línea oportunista del partido revisionista soviético. Si a menudo citan a Lenin, es solo por la forma, para convencer al lector de que ellos supuestamente se basan en sus escritos. Estos autores mutilan las citas a su modo y las separan de su verdadero contexto, con el fin de desnaturalizar así las ideas de Lenin en su conjunto y manipularas para fines determinados para que el lector no saque las conclusiones lógicas que impone de hecho la lectura de los escritos de Lenin.

Uno de los dirigentes de la actual camarilla brezhneviana, Borís Ponomariov, miembro suplente del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, nos ofrece un ejemplo típico y significativo de la falsificación desvergonzada de Lenin cuando afirma:

«La Komintern no sólo reagrupó a las mejores fuerzas internacionalistas del movimiento obrero, sino que desde los primeros días de su existencia, a iniciativa de Lenin, trabajó para coordinar la acción de las corrientes comunistas y socialdemócratas del movimiento obrero». (Borís Ponomariov; Apropósito del 60º aniversario de la fundación de la Komintern; Publicado en la revista «Comunista», Nº5, 1979)

Conocemos públicamente la actitud intransigente y consciente de principios de Lenin con respecto a la socialdemocracia –centenas de citas podrían extraerse y exponerse de sus obras para demostrar tal afirmación–, y su tesis según la cual sin trazarse una línea de demarcación entre los verdaderos comunistas y los socialdemócratas, entre el comunismo y el socialdemocratismo como corrientes políticas e ideológicas, no se puede tratar de hablar de creación un movimiento comunista consecuente, ni de la creación de partidos comunistas de los diversos países ni de la Komintern como centro dirigente del movimiento comunista internacional.

Cuando después de la Primera Guerra Mundial, los oportunistas socialchovinistas reanimaron la II Internacional en la Conferencia de Berna de febrero de 1919, Lenin se expresó en estos términos:

«La Internacional de «Berna» es de hecho, por su verdadero papel histórico y político, independientemente de la buena voluntad y de los deseos inocentes de unos u otros de sus miembros, una organización de agentes del imperialismo internacional que actúan en el seno del movimiento obrero y hacen penetrar en él la influencia burguesa, la mentira burguesa y la depravación burguesa». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Las tareas de la Komintern; Publicado en la revista «Komintern», Nº4, agosto de 1919)

En cuanto al Iº Congreso de la Komintern de 1919, que la veía nacer, definía así su actitud hacia la socialdemocracia europea en tanto que corriente y partidos políticos:

«A pesar de la labor más dura llevada a cabo hasta aquí por los comunistas contra los partidos de la socialdemocracia europea, la inmensa mayoría de los obreros todavía no se han dado cuenta del peligro que representan estos traidores para el proletariado internacional. Abrirles los ojos a los obreros para que se den cuenta de la labor de Judas de estos socialchovinistas y aniquilar a través de una potente acción armada a estos partidos contrarrevolucionarios, es una de las tareas más importantes de la revolución mundial». (Komunistitcheskii Internationall v dokumentah (1919-1932), 1933)

Esta es la verdad, y a pesar de los esfuerzos de los revisionistas soviéticos de manipularla, no se puede ocultar o hacerla olvidar, porque sabemos bien la actitud firme de lucha de principios dirigida por Lenin contra los socialdemócratas y el socialdemocratismo.

Este género de especulaciones utilizadas a gran escala por la actual historiografía revisionista soviética constituye una de las manifestaciones más típicas de la demagogia revisionista y al mismo tiempo uno de los medios más refinados de los que se sirve para aprovechar el nombre y la autoridad de Lenin». (Shyqri BallvoraLa importancia histórica de la Komintern en la denuncia y exposición de los revisionistas y su papel y lugar en la historia, 1984)

Los marxista-leninistas no deben contentarse simplemente con tomar el poder, sino que deben además demoler la máquina estatal burguesa

Representación de las milicias obreras comunistas checoslovacas durante febrero de 1948

