lunes, 16 de marzo de 2020

Lenin contra el objetivismo burgués en la historia


«El rasgo principal de los razonamientos del autor, señalado ya desde el comienzo, es su estrecho objetivismo, que se limita a demostrar la inevitabilidad y la necesidad del proceso, y no hace ningún esfuerzo por descubrir en cada fase concreta de este proceso la forma de contradicción de clases que le es inherente; objetivismo que caracteriza el proceso en general pero no, por separado, las clases antagónicas de cuya lucha nace el proceso en cuestión. (...) El objetivista habla de la necesidad de un proceso histórico dado; el materialista hace constar con precisión que existen la formación económico-social dada y las relaciones antagónicas engendradas por ella. Al demostrar la necesidad de una serie dada de hechos, el objetivista siempre corre el riesgo de convertirse en un apologista de estos hechos; el materialista pone al desnudo las contradicciones de clase y, al proceder así, fija ya su posición. El objetivista habla de «tendencias históricas insuperables»; el materialista habla de la clase que «dirige» el régimen económico dado creando determinadas formas de reacción de las otras clases. Como vemos, el materialista es, por una parte, más consecuente que el objetivista y aplica su objetivismo con mayor profundidad y plenitud. No se limita a señalar la necesidad del proceso, sino que determina con exactitud qué formación económico-social es precisamente la que da su contenido a ese proceso, qué clase, precisamente, determina esa necesidad. En el caso dado, por ejemplo, el materialista no se limitaría a hacer constar que hay «tendencias históricas insuperables», sino que señalaría la existencia de ciertas clases que determinan el contenido del régimen dado y excluyen cualquier posibilidad de salida que no sea a través de la acción de los productores mismos. Por otra parte, el materialismo presupone el partidismo, por decirlo así, e impone siempre el deber de defender franca y abiertamente el punto de vista de un grupo social concreto siempre que se enjuicie un acontecimiento». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Contenido económico del populismo y su crítica en el libro del señor Struve; A propósito del libro de P. Struve, Notas críticas acerca del desarrollo económico de Rusia. San Petersburgo, 1894)

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