Mostrando entradas con la etiqueta Partido Comunista de Ucrania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Partido Comunista de Ucrania. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de julio de 2014

Crítica al artículo: «La Rada ilegaliza al Partido Comunista Ucraniano»; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

1) Como efectivamente ya nos cansamos de expresar en otros documentos, el Partido Comunista de Ucrania (PCU), fiel seguidor del revisionismo soviético desarrollado desde la muerte de Stalin, no se ha servido de un planteamiento materialista-dialéctico desde el inicio de las protestas contra Víktor Yanukóvich, tampoco si hablamos del periodo previo a este, ni en años previos, y no podíamos pedirle nada parecido debido precisamente a su naturaleza filosófica revisionista, que le incapacita para desarrollar un análisis, comprensión y línea adeucada. Este hecho ha llevado a que en su dirigencia siquiera depositando posibilidades de lucha y resistencia desde dentro de la RADA –parlamento– pese a que como adelantamos que: 

«El nuevo gobierno de Kiev, a este mismo partido se le arrastra a la ilegalidad, y a sus miembros a linchamientos, pese a que esto se hubiera rumiado desde hace tiempo, parece que el partido revisionista ucraniano no lo pudo ver venir». (Equipo de Bitácora (M-L); Reflexiones sobre el artículo: «No nos maten»: refugiados del este de Ucrania piden a Kiev que deje de asesinarles», 10 de junio de 2014)

Es decir, que visto lo visto durante los meses anteriores, y viendo los métodos tan descarados de los sectores Euromaidán, el PCU siguió confiando en la lucha legal-pacifista, sin considerar siquiera no sólo que limitarse a esta lucha es un claro síntoma de oportunista y reformismo para un partido autodenominado comunista, sino que además la realidad es que las instituciones del Estado burgués ucraniano están claramente influenciados por sectores de marcado carácter, golpista, extrema derecha, chovinista y en muchas ocasiones abiertamente fascistas, que ha llevado a que Ucrania esté inmersa en una desigual guerra civil que además lleva implícito elementos raciales, xenofóbicos y chovinistas como comentamos. Dicho de otro modo, el PCU ha confiado ciegamente en que la burguesía no iría más allá en sus amenazas, y no ha sabido leer los movimientos de la lucha de clases desde las revoluciones de colores. Al no hacerlo tampoco se prepararon para la lucha clandestina, dejando en tanto a la militancia y a la masa desprovista de una organización que vanguardizara y organizara la lucha, y de hecho dejándolos completamente indefensos ante la envestida de los cuerpos castrenses en manos del fascismo. Este deficiente trabajo de este partido revisionista entre las masas en un periodo de grandes tensiones sociales deja si cabe más fácil el ascenso de otros movimientos que si saben aprovechar este momento de crisis gubernamental: 

«Al desarrollarse las condiciones objetivas para un proceso revolucionario, debido en lo fundamental a la crisis económica arrastrada desde el colapso del revisionista socialimperialismo soviético, estas no coincidieron con las condiciones subjetivas, de este modo se desarrolló un campo propicio para la acción de los cada vez menos minoritarios grupos fascistas o simpatizantes». (Equipo de Bitácora (M-L); Reflexiones sobre el artículo: «No nos maten»: refugiados del este de Ucrania piden a Kiev que deje de asesinarles», 10 de junio de 2014)

