«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 28 de abril de 2015

Lenin sobre los indicios de fraccionalismo en el partido bolchevique en 1921 y como afrontar tales manifestaciones


«1) El congreso llama la atención de todos los  miembros del partido acerca de que la unidad y la cohesión de sus filas, la absoluta confianza entre los  miembros del partido y la labor verdaderamente  unánime, autentica encarnación de la voluntad única  de la vanguardia del proletariado, son necesarias  sobre todo en estos momentos en que, por una serie  de circunstancias, aumentan las vacilaciones entre la  población pequeño burguesa del país. 

2) Entretanto, antes aún de la discusión sobre los  sindicatos, entablada en todas las organizaciones del  partido, se venían manifestando ya en su seno algunos  indicios de fraccionalismo, es decir, la formación de  grupos con una plataforma especial y con la tendencia a aislarse hasta cierto punto y crear su  propia disciplina de grupo. Síntomas de esta  naturaleza se vieron, por ejemplo, en una de las  conferencias del partido en la ciudad de Moscú noviembre de 1920 y en Járkov [1], tanto por parte  del grupo llamado «oposición obrera», como, parcialmente, también del grupo llamado «centralismo democrático» [2]. 

Es necesario que todo obrero consciente  comprenda con claridad el carácter pernicioso e inadmisible de todo fraccionalismo, el cual, pese a  todo el deseo de los representantes de algunos grupos  de mantener la unidad del partido, conduce sin falta  en la práctica al debilitamiento de la labor aunada y a  los intentos acentuados y repetidos de los enemigos del partido gubernamental, que se infiltran en sus  filas, de ahondar las disensiones en su seno y  utilizarlas para los fines de la contrarrevolución. 

El ejemplo de la sublevación de Kronstadt,  cuando la contrarrevolución burguesa y los guardias  blancos de todos los países del mundo se han  mostrado al punto dispuestos a adoptar incluso las  consignas del régimen soviético con tal de derribar la  dictadura del proletariado en Rusia, cuando los  eseristas y la contrarrevolución burguesa en general  han utilizado en Kronstadt las consignas de la  insurrección, supuestamente promovida en aras del  Poder soviético contra el Gobierno soviético de  Rusia, ha evidenciado poco menos que de la manera  mas palmaria que los enemigos del proletariado  aprovechan todas las desviaciones de la pauta  comunista estricta y consecuente. Estos hechos  demuestran por completo que los guardias blancos  procuran y saben disfrazarse de comunistas, hasta de los mas izquierdistas, con tal de debilitar y derribar el  baluarte de la revolución proletaria en Rusia. Las  hojas mencheviques difundidas en Petrogrado la víspera de la sublevación de Kronstadt evidencian  igualmente que los mencheviques han aprovechado las discrepancias y ciertos indicios de fraccionalismo existentes en el seno del Partido Comunista de Rusia para alentar y  apoyar de hecho a los sediciosos de Kronstadt, a los eseristas y guardias blancos, haciéndose pasar de  palabra por adversarios de las sediciones y por  adictos del Poder soviético, si bien, al decir de ellos,  con algunas enmiendas de poca monta. 

3) En esta cuestión, la propaganda debe consistir,  por un lado, en aclarar a fondo el daño y el peligro  que supone el fraccionalismo desde el punto de vista  de la unidad del partido y del ejercicio de la voluntad  única de la vanguardia del proletariado como condición fundamental del éxito de la dictadura del  proletariado, y, por otro lado, en explicar la peculiaridad de los nuevos métodos tácticos de los  enemigos del Poder soviético. Esos enemigos, convencidos de que con la bandera de los guardias  blancos, la contrarrevolución tiene la causa perdida,  ponen ahora en tensión todas sus fuerzas para aprovechar las discrepancias existentes dentro del Partido Comunista  de Rusia e impulsar de uno u otro modo la  contrarrevolución, entregando el poder a la tendencia  política más propensa a aparentar que reconoce el  Poder soviético. 

La propaganda debe explicar también la experiencia de las anteriores revoluciones, cuando la contrarrevolución apoyaba a los grupos oposicionistas más próximos al partido revolucionario extremo, para hacer vacilar y derribar la dictadura revolucionaria, abriendo con ello el camino para la ulterior victoria completa de la contrarrevolución, de los capitalistas y terratenientes. 

4) En la lucha practica contra el fraccionalismo es preciso que cada una de las organizaciones del partido impida con todo rigor cualquier manifestación de ese carácter. Hay que organizar la critica absolutamente necesaria de los defectos del partido de modo que toda propuesta practica se exponga con la mayor claridad posible y sea sometida en el acto, sin papeleo alguno, al examen y decisión de los organismos dirigentes locales y del organismo central del partido. Todos los que hagan criticas deben, además, tener en cuenta, en lo que respecta a la forma de su crítica, la situación del partido entre los enemigos que lo rodean, y, en lo que se refiere al contenido de la crítica, deben comprobar en la práctica, con su participación personal en la labor de los Soviets y del partido, si se corrigen los errores del partido o de algunos militantes. Todo análisis de la pauta general del partido o la apreciación de su experiencia práctica, la comprobación del cumplimiento de los acuerdos del mismo, el estudio de los métodos para corregir los errores, etc., en modo alguno deben ser sometidos a la discusión previa de los grupos que se forman con cualquier «plataforma», etc., sino que deben ser sometidos exclusivamente a la discusión directa de todos los miembros del partido. A tal efecto, el congreso dispone que se editen con mayor regularidad Diskussionni Listoks [3] y publicaciones especiales, procurando constantemente que la critica vaya dirigida al quid del problema, sin adquirir jamás formas capaces de favorecer a los enemigos de clase del proletariado. 

