«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

viernes, 5 de mayo de 2017

Un resumen de las tácticas y declaraciones políticas de Bandera Roja de 2010 a 2016; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«Aquí daremos un repaso a las declaraciones de Bandera Roja (BR) desde 2010 a 2016, esto incluye un análisis de las dos organizaciones partidarias que reclaman las siglas de Bandera Roja: la fracción de Eder Puerta Ponte y Pedro Veliz frente a la de Carlos Hermoso y Gabriel Puerta Aponte. Un ejercicio básicamente didáctico para que el lector vea que no se diferencian en nada, además el lector podrá identificar en estas declaraciones las consignas y programas típicos de la actual «izquierda domesticada» latinoamericana:

1) La unión con la Mesa de Unidad Popular (MUP) –frente de partidos y asociaciones de la derecha antichavista proestadounidense–, una alianza y programa parlamentario y extraparlamentario:

«–¿Para usted cuáles son las principales fortalezas de la Mesa de la Unidad Democrática?

–La principal fortaleza hasta ahora es el pluralismo, es la integración de esa diversidad ideológica, política, social, que en definitiva viene a representar la posibilidad de reunificar la familia venezolana, de liberarla de toda esa carga de odio y atrincheramiento, dentro de la división que se ha llevado en los últimos tiempos. (...)

–¿La mesa es un acuerdo momentáneo o sobrevive a las elecciones?

–Esperamos que sea un acuerdo que trascienda del hecho electoral, que todo el compromiso social, de cambio y transformación. La Mesa de la Unidad Democrática es un compromiso que va más allá de lo electoral. Pero esta trascendencia se lograra en la medida que se logre un éxito en estas elecciones parlamentarias y se consolide una conciencia y un programa que genere entusiasmo y esperanza en los venezolanos». (Entrevista al secretario general de Bandera Roja: Gabriel Puerta Aponte, 10 de abril de 2010)

Esta táctica es la misma que empleó el Partido Comunista Argentino (PCA) del renegado Víctor Codovilla cuando se quejaba de los males del gobierno de Perón y de él –con razón– pero en lugar de mantener una posición independiente acabó haciendo seguidismo y participando en las coaliciones electorales de los viejos partidos derechistas de la burguesía argentina proestadounidense, ¡esto con posterioridad, es lo que llevó al PCA a apoyar la dictadura militar de Videla en 1976! Esta táctica ultraoportunista se ha podido observar en España en partidos maoístas como la Unificación Comunista de España (UCE), que bajo la máxima de «acabar con el bipartidismo PSOE-PP», alegando que estaban destrozando la nación, que estaba destrozando el nivel de vida de los trabajadores, que habían establecido la corrupción como norma de gobernabilidad» –con razón–, terminaron tejiendo alianzas electorales con grupos neoliberales, filofascistas, chovinistas y retrógrados como UP&D  y grupos abiertamente fascistas como Falange Española de las JONS. El mismo fenómeno se pudo observar en Nicaragua cuando los browderistas-jruschovistas del Partido Comunista de Nicaragua y su escisión: el Partido Socialista de Nicaragua, tomaron parte de la UNO, una coalición de partidos liberales, neoliberales, conservadores, neoconservadores y socialcristianos financiados directamente por el Departamento de Estado Estadounidense, cuyo único propósito era arrebatar el poder al FSLN para administrar el Estado Nicaragüense acorde a los intereses de otro sector de la burguesía. Esta alianza se tejió precisamente en un momento de horas bajas PCN y el PSN como medida desesperada para recobrar la influencia política.

2) Capriles y otras figuras de la derecha venezolana: ejemplos de demócratas y alternativas para el pueblo:

«Entrevistador: ¿Representa Capriles una alternativa distinta?

Gabriel. P. A.: Sin duda. Porque tiene un compromiso en dirección al progreso y ha ofertado un gobierno de unidad nacional, plural, donde cabemos todos, cesar esa siembra de odio, la generación de conflictos, de peleas inútiles y sin sentido. Mientras se dan esas peleaderas estériles vemos los problemas agravados. (Entrevista a Gabriel Puerta Aponte, 1 de junio de 2012)

No podemos imaginar declaraciones más ignominiosas para los trabajadores venezolanos que estas, al igual que no podemos describir el daño causado por este publicista de los políticos de la burguesía. Que los supuestos marxista-leninistas anden promoviendo al candidato de los Estados Unidos, al heredero del puntofijismo, y lo presenten como una alternativa favorable para los intereses de los trabajadores es terriblemente ridículo. Nos reiríamos si no fuese una sería pues es un partido que al fin y al cabo está ahí para engañar a los trabajadores y traficar con sus intereses.

3) De la mano de la MUD para un nuevo gobierno:

«Llamamos a la MUD y a los partidos que hace vida en la MUD para sentarnos todos, para entablar un gran diálogo nacional que pueda permitir un cambio de gobierno». (Eder Puerta Ponte; Declaraciones en Venevisión, 21 de junio de 2016)

Otro ejemplo:

«Cualquiera nueva alternativa debe sumar a los partidos minoritarios que están dentro y fuera de la MUD». (Pedro García; Sun Tzu o el arte de unir para derrotar la dictadura, 23 de diciembre de 2016)

Es decir, se sigue persiguiendo el objetivo de buscar en la MUD, en sus partidos y sus líderes, alianzas para derrocar al chavismo en el poder. E incluso, como se ve aquí y se ve en otras publicaciones, se alude a no criticar la ideología de estos partidos sino a centrarse en la «unidad» con ellos para combatir contra el gobierno. Esto no solo evidencia una falta de claridad de quienes son los amigos y los enemigos del pueblo venezolano, sino una falta de principios en las políticas de alianzas y frentes.

4) El fin de las ideologías, la Iglesia y los empresarios como aliados del «proceso»:

«Se requiere hacer a un lado la ideologización que tanto daño ha hecho, al igual que la polarización. Que impulse el diálogo, una salida consensuada y una estructura que vaya con sectores sociales en aras de salvar al país, empresarios, iglesias y factores que tengan voluntad de salida a la crisis». (Bandera Roja; Urge un nuevo gobierno que sea de verdadera unidad nacional, 26 de mayo de 2016)

¡Bravo! Nada que envidiar al propio chavismo: se decreta el fin de las ideologías, y que los trabajadores de la mano con los empresarios y la iglesia la nación prosperará al fin en paz. Es decir se recurre como dijo Lenin a la táctica preferida de la burguesía: que la fuerza motriz del progreso de la sociedad es la solidaridad de todos los elementos de la sociedad que comprenden el carácter imperfecto de tal o cual institución que no les permite realizar esos intereses conjuntos de todos los ciudadanos de la nación. Esta es la máxima burguesa por antonomasia que busca evadir al proletariado de su táctica: la lucha de clases, el único motor que lleva adelante el progreso en la sociedad cuando la burguesía, su sistema político-económico-cultural está desfasado, no logra dar respuesta a los problemas de sus integrantes y encima retrasa el avance de la humanidad; con esta máxima se pretende pues apartar al proletariado de su responsabilidad histórica.

5) Todas las clases, todos los partidos, todos los frentes, desde los neoliberales hasta los «socialistas del siglo XXI» en lucha por la paz y la democracia:

«El dirigente nacional resaltó que, para impulsar el cambio real, se requiere de la participación de todos los sectores, bien sea MUD o PSUV, además de todas las organizaciones o gremios. Con esto, señaló que se debe romper con la polarización en la que está sumergido el país y destacó que en las pasadas elecciones a diputados, los venezolanos demostraron que desean un cambio en paz y democracia». (Bandera Roja; Urge un nuevo gobierno que sea de verdadera unidad nacional, 26 de mayo de 2016)

Pues nada, ya ha leído el lector: pacto y «compromiso histórico» de Berlinguer, tanto con partidos de derecha como de presunta «izquierda».

6) Chavismo, MUD y Bandera Roja; aquí caben todos para «salvar a la nación»:

«Aquí cabemos todos, aquí cabe el chavismo, cabe la MUD, en esta fuerza unitaria, porque necesitamos sentarnos todos, aquí ninguno por sí solo tiene la posibilidad de salvar este país, lo salvaremos si todos los venezolanos remanamos en la misma dirección con un mismo objetivo que es salvar a Venezuela, sacarla de esta profunda crisis». (Bandera Roja; Urge un nuevo gobierno que sea de verdadera unidad nacional, 26 de mayo de 2016)

Veamos otro ejemplo deleznable:

«Los que queremos salir de este desastre somos mucha gente: socialdemócratas, socialcristianos, derechistas, izquierdistas, socialistas, comunistas, capitalistas, de todas las creencias religiosas, inclusive hasta gente de pensamiento fascista. El quid de una estrategia y una táctica victoriosas está en unir a esta diversidad». (Pedro García; Sun Tzu o el arte de unir para derrotar la dictadura, 2013)

Con la unión multiclasista en aras de la nación solo se consigue –en realidad de los intereses de una u otra capa de la burguesía– el statu quo de las relaciones de producción y por tanto la perpetuación del sistema actual bajo otros burgueses en un llamado gobierno de salvación que no resolverá  los problemas de desempleo, inflación, inseguridad, dependencia económica, deuda, etc., no lo consiguió en el pasado ni el chavismo ni los gobiernos de Acción Democrática o COPEI y no lo harán en un futuro sus sucesores porque representan el capitalismo en una u otra variante.

7) Prioridad de cambio de gobierno, política de frente donde ningún partido debe «hegemonizar» la «nueva democracia» –véase cómo recuperan la vieja terminología maoísta–:

«Ya despuntan los albores del cambio en el país, y es tarea de las fuerzas del cambio dejar a un lado cuestiones subalternas, como las adelantadas candidaturas presidenciales y el afán de hegemonizar, para dar realce a la Unidad Nacional que deberá impulsar un programa de Reconstrucción Nacional en favor del pueblo, el desarrollo, el progreso y de una nueva democracia». (Bandera Roja; La prioridad es el Cambio: presión popular para cambiar al Gobierno, 5 de octubre de 2016)

En teoría Bandera Roja había abandonado el maoísmo hace mucho tiempo, pero en cambio mirad como aquí avivan los principios del «Pensamiento Mao Zedong» de que «ninguna clase, ni ningún partido debe hegemonizar la revolución», típicos de la «nueva democracia» maoísta.

8) Democracia «participativa»:

«Construcción de una democracia de nuevo tipo, dándole un carácter verdaderamente participativo, donde el pueblo a través de múltiples formas de organización participe en los más importantes asuntos del país». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

¿Podemos? ¿SYRIZA? ¿«Socialismo del siglo XXI» ha dicho usted? En Europa como en Latinoamérica, estamos avisados de los encantadores de serpientes que hablan de la «democracia participativa» –o insértese al lado de democracia la bonita palabra que se imagine–. Estamos cansados de que no expliquen cómo se va a llevar a cabo eso, o de que cuando expliquen nos demos cuenta que ese nuevo concepto de democracia es el mismo que el actual: un sistema parlamentario burgués. Como veremos en este caso, Bandera Roja recurre a las asambleas enunciadas en la Constitución 1999 –que no tiene ningún poder real para las masas trabajadoras debido a las funciones que cumplen y a la separación de poderes típica de las democracias burguesas–.

9) Sector «público eficiente» –bajo las leyes de producción capitalistas–:

«Reordenamiento del aparato estatal para deslastrarlo del burocratismo y hacerlo más eficiente en la prestación de los servicios básicos, y en la administración de la empresa pública». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Reivindicación del programa del Partido Popular (PP) en España, y creemos que de cualquier partido burgués que haga demagogia con la «función colectiva», sector estatal, que en la democracia burguesa resulta imposible pues opera bajo las leyes de producción capitalistas.

10) Revolución «pacífica» por la «vía constitucional»:

«Para Puerta la labor de la oposición es buscar la solución pacífica, sin embargo considera que es necesaria la presión popular. «Más contenido, más objetivos que instrumentos. Sin calle ningún instrumento tendrá éxito», enfatizó. En relación a la crisis termoeléctrica que atraviesa el país, señaló que si bien el gobierno ha aplicado medidas, estas son mínimas en comparación a la magnitud del problema. «El gobierno ha sido alertado de la crisis (…) No puede ser que un país con las mayores reservas petroleras, no tenga el sistema termoeléctrico en su capacidad», expresó. Para el partido Bandera Roja es «imprescindible» un cambio de gobierno por vías constitucionales. Proponen un programa de reconstrucción nacional, así como forjar la producción de bienes y servicios». (Bandera Roja; Gabriel Puerta: Sin calle ningún instrumento tendrá éxito para lograr el cambio. Es necesaria la presión popular, 4 de mayo de 2016)

Contrasta bastante que en los epítetos de Bandera Roja se utilicen términos como «dictadura madurista», de «aplastamiento de los derechos democráticos», se apueste por una alianza con los sectores más retrógrados de la oposición antichavista, se pida sacar a Maduro del poder a más no tardar porque «está destruyendo el país», pero luego se diga que esta salida del poder debe ser por la «vía constitucional por el bien de la nación». Parecen haber olvidado de paso los propios escritos de Bandera Roja sobre la toma de poder de los años 70 en los que se expresaba correctamente que la burguesía no entregará el poder, que no se debe fiar uno ni del aventurismo ni del electoralismo. Así pues Bandera Roja se retrotrae al kautskismo que no niega que el Estado es el órgano de dominación de una clase social, ni que las contradicciones de clase sean insalvables, pero niega la necesidad revolucionaria del proletariado y demás clases trabajadoras, de una revolución violenta para derribar a la clase social dominante: la burguesía.