2) No es la primera vez ni será la última que un país de democracia burguesa, o de abierta dictadura terrorista fascista ilegaliza a partidos, juventudes o sindicatos, sean estos marxista-leninistas, anarquistas, reformistas, revisionistas o incluso derechistas. Pero a nosotros nos debe interesar estudiar estos eventos igualmente. E incluso estudiando estos acontecimientos se nos proporcionan un gran arsenal para demostrar el fraude del revisionismo para al movimiento obrero: en estas organizaciones el necio carácter de confianza e ilusión en la democracia burguesa, en sus leyes y sus instituciones durante los procesos de fascitización en sus Estados, demuestra los pocos conocimientos que tienen sobre marxismo respecto al Estado y lo poco que conocen de las estrategias y tácticas antifascistas marxista-leninistas. La tibia y blandengue resistencia de las organizaciones revisionistas cuando el fascismo avanza hasta lograr poner fuera de ley a sus organizaciones sin que estos den un mínimo de molestia, nos debe de servir de ejemplos; y es que históricamente ahí tenemos casos de cómo en su día partidos reformistas como el Partido Socialdemócrata de Alemania o el Partido Socialista Italiano, y partidos revisionistas como el Partido Comunista de Chile o el Partido Comunista de Indonesia, no supieron realizar unos análisis acordes al momento y sumado al miedo a utilizar todos los métodos posibles para cerrarle el paso al incipiente fascismo, condujeron, como era normal, a la limitación de un trabajo antifascista bajo la labor parlamentaria y sus lacónicos discursos, en vez de a un trabajo de calle para ejercer la praxis antifascista en todas las esferas. Dándose ocasiones donde el fascismo avanzaba con más facilidades si cabe de los revisionistas y socialdemócratas para que el fascismo se asentara o terminara de llegar al gobierno. Tácticas no solo contrarias no solo a los intereses de los comunistas sino del propio pueblo trabajador antifascista. Este es un axioma que por fuerza aprendieron los verdaderos marxista-leninistas:

«Sólo el Partido Comunista de España ha mantenido una posición justa y firme en esta cuestión, propugnando porque el frente popular sea un frente de lucha no sólo en las elecciones y en el parlamento, sino principalmente en la calle». (José Díaz; El alcance del triunfo popular del 16 de febrero, 1936)

3) Y es por eso mismo que si el revisionista PCU hubiera comprendido que de verdad si quiere ser un factor determinante entre las masas trabajadoras de su país para lograr cualquier fin –desde el más pequeño hasta el más grande– no puede seguir con sus técnicas que revisan el marxismo y vuelven al reformismo clásico:

«La dirección del partido sustituyó a veces la movilización y la acción activa de las masas por combinaciones parlamentarias. Todo esto no tiene nada que ver con la «política bolchevique activa de masas» de que hablaba Dimitrov; esto no convierte al partido «en un factor político en la vida de su país», como lo exige el VIIº Congreso de la Komintern y el interés del pueblo trabajador. Esto puede hacer que el partido, sin quererlo subjetivamente, consiga lo contrario: facilitar la política del adversario. (...) Cuan peligrosa es esta política –que consiste en sustituir la movilización independiente y las acciones de las masas por combinaciones parlamentarias–, se ve todavía más claro si enfocamos la cosa en el aspecto siguiente: los jefes reaccionarios del socialismo gubernamental basan su política de colaboración de clases en el siguiente engaño: los viejos medios de la lucha de clases –la huelga, las manifestaciones, el echarse a la calle, etc–. están anticuados. Hemos inventado medios de lucha de clases mucho más cómodos. ¡Obreros, votadnos en gran número para el parlamento, que tengamos muchos ministros, y estos se encargarán de librar por vosotros la «lucha de clases» desde arriba en los consejos de ministros! Podéis estaros tranquilos y no os dejéis perturbar y arrastrar a «acciones irresponsables», como lo son las manifestaciones y las huelgas; ya nos encargaremos nosotros de arreglarlo desde arriba, sin que vosotros necesitéis esforzaros ni arriesgar nada». Como es sabido, la clase obrera ha tenido y tiene todavía que pagar muy cara esta clase de política. Y no sólo porque con este modo de dirigir la «lucha de clases» el capital y la reacción han conseguido sus fines a costa del pueblo trabajador, sino también porque esta política ha sembrado y siembra la confusión en la conciencia de clase de las masas obreras, quebrantando su capacidad combativa. Naturalmente que la clase obrera debe utilizar todas las posiciones de que dispone en el parlamento, en los municipios, etc. Pero la fuente de donde tienen que tomar su fuerza los representantes de los obreros en estas instituciones y otras semejantes reside en la propia clase obrera, en sus organizaciones, en su capacidad de acción, en su voluntad de luchar de un modo efectivo por las reivindicaciones planteadas. Sin la movilización de las masas desde abajo, los mejores y más honrados representantes de la clase obrera en las instituciones burguesas están condenados a la impotencia. Por eso los comunistas no deben, en interés de la clase obrera, permitir que en su política se proyecte ni la sombra de aquella tendencia funesta a adormecer a las masas con la ilusión de que nada puede resolverse favorablemente para ellas «desde arriba», sin su acción independiente, sin su lucha de clases». (Klement Gottwald; Por la aplicación acertada de la línea del VIIº Congreso de la Komintern, 1936)

Ser marxista-leninista, implica ser consecuente con lo que dice ser, y los líderes revisionistas del PCU no solo han ensuciado el buen nombre del comunismo, sino que han llevado a mucha gente honesta al matadero por sus ilusiones parlamentaristas.

