«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 19 de enero de 2016

El Partido del Trabajo de Albania hablando sobre la esencia y los orígenes del revisionismo chino



«El revisionismo chino apareció abiertamente a comienzos de los años 70, pero no surgió en esa época, y mucho menos después de la muerte de Mao Zedong. Sus orígenes ideoló­gicos y teóricos están en el llamado «pensamiento Mao Zedong», que comenzó a tomar cuerpo particularmente después de 1935, cuando Mao Zedong accedió a la cabeza del partido. Se presentó en un comienzo como «chinización del marxismo-leninismo», y posteriormente como ¡«marxismo-leninismo de nuestra época» o «fase superior del marxismo-leninismo»!

El «pensamiento Mao Zedong», explica el camarada Enver Hoxha, es radicalmente distinto del marxismo-leninismo. Es una amalgama de concepciones que mezcla ideas y tesis tomadas de prestado del marxismo con ideas y tesis confucionistas, budistas, anarquistas, trotskistas, titoistas, jruschovistas, «eurocomunistas» y con fuertes dosis nacionalistas, racistas. Es precisamente esta mezcla de toda suerte de filosofías idealistas, pragmáticas, revisionistas, la que ha convertido el «pensamiento Mao Zedong» en arma de todas las corrientes y líneas fraccionalistas en China, en lucha entre sí o en convivencia temporal.

Por estas razones, el Partido Comunista de China jamás llegó a convertirse en un verdadero partido proletario desde el punto de vista de la ideología, la política, la composición y la construcción organizativa; la revolución democrática burguesa en China no consiguió transformarse en revolución socialista, no condujo a la instauración de una dictadura verdaderamente proletaria ni encaminó el país hacia un verdadero desarrollo socialista.

Mao Zedong, indica el camarada Enver Hoxha, era reputado como un gran marxista-leninista y se autodenominaba comunista. Pero no ha sido tal. Fue sólo un revolucionario demócrata, que unía de manera ecléctica algunos elementos de la filosofía marxista-leninista con el idealismo, con la filosofía burgués-revisionista y con la vieja filosofía china.

Uno de los rasgos más característicos del surgimiento del revisionismo chino, como ideología y como política, es la teoría de los «tres mundos». El camarada Enver Hoxha desenmascara todos los intentos de los dirigentes revisionistas chinos de presentarla como una teoría marxista-leninista. Argumenta cientí­ficamente que es una teoría enteramente contrarrevolucionaria, creada con el fin de dar una «base teórica» a su estrategia de transformar a China en una superpotencia imperialista, y de justificar su política de alianza con los EE.UU., con el Japón y con Europa Occidental, así como su objetivo de sentar la hegemonía sobre los países del llamado «tercer mundo».

El revisionismo chino sigue una política de alianza con el imperialismo norteamericano y con toda la burguesía internacional a fin de beneficiarse de sus ayudas económicas, militares y políticas. Los EE.UU. y las otras potencias capitalistas desarrolladas se mostraron dispuestos a conceder a China estas ayudas, dado que la política de ésta constituye un apoyo a sus planes estratégicos». (Partido del Trabajo de AlbaniaHistoria del Partido del Trabajo de Albania, segunda edición, 1982)

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