«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

lunes, 16 de febrero de 2015

Una breve glosa sobre la influencia del revisionismo chino en la conformación del revisionismo eurocomunista; Equipo de Bitácora (M-L), 2015

Keng Piao recibiendo a Santiago Carrillo durante su visita a China en 1971

Curiosamente el periódico del Partido Comunista de España «Nuestra Bandera», dirigido por Santiago Carrillo, en su edición Nº 17 de septiembre de 1957, publicaba como artículo la obra de Mao Zedong: «Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo» del 27 de febrero de 1957, un clásico sin duda del revisionismo chino donde los haya, y no sólo en su versión original, sino también en su versión «retocada» y liberada para las Obras Escogidas del Tomo V de Mao Zedong en 1977. 


Muestra del gran interés de los revisionistas españoles en rescatar los «aportes» revisionistas de esta obra de Mao Zedong es el artículo de Santiago Carrillo: «Sobre la burguesía nacional en China» de 1957, o su otro artículo: «Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado» de 1957 también. Viendo a esta última obra de Carrillo mismamente, podemos leer:

(1) Apreciación y aceptación de la unión y alianza entre explotados y explotadores en la «construcción del socialismo»:

«Quizás el rasgo más original de la Revolución Socialista China lo constituye el hecho de que como aliado del proletariado, al lado de las masas campesinas y la pequeña burguesía urbana, se encuentra también la burguesía nacional. Esta constituye una de las aportaciones de los camaradas chinos a la experiencia revolucionaria mundial, digna de ser estudiada». (Santiago Carrillo; Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado, 1957)

(2) Alabanzas a la repetición de las ideas bujarinista-titoista de «integración pacífica de los explotadores en el socialismo», en concordancia además con las tesis del XXº Congreso del PCUS:

«La vida nos enseña, por el contrario que incluso en China donde la transformación de la Revolución democrática en socialismo se lleva a cabo pacíficamente y no hablemos de la burguesía monopolista ha aceptado marchar gradualmente hacia el socialismo. (...) La experiencia china contribuye a fundamentar los planteamientos hechos por el XXº Congreso del PCUS de 1956 sobre las diversas formas que puede revestir el paso del capitalismo hacia el socialismo». (Santiago Carrillo; Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado, 1957)

Todo este tipo de tesis, no sólo eran promovidas en esa obra concreta de Mao Zedong de 1957, sino en artículos, discursos e informes anteriores:

«Nuestro método para llevar a cabo la revolución socialista es el método pacífico. En el pasado, mucha gente, tanto dentro como fuera del partido comunista, expresaban dudas acerca de este método. (...) Dadas las condiciones que prevalecen en nuestro país, es posible usar métodos pacíficos –estos son, el método de persuasión y educación– no sólo en lograr la transformación del sistema de propiedad individual en propiedad colectiva socialista, sino también en lograr la transformación del sistema capitalista al sistema socialista». (Mao Zedong; Discurso en la Conferencia Suprema de Estado (Extractos), 25 de enero, 1956)

(3) Loas a un tema al que prestaba especial atención a Carrillo: la «reeducación socialista» de los explotadores de modo pacífico a través de concesiones donde se permitía a la extracción de plusvalía y el crecimiento del poder económico de los explotadores:


«Como consecuencia de su alianza con la clase obrera los capitalistas nacionales son considerados con respeto en la nueva sociedad china. En las empresas mixtas ocupan puestos directivos, de acuerdo con su preparación y su experiencia, al lado de los representantes del Estado Popular. Algunos de ellos son hombres de Estado. En Shanghái hemos conocido un gran fabricante textil, dueño de una fortuna de 80 millones de yens –varias veces multimillonario en pesetas–, diputado a la Asamblea Nacional Popular y concejal de su ciudad. El Partido Comunista Chino y los otros Partidos y grupos democráticos han emprendido una labor de reeducación con los capitalistas nacionales, muy interesante. El objetiva de esa labor es hacer pasar del estado de explotador al de trabajador a los individuos que hoy forman esa clase. Se trata de mostrarles que el sistema de ideas originado en su condición de capitalistas, y esta misma condición, son injustos; que un hombre no tiene derecho a explotar a otros. Esta labor de reeducación, ligada a la experiencia práctica, diaria, ha dado sus frutos». (Santiago Carrillo; Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado, 1957)

(4) También gran alboroto sobre  la posibilidad del llamado «multipartidismo en el socialismo»:

«Junto al Partido Comunista coexisten diversos partido y grupos democráticos cuyo fundamento social es la burguesía nacional, la capa superior de la pequeña burguesía y sus intelectuales. (...) El régimen político socialista chino es pues un régimen de un solo partido, sino de varios. (...) Los hombres de los partidos y grupos democráticos ocupan importantes puestos en el gobierno y en el aparato del Estado; ejercen una real influencia en los asuntos públicos». (Santiago Carrillo; Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado, 1957)

(5) La posible extrapolación a España, :

«Lo que ha ocurrido en China, es decir, que una parte de la burguesía participe en determinadas condiciones en la edificación del socialismo, puede repetirse en otros países. (...) La posibilidad del paso pacífico incluso por la vía parlamentaria, del capitalismo al socialismo, sin necesidad de la destrucción violenta del apartado del Estado de las clases opresoras es en el porvenir una perspectiva real». (Santiago Carrillo; Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado, 1957)

(6) Siempre claro, bajo los auspicios jruschovistas de una emulación pacífica y una coexistencia pacífica entre capitalismo y socialismo, 
«rechazando dogmatismos»:


«
Naturalmente que esta posibilidad de desarrollo pacífico está ligada a la conservación de la paz mundial, al mantenimiento de la coexistencia pacífica, y a la comprobación por los pueblos de la superioridad del Socialismo sobre el capitalismo, como sistema social, en el transcurso de un prolongado período de emulación pacífica. La justa aplicación de las enseñanzas del XXº Congreso del PCUS de 1956 exige aliar el mantenimiento más firme de las posiciones de principio del marxismo-leninismo sobre la revolución, con el espíritu crítico y de investigación más despierto y la repugnancia más resuelta hacia los clichés y rigideces dogmáticas». (Santiago Carrillo; Sobre una singularidad de la revolución china: la alianza de los capitalistas nacionales con el proletariado, 1957)

La tipificación de todo esto como «gran aporte al marxismo-leninismo» era precisamente lo que los mismos revisionistas chinos demandaban:

«En un Estado que tomó el poder político bajo las condiciones históricas y sociales concretas, el establecimiento del principio por el cual los capitalistas podían ser transformados para aceptar y seguir el socialismo, es otra brillante contribución del camarada Mao Zedong para el baúl del tesoro del marxismo-leninismo. Esta teoría nunca apareció en ningún otro clásico del marxismo-leninismo, y ningún otro país del mundo ha atravesado este tipo de experiencia. En la Unión Soviética y en el resto de las democracias populares fueron usados métodos forzados y violentos para hacer desaparecer a la burguesía como clase. Pero, bajo las condiciones de China, el mismo camino de eliminación de la burguesía puede ser conseguido a través de la transformación pacífica». (Shu Wei-kuang; El paso gradual en el periodo de transición chino, 1955)


***

Repasando las publicaciones de «Nuestra Bandera», las obras de Mao Zedong fueron constantes en especial durante el periodo en que Carrillo estuvo al frente del Secretariado General del Partido Comunista de España 1960-1982, e incluso se relataba con euforia los viajes de las delegaciones del Partido Comunista de España a la China de Mao Zedong. El Partido Comunista de España saludó todos los variados bandazos izquierdistas y derechistas de las políticas de los revisionistas chinos a lo largo de su existencia como demuestran los documentos de los revisionistas españoles, esto incluía el apoyo: tanto en el Gran Salto Adelante, la teoría de que «la agricultura debe ser la base de la economía», la Revolución Cultural o la teoría de los «tres mundos».

Con la demostración y prueba objetiva del estudio, aprobación y promoción de las obras de Mao Zedong entre los revisionistas españoles:

¿Ahora le empieza a cuadrar a la gente de dónde le vienen a Carrillo y otros revisionistas españoles las teorizaciones al estilo de que «en nuestro país, la contradicción entre la clase obrera y la burguesía nacional hace parte de las contradicciones en el seno del pueblo» o que «hay que admitir una larga coexistencia de los partidos democráticos de la burguesía y de la pequeña burguesía con el partido político de la clase obrera»? ¿Es decir entienden de dónde vienen la alianza con las clases explotadoras y el multipartidismo en el «socialismo» del señor Carrillo?

¡¡¡¿Existe alguien tan ciego o hipócrita como para no ver que sólo pajarracos sin principios y claramente oportunistas como Mao Zedong y Carrillo eran capaces de pedir en conversaciones con los estadounidenses la mediación para que España formara parte de la Comunidad Económica Europea (CEE) actual Unión Europea (UE)– y siguieran las bases estadounidenses en España e incluso fuera parte de la OTAN?!!! Los pueblos hace tiempo que pasaron examen a estas dos figuras y tienen cientos de pruebas para tipificar que son unos confabuladores, agentes del imperialismo y traidores no solo de la causa del pueblo español, sino a la causa antiimperialista mundial. 

Esto lo demuestran las declaraciones de Carrillo en sus viajes a Estados Unidos, he aquí Carrillo en sus declaraciones para New Times para holgorio de la CIA:

«Los americanos pueden estar en España mientras los rusos mantengan tropas en Checoslovaquia». (El Diario; La CIA desvela que Santiago Carrillo defendió la permanencia de las bases de EEUU en España en 1975, 2017)

O lo que decía en las tesis programáticas de su partido:


«Consideramos que quienes se oponen al ingreso de España en la Comunidad Económica Europea dan la espalda a las conveniencias de un proceso democrático, progresista, en el seno de dicha Comunidad; a una construcción europea equilibrada, en la que Europa del Sur tenga el peso que le corresponda. El Partido Comunista de España, al preconizar el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea, afirma su voluntad de transformar, al lado de las demás fuerzas de izquierda de Europa, el actual carácter de la comunidad, dominada por los grandes monopolios. Aspiramos a la Europa de los trabajadores, a la Europa de los pueblos: una Europa unida en los planos económico y político, que tenga una política propia, independiente; que no esté subordinada ni a los Estados Unidos ni a la Unión Soviética, pero que mantenga relaciones positivas con ambas potencias». (Partido Comunista de España; Resolución del IXº Congreso del Partido Comunista de España, 1978)


Exactamente lo mismo que demuestran las propias reuniones de Mao Zedong con los estadounidenses:

«Presidente Ford: «Estamos muy preocupados por la situación en España también, señor presidente. Al rey lo apoyamos. Esperamos que sea capaz de manejar los elementos que pudieran socavar su régimen. Y vamos a trabajar con él para tratar de tener el control necesario de la situación durante este período de transición». Presidente Mao: «Sería bueno que el Mercado Común Europeo los aceptara. ¿Por qué no acepta la Comunidad Económica Europea a España y Portugal?». Presidente Ford: «Señor presidente, nosotros hemos exhortado a la alianza de la OTAN para que fuera más amigable incluso durante la dictadura de Franco. Y esperamos que con el nuevo rey España sea más aceptable para la alianza de la OTAN. Además creemos que la CEE debe ser sensible a los movimientos del gobierno español hacia la unidad con la Europa occidental en su conjunto. Vamos a trabajar en ambos sentidos tanto como nos sea posible». (Conversación entre Mao Zedong y Henry Kissinger; 2 de diciembre de 1975)


¿No es claro que las tesis de la 
«alianza con la burguesía nacional en la construcción del socialismo», el «tomar la agricultura como base de la economía» o el «multipartidismo en el socialismo», tesis adoptadas tanto por Santiago Carrillo-Enrico Berlinguer como por Hua Kuo-Feng-Deng Xiaoping y criticadas por mucha gente honesta, eran herencia directa de la teoría y praxis revisionista de Mao Zedong y el llamado Pensamiento Mao Zedong? ¿Quién tiene más delito los que viven en la inopia y no sabían de estos datos y pruebas, o los que denuncian los viajes, encuentros, comunicados y acuerdos entre Berlinguer-Deng y los imperialistas estadounidenses y Deng, pero no denuncian los mismos sucesos entre los eurocomunistas y los revisionistas chinos en la época de Mao Zedong?:

«Ahora con esta línea, avanza la detente y las relaciones con el imperialismo estadounidense y los otros países capitalistas. (...) También en lo que respecta a los partidos revisionistas, el Partido Comunista de China está cambiando de estrategia y de tácticas para agrupar a los partidos revisionistas que tienen contradicciones con los soviéticos, al igual que hará esfuerzos por ganarse al «tercer mundo». La línea china, montada y establecida de común acuerdo con Ceaușescu y Carrillo, confirma una vez más, nuestros puntos de vista y previsiones. China avanza rápida y gradualmente hacia su conversión en una gran potencia revisionista». (Enver Hoxha; Los chinos luchan por arrebatar a los soviéticos la hegemonía en el campo revisionista; Reflexiones sobre China: Volumen II, 25 de febrero de 1972) 


Es más, cuando los partidos revisionistas occidentales profundizaron las divergencias con el partido del revisionismo soviético –contradicciones pese a ello, coyunturales, oportunistas y entre mismos revisionistas–, serían asistidos –siempre según la «lógica de la teoría de los «tres mundos» [3] de Mao Zedong– por el Partido Comunista de China, como demuestran además los varios y sonados viajes de Santiago Carrillo a China durante los años 70 y su entendimiento con los revisionistas chinos [4]. 

Mao Zedong ha sido pues, quiérase reconocer o no, inspirador –en lo ideológico–, y promotor –por su apoyo a inicios de los 70– del llamado eurocomunismo, le duela a quien le duela. Estamos de acuerdo por tanto por todo esto, con la siguiente afirmación:

«Sabemos que todavía hoy muchos camaradas, por ejemplo Kabd –que condenó la teoría de los tres mundos  como revisionista, y la actual política de China como socialchovinista– que les es difícil quitarse de encima la etiqueta de Mao Zedong. Y debemos reconocer que hemos ayudado más o menos a bastante gente que todavía hoy día sigue a Mao Zedong como los adoradores del nuevo Buda. (...) Estamos seguros, las personas que tienen dudas hoy considerando a Mao Zedong como «marxista-leninista», llegará bajo un análisis minucioso de los hechos –no sólo sus escritos, sino también la realidad China– a los mismos resultados que nosotros. El único argumento de sus defensores de Mao Zedong sigue siendo prácticamente: él no conocía nada, él estaba prácticamente prisionero, él siempre estaba con sus puntos de vista en minoría, el desarrollo de China se ha llevado a cabo en contra de su voluntad etc., y así sucesivamente. Esta argumentación es infantil y frívola». (Ernst Aust; Informe en el IVº Congreso del Partido Comunista Alemán/Marxista-Leninista, diciembre de 1978)

Paradójicamente durante los 60, 70 y 80 muchos «maoístas» españoles del Partido del Trabajo de España, el Partido Comunista de España (reconstituido) e incluso el Partido Comunista de España (marxista-leninista) hasta su rectificación del maoísmo en 1979, se echarían las manos a la cabeza con estas mismas tesis maoístas de Carrillo del Partido Comunista de España. Muchos criticaron los recibimientos y el apoyo de Mao Zedong a Carrillo en sus visitas a China, a la muerte de Mao Zedong, denunciaron de nuevo las palmadas en la espalda entre Hua Kuo-feng y Deng Xiaoping con Carrillo y Berlinguer, denunciaban la similitud de sus tesis, pero no comprendían o no querían comprender por sentimentalismo, que en España combatir al eurocomunismo significaba combatir al propio maoísmo.

A estos señores «maoístas» y seguidores del «Pensamiento Mao Zedong» les hubiera tocado entonces y les toca ahora a sus sucesores cuando se indignan con las tesis del eurocomunismo, limpiar primero su establo, pues Mao Zedong tendría un papel central en su desarrollo. Muchos revisionistas «maoístas» –por su sentimentalismo hacia su figura idealizada– y muchos ex maoístas –por el difícil acceso a información de aquella época– estuvieron lejos de caer en esta deducción, pero a día de hoy, esto no puede permanecer por más tiempo oculto. 

Mao Zedong y sus tesis que revisaban el marxismo-leninismo fueron fuente de inspiración tanto para las  figuras (A); en que se fijaron los eurocomunistas, como para las propias figuras (B); padres del eurocomunismo:  muestra de ello como ya demostramos en variadas ocasiones, es que no sólo figuras (A), revisionistas contemporáneos de la época del líder chino como Earl Browder, recomendaba sus tesis por todo el mundo en los 40 –inclusive tras la condena de Browder por todo el movimiento comunista internacional– [1], sino que también figuras (B), revisionistas como Palmiro Togliatti y Maurice Thorez saludaron de buen grado en los 50 tras la muerte de Iósif Stalin, daban su visto buena a las teorías de vía al «socialismo chino», según las «peculiaridades específicas», como ejemplo de «socialismo no dogmático» [2]. ¿No es obvio también que la bienvenida de la inversión de capital extranjero como hacia Mao Zedong en 1945 tan saludada por Earl Browder, o las mismas cuatro modernizaciones anunciaba por Chou En Lai con la ayuda estadounidense era la misma pedida de inversión de capital extranjero que reclamaba Santiago Carrillo en su programa eurocomunista de los 70 a los imperialistas estadounidenses? ¿No es obvio que las felicitaciones por las tesis del «socialismo específico» y por la «integración pacífica del capitalismo y los explotadores en el socialismo» de Mao Zedong aplaudido por Togliatti y Thorez serían fuente de inspiración para Berlinguer, Marchais y por extensión también para Carrillo para su propia vía? ¿No es la rehabilitación del revisionismo yugoslavo efectuada por Mao Zedong en los 50 y especialmente en los 70 una bendición para Thorez y Togliatti que fueron criticados por cometer desviaciones del mismo tipo, no influyó de nuevo esta amistad con los revisionistas yugoslavos a Marchais, Berlinguer y Carrillo y sus teorizaciones?

Concluyendo: con las personas influenciadas por el revisionismo chino [5], al igual que con cualquier otra persona influenciada por otras corrientes antimarxistas debemos ver si de verdad intentan tener una visión científica del mundo, debemos proceder siempre con gran paciencia auxiliándoles para obtener una visión completa de la historia y del presente perfeccionando ese método científico a través del materialismo dialéctico. Para ello debemos ayudarles dándoles información y documentación de los propios revisionistas chinos implicados en el tema a tratar, explicándole la falsedad de los mitos tomados por ciertos, ayudándoles a potenciar que por sí mismos sepan realizar una labor de investigación y análisis científicos bajo el materialismo-dialéctico y puedan descubrir las grietas del revisionismo. Solo así lograremos que más temprano que tarde que ellos mismos comprendan que es el revisionismo chino y lo repudien conscientemente, pero con los revisionistas recalcitrantes que niegan investigar y analizar objetivamente, o que saben de sobra estas informaciones y las ocultan e ignoran, que simplemente pese a reconocerlas llegan a análisis de defensa del revisionismo chino, que desprecian o aminoran la lucha contra el revisionismo chino por la razón que sea, ellos, deben ser señalados como adalides del capitalismo mundial y enemigos del proletariado y del proletariado chino en concreto.

Anotaciones de Bitácora (M-L):

[1] Desmontando mitos: Mao Zedong ese liberal pro estadounidense e ídolo de Earl Browder; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

[2] Los revisionistas franceses, italianos y soviéticos adorando la «vía específica» de Mao Zedong de los 50

[3] 
Hua Kuo-feng y Deng Xiaoping; adalides del legado del revisionismo chino; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

[4] Para poder leer sobre los viajes de Santiago Carrillo a China, recomendamos:

Enver Hoxha; Reflexiones sobre China, Tomos I (1962-1972) y II (1972-1977) en español

[5] Revisionismo chino [Etiqueta del blog Bitácora (M-L) con varias entradas y documentos sobre tal rama del revisionismo]


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