«Nuestro Don Quijote en versión argentina y trotskizante no se contenta con recomendarnos autores como Lukács que manchan el nombre del marxismo, sino que directamente se atreve a hablar de los clásicos del marxismo y corregirlos.
A Marx llegaría a tacharlo de desinformado y de poco menos que mercenario, ya que su artículo sobre Bolívar no le es de su agrado por su contenido, algo por otra parte normal para un trotskista simpatizante con el socialismo del siglo XXI donde la figura de Bolívar ocupa una parte central del pensamiento revisionista de esta corriente:
«Marx realiza una evaluación sumamente negativa de Bolívar. No comprende su papel de primer orden en la emancipación continental del colonialismo español ni su proyecto de construir una gran nación latinoamericana. (...) Resulta más que probable que las fuentes historiográficas –férreamente opositoras al líder independentista– que Marx encuentra en el Museo Británico y en consecuencia utiliza tiñan su sesgado análisis. (...) Para justificar la superficialidad o lo erróneo de esos juicios históricos de Marx se ha subrayado que su autor escribió esas líneas sobre Bolívar con extrema rapidez y únicamente con el fin de ganarse el pan». (Néstor Kohan; Del Bolívar de Karl Marx al marxismo bolivariano del siglo XXI; Simón Bolívar y nuestra independencia. Una lectura latinoamericana, 2013)
Está claro que a los trotskistas les gusta enormemente el chisme y la manipulación histórica tanto o más que a las polillas la luz, no pueden resistirse a ello, forma parte de su naturaleza ya que ante el horror que le supone la evidencia histórica tienden a fantasear para poder cuadrar su locura a través de todo tipo de especulaciones, ya que de otra forma su mundo idealista se les vendría abajo.
Pero lejos de lo que dice Kohan, Marx fue muy claro sobre su escrito «Bolívar y Ponte» de 1858, en una carta personal a Engels, reconoce que se ha alejado del tono para una enciclopedia como era el fin de su artículo, pero que no se arrepiente para nada de calificar a Bolívar como hizo allí, es más se mofa de él y le critica nuevamente para desgracia de todos esos bolivarianos marxistas de la actualidad que especulaban si el escrito fue un «error no meditado» o «un escrito forzado por las circunstancias económicas»:
«Charles Dana [coeditor de The New American Cyclopaedia] me pone reparos a causa de un artículo más largo sobre «Bolívar», porque estaría escrito en un partisan style [tono parcial, prejuiciado], y exige mis authorities [autoridades, fuentes] Estas se las puedo proporcionar, naturalmente, aunque la exigencia es extraña. En lo que toca al partisanstyle, ciertamente me he salido algo del tono enciclopédico. Hubiera sido pasarse de la raya querer presentar como Napoleón I al canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque». (Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, 14 de febrero de 1858)


