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viernes, 14 de julio de 2017

Anexos: Comentarios de diversos camaradas sobre la cuestión de la liquidación del MVTC; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


Las siguientes citas, son una recopilación de muchos de los mensajes, discursos y declaraciones de camaradas que han estado inmersos en la polémica sobre la liquidación del MVTC y su inclusión en la organización ultraoportunista de Bandera Roja. Estos comentarios son necesarios ya que manifiestan el sentir de ex militantes, así como de camaradas del exterior que habían prestado su apoyo al MVTC y que habían cifrado esperanzas en el movimiento.

La opinión del camarada Luis

«Con respecto a la política de alianzas de «encontrarse con la MUD» para hacer un frente antichavista es como venderle el alma al diablo, o peor convertirse en nada, pulverizarse a uno mismo. Ante esta cuestión es lo que le decía a Toro: si lo que se plantea es una «alianza» con un sector de la burguesía o pequeña burguesía, ¿por qué debemos hacerlo a través de un intermediario? ¿Acaso somos incapaces de hacer nada por nosotros mismos, de realizar una labor de agitación y propaganda con nuestras propuestas y mantener así la autonomía sin renunciar a los principios?

En la última reunión que se realizó en marzo o abril –ya no recuerdo– plantee que la creación de un Frente Amplio de darse como bloque crítico a Maduro –en teoría y acción– tenía necesariamente que ir direccionado por nosotros [MVTC], y no nosotros dentro de UPRA [un frente de organizaciones prochavistas] como lo planteaba Toro para «captar a los cuadros más comprometidos dentro de esos partidos y movimientos que integran la UPRA». Él sustentaba que «esos partidos que dicen representar a una gran base», pero nunca han mostrado tal base, los que asisten a las reuniones de la UPRA siempre eran y son los mismos, y hablan en nombre de una «gran» base que jamás hace presencia o firma los documentos y propuestas que llevan los caciques de esos partidos a las reuniones. ¿Qué cuadros se iban a captar?

Lo de Bandera Roja es clientelar, ellos quieren aglomerar votos, para tener fuerza para negociar puestos en los entes del Estado, es lo que hizo el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y han hecho todos esos pequeños partidos de «izquierda» que se definen como «partidos de cuadros», pero cuadros solo para mandar, de control por arriba pero no por abajo, porque no dejan que las masas penetren las estructuras porque como dicen «las masas no están preparadas» pero cuando se ven ahogados por la ley electoral y la posibilidad de desaparecer del ámbito electoral y clientelar, entonces abren sus portones para que entre cualquiera a sus organizaciones, así lo han hecho históricamente.

Bandera Roja se lanzó con la MUD y perdió lo poco que le quedaba de militantes y credibilidad. Ahora simplemente intentan salvarse y para ello se inventan su fantasía y pasado heroico, y así los inocentes u oportunistas pican. Así precisamente nos captó a muchos del MVTC en su día el PCV en 2012, cuando con miras a las elecciones de 2012, ¡donde el PCV alcanzó la histórica cifra de 500 mil votos para no hacer otra cosa que ser la muleta del chavismo!

Luego de las elecciones vinieron los cogollos y caciques de nuevo y empezaron a anular los nuevos colectivos de la JCV que habían nacido al calor de la campaña electoral esto sucedió no solo en nuestro Estado –provincia– sino a nivel nacional, varios compañeros de otras regiones denunciaron estas actitudes de anulación o liquidación de colectivos de la JCV por parte de los CR –comité regionales– y el CEN de la JCV.

Al parecer todos tienen estos vicios del PCV, el colectivo Ilich Ramírez de la JCV donde militaban y eran parte de la dirección Toro y Joey, prácticamente lo liquidaron ellos mismos, todos sus miembros se fueron del colectivo debido a las posturas «autoritarias» de estos compas, algo que denunciaron constantemente los miembros de su colectivo en intentos por salvar la organización.

¿Qué se puede pensar? Que la actitud de los compañeros ha sido siempre la misma: no consultar, pasarle por encima a todo y a todos, y creer que son los santos griales. El colectivo Alberto Lovera donde yo militaba fue disuelto de un golpe por el CR debido a que no apoyamos la intención del secretario de la JCV de anular y liquidar al colectivo Ilich Ramírez por ciertas denuncias contra los compañeros Joey, Toro y otro –que no viene al caso mencionar–, fueron temas incluso muy delicados, pero aun así la postura de los miembros del colectivo no era la de que se tomaran decisiones en base a chismes y acusaciones sin pruebas.

Nuestra postura de resolver el tema dentro de los estatutos de la JCV y con mediación del partido, nos costó la expulsión de la JCV, algo que fue una fortuna para mí. Así que bueno, las posturas liquidadoras aparecen en todos los viejos miembros del PCV y su rama de la JCV, [se basa en]: quien no se someta de forma «disciplinada y obediente» a sus designios «incuestionables» son expulsados, y estos expulsados o retirados tienen la tendencia de crear nuevos partidos y movimientos y seguir reproduciendo las mismas posturas.

Cuando me refiero a la disciplina y obediencia, no es que ellos lo plantean de forma consciente, sino por imposición y no cuestionamiento, y para ello se basan en todo tipo de métodos como los que han vuelto a usar en el MVTC. Creo que me he salvado porque mis pasos por allí fueron muy cortos, y ya venía de sentarme a oír y asistir a reuniones de muchos partidos y dirigencias sindicales, por eso comprendo que la intoxicación ideológica, el balurdismo político, el oportunismo, el clientelismo está esparcido por toda la «izquierda» venezolana, y he allí el fracaso histórico de los mismos».

Luis, ex miembro de MVTC;
Declaración sobre la liquidación del MVT y su integración en Bandera Roja, 2016

La opinión del camarada Mehmet

Camarada turco que proporcionó asistencia y formación teórica-ideológica a los miembros del MVTC y apoyo en las críticas a otras variantes del revisionismo venezolano. Opuesto a la liquidación del MVTC y su integración en Bandera Roja:

«Estoy de acuerdo [con las críticas de Bitácora (M-L)]. Y esta situación demuestra que teníamos razón cuando les criticábamos por leer poco, por falta de seriedad en el estudio del marxismo-leninismo. Tenemos aquí un típico ejemplo del cambio cuantitativo al cambio cualitativo. Error y negligencia, después de un cierto punto se transforma en oportunismo.

Me siento decepcionado. Cuando Cristian, Toro, Joey y otros tuvieron el coraje de criticar a Partido Comunista de Venezuela (PCV), cuando, basando en su propia experiencia y en sus estudios teóricos, desenmascararon ese partido como un partido revisionista me sentí muy bien y porque ocultarlo, un poquito orgulloso ya que había aportado un grano de arena. Finalmente, pensaba, en Venezuela surgía la esperanza de la formación de un verdadero partido comunista. Desde entonces hemos estado en constante contacto con los camaradas. Teníamos un intercambio de ideas muy animados.

Pero ha llegado un tiempo donde ellos ya no podían mantener contacto entre sí. Desconozco los detalles pero cuando les preguntaba que están haciendo me decían que la crisis económica en el país les impedía mucho. Y tenían cierta razón. Pero al final según la información que tengo sus lazos con los trabajadores avanzados eran casi nulos. Tampoco podían escribir como antes. Por lo menos en el caso particular de Cristian, él había dejado de producir. Ha dejado un lado una obra muy importante que estaba escribiendo sobre el desarrollo del capitalismo en Cuba. Tampoco ha hecho ningún estudio económico sobre las relaciones de clase en Venezuela. Durante ese periodo les he criticado por no trabajar entre la clase obrera y dejar a un lado sus estudios teóricos.

Finalmente, hace un mes me han contado sobre la posibilidad de integrar a Bandera Roja. He hecho una serie de críticas a Cristian para impedirlo. Pero ni se digno de responderme.

Cuando ellos publicaron su comunicado donde expresaban su decisión de ser parte de la Bandera Roja junto con otros camaradas de otros países hemos protestado esta decisión y repetimos las críticas que habíamos expresado anteriormente.

lunes, 10 de julio de 2017

Lecciones a extraer por los marxista-leninistas sobre la experiencia del MVTC; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Como hemos repasado todo el proceso de liquidación del MVTC, ahora veamos las lecciones que los lectores marxista-leninistas pueden extraer de esta particular historia:

1) El elemento que ha militado en partidos revisionistas, debe revaluar su pasado para extraer las lecciones y eliminar los defectos que en ellos ha adquirido.