11) La búsqueda de la generación de la «nueva cultura ciudadana»:

«Generación de una nueva cultura ciudadana y una nueva moral, que rompa con el servilismo y la mentalidad neocolonial; que exalte el patriotismo y la solidaridad, y la honradez en la administración de los bienes públicos, la disposición al trabajo y la creatividad en función social; que condene el vicio, el despilfarro y el afán especulativo». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Reivindicación de... bueno, hasta de los neoliberales en Latinoamérica y Europa para ocultar como dan uso a la superestructura y en ella la cultura bajo la forma que sea pero con el mismo contenido y fin: crear una mentalidad y costumbres que permita seguir perpetuando la base económica de la burguesía, es decir el modo de explotación asalariado que asegura sus riquezas y su poder político.

12) La «democracia socialista» en alianza con la burguesía:

«Las condiciones de la formación social en nuestro país –en cuanto a estructura económica y naturaleza del Estado– no han variado en lo fundamental, y por ello ratificamos el carácter de la revolución venezolana: nuestro objetivo estratégico es la instauración de la democracia socialista, que en su primera etapa de democracia popular resumirá la alianza entre clases diversas –desde el proletariado hasta sectores burgueses, pasando por una amplia gama de sectores medios– y llevará a cabo de manera simultánea tareas democráticas, patrióticas y socialista». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Brillante vuelta al maoísmo.

13) Adulaciones al maoísmo en su prensa:

«En la era maoísta, socialista, los trabajadores chinos disfrutaron de un nivel de poder de clase y dignidad inimaginable por un trabajador promedio en un estado capitalista –sobre todo en el contexto de periféricos y semiperiféricos–. Sin embargo, la clase obrera china era joven y sin experiencia política. Después de la muerte de Mao, la clase trabajadora se quedó sin liderazgo político y sufrió una derrota catastrófica con la privatización masiva en la década de 1990». (Monthly Review; El ascenso de la clase obrera y el futuro de la revolución de China, Publicado por Bandera Roja el 12 de enero de 2012)

Este artículo que puede ser visto en su prensa, demuestra que la vuelta a los términos maoístas y las loas al periodo maoísta en China no son casuales, corresponde a una simpatía a sus postulados. De ahí que nos preguntemos ¿Abandonaron en algún momento sus posturas ligadas al «revisionismo chino» o solo las ocultaron por cuestiones del momento?

14) La mágica «restauración del capitalismo» en países donde nunca hubo socialismo como China, Cuba, Vietnam y Corea:

«Las contradicciones fundamentales en que se debate el mundo contemporáneo siguen siendo las mismas que Lenin definió a comienzos del siglo XX, a excepción de la contradicción entre el capitalismo y el socialismo, la cual ha desaparecido a raíz del proceso de restauración capitalista en los países otrora socialistas –URSS, Europa Oriental, China, Albania, Cuba, Vietnam, Corea, y otros–». (Bandera Roja; Material para el debate en el 5° Congreso, 17-18-19 de agosto de 2012)

Se nota aquí que los jefazos de Bandera Roja carecen de los más mínimos conocimientos sobre los procesos de aquellos países, que carecen de un calibrado conocimiento marxista-leninista. ¿Cuando hubo socialismo en la China de Mao: antes o después de las tesis y práctica de promoción abierta de la burguesía nacional en lo político y económico? ¿En Corea cuando: antes o después de la oficialización de esa variante revisionista del Juche o antes de agrandar su deuda con Rusia y China? ¿En Vietnam antes o después de que dejaran el maoísmo para oficializar el leduanismo y se abrieran al FMI? ¿Y en Cuba cuando: antes o después de que Fidel se adhiriera a las tesis de los revisionistas soviéticos o cuando convirtió a su país en el destino hotelero preferidos de los ricachones y del capital extranjero occidental? Por favor, es vergonzante que el partido que presume ser la pretendida vanguardia del proletariado venezolano nos venga a repetir los mismos mitos revisionistas». (Equipo de Bitácora (M-L)Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja, 1 de enero de 2017) 

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