«
Los marxista-leninistas checoslovacos hablaban así de la necesidad de junto al hecho de establecer la dictadura del proletariado, crear el poder soviético –la red de comités nacionales como se llamaban en Checoslovaquia– como los medios de organización estatal para el proletariado y el total de las masas explotadoras para romper con la vieja máquina del Estado burgués:

«Es por lo tanto una tesis fundamental del marxismo que la dictadura del proletariado es la continuación de la lucha de clases bajo nuevas formas y que el Estado es un instrumento del proletariado en su lucha de clases; lo que significa que hay que responder a estas nuevas tareas de la dictadura del proletariado con nuevas formas de organización del proletariado, del poder estatal, porque las viejas formas que fueron creadas sobre la base del parlamentarismo burgués, no bastan para estas tareas. Stalin dijo: «esta nueva forma de organización del proletariado son los soviets». Los soviets son el poder estatal más democrático, porque son la organización directa de las masas populares. Es la organización del poder estatal que asegura la participación constante, indispensable y también decisiva del pueblo en la administración democrática del Estado. Y es así porque esta organización del poder estatal posibilita combinar las ventajas del parlamentarismo con las de la democracia, es decir, unir en la persona del representante electo del pueblo tanto las funciones legislativas como las ejecutivas. Esto significa –en comparación con el parlamentarismo burgués– un paso adelante en el desarrollo de la democracia, un paso que tiene una importancia mundial e histórica. Esta forma de organización del poder público, este sistema estatal asegura no solo control sobre la administración del Estado, sino que además es también una escuela en la que el pueblo trabajador aprende a dirigir el Estado y la producción. Para consolidar la dictadura del proletariado es necesario que el pueblo trabajador acumule experiencia política y que la ejercite en la práctica». (Josef Horn; Discurso en la Asamblea Nacional de la República de Checoslovaquia, 17 de mayo de 1950)

Esto cumplía con el requisito para crear el Estado socialista, como Estado transitorio hasta la «sociedad sin clases», el comunismo:

«Para derrocar al capitalismo, hubo necesidad, no sólo de eliminar a la burguesía del poder, no sólo de expropiar a los capitalistas, sino también de demoler totalmente la máquina estatal de la burguesía, su viejo ejército, su burocracia, su policía, y colocar en su lugar un nuevo sistema estatal, el sistema estatal proletario, el nuevo Estado socialista». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Informe en el XVIIIº Congreso del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, 10 de marzo de 1939) (Anotaciones de Bitácora (M-L) al documento: Klement Gottwald; Programa de acción del nuevo gobierno Checoslovaco, 1948)

miércoles, 4 de febrero de 2015

La importancia histórica de la Komintern; Shyqri Ballvora,1984

[Enlaces de DESCARGA y LECTURA del texto en PDF al final del documento]

«La Komintern quedará siempre como una estrella inextinguible por la colosal contribución que aportó a la lucha por la causa de la clase obrera, por la gran experiencia revolucionaria que acumulo de la cual los partidos marxista-leninistas extrajeron enseñanzas muy valiosas para reforzar las filas del movimiento comunista internacional en la lucha contra el revisionismo y las posturas dogmáticas y sectarias, por estrechar también los lazos con las amplias masas obreras y las masas trabajadoras del campo y la ciudad, por preparar el ejército político necesario para derribar el sistema capitalista a través de la revolución proletaria y la instauración de la dictadura del proletariado». (Shyqri Ballvora; La importancia histórica de la Komintern en la denuncia y exposición de los revisionistas y su papel y lugar en la historia, 1984)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

El presente documento escrito por Shyqri Ballvora en los 80, si analizamos el contexto y la forma de expresarse del autor, tenía por objetivo hacer una estoica defensa del legado de la Komintern de cara al público albanés y mundial. La historia de la Komintern como supondrá el lector, es excesivamente amplia para tocarla en las pocas páginas del documento. Por ello el autor se limitó, creemos que acertadamente, a refutar las teorías burguesas-revisionistas más importantes sobre la Komintern, las que más de moda estaban por entonces, algunas de las cuales han transcendido hasta nuestros días y se han convertido, gracias a la historiografía revisionista, en teorías aceptadas comúnmente en la historiografía general, y en especial en las diversas ramas de ideología burguesa. El autor, a la vez que arroja luz sobre las mentiras vertidas sobre la teoría y práctica de la Komintern, indirectamente está mostrando al lector cual fue la verdadera postura y actuar de la Komintern en las diferencias cuestiones donde los revisionistas tienen queja, a veces se ve forzado a citar a los propios documentos de la Komintern para corroborar su afirmación, en otras, le ayudaremos en las anotaciones. Con ello a diferencia de los análisis de la Komintern de los revisionistas, el análisis de Shyqri Ballvora tendrá su afirmación en cada tema concreto de la Komintern y su confirmación con la documentación de la propia Komintern.

Las teorías a refutar son:

1) Que los planteamientos y objetivos de la Komintern y sus partidos habrían sido «ilusiones revolucionarias del proletariado» de revolucionarios «utópicos e inexpertos». En realidad los objetivos de la komintern carecían de intenciones infantiles u utópicas, eran reales y a la vista de todos en la Revolución de Octubre de 1917.

2) Que la Komintern obligó a los demás partidos a aceptar «recetas universales para todos los partidos por igual, sin tener en cuenta las condiciones de cada país». Lo cierto era que los lineamientos planteados por la Komintern como asistencia a los diversos partidos, siempre estaban bajo estrictos marcos del conocimiento real y posible del país y sus condiciones.

3) Que la Komintern habría sido «un órgano internacional en manos y a favor de los deseos del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, o simplemente de Iósif Stalin y sus designios, actuando sus partidos como agencias de ellos». Al contrario de esta afirmación, la Komintern era un órgano plenamente democrático, y no coercitivo, y el partido soviético y Stalin siempre se expresaron y demostraron en la praxis no imponer jamás los intereses de la Unión Soviética por delante los intereses de terceros partidos.

4) Que «Iósif Stalin no habría tenido ningún papel relevante en el descubrimiento, exposición y crítica de diferentes corrientes antimarxistas en los partidos de la Komintern, que su papel ha sido exagerado por la propaganda influida bajo el culto a la personalidad». Una afirmación pueril donde las haya, pues las propias obras de Iósif Stalin destacan su lucha contra todo tipo de desviaciones derechista como la del alemán Heinrich Brandler o Maria Koszutska, o desviaciones de tipo izquierdista como las de Grigori Zinóviev o Lev Trotski.

5) Que existiría un «periodo bueno de la Komintern bajo Lenin» y otro «periodo sectario y dogmático tras la muerte del mismo». Cuando no existe tales periodos. O la variante de que el «periodo sectario concluiría en el VIIº Congreso de la Komintern de 1935». Afirmación también falsa, lo cierto es que todos los congresos de la Komintern han esgrimido tesis acordes a su época de forma correcta, sin caer en derechismo o izquierdismo reseñable, muestra de ello es que partidos bajo la misma línea de la Komintern han cometido grandes errores y otros no han cometido tales errores y han logrado grandes éxitos y avances.

6) Que «la Komintern desde sus inicios habría nacido aupada por Lenin para colaborar con la socialdemocracia». Cuando en realidad la Komintern nace como contraposición al reformismo de la II Internacional, y se funda precisamente para exponer a tales partidos y dirigentes traidores.

7) Que «del Vº Congreso de la Komintern de 1924 al VIº Congreso de la Komintern de 1928 la línea de la Komintern se habría caracterizado por un excesivo sectarismo y dogmatismo». Cuando dichos congresos, informes y resoluciones son precisos totalmente con la historia de la Komintern, y sus principios iban en completa consonancia con las tareas de la época de cada partido. También la teoría de que «el VIIº Congreso de la Komintern de 1935 abriría paso incluso a teorías que plantearan como estrategia permanente la colaboración con la socialdemocracia y su práctica reformista, que presentaba el germen del tránsito pacífico parlamentario al socialismo». En realidad ese congreso dejaba claro para los comunistas la lucha ideológica contra el socialdemocratismo incluso en caso de tener que colaborar con sus partidos para cualquier acción común con sus militantes, y recalcaba la necesidad de la toma de poder mediante la revolución violenta y el establecimiento de la dictadura del proletariado para llegar al socialismo.

8) Que «las tácticas de frente, incluyendo las del frente único del proletariado» eran una mera «confraternización con los líderes de otros partidos, que llevaban hacia la rehabilitación de sus ideologías» –fuera socialdemócrata, revisionista, anarquista, sindicalista, etcétera– o que las equiparaban al mismo nivel que el marxismo-leninismo. Cuando dichas tácticas de frente al ser usadas de modo defensivo u ofensivo, siempre primaba la colaboración y unidad de acción desde abajo, desde la militancia de base de esos partidos, e incluía siempre como requisito indispensable la exposición del reformismo, anarquismo, o la corriente que fuera, para persuadir a los obreros y a las masas populares en las luchas diarias unificadas entre militantes marxista-leninistas y militantes de tales partidos o sin partido, lo errada, vacilante e inconsistente de la política que hasta ahora habían seguido, viendo estos, a su revolucionarización que el partido comunista bajo su ideología y línea marxista-leninista era el único que podía resolver sus problemas y representar sus intereses.

¿Será casualidad que para denigrar a la Komintern y a Iósif Stalin hagan piña revisionistas soviéticos, chinos, yugoslavos, eurocomunistas, etc.? ¿Es igualmente casualidad que usen los mismos «argumentos» que la emplearían la socialdemocracia o Trotski?

Para los marxista-leninistas de hoy en día, es un honor poder estudiar la experiencia de la Komintern con los medios que hoy disponemos. Para nosotros la Komintern de Lenin, Stalin, Dimitrov, y otros, y su historia debe de ser estudiada por todo marxista-leninista por su gran aportación al movimiento comunista internacional.

Respecto a los posibles errores de la Komintern, hay que tener en cuenta como expresa Enver Hoxha la más que posible influencia que verdaderos enemigos del proletariado pudieron ejercer en la deformación de la línea y las directivas de la Komintern, en ella o de cara a los partidos, al ser ellos mismos miembros temporales en ella y en sus partidos respectivos, como fue el caso de Grigori Zinóviev, Heinrich Blücher, Nikolái Bujarin, Heinrich Brandler, Bella Kun, etc. elementos denunciados por la Komintern por su actividad abiertamente contrarrevolucionaria. Además, se ha de tomar en cuenta las condiciones en que se fundaron los partidos y las difíciles condiciones de lucha en que se desarrollaron en sus respectivos países, o sobre la inexperiencia de los dirigentes de los partidos comunistas y la confusión de los consejos de la Komintern sobre las etapas, las estrategias y tácticas, y muchas veces el no entendimiento de que unas fórmulas eran válidas para un momento y en otro momento habían dejado de tener sentido:

«Hay personas que no dejan de decir que la Komintern cometió errores. No podemos excluir que se pueden haber cometido errores, pero de ninguna manera sus errores consistían en una violación de los principios básicos. Por otra parte, tengo que decir que incluso los errores que se identificaron ocurrieron porque eran el resultado de un deliberado sabotaje de los elementos desviacionistas que habían logrado infiltrarse en el movimiento comunista mundial, o, en algunos casos, resultado de la labor de revolucionarios inexpertos. A veces, la Komintern estaba recibiendo información falsa o inexacta y en consecuencia, no estaba informada, a veces esto la llevó a tomar decisiones erróneas. No se debería perder el punto de vista de las duras condiciones del terror burgués-fascista en que los partidos comunistas y sus secciones de la Komintern ejercían su oficio. Los que actualmente critican a la Komintern no entienden que los partidos comunistas de la época tenían que encontrar y crear alianzas con los elementos progresistas, quienes a veces cambiaban en sus posiciones. Por ello es que las directrices de la Komintern fueron útiles para las acciones y circunstancias dadas en un momento, mientras que más tarde, en un nuevo ambiente, perdían su valor anterior». (Enver Hoxha; Informe en el VIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1976)

En relación a los errores concernientes a la acción de revolucionarios inexpertos o de enemigos de la clase obrera que operaron en la Komintern y los trastornos que causaron en ella, tenemos algunas dudas que resolver sobre ciertas posturas o tácticas de la Komintern para nosotros incomprensibles. Uno de ellos sería el caso de la permisión y promoción desde la Komintern de la línea política de Ernst Thälmann y del Partido Comunista Alemán con grandes rasgos izquierdistas-sectarios, línea que precisamente se corrigiera con ayuda de la Komintern, Thälmann, una figura que en lo sucesivo a su arresto por los nazis, se recordaría en los documentos de la Komintern más como figura mitificada del antifascismo pero que sin cambio en menor medida, o en ninguna, se explicó a los cuadros alemanes y mundiales los conocidos errores sobre las tácticas antifascistas que él albergaba –como que no hay diferencia entre la democracia burguesa y abierta dictadura terrorista del fascismo o usar excesivamente el calificativo de fascistas a elementos no comunistas que tampoco eran fascistas–; e incluso cuando abiertamente se criticaban sus pensamientos se hacía con una extremada suavidad para no dañar su imagen, su mito, afortunadamente otros desviacionistas no tuvieron tanta suerte; en cualquier caso esta actitud no tiene cabida entre comunistas. Del mismo modo, no logramos comprender por qué la Komintern con su experiencia indiscutible y su aportación innegable a la lucha contra los desviacionistas, permitió inexplicablemente que Otto Kusinnen, que en todos los periodos de su vida cambio mil veces de posición sobre las estratégicas y tácticas de la Komintern, alineándose en las propias peleas contra los desviacionistas ora con ellos, ora contra ellos, pudiera escapar a rendir cuentas como traidor de la clase obrera. Este son temas que nos tocará estudiar en profundidad antes de concluir cualquier veredicto. Ahora, tampoco hemos caído ni caeremos en el absurdo de considerar que todo individuo conocido como revisionista a partir de la ola revisionista de 1953 lo era automáticamente en años de la Komintern, y que automáticamente convierte a la Komintern en un nido de revisionistas, y a su línea histórica de cada congreso en revisionista: la línea de la Komintern siempre fue correcta de acorde a la época que se vivían cada congreso, fue la distorsión o no comprensión de individuos o partidos la causante de las malas estrategias o tácticas en el movimiento comunista internacional; tema que abordaremos en futuros documentos.

Shyqri Ballvora como se verá en el documento, se esforzó mucho en leer y recopilar todo tipo de libros, artículos, discursos, de los dirigentes e ideólogos revisionistas que tenían queja sobre la Komintern, pese a ello y como era normal para la época, se notan las limitaciones a la hora de acceder a cierta información y complementar algunos detalles, razón por la que como siempre nos hemos permitidos hacer algunas anotaciones, algunas extensas, para que el lector no pierda detalle sobre cada tema abordado, con el propósito de que no quede duda alguna al respecto de las afirmaciones del albanes.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ ó Descarga en PDF AQUÍ.

[2] Todos los documentos en el Blog de Shyqri Ballvora AQUÍ.

[3] Todos los documentos en PDF editados por «Bitácora (M-L)» en el apartado BIBLIOTECA.

Comunicado: Sobre el cambio de nombre de la plataforma; Equipo de Bitácora (M-L), 2015


