«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

miércoles, 11 de julio de 2018

[FARC] El apoyo a los regímenes y figuras burguesas en franca decadencia; Equipo de Bitácora (M-L), 2018


«Definitivamente, también las FARC viven en un mundo paralelo en cuanto al ámbito internacional y sus fenómenos. Examinemos algunas de sus últimas declaraciones:

a) En el cual el «gran demócrata» Lula es condenado «injustamente» –pese a grabaciones y pruebas irrefutables– por corrupción, mientras que la pobre Rousseff es poco menos que una víctima de un golpe de Estado –tampoco importan sus casos de corrupción, la represión contra los movimientos populares o la famosa Ley Antiterrorista–:

«Las aspiraciones democráticas y progresistas de los pueblos de Nuestra América acaban de sufrir un golpe frontal en la República Federativa de Brasil. Mediante una sentencia judicial de primera instancia, se condenó a nueve años de prisión al Expresidente Luis Ignacio Lula da Silva, a quien se endilgaron cargos por corrupción y lavado de dineros. (...) La resolución judicial que afecta a Lula da Silva, se revela como el primer paso en el propósito de impedir el regreso al poder del Partido de los Trabajadores y su coalición de avanzada, a pocos meses de la escandalosa destitución parlamentaria de la Presidenta Dilma Rousseff». (Timoleón Jiménez; Brasil en la mira de los grandes poderes mundiales, 13 Julio 2017)

Este «pecado» por parte de las FARC es doble, no solo se está apoyando sin crítica alguna a un movimiento oportunista como es el caso del PT, sino a un PT de carácter imperialista, altamente represivo y corrupto.

b) En el cual en Venezuela hay un gobierno que es la «alternativa al neoliberalismo», y donde la «guerra económica» de la propaganda de Maduro es la clave para explicar todos los problemas, pero aún así la gran mayoría de los venezolanos apoyan a Maduro (!):

«Venezuela no es más que el ejemplo más cercano, de cómo se convierte en incapaz y totalitario a un gobierno, que mediante un bello experimento de democracia y tolerancia, construye una alternativa económica y política frente al designio neoliberal. A la manipulación de parte de la población sumida en la impaciencia, se une la barbarie de una extrema derecha criminal. Que se ampara en su poder mediático. Que ignora la existencia de un aplastante movimiento de masas populares que no cesan de apoyar a su gobierno legítimo». (Timoleón Jiménez; Respaldamos a Nicolás Maduro y la Revolución Bolivariana, 20 de abril de 2017)

En un momento en que hasta oportunistas como Pablo Iglesias, entre otros, debaten en sus tertulias sobre el franco fracaso de los regímenes de la izquierda Latinoamericana y la necesidad de reformularse, las FARC siguen propagando a ultranza que esos líderes y movimientos han sido un triunfo indiscutible, no se habla de crítica ni autocrítica, no se habla de evaluación de los errores.

c) En el cual, estos señores «marxistas y revolucionarios», dicen que demos gracias al señor por el advenimiento a Colombia del Papa reconciliador, el Papa de paz, ¡amén!:

«He seguido con atención sus pasos y sus prédicas desde la llegada a mi país y puedo afirmar que esa afirmación es por completo cierta. Su palabra de luz llegó efectivamente a iluminar las tinieblas que por tanto tiempo han cubierto la vida de nuestra nación, Dios lo bendiga, Padre santo. (...) Le agradecemos Padre, su defensa indeclinable de la vida y la dignidad de todos los seres humanos sin excepción». (Timoleón Jiménez; Carta abierta al Papa Francisco, 07 Septiembre 2017)

Así pues que para estos degenerados revisionistas: ¡Colombia no necesita revolución, sino fe!

«La llegada del Papa Francisco a Colombia nos llena de esperanza en un futuro de reconciliación y paz. Tal como él mismo lo escribió en su encíclica LUMEN FIDEI «Es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo. Y es que la característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre». (Partido Político FARC; Saludo efusivo de las FARC a la llegada del Papa a Colombia, 06 Septiembre 2017)

Vomitivo, absolutamente vomitivo para cualquier revolucionario y progresista, mucho más para un marxista-leninista:

