«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

viernes, 27 de junio de 2014

El levantamiento del 9 de septiembre limpió el camino para la edificación del socialismo en nuestro país; Georgi Dimitrov, 1948

El segundo capítulo del Informe al Vº Congreso del Partido Obrero (Comunista) Búlgaro de Georgi Dimitrov de 1948, comenta brevemente la cuestión de la lucha durante la Segunda Guerra Mundial aplicando las tácticas antifascistas, que desembocaron en el levantamiento del 9 de septiembre de 1944, que dio el poder al Frente de la Patria, dirigido por el Partido Obrero (Comunista) Búlgaro. Pero se centra más en el periodo posterior al levantamiento, y las perspectivas que se abrían en Bulgaria con la destrucción de la camarilla monarco-fascista y la toma de poder popular del frente popular antifascista conocido con el nombre del Frente de la Patria. Ya en los años 30, analizando la cuestión de la lucha antifascista y la toma de poder, Dimitrov auguró la posibilidad tanto de que los comunistas pudieran tomar el poder en solitario –como pasó en Albania– como que en la lucha por derribar el fascismo se diera un gobierno no plenamente comunista, sino en alianza todavía con otras organizaciones antifascistas –como pasó en Bulgaria– :

«Yo quería prevenirlos contra toda una tendencia a la simplificación y al esquematismo en este asunto. La vida es más compleja que cualquier esquema. Sería falso, por ejemplo, presentar la cosa como si el gobierno del frente único fuese una etapa obligatoria en la senda hacia la instauración de la dictadura del proletariado. Sería tan falso, como lo era antes presentar las cosas como si en los países fascistas no hubiese ninguna etapa intermedia y la dictadura del fascista tuviese que ser obligatoriamente y directamente sustituida por la dictadura del proletariado». (Georgi Dimitrov; Por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; discurso de resumen ante el VIIº Congreso de la Komintern, pronunciado durante el 13 de agosto de 1935)

Para que diera el primer caso, el de un gobierno basado en la alianza con otras fuerzas antifascistas, el partido comunista debía analizar que se dieran unas condiciones mínimas para otorgar su apoyo y participación en tal gobierno:

«¿Qué sería este gobierno? ¿Y en qué situación pudiera ser posible? Es, ante todo, un gobierno de lucha contra el fascismo y la reacción. Debe ser un gobierno formado como consecuencia del movimiento de frente único y que no limite de ninguna manera la actividad del partido comunista y de las organizaciones de masas de la clase obrera, sino, al contrario, que tome enérgicas disposiciones dirigidas contra los magnates financieros contrarrevolucionarios y sus agentes fascistas. (...) ¿Bajo qué condiciones objetivas será posible la formación de un tal gobierno? A esta pregunta puede contestarse de un modo muy general: bajo las condiciones de una crisis política, en que las clases dominantes ya no están en condiciones de acabar con el potente ascenso del movimiento antifascista de masas. Pero esto es sólo una perspectiva general, sin la cual apenas será posible, en la práctica, la formación de un gobierno del frente único. Solamente en presencia de determinadas premisas especiales, puede ponerse al orden del día el problema de la formación de este gobierno como tarea políticamente necesaria. Me parece que en este sentido merecen la mayor atención las siguientes premisas: Primero. Cuando el aparato estatal de la burguesía esté ya lo bastante desorganizado y paralizado para que la burguesía no pueda impedir la formación de un gobierno de lucha contra la reacción y el fascismo. Segundo. Cuando las más extensas masas trabajadoras y en particular los sindicatos de masas se levanten impetuosamente contra el fascismo y la reacción, pero no estén todavía preparados para lanzarse a la insurrección con el fin de luchar bajo la dirección del partido comunista por la conquista del poder soviético. Tercero. Cuando el proceso de diferenciación y radicalización en las filas de la socialdemocracia y de los demás partidos que participan en el frente único, haya conducido a que una parte considerable dentro de ellas exija medidas implacables contra los fascistas y demás reaccionarios, luche del brazo de los comunistas contra el fascismo y se manifieste abiertamente contra el sector reaccionario y hostil al comunismo de su propio partido». (Georgi Dimitrov; La ofensiva del fascismo y las tareas de la Komintern en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Informe ante el VIIº Congreso de la Komintern, pronunciado durante el 2 de agosto de 1935)

Hablando, de los viejos debates de la Komintern, y de errores de derecha e izquierda, el búlgaro remarcó en 1935, unas exigencias para el gobierno del frente popular antifascista que serían luego aplicadas en Bulgaria en 1944:

«¡Camaradas! Nosotros exigimos de todo gobierno del frente único una política completamente distinta. Le exigimos que lleve a cabo determinadas reivindicaciones cardinales revolucionarias, congruentes con la situación, como, por ejemplo, el control de la producción, el control sobre los bancos, la disolución de la policía, su sustitución por una milicia obrera armada, etc». (Georgi Dimitrov; La ofensiva del fascismo y las tareas de la Komintern en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Informe ante el VIIº Congreso de la Komintern, pronunciado durante el 2 de agosto de 1935)

Pese a estos avances, que pueden resolver tareas pendientes en el país, de carácter antifascista, antifeudal, anticolonial, etc. Como buen marxista-leninista, Dimitrov recordaba:

«Les decimos francamente a las masas: este gobierno no traerá la salvación definitiva. Este gobierno no está en condiciones de derrocar la dominación de clase de los explotadores y, por esta razón, no puede tampoco eliminar definitivamente el peligro de la contrarrevolución fascista. ¡Por consiguiente, hay que prepararse para la revolución socialista! Sólo y exclusivamente el poder soviético traerá la salvación». (Georgi Dimitrov; La ofensiva del fascismo y las tareas de la Komintern en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Informe ante el VIIº Congreso de la Komintern, pronunciado durante el 2 de agosto de 1935)

El comprender este último punto, hizo que Bulgaria de la mano de su partido comunista y bajo la dirección de Georgi Dimitrov, a diferencia de otras experiencias, si se propusiera a pasar a la etapa socialista: esto incluía expropiar no sólo a la burguesía extranjera, sino también a la burguesía nacional, realizar no sólo una reforma que garantizara el fin del latifundio, sino empezar la colectivización del campo para lograr el fin del kulak como clase, empezar a disolver las organizaciones burguesas y pequeño burguesas antifascistas que se oponían al cambio de rumbo y que empezaban ser superfluas para la sociedad socialista, empezar a reorganizar el frente bajo las normas marxista-leninistas, como medio para hilar el partido comunista con las organizaciones de masas de juventud, deportivas, de mujeres, sindicatos, etc. y para  adecuarse a las nuevas tareas socialistas.