«Como sabrá el lector: este blog inició como un blog de tipología personal de Pedro Madrigal Reyes donde se albergaban temas políticos, no políticos, y hasta personales. Con el devenir del tiempo ha ido evolucionando hasta llegar a ser una plataforma ideológica dedicada exclusivamente a lo político y comandado por un órgano ya no individual-personal, sino regido por un colectivo, un «equipo de trabajo» basado en el fin de difundir análisis bajo la doctrina marxista-leninista, a pesar de lo cual se mantuvo el nombre original del mismo. No obstante, y en consecuencia al acuerdo reciente en el interior del «equipo de trabajo», para no dar lugar a dudas, hemos decidido rebautizar el mismo para evitar confusiones personalistas e ideológicas; así, el blog «Bitácora de un Nicaragüense» pasa a llamarse «Bitácora Marxista-Leninista», nombre que paulatinamente iremos sustituyendo en cada uno de nuestros documentos. Ante tal cambio, se hace evidente que se eliminará todo contenido anterior de tipo personal, y todo contenido político que no conjugue con la ideología marxista-leninista. El «equipo de trabajo» no se hace responsable por tanto de las opiniones o trabajos anteriormente emitidas por sus editores y colaboradores fuera de este medio, inclusive cada artículo antiguo previo en este medio será revisado y tendrá una anotación que acredite que es aprobado por la actual línea monolítica, de otra forma el contenido será eliminado en breve para mantener la uniformidad ideológica y no animar a confusión. Esto supone un cambio cualitativo fundamental para el medio y sus propósitos». (Equipo de Bitácora (M-L); Comunicado, 4 de febrero de 2015) 

lunes, 2 de febrero de 2015

La lucha ideológica contra las diversas corrientes burguesas no es una opción; sin el triunfo sobre estas ideologías en el movimiento obrero no hay revolución



«Una de las condiciones imprescindibles de la preparación del proletariado para que conquiste su victoria, es la lucha prolongada, resuelta e implacable contra el oportunismo, el reformismo, el socialchovinismo y contra las influencias y corrientes burguesas de la misma suerte, que son inevitables mientras el proletariado actúe en las condiciones del capitalismo. Sin esta lucha, sin la previa victoria completa sobre el oportunismo en el movimiento obrero, no se puede hablar ni mucho menos de dictadura del proletariado. El bolchevismo no habría derrotado a la burguesía en 1917-1919 si antes de eso, de 1903 a 1917, no hubiera aprendido a derrotar a los mencheviques, es decir, a los oportunistas, reformistas, socialchovinistas y los hubiera expulsado despiadadamente del partido del proletariado vanguardia». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Las elecciones a la Asamblea Constituyente y la dictadura del proletariado, 1919)

domingo, 1 de febrero de 2015

En torno al juicio al cardenal Mindszenty y como tratan los juicios en los países socialistas

József Révai resoondiendo a los ataques de los estadounidenses sobre el juicio

«El juicio, la discusión judicial que ha tenido lugar contra József Mindszenty [1], se ha desarrollado según el modo habitual, respetando severamente el procedimiento judicial habitual y ante el público. Ha sido retransmitido por la radio. Más de una docena de periodistas extranjeros han estado presenten en las discusiones. No es muy honrada la actitud del presidente norteamericano, no es muy honrado hablar de la soga en casa del ahorcado. Un presidente que traiciona sus promesas, no tiene derecho a exigirle nada a nuestro gobierno, un gobierno que siempre ha cumplido aquello que ha prometido ni a decir que no se sienta en su sitio por decisión del pueblo. (Aplausos)

Nosotros medimos con el mismo rasero a los grandes criminales y a los pequeños. Es más, consideramos más grave el crimen de los grandes criminales. 

Camaradas, puedo prometer a todos aquellos a quienes no les gusta que un cardenal sea puesto ante un tribunal civil, que la democracia húngara va a seguir aplicando el principio de que cada persona que viole las leyes de la república, sea jornalero o sea arzobispo, sufrirá el mismo castigo». (József Révai; Discurso contra las acusaciones occidentales del juicio, 1949)

Anotaciones de Bitácora (M-L):

[1] József Mindszenty, famoso cardenal conocido por su acérrimo anticomunismo, llevado a juicio por el poder popular húngaro en 1949 por fraude monetario de moneda extranjera, sucesivas arengas para levantarse contra el régimen socialista atizando la religiosidad de las personas, y conspiración para derribar el régimen socialista en confabulación con los imperialistas estadounidenses y viejos horthystas. Véase la obra de Wilfred G. Burchett: «Las democracias populares» (1951).