[Nota: Véase como en 2019 el gobierno ucraniano prohibió oficialmente el comunismo. ]

El documento:


La Rada Suprema de Ucrania aprobó, con 232 votos a favor, las enmiendas al reglamento que permitirán al jefe del Legislativo disolver el grupo parlamentario comunista (PCU).

“Remitiré hoy este proyecto de ley al presidente y le pediré promulgarlo sin demora”, manifestó el jefe del Parlamento ucraniano, Alexandre Turchinov.

Una vez promulgada la ley, “anunciaré la disolución del partido comunista de Ucrania”, enfatizó.

Los miembros neo-nazis del gobierno, “Svoboda”, aplaudieron la decisión y cantaron el himno nacional.

El parlamento solicitó con anterioridad, que el Ministerio de Justicia estudiara la posible implicación del PCU en acciones que ponían en riesgo la soberanía y la integridad territorial del país, que según ellos, estaban encaminadas a realizar un golpe de Estado. Por oponerse a la intervención militar contra las regiones independentista y al programa de privatización que pretendían llevar a cabo el ejecutivo, que ocultaba, la privatización de servicios, recursos estratégicos y medidas de austeridad contra los trabajadores y jubilados. En beneficio de los oligarcas y el poder de las multinacionales occidentales.

El Partido Comunista de Ucrania no es el único ataque que sufre, se abstuvo de presentarse a las anteriores elecciones por las pocas garantías democráticas que ofrecían, tras el golpe de Estado. En 2012 el PCU, ganó el 13% de los votos en las elecciones parlamentarias, principalmente en el este y el sur, donde su puntuación en varias áreas de trabajo asciende a 20-25%. Es cierto que, en las circunstancias extremas de terror derechista, donde muchas sedes del partido han sido quemadas y atacadas por los militantes neonazis y sus milicias. El PCU también es el blanco de los ataques de los “izquierdistas” anti-rusia, que también desean la muerte de la organización comunista.


La Mancha Obrera

martes, 10 de junio de 2014

Reflexiones sobre el artículo: «No nos maten»: refugiados del este de Ucrania piden a Kiev que deje de asesinarles»; Equipo de Bitácora (M-L)

El conflicto ucraniano sigue agravándose bajo el empuje de los intereses de los imperialismos en pugna; además del factor fascista empleado para dar el golpe de Estado que es el punto de partida de todos los acontecimientos recientes –pero que en ningún modo es la causa última de todo ese proceso– que sufre la ex república soviética, toquemos varios puntos:

1. Es evidente que los factores catalizadores de los actuales acontecimientos se deben íntegramente a la injerencia del imperialismo europeo y estadounidense interesados en cercar a Rusia y China para así asegurarse la supremacía hegemónica en el actual plano internacional convulso, especialmente desde el caso Siria. No obstante, este procedimiento solo ha sido posible gracias a la nula preparación político-ideológica de las masas, que al carecer de un partido comunista de vanguardia, se han visto arrastradas a un conflicto de nacionalismos determinados por los intereses de dos polos opuestos de la burguesía nacional –ucraniana y rusa– de dicho país, siendo estas dos expoleadas por supuesto por la burguesía internacional que apoya a cada bando –la estadounidense y la rusa, lo que responde a contradicciones no antagónicas.

2. Como ya hemos manifestado, el revisionista Partido Comunista Ucraniano –heredero y defensor de la línea pacífica-parlamentaria de Jruschov, Brézhnev y sucesores– nunca preparó ideológicamente a las masas y a su militancia, ante un posible escenario como éste: 

«La burguesía puede dejarte ser­monear para luego dar un golpe fascista y liquidarte, y todo eso como resultado de no haber preparado ni los cuadros de choque, ni la labor clandestina, ni sitios donde guarecerse y trabajar, ni medios de combate. De­bemos prevenir esta trágica eventualidad». (Enver Hoxha; Discurso pronunciado en nombre del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania en la Conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros de Moscú, 1960) 