5) Rechazando por principio la desviación sindicalista y anarquista, a cuyo análisis se dedica una resolución especial, y encomendando al Comité Central que proceda a la liquidación de todo fraccionalismo, el congreso declara al paso que las propuestas positivas referentes a las cuestiones que han merecido una atención especial, por ejemplo, la del grupo de la llamada «oposición obrera» y las relativas a la depuración del partido de elementos no proletarios e inseguros, a la lucha contra la burocracia, al desarrollo de la democracia y la iniciativa de los obreros, etc., deben ser discutidas con la máxima atención y comprobadas en la labor practica. El partido debe saber que, en lo tocante a estas cuestiones, no aplicamos todas las medidas necesarias, habiendo chocado con una serie de obstáculos diversos; y que el partido, rechazando sin piedad las habladurías y labor fraccional con apariencia de crítica, probando métodos nuevos, seguirá luchando constantemente y con todos los medios a su alcance contra la burocracia y en pro de ampliar la democracia y la iniciativa y descubrir, denunciar y expulsar a los infiltrados en el partido, etc. 

6) Por las razones expuestas, el congreso declara disueltos y prescribe disolver inmediatamente todos los grupos, sin excepción, que se hayan formado con tal o cual plataforma –a saber: «oposición obrera», «centralismo democrático», etc.. El incumplimiento de este acuerdo del congreso acarreara la inmediata e incondicional expulsión del partido. 

7) Con el fin de implantar una severa disciplina en el seno del partido y en toda labor de los Soviets, lograr la mayor unidad y acabar con todo fraccionalismo, el congreso concede al Comité Central atribuciones para aplicar, en caso de que se infrinja la disciplina y resurja o se tolere el fraccionalismo, todas las sanciones al alcance del partido, incluida la expulsión de sus filas; en cuanto a los miembros del Comité Central, serán descendidos a la categoría de suplentes y, como medida extrema, expulsados del partido. Para aplicar esta medida extrema a los miembros efectivos y suplentes del Comité Central, así como a los miembros de la Comisión de Control, es condición previa la convocatoria de una reunión plenaria del Comité Central con asistencia de todos los miembros suplentes del mismo y de todos los miembros de la Comisión de Control. Si esta asamblea general de los dirigentes de mayor responsabilidad del partido llegase a reconocer necesario, por mayoría de dos tercios de votos, el paso de algún miembro efectivo a miembro suplente del Comité Central o su expulsión del partido, la medida será aplicada en el acto». (Vladimir Ilich Uliánov; Lenin; Informes en el Xº Congreso del Partido Comunista (bolchevique) de Rusia, del 8 al 16 de marzo de 1921)

Anotaciones de la edición:

[1]  Se refiere a la Vº Conferencia del partido de toda Ucrania, celebrada en noviembre de 1920 en Jarkov, en la que votaron en pro de la plataforma de la «oposición obrera» veintitrés delegados de los trescientos dieciséis presentes, o sea, el 7% . 

[2]  Grupo «centralismo democrático»: grupo oportunista de oposición que impugno por primera vez los principios leninistas de organización del partido y de los Soviets en el VIIIº Congreso del PC (b) de Rusia de 1919. En el IXº Congreso del PC (b) de Rusia de 1920, el grupo «centralismo democrático» presento coinformantes suyos en los problemas de fomento de la economía y de organización. Negaba el papel dirigente del partido en los Soviets y en los sindicatos, se oponía a la dirección unipersonal y a la responsabilidad personal de los directores en la industria, combatía los principios leninistas en los problemas de organización y exigía libertad de fracciones y grupos. El congreso denuncio las opiniones antipartido de los «centralistas democráticos» y les dio contundente replica. Estos oposicionistas carecían de influencia entre las masas del partido y sus actos contaban con la anuencia de los mencheviques, los cuales se solidarizaban con ellos en muchas cuestiones. Durante la discusión sindical de 1920-1921, el grupo «centralismo democrático» publico su plataforma fraccional y la preconizo en las asambleas que precedieron al congreso, reuniendo algunos votos a su favor. En el Xº Congreso del PC(b) de Rusia, el grupo traslado el centro de gravedad de la lucha contra el partido a los problemas de organización de partido, hablando en su nombre como conformante en el congreso V. Maximo vski. Este grupo se disolvió en 1923 y sus dirigentes formaron bloque con la oposición trotskista.

[3] 
«Diskussionni Listok» «Boletin de Discusion»: publicación no periódica del Comité Central del PC (b) de Rusia; se editaba por acuerdo de la IXº Conferencia Nacional del PC (b) de Rusia, celebrada en septiembre de 1920. Antes del Xº Congreso salieron dos números de este boletín: el primero, en enero; y el segundo, en febrero de 1921. Después del Xº Congreso dejo de aparecer y luego reapareció varias veces durante los periodos de las discusiones y antes de celebrarse algunos congresos del partido. 

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