Este es un tema que ya hemos tocado varias veces:

«No estamos diciendo que los elementos que hayan militado parte o gran parte de su vida en organizaciones revisionistas están condenados de por vida. No, el haber mantenido posturas ajenas al marxismo o el haber militado en organizaciones no marxistas es un proceso lógico que puede ocurrir en el desarrollo dialéctico de la vida, formación y maduración de un revolucionario desde sus inicios hasta que toma consciencia real y total de las cosas, y de ello dependen varios factores como el origen social, el contexto cultural del individuo, el ambiente en que se desarrolla, y los rasgos de personalidad que porta, que puede hacer que ese viraje sea más corto o más largo, tenga más ziz zags o menos. Pero tampoco nos equivoquemos, el mero hecho de separarse de un partido revisionista no significa que seas un verdadero marxista-leninista. Tal elemento debe realizar una autocrítica y examinar las razones de su salida; y si es motivada por razones de incompatibilidad ideológica debe preguntarse por qué ha militado entonces en esa organización; en caso de darse cuenta de esa incompatibilidad ideológica tiempo después de entrar a militar en dicho partido revisionista, entonces debe exponer qué es lo que ha llevado a dicho elemento a discrepar de la línea política revisionista de su partido; si finalmente se ha comprendido y expuesto correctamente el carácter revisionista de su vieja organización, debe demostrar en la práctica que no tolerará caer en el mismo lodazal de nuevo; del mismo modo que no debe obsesionarse ni dejarse deslumbrar con las desviaciones y corriente revisionista de su vieja organización, sino también estudiar y comprender el resto de desviaciones y corrientes revisionistas, así como ser consecuentes y exponerlas en igual medida». (Equipo de Bitácora (M-L); El maoísmo solapado de Reconstrucción Comunista (RC) es una negación de las luchas y lecciones de los marxista-leninistas, 2016)

Hasta donde sabemos los miembros del MVTC no han hecho esto ni por asomo. Ejemplo de ello es que no ha aparecido una autocrítica sobre los motivos que les hizo militar en la última organización revisionista de la que provenían la mayoría: el Partido Comunista de Venezuela (PCV). Un ejemplo personal más extremo sería el caso de militantes del MVTC como Cristian, ¡un individuo que en unos tres o cuatro años ha militado en cuatro organizaciones –Marea Socialista, PCV, MVTC y ahora Bandera Roja–! He ahí un ejemplo de quienes a falta de conocimientos tienen ese «culto a la militancia», de aquellos necios que creen de forma equivocada que militar –en cualquier sitio– es «aportar a la revolución», cuando hacen más daño que favor a la revolución militando en estas organizaciones que hacen las veces de «bomberos de la revolución».

2) La organización debe crearse en torno a los principios ideológicos del marxismo-leninismo y sus miembros deben cumplir tal exigencia.

Cualquiera que haya leído a los clásicos del marxismo-leninismo en profundidad sabe que la formación de un partido marxista-leninista, la unidad de éstos, se basa en la unión ideológica de los principios de la doctrina, y que eso incluye demarcar las líneas rojas con otras corrientes y figuras ajenas:

«Para establecer y consolidar el partido, significa que debemos establecer y consolidar la unidad entre todos los socialdemócratas rusos [así se llamaban los marxistas revolucionarios, hasta que tras la Primera Guerra Mundial se autodenominaron comunistas, para diferenciarse de la socialdemocracia de la II Internacional - Anotación de Bitácora (M-L)], y, por las razones indicadas anteriormente, esa unidad no se decreta, no puede llevarse a cabo por ejemplo mediante una reunión de representantes que se comprometen a firmar, sino que debe de ser algo trabajado. En primer lugar, es necesario trabajar por la unidad ideológica sólida que debe sin más dilación eliminar la discordancia y la confusión, que –seamos francos– reina entre los socialdemócratas rusos en la actualidad». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Declaración del Consejo de Redacción de Iskra, 1900)

Y como ya hemos dicho varias veces:

«Entonces esta exigencia no es una aspiración que nace porque nosotros seamos simples tozudos, sino porque responde a la necesidad histórica que tiene cada país de reunir en su organizar a los elementos conscientes más avanzados de la clase obrera, y por tanto a que dominen teóricamente el marxismo para poder así, acceder y conseguir los futuros objetivos fijados dentro de la organización revolucionaria comunista. Y este tipo de organizaciones trabajan por lograr la unidad ideológica entre sus miembros desde un inicio. Cuando Lenin planteaba la discusión para fijar su programa político jamás lo hizo con la idea de unir bajo él y su partido a todas las corrientes reinantes, sino para pulir y demarcar las líneas divisorias entre marxismo por un lado, y revisionismo y reformismo, por el otro. El deseo que nace en una persona o grupo de querer alzar la bandera de la dichosa «unión» con elementos con los que se tiene contradicciones irreconciliables, sólo corresponde a un deseo oportunistas que intenta aglutinar en su seno a aduladores; lo que finalmente, y hablando aquí del caso concreto de un partido, crearía una camarilla. También, podría ocurrir que otros acepten formalmente su programa –o exigencias mínimas–, pero que no se verificara si dicho militante lo cumple, lo que crearía una organización de masas abierto a cualquier elemento dando lugar a mayores contradicciones. En ambos casos expresados de desarrollo oportunista de un partido, la organización debido a su eclecticismo nadará en un mar de contradicciones donde sus miembros no se pondrán de acuerdo tanto en objetivos cercanos como la toma del poder –por la existencia de diferentes órdenes táctico-estratégico para ejecutar la acción, por diferencias en la concepción de las fuerzas motrices o aliados–, como en los objetivos lejanos como la implantación del socialismo –por haber diferentes concepciones de «socialismo» o supuestos medios para llegar a este–. Lo mismo que estamos diciendo para el partido, podría decirse para cualquier tipo de coordinación que pretenda realizarse: de tales intentos saldrían las mismas consecuencias a causa de su eclecticismo ideológico». (Equipo de Bitácora (M-L); Diferencias entre unidad entre marxista-leninistas y la unión ecléctica de pretendidos o simpatizantes de dicha doctrina, 2013)

En el caso del MVTC, lo que a priori parecía el consenso de varios ex militantes de las juventudes de un partido revisionista como el Partido Comunista de Venezuela (PCV) que deseaban crear una organización verdaderamente marxista-leninista, lo cierto es que al final se descubría otra cosa. Primero, como se conoció después, en algunos miembros del MVTC los motivos del distanciamiento de su antiguo partido revisionista el PCV, no eran estrictamente por motivos ideológicos sino más bien de peleas personales y debido a la mala gestión de los colectivos, como fue el caso de Toro y Joey con el colectivo Ilich Ramírez, donde propiciaron toda la pérdida de los militantes a los cuales estaban a cargo por sus prácticas burocráticas. Segundo, los miembros que habían decidido salirse del PCV, jamás dieron una explicación de porqué habían militado allí, porque ya no lo hacían, y qué errores habían cometido y cuales pretendían corregir, no hubo autocrítica, no hubo análisis siendo tan necesario.

Además de esto, a la hora de agrupar a varias personas para conformar el nuevo grupo político del MVTC, tampoco hubo unas exigencias ideológicas, simplemente se dio por hecho que todos eran marxista-leninistas, tampoco hubo después las pertinentes verificaciones ideológicas de que estas premisas se cumplían. Este defecto se debe a la cuestión de que no existían unos estatutos que tipificasen eso, ni unos mecanismos que evaluaran correctamente si se cumplían las exigencias ideológicas. Cualquiera podía pasar por marxista-leninista aquí.

3) No construir el partido marxista-leninista sobre el centralismo democrático, es animar a que la organización sea usurpada por sentimentalistas, oportunistas o provocadores.

¿Cómo podríamos resumir qué es el centralismo democrático como método organizativo en un partido comunista para el lector novel? De tal forma:

«El principio esencial sobre el que se edifica un partido revolucionario, un partido marxista-leninista, es el del centralismo democrático. Centralismo democrático significa: 1) Todos los órganos dirigentes del partido se eligen democráticamente de abajo arriba y no son nombrados o cooptados. 2) Los órganos dirigentes tienen la obligación de rendir cuentas periódicamente de su actividad ante los miembros que los han elegido y de crear todas las posibilidades para que no se obstaculice la participación de estos miembros en los debates y en la adopción de las decisiones. 3) El centralismo exige necesariamente una disciplina férrea, pero consciente, de manera que la minoría se someta a la mayoría. La disciplina férrea implica necesariamente la discusión, la confrontación de opiniones. 4) Las decisiones de los órganos superiores del partido son obligatorias para los órganos inferiores». (Enver Hoxha; Informe presentado ante la Conferencia de activistas del partido de Tirana sobre los análisis y las conclusiones del XIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Albania, 1948)

El no basarse en esto deriva en una organización basada en:

«Reglas y métodos burocráticos y autoritarios que asfixian la democracia interna, que llevan a una supresión de la posibilidad de la expresión de críticas que pongan en duda las actitudes, formas de vida o línea del partido, donde en cambio se cultiva la figura del líder o de la dirección en una suerte de «mesianismo» que a la postre nuclea toda la acción de la organización, algo que se suele sustituir o combinar con un culto a las siglas y a la supuesta historia del partido, con lo que toda puesta en duda de la línea presente o pasado del partido es tipificado de traición. Con un espíritu aislacionista y cantonalista de las células y por la actitud formalista de los actos de la organización donde se aparenta hacer cosas pero todo está decidido de antemano y donde se enuncian buenos propósitos que luego no se cumplen». (Equipo de Bitácora (M-L); El maoísmo solapado de Reconstrucción Comunista (RC) es una negación de las luchas y lecciones de los marxista-leninistas, 2016)

De aquí, como sabemos el MVTC al no instalar desde su inicio un régimen basado en el centralismo democrático no pudo ni podía basarse en un tipo de organización sana y factible que impidiera la infiltración y acción de elementos antimarxistas. De ahí que algunos jefes paralizaran las propuestas de aprobar unos estatutos que tipificasen las normas del centralismo democrático por las que se regirían todos los miembros. Esto llevó a que los miembros pudieran ser cooptados –sin valorar exigencias de clase ni un historial ni habilidades personales de ningún tipo– y crearan un dispositivo que podrían considerarse el embrión de la adoración a una camarilla. Que al no haber un centralismo democrático el trabajo de la organización fuese casual y sin responsabilidades. Que al no haber un trabajo disciplinado y constante no se pudieran dar a conocer ni granjear la confianza de las masas. Que el hecho de que no hubiera un estilo de trabajo basado en la «democracia interna» fuera el origen de que se creara la infame teoría burocrática de «no todo debe consultarse»!

jueves, 6 de julio de 2017

Paralelismos históricos: el MVTC y los socialdemócratas alemanes; los lassalleanos y Bandera Roja; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Históricamente hablando hay multitud de ejemplos de organizaciones que nacen con buenas intenciones y por unas razones u otras acaban siendo una tragicomedia de lo que pretendían ser. Podríamos relatar varios ejemplos comparativos que demostrarían que esto ha pasado, pasa y seguirá pasando, no puede ser de otra forma debido a que las personas se desarrollan en ambientes de presión y corrupción ideológica que les debilita y en consecuencia les es sumamente difícil soportar las demandas que plantea la «causa proletaria», les es más sencillos bajar los brazos y claudicar.