De este dicho nuevo escenario, donde desde el nuevo gobierno de Kiev, a este mismo partido se le arrastra a la ilegalidad, y a sus miembros a linchamientos, pese ha haberse rumiado desde hace tiempo, parece que el partido revisionista ucraniano no lo pudo ver venir:

«Observamos que en Europa los marxistas-leninistas no han llegado todavía a comprender debidamente la necesidad de organizar la actividad del partido en la clandestinidad y la semiclandestinidad. En este sentido influye considerablemente la actividad de los revisionistas». (Enver Hoxha; Comprender y organizar correctamente el trabajo legal y clandestino del partido, cuestión fundamental de la revolución, 1969)

Por lo tanto: al desarrollarse las condiciones objetivas para un proceso revolucionario, debido en lo fundamental a la crisis económica arrastrada desde el colapso del revisionista socialimperialismo soviético, estas no coincidieron con las condiciones subjetivas, de este modo se desarrolló un campo propicio para la acción de los cada vez menos minoritarios grupos fascistas o simpatizantes.


Hay que tener en cuenta, uno de los aspectos que más se están dejando pasar: que todo el movimiento encaminado a contener el avance fascista está determinado por factores de carácter nacionalista que carecen de carácter de clase, precisamente por el poco ligazón entre los comunistas ucranianos tanto con los propios ucranianos del país, como con los rusos del Este de Ucrania. Esta realidad, es una muestra más, de la ineficiencia o inoperancia de los pseudo-comunistas.

3. La ruptura del tejido social ucraniano a quedado evidenciado con el desarrollo de los nacionalismos regionales, y en la intervención armadas de las fuerzas estatales al servicio de una lógica fascista determinada por los grupos de poder que derivan de dos conclusiones al respecto, del papel de los imperialismo en los hechos:

–Como siempre los Estados Unidos –como gran superpotencia del momento– y la Unión Europea actúan bajo el único interés de anexar regiones a su órbita de influencia –en condición de vasallaje– con el fin de limitar estratégicamente a los competidores inmediatos por la hegemonía global, así como para controlar la extracción, acceso y transporte de materias primas. Así es que han resultado apoyando militar y económicamente a grupos de inspiración nazi-fascistas con las consecuencias ya arduamente conocidas, en donde Ucrania, solo es un caso más de la histórica utilización del fascismo para cubrir al gobierno «más moderado», que por supuesto no condena las acciones fascistas. Como ejemplo de esto podríamos citar la Italia de los 70 y la financiación estadounidense de partidos, grupos paramilitares, bandas terroristas, y demás de inspiración fascistas, que servían junto al gobierno de turno no fascista y pro estadounidense, para completar sus mismos fines hegemónicos.

–Rusia ha mostrado que sus intereses son meramente económico-estratégicos como ya mostrara en su posturas en lo referente a Libia, República Centroafricana, Costa de Marfil, Siria, etc.; y no la defensa de los pueblo como ingenuamente creen oportunista-vacilantes-revisionistas; lo que de hecho ha quedado evidenciado en la rápida reincorporación de Crimea –máxima productora de Trigo del mundo– a la Federación Rusa, y en la inhibición de la misma al respecto de las acciones punitivas ejecutadas por el ejército ucraniano contra los territorios separatistas por orden del ejecutivos y que se está saldando con miles de refugiados y asesinados.

Podemos concluir entonces que los imperialismo son los marioneteros de un conflicto que se agrava por momentos; en un país en donde además se sufre la ausencia absoluta de un verdadero partido de vanguardia proletaria que asuma las tareas que les corresponden. El único camino para la clase obrera y todas masas trabajadoras ucranianas y de otras nacionalidades de Ucrania para que la sangre de sus hermanos de clase cese de brotar a borbotones en interés de sus enemigos de clase, es que la clase obrera tome en sus manos el papel que precisamente les corresponde como clase social más avanzada y lidere al resto de clases trabajadoras; como Georgi Dimitrov dijo; la clase obrera –como en otros campos– no puede dejar en manos de otras clases los problemas de la política exterior y la defensa del país:

«Tiene extraordinaria importancia las directivas del gran Lenin, en el sentido de que la clase obrera debe, antes que nada, tener fe en sus propias fuerzas, acabar con el maldito prejuicio de que los pueblos no pueden rescindir de la dirección de la burguesía, no pueden subsistir si ésta no decide su destino. La clase obrera debe compenetrarse profundamente de la idea que tiene que encabezar con decisión el movimiento popular contra el fascismo. La traición contra Checoslovaquia  y la confabulación  de Munich demuestran una vez más, y de modo muy convincente, que la clase obrera no puede dejar los problemas de la política exterior y la defensa del país al arbitrio de las camarillas imperialistas y los magnates financieros, a la dirección no controlada de los gobiernos burgueses. La vida reclama imperiosamente que la propia clase obrera se ocupe de la solución de esos problemas». (Georgi Dimitrov; El frente único del proletario internacional y de los pueblos contra el fascismo, 1938)

El documento:


Los refugiados que huyeron de la ofensiva de Kiev en el este de Ucrania filmaron un video en el que muestran un cartel con el 'hashtag' #DontKillUs ('No nos maten'), instando al Gobierno ucraniano a detener los ataques militares en la zona.

Las mujeres y los niños refugiados que han sido alojados en un campamento infantil de verano en el sur de la provincia de Rostov (Rusia) filmaron un video de cinco minutos pidiendo al recién elegido presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, detener la matanza en las provincias orientales ucranianas y retirar las tropas de la región. El 'hashtag' #DontKillUs encontró un gran apoyo entre los usuarios de Twitter.

A través de sus mensajes los civiles piden a Poroshenko que les permita vivir en paz y deje de matar a sus familiares.

"Mi esposo y mis padres se han quedado en Lugansk. Fue duro y aterrador salir de la ciudad. Constantemente se oían disparos, y toda mi familia tuvo que tumbarse en el suelo para mantenerse a salvo. Es imposible explicar el miedo que pasamos. Les estoy muy agradecida a las personas que nos han recibido aquí, nos han dado de todo lo que necesitamos", afirmó la refugiada Viktoria, de Lugansk.

"Le estoy muy, muy agradecida a Rusia. Le doy las gracias por el hecho de que mis hijos y yo estamos aquí. Estoy muy preocupada por las personas que se han quedado en Lugansk, y es muy preocupante ver las noticias y observar lo que está pasando ahí. Se lo ruego, detenga los asesinatos. Deje de matar a civiles, mucha sangre se ha derramado ya", concluyó la mujer.

A través del video, Maxim, un niño, saluda a su padre y a sus abuelos, que aún se encuentran en Lugansk. "Quiero decirle 'hola' a mi papá, que ahora está luchando por nuestro país, y a mis abuelas y abuelos. Nuestro perro, mi papá, mis abuelas y abuelos todavía están en Lugansk. Quiero pedirles que se cuiden. Por favor, no maten a la gente, por favor".

La refugiada Olga instó a las autoridades de Kiev a no tachar de terroristas a personas que en realidad solo quieren la paz. "Vine aquí desde Slaviansk, pero mi marido, mi hermano y otros familiares todavía están allí. Somos personas normales y corrientes, y no lo que nos han estado llamando durante estos meses. Primero se refirieron a nosotros como 'mercenarios', luego nos llamaron 'separatistas' y posteriormente 'terroristas'. Somos gente normal, y nuestros familiares están todavía en Slaviansk. Le pedimos que no mate a nuestros familiares", dijo la mujer dirigiéndose a Poroshenko.

Otra refugiada, Svetlana Garkavenko, confesó que estaba cansada de vivir en una zona de guerra y agregó que la agresión de Kiev provoca el sufrimiento de los niños. "Señor Poroshenko, soy una habitante de Slaviansk. Estamos cansados de vivir en una zona de guerra, donde nuestras casas están siendo constantemente bombardeadas. Hay niños que sufren, tienen miedo y tienen que pasar las noches en los sótanos. Deje la ciudad de Slaviansk en paz, retire las tropas. Queremos volver a nuestras casas, nos gusta nuestra ciudad. Estamos cansados de tener que pasar por todo esto".

Cabe mencionar que en los últimos tres días, alrededor de 20.000 mujeres y niños del sureste de Ucrania han cruzado la frontera hacia Rusia y están en la provincia de Rostov, según las autoridades locales. Además, la misma fuente informó de que en las últimas 24 horas al menos 7.335 ciudadanos ucranianos han entrado en esta provincia rusa.

RT Actualidad