«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

domingo, 24 de febrero de 2013

Mensaje desde la Yugoslavia «socialista»



«Hace unos días les comentaba que durante mucho tiempo se nos enseñó que Yugoslavia era el paradigma socialista autogestionaria, al menos fue lo que nos hicieron creer los intelectuales orgánicos del sandinismo en los ochenta, muchos reconvertidos en derecha postmoderna, otros aún en la estructura. (…) Pero resulta que la autogestión yugoslava –de inspiración próxima al anarquismo- era capitalismo bajo una forma de propiedad privada que ellos llamaron «social», en todo momento dominadas por primarias formas de producción y competencia capitalistas, que a su vez convivía con la burguesía tradicional. (…) En ese «paraíso» construidos por los revisionistas yugoslavos, con el firme apoyo de los revisionistas soviéticos –la era post Stalin- y maoístas; cuya práctica económica resultó en las reformas económicas impuestas desde los acreedores externos –el FMI y el BM- desde 1980. (…) Obsérvense los datos. En 1985 la deuda externa yugoslava ascendía a 19.000 millones de dólares –el 70% de esa deuda era con EEUU-, lo que la convertía en uno de «los países más endeudados» del mundo desde los ochenta hasta su destrucción por el imperialismo que actuó de acreedor, este endeudamiento se tradujo ya no solo en la subordinación a los interese suprasoberanos, sino en la congelación de los salarios de la clase obrera… y en la masiva desocupación –sólo en Serbia medio millón de desempleados a finales de los noventa-, además de la desigual inversión entre las diferentes naciones…, lo que concentró la riquezas en unas regiones en detrimento de otras y en última instancia en manos de capital privado nacional y transnacional con el que se convivió como política de Estado. (…) Esto nunca fue marxismo-leninismo, ni dialéctica materialista científica». (Bitácora (M-L); 2013)

2 comentarios:

  1. Ojo mi estimado, de lo que debemos hablar los comunistas es de la propiedad social, porque el estatismo genera apropiación, que genera una élite que se reconvierte en clase explotadora, que nos regresa al capitalismo. así es que sin dejar de estar de acuerdo contigo respecto a Yugoslavia, o Nicaragua, tampoco puedo decir que fue un gran logro el control estatal que impuso la URSS, que no socializó los medios sino que los privatizó desde el Estado. eso es también antimarxista-leninista

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  2. Entonces le diré que no es usted comunista, que no ha leído y desconoce los fundamentos de la economía política marxista-leninista y las confunde absolutamente con las anarquistas; que crea una línea transversal entre el marxismo-leninismo implementado en la URSS, con el revisionismo que surgió tras el XX congreso del PCUS, qué no comprende lo datos que contiene el comentario antes expuesto:

    –Todo sobre el revisionismo yugoslavo: http://bitacoradeunnicaraguense.blogspot.com.es/search/label/Yugoslavia

    –Todo sobre el revisionismo del socialismo del siglo XXI y lo concerniente a Nicaragua en general lo puede consultar en la pestaña Nicaragua:

    http://bitacoradeunnicaraguense.blogspot.com.es/search?q=Socialismo+del+Siglo+XXI

    Una cosita más, estatismo es la esencia del comunismo, pues el comunismo pretende eliminar todas las formas de propiedad que generan poder, y la propiedad privada –cooperativa , individual, etc.– genera relaciones de poder y explotación, es decir es la fuente primaria de la reproducción de capitalismo y «ley del valor», principio elemental del marxismo-leninismo, un regalo de Lenin:

    «Toda legislación, ya sea directa o indirecta, sea de la posesión de su propia producción por los obreros de una fábrica o de una profesión tomada en particular, con derecho a moderar o impedir las órdenes del poder del Estado en general, es una burda distorsión de los principios fundamentales del poder soviético y la renuncia completa del socialismo». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; La naturaleza democrática y socialista y del poder soviético, 1917)

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«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»