Toda esta historia del MVTC, su inclusión en Bandera Roja, y la polémica surgida con los detractores que se ha ganado a nivel nacional e internacional por este infame acto nos recuerda a la histórica polémica de Marx y Engels respecto a los socialdemócratas alemanes que iban a fusionarse con los lassalleanos. Recuérdese que en aquel entonces los marxistas se consideraban así mismos «socialdemócratas», eso fue así hasta el cisma producido dentro de la II Internacional donde los elementos que revisaban el marxismo para aplicar el reformismo social se quedaron con la denominación de socialdemócratas, y los marxistas que mantenían los principios revolucionarios se quedaron con el nombre de «comunistas». Entiéndase que en esta historia los socialdemócratas eran los marxistas de la época.

La célebre obra: «Crítica al Programa de Gotha» en 1875, y toda la serie de cartas y declaraciones complementarias, Marx y Engels dieron una crítica al proyecto de programa que se iba a aprobar en el Congreso de Gotha en el que iban a fusionarse la lassalleana Asociación General de Trabajadores de Alemania (AGTA) y el marxista Partido Socialdemócrata Obrero de Alemania (PSOA), que daría como tal un nuevo partido: el Partido Socialista Obrero de Alemania. Fue realmente una crítica feroz al oportunismo. Por eso hemos elegido este hecho para realizar la comparativa y ver que durante esta polémica se cumplieron varios hechos que nos recuerdan a lo que hoy en día ha sucedido con los jefes oportunistas del MVTC, que el revisionismo tiene fácil extrapolación incluso pasando siglos:

1) Los jefes lassalleanos del AGTA ante el descrédito de su organización, buscaron alianzas y fusión con otros grupos con el propósito de estrechar lazos con sus líderes más pragmáticos para así salvar la situación de aislamiento en la que se encontraban:

«Que los lassalleanos vinieron porque tuvieron que venir, porque todo su partido se hacía pedazos, porque sus dirigentes eran o bien lumpens o bien burros a los que las masas no querían seguir más, todo esto puede decirse hoy en la escogida forma suave. Naturalmente, su «organización robusta» acabó con una disolución completa. Es, por tanto, ridículo cuando Liebknecht trata de justificar la aceptación en bloque del artículo de fe lassalleano alegando que los lassalleanos han sacrificado su robusta organización. ¡ya no había nada más que sacrificar!». (Friedrich Engels; Carta a August Bebel: Sobre el Programa de Gotha, Londres 18-28 de marzo de 1875)

Bandera Roja buscó ante los malos resultados electorales, los problemas de escisiones y la espantada general de la militancia, una alianza y finalmente la absorción del MVTC. Lo que dicen los cabecillas oportunistas del MVTC de Bandera Roja y la influencia de la misma en la sociedad es mentira, tampoco es verdad que sus líderes fueran reconocidos y humildes marxista-leninistas. En realidad eran viejos oportunistas que por sus errores estaban cerca del colapso organizativo.

2) Los términos y formas en que se iban a unificar lassalleanos y socialdemócratas, significaba la creación de un nuevo partido en el que los últimos renunciarían a gran parte de sus principios en favor de los primeros en un programa conjunto de unificación. Allí se iban a introducir concepciones y demandas lassalleanas como: a) negación del papel auxiliar de la pequeña burguesía respecto al proletariado en la revolución, b) la ley de bronce de los salarios, c) la concepción de «Estado popular libre», d) la «educación igual», e) la «ayuda estatal», f) el silencio sobre la necesidad del internacionalismo proletario. Aceptar esto era algo inadmisible para un marxista de la época que había estado luchando contra tales fórmulas:

«En primer lugar, se acepta la rimbombante, pero históricamente falsa, frase lassalleana: frente a la clase obrera, todas las demás no forman más que una masa reaccionaria. (...) En segundo lugar, se reniega prácticamente por completo, para el presente, del principio de la internacionalidad del movimiento obrero, y esto lo hacen hombres que por espacio de cinco años y en las circunstancias más duras mantuvieron de un modo glorioso este principio. (...) En tercer lugar, nuestra gente se ha dejado imponer la «ley de bronce del salario» lassalleana, basada en un criterio económico completamente anticuado, a saber: que el obrero no recibe, por término medio, más que el mínimo de salario, y esto porque, según la teoría malthusiana de la población, hay siempre obreros de sobra –ésta era la argumentación de Lassalle–. Ahora bien; Marx ha demostrado minuciosamente, en El Capital, que las leyes que regulan el salario son muy complejas, que tan pronto predominan unas como otras, según las circunstancias; que, por tanto, estas leyes no son, en modo alguno, de bronce, sino, por el contrario, muy elásticas, y que el problema no puede resolverse así, en dos palabras, como se imaginaba Lassalle. (...) En cuarto lugar, el programa plantea como única reivindicación social la ayuda estatal lassalleana en su forma más descarada, tal como Lassalle la plagió de Buchez. ¡Y esto, después que Bracke demostró de sobra la inutilidad de esta reivindicación. (...) En el mejor de los casos, la «ayuda estatal», en el sentido lassalleano, no es más que una de tantas medidas para conseguir el objetivo que aquí se define con las torpes palabras de «para preparar el camino a la solución del problema social», ¡como si para nosotros existiese todavía un problema social que estuviese teóricamente sin resolver! Si, por tanto, se dijera: el Partido Obrero Alemán aspira a abolir el trabajo asalariado, y con él las diferencias de clase, implantando la producción cooperativa en la industria y en la agricultura en una escala nacional, y aboga por todas y cada una de las medidas adecuadas a la consecución de este fin, ningún lassalleano tendría nada que objetar contra esto. (...) En quinto lugar, no se dice absolutamente nada de la organización de la clase obrera como tal clase, por medio de los sindicatos. Y éste es un punto muy esencial, pues se trata de la verdadera organización de clase del proletariado, en la que éste ventila sus luchas diarias con el capital, en la que se educa a sí mismo y la que hoy en día no puede ser aplastada ni por la más negra reacción. (...) El Estado popular libre se ha convertido en el Estado libre. (...) Habría que abandonar toda esa charlatanería acerca del Estado. (...) Siendo el Estado una institución meramente transitoria, que se utiliza en la lucha, en la revolución, para someter por la violencia a los adversarios, es puro absurdo hablar de Estado popular libre: mientras el proletariado necesite todavía del Estado no lo necesitará en interés de la libertad, sino para someter a sus adversarios, y tan pronto como pueda hablarse de libertad, el Estado como tal dejará de existir». (Friedrich Engels; Carta a August Bebel; Sobre el Programa de Gotha, Londres, 18-28 de marzo de 1875)

En la cuestión referida al MVTC: tanto militantes como camaradas en el exterior han denunciado que plantear una unificación sin exigir ningún compromiso que respete los principios del marxismo-leninismo no es garantía de nada, es vender los principios del MVTC al primero que pasa, mucho más a un partido como Bandera Roja que lleva desde los 90 haciendo planteamientos puramente revisionistas como la «nueva democracia», «nueva cultura ciudadana», «economía mixta» y otras fórmulas análogas que constan en sus programas.