El documento:

Un joven, posiblemente un partisano, sosteniendo un rifle, frente a una multitud durante una celebración de la victoria en Lovech, Bulgaria; signos en el fondo con consignas como «Muerte al fascismo»
II
El levantamiento del 9 de septiembre limpió el camino para la edificación del socialismo en nuestro país

Del 9 de septiembre de 1944 a las elecciones a la gran asamblea nacional

Camaradas:

El levantamiento popular del 9 de septiembre  es un punto de inflexión en nuestra historia.

Durante el 9 de septiembre de 1944 el poder político en nuestro país fue arrancado de las manos de explotadores de la burguesía capitalista y la minoría monarco-fascista y pasó a las manos de la vasta mayoría, al pueblo trabajador de ciudades y pueblos bajo la dirección de la clase obrera y su vanguardia –el partido comunista–. Habiendo triunfado con la ayuda decisiva del heroico Ejército Rojo Soviético, el levantamiento del 9 de septiembre limpió el camino para construir el socialismo en nuestro país.

La combinación durante el 9 de septiembre de 1944, entre el levantamiento popular antifascista y el avance victorioso del ejército soviético en los Balcanes, aseguró el triunfo de nuestro levantamiento y le otorgó un gran ímpetu. El odio contra el fascismo, acumulado en el curso de dos décadas, y la determinación de los trabajadores para acabar con él estalló en un levantamiento incontenible que barrió el régimen fascista de un solo golpe. El aparato policial antipopular burgués-fascista fue roto en pedazos y la milicia popular fue formada para aplastar la oposición de los elementos fascistas y defender el levantamiento popular. El poder fue arrebatado a la clase capitalista, la cual se unía alrededor de la monarquía y que a su vez estaba estrechamente aliada con el imperialismo alemán. Este poder pasó a manos de la alianza militante de obreros, campesinos, artesanos e intelectuales unidos en el Frente de la Patria, el cual estaba bajo el liderazgo de nuestro partido. El poder estatal radicalmente cambió de carácter: el instrumento para la opresión y la explotación de las masas en interés de los capitalistas fue desmontado, y un gobierno popular fue creado como instrumento para la aniquilación del capitalismo y para la liberación gradual de los trabajadores de la explotación de todo tipo.

John Service hablando del pensamiento político liberal de Mao Zedong

Mao Zedong y Earl Browder durante mediados de los años 40

«Jhon Service también afirma que Mao Zedong personalmente le intentó convencer de los beneficios que su política revisionista podían reportar a los Estados Unidos; esto escribía Jhon Service que le dijo Mao Zedong persuadiéndole:

«Las políticas del Partido Comunista de China son más que liberales. Incluso los más conservadores hombres de negocios estadounidenses no podrán encontrar nada en nuestro programa que les pueda ofender. China debe industrializarse. Esto sólo se podrá lograr a través de la iniciativa privada y la ayuda del capital extranjero. Los intereses estadounidenses y chinos están entrelazados y son similares». (49) (John Service; La oportunidad perdida en China, 1974)

Jhon Service también subraya, que para Mao Zedong, el modelo genuino de democracia es la democracia estadounidense, o sea la democracia burguesa:

«Cada soldado estadounidense en su camino en China debe ser un escaparate y hablar por la democracia. Ya que por encima de todo, los chinos les consideramos a ustedes, los estadounidenses, como el ideal de la democracias». (50) (John Service; La oportunidad perdida en China, 1974)

Estas declaraciones, coinciden con las impresiones recogidas por Earl Browder de los miembros del Partido Comunista de China, en sus interrelaciones con ellos:

«El que se denomina campo «comunista» en China, porque está dirigido por miembros destacados del Partido Comunista de China está más próximo a la noción estadounidense de la democracia, que el denominado campo del Kuomintang. Está más próximo desde cualquier punto de vista, incluso en el de dar mayor campo de acción a la «libre iniciativa» en la vida económica». (51) (Earl Browder; Teherán: nuestro camino en la guerra y la paz, 1944)

Esas declaraciones, jamás fueron desmentidas, y son de hecho similares a las ya documentadas por el estadounidense Edgar Snow en sus investigaciones en China. Muchos de estos libros como: «Estrella roja sobre China» de Edgar Snow en 1937, sirvieron para crear una opinión favorable de Mao Zedong y del resto de revisionistas chinos en Occidente, para dejar claro que no eran unos «comunistas convencionales», que no eran como los «dogmaticos comunistas soviéticos», y que podían ser útiles para las relaciones con los países interesados en China. Hay que tener en cuenta además, que estamos hablando de reconocidos antisoviéticos y antistalinistas como Edgar Snow. La proliferación de estos libros aumentó enormemente durante el periodo del nuevo acercamiento sino-estadounidense entre Mao Zedong y Nixon de los 70. Precisamente en este tiempo, estos diplomáticos y periodistas estadounidenses como Jhon Service y Edgar Snow siguieron siendo vistos con buenos ojos por la dirección china e incluso eran bienvenidos en la propia China, quizás como un medio para acelerar el acercamiento sino-estadounidense. ¿Y quién invita con tales honores a quién presuntamente te habría calumniado?». (51) (Earl Browder; Teherán: nuestro camino en la guerra y la paz, 1944)». (Equipo de Bitácora de un Nicaragüense; Desmontando mitos: Mao Zedong ese liberal pro estadounidense e ídolo de Earl Browder, 2014)

viernes, 20 de junio de 2014

Desmontando mitos: Mao Zedong ese liberal pro estadounidense e ídolo de Earl Browder; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

Hoy analizaremos las desviaciones del revisionismo chino de mediados de los años 40. Las desviaciones más evidentes del Partido Comunista de China repetidas tiempo antes y después por sus homólogos revisionistas son; sus estrechas relaciones con los Estados Unidos –y resto de países occidentales siendo primordiales y anteponiéndolas a la Unión Soviética–, su programa de posguerra para China –que proponen un Estado intermedio entre clases explotadoras y explotados–, el concepto económico a seguir –una visión menchevique que aboga por desarrollar el capitalismo, y una industrialización basas en grandes inversiones del capital extranjero– contrario al de la Komintern, la visión utópica y oportunista de la política exterior –creyendo en un entendimiento entre los países socialistas y países capitalistas–. Rasgos cercanos al browderismo y al titoismo.

