«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 4 de febrero de 2016

La vuelta a poder vía electoral: 2006 a la actualidad; Equipo de Bitácora (M-L), 2015


«Las reformas que se originaron en el ya mencionado pacto libero-sandinista crearon las condiciones para que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) pudiera alcanza el poder vía electora; sin ese pacto habría sido imposible. Dicho de otro modo; quién posibilita la vuelta al poder de Daniel Ortega Saavedra vía electoral no es otro que el burgués neoliberal corrupto Arnoldo Alemán Lacayo, de cuyas corrupciones se valió el FSLN para conseguir la reforma de la ley electora. Pero la vuelta al poder se acompaña de la última metamorfosis que sufre el FSLN que lo convierten definitivamente en un partido burgués electorero.

Recapitulemos:

1) El FSLN intenta eliminar toda referencia posible al socialismo científico, al marxismo-leninismo, y se condena las primeras experiencias históricas como un absoluto fracaso. En el caso del primer Estado socialista, la Unión Soviética, no se reconoce ninguna etapa de desarrollo entre los años de construcción del socialismo dirigidos por Lenin y Stalin, y la posterior conversión bajo el revisionismo en una potencia socialimperialista encuadrada en el capitalismo y su funcionalidad de la mano de Jruschov, Brézhnev, y sucesores; es catalogado como un «todo único». En la propaganda del FSLN hay una especial mención a todo contenido ideológico antistalinistas que llenan sus medios de comunicación. En consecuencia y acorde con esta apreciación simplista: se insta más si cabe a la «heterodoxia», a no seguir los «catecismos marxistas» y al «socialismo libre de dogmas», eufemismos varios para ocultar su cada vez ideología más degenerada.

2) Se declaran seguidores del revisionista «socialismo del siglo XXI». Acorde a este nuevo «socialismo» abrazan tesis idealistas incluyendo al cristianismo como pretendida fuente ideológica e inspiradora de ese supuesto socialismo que desarrollan. El revisionismo «guevarista» sigue jugando un papel, pero más de tipo nostálgico propagandístico; y se inicia la referencia a algo que llaman el «sandinismo ideológico». Evidentemente y como ya hemos demostrado a lo largo de este documento; el sandinismo es un producto de la convergencia de diferentes corriente ideológicas, es un proceso que transformó a la sociedad nicaragüense, pero en ningún caso se trata de una ideología en sí.

3) Se encuadran dentro de su organización económica internacional que pretenden solidaria: la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos –ALBA-TCP–, de la mano de Venezuela y de Cuba. Una organización que opera netamente dentro de los límites del capitalismo.

4) Se dispone un discurso de reafirmación religiosa, que como en todos los casos precedentes de la historia, busca como único fin manipular a las masas a través de sus anhelos más profundos de «redención», pero en este caso se acompaña de un populismo extremo de índole caritativo asistencialista, esto ha llevado a que el FSLN haya consignado al cristianismo en la Constitución política repitiendo de ese modo la felonía somocista que borró la separación Iglesia Estado implementada en época del ya mencionado José Santos Zelaya.

5) El FSLN pasa a estar al servicio de la dirigencia, la militancia convertida en meros electores; dejan de guardarse las apariencias y los cargos ya no son ni siquiera formalmente electos bajo unas listas preparadas sino que pasan a ser abiertamente cooptados por la dirigencia que detenta absolutamente el poder. Al extinguir totalmente la poca influencia de la masa y la militancia en la organización que pasa a estar en manos de la dirigencia burguesa, se desarrollan al máximo todas las formas de corrupción: tráfico de influencia, nepotismo, clientelismo, etc.

6) Los medios de comunicación pasan a ser objetivo de la dirigencia del FSLN, estos los van anexionando por uno u otro medio. Una vez concluido ese proceso se promueve la alienación e individualismo extremo de la sociedad apoyándose en el amarillismo más cavernario. Se desarrolla un discurso «kantiano» y «neokantiano» que produce a cada momento propaganda, una propaganda que se basa en el referido populismo extremo que a su vez se origina en el asistencialismo característico del «socialismo del siglo XXI». Este dominio de los medios de comunicación les permite eliminar toda posibilidad de crítica y autocrítica, se desarrolla pues un control absoluto de la información.

7) La economía capitalista neoliberal cuyas bases se sentaron en los 80, se desarrolla a su máxima expresión; y la burguesía y pequeña burguesía que dirige al FSLN se conforma como una burguesía que en estas circunstancias busca la inserción en el mercado global para poder mantener su crecimiento económico y por tanto su viabilidad como clase explotadora, de allí que busca la inversión extranjera de los imperialismo estadounidense, europeo, ruso, chino, etc., en consecuencia gran parte de ella desarrolla rasgos de burguesía compradora, cuando no se convierte directamente en compradora, estableciendo pactos con otras burguesías extranjeras que debilitan cada vez más la soberanía nacional». (Equipo de Bitácora (M-L); ¿Qué fue de la «Revolución Popular Sandinista»?: Un análisis de la historia del FSLN y sus procesos, 19 de julio del 2015)

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