«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 25 de noviembre de 2017

Stalin contra el intento de barnizar el leninismo de trotskismo y suplantar el leninismo por el trotskismo



«¿En qué consiste el principal pecado de la oposición, determinante de la bancarrota de su política? El principal pecado de la oposición consiste en que ha intentado, intenta e intentará todavía barnizar el leninismo de trotskismo y suplantar el leninismo por el trotskismo. (...) ¿En qué consiste la tarea fundamental del actual bloque unificado que encabeza Trotski? En hacer pasar, poco a poco e insensiblemente, el Partido del cauce del leninismo al del trotskismo. Tal es el principal pecado de la oposición. Ahora bien, el Partido quiere seguir siendo un partido leninista. Es natural que el Partido haya vuelto la espalda a la oposición, levantando más y más la bandera del leninismo. Por eso, hombres que ayer fueron líderes del Partido se han convertido hoy en apostatas.

La oposición cree «explicar» su derrota invocando lo personal, la rudeza de Stalin. (...) Eso es charlatanería, y no explicación. Trotski viene luchando contra el leninismo desde 1904. Desde 1904 hasta la revolución de febrero de 1917, Trotski mariposeó constantemente alrededor de los mencheviques, al tiempo que sostenía una lucha desesperada contra el Partido de Lenin. En aquel período, Trotski sufrió toda una serie de derrotas, que le infligió el Partido de Lenin. ¿Por qué? ¿Quizá se debiera a la rudeza de Stalin? Pero Stalin no era entonces secretario del C.C., se hallaba muy lejos del extranjero, luchando en la clandestinidad contra el zarismo, mientras que la lucha entre Trotski y Lenin se desarrollaba en el extranjero. ¿A qué viene, pues, la rudeza de Stalin?

Desde la Revolución de Octubre hasta 1922, Trotski, militando ya en el Partido Bolchevique, realizó dos «grandiosas» intentonas contra Lenin y su Partido: en 1918, en el problema de la paz de Brest-Litovsk, y en 1921, en el problema de los sindicatos. Las dos intentonas terminaron con la derrota de Trotski. ¿Por qué? ¿Quizá tenga la culpa la rudeza de Stalin? Pero Stalin todavía no era secretario del C.C., secretarios eran entonces trotskistas de todos conocidos. ¿A qué viene, pues, la rudeza de Stalin? Más tarde, el Partido sufrió toda una serie de nuevas intentonas de Trotski (1923, 1924, 1926 y 1927), que fueron terminando con nuevas derrotas de Trotski.

¿No indica todo esto claramente que la lucha de Trotski contra el Partido leninista tiene raíces lejanas, profundas, históricas? ¿No indica todo esto claramente que la actual lucha del Partido contra el trotskismo es la continuación de la lucha que sostuvo el Partido, bajo la dirección de Lenin, desde 1904?

¿No indica todo esto claramente que los intentos de los trotskistas de suplantar el leninismo por el trotskismo son la causa fundamental del fracaso y de la bancarrota de toda la línea de la oposición?

Nuestro Partido nació y creció en la tempestad de las batallas revolucionarias. No es un partido que naciera en un período de desarrollo pacífico. Precisamente por esto está lleno de tradiciones revolucionarias y exento de todo fetichismo por sus líderes. Plejánov fue en un tiempo el hombre más popular del Partido. Todavía más: fue un fundador del Partido y su popularidad no admite parangón con la de Trotski o Zinóviev. Y, pese a todo, el Partido le volvió la espalda en cuanto Plejánov comenzó a apartarse del marxismo hacia el oportunismo. ¿Qué tiene de sorprendente que hombres no tan «grandes» –como Trotski y Zinóviev– se vean a la cola del Partido cuando han comenzado a desviarse del leninismo?». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; La oposición trotskista, antes y ahora; Discurso en la reunión del Pleno conjunto del C.C. y de la C.C.C. del P.C.(b) de la URSS, 23 de octubre de 1927)

Anotación de Bitácora (M-L):

La defensa de Stalin de los principios del marxismo-leninismo frente al intento trotskista de vender su mercancía como leninismo, fue un gran hito histórico, fue el mismo dilema que se presentó después cuando otros oportunistas intentaron lo mismo en años venideros. Solo hay que echar la vista atrás y ver como los maoístas primero alegaban que el pensamiento-guía del partido es la adaptación del marxismo-leninismo a las peculiaridades del país, o lo que era lo mismo en China, declarar que el «pensamiento Mao Zedong» no era distinto al marxismo-leninismo sino la adaptación de este último a China, y de ahí, pasar a decir tras la muerte de Stalin, que si bien su pensamiento-guía tiene relación, nexos, con el marxismo-leninismo, este es un nuevo pensamiento, original, que había desarrollado y superado al marxismo-leninismo, formando una doctrina superior, y que incluso la figura de la nueva doctrina rectora, era superior a todas las precedentes en el marxismo-leninismo. En el caso del titoismo, el juche o el eurocomunismo ha sido similar. Las propias ramas del trotskismo y sus líderes en años venideros dirían que los aportes de Trotski superaban en demasía a los de Lenin, proclamándole «verdadero inspirador» de la Revolución de Octubre y el «marxista más grande del siglo XX». Por tanto todos los oportunistas que quieren conjugar estas ideologías antimarxistas con las figuras centrales del marxismo deben ser considerados como gente inmadura o en su defecto charlatanes oportunistas de marcado carácter ecléctico.

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