Un punto clave será ver la interrelación, entendimiento e influencia entre revisionistas y oportunistas de toda calaña en sus teorías –en este caso Earl Browder y Mao Zedong, pero existen ejemplos históricos similares: Jruschov-Tito o Bujarin-Trotski–.

Este texto demostrará que no es el VIIIº Congreso del Partido Comunista de China celebrado en 1956, el que implanta la línea revisionista en ese partido como se suele pensar comúnmente, sino que existen congresos previos donde ya se pueden captar la misma esencia oportunista y vacilante con resultados desastrosa. En este caso; el VIIº Congreso del PCCh de 1945 –el segundo con Mao Zedong a la cabeza del liderazgo–, es el congreso donde se implanta oficialmente como línea en los estatutos del partido el «Pensamiento Mao Zedong», con las consecuencias que eso supuso.

Durante el texto y las citas, nos será fácil observar el trabajo clásico de los antimarxistas, que bajo el culto al líder, evitan, esconden y reeditan sus escritos –en este caso, los de Mao Zedong de sus primeros años– para tapar sus debilidades teóricas. En el caso del revisionismo chino, la prueba será el propio informe del VIIº Congreso del PCCh de 1945 ya aquí citado, el cual luego se presentaría oficialmente reeditado para las obras escogidas de Mao Zedong con menos dosis de revisionismo. También se apreciarán, como decíamos, los nexos con Earl Browder pese a que Mao Zedong intentará limpiarlos tiempo después.

Para este trabajo nos basaremos en tres textos claves: el primero del Partido Marxista-Leninista de los Estados Unidos llamado: «Mao Zedong, Browder y la socialdemocracia» de 1979; y el segundo; el libro de Earl Browder: «Lecciones chinas para los marxistas americanos», escrito en 1949 y por último, el libro de memorias de Jhon Service: «La oportunidad perdida en China», publicado en 1974. Pedimos que ante cualquier duda que pudiera surgir, como podrían ser las relaciones entre Yugoslavia y China, se consulten los documentos ya disponibles en nuestro blog.

El documento:


Desmontando mitos: Mao Zedong; ese liberal, pro estadounidense e ídolo de Earl Browder


Earl Browder, fue un gran admirador de la obra revisionista que Mao Zedong escribió durante los años 40. En sus diferentes libros fue poniendo de ejemplo a Mao Zedong y a los revisionistas chinos como arquetipo «de lucha contra el sectarismo», obviamente no hacía esto por gusto, sino que por el contrario, la ideología de Mao Zedong era la rosca que cerraba el tornillo de la ideología de sumisión a la otra ideología imperialista de Earl Browder. Pero para entender los lazos entre Earl Browder y Mao Zedong, debemos explicar un poco al lector las bases teóricas del revisionismo chino, sobre todo de sus inicios, ya que como iremos explicando, muchas de sus desviaciones iniciales, las recuperarían, y las harían axiomas oficiales tras el XXº Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética de 1956, cuando vieron que corrían peligro de ser acusados de oportunistas.

Si analizamos la famosa teoría antileninista de la nueva democracia, veremos lo siguiente. Según Mao Zedong esta nueva democracia consistía en la unión del proletariado, campesinado, pequeña burguesía y burguesía nacional en el Estado:

«¿Qué se entiende por pueblo? En China, en la presente etapa, por pueblo se entiende a la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la burguesía nacional». (1) (Mao Zedong; Sobre la dictadura democrático popular, 1949)

Téngase en cuenta que esta frase no corresponde ya al periodo de frente único antijaponés, sino al salir de la guerra civil con el Kuomintang. Por si fuera poco, además de esta grave identificación de burguesía nacional como parte del pueblo, si revisamos la teoría de la nueva democracia desde sus inicios, se ve como se renunciaba a hablar del papel de la clase obrera en la etapa democrático-burguesa, y basándose en teorías sacadas de figuras nacionalistas chinas, Mao Zedong diría que «es inadmisible que un solo partido, grupo o clase ejerza la dictadura» durante la etapa democrático-burguesa, por lo tanto se renunciaba al papel de la clase obrera y su partido:

«¿Qué es el régimen constitucional de nueva democracia? Es la dictadura conjunta de las diversas clases revolucionarias sobre los colaboracionistas y reaccionarios. Alguien dijo una vez: «Si hay comida, que la compartan todos». Me parece que esto puede servir de metáfora ilustrativa de la nueva democracia. Puesto que la comida debe ser compartida por todos, es inadmisible que un solo partido, grupo o clase ejerza la dictadura». (2) (Mao Zedong; Sobre el régimen constitucional de nueva democracia, 1940)

Este es un claro indicador de una ideología que renuncia al papel de la clase obrera en la etapa democrático-burguesa bajo la idea de que si no comparte el papel de vanguardia con otras clases sociales, incluidas la burguesía nacional, pueden hacer que estas desertes, pero Lenin ya advirtió que en la etapa democrático-burguesa de los países semifeudales y semicoloniales, la clase obrera debe preocuparse sobre todo de la posición del campesinado, y como orden de segunda importancia, del papel de otras clases y capas, no estableciendo como prioridad y a cualquier precio la alianza con la burguesía nacional, mucho menos era necesaria esta concesión en un país como China, donde como indicaba Stalin, su poder era incluso menor que en el de la Rusia de 1917, y también de nuevo el ejemplo de Albania y otros países poco desarrollados pueden confirmar esta afirmación de Lenin sobre la burguesía nacional; que lo primordial es buscar la alianza con el campesinado, en ningún caso vender la hegemonía de la clase obrera para que la burguesía nacional entre en la alianza de esa etapa:

«A la burguesía le conviene que la revolución burguesa no barra demasiado resueltamente todas las supervivencias del viejo régimen, sino que deje en pie algunas de ellas; es decir, que esta revolución no sea del todo consecuente, no se lleve hasta el final, no sea decidida e implacable. A la burguesía le conviene más que los cambios necesarios en un sentido democrático-burgués se establezcan lentamente, gradualmente, prudentemente, de un modo cauto, por medio de reformas y no por la vía de la revolución; que estos cambios desarrollen lo menos posible la independencia, la iniciativa y la energía revolucionarias del pueblo sencillo, es decir, de los campesinos y principalmente de los obreros. (...) ¿De qué fuerzas sociales reales depende el «alcance de la revolución»? ¿Habéis pensado en ello, señores? (...) La burguesía, en su conjunto, está ahora por la revolución, y prueba su celo pronunciando discursos sobre la libertad, hablando cada vez con mayor frecuencia en nombre del pueblo e incluso en nombre de la revolución. Pero todos nosotros, marxistas, sabemos por la teoría y observamos cada día y a cada hora, en el ejemplo de nuestros liberales, de las gentes de los «zemstvos» y de Osvobozhdenie, que la burguesía está por la revolución de una manera inconsecuente, egoísta y cobarde. La burguesía en su inmensa mayoría se volverá inevitablemente del lado de la contrarrevolución, del lado de la autocracia contra la revolución, contra el pueblo, en cuanto sean satisfechos sus intereses estrechos y egoístas, en cuanto «dé la espalda» al democratismo consecuente –¡y ya ahora le da la espalda!–. Queda «el pueblo», es decir, el proletariado y los campesinos: sólo el proletariado es capaz de ir seguro hasta el fin, pues va mucho más allá de la revolución democrática. Por eso, el proletariado lucha en vanguardia por la república, rechazando con desprecio los consejos necios e indignos de quienes le dicen que tenga cuidado de no asustar a la burguesía. (...) Quien comprende verdaderamente cuál es el papel de los campesinos en la revolución rusa victoriosa, será incapaz de decir que el alcance de la revolución se reduce si la burguesía le vuelve la espalda, pues, en realidad, la revolución rusa no comenzará a adquirir su verdadero alcance, no comenzará a adquirir realmente la mayor envergadura posible en la época de la revolución democrático-burguesa, hasta que la burguesía no le vuelva la espalda y el elemento revolucionario activo sea la masa campesina, en unión con el proletariado. Para ser llevada consecuentemente hasta su término, nuestra revolución democrática debe apoyarse en fuerzas capaces de contrarrestar la inevitable inconsecuencia de la burguesía –es decir, capaces precisamente de «obligarla a volver la espalda», lo que temen, en su simplicidad, los partidarios caucasianos de Iskra–». (3) (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática, 1902)

martes, 17 de junio de 2014

Tres reflexiones de Enver Hoxha sobre China de vital importancia

Introducción de Tiempos Rojos: A estas alturas, sólo los seguidores de Mao pueden afirmar que los acontecimientos ocurridos tras su muerte (el golpe de estado, la persecución de los verdaderos marxistas, el lanzamiento de China como una potencia imperialista, etc.) no están directamente relacionados con las muchas distorsiones de la teoría marxista que ha realizado Mao. Un lugar importante ocupan entre estas distorsiones las referentes al rol de la burguesía en el socialismo y a la lucha entre lineas en el Partido de la clase obrera.

Como hemos tratado anteriormente sobre la postura conciliatoria del PCCh respecto de la burguesía nacional, en esta entrada nos centraremos en las causas y consecuencias de la teoría maoísta de la lucha de líneas en el partido.

Las reflexiones de Hoxha que publicamos a continuación describen -entre otras cosas- de qué manera operaba esa lucha entre líneas durante la vida de Mao, cuáles fueron sus causas, y cuál fue su relación con la despiadada lucha entre  fracciones -ninguna de las cuales era marxista- que tuvo lugar, principalmente, durante la llamada “revolución cultural” y tras la muerte de Mao.

El documento:


La táctica de muchas líneas en China – una práctica elevada a principio

Enver Hoxha

(Agosto de 1973)

Todavía no se oye la voz de China en la arena internacional. Cada estado tiene sus períodos vacacionales pero las vacaciones chinas en la política internacional continúan desde hace un largo tiempo, mientras que las otras grandes potencias mundiales continúan con sus intrigas y tramas. Los revisionistas soviéticos y sus satélites atacan a China todos los días, acusándola de colaboración con el imperialismo norteamericano, de ser anti-marxista, y de dividir al llamado campo socialista. China no está respondiendo a estos ataques. La propaganda anti-china de los soviéticos asume formas más concretas y se espera que continúe de esta manera. En la conferencia de los países “no alineados” celebrada en Argel, los soviéticos están preparados para operar a través de Fidel Castro, a quien ellos suministran, al menos, un millón y medio de dólares al día. En los últimos meses, el barbudo Castro atacó a China y Albania, pero sin mencionarlas por su nombre. Según él, la Unión Soviética es un auténtico país socialista y forma parte del “tercer mundo”. Este gramófono de los soviéticos presentará estas tesis también en Argelia.

“¡¡¡Los soviéticos, miembros del tercer mundo!!!” ¿Por qué no? Chou En-lai también ha proclamado esta tesis sobre China. ¡Así que, apresúrense!, ¿quién será el primero en entrar a este “tercer mundo”? ¿Pero quién deberá entrar en el “segundo mundo”? ¿Quién participará en el primero? ¡Ellos pueden crear también un cuarto y un quinto mundo de manera que nadie sepa cuál es su lugar! El objetivo es encontrar la mejor manera de disfrazarse.

A la vista de esta intensa actividad política anti-china, China está en silencio. Un embajador chino le dijo a uno de nuestros embajadores, “Nosotros también estamos preparando una ofensiva política contra los soviéticos sobre la cuestión de las fronteras chino-soviético”. ¿Qué tan cierto es esto? En cualquier caso es deplorable.

Nixon y los Estados Unidos de América están sumidos en un indecoroso escándalo, en una crisis muy grave. Los soviéticos están ayudando a Nixon a salir del fango. ¿Qué hacen los chinos? ¡Permanecen en silencio! Los periódicos chinos no dicen nada sobre lo que ocurre en los Estados Unidos de América. Allí continúan con la típica “delicadeza” china, para evitar romper los huevos que Chou, Kissinger y Nixon están incubando. Los periódicos chinos publican las llegadas y partidas, los almuerzos y cenas que se celebran en honor de las delegaciones estadounidenses en China.

