
«En el anterior capítulo: «Aplicación del internacionalismo proletario y crítica a los partidos hermanos vs reconciliación con los partidos revisionistas del mundo y condescendencia con las desviaciones». Pudimos observar nítidamente como el Partido Comunista de España (marxista-leninista) tuvo varias tiranteces con el Partido Comunista de Alemania/Marxista-Leninista, en especial desde inicios de los años 80.
-El primer tema fue «el PCA/ML permaneció silencioso durante los momentos [sobre todo a partir de 1976-1978] en que el PCE (m-l) libró una dura lucha contra los oportunistas y revisionistas de Jurquet en Francia, Lefevre en Bélgica y Gilbert Etienne en Suiza siendo una lucha por los principios contra el revisionismo contra el revisionismo maoísta y el doctrinarismo, y por el derecho de los marxista-leninistas a unirse». Como el PCE (m-l) comenta en su carta al PCA/ML de 1982.
-El segundo tema, sería respecto a que el PCE (m-l) sobre la cuestión de los frentes, trabajo de masas y posibles alianzas «condenaba rotundamente la unidad de acción bilateral y a nivel máximo con los revisionistas» que el PCA/ML parecía llevar a cabo bajo diversas excusas.
-El tercer tema, sería respecto a las ilusiones que dejaba entrever el PCA/ML en su declaración del Comité Ejecutivo sobre los sucesos en Polonia –«Roter Morgen» nº51 de diciembre de 1981–, sobre el sindicato reaccionario de Solidaridad y la crisis del revisionismo polaco.
-El cuarto tema, sería la negativa del PCA/ML bajo diversos pretextos a participar en la revista conjunta «Teoría y práctica» que vería luz en 1983, la cual el PCE (m-l) había planteado junto con otros partidos para estrechar lazos y que inicialmente el partido alemán había secundado. Así mismo existían otros temas relativos a la coordinación de los partidos internacionales donde el PCE (m-l) señalaba la dejadez del partido alemán en dicha cuestión.
Horst Dieter Koch, que era una de las figuras en plena efervescencia dentro del PCA/ML, sería una de los jefes que más divergencias tendría con los dirigentes del PCE (m-l). En ocasiones parece que Koch contestó a dichas divergencias con respuestas ridículas que no podían sino envenenar las buenas relaciones entre ambos partidos, aunque no hay que menospreciar el seguidismo de otras figuras hacia dicho elemento, así como la falta de capacidad general del partido para responder a las críticas del PCE (m-l). Koch llegaría al punto de contestar a las críticas del PCE (m-l) argumentando que éste, debía prestar más atención a la refutación del revisionismo español:
-El primer tema fue «el PCA/ML permaneció silencioso durante los momentos [sobre todo a partir de 1976-1978] en que el PCE (m-l) libró una dura lucha contra los oportunistas y revisionistas de Jurquet en Francia, Lefevre en Bélgica y Gilbert Etienne en Suiza siendo una lucha por los principios contra el revisionismo contra el revisionismo maoísta y el doctrinarismo, y por el derecho de los marxista-leninistas a unirse». Como el PCE (m-l) comenta en su carta al PCA/ML de 1982.
-El segundo tema, sería respecto a que el PCE (m-l) sobre la cuestión de los frentes, trabajo de masas y posibles alianzas «condenaba rotundamente la unidad de acción bilateral y a nivel máximo con los revisionistas» que el PCA/ML parecía llevar a cabo bajo diversas excusas.
-El tercer tema, sería respecto a las ilusiones que dejaba entrever el PCA/ML en su declaración del Comité Ejecutivo sobre los sucesos en Polonia –«Roter Morgen» nº51 de diciembre de 1981–, sobre el sindicato reaccionario de Solidaridad y la crisis del revisionismo polaco.
-El cuarto tema, sería la negativa del PCA/ML bajo diversos pretextos a participar en la revista conjunta «Teoría y práctica» que vería luz en 1983, la cual el PCE (m-l) había planteado junto con otros partidos para estrechar lazos y que inicialmente el partido alemán había secundado. Así mismo existían otros temas relativos a la coordinación de los partidos internacionales donde el PCE (m-l) señalaba la dejadez del partido alemán en dicha cuestión.
Horst Dieter Koch, que era una de las figuras en plena efervescencia dentro del PCA/ML, sería una de los jefes que más divergencias tendría con los dirigentes del PCE (m-l). En ocasiones parece que Koch contestó a dichas divergencias con respuestas ridículas que no podían sino envenenar las buenas relaciones entre ambos partidos, aunque no hay que menospreciar el seguidismo de otras figuras hacia dicho elemento, así como la falta de capacidad general del partido para responder a las críticas del PCE (m-l). Koch llegaría al punto de contestar a las críticas del PCE (m-l) argumentando que éste, debía prestar más atención a la refutación del revisionismo español:





