«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

miércoles, 31 de mayo de 2017

El mercado como regulador de la economía y la competencia entre sectores; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«Los revisionistas soviéticos no tenían ningún miramiento en reconocer que era el mercado basado en la ley del valor y la ley de la oferta y la demanda la que regulaban todo:

«Tenemos que reconocer que el mecanismo del mercado juega un papel regulador en la producción socialista». (L. Konnik; Planificación y el Mercado, publicado en «Voprosi ekonomiki», N ° 5, 1966)

Aunque en un lenguaje enmascarado bajo el término emulación, reconocían que las empresas competían las unas con las otras:

«La empresa va a competir por órdenes; el concurso se basará en la comparación de las garantías de calidad, plazos de entrega y precios». (EG Liberman; El Plan, los lazos directos y rentabilidad, publicado en: «Pravda», 21 de noviembre de 1965)

Esto era pues un «socialismo de mercado», expliquemos cómo funcionaba tal «socialismo de mercado» de un modo más amplio:

«La adopción y aplicación de los conceptos teóricos revisionistas antimarxistas del socialismo de mercado en la Unión Soviética, China, Yugoslavia, Polonia o Hungría, representa actualmente, al igual que en otros países capitalistas, un grupo de empresas capitalistas aisladas, cada una con una libertad total de acción. Cada una de ellas decide por sí misma el volumen y la estructura de la producción, tienen derecho de comprar y vender libremente no sólo en el mercado interno, sino también en el mercado internacional capitalista, los medios de producción, materias primas y los productos que necesite y fijan libremente los precios teniendo en cuenta la coyuntura del mercado, de la oferta y la demanda. El trabajo, sus resultados y los productos fabricados tienen, en la forma y en el contenido, un carácter privado con todas las características de una mercancía. El carácter útil y social del trabajo del trabajo se manifiesta a espaldas de los productores, indirectamente, en el curso del intercambio de mercancías en el mercado. En la economía de los países revisionistas las relaciones económicas entre los diversos productores se realizan a través del mercado y su mecanismo espontáneo y destructor, de la misma manera que en la economía capitalista de los países occidentales». (Priamo Bollano; Crítica a ciertas teorías burguesas y revisionistas sobre el lugar y el papel de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo, 1986)

Se entiende que el «socialismo de mercado» de la URSS esto no tiene nada que ver con el sistema económico de planificación socialista de la URSS de Lenin y Stalin:

«¿Cuál es la diferencia fundamental entre la economía planificada del socialismo marxista y el socialismo de mercado? La producción industrial se lleva a cabo en un complejo de fábricas. Si la producción en las distintas fábricas se determina mediante un plan nacional de producción, y, si la totalidad de complejo de fábricas se asigna directamente entre las diversas demandas en él, entonces el proceso de producción –a pesar de que físicamente se produzca en varias fábricas– no es desde un punto de vista social, un proceso de producción privado. Pero, si las diversas fábricas ellas mismas deciden qué producir, y si los productos totales de todas las fábricas se distribuye debido a las diversas demandas que le imponen –entre las distintas fábricas y sus consumidores individuales– a través del medio de mercado, entonces, desde el punto de vista social, el proceso de producción está fragmentada en productores privados. El carácter privado de la producción, no depende de la escritura formal que se le atribuye a la propiedad de cada fábrica». (Moni Guha; El colapso del socialismo, 1993) (Equipo de Bitácora (M-L)Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 2016)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»