Sobre las libertades personales


«Dice usted que para construir nuestra sociedad socialista hemos sacrificado las libertades personales y sufrido privaciones. En su pregunta se trasluce la idea de que la sociedad socialista niega la libertad personal. Esto es falso. Claro está que para poder construir algo nuevo, hay que imponer economías, acumular recursos, restringir temporalmente las necesidades, tomar prestado de otros. Si quieres construir una casa nueva, reúnes el dinero, limitas temporalmente tus necesidades, pues de otro modo no podrías construir la casa. Y esto es mucho más legitimo cuando se trata de construir toda una sociedad humana enteramente nueva. Ha sido necesario limitar temporalmente algunas necesidades, acumular los recursos correspondientes, poner en tensión las fuerzas. Así es, en efecto, como nosotros hemos procedido y como hemos construido la sociedad socialista. Pero no hemos construido esta sociedad para restringir la libertad personal, sino para que las personas se sientan realmente libres. La hemos construido en gracia a la verdadera libertad personal, a una libertad sin comillas. A mí se me hace difícil imaginarme cuál puede ser la «libertad personal» de un obrero parado que anda muerto de hambre y no encuentra aplicación para su trabajo. La auténtica libertad sólo existe allí donde ha sido destruida la explotación, donde no hay opresión de unos hombres por otros, donde no hay paro, ni miseria, donde el hombre no tiembla pensando que puede quedarse mañana sin trabajo, sin techo, sin pan. Sólo en una sociedad así puede haber una libertad personal y de todas clases auténtica y no sobre el papel». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, StalinEntrevista al camarada Stalin por Roy Howard, 1936)

sábado, 14 de junio de 2014

Preámbulo y Periodos principales del desarrollo del partido; Georgi Dimitrov; 1948

Repasaremos capítulo por capítulo, el brillante e histórico informe de Georgi Dimitrov leído en el Vº Congreso del Partido Obrero (Comunista) Búlgaro de 1948. 

En la primera parte, que es la que ocupa en su totalidad este primero pero largo capítulo: podemos observar una pugna parecida a la de otros jóvenes partidos comunistas de entonces por lograr su bolchevización. Inicialmente observaremos que como los bolcheviques rusos, la historia de los comunistas búlgaros comienza en una lucha entre marxistas revolucionarios y reformistas vestidos de marxistas –los socialistas «estrechos» y los socialistas «amplios»– acabando escindiéndose los «comunistas» de la corriente reformista, fundando un nuevo partido. Igualmente presenciaremos que pese a la lucha de la dirección de entonces –comandada por Dimiter Blagoev– contra el oportunismo socialdemócrata, su dirigencia no acaba de desligarse de teorías y prácticas izquierdistas –cercanas al luxemburgismo y al anarquismo–, lo que impide que el partido afronte con madurez el golpe de Estado de 1923 en Bulgaria –tomando una posición de indiferencia–. Tras esto, veremos una rectificación de la línea en la que Georgi Dimitrov influyó mucho con sus escritos y donde el partido intenta contraatacar –formando un frente junto a los agraristas y lanzándose a la insurrección contra el fascismo–. Durante los años de la clandestinidad, igual que en años anteriores, se intenta equiparar al socialismo «estrecho» búlgaro al bolchevismo, algo a lo que Georgi Dimitrov se opone, señalando las diferencias palpables, a las que apunta como causante de que el partido no haya podido alcanzar una posición justa en la mayoría de asuntos.

Durante los años más duros en el partido crecen tendencias liquidacionistas e incluso terroristas que son condenadas por los elementos marxista-leninistas. A finales de los años 20 el partido es tomado por una tendencia izquierdista-sectaria –que sería conocida como la versión búlgara del trotskismo–, esto llevaría al partido a alejarse de las masas, y a emitir análisis ajenos a la situación real que vive el país, virando a desastre las políticas del partido y mermando su influencia en la clase obrera y el resto de clases trabajadoras. Sería gracias a la intervención de la Komintern a inicios de los años 30, que criticando las posturas de la dirección izquierdista-sectaria búlgara, se impulsaría a la dirección a Georgi Dimitrov, Vasil Kolarov y otros –algo parecido a la asistencia de la Komintern al Partido Comunista de España por esos días con José Bullejos–. Hay que añadir, que la nueva línea del partido iba ligada a la línea que después se plasmó en el VIIº Congreso de la Komintern de 1935, algo que reforzaría la autoridad de la nueva dirección, la cual empezaría a establecer estrategias y tácticas acordes a la realidad del momento, retomando el partido su fuerza y poderío de antaño, y preparándose para el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial al cual acudiría con una mejor preparación.

Este capítulo también servirá por tanto para ver la puesta en práctica durante antes y durante la Segunda Guerra Mundial del frente popular antifascista –bajo el nombre de Frente de la Patria–, y como éste frente es dirigido por parte del Partido Obrero (Comunista) Búlgaro, desembocando este buen uso de las tácticas antifascistas en la insurrección de 1944 que da el poder al Frente de la Patria.

El documento:





Marin Georgiev - Georgi Dimitrov y Vasil Kolarov liderando el levantamiento de septiembre de 1923

Preámbulo y Periodos principales del desarrollo del partido

Preámbulo


Camaradas y delegados;

El Partido Obrero (comunista) Búlgaro, que no tengo duda que en el actual congreso estará de acuerdo por unanimidad de cambiar su nombre a Partido Comunista Búlgaro, tiene sus raíces profundas en el pasado.  Fue fundado como un partido socialdemócrata en 1891 en el Congreso de Mt. Buzludja [1]. Sin embargo, fue sólo en 1903, a raíz de la ruptura con los socialistas «amplios» –los comunistas eran conocidos como socialistas «estrechos»–, es decir, después de que se limpió así mismo de los socialreformistas, del ala oportunista, que se convirtió en un partido proletario marxista bajo la dirección de Dimiter Blagoev y sus camaradas de armas Georgi Kirkov y Gavril Georgiev.

Durante su desarrollo, nuestro partido libró una lucha incesante contra las influencias extranjeras burguesas y pequeñoburguesas y defendió la formación de una clase obrera independiente, con una ideología y organización propia. Sobre inicios del siglo era un pequeño pero creciente partido, que trató de imbuir a los obreros una conciencia de clase, para organizar y defender  sus intereses vitales, es decir, que era principalmente una organización de propaganda basada en popularizar el socialismo. A partir de este estado modesto se desarrolló gradualmente durante y como consecuencia de la Primera Guerra Mundial, en un partido político de masas de la clase obrera.

Bajo el impacto de la revolución rusa, que fue acogida con entusiasmo por las masas trabajadoras en Bulgaria, el partido se renombró así mismo como Partido Comunista Búlgaro en 1919, siguiendo el ejemplo de los bolcheviques en Rusia, de igual modo, formo parte de la fundación de la Komintern. Y se mantuvo como miembro activo hasta la autodisolución de ésta en 1943.

En el curso de tres décadas, especialmente después del levantamiento de septiembre en 1923, nuestro partido se deshizo de su «no bolchevismo», de la «estrecha» ortodoxia que había en sus vestigios socialistas, luchando así contra varias desviaciones derechistas e izquierdistas, aprendiendo del ejemplo del Partido Comunista Ruso (bolchevique), acumulando un acervo cada vez mayor de experiencia, desarrollando, transformado, y rearmándose en el espíritu marxista-leninista. Convirtiéndose así, en un genuino partido marxista-leninista; en la organización y vanguardia consciente de la clase obrera, en un partido de nuevo tipo, capaz de movilizar y dirigir a la clase obrera en una lucha a vida o muerte, capaz de forjar una alianza militante entre la clase obrera y el resto de trabajadores de la ciudad y el campo, capaz de derrocar a la brutal dictadura fascista, de tomar en sus propias manos el destino de nuestro país, y con firmeza resuelta llevarnos a la victoria del socialismo, para lograr el triunfo completo del comunismo.

martes, 10 de junio de 2014

Reflexiones sobre el artículo: «No nos maten»: refugiados del este de Ucrania piden a Kiev que deje de asesinarles»; Equipo de Bitácora (M-L)

El conflicto ucraniano sigue agravándose bajo el empuje de los intereses de los imperialismos en pugna; además del factor fascista empleado para dar el golpe de Estado que es el punto de partida de todos los acontecimientos recientes –pero que en ningún modo es la causa última de todo ese proceso– que sufre la ex república soviética, toquemos varios puntos:

1. Es evidente que los factores catalizadores de los actuales acontecimientos se deben íntegramente a la injerencia del imperialismo europeo y estadounidense interesados en cercar a Rusia y China para así asegurarse la supremacía hegemónica en el actual plano internacional convulso, especialmente desde el caso Siria. No obstante, este procedimiento solo ha sido posible gracias a la nula preparación político-ideológica de las masas, que al carecer de un partido comunista de vanguardia, se han visto arrastradas a un conflicto de nacionalismos determinados por los intereses de dos polos opuestos de la burguesía nacional –ucraniana y rusa– de dicho país, siendo estas dos expoleadas por supuesto por la burguesía internacional que apoya a cada bando –la estadounidense y la rusa, lo que responde a contradicciones no antagónicas.

2. Como ya hemos manifestado, el revisionista Partido Comunista Ucraniano –heredero y defensor de la línea pacífica-parlamentaria de Jruschov, Brézhnev y sucesores– nunca preparó ideológicamente a las masas y a su militancia, ante un posible escenario como éste: 

«La burguesía puede dejarte ser­monear para luego dar un golpe fascista y liquidarte, y todo eso como resultado de no haber preparado ni los cuadros de choque, ni la labor clandestina, ni sitios donde guarecerse y trabajar, ni medios de combate. De­bemos prevenir esta trágica eventualidad». (Enver Hoxha; Discurso pronunciado en nombre del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania en la Conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros de Moscú, 1960) 

De este dicho nuevo escenario, donde desde el nuevo gobierno de Kiev, a este mismo partido se le arrastra a la ilegalidad, y a sus miembros a linchamientos, pese ha haberse rumiado desde hace tiempo, parece que el partido revisionista ucraniano no lo pudo ver venir:

«Observamos que en Europa los marxistas-leninistas no han llegado todavía a comprender debidamente la necesidad de organizar la actividad del partido en la clandestinidad y la semiclandestinidad. En este sentido influye considerablemente la actividad de los revisionistas». (Enver Hoxha; Comprender y organizar correctamente el trabajo legal y clandestino del partido, cuestión fundamental de la revolución, 1969)

Por lo tanto: al desarrollarse las condiciones objetivas para un proceso revolucionario, debido en lo fundamental a la crisis económica arrastrada desde el colapso del revisionista socialimperialismo soviético, estas no coincidieron con las condiciones subjetivas, de este modo se desarrolló un campo propicio para la acción de los cada vez menos minoritarios grupos fascistas o simpatizantes.


Hay que tener en cuenta, uno de los aspectos que más se están dejando pasar: que todo el movimiento encaminado a contener el avance fascista está determinado por factores de carácter nacionalista que carecen de carácter de clase, precisamente por el poco ligazón entre los comunistas ucranianos tanto con los propios ucranianos del país, como con los rusos del Este de Ucrania. Esta realidad, es una muestra más, de la ineficiencia o inoperancia de los pseudo-comunistas.

3. La ruptura del tejido social ucraniano a quedado evidenciado con el desarrollo de los nacionalismos regionales, y en la intervención armadas de las fuerzas estatales al servicio de una lógica fascista determinada por los grupos de poder que derivan de dos conclusiones al respecto, del papel de los imperialismo en los hechos:

–Como siempre los Estados Unidos –como gran superpotencia del momento– y la Unión Europea actúan bajo el único interés de anexar regiones a su órbita de influencia –en condición de vasallaje– con el fin de limitar estratégicamente a los competidores inmediatos por la hegemonía global, así como para controlar la extracción, acceso y transporte de materias primas. Así es que han resultado apoyando militar y económicamente a grupos de inspiración nazi-fascistas con las consecuencias ya arduamente conocidas, en donde Ucrania, solo es un caso más de la histórica utilización del fascismo para cubrir al gobierno «más moderado», que por supuesto no condena las acciones fascistas. Como ejemplo de esto podríamos citar la Italia de los 70 y la financiación estadounidense de partidos, grupos paramilitares, bandas terroristas, y demás de inspiración fascistas, que servían junto al gobierno de turno no fascista y pro estadounidense, para completar sus mismos fines hegemónicos.

–Rusia ha mostrado que sus intereses son meramente económico-estratégicos como ya mostrara en su posturas en lo referente a Libia, República Centroafricana, Costa de Marfil, Siria, etc.; y no la defensa de los pueblo como ingenuamente creen oportunista-vacilantes-revisionistas; lo que de hecho ha quedado evidenciado en la rápida reincorporación de Crimea –máxima productora de Trigo del mundo– a la Federación Rusa, y en la inhibición de la misma al respecto de las acciones punitivas ejecutadas por el ejército ucraniano contra los territorios separatistas por orden del ejecutivos y que se está saldando con miles de refugiados y asesinados.