3) Las formas en que los socialdemócratas dificultaron la crítica a quienes se oponían a aceptar este programa, causó aún más la repulsa de Marx y Engels hacia los líderes socialdemócratas. ¡De hecho los líderes socialdemócratas alemanes ocultaron la Crítica del Programa de Gotha y su contenido no fue conocido abiertamente en Alemania hasta después de la muerte de Marx en 1891!:

«Los jefes de los lassalleanos vinieron porque a ello les obligaron las circunstancias. Y si desde el primer momento se les hubiera hecho saber que no se admitía ningún chalaneo con los principios, habrían tenido que contentarse con un programa de acción o con un plan de organización para la actuación conjunta. En vez de esto, se les consiente que se presenten armados de mandatos, y se reconocen estos mandatos como obligatorios, rindiéndose así a la clemencia o inclemencia de los que necesitaban ayuda. Y para colmo y remate, ellos celebran un Congreso antes del Congreso de conciliación, mientras que el propio Partido reúne el suyo post festum. Es obvio que con esto se ha querido escamotear toda crítica y no permitir que el propio Partido reflexionase. Sabido es que el mero hecho de la unificación satisface de por sí a los obreros, pero se equivoca quien piense que este éxito efímero no ha costado demasiado caro». Por lo demás, aún prescindiendo de la canonización de los artículos de fe lassalleanos, el programa no vale nada». (Karl Marx; Carta de Marx a W. Bracke, Londres, 5 de mayo de 1875)

En definitiva como ha pasado con el MVTC con hechos como las reuniones a espaldas de la militancia, el no informar a la militancia de que se decide en esas reuniones, el cambiar el lugar de reunión, el ni siquiera notificar a los militantes y colectivos internacionales de que se ha formalizado la integración del MVTC en Bandera Roja. Unas y otras estratagemas para eludir la crítica a la unificación, un plan consciente de los jefes oportunistas del MVTC que habían decidido venderse a Bandera Roja.

4) Pese al apoyo constante de Marx y Engels al PSOA desde su nacimiento. La nueva alianza y fusión entre el AGTA y PSOA obligó a Marx y Engels a advertir a los líderes del PSOA que a ellos les era imposible militar en un nuevo partido así e incluso darle un apoyo formal:

«Habría que criticar casi cada palabra de este programa, redactado además sin jugo y sin brío. Hasta tal punto que, caso de ser aprobado, Marx y yo jamás podríamos militar en el nuevo partido erigido sobre esta base y tendríamos que meditar muy seriamente qué actitud habríamos de adoptar frente a el, incluso públicamente». (Friedrich Engels; Carta a August Bebel: Sobre el Programa de Gotha, Londres, 18-28 de marzo de 1875)

Que de formalizarse la celebración del congreso del nuevo partido, Marx y Engels anunciarían su rechazo público a dicho nuevo partido:

«El caso es que, después de celebrado el Congreso de unificación, Engels y yo haremos pública una breve declaración haciendo saber que nos es del todo ajeno dicho programa de principios y que nada tenemos que ver con el». (Karl Marx; Carta de Marx a W. Bracke, Londres, 5 de mayo de 1875)

martes, 16 de mayo de 2017

Una exégesis sobre la deserción del MVTC y su inclusión en Bandera Roja; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Entendemos preciso dejar constancia que todo el apoyo dispensado a MVTC desde Bitácora (M-L) está comprendido en las normas y procedimientos propios del internacionalismo proletario, y siempre en estrecho respeto a las normas marxistas-leninistas que rigen las relaciones camaraderiles entre cualquier tipo de colectivos marxista-leninistas –sean partidos, sindicatos, centros de estudio, clubs, medios de expresión, etc–.  Por cuanto, nuestros análisis y sugerencias al respecto de temas generales y concretos tienen rango de recomendaciones, aun cuando son beligerantes en el marco de las desviaciones teórico-prácticas mostradas por la organización que entendíamos hermana; que por lo demás se ha mostrado renuente a hacer autocrítica, o siquiera a entablar diálogo directo con las organizaciones con que mantenía relaciones. Evidentemente el que estos camaradas no corrijan sus desviaciones supone para nosotros la ruptura directa e inmediata de relaciones que hayamos podido desarrollar en el marco del marxismo-leninismo.

Dicho esto, en adelante haremos un resumen de los acontecimientos que no dejan lugar a dudas de que la forma en que MVTC ha manejado su disolución en Bandera Roja se encuentra en las antípodas de lo que exige el marxismo-leninismo para estos casos –menos tratándose de una unificación con un partido revisionista–, y que a su vez, esta polémica ha servido para evidenciar poco a poco terribles fallos de organización en el MVTC desconocidos para nosotros. Grandes errores que al no haber sido corregidos a tiempo convirtieron a esta organización en nada más que en una promesa que no superó las expectativas fijadas que permitirían su consolidación:

viernes, 5 de mayo de 2017

Las increíbles excusas de algunos para defender el revisionismo de Bandera Roja; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«¿Cuáles han sido las excusas más difundidas entre los seguidores de Bandera Roja –incluyendo ahora a los miembros del MVTC– para defender sus posiciones revisionistas?:

1) Se dice que «no se puede criticar a Gabriel Puerta Aponte porque es un viejo revolucionario que lleva luchando desde los 70 y ha sido partícipe de luchas contra la burguesía y críticas al revisionismo». La existencia de una figura en un periodo más o menos glorioso de un partido no le exenta para nada de las pasadas ni de las presentes desviaciones políticas. Si siguiéramos esa máxima tan estúpida, no podríamos criticar a Jruschov por haber militado en el Partido Comunista de la Unión Soviética durante los años 30 y por haber criticado al trotskismo que él mismo luego revelaría, ni a Ramiz Alia por haber militado en el Partido del Trabajo de Albania de los 70 y haber criticado el titoismo que el mismo revelaría, a Joao Amazonas militando en el Partido Comunista Brasileño criticando al maoísmo en los 80 que el mismo tiempo después revelaría, o a Raúl Marco militando en el Partido Comunista de España (marxista-leninista) criticando el revisionismo cubano durante los 70 que el mismo luego apoyaría, y así un sucesivo etcétera de ejemplos. Así pues, aunque Gabriel Puerta Aponte haya sido autor o coautor de artículos, tesis, programas del partido que estaban dentro de los marcos del marxismo-leninismo –bien por convicción o por oportunismo– y más allá de sus méritos en el pasado en algunas posturas correctas del partido, eso no le exime de la responsabilidad de haberse desviado personalmente, y como Secretario General haber llevado al partido al desfiladero del revisionismo en las últimas décadas.

2) Otros defensores de la línea ultraoportunista de Bandera Roja, dan el beneplácito a sus alianzas pese al carácter de sus partidos bajo la excusa de que: «La grave crisis económica del país imponen en Venezuela la exigencia de un cambio de gobierno inmediato para que se dé satisfacción a las demandas de las clases trabajadoras». Ante la crisis la pregunta que debe hacerse es: ¿echar a Maduro para que entre en el gobierno quién, Bandera Roja? No, eso no es posible porque no tiene la más mínima influencia electoral ni tampoco en la MUD, ¿para en todo caso que Bandera Roja entre al gobierno en coalición con otros partidos de la MUD que hegemonizaran ese gobierno o para que simplemente Bandera Roja facilite un gobierno de la MUD que eche a Maduro? Vale. ¿Y es que acaso el chavismo o los partidos anteriores al chavismo herederos del puntofijismo han solucionado alguna vez los problemas de seguridad, desempleo, dependencia económica del exterior, rentismo petrolero, inflación? ¿No verdad? ¿Entonces qué sentido tiene haber dado apoyo a candidatos presidenciales como Cárdenas, Capriles y demás politicastros burgueses? ¿Qué sentido tiene seguir buscando una unidad a toda costa con estos partidos antiobreros conocidos por sus políticas antipopulares? Bandera Roja lejos de dar una salida revolucionaria a la crisis, y poner sus iniciativas y popularizarlas, se dedica a ir a la zaga de los acontecimientos, con proclamas reformistas, buscando alianzas con bloques burgueses, lo que le hace perder con ese cortoplacismo-oportunismo dosis agigantadas de credibilidad, hegemonía, independencia e influencia.

3) En la línea del V° Congreso de Bandera Roja (BR) de 2012 no hay una sola alusión a la cuestión de la dictadura del proletariado, ni explican cómo se va a materializar ese «nuevo poder» –desde luego no hay mención a un sistema soviético como tal–, lejos de eso, hay conceptos como «nueva democracia participativa», «economía mixta», cultura ciudadana» que denotan que su visión de las cosas está dentro de los límites de la democracia burguesa, el capitalismo y la cultura aburguesada. En los congresos anteriores Bandera Roja seguro que tenía la decencia de al menos teóricamente mencionar principios y fines marxista-leninistas, pero al menos ahora han pasado a negar u ocultar esos términos, medios y fines marxista-leninistas. Algunos de los defensores de Bandera Roja argumentan: «La línea del Vº Congreso no plantea todas nociones, medios o metas pertinentes porque es un programa mínimo». Primero, lo cierto es que para que el «programa mínimo» se realice y se pueda llegar al «programa máximo» debe haber una línea dialéctica que asegure esa conexión –como la solución revolucionaria, y no reformista de una etapa a otra en interés del proletariado, el aseguramiento de la hegemonía del proletariado en la etapa que sea, la independencia e iniciativa del partido del proletariado en las alianzas y frentes, la crítica de los jefes oportunistas en las alianzas, y otras cuestiones–; en cambio las propuestas del «programa mínimo» de Bandera Roja rechaza esa unión y les relega a ser el furgón de cola de una sección de la burguesía bajo la promesa de la extensión de los derechos y libertades de la democracia burguesa, la mayor eficiencia productiva de la economía mixta y una nueva cultura que en que el sello de clase no es diferente a la anterior. Segundo, por ser un «programa mínimo» tampoco se debería dejar de recordar y popularizar los fines del «programa máximo» para que se entienda porqué se lucha. Tercero, por último todo esto no excusa que la línea del congreso esté llena de nociones reformistas sin un análisis de clase, el marxista-leninista por ser un programa mínimo no habla como Bernstein, Kautsky, Browder o Carrillo, si habla de esa forma es porque su visión de las cosas es antimarxista. La realidad, duela a quién duela, es que Bandera Roja son como los eurocomunistas, poco a poco han ido renunciando no sólo a la práctica sino también a la teoría de la revolución.

