«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 29 de septiembre de 2015

La lucha político-ideológica contra el intento revisionista de hacer pasar el idealismo y la metafísica por materialismo-dialéctico


«En la actualidad, los revisionistas juegan un papel particularmente nocivo, por eso la lucha por desenmascararles y destruirles enteramente en el terreno ideológico y político es para nosotros una tarea de primordial importancia. Ahora los revisionistas atacan al marxismo-leninismo por todos los flancos, tanto en relación a la estrategia y la táctica revolucionarias, como en el terreno de la filosofía, la economía política, etc., afectando en una u otra forma las bases teóricas y metodológicas de las otras ciencias, particularmente de las ciencias sociales. Por eso, nuestros estudiosos, investigadores y científicos, incluyendo también a los escritores y artistas, deben ser muy perspicaces y estar en condiciones de separar el grano de la paja, el revisionismo del marxismo-leninismo, estar lo más preparados posible para combatir al revisionismo en todos los terrenos.

Rasgo característico de los revisionistas es que, con el pretexto de las «nuevas condiciones», se lanzan contra las tesis del marxismo-leninismo y pretenden «argumentar» sus propias tesis revisionistas. Dirigen sus ataques fundamentalmente a aquellas cuestiones en las que su demagogia les permitiría encubrir más fácilmente su traición, como es por ejemplo la tentativa de refutar, sobre la base del cambio de la correlación de fuerzas en la arena internacional, toda la teoría sobre la revolución, etc., sin vacilar en actuar también contra otros aspectos de la teoría y la práctica revolucionarias. 

Actualmente el revisionismo está tan lanzado en su carrera hacia el precipicio y se ha hecho tan descarado que no vacila en atacar incluso al materialismo dialéctico e histórico, así como a la teoría económica, las ciencias históricas, la estética marxista, etc. La tendencia es clara: todo se hace para pasar del materialismo al idealismo y de la dialéc­tica a la metafísica; para reemplazar la revolución por la evolución y la lucha de clases por la emulación económica, pacífica; para rechazar el realismo socialista en la litera­tura y el arte y abrir el camino a las corrientes decadentes. El año pasado, en Francia, algunos filósofos miembros del Partido Comunista Francés comenzaron a poner en tela de juicio una serie de cuestiones fundamentales del materia­lismo dialéctico e histórico. Discutiendo el tema de la filo­sofía marxista-leninista, parte de ellos –los revisionistas más avanzados sacaban la conclusión de que, dado que el conocimiento ha llegado a una fase en la que el saber real es desarrollado por las ciencias particulares, la filoso­fía marxista debe limitarse al estudio dela teoría del pensamiento y de sus leyes. Ustedes comprenden, a dónde conduce esto: tiende a reducir la filosofía marxista de una ciencia que estudia las leyes generales del desarrollo de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento humano, a una ciencia, que estudie solamente este ultimo. De aquí no es difícil pasar a lo que siempre ha sido el objetivo de los ideólogos burgueses y revisionistas; a la negación de la posibilidad del marxismo-leninismo de estudiar y explicar científicamente el desarrollo de la naturaleza y de la so­ciedad, a la negación del propio marxismo-leninismo». (Enver Hoxha; La intelectualidad crece y se desarrolla en el seno del pueblo; Extractos del discurso pronunciado en el encuentro con los representantes de la intelectualidad de la capital, 25 de octubre de 1962)

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