Podemos concluir entonces que los imperialismo son los marioneteros de un conflicto que se agrava por momentos; en un país en donde además se sufre la ausencia absoluta de un verdadero partido de vanguardia proletaria que asuma las tareas que les corresponden. El único camino para la clase obrera y todas masas trabajadoras ucranianas y de otras nacionalidades de Ucrania para que la sangre de sus hermanos de clase cese de brotar a borbotones en interés de sus enemigos de clase, es que la clase obrera tome en sus manos el papel que precisamente les corresponde como clase social más avanzada y lidere al resto de clases trabajadoras; como Georgi Dimitrov dijo; la clase obrera –como en otros campos– no puede dejar en manos de otras clases los problemas de la política exterior y la defensa del país:

«Tiene extraordinaria importancia las directivas del gran Lenin, en el sentido de que la clase obrera debe, antes que nada, tener fe en sus propias fuerzas, acabar con el maldito prejuicio de que los pueblos no pueden rescindir de la dirección de la burguesía, no pueden subsistir si ésta no decide su destino. La clase obrera debe compenetrarse profundamente de la idea que tiene que encabezar con decisión el movimiento popular contra el fascismo. La traición contra Checoslovaquia  y la confabulación  de Munich demuestran una vez más, y de modo muy convincente, que la clase obrera no puede dejar los problemas de la política exterior y la defensa del país al arbitrio de las camarillas imperialistas y los magnates financieros, a la dirección no controlada de los gobiernos burgueses. La vida reclama imperiosamente que la propia clase obrera se ocupe de la solución de esos problemas». (Georgi Dimitrov; El frente único del proletario internacional y de los pueblos contra el fascismo, 1938)

El documento:


Los refugiados que huyeron de la ofensiva de Kiev en el este de Ucrania filmaron un video en el que muestran un cartel con el 'hashtag' #DontKillUs ('No nos maten'), instando al Gobierno ucraniano a detener los ataques militares en la zona.

Las mujeres y los niños refugiados que han sido alojados en un campamento infantil de verano en el sur de la provincia de Rostov (Rusia) filmaron un video de cinco minutos pidiendo al recién elegido presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, detener la matanza en las provincias orientales ucranianas y retirar las tropas de la región. El 'hashtag' #DontKillUs encontró un gran apoyo entre los usuarios de Twitter.

A través de sus mensajes los civiles piden a Poroshenko que les permita vivir en paz y deje de matar a sus familiares.

"Mi esposo y mis padres se han quedado en Lugansk. Fue duro y aterrador salir de la ciudad. Constantemente se oían disparos, y toda mi familia tuvo que tumbarse en el suelo para mantenerse a salvo. Es imposible explicar el miedo que pasamos. Les estoy muy agradecida a las personas que nos han recibido aquí, nos han dado de todo lo que necesitamos", afirmó la refugiada Viktoria, de Lugansk.

"Le estoy muy, muy agradecida a Rusia. Le doy las gracias por el hecho de que mis hijos y yo estamos aquí. Estoy muy preocupada por las personas que se han quedado en Lugansk, y es muy preocupante ver las noticias y observar lo que está pasando ahí. Se lo ruego, detenga los asesinatos. Deje de matar a civiles, mucha sangre se ha derramado ya", concluyó la mujer.

A través del video, Maxim, un niño, saluda a su padre y a sus abuelos, que aún se encuentran en Lugansk. "Quiero decirle 'hola' a mi papá, que ahora está luchando por nuestro país, y a mis abuelas y abuelos. Nuestro perro, mi papá, mis abuelas y abuelos todavía están en Lugansk. Quiero pedirles que se cuiden. Por favor, no maten a la gente, por favor".

La refugiada Olga instó a las autoridades de Kiev a no tachar de terroristas a personas que en realidad solo quieren la paz. "Vine aquí desde Slaviansk, pero mi marido, mi hermano y otros familiares todavía están allí. Somos personas normales y corrientes, y no lo que nos han estado llamando durante estos meses. Primero se refirieron a nosotros como 'mercenarios', luego nos llamaron 'separatistas' y posteriormente 'terroristas'. Somos gente normal, y nuestros familiares están todavía en Slaviansk. Le pedimos que no mate a nuestros familiares", dijo la mujer dirigiéndose a Poroshenko.

Otra refugiada, Svetlana Garkavenko, confesó que estaba cansada de vivir en una zona de guerra y agregó que la agresión de Kiev provoca el sufrimiento de los niños. "Señor Poroshenko, soy una habitante de Slaviansk. Estamos cansados de vivir en una zona de guerra, donde nuestras casas están siendo constantemente bombardeadas. Hay niños que sufren, tienen miedo y tienen que pasar las noches en los sótanos. Deje la ciudad de Slaviansk en paz, retire las tropas. Queremos volver a nuestras casas, nos gusta nuestra ciudad. Estamos cansados de tener que pasar por todo esto".

Cabe mencionar que en los últimos tres días, alrededor de 20.000 mujeres y niños del sureste de Ucrania han cruzado la frontera hacia Rusia y están en la provincia de Rostov, según las autoridades locales. Además, la misma fuente informó de que en las últimas 24 horas al menos 7.335 ciudadanos ucranianos han entrado en esta provincia rusa.

RT Actualidad

Especulación con frijoles, agresión contra el pueblo, denuncia Daniel

Veamos varios puntos que se le pasan por alto a Daniel Ortega cuando hace referencia al problema de los frijoles, considerando que es solo un punto más en la economía especulativa capitalista en desarrollo, que por lo demás se ha visto reforzada debido a las políticas económicas caritativa-cristiana desarrollada desde el poder y por poder; y que está beneficiando directamente a la clase dominante mientras las masas de explotados siguen como siempre, explotados y sin soluciones más allá de lo meramente asistencial –una característica esencial del revisionista socialismo del siglo XXI–. En definitiva: en Nicaragua las relaciones sociales determinadas por los modos de producción de su sociedad clasista –tanto la que está en el poder como la opositora– se han fortalecido en beneficio de la burguesía; veamos varios puntos:

1. Nicaragua tienen un economía de carácter capitalista, nunca varió ese carácter, incluso durante los ochentas –si hubo una economía capitalista de Estado más centralizada en donde la nacionalización era una variable importante–. Esto quiere decir que dentro de la economía nicaragüense nunca ha dejado de existir la especulación puesto que esta es consustancial e inherente a la economía capitalista. Es decir, todos los productos en una economía capitalista, tienen el carácter de mercancía y su valor dependerá de las leyes anarquistas de producción, distribución y consumo que ese sistema reproduce; fundamentalmente determinado por la «ley del valor». Esto se puede resumir en que toda la actividad económica del capitalismo es especulativa en su búsqueda del máximo beneficio; en consecuencia el afectado último siempre es el consumir final, la familia.

2. Entonces ¿Por qué hay un pico especulativo en el caso del frijol?, se debe en lo fundamental a que es un producto de primera necesidad, un producto básico, que es afectado por el clima a instancias de que tenemos una agricultura altamente primitiva, con poca o ninguna tecnificación e industrialización; además de lo ya expresado, nuestra economía es capitalista, en consecuencia no se desarrolla una planificación de la misma, resultando en poca inversión en sectores menos rentables desde el punto de vista de los beneficios –como el caso de la agricultura–, que aunado al factor clima resulta en que años tras años haya escases de productos agrícolas. Digamos entonces que en este caso ha habido una mala cosecha; esto significa en términos de capitalismo mayor especulación determina por la economía desregulada practicada por el gobierno.

3. ¿El frijol «solidario» –caridad– ayudará a paliar tal efecto y lo resolverá definitivamente? En absoluto dado que es un programa de asistencia que no resuelve el problema fundamental que es la economía no planificada, además de su evidente limitación en cuanto a la distribución del producto; y seguramente volverá a ocurrir a corto plazo con algún otro producto considerando la tendencia global del capitalismo a especular con los alimentos básicos.

4. Esto viene a demostrar una vez más que el socialismo se ha convertido en un axioma de propaganda para la dirigencia mientras se administra el Estado neoliberal-capitalista existente preñado con algún elemento socialdemócrata.

El documento:


El presidente Daniel Ortega rechazó este lunes la especulación que se está dando en el precio del frijol, lo que constituye una agresión a las familias nicaragüenses que se ven afectadas por este fenómeno.

Durante la inauguración del nuevo Centro de Estudios Avanzados en Banda Ancha para el Desarrollo, el mandatario explicó que a final de cuentas no es culpa de los que expenden el producto el alto costo, sino del intermediario, que no sabe hacer comercio justo, sino que hace un comercio de especulación y acapara y luego provoca una escasez ficticia y eleva el precio “y con eso está agrediendo a la población, porque el afectado es el hombre, la mujer, el niño, la familia”.

Dijo que el proceso especulativo es como un elemento consustancial del capitalismo salvaje y señaló que la población está verdaderamente preocupada por el alto precio de los frijoles y por la sequía, de lo que también se está hablando mucho a través de los medios de comunicación.

“El pueblo está preocupado por el precio del frijol y nosotros estamos luchando para contrarrestar la especulación, colocando el frijol a 15 córdobas la libra, porque en algunos lugares, los especuladores lo llevan hasta 24 córdobas la libra”, expresó Daniel.

El programa “Frijoles Solidarios” ha atendido hasta la fecha a 154 mil 358 familias en más de mil barrios de todos los distritos de la capital.

Desde que arrancó el programa hasta este momento, el gobierno ha vendido a precio barato más de un millón 66 mil libras de frijol rojo, uno de los principales alimentos en la dieta de los nicaragüenses.

Solamente este domingo 8 de junio se vendió más de 52 mil libras de frijol rojo a 15 córdobas cada una en los diferentes barrios de la ciudad capital, beneficiando a casi 7 mil familias.

El precio de la libra de frijol rojo continúa costando entre 24 y 25 córdobas en todos los mercados de Managua.

Radio La Primerísima

viernes, 6 de junio de 2014

¿Es Podemos un partido diferente a Izquierda Unida? En absoluto; Sobre el programa de las nacionalizaciones; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

Logos de Izquierda Unida y Podemos

Estos días, hemos podido observar y analizar, en uno de esos lamentables programas de «debate político» que en España se puede «disfrutar» en la televisión, como podrían ser «Al rojo vivo»«El gato al agua», etc. una entrevista realizada a Cayo Lara, máximo representante de Izquierda Unida, y sus curiosas confesiones, respecto al programa de su partido y al programa de la nueva sensación de los pseudorevolucionarios, como está siendo el partido de Podemos: 

«Entrevistador: ¿En esto [referéndum sobre la monarquía], están con Podemos?

Cayo Lara: Yo creo que Podemos está con nosotros, aunque sólo sea por razones históricas.

Entrevistador: Le he notado sensible ahí (risas).

Cayo Lara: No, no no, yo estoy contento, de que en la izquierda surja otra fuerza política, que surja más gente, y que no haya surgido por la derecha, estoy más contento en ese sentido. Porque lo fundamental es que el bipartidismo, y contra las políticas que han aplicado, contra las que nosotros hemos planteado alternativas diferentes, tienen cada vez más contestación en la calle, más contestación en las urnas, y de eso nos felicitamos. Y luego desde el punto de vista programático, con todos los respetos del mundo, nuestro programas, y el programa que ha elaborado Podemos, pues tienen una afinidad muy alta con el programas que tenemos desde Izquierda Unida, que venimos elaborando desde el principio de los tiempos.

Contertulia: ¿Le han copiado?

Entrevistador: ¿Ustedes tienen el original?

Cayo Lara: Yo no voy a decir eso, porque sería una simpleza, pero si quiero decir que hay un nivel de coincidencia muy importante, y por tanto en el sentido de dar la palabra al pueblo, que haya un referéndum, bienvenidas todas las coincidencias, y con todos aquellos y aquellas que piensen de esa manera, estaremos ahí». (Entrevista a Cayo Lara; Las mañanas, 3 de junio de 2014)

El primera instancia, diremos, que el tema del referéndum de la monarquía, lo dejaremos para otra ocasión; pero es realmente patético ver el oportunismo alcanzado por Izquierda Unida, que ahora se reclama como abanderada del republicanismo, del bando republicano de la guerra civil española, cuando su principal partido, el Partido Comunista de España, abandonó en los años 70 tal reivindicación, siguiendo los pasos del Partido Obrero Socialista Español, por tanto esa reivindicación viene 30 años tarde, pero ese es otro tema como decimos. Vamos a lo importante:

domingo, 1 de junio de 2014

La burguesía jamás sacrificará sus intereses de clase, no entregará su poder en la cultura, la economía o la política pacificamente


«En los Estados burgueses, sin embargo, son los capitalistas, las empresas nacionales, los carteles nacionales y las sociedades multinacionales los que tienen bien amarrado el poder. Estas fuerzas del capital detentan las llaves principales de la dirección de la economía y del Estado, dictan la ley y, a través de un proceso democrático fraudulento, se designa un gobierno que estará a sus órdenes y actuará como un administrador oficial de la riqueza. La burguesía no salvaguarda su poder para entregarlo a los «eurocomunistas» sino para proteger sus intereses de clase, incluso con derramamiento de sangre si es necesario». (Enver Hoxha; La autogestión yugoslava; teórica y práctica capitalista, 1978)