4) Otros aluden al hecho ya mencionado durante el documento, de que «Bandera Roja es de los partidos políticos que siempre han evidenciado el fraude de Chávez y el socialismo del siglo XXI como falso socialismo e incluso fue expulsado de la CIPOML debido a dicha postura». Primero, que se critique al «socialismo del siglo XXI» no es sinónimo de ser un partido marxista-leninista, en Grecia Nueva Democracia o los revisionistas del KKE critican a SYRIZA, en España el Partido Popular o Ciudadanos critican a Podemos, eso no significa que estos partidos sean revolucionarios ni marxista-leninistas por criticar a las expresiones del «socialismo del siglo XXI». Es menester verificar si la propia crítica se realiza desde lineamientos marxista-leninistas, Bandera Roja en los primeros años si intentaba utilizar un lenguaje más relacionado con las nociones marxista-leninistas para explicar el fenómeno del chavismo aunque no acertaba a explicar por completo su fisonomía. Actualmente se ha alejado de toda posibilidad de explicar su carácter, de analizar sus características y de anticipar sus movimientos, y ni siquiera intenta mantener un lenguaje marxista, recurre a las descalificaciones del resto de grupos de la oposición neoliberal y a nociones burguesas para describir el chavismo: que hable del régimen como «dictadura» a secas, «dictadura madurista», «régimen totalitario», «régimen antidemocrático», de ahí que sean incapaces de trazar cualquier mínimo análisis serio y una estrategia coherente. Por otro lado, en el tema de la CIPOML ya ha quedado claro que Bandera Roja no tuvo contradicciones de principios marxista-leninistas y principios revisionistas, sino que fueron contradicciones de tipo interrevisionistas. Prueba de ello es que nunca denunció el silencio y abandono del legado de Enver Hoxha por dicho organismo en su fundación, tampoco denunció las evidentes muestras de formalismo a la hora de enunciar unos principios que en la praxis no se cumplían, o del liberalismo imperante que hacía a cada partido apoyar a diferentes ramas del revisionismo internacional». (Equipo de Bitácora (M-L); Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja, 1 de enero de 2017) 

Las propuestas políticas de Bandera Roja en 2016; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Recientemente, en el Pleno del Comité Central de noviembre de 2016, la fracción de Gabriel Puerta Aponte que dirige los restos de Bandera Roja dispuesto un discurso programático que vuelven a evidenciar su rancio ultraoportunismo, un pensamiento reaccionario que se muestra abiertamente:

1) Sobre la articulación de fuerzas para una nueva democracia:

«La articulación de fuerzas ha de establecerse no sólo en cuanto a las luchas inmediatas, a las circunstancias políticas y a la salida revolucionaria, sino, además, en relación con un programa alternativo, es así que el Programa de Reconstrucción Nacional (PRN) es un instrumento que cobra importancia por los elementos estructurales que contiene y sobre su base es factible lograr y establecer alianzas con amplios y diversos sectores de la sociedad venezolana. Se trata, entonces, del acoplamiento y enlace de las luchas en todos los terrenos, de establecer coordinaciones y unificar a sectores de los de arriba, comprometidos con una idea nacional, así como a los sectores populares en torno a un programa mínimo, que apunta hacia una nueva democracia y nuevas políticas económicas y sociales». (Bandera Roja; Reunión plenaria del Comité Central, 12 y 13 de noviembre de 2016)

2) Los sectores clasistas a los que Bandera Roja hace alusión y que dan pie a unirse al programa y la alianza serían los siguientes:

«El programa permite la vinculación, en todos los regionales e instancias organizativas del partido, con gremios de trabajadores, así como con los frentes sociales, sectores empresariales y organizaciones políticas. La pertinencia del programa permite articular tanto a sectores pequeño-burgueses, como intelectuales, a representantes de la burguesía y a la clase obrera, en torno a sus elementos programáticos. Se trata de unir diversos sectores sociales para alcanzar un objetivo, el cual se condensa en la propuesta de una nueva democracia, así como aprovechar las reagrupaciones en torno a objetivos específicos. El programa comprende la construcción de un poder alternativo, el eje de una nueva democracia fundamentada en el desarrollo de un movimiento asambleístico como poder de base, es decir, la promoción de asambleas como espacio de dirección política, de decisiones y ejecución. En consecuencia, es fundamental que en las asambleas populares se debatan, junto a los elementos de la plataforma de luchas, los temas que recoge el programa y sus determinaciones; las condiciones para una revolución industrial, exaltando la preponderancia de la producción nacional en términos de empleo, de satisfacción del mercado interno, de la reducción de las importaciones a su mínima expresión, de la configuración de una burguesía nacional, con condiciones para una nueva política económica, bancaria e impositiva». (Bandera Roja; Reunión plenaria del Comité Central, 12 y 13 de noviembre de 2016)

Es decir, entre todo este batiburrillo de buenas intenciones destacan: la unión entre empresarios y trabajadores, vuelta a la demagogia sobre el uso de las asambleas como un «cambio positivo» a más democracia y la propuesta de una mayor extensión económica de la burguesía nacional «para bien del país».

3) ¿Se descarta a los partidos de la MUD de esta alianza? No:

«En cuanto a la unidad, la MUD y las alianzas con los diversos factores políticos, sociales y gremiales, la complejidad de la situación y las situaciones en pleno desarrollo exigen la flexibilización y el mantenimiento de los análisis centrados en los elementos concretos que al respecto se presenten». (Bandera Roja; Reunión plenaria del Comité Central, 12 y 13 de noviembre de 2016)

Es decir que la salida de la MUD en 2014 no ha servido para nada, ya que sigue albergando ilusiones de poder unirse a sus líderes y partidos.

Un resumen de las tácticas y declaraciones políticas de Bandera Roja de 2010 a 2016; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Aquí daremos un repaso a las declaraciones de Bandera Roja (BR) desde 2010 a 2016, esto incluye un análisis de las dos organizaciones partidarias que reclaman las siglas de Bandera Roja: la fracción de Eder Puerta Ponte y Pedro Veliz frente a la de Carlos Hermoso y Gabriel Puerta Aponte. Un ejercicio básicamente didáctico para que el lector vea que no se diferencian en nada, además el lector podrá identificar en estas declaraciones las consignas y programas típicos de la actual «izquierda domesticada» latinoamericana:

1) La unión con la Mesa de Unidad Popular (MUP) –frente de partidos y asociaciones de la derecha antichavista proestadounidense–, una alianza y programa parlamentario y extraparlamentario:

«–¿Para usted cuáles son las principales fortalezas de la Mesa de la Unidad Democrática?

–La principal fortaleza hasta ahora es el pluralismo, es la integración de esa diversidad ideológica, política, social, que en definitiva viene a representar la posibilidad de reunificar la familia venezolana, de liberarla de toda esa carga de odio y atrincheramiento, dentro de la división que se ha llevado en los últimos tiempos. (...)

–¿La mesa es un acuerdo momentáneo o sobrevive a las elecciones?

–Esperamos que sea un acuerdo que trascienda del hecho electoral, que todo el compromiso social, de cambio y transformación. La Mesa de la Unidad Democrática es un compromiso que va más allá de lo electoral. Pero esta trascendencia se lograra en la medida que se logre un éxito en estas elecciones parlamentarias y se consolide una conciencia y un programa que genere entusiasmo y esperanza en los venezolanos». (Entrevista al secretario general de Bandera Roja: Gabriel Puerta Aponte, 10 de abril de 2010)

Esta táctica es la misma que empleó el Partido Comunista Argentino (PCA) del renegado Víctor Codovilla cuando se quejaba de los males del gobierno de Perón y de él –con razón– pero en lugar de mantener una posición independiente acabó haciendo seguidismo y participando en las coaliciones electorales de los viejos partidos derechistas de la burguesía argentina proestadounidense, ¡esto con posterioridad, es lo que llevó al PCA a apoyar la dictadura militar de Videla en 1976! Esta táctica ultraoportunista se ha podido observar en España en partidos maoístas como la Unificación Comunista de España (UCE), que bajo la máxima de «acabar con el bipartidismo PSOE-PP», alegando que estaban destrozando la nación, que estaba destrozando el nivel de vida de los trabajadores, que habían establecido la corrupción como norma de gobernabilidad» –con razón–, terminaron tejiendo alianzas electorales con grupos neoliberales, filofascistas, chovinistas y retrógrados como UP&D  y grupos abiertamente fascistas como Falange Española de las JONS. El mismo fenómeno se pudo observar en Nicaragua cuando los browderistas-jruschovistas del Partido Comunista de Nicaragua y su escisión: el Partido Socialista de Nicaragua, tomaron parte de la UNO, una coalición de partidos liberales, neoliberales, conservadores, neoconservadores y socialcristianos financiados directamente por el Departamento de Estado Estadounidense, cuyo único propósito era arrebatar el poder al FSLN para administrar el Estado Nicaragüense acorde a los intereses de otro sector de la burguesía. Esta alianza se tejió precisamente en un momento de horas bajas PCN y el PSN como medida desesperada para recobrar la influencia política.

