[Nota: Publicado originalmente en 2020. Reditado y ampliado.]
«Hace años los maoístas nos bombardeaban con las grandísimas «experiencias guerrilleras» de Perú, Nepal e India, de las cuales teníamos mucho que aprender. ¿Y bien? ¿Qué ha quedado hoy de tanto entusiasmo? Lo cierto es que las dos primeras guerrillas ya han claudicado y se integraron en el régimen reaccionario democrático-burgués de sus respectivos países, justo como hicieron las guerrillas liberales-tercermundistas tipo FARC-EP o como hizo hace no mucho las bandas nacionalistas como ETA o IRA; estos grupos pasan en tiempo récord del aventurerismo y el terrorismo al cretinismo parlamentario y el legalismo burgués. ¡Milagros del oportunismo! Pero no desesperen, los naxalitas en la India continúan su «Guerra Popular Prolongada» (GPP) la cual empezaron hace más de cinco décadas. Para haber sido santificada la GPP como la estrategia militar, parece que hemos de esperar un poco más en recibir sus frutos. Cual agricultor primerizo y manipulable, nuestro reconstitucionalista medio no se da cuenta de que si su semilla no crece puede que igual deba revisar la regularidad del riego, el tipo de arado, la exposición al sol o quizás, hasta debe mirar si la planta que quiere cultivar es apta para el tipo de tierra y clima. Pero para nuestro empecinado agricultor neomaoísta esto no es una opción, él con su fe inusitada en la GPP intentará hacer crecer su olivo en el Ártico, porque así se lo dijo el mercachifle maoísta que un día vendió tal producto. Y ya sabemos cómo es el ego y el orgullo del ser humano, más vale inventar todo tipo de excusas que reconocer un error: ¡el hecho de que has sido estafado!
La alianza de RC con los «maoístas críticos» y participación en el Colectivo Proletario Internacionalista (CPI)
Pero no han sido los únicos engañados. La prueba de que este grupo, RC, estuviese tan curtido ideológicamente –tal y como ellos mismos pregonaban–, y que la organización ya «hubiera roto con el revisionismo», no impidió que haya sido –y haya seguido siendo– «blanda» con la corriente del revisionismo chino, venerándola junto a otras agrupaciones maoístas:
«Los Naxalitas son un ejemplo a seguir, un faro de luz en tiempos de absoluta destrucción del movimiento comunista, una luz de esperanza para todos los pueblos oprimidos, un ejemplo de lucha contra el imperialismo». (Reconstrucción Comunista; Con los Naxalitas hacia el socialismo en la India, 2011)
