«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 8 de mayo de 2014

Las desviaciones de derecha y nacionalistas en la dirección del partido; orígenes y medios de superarlas; Resolución del Comité Central del Partido Obrero Polaco; 1948

Tras la Segunda Guerra Mundial, en el Partido Obrero Polaco, se formo una tendencia de similar corte al del Partido Comunista de Yugoslavia y la tendencia titoista. En el trabajo de detección y eliminación de la desviación derechista-nacionalista en el Partido Obrero Polaco, trabajo que cubrió inicialmente los meses de julio y agosto de 1948, tuvo un papel central la figura del marxista-leninista Bolesław Bierut, quién denunció la tendencia de Władysław Gomułka y allegados.

En su informe de septiembre de 1948 al Pleno del Comité Central, que ya publicamos, describía así la fuente de las desviaciones acaecidas:

«En su razonamiento, el camarada Gomułka está influenciado por un particularismo nacional, por un espíritu nacional que le limita, que le estrecha el horizonte político y no le permite ver el estrecho lazo que existe en la época actual entre las aspiraciones nacionales y las aspiraciones internacionales; por ello ha acabado en conclusiones políticas falsas y muy perjudiciales en la práctica.

De ahí la tendencia, en su valoración del movimiento de la clase obrera polaca, a separar la lucha por la independencia de la lucha del proletariado; de ahí la interpretación errónea de la naturaleza de la democracia popular, y de las transformaciones que se producen y deben producirse en su seno, de ahí también el deslizamiento a posiciones que justifican un «equilibrio» entre la democracia liberal burguesa y la democracia socialista.

Por lo tanto, como se ha señalado, dicha tendencia a pasar por alto o a aminorar el camino polaco hacia el socialismo pretende traficar con la verdad, que es la siguiente; a pesar de ciertas características específicas, nuestro proceso no es algo cualitativamente diferente de la trayectoria general de desarrollo hacia el socialismo, el cual sólo difiere en la forma de la trayectoria general de desarrollo, una diferencia que de por sí surge precisamente por la victoria previa del socialismo en la Unión Soviética, una diferencia que se puede basar en la experiencia previa de la construcción socialista en la Unión Soviética, teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece el nuevo período histórico y de las condiciones específicas de la evolución histórica de Polonia.

Observamos dentro de estos graves errores, que el camarada Gomułka falla en la comprensión de la esencia de las relaciones que unen a los países de democracia popular con la tierra del socialismo victorioso de la Unión Soviética, y que la profunda solidaridad permanente de intereses en sus relaciones que difieren sustancialmente de las existentes entre las democracias populares y los países capitalistas. Y también de camino, vemos la falta de comprensión de la esencia de la lucha por la soberanía polaca que se ve amenazada por la expansión por parte del imperialismo estadounidense y su agencia alemana. 

Los errores emanan de una posición absolutamente falsa y antileninista en la cuestión nacional, del resultado de una posición oportunista y absolutamente falsa en la cuestión campesina. Debemos prestar atención a que hay una analogía sorprendente en los fenómenos similares que no han sido frenados y que acabaron en un degeneración total para Yugoslavia. Los lazos de parentesco entre estos fenómenos no son fortuitos, porque son del mismo origen». (Bolesław Bierut; Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas, 1948)

Este presente documento, que es la resolución del partido del Pleno del Comité Central de septiembre de 1948 es, un añadido para el estudio y comprensión del revisionismo polaco, que llegaría de la mano de Władysław Gomułka con su ascenso al poder en 1956. Y al mismo tiempo como decía Bierut: «debemos prestar atención a que hay una analogía sorprendente» entre el revisionismo yugoslavo y el revisionismo polaco, ya que este ejercicio marxista-leninista de exposición de sus características y males, nos hará ver la conexión entre sus teorías.

El documento:


Las desviaciones de derecha y nacionalistas en la dirección del partido; orígenes y medios de superarlas

Reunido del 31 de agosto al 3 de septiembre de 1948 el Comité Central del Partido Obrero Polaco, después de haber escuchado el informe del camarada Bolesław Bierut sobre: «Para lograr la completa eliminación de las desviaciones derechistas y nacionalistas», y después de una profunda discusión, adoptó, por unanimidad, la siguiente resolución:

«1º El Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948 puso en evidencia la existencia de desviaciones ideológicas de derecha que alcanzan a una parte de la dirección del partido. Esta desviación encontró su expresión en el informe del camarada Władysław Gomułka que contenía una apreciación errónea, antileninista del pasado del movimiento obrero polaco. A pesar de la lucha anterior del Partido Obrero Polaco contra el oportunismo, el chovinismo y la tendencia socialdemócrata, del Partido Socialista Polaco, el informe del camarada Gomułka –que no había sido sometido previamente a la aprobación del Buró Político– constituía de hecho una capitulación ideológica ante las tradiciones nacionalistas del Partido Socialista Polaco.

Obstinándose en defender sus concepciones erróneas, a pesar de la posición unánime del resto de los miembros del Buró Político, el camarada Gomułka, y solidarizándose con él los camaradas Zenon Kliszko, Władysław Bieńkowski y otros, no se han declarado formalmente de acuerdo con la apreciación crítica sobre el informe hecho por el camarada Gomułka, sino después de la discusión del Comité Central; sin embargo ninguno de ellos procedió entonces a una autocrítica sincera y consecuente, limitándose a formulaciones incompletas y desprovistas de claridad. 

A pesar de las tentativas de presentar la intervención del camarada  Gomułka en el Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948 como una desviación accidentada, el desarrollo ulterior de los acontecimientos ha demostrado que no fue aquél un hecho aislado. En el momento de la intensificación de la crisis yugoslava, es decir, en abril y mayo, el camarada Gomułka manifestó un actitud conciliadora con relación a la dirección del Partido Comunista de Yugoslavia.

Después de la publicación de la resolución de la Kominform el camarada Gomułka no disimuló su actitud negativa con relación a la parte de la resolución que trata de los problemas de la transformación socialista de la agricultura y de la cuestión de la lucha contra la explotación de las masas campesinas y laboriosas por los elementos capitalistas del campo.


2º Contrariamente a la declaración hecha por el camarada Gomułka a los representantes del Buró Político, el 12 de agosto último, vociferando que las divergencias entre él y el resto del Buró Político no tenían más que un carácter táctico, es preciso comprobar que esas divergencias tienen un carácter fundamental e ideológico y que derivan de cuatro orígenes principales: de la incomprensión del sentido ideológico real de las relaciones entre los países de democracia popular y la Unión Soviética y del papel principal del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética en el frente internacional de lucha contra el imperialismo; de los sucesivos encostramientos de nacionalismo; de concepciones socialdemócratas no superadas y que resurgen sin cesar: y, en fin, del deseo de rechazar la lucha contra los elementos capitalistas que viven de la explotación de los campesinos pobres y medios lo cual de hecho conducía a transigir con ellos. 

Semejante actitud constituye un alejamiento indiscutible del marxismo-leninismo, en contradicción con los principios de la ideología revolucionaria del Partido Obrero Polaco y es el reflejo de la presión de una ideología extraña, pequeño burguesa. El camarada Gomułka, como después del Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948, se declaró dispuesto a una aceptación formal de la resolución de la Kominform y de la actitud del Buró Político, sin proceder a un análisis profundo de su posición fundamentalmente falsa. 

3º Ante la comprobación de una desviación hacia la derecha en el seno de la dirección del Partido Obrero Polaco en la persona de su secretarlo general, se hace necesario, por este hecho, analizar de nuevo las diferentes etapas de la evolución del Partido Obrero Polaco a fin de separar, mediante un análisis crítico, la experiencia ideológica creadora y revolucionarla del Partido Obrero Polaco y su contribución práctica y teórica al desarrollo del movimiento obrero y a la historia del pueblo polaco, de las infiltraciones oportunistas y nacionalistas». 

El apartado 4 de la resolución analiza la fase correspondiente a la vida del Partido Obrero Polaco desde su nacimiento, bajo el fuego de la lucha contra el invasor fascista, hasta noviembre de 1943. La resolución señala que el partido triunfó combatiendo la penetración ideológica nacionalista oportunista, superándola y siguiendo las tradiciones revolucionarias. 

En el apartado 5 la resolución analiza igualmente el periodo de noviembre de 1943 hasta agosto de 1944. En este periodo la autoridad del partido aumentó por ser, el campeón de la lucha por la liberación nacional en alianza con la Unión Soviética. La resolución señala que hubo vacilaciones en una parte de la dirección y más tarde tendencias capituladoras inclinadas a despojar al partido de su papel dirigente de la clase obrera en la lucha por el poder. Estas tendencias fueron apoyadas por el camarada Gomułka. 

En el apartado 6 de la resolución se examina el periodo de 1945 a 1947. Este período se distinguió por el incremento del número de afiliados al partido, por el desarrollo de su madurez política, la realización de las tareas esenciales de la democracia popular, tales como la reforma agraria, la nacionalización de la Industria, la reforma del Estado y el aniquilamiento del terrorismo y de los elementos reaccionarlos agrupados en torno a Stanisław Mikołajczyk. 

En esta tarea el camarada Gomułka trabajó solidariamente con toda la dirección del partido, y rindió servicios meritorios indiscutibles. 

Pero se esbozaban ciertas tendencias a presentar la democracia popular bajo un aspecto que llevaba a silenciar o a no insistir en que: 

«La vía polaca –dice la resolución– hacia el socialismo se apoya en las experiencias de la edificación del socialismo en la Unión Soviética, aún teniendo en cuenta las nuevas posibilidades históricas y las condiciones específicas del desarrollo histórico de Polonia». 

Después, la resolución pasa a examinar el periodo más reciente y dice : 

«7. El periodo siguiente –cuyo comienzo está ligado, en el plano de la política interior, a la escisión en el seno de la reacción y a la fuga de Stanisław Mikołajczyk, y en el plano político internacional, a la creación de la Kominform, como organismo de la coordinación necesaria de todas las fuerzas revolucionarias para organizar la contraofensiva contra el imperialismo estadounidense– está caracterizado por un fortalecimiento de las desviaciones de derecha en el seno del partido y principalmente por la intensificación de las tendencias de derecha en la actitud de Gomułka. Los hechos siguientes, entre otros, lo prueban.

a) la actitud reticente de Gomułka ante la creación de la Kominform; 

b) el haber seguido la línea del automatismo del desarrollo de la democracia popular sin intensificación de la lucha de clases, lo que ha contribuido prácticamente al fortalecimiento de los elementos capitalistas –entre otras cosas: la puesta a disposición de los campesinos ricos de las estaciones de máquinas agrícolas, en las mismas condiciones que para los campesinos pobres–; 

c) el incremento de la tendencia a realizar la unidad orgánica con el Partido Socialista Polaco en su conjunto, sin eliminar de él los elementos de derecha; el deslizamiento hacia un compromiso ideológico en la preparación de la unidad con el Partido Socialista Polaco, cerrando los ojos, al mismo tiempo, ante el peligro de las desviaciones nacionalistas y oportunistas en el futuro partido unificado; 

d) el apoyo dado a la política cultural oportunista y ecléctica realizada por Władysław Bieńkowski; 

e) la actitud falsa del camarada Gomułka en contradicción con las principios leninistas, en cuanto a la estructura del partido, con relación a los métodos colectivos de dirección; su susceptibilidad ante las críticas y la ausencia de toda autocrítica. 

La tenaz reincidencia de las desviaciones de derecha en el seno del partido se produce en el momento de la intensificación de la lucha de clases y de su paso a una fase nueva. A medida que se realizan las reformas de estructura sociales y políticas incluidas en al cuadro de las democracias populares, los países de democracia popular pasan a las tareas de la realización del socialismo que determinan una intensificación de la lucha de clases. 

Simultáneamente se hace más claro que la realización del socialismo en los países de democracia popular no puede efectuarse sino mediante una colaboración cada vez más estrecha con la Unión Soviética, al mismo tiempo que la defensa de la soberanía de esos países ante las tentativas del imperialismo estadounidense, en vista de la agravación de la situación internacional, exige una colaboración cada vez más estrecha con la Unión Soviética y las demás democracias populares. 

En estas condiciones se desarrolla rápidamente una nueva oposición fundamental entre las fuerzas capitalistas que desean, por una parte, ver mantenerse la relación actual de las fuerzas de clase –en espera de una coyuntura favorable–, que desean una «estabilización» sobre la base del mantenimiento de los elementos capitalistas en la estructura de la democracia popular, confiando en su vitalidad y, en el crecimiento espontáneo de la economía capitalista, y por otra parte las fuerzas de clase que desean ver continuar el crecimiento de los elementos socialistas a base de la eliminación y de la liquidación de los elementos capitalistas –la clase obrera aliada a los campesinos pobres y medios–. 

Es precisamente en las condiciones de ésta intensificación de la lucha de clases, bajo la presión de los elementos de la pequeña burguesía, cuando se ha producido la reincidencia de las desviaciones de derecha en el seno del partido. 

8. Los acontecimientos yugoslavos han sido igualmente un estímulo para la intervención de Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948 del camarada Gomułka. Si se ligan los acontecimientos de los tres últimos meses –actitud con relación al problema yugoslavo, intervención en el Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948, actitud extraña al partido con relación a la crítica de la Kominform, declaraciones del camarada Gomułka contra la resolución de la Kominform– a los hechos que testimonian sobre los justos principios marxistas-leninistas, no podrá realizar las tareas históricas de edificar una Polonia socialista y darle uno de los puestos de vanguardia en el frente internacional de lucha por la libertad y el progreso. Por esta razón todo el partido debe responder a estas desviaciones de derecha y nacionalistas y a la actitud conciliadora respecto de estas desviaciones, con una lucha decidida y sin compromiso. 

9. La condición para devolver al partido su plena homogeneidad y reforzar su potencia y su energía política no reside solamente en vencer las desviaciones de derecha, sino también, en proceder a una autocrítica firme y consecuente en todos los escalones del partido, sin exceptuar la dirección. El partido, bajo la dirección de su Comité Central, se ha mantenido en las posiciones marxistas-leninistas, ha conservado el contacto estrecho con la clase obrera y sus mejores tradiciones y ha rechazado las desviaciones de derecha tanto en el Pleno del Comité Central del partido de junio de 1948 como en el trabajo diario. Sin embargo en el trabajo de la dirección del partido, en todos los escalones, comenzando por el Buró Político, se han manifestado debilidades y lagunas que, por medio de una autocrítica consecuente, deben ser superadas lo más rápidamente posible, a saber: 

a) la estimación incompleta de las fuerzas revolucionarias en Polonia y en el mundo entero; la sobre estimación de las fuerzas reaccionarias y la acomodación a la mentalidad y prejuicios de la pequeña burguesía en lugar de luchar contra ellos; 

b) la actitud de tolerancia inadmisible con relación a los síntomas de desviación de derecha, particularmente respecto de las intervenciones del camarada Gomułka; la vigilancia insuficiente ante las tentativas de frenar la lucha de clases, especialmente en el campo, y la falta de comprensión en cuanto al papel dirigente del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética en el frente internacional antiimperialista; 

c) la falta de claridad en cuanto al una desviación de derecha y nacionalista y al ritmo del desarrollo de las democracias populares por la vía del socialismo; 

d) la insuficiencia de la educación del partido en las experiencias de la edificación del socialismo en la Unión Soviética, de la historia del Partido Comunista (bolchevique) Unión Soviética y de su papel de vanguardia en el mundo, y de, todo el tesoro del pensamiento marxista-leninista;

e) la actitud indiferente y liberal hacia las formulaciones teóricas imprecisas e incluso erróneas; la tolerancia de una actitud abstracta con relación al trabajo ideológico, sin ligazón con la lucha concreta por las transformaciones sociales en Polonia;

f) la prolongada tolerancia de la confusión ideológica entre los intelectuales del partido y la no elaboración de los métodos justos de trabajo, la negligencia de la explicación marxista de los problemas de la literatura, del arte y de las ciencias: 

g) la tolerancia de los malos métodos de trabajo de dirección y de métodos insuficientemente colectivos, la subestimación del papel del Comité Central y de la necesidad de incrementar la actividad de todos sus miembros, la estimación incompleta del papel de vanguardia del partido y de todos sus escalones en la realización de las transformaciones políticas, económicas y culturales de Polonia; 

h) la vigilancia insuficiente en el reclutamiento, que ha permitido la infiltración de elementos extraños y arribistas en el partido;

i) la Insuficiencia de dirección y vigilancia de los miembros del partido en el aparato del Estado. 

10. Todos los escalones de la dirección del partido, de la base a la cabeza deberán, con la mayor rapidez, vencer sus debilidades y sus lagunas por medio de un análisis detallado y de una severa autocrítica. En particular deberán: 

Comprender plenamente la realidad de la intensificación de la lucha de clases en Polonia, sus formas concretas en cada sector y el lazo indisoluble de la clase obrera polaca con el Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética y los otros partidos comunistas del mundo. 

Comprender plenamente las perspectivas de las transformaciones ulteriores económicas, sociales, culturales y políticas, que tienden a la realización del socialismo en Polonia y la necesidad de una lucha encarnizada contra todas las fuerzas que se oponen a esta transformación. 

Comprender plenamente, y realizar en la práctica, la necesidad de elevar el nivel de educación marxista-leninista del conjunto de los cuadros del partido por medio de un trabajo asiduo y sistemático, la necesidad de combatir las influencias ideológicas entrañas y hostiles, de intensificar la lucha contra los prejuicios nacionalistas y los restos de oportunismo en el partido, de proseguir la depuración del partido de los elementos extraños e influenciar en este sentido al Partido Socialista Polaco. 

Comprender plenamente la importancia de la homogeneidad del partido, del fortalecimiento de la disciplina consciente de partido, de la necesidad de combatir toda manifestación de grupo, de fracción, y de trabajo de escisión en el seno del partido. 

Comprender plenamente y realizar en la práctica, los principios de democracia interna en el partido, de espíritu colectivo en el trabajo en todos los escalones del partido, de institución de los principios de crítica y de autocrítica como armas poderosas para el desarrollo del partido y para su resistencia a las influencias ideológicas extrañas, de la lucha contra la burocracia en el aparato del partido y del estrechamiento de lazos entre el partido y la clase obrera, las campesinos pobres y medios y los trabajadores intelectuales. 

El hecho de haber superado las debilidades y las lagunas descubiertas por medio de la autocrítica reforzará enormemente la actividad del partido, profundizará su consciencia política y le armará mejor para la lucha por la victoria del socialismo en Polonia. 

Esta resolución ha sido adoptada por unanimidad por el Comité Central, después de que el camarada Gomułka hubo aprobado plenamente su contenido y hecho una autocrítica meritoria tendente a revisar su actitud fundamentalmente errónea hasta el presente». 

Las desviaciones de derecha y nacionalistas en la dirección del partido;
orígenes y medios de superarlas;
Resolución del Comité Central del Partido Obrero Polaco;
1948

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