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martes, 27 de noviembre de 2018

El desenlace del Presidente Gonzalo y de Sendero Luminoso; otro mito maoísta que toca fondo; Equipo de Bitácora (M-L), 2018


«Aprovechando el fallecimiento de Abimael Guzmán, más conocido como el «Presidente Gonzalo», repasaremos ese mito de la izquierda maoísta que fue Sendero Luminoso (SL).

1) La metodología de las bandas terroristas y sus resultados

«El pensamiento gonzalo se ha forjado a lo largo de años de intensa, tenaz e incesante lucha de enarbolar, defender y aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, de retomar el camino de Mariátegui y desarrollarlo, de reconstitución del Partido y, principalmente de iniciar, mantener y desarrollar la guerra popular en el Perú sirviendo a la revolución mundial y que el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, sea en la teoría y en la práctica su único mando y guía». (Partido Comunista Revolucionario (Estado Español); La Forja, Nº5, 1995)

En España, durante décadas, el neomaoísmo, condensado en la «Línea de Reconstitución» (LR), proclamó que en Perú era el mejor ejemplo a seguir para los pueblos de todo el mundo:

«Mención aparte merecen las guerras revolucionarias que están librándose en Nepal, Filipinas, Perú, etc. bajo la dirección de partidos comunistas. El hecho de que, por ejemplo, en la primera de las mencionadas, se haya alcanzado el equilibrio estratégico y que se vea cercana la conquista del poder pone de manifiesto que se han cubierto buena parte de los requisitos para constituir un verdadero partido comunista». (Partido Comunista Revolucionario (Estado Español); La Forja; Nº27, 2003)

«Finalmente, su mejor discípulo, el proletariado peruano, asumiendo esa experiencia tal y como viene dada y encarnado inicialmente en «un puñado de comunistas» nos da, tal vez, el mejor ejemplo contemporáneo de lo que la subjetividad revolucionaria, asentada sobre el creciente conocimiento de las leyes históricas de la lucha de clases, puede desencadenar: aquí es la vanguardia la que por mediación de la Guerra Popular». (Comité por la Reconstitución; Línea Proletaria, Nº0, 2016)

¿Y bien? ¿Qué ha quedado hoy de tanto entusiasmo? Lo cierto es que la base de la guerrilla nepalí claudicó y rápidamente se integró en el régimen reaccionario democrático-burgués de su país, justo como hicieron las guerrillas liberales-tercermundistas tipo FARC-EP o como hicieron las bandas nacionalistas como ETA o IRA. Estos grupos siempre pasan en tiempo récord del aventurerismo y el terrorismo al cretinismo parlamentario y el legalismo burgués. ¡Milagros del oportunismo! Véase la obra: «Unas reflexiones sobre la «revolución» en Nepal y la hipocresía de los maoístas y filomaoístas» de 2015.

A partir del entonces la «LR» se vio obligada a desplegar toda una batería de excusas que no ocultaban una realidad: que no fueron capaces de detectar y criticar a estos movimientos y su revisionismo hasta que desarrollaron un deshonroso pacto con el Estado que le había derrotado, pero jamás antes, dado que su ideología fundamental es el maoísmo, la misma que profesaban estas guerrillas. Y a veces, como ocurrió en el caso peruano, ni siquiera tras el descalabro se llegó a una crítica profunda, por eso todavía hoy la «LR» reivindica al senderismo de Gonzalo como la máxima expresión revolucionaria (Comité por la Reconstitución; Línea Proletaria, Nº5, 2020)

martes, 16 de enero de 2018

Negociaciones para rendir el brazo armado y buscar la inclusión en el régimen; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«En la historia de las bandas armadas revisionistas es muy común que estos grupos busquen la rendición de la guerrilla, el brazo armado del partido o la organización armada del tipo que sea. Esto ocurre por un cúmulo de razones de ellas: por la falta de una visión clara sobre la toma de poder, por la falta de un programa aglutinador y atractivo para las masas, por giros hacia posturas legalistas y socialdemócratas en la dirección, por la falta de apoyo entre las masas por sus acciones terroristas o como escapatoria para «salvar los muebles» ante una inminente liquidación de la banda armada ante el acoso de las fuerzas de seguridad.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Un repaso a la metodología de las bandas terroristas y sus resultados; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«La metodología de las bandas terroristas anarquistas y seminarquistas se basa en puntos muy claros:

«En lo concerniente a las formas de lucha usadas para destruir el capitalismo, hay divergencias entre los anarquistas. Pero esta divergencias no significa un cambio en la esencia anarquista sobre sus puntos de vista. Algunos anarquistas piensan que la burguesía puede ser derrocada a través de acciones «revolucionarias» aisladas. En su opinión, estas acciones pueden ser llevadas a cabo por pequeños grupos de determinados individuos, como por ejemplo los grupos de la llamada «oposición extraparlamentaria», o por las aisladas y conspirativas guerrillas urbanas. Otros defienden el terror individual, pensando que, asesinatos individuales o colectivos, secuestros de personas, sabotajes, etc. son los medios más efectivos de conseguir su objetivo. Basándose en sus principios, los grupos anarquistas de varios países deciden aplicar esto a una actividad práctica. La experiencia nos muestra que sin embargo estas acciones pese a ser audaces y espectaculares, no cambian la situación. Por el contrario, ellas dificultan la revolución porque puede crear muy peligrosas ilusiones en elementos políticos inmaduros en lo concerniente a lo efectividad del terror individual y colectivo, de los movimientos desorganizados y espontaneístas». (Bujar Hoxha; El anarquismo como teoría y práctica contrarrevolucionaria, 1972)


Podemos explayarnos en esto, porque sin duda es necesario a causa de la influencia predominante del revisionismo en el movimiento obrero las últimas décadas.


1) Los GRAPO por ejemplo se caracterizaron por realizar secuestros, asesinatos selectivos y colocar bombas de forma indiscriminada, unas acciones que por supuesto no contaron con el apoyo ni la participación de las vastas masas; acciones que tampoco tenían un fin concreto más allá de una política pasiva anarquista de que «acabar con un elemento del enemigo es oponer resistencia al sistema» o que al menos supone «presionar al sistema»: