«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

viernes, 4 de agosto de 2017

Otros detalles de la URSS socialimperialista sobre la línea político-económica con otros países y movimientos políticos; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

Lista con el número de bases militares de la URSS en 1984

«Si repasamos la política de los dirigentes revisionistas soviéticos, toda ella iba encaminada a obtener una primacía económica.

La venta de armas a países o movimientos del llamado «tercer mundo» no tenía un objetivo altruista, sino poner en nómina a quienes vendían esas armas y esperar una captación de esos movimientos para encuadrarlos en su política económica. De hecho por medio de engaños, chantajes y sobornos se intentaban ganar a los movimientos de liberación nacional, inclusive si hacía falta se instigaba a apoyar golpes de Estado de los líderes de diferentes partidos o fracciones corrompidas, con ello se pretendía atar a estos movimientos para que en caso de llegar al poder su economía se pusiese en el redil del socialimperialismo soviético. El establecimiento de bases militares, pactos de amistad y cooperación bilaterales o multilaterales, o el envió de tropas a través de países satélites que garanticen la injerencia militar, la explotación económica y el control político del socialimperialismo soviético en tierras ajenas es otra demostración de sus intenciones, para ello se valían de una falsa fraseología marxista con epítetos como proporcionar «ayuda internacionalista», o defender la «amistad soviética con los pueblos oprimidos», pero no dejaban de ser lemas que tenían el objetivo de camuflar sus intereses expansionistas y defender los intereses socialimperialistas en dichos países.

¿El invadir Checoslovaquia en 1968 en contra del Secretario General del partido –que años antes aupaste en tu campaña antistalinista– e imponer a un líder a dedo que calificación tiene sino socialimperialista? ¿O directamente invadir Afganistán en 1979 y asesinar a su líder no son actos que demuestran la naturaleza política de la URSS de esos años? ¿Los sucesos de la Polonia de 1981 donde se amenazó a la dirigencia polaca a actuar y tomar todas las medidas pertinentes ante amenaza soviética de que si no se ponía orden en su país lo tendrían que hacer ellos como en Checoslovaquia? ¿Todo esto que cuadro nos ofrece sino el de la sumisión política de un país como Polonia a la URSS?

Conocidos son los casos en que al igual que Estados Unidos, la URSS establecía pactos de cooperación y fabricaba teorías para que en caso de que fuerzas del exterior o interior pusieran en jaque sus intereses pudiesen intervenir:

«Además, partiendo siempre de la base de la «teoría de la «vía no capitalista de desarrollo», los golpes de Estado están considerado por los revisionistas soviéticos como «actos progresistas», como «una forma de revolución armada que sirve al objetivo de la lucha contra los regímenes reaccionarios», que abren la «vía al desarrollo no capitalista». (Llambro Filo; La «vía no capitalista de desarrollo» y la «orientación socialista», «teorías» que sabotean la revolución y abren las vías a la expansión neocolonialista, 1985)

Y ello no acababa ahí, la URSS abría abiertamente como cualquier otra potencia imperialista de la época bases militares en todas las partes del mundo para asegurar sus intervenciones militares en caso de que sus intereses económicos fuesen puestos en tela de juicio en los países bajo su influencia:

«Los  socialimperialistas soviéticos han desplegado una fuerza de 2.000 hombres en la isla de Socotra a la entrada del Mar Rojo, y más de 1.700 soldados estacionados en la base importante de Adén. Esa base, según las agencias extranjeras, sede del mando soviético de «operaciones en el Océano Índico» también se extienden a los países africanos bañados por el Océano Índico. Por otra parte, las tropas mercenarias cubanas controladas por los soviéticos y estacionadas en Etiopía y Eritrea en sus bases militares, sirven como puntos de apoyo a la penetración soviética en el continente africano. El cordón militar de los socialimperialistas soviéticos es cerrado por las bases de sus mercenarios en Angola, en el Sudoeste africano, y por su flota que patrulla el Mediterráneo cerca de las costas de África del Norte, donde se aseguraron también bases portuarias. Todo esto contribuye un peligro real de intervención y de ocupación en los países africanos». (Llambro Filo; La «vía no capitalista de desarrollo» y la «orientación socialista», «teorías» que sabotean la revolución y abren las vías a la expansión neocolonialista, 1985)

¿Acaso se puede justificar todo esto como internacionalista? No cuando son por meros intereses económicos. ¿Puede defenderse esto como una lucha para la conservación del socialismo en la URSS o en los países donde intervenía? No es el caso, ni puede serlo cuando no existía socialismo en ninguno de estos países.

Los documentos internos como los del caso de la invasión a Afganistán hablaban sin tapujos ni vergüenza alguna que se hacía por velar:

«Por los intereses nacionales de la URSS en relación con los acontecimientos en Afganistán». (Extracto del protocolo nº 181 de la sesión del Buró Político del CC del PCUS del 28 de enero de 1980)

Y hablando del país invadido como ejemplo de clásico caso de zonas o:

«Regiones que son de importancia estratégica para la Unión Soviética». (Extracto del protocolo nº 181 de la sesión del Buró Político del CC del PCUS del 28 de enero de 1980)

¿Esto no habla por sí solo de que les movía –y no precisamente el internacionalismo, el altruismo, ni la filantropía–?». (Equipo de Bitácora (M-L)Algunas cuestiones económicas sobre la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y su carácter socialimperialista, 2016)

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