«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

viernes, 14 de julio de 2017

¿Cómo afectó entonces la restauración del capitalismo a los límites de la propia URSS y sus regiones y repúblicas en lo económico?; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«La restauración del capitalismo en la URSS no podía dejar de tener incidencias en un país que era una república federal, con tantas particularidades nacionales. Dejaremos un importante extracto sobre estas relaciones entre repúblicas en el interior de la extinta URSS revisionista-capitalista:

«Las contradicciones nacionales que existen en la Unión Soviética hoy tienen su origen en la línea seguida por el revisionista Nikita Jruschov, y fueron acentuadas después por sus sucesores, línea que no solo es la de la restauración del capitalismo, sino que ha traído consigo muchas heridas específicas de la sociedad capitalista como el desarrollo desigual y la opresión nacional en un Estado multinacional. Con el fin de lograr su objetivo estratégico los jruschovistas criticaron los principios fundamentales del marxismo-leninismo en la producción de mercancías y la acción de la ley del valor en el socialismo, sobre esta base, se han elaborado todos los mecanismos económicos que dieron lugar a la abolición del desarrollo centralizado, planificado y proporcionado de la economía. Los jruschovistas, viejos y nuevos, están luchando para dar la imagen de una dirección planificada de la economía, mientras que en la práctica dieron rienda suelta a todas las leyes y categorías económicas del modo de producción capitalista y la ley del desarrollo desigual de países o regiones de un país capitalista. La conversión de las relaciones socialistas en relaciones capitalistas se convirtió en la principal fuente del nacimiento y del ahondamiento de las desproporciones manifestadas en el desarrollo económico de las repúblicas, entre ellas y particularmente con la República de Rusia. La dominación de la nación rusa en toda la vida política y económica de la Unión Soviética la ha hecho distinguirse y distanciarse claramente de las otras repúblicas. Para enfatizar que el desarrollo capitalista desigual se especuló sobre la teoría de la «división internacional del trabajo». Ocultando sus verdaderas intenciones y el desarrollo económico basado en las leyes del capitalismo, los revisionistas soviéticos imprimieron a las repúblicas no rusas una gestión unilateral incompleta, transformándolas en una fuente de materias primas para la metrópoli rusa, y que desarrollaban sobre su territorio un número limitado de ramas esencialmente de la industria ligera así como algunos cultivos que crecían bien en estos países a causa de «sus condiciones climáticas adecuadas». (…) La crisis económica ha agravado aún más la situación de las repúblicas no rusas. De acuerdo con las declaraciones de «Pravda» en 1982, los ritmos de declive de la producción en las repúblicas no rusas son más rápidos que en el pasado. El ingreso per cápita en algunas repúblicas de la Unión son entre un 16 y un 50% inferiores a los de la República de Rusia». (Natasha Iliriani; Fenómenos de la opresión nacional en la Unión Soviética, 1986)

Y esto solo es en lo económico; ya que en lo social, político, militar y cultural podríamos citar otros detalles importantes que el lector debería saber aunque sea de pasada:

«La política revisionista y capitalista que se aplica en la Unión Soviética ha resucitado los viejos demonios del imperio zarista, como la opresión nacional, el antisemitismo, el racismo eslavo, el misticismo religioso ortodoxo, el culto a las castas militares, el aristocratismo de la intelectualidad, el chovinismo, el burocratismo, etc. Las teorías de los revisionistas soviéticos sobre la supuesta creación de una «nueva comunidad histórica», del «pueblo soviético único», han sido inventadas precisamente para ocultar esta realidad llena de profundas contradicciones sociales, nacionales y de clase. Quien domina hoy en la Unión Soviética es la fuerza del Ejército Soviético. La militarización forzada de la vida del país, el agobiante peso de los gastos militares, que han alcanzado cifras astronómicas y estremecen cada vez más la economía soviética, deforman su desarrollo, empobrecen al pueblo». (Enver Hoxha; Informe en el VIIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1 de noviembre de 1981)». (Equipo de Bitácora (M-L); Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 2016)

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