«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 10 de enero de 2015

El partido como líder y fuerza motriz; Georgi Dimitrov, 1948

El sexto capítulo de Georgi Dimitrov en su: «Informe en el Vº Congreso del Partido Obrero (comunista) Búlgaro» del 15 de diciembre de 1948, toca la cuestión referente al partido. Aquí se hace una retrospectiva del partido desde la lucha antifascista de la Segunda Guerra Mundial y como el partido tuvo que hacer frentes a nuevos desafíos como la necesidad de educar a los nuevos cuadros, prestar más atención si cabe en la composición social del partido y al papel de la mujer, purgar a los elementos que no se someten a las leyes del partido, la lucha contra el burocracia en los órganos estatales, etc. tareas que eran inherentes a los hechos como: haber crecido enormemente su militancia, ser el partido líder del país y la agudización de la lucha de clases por la construcción del socialismo. Georgi Dimitrov ya nos legó varias obras donde explica muy bien la cuestión de los cuadros del partido y su educación como pueden ser el: «Por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Discurso de resumen en el VIIº Congreso de la Komintern» del 13 de agosto de 1935 o el «Discurso en la Conferencia Regional del Partido Obrero (comunista) de Sofia» del 26 de febrero de 1946. Este informe pues, viene a ser la continuación de estas tesis y sus resultados en la aplicación práctica de un partido comunista en el poder no excluyendo por ello, como siempre hizo Dimitrov, de crítica y autocrítica a los errores que él detecto en esta labor.

En especial se pueden destacar algunas cuestiones que indican que Georgi Dimitrov apostaba una vez más por la bolchevización total del partido en este informe, tareas que algunas de ellas ya habían sido adelantadas por los marxista-leninistas búlgaros desde el término de la Segunda Guerra Mundial:

1) Solucionar el excesivo crecimiento del partido; 

«El año pasado, tomando en cuenta el peligro de extrema inflación [de la membresía del partido - Anotación de Bitácora (M-L)], el partido adoptó serias reglas de restricción para el aceptamiento de nuevos miembros y tomó medidas para purgar del partido de elementos inestables o arribistas. Al principio la membresía del partido fue cerrada para todos los no obreros industriales, pero hasta el momento, finalmente se ha suspendido todo reclutamiento hasta que el próximo Congreso del partido discuta el asunto de restaurar el periodo de prueba para los nuevos candidatos». (Vulko Chervenkov; El rol de liderazgo del Partido Obrero (comunista) Búlgaro en la construcción de la democracia popular, junio de 1948)

2) La preocupación en que los nuevos cuadros se impregnaran del marxismo-leninismo y los viejos reforzaran el estudio y comprensión de éste, y el posible acceso a material para tal estudio; 

«La atención principal se centra ahora en la educación ideológica y política de nuestros miembros, que se está quedando peligrosamente atrás. (...) El Buró Político del partido tomó una serie de medidas para garantizar la educación marxista-leninista del personal dirigente y de los miembros de base. (...) Las principales obras marxista-leninistas están disponibles en idioma búlgaro. (...) El partido organiza conferencias y debates dedicados a los problemas del marxismo-leninismo. Por ejemplo, sólo en la región Gabrov se llevaron a cabo 694 conferencias durante los tres primeros meses de este año. Cientos de conferencias se llevan a cabo en Sofía y otras ciudades». (Vulko Chervenkov; El rol de liderazgo del Partido Obrero (comunista) Búlgaro en la construcción de la democracia popular, junio de 1948)

3) Unir la compresión del marxismo-leninismo con las tareas a las que se enfrentaban los cuadros del partido en Bulgaria:

«[El Buró Político] Planteó como tareas inmediatas: «el estudio sistemático y el dominio de los principios del marxismo-leninismo mediante la ampliación y mejora de los círculos de estudio en las fábricas, las oficinas y las organizaciones de masas; la popularización de los conocimientos científicos sobre las leyes del desarrollo de la sociedad y naturaleza; explicar la cuestión de la lucha de clases durante la transición del capitalismo al socialismo demostrando que la lucha de clases se agudiza y es un factor esencial en la construcción de un orden socialista; un estudio concreto de la diferenciación de clases en el campo y la realización de una política firme para reunir a los campesinos pobres y medios para la lucha contra los kulaks y los elementos capitalistas del campo». (Vulko Chervenkov; El rol de liderazgo del Partido Obrero (comunista) Búlgaro en la construcción de la democracia popular, junio de 1948)

3) Aclarar una vez más el rol del partido en la construcción del socialismo en el país, y garantizar por lo tanto que era el partido y no el frente quién dirigía el proceso;

«El partido no puede identificarse así mismo con el frente, ya que el partido, como vanguardia de la clase trabajadora, está por encima del Frente de la Patria, su programa va más allá del programa del frente, y su rol de liderazgo es absolutamente fundamental para el próximo progreso y fructífero trabajo del frente. Los comunistas búlgaros se dan cuenta que el Frente de la Patria es una forma especial de organización, una forma especial de alianza militante de los obreros industriales, los campesinos, los artesanos y los intelectuales que sólo puede cumplir su función bajo la dirección de la clase obrera y su liderazgo por el Partido Obrero (comunista) Búlgaro». (Vulko Chervenkov; El rol de liderazgo del Partido Obrero (comunista) Búlgaro en la construcción de la democracia popular, junio de 1948)

4) Garantizar el ejercicio de la democracia interna en el partido, fuera de tendencias de cooptaciones de puestos, eludir responsabilidades de los órganos, etc.:

«En nuestro partido, precisamente siendo el partido del gobierno, tenemos, junto a miembros leales y honestos, miembros políticamente inmaduros, elementos de azar y arribistas que buscan usar el partido para sus fines personales». (Vulko Chervenkov; El rol de liderazgo del Partido Obrero (comunista) Búlgaro en la construcción de la democracia popular, junio de 1948)

El documento:

Vulko Chervenkov, Vasil Kolarkov y Georgi Dimitrov
VII
El partido como líder y fuerza motriz

En vísperas del 9 de septiembre de 1944 el partido contaba con aproximadamente 25.000 miembros, la mayoría de ellos pulidos en la larga lucha contra el fascismo sufriendo con ello las duras pruebas de actividad clandestina en las feroces condiciones que se pueden encontrar en una dictadura fascista. Después del 9 de septiembre, cuando el partido se convirtió en un partido gobernante y comenzó a trabajar para la reconstrucción de nuestro país sobre una nueva base, los miles de trabajadores, tanto obreros, como campesinos e intelectuales gravitaron hacia el partido. Este se convirtió progresivamente desde entonces en un centro magnético que atrae a los elementos más activos, probados y progresistas de nuestro país, los cuales estaban impacientes en la tarea de contribuir con sus fuerzas a salvaguardar el desarrollo de Bulgaria como una democracia popular que va hacia el socialismo. Sólo seis meses después del 9 de septiembre, en el momento de la VIIº sesión del Pleno ampliado del Comité Central del partido, celebrado en marzo de 1945, el partido ya registraba un total de 254.000 miembros.

Este crecimiento del partido continuó durante los años siguientes. Al final de 1946 sus miembros excedían la cifra 490.000. Esto significaba que deliberadamente se había abierto ampliamente sus puertas a la gente trabajadora y se había admitido a nuevos miembros a gran escala. No quisimos entonces excluir al gran número de gente trabajadora que despertaba por primera vez de un largo letargo de inactividad política y que empezaba a gravitar hacia el partido como consecuencia de la guerra de liberación y la caída de la dictadura fascista. Nosotros decidimos aceptar en el partido a muchos obrero quienes, a pesar de su inmadurez política, podrían jugar un papel en la vanguardia, teniendo la intención de entrenar y educarlos políticamente dentro del partido y con la ayuda de nuestros cuadros veteranos que venían de experiencias anteriores al 9 de septiembre de 1944. Por lo tanto establecimos una red de instrucción y cursos de partido, organizamos muchas clases educativas, círculos, conferencias y grupos de discusión para tal política educativa.

La XVIº sesión del Pleno del Comité Central del partido, celebrado en julio de 1948, aprobó aquella política. Pero al mismo tiempo, notó que la educación ideológica política de los nuevos miembros estaba lejos de ser adecuada. Esto no se demostró tan fácil y requirió un tiempo más para aplicarlo correctamente. De ahí, por lo tanto, que el nivel ideológico y político del partido en las bases aún esté muy lejos de lo que se requiere para asegurar el papel dominante del partido, especialmente en las provincias. Hay bastantes miembros y organizaciones de partido primarias, sobre todo en los pueblos, que no son aún capaces de realizar su papel de vanguardia, se quedan atrás en los acontecimientos, hacen gala y son aún exponentes de sentimientos retrógrados y no sólo fallan en luchar contra las dificultades, sino que a veces van tan lejos como para socavar la disciplina en las oficinas, fábricas y campos. Esto claramente fue demostrado durante la entrega obligatoria de cereales al Estado. En algunos pueblos había «miembros del partido» e incluso verdaderos líderes del partido que no encabezaron de forma eficaz la campaña para asegurar el alimento de la gente llegando al punto consciente o no de sabotear la vital entrega de cereales en la práctica. El mismo ejemplo se podría comentar de verdaderos comunistas que también en el ámbito rural no ayudan y a veces dificultan la creación de las granjas cooperativas.

Todo esto muestra que junto con los miembros honestos y fieles que constituyen la gran mayoría de las bases del partido, hay unos elementos accidentales de carácter desmoralizador y arribista que se han infiltrado en el partido para fines puramente personales y egoístas. Esta gente crea una atmósfera malsana, debilita la disciplina y extiende el virus de la desintegración. Esto conduce a organizaciones «enfermas», rasgadas por riñas internas entre grupos diferentes que compiten por posiciones.

Tales cosas no pueden ser toleradas en un partido comunista –la vanguardia de los trabajadores–. Por esta razón de peso deben ser tomadas rápidamente medidas drásticas para purgar el partido de todo los elementos ajenos, accidentales, desmoralizadores y arribistas. En mayo de 1948, el Politburó del Comité Central decidió suspender la inscripción de nuevos miembros de partido hasta el final del año en curso. La XVIº sesión del Pleno del Comité Central del partido celebrada en junio de 1948, confirmó esta decisión y decidió proponer al presente congreso la introducción de socios de candidato y medidas para la regulación de la composición social del partido. Este también decretó purgar del partido de elementos remotos y accidentales.

Como resultado, nuestro partido viene a su Vº Congreso presente con 8.053 organizaciones del partido y  464.000 miembros. Si añadimos a estos a los miembros de partido en el ejército y en los cuerpos de trabajo, también a los antiguos miembros del Partido Socialdemócrata que entraron en nuestro partido después de la fusión de los dos partidos, las cantidades totales ascienden a 496.000 –es decir–, casi medio millón.

No hay pueblo, ninguna fábrica o construcción importante, ningún distrito de la ciudad, sin su principal organización del partido comunista: existen en Bulgaria 500.000 miembros del partido de los siete millones de ciudadanos existentes, siendo pues un ejército político poderoso, una fuerza invencible que puede mover montañas, como dice siempre, siempre continua y se eleva mediante la insalvable condición de exigir a cada miembro del partido convertirse en un consciente y educado comunista-bolchevique dispuesto a morir por el partido, su país y la gran causa del comunismo, con esta máxima el partido será capaz de ser un verdadero líder y organizador de las masas sin partido.

Bajo el liderazgo político del partido generalmente reconocido, hay también organizaciones de masas como el Frente de la Patria el cual agrupa a aproximadamente 1.000.000 de miembros, los sindicatos con 680.000 miembros, la Unión Búlgara de Mujeres con 539.000 miembros, la Unión de la Juventud Popular con 586.000 miembros, la Unión de Agricultores con 1.000.000 miembros, los miembros de las cooperativas con más de 2.000.000 miembros, etc. Esto explica por qué toda la vida  política, económica y cultural de nuestro país anida bajo el liderazgo político exclusivo de nuestro partido.

En cuanto a la composición social, de los 464.000 miembros de partido, tenemos la siguiente información detallada disponible, están distribuidos de esta manera:

Obreros.…………………………………………………..……………………………..123.000; 27%
Campesinos.……..…………………………………………..………………………..207.000; 45%
Empleados públicos…………………………………………………………………...76.000; 16%
Artesanos………………....……………………………………………………………….30.000; 6%
Profesiones libres, estudiantes, amas de casa, pensionistas; otros……28.000; 6%

Entre los viejos empleados públicos que están concienciados han sido enviados de inmediato por el partido para consolidar el aparato estatal o han sido designados como jefes de empresas nacionalizadas con la carga ideológica que pueden aportar. También habría que mencionar la gran influencia del partido sobre la intelectualidad, influencia que ayuda a hacer entrar a esta capa de la sociedad en la construcción activa del socialismo. Si bien la cifra de 500.000 miembros es más que suficiente para que el partido pueda desempeñar su papel de liderazgo, la composición social deja todavía mucho que desear. El porcentaje de obreros en el partido debe ser aumentado hasta al menos el 30 ó 35%, autoabasteciéndose sobre todo a partir de los obreros industriales y los obreros de la construcción. Actualmente los obreros que son miembros del partido pueden ser subdivididos así:

Obreros industriales………………………………………………………....………..……..el 40%
Obreros artesanales……………………………………………………………..….………….el 16%
Obreros rurales………..………………………………………………………...……………...el 12%
Obreros generalizados –incluidos obreros de la construcción–…......……….el 32%

La composición de campesino del partido puede ser considerada como satisfactoria: El 11% de los campesinos que son miembros de partido se ha unido en granjas cooperativas, un 57% son campesinos pobres y un 32% son campesinos medios.

Según grupos de edad, los miembros del partido se pueden dividir de la siguiente manera:

Hasta los 20 años..............................................................................menos de 10%
20-30 años.........................................................................................................25%
30-40 años.........................................................................................................39%
40-50 años.........................................................................................................25%
50-60 años...........................................................................................................8%
Por encima de los 60 años...................................................................................2%

El trabajo entre la juventud debe ser intensificado de todos modos para reclutar y sacar de nuestra sociedad lo mejor y lo más activo de ella para el partido.
Una clasificación de la educación de los miembros del partido es la siguiente:

Analfabetos...........................................................................................................7%
De educación escolar pública............................................................................45%
Semi escuela preparatoria.................................................................................30%
Escuela preparatoria............................................................................................6%
Bachiller................................................................................................................1%
Colegio..................................................................................................................3%
Universidad..........................................................................................................2%

El relativamente gran número –31.000– de los miembros de partido que son analfabetos provienen principalmente de las minorías nacionales –turcos, gitanos u otros–que residen en los distritos de Rhodopa Ludogorie y Dobrudja, el partido pone de acuerdo a este problema la tarea de tomar medidas inmediatas para la liquidación de analfabetismo entre sus miembros. Debemos deshacernos de la noción equivocada de que no tenemos ningún  analfabeto, cuando en el partido, la vanguardia de nuestra gente, hay 31.000 miembros que por desgracia y por diferentes circunstancias aún son analfabetos. El considerable número de partes parcialmente alfabetizadas –principalmente en las aldeas– nos deben inducir a publicar unas cartillas políticas y una serie de folletos populares, ellos deberán estar impresos en caracteres gruesos y escritos en un lenguaje sencillo. La lectura colectiva de periódicos seguida de una discusión así como la difusión de la radio en los pueblos también asumen una importancia considerable en todo esto.

El porcentaje de mujeres en el partido también se puede decir sin miedo que es insatisfactorio –un 13%–. Las  mujeres obreras constituyen sólo el 18% de todos los miembros de partido que son mujeres, y por contra las mujeres campesinas reúnen el 44%, empleadas públicas el 16%, amas de casa el 19% y estudiantes el 3%. La pobre participación de las mujeres, y sobre todo de las mujeres obreras es algo imperdonable para el partido en vista de la gran actividad política y social mostrada por las mujeres y en gran parte por el gran papel jugado por las mujeres obreras en la promoción de trabajo de choque y la emulación socialista. Es evidente que nuestras organizaciones del partido subestiman el trabajo entre las mujeres y en especial entre las mujeres obreras, y no son capaces de ayudar a que se unan al partido y se queden en el mismo, por eso teniendo en cuenta que además de su actividad habitual en las fábricas, las oficinas y las organizaciones de masas, tienen casi siempre que llevar a cabo las tareas del hogar, debemos concentrarnos en promocionar el trabajo en este sector para ayudarlas. A veces las conferencias demasiado frecuentes y demasiado largas; la sobrecarga con demasiado trabajo a las activistas mujeres; o la actitud pequeño burguesa hacia las mujeres que todavía sigue existiendo entre muchos miembros de partido; un cierto complejo de inferioridad entre mujeres, un gran vestigio de su sometimiento histórico; la timidez y la incertidumbre y la duda en cuanto a su capacidad de enfrentarse con las exigencias de partido, todos ellos, son los principales obstáculos que enfrentan aún las mujeres con un gran número de miembros del partido. La participación insatisfactoria de las mujeres en el partido, el cual es un eslabón débil, cuyo refuerzo se realizará aumentando el número de mujeres miembros del partido, mejorará la composición social del partido sin duda.

La composición cuantitativa y cualitativa de sus cuadros principales es un índice de la fuerza del partido y el alcance de su trabajo. Mientras que aún durante sus períodos máximos antes de 1923, el partido nunca tenía más de 40.000 miembros, ahora hay más de 45.000 miembros contando simplemente con los comités de partido. De estos, 3.558 son antiguos partisanos y prisioneros políticos; 676 han sido miembros del partido durante más de 20 años, 2.536 llevan de 10 a 20 años, 3.415 llevan de 5 a 10 años, 22.000 llevan de 3 a 5 años y 17.000 llevan menos de tres años –estos últimos  se encuentran principalmente en los liderazgos de las organizaciones de partido primarias–. De ahí las quejas, todavía a menudo oídas, sobre que los viejos miembros de partido están siendo descuidados durante la elección de los comités no son exactamente justas.

La red de organizaciones de partido primarias abraza prácticamente todas las localidades del país y está unida con todas las categorías de trabajo de nuestro pueblo. Tenemos 4.900 organizaciones territoriales primarias de pueblo, 878 organizaciones territoriales de ciudad, 854 organizaciones de fábrica, 811 organizaciones en instituciones y ministerios, 209 en granjas cooperativas, 16 en las estaciones de tractores, 13 en granjas estatales, 89 en cooperativas de artesanos, 120 en el transporte, 49 en la minería, 23 sobre empleos de construcción y 91 en escuelas, o sea un total de 8.053 organizaciones de partido primarias. Esto representa un logro enorme para nuestro partido.

Las organizaciones primarias del partido, sin embargo, aún no se han consolidado ni se han convertido en verdaderos líderes y organizadores de las masas. La gran tarea ahora no es tanto por aumentar el número de las organizaciones del partido sino que recae todo en el objetivo en cuanto a mejorar la calidad de su trabajo. El aumento de la influencia del partido no sólo depende del número de sus miembros, sino sobre todo por su calidad, su formación marxista-leninista, su lealtad a la causa del partido y al socialismo, su capacidad para mantenerse en contacto con las masas, para movilizar a dichas masas y conducirlas correctamente en el cumplimiento de las tareas nacionales establecidas por el partido y el gobierno.

Desde este punto de vista la situación dentro del partido está lejos de ser satisfactoria. Como fue señalado y acentuado por la XVIº sesión del Pleno del Comité Central de julio de 1948, había bastantes miembros en el partido que en realidad eran candidatos mediante la cooptación. En la vida de las organizaciones de partido, la democracia de partido interna no está a la altura requerida. La crítica y la autocrítica, con independencia de las personas, todavía no rige correctamente como regla básica de organización de abajo a arriba. Aún no nos hemos deshecho completamente de los métodos de ordenar a la gente sobre las organizaciones de partido y no siempre sabemos cómo desarrollar y prestar atención a la conciencia colectiva y a la experiencia que como potencial ya reúne el partido. Los líderes del partido aún no han organizado su trabajo sobre la base del liderazgo colectivo.

Lo que es más, a menudo nos olvidamos de la aguda observación de Vladimir Ilich Lenin sobre dos reglas de gran importancia para la estabilidad del partido como son: la selección de las personas –cuadros– y la supervisión del cumplimiento de las decisiones. También no prestamos suficiente atención en la práctica a lo que el camarada Stalin a menudo ha subrayado sobre que: «los cuadros lo deciden todo».

Hoy día, en el partido no hay grupos organizados o fracciones ni de izquierda ni de derecha. El partido no ha tolerado y no tolerará tales facciones. Sin embargo, todavía exista bastantes tendencias de derecha e izquierdas por parte de miembros de partido aunque en casos aislados y de forma individual. Además de los casos asilados e individuales citados, hay también otros casos de miembros del partido que se rinden ante adversidades, que están listos a capitular antes de la ver iniciarse la propia resistencia del enemigo de clase. Claro que también hay otros que rechazan rendir cuenta ante el partido ni pretenden tampoco rendir disciplina al Estado y fallan en reconocer las etapas de desarrollo de la revolución, fallan por ello en entender la democracia popular y el papel del Frente de la Patria en la marcha hacia el socialismo; por ello toman refugio detrás de consignas altisonantes y «revolucionarias» demagógicas, que por desgracia en la práctica dificultan el desarrollo hacia el socialismo.

La corrección de la política del partido para la liquidación del sistema capitalista y la construcción del socialismo en nuestro país, mediante la lucha de clases sin cuartel contra los elementos capitalistas y a través de la adopción del principio de planificación en nuestra economía, no es puesta en cuestión actualmente por nadie en nuestro partido. Generalmente esta política es reconocida y firmemente realizada en la práctica.

Lamentablemente como hemos comentado ya extensamente, todavía no existe la unidad completa de pensamiento y acción en nuestro partido, y esto también se refleja en las órdenes que son aprobadas de órganos superiores y que recalan en los miembros del partido de más abajo. Para alcanzar esto, por lo visto todavía tendremos que trabajar mucho. No es para nada raro los casos en los cuales las decisiones de Comité Centrales son aceptadas sólo formalmente, mientras en la práctica las decisiones tomadas son realizadas de un modo diferente y deformado. Existen, podría decirte, «pequeños dictadores» en nuestro partido, quienes contando con sus ventajas pasadas, verdaderas o imaginarias, explotan sus posiciones y rechazan cumplir con cualquier ley o decreto y actúan por ello de un modo arbitrario. Hay todavía varios charlatanes y egocéntricos, gente con grandes y perversas ambiciones que fingen que en ellos mismos no hay nada que ellos no puedan hacer, y aun así se demuestra que a la hora de la verdad carecen de la capacidad o la inteligencia para trabajar y controlar las cosas sistemáticamente y de manera eficiente, y que de hecho no terminan lo que ellos han comenzado. A tal gente no le gusta aprender y es capaz de arruinar cada trabajo útil.

El partido debe luchar contra tales fenómenos malsanos por la palabra y con los hechos; ayudándoles a través de la aclaración y corrección verbal y práctica para mostrar y desmontar sus errores, intentando simplemente corregir a los que se hayan equivocado, y del mismo modo cuando haga falta expulsando a los incorregibles. El partido será purgado de los pseudocomunistas que han aprovechado malentendidos para finales arribistas y egoístas. Trabajaremos con toda nuestra fuerza para la creación de la unidad bolchevique en el pensamiento y la acción de arriba hacia abajo, la cual es garantía para el éxito de nuestra gran causa.

Para continua y firmemente reforzar nuestro partido, debemos hacer lo siguiente:

1. Purgar nuestras organizaciones de partido de todos los elementos hostiles, arribistas y en general que accidentalmente se haya infiltrado en nuestras filas.

2. Hacer una estricta selección entre los nuevos miembros y candidatos que desean entrar en el partido y regular su composición social por la adhesión estricta a las reglas e ir sistemáticamente aumentando la composición de obreros.

3. Desarrollar la democracia interna en el partido venciendo los viejos vestigios de liderazgo. Hablar y decidir problemas de partido en conjunto con los líderes de partido y organizaciones. Confiar a cada miembro de partido una tarea concreta y observar su cumplimiento. Animar la crítica sana y la autocrítica en el partido, aumentar la actividad general de sus miembros, apretar la disciplina de partido y la unidad en sus organizaciones.

4. Organizar la educación sistemática marxista-leninista colectiva e individual de cada miembro de partido y de los candidatos de base a integrarlo. Un miembro que no quiere aprender, educarse y avanzar no es y no puede ser un verdadero miembro de nuestro partido.

A finales de 1947 se hicieron algunos cambios en la  estructura de organización de nuestro partido. Debido a la reorganización de nuestros aparatos de Estado y la abolición de los condados administrativos, los «comités de condados» del partido fueron disueltos. Esto era inevitable, ya que nuestro partido, como fuerza principal en la administración del país no puede tener una estructura diferente de la del Estado. Cuando los «comités de condados» del partido fueron disueltos, sus dirigentes consiguieron trabajo en el aparato estatal en el centro o en las localidades: o sea fueron cambiados a los distritos y las organizaciones municipales del partido y el Frente de la Patria con el objetivo de consolidar aquellas organizaciones.

Con la abolición de los «comités de condados» el Comité Central fue capaz de ponerse en contacto y supervisar los 95 distritos y 7 comités de partido municipales más directamente. Esto consiguió una mejor idea del verdadero estado de asuntos en los comités de distrito y con ello se podía ejercer un control más directo de sus actividades y darles la ayuda necesaria. De otra parte, los liderazgos del partido en los distritos mostraron mayor iniciativa en sus actividades y alrededor de ellos allí crecieron sus cuadros, capaces de dirigir las organizaciones del partido.

Pero con los rasgos positivos de esta reorganización había también desventajas serias. Algunos comités de distrito fueron privados de la ayuda diaria que ellos anteriormente habían estado consiguiendo de los comités de condados. El Comité Central se fue alejando de ellos, mientras que su aparato temporalmente se fue debilitado más que reforzando. A pesar de las medidas tomadas para solucionar todo esto después de la XVIº sesión del Pleno del Comité Central de julio de 1948, todavía no se ha trabajado lo suficientemente para consolidar correctamente estas deficiencias.

¿Qué se debería hacer en cuanto a esto?

1. Es necesario intensificar las medidas para la consolidación del aparato y de las instrucciones del Comité Central para mejorar y reforzar la ayuda que este da a los comités de distrito: los miembros del Comité Central  y otros camaradas principales deberían personalmente visitar el distrito y organizaciones municipales del partido más a menudo.

2. Los comités de distrito deberían ser reforzados promoviendo a nuevos camaradas entre los cuadros del partido de las organizaciones primarias en particular entre aquellos de las empresas industriales. Los secretarios de distrito deberían ser conservados más tiempo en sus posiciones, y su autoridad como activistas influyentes disfrutando de la popularidad local debe de ser consolidado.

Durante los cuatro años pasados, después de que nuestro partido se convirtiera en un partido dirigente, varios cambios en el personal tuvieron que ser hechos con el fin de asegurar el liderazgo del partido y mejorar el trabajo en una serie de gente importante de nuestro aparato estatal. Así era necesario seleccionar y enviar en la milicia nacional a 3.533 miembros de partido, en el ministerio de asuntos internos a 2.000, en el ministerio de industria a 1.101, y en otros ministerios a 5.576. En otras palabras, más de 12.000 miembros de partido fueron seleccionados y enviados para trabajar en el aparato estatal. Esto no fue  ningún trabajo fácil, y su ejecución implicó la superación de muchas y varias dificultades.

Uno podría haber esperado tranquilamente que la entrada de tantos comunistas en el aparato estatal y económico habría ayudado considerablemente a vencer la burocracia. Lamentablemente, en muchos casos el remedio no alivio la enfermedad. Es notable la facilidad con que algunos de nuestros camaradas en vez de tratar de desarraigar la burocracia acababan convirtiéndose en burócratas. La lucha contra la burocracia no es ninguna tarea fácil. Esta requerirá grandes esfuerzos y perseverancia. Para vencer completamente la burocracia, la gente debe tomar una parte cada vez mayor en la administración del Estado y en el control público. En cuanto a esto, los comités conectaron a varios departamentos de los consejos populares que tienen un papel importante que jugar. Todo esto está relacionado con la elevación del nivel cultural y político general del pueblo. La lucha contra el letargo de las distorsiones burocráticas debe de ser una regla que nunca debería ser retirado del orden del día. Toda manifestación de la burocracia debe ser implacablemente expuesta y censurada.

Tampoco debemos olvidar que en algunos camaradas ciertas victorias de nuestro partido que son realmente brillantes, se traducen equivocadamente en la adopción de una actitud de negación de la realidad y de vanidad inaceptable.

Para que el partido pueda desarrollarse normalmente y realizar sus futuras tareas complejas, este debe luchar con todo su poder contra todos estos grandes peligros, del cual nuestros maestros, Lenin y Stalin una y otra vez han advertido a los partidos comunistas.

De este modo, durante los cuatro años de gobierno popular, desde el 9 de septiembre de 1944, nuestro partido ha crecido y se ha desarrollado como primer partido político en el liderazgo, siendo decisivo, y conduciendo como vanguardia la construcción de una nueva vida en nuestro país a lo largo del camino de la democracia popular y el socialismo. Gracias a la valiente crítica y autocrítica bolchevique, el partido combate sus propias debilidades, que son debilidades que surgen principalmente por su gran crecimiento, y se consolida cada vez más como un verdadero partido marxista-leninista.

Nuestro partido tiene ante sí el gran ejemplo del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, cuyo Comité Central, y su líder, el camarada Stalin, nos han prestado en varias ocasiones su inestimable ayuda mediante sus consejos. Nuestro Partido, que toma una parte activa en la Kominform, está orgulloso de pertenecer a la gran familia del comunismo mundial, encabezado por el Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética y el líder de la humanidad progresista: Iósif Vissariónovich Stalin.

Toda la experiencia del movimiento comunista internacional confirma la inequívoca verdad de que no se puede ser un verdadero marxista sin ser un verdadero leninista, y que uno no puede ser un verdadero leninista sin ser estalinista.

Concluyo el informe político del Comité Central del partido con el lema:

¡Bajo la bandera victoriosa de Marx, Engels, Lenin y Stalin hacía el socialismo y el comunismo!
15 de diciembre, 1948

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