2) Capriles y otras figuras de la derecha venezolana: ejemplos de demócratas y alternativas para el pueblo:

«Entrevistador: ¿Representa Capriles una alternativa distinta?

Gabriel. P. A.: Sin duda. Porque tiene un compromiso en dirección al progreso y ha ofertado un gobierno de unidad nacional, plural, donde cabemos todos, cesar esa siembra de odio, la generación de conflictos, de peleas inútiles y sin sentido. Mientras se dan esas peleaderas estériles vemos los problemas agravados. (Entrevista a Gabriel Puerta Aponte, 1 de junio de 2012)

No podemos imaginar declaraciones más ignominiosas para los trabajadores venezolanos que estas, al igual que no podemos describir el daño causado por este publicista de los políticos de la burguesía. Que los supuestos marxista-leninistas anden promoviendo al candidato de los Estados Unidos, al heredero del puntofijismo, y lo presenten como una alternativa favorable para los intereses de los trabajadores es terriblemente ridículo. Nos reiríamos si no fuese una sería pues es un partido que al fin y al cabo está ahí para engañar a los trabajadores y traficar con sus intereses.

3) De la mano de la MUD para un nuevo gobierno:

«Llamamos a la MUD y a los partidos que hace vida en la MUD para sentarnos todos, para entablar un gran diálogo nacional que pueda permitir un cambio de gobierno». (Eder Puerta Ponte; Declaraciones en Venevisión, 21 de junio de 2016)

Otro ejemplo:

«Cualquiera nueva alternativa debe sumar a los partidos minoritarios que están dentro y fuera de la MUD». (Pedro García; Sun Tzu o el arte de unir para derrotar la dictadura, 23 de diciembre de 2016)

Es decir, se sigue persiguiendo el objetivo de buscar en la MUD, en sus partidos y sus líderes, alianzas para derrocar al chavismo en el poder. E incluso, como se ve aquí y se ve en otras publicaciones, se alude a no criticar la ideología de estos partidos sino a centrarse en la «unidad» con ellos para combatir contra el gobierno. Esto no solo evidencia una falta de claridad de quienes son los amigos y los enemigos del pueblo venezolano, sino una falta de principios en las políticas de alianzas y frentes.

4) El fin de las ideologías, la Iglesia y los empresarios como aliados del «proceso»:

«Se requiere hacer a un lado la ideologización que tanto daño ha hecho, al igual que la polarización. Que impulse el diálogo, una salida consensuada y una estructura que vaya con sectores sociales en aras de salvar al país, empresarios, iglesias y factores que tengan voluntad de salida a la crisis». (Bandera Roja; Urge un nuevo gobierno que sea de verdadera unidad nacional, 26 de mayo de 2016)

¡Bravo! Nada que envidiar al propio chavismo: se decreta el fin de las ideologías, y que los trabajadores de la mano con los empresarios y la iglesia la nación prosperará al fin en paz. Es decir se recurre como dijo Lenin a la táctica preferida de la burguesía: que la fuerza motriz del progreso de la sociedad es la solidaridad de todos los elementos de la sociedad que comprenden el carácter imperfecto de tal o cual institución que no les permite realizar esos intereses conjuntos de todos los ciudadanos de la nación. Esta es la máxima burguesa por antonomasia que busca evadir al proletariado de su táctica: la lucha de clases, el único motor que lleva adelante el progreso en la sociedad cuando la burguesía, su sistema político-económico-cultural está desfasado, no logra dar respuesta a los problemas de sus integrantes y encima retrasa el avance de la humanidad; con esta máxima se pretende pues apartar al proletariado de su responsabilidad histórica.

5) Todas las clases, todos los partidos, todos los frentes, desde los neoliberales hasta los «socialistas del siglo XXI» en lucha por la paz y la democracia:

«El dirigente nacional resaltó que, para impulsar el cambio real, se requiere de la participación de todos los sectores, bien sea MUD o PSUV, además de todas las organizaciones o gremios. Con esto, señaló que se debe romper con la polarización en la que está sumergido el país y destacó que en las pasadas elecciones a diputados, los venezolanos demostraron que desean un cambio en paz y democracia». (Bandera Roja; Urge un nuevo gobierno que sea de verdadera unidad nacional, 26 de mayo de 2016)

Pues nada, ya ha leído el lector: pacto y «compromiso histórico» de Berlinguer, tanto con partidos de derecha como de presunta «izquierda».

6) Chavismo, MUD y Bandera Roja; aquí caben todos para «salvar a la nación»:

«Aquí cabemos todos, aquí cabe el chavismo, cabe la MUD, en esta fuerza unitaria, porque necesitamos sentarnos todos, aquí ninguno por sí solo tiene la posibilidad de salvar este país, lo salvaremos si todos los venezolanos remanamos en la misma dirección con un mismo objetivo que es salvar a Venezuela, sacarla de esta profunda crisis». (Bandera Roja; Urge un nuevo gobierno que sea de verdadera unidad nacional, 26 de mayo de 2016)

Veamos otro ejemplo deleznable:

«Los que queremos salir de este desastre somos mucha gente: socialdemócratas, socialcristianos, derechistas, izquierdistas, socialistas, comunistas, capitalistas, de todas las creencias religiosas, inclusive hasta gente de pensamiento fascista. El quid de una estrategia y una táctica victoriosas está en unir a esta diversidad». (Pedro García; Sun Tzu o el arte de unir para derrotar la dictadura, 2013)

Con la unión multiclasista en aras de la nación solo se consigue –en realidad de los intereses de una u otra capa de la burguesía– el statu quo de las relaciones de producción y por tanto la perpetuación del sistema actual bajo otros burgueses en un llamado gobierno de salvación que no resolverá  los problemas de desempleo, inflación, inseguridad, dependencia económica, deuda, etc., no lo consiguió en el pasado ni el chavismo ni los gobiernos de Acción Democrática o COPEI y no lo harán en un futuro sus sucesores porque representan el capitalismo en una u otra variante.

7) Prioridad de cambio de gobierno, política de frente donde ningún partido debe «hegemonizar» la «nueva democracia» –véase cómo recuperan la vieja terminología maoísta–:

«Ya despuntan los albores del cambio en el país, y es tarea de las fuerzas del cambio dejar a un lado cuestiones subalternas, como las adelantadas candidaturas presidenciales y el afán de hegemonizar, para dar realce a la Unidad Nacional que deberá impulsar un programa de Reconstrucción Nacional en favor del pueblo, el desarrollo, el progreso y de una nueva democracia». (Bandera Roja; La prioridad es el Cambio: presión popular para cambiar al Gobierno, 5 de octubre de 2016)

En teoría Bandera Roja había abandonado el maoísmo hace mucho tiempo, pero en cambio mirad como aquí avivan los principios del «Pensamiento Mao Zedong» de que «ninguna clase, ni ningún partido debe hegemonizar la revolución», típicos de la «nueva democracia» maoísta.

8) Democracia «participativa»:

«Construcción de una democracia de nuevo tipo, dándole un carácter verdaderamente participativo, donde el pueblo a través de múltiples formas de organización participe en los más importantes asuntos del país». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

¿Podemos? ¿SYRIZA? ¿«Socialismo del siglo XXI» ha dicho usted? En Europa como en Latinoamérica, estamos avisados de los encantadores de serpientes que hablan de la «democracia participativa» –o insértese al lado de democracia la bonita palabra que se imagine–. Estamos cansados de que no expliquen cómo se va a llevar a cabo eso, o de que cuando expliquen nos demos cuenta que ese nuevo concepto de democracia es el mismo que el actual: un sistema parlamentario burgués. Como veremos en este caso, Bandera Roja recurre a las asambleas enunciadas en la Constitución 1999 –que no tiene ningún poder real para las masas trabajadoras debido a las funciones que cumplen y a la separación de poderes típica de las democracias burguesas–.

9) Sector «público eficiente» –bajo las leyes de producción capitalistas–:

«Reordenamiento del aparato estatal para deslastrarlo del burocratismo y hacerlo más eficiente en la prestación de los servicios básicos, y en la administración de la empresa pública». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Reivindicación del programa del Partido Popular (PP) en España, y creemos que de cualquier partido burgués que haga demagogia con la «función colectiva», sector estatal, que en la democracia burguesa resulta imposible pues opera bajo las leyes de producción capitalistas.

10) Revolución «pacífica» por la «vía constitucional»:

«Para Puerta la labor de la oposición es buscar la solución pacífica, sin embargo considera que es necesaria la presión popular. «Más contenido, más objetivos que instrumentos. Sin calle ningún instrumento tendrá éxito», enfatizó. En relación a la crisis termoeléctrica que atraviesa el país, señaló que si bien el gobierno ha aplicado medidas, estas son mínimas en comparación a la magnitud del problema. «El gobierno ha sido alertado de la crisis (…) No puede ser que un país con las mayores reservas petroleras, no tenga el sistema termoeléctrico en su capacidad», expresó. Para el partido Bandera Roja es «imprescindible» un cambio de gobierno por vías constitucionales. Proponen un programa de reconstrucción nacional, así como forjar la producción de bienes y servicios». (Bandera Roja; Gabriel Puerta: Sin calle ningún instrumento tendrá éxito para lograr el cambio. Es necesaria la presión popular, 4 de mayo de 2016)

Contrasta bastante que en los epítetos de Bandera Roja se utilicen términos como «dictadura madurista», de «aplastamiento de los derechos democráticos», se apueste por una alianza con los sectores más retrógrados de la oposición antichavista, se pida sacar a Maduro del poder a más no tardar porque «está destruyendo el país», pero luego se diga que esta salida del poder debe ser por la «vía constitucional por el bien de la nación». Parecen haber olvidado de paso los propios escritos de Bandera Roja sobre la toma de poder de los años 70 en los que se expresaba correctamente que la burguesía no entregará el poder, que no se debe fiar uno ni del aventurismo ni del electoralismo. Así pues Bandera Roja se retrotrae al kautskismo que no niega que el Estado es el órgano de dominación de una clase social, ni que las contradicciones de clase sean insalvables, pero niega la necesidad revolucionaria del proletariado y demás clases trabajadoras, de una revolución violenta para derribar a la clase social dominante: la burguesía.

11) La búsqueda de la generación de la «nueva cultura ciudadana»:

«Generación de una nueva cultura ciudadana y una nueva moral, que rompa con el servilismo y la mentalidad neocolonial; que exalte el patriotismo y la solidaridad, y la honradez en la administración de los bienes públicos, la disposición al trabajo y la creatividad en función social; que condene el vicio, el despilfarro y el afán especulativo». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Reivindicación de... bueno, hasta de los neoliberales en Latinoamérica y Europa para ocultar como dan uso a la superestructura y en ella la cultura bajo la forma que sea pero con el mismo contenido y fin: crear una mentalidad y costumbres que permita seguir perpetuando la base económica de la burguesía, es decir el modo de explotación asalariado que asegura sus riquezas y su poder político.

12) La «democracia socialista» en alianza con la burguesía:

«Las condiciones de la formación social en nuestro país –en cuanto a estructura económica y naturaleza del Estado– no han variado en lo fundamental, y por ello ratificamos el carácter de la revolución venezolana: nuestro objetivo estratégico es la instauración de la democracia socialista, que en su primera etapa de democracia popular resumirá la alianza entre clases diversas –desde el proletariado hasta sectores burgueses, pasando por una amplia gama de sectores medios– y llevará a cabo de manera simultánea tareas democráticas, patrióticas y socialista». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Brillante vuelta al maoísmo.

13) Adulaciones al maoísmo en su prensa:

«En la era maoísta, socialista, los trabajadores chinos disfrutaron de un nivel de poder de clase y dignidad inimaginable por un trabajador promedio en un estado capitalista –sobre todo en el contexto de periféricos y semiperiféricos–. Sin embargo, la clase obrera china era joven y sin experiencia política. Después de la muerte de Mao, la clase trabajadora se quedó sin liderazgo político y sufrió una derrota catastrófica con la privatización masiva en la década de 1990». (Monthly Review; El ascenso de la clase obrera y el futuro de la revolución de China, Publicado por Bandera Roja el 12 de enero de 2012)

Este artículo que puede ser visto en su prensa, demuestra que la vuelta a los términos maoístas y las loas al periodo maoísta en China no son casuales, corresponde a una simpatía a sus postulados. De ahí que nos preguntemos ¿Abandonaron en algún momento sus posturas ligadas al «revisionismo chino» o solo las ocultaron por cuestiones del momento?

14) La mágica «restauración del capitalismo» en países donde nunca hubo socialismo como China, Cuba, Vietnam y Corea:

«Las contradicciones fundamentales en que se debate el mundo contemporáneo siguen siendo las mismas que Lenin definió a comienzos del siglo XX, a excepción de la contradicción entre el capitalismo y el socialismo, la cual ha desaparecido a raíz del proceso de restauración capitalista en los países otrora socialistas –URSS, Europa Oriental, China, Albania, Cuba, Vietnam, Corea, y otros–». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Se nota aquí que los jefazos de Bandera Roja carecen de los más mínimos conocimientos sobre los procesos de aquellos países, que carecen de un calibrado conocimiento marxista-leninista. ¿Cuando hubo socialismo en la China de Mao: antes o después de las tesis y práctica de promoción abierta de la burguesía nacional en lo político y económico? ¿En Corea cuando: antes o después de la oficialización de esa variante revisionista del Juche o antes de agrandar su deuda con Rusia y China? ¿En Vietnam antes o después de que dejaran el maoísmo para oficializar el leduanismo y se abrieran al FMI? ¿Y en Cuba cuando: antes o después de que Fidel se adhiriera a las tesis de los revisionistas soviéticos o cuando convirtió a su país en el destino hotelero preferidos de los ricachones y del capital extranjero occidental? Por favor, es vergonzante que el partido que presume ser la pretendida vanguardia del proletariado venezolano nos venga a repetir los mismos mitos revisionistas». (Equipo de Bitácora (M-L); Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja, 1 de enero de 2017) 

martes, 18 de abril de 2017

[Bandera Roja] La salida de la MUD y de la CIPOML; sus causas reales; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«1) Si miramos las causas de la expulsión de Bandera Roja (BR) de la CIPOML, la polémica versa entre un partido que se coloca en un espectro de alianzas con la más negra reacción del país, los partidos herederos del puntofijismo y los líderes apoyados y financiados por el imperialismo estadounidense, y de otro lado, un grupo de partidos de una internacional que apoya a los regímenes revisionistas y a sus corrientes por todo el mundo, en el caso concreto el «socialismo del siglo XXI» con especial énfasis a diferencia de otros como Ecuador. Esto no podía sino crear tensiones internas entre la CIPOML y una de sus secciones en Venezuela: Bandera Roja, que se saldó con la expulsión de este partido al ser de nula influencia y ser el único partido de la internacional que se oponía a apoyar al chavismo –aprovechando que además se aliaba con los partidos tradicionales de derecha y proestadounidenses–:

«Esta declaración es una clara condena de las posiciones y de las prácticas de Bandera Roja, por parte de los partidos y organizaciones de la Conferencia. Es una exposición argumentada de las posiciones marxista leninistas frente al desarrollo de la lucha de clases en Venezuela y expresa los intereses de la clase obrera y del pueblo de ese país. Es la posición de los verdaderos partidos marxista leninistas. (...) En América Latina en varios países los imperialistas yanquis han instalado bases militares y promueve crímenes, bandas fascistas y todo tipo de acciones para desestabilizar a Cuba y al gobierno de Hugo Chávez en Venezuela y reprimir a los luchadores por la soberanía y la revolución. (CIPOML; Carta a la dirección del Partido Bandera Roja de Venezuela, 2004)

La CIPOML diría de Chávez que:

«Se ha ganado un puesto entre los luchadores sociales y los revolucionarios, entre los trabajadores y los pueblos de América Latina y de otros continentes; se destaca como un luchador, como un patriota decidido, como un antiimperialista consecuente». (CIPOML; Declaración de la CIPOML por la muerte de Hugo Chávez, marzo 7 de 2013)

Estupideces similares hemos visto recientemente con la muerte de Fidel Castro, calificado por los pseudomarxistas de «antiimperialista», el poliagente del imperialismo que se vendía al mejor postor dependiendo del momento y la pose a mantener –le daba igual imperialistas estadounidenses, soviéticos, chinos, rusos, que español–. En el caso de Hugo Chávez, sabemos que suena a broma de mal gusto calificar de antiimperialista a un hombre de verborrea antiimperialista que jamás dio pasos para acabar con la dependencia y deuda económica de Venezuela respecto a los imperialismo, y en especial de Estados Unidos, calificar de antiimperialista al amigo del imperialismo ruso, del socialimperialismo chino, del régimen de los Ayatolas, de los líderes nacionalistas de los regímenes neocoloniales «no alineados», de antiimperialista al «compadre» de Correa, Ortega, Morales, Mújica, Kirchner y demás sirvientes de las multinacionales, es solo un chiste del revisionismo. Aunque sabemos que asusta que los pretendidos cuadros más ilustrados del proletariado internacional califiquen de esa forma al falso antiimperialismo del «socialismo del siglo XXI», y que el tema dé para varios documentos, sigamos con la cuestión de la polémica Bandera Roja-CIPOML.

viernes, 14 de abril de 2017

[Bandera Roja] Nuevas tácticas de alianza con los partidos del puntofijismo, el recrudecimiento de las luchas fraccionales y el interesado ocultamiento de la historia; Equipo de Bitácora (M-), 2017


«A partir de principios del nuevo milenio, Bandera Roja toma una posición ultraoportunista respecto al régimen chavista que le hará famoso incluso fuera de su país: aliarse con la vieja ristra de partidos de Acción Democrática/COPEI o herederos:

«En las llamadas mega elecciones para el año 2000 ya el Movimiento Democrático Popular (MDP) desaparece y Bandera Roja (BR) aparece con su tarjeta electoral y apoya la candidatura de Arias Cárdenas a la presidencia de la república. (...) En las elecciones parlamentarias de 2011 participa en alianza con otras organizaciones. Para el 12 de febrero del 2012 se realizan las primarias y Bandera Roja (BR) apoya a Pablo Pérez como candidato a la presidencia de la república. En las elección para presidente del domingo 7 de octubre 2012. Bandera Roja apoyo a Capriles Radonski y fue uno de los pocos partidos de la oposición que no saco su tarjeta y mando a votar por la tarjeta de la unidad MUD –Mesa de Unidad Popular: Anotación de Bitácora (M-L)–. Las elecciones regionales hechas el día 16 de diciembre del 2012 para elegir a los gobernadores y diputados a los consejos legislativos de cada estado Bandera Roja apoyó a todos los candidatos de la MUD. En abril del año 2013 se repiten las elecciones a presidente por la muerte de Chávez y Capriles Radonski es nuevamente candidato por la oposición. Bandera Roja lo apoya y va con la tarjeta de la MUD». (Bandera Roja, Reseña Historia de Bandera Roja, 2012)

Todo este entramado de alianzas y la conexión de muchos de sus dirigentes con organismos más que sospechosos, le ha valido a Bandera Roja las acusaciones de ser otra agencia más del imperialismo estadounidense en Venezuela –algo que el chavismo como con otros nexos de similares partidos ha aprovechado para hacer propaganda y excusar  sus desastrosas políticas y justificar su régimen–. Pero no necesitamos indagar en este documento sobre esas acusaciones para demostrar que su política está bajo el ala de uno de los sectores de la burguesía venezolana, su política destapa ese hecho, estén financiados o no desde el exterior es un aspecto importante pero siempre secundario.

Los resultados de estas elecciones tampoco son satisfactorios para la dirección. En las elecciones presidenciales del 2000 sacaron 16.582 votos, que significaba un 0,26% del voto del electorado, en las elecciones de 2010 el número de votos es de 82.790, lo que viene a ser un 0,5% de votos del electorado. Siendo para aquel entonces las elecciones y la búsqueda de pequeñas cuotas de poder la única preocupación real de sus líderes parasitarios, estos sucesivos fracasos recrudece la lucha interna y resulta en un nuevo choque en la dirección que se salda con escisiones sucesivas:

«La tercera división es el 2007 cuando un grupo de la militancia de Bandera Roja, se separa del partido y crea Vanguardia Popular, teniendo su fuerza en el oriente de Venezuela». (Bandera Roja; Historia de Bandera Roja, 2012)

Ese grupo Vanguardia Popular (VP), aunque de postura antichavista, no dista de cualquier otro partido socialdemócrata donde enfoca sus puntos en la falta de unidad nacional, la miseria, el desempleo, la inflación, pero siempre desde un punto de vista reformista. Eso nos indica que las disputas entre los cabecillas de Vanguardia Popular y Bandera Roja no se basaron en torno a principios sino en disputas de tipo personalistas, arribistas, cuotas de poder. De hecho Bandera Roja han seguido participando con Vanguardia Popular en muchos actos y coaliciones electorales.

Entre fracasos y fracasos electorales, ante el descrédito nacional e internacional cosechado, con la deserción de militantes y con cuotas de influencia cada vez más bajas entre la población, en Bandera Roja surge un nuevo problema fraccional entre la fracción de Eder Puerta y la de Gabriel Puerta Aponte. La fracción de éste último describiría así los hechos:

«Bandera Roja sufre la cuarta decisión el  15 de agosto de 2012. Cuando una fracción o quinta columna dirigida por Pedro Veliz,  Dick Guanique,  Eder Puerta, Eduardo Torres, Amilcar Morales, Alba Rosa Barreto, Edgar Maestre, Inti Rodríguez, Argenis González, Rubén Briceño, Nelson Gómez, y Edgar Maestre, pretendían sabotear el 5º congreso de Bandera Roja, e introdujeron un recurso de amparo ante el TSJ para frenar la elección de la nueva directiva de Bandera Roja la cual tenía más de 2 años vencida. Con esta acción antirrevolucionaria pusieron el Partido en manos del régimen y sus instituciones legales y colocaron a Bandera Roja en un tira y encoje legal, el TSJ, en sentencias amañadas y entre gallos y media noche. Les entrega a la fracción o quinta columna la tarjeta electoral  de Bandera Roja para las elecciones de alcaldes y concejales del año 2013 y para la elección del 6 de diciembre del 2015 para la Asamblea Nacional». (Bandera Roja; Historia de Bandera Roja, 2012)

¿En qué podemos decir que se diferencian cada fracción? En nada sustancial, no se diferencian en nada de reseña ya que las respectivas figuras de cada corriente son  responsables de la línea oportunista de Bandera Roja desde hace décadas: ambas fueron partícipes de las línea programática de 1994, favorables a la adhesión a la CIPOML en 1994, ambas apostaron por la unidad en la MUD, e incluso la línea ideológica del Vº Congreso de Bandera Roja de 2012; por cuanto, más allá de las disputas es fiel reflejo de ambas expresiones.

Actualmente ambas las fracciones han recurrido como se ha visto al Tribunal Superior de Justicia para validar el derecho a poseer las siglas de la organización y la tarjeta electoral: ¡si señores, la justicia burguesa decide quién se queda con las siglas y el derecho a votar con las siglas del pretendido partido del proletariado y quién emite resoluciones pidiendo a sus militantes acatar la disciplina de partido!:

«Resolución N° 150414-076, mediante la cual se resuelve entre otros. Instar al Comité Central, al Comité político Nacional y demás órganos, de la organización con fines políticos BANDERA ROJA (BR), así como sus militantes, para que reconozcan como representante de la organización y por tanto facultado para presentar postulaciones ante este Órgano Electoral, al Secretario General de la organización, de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 33 de los estatutos internos». (Gaceta Electoral de la RBV; Resolución, 14 de mayo de 2015)

En la facción de Gabriel Puerta Aponte, la falta de influencia entre las masas, la espantada general de militantes y el déficit de las finanzas hizo que su  facción de Bandera Roja lejos de tener los medios de comunicación de antaño para difundir su línea política, haya pasado de la edición de revistas y periódicos a la emisión de un blog y otras redes sociales gratuitas para cubrir su falta de capacidad para financiar otros medios. Imagínense hasta qué punto les han salido caros sus errores. Además de esto, debido al brusco cambio de línea que desde hace unos años ha obligado a llevar a la organización y a la renuncia de gran parte de sus principios de los inicios de la organización, Bandera Roja en dichos medios ha decidido retirar la mayoría de documentos precedentes a 2014, no pudiendo consultarse por ejemplo ninguno de los documentos de los congresos previos al Vº Congreso de Bandera Roja de 2012. Esta es una estrategia clásica del revisionismo en general para tapar sus vergüenzas:

«Uno de los rasgos que caracterizan a esta peculiar organización es la de no publicar los documentos de su partido: ni las tesis de sus plenos, congresos, ni nada importante sobre su línea, prueba de ello es que a día de hoy no tenemos los documentos del último IIIº «Congreso» de abril de 2015, ni de los anteriores, lo que indica que estos actos son reuniones donde prima el formalismo. Ellos argumentan que la no publicación de sus documentos es debido ¡«a cuestiones de seguridad»!, algo bastante estúpido ya que mientras afirman esto son conocidos por colgar fotos de su «Comité Central» en su página oficial, e incluso por actos como subir las fotos de actos «políticos» a las respectivas cuentas oficiales de cada integrante, con los que pueden ser identificados fácilmente sus cabecillas, por lo tanto la privacidad de sus «militantes» es nula, y sus excusas bastante malas. Además, ¿qué «riesgo a la seguridad» supone para una organización publicar su programa económico o su análisis de la economía internacional actual –o cualquier otra cuestión que un partido debe tocar–? Ninguno, por lo que todo esto son excusas para justificar su inoperancia en cuestiones de peso». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Por qué los de Reconstrucción Comunista (RC) nos copian las obras?, 2016)

El caso de Bandera Roja en Venezuela es igual al del actual PCE (m-l) en España, se trata de un partido nacido como pretendido partido marxista-leninista que con el devenir de los años degenera y su dirección revisionista teme publicar los documentos de los años 70 y 80 porque gran parte de sus tesis actuales van en contra de los principios que se mantenían entonces y eso perjudicaría cuando hacen apología de un pasado que ya no respetan:

«A diferencia del actual PCE (m-l), Elena Ódena promovía la publicación y popularización de los documentos del partido; el actual PCE (m-l) tiene la casual «manía» de esconder la mayoría de informes de sus plenos o de sus congresos así como sus resoluciones, existiendo solo contados documentos desde su fundación en 2006, aplicando la máxima cobarde de muchos partidos revisionistas de: «cuanto menos se publique menos podrán criticarnos...». (...) El actual PCE (m-l) solo es el heredero del viejo PCE (m-l) revolucionario, sino un club de amigos, vividores y oportunistas que sacan tajada de las siglas del partido y del heroico recuerdo que encierran sus antiguas hazañas. Cualquier ex militante de dicho partido de los 70 y 80 nos dará la razón, y cualquier militante honesto del mismo se dará cuenta en breve de lo mismo si de verdad tiene dos dedos de frente, coherencia, algo de conocimiento marxista y un mínimo de interés en conocer la verdad». (Equipo de Bitácora (M-L); Sobre la adquisición de las obras de Elena Ódena, 4 de marzo de 2016)

¿Por qué sino iba el supuesto partido del proletariado teme exponer la «gloriosa historia» de su partido? Solo los partidos revisionistas guardan silencio sobre su pasado». (Equipo de Bitácora (M-L); Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja, 1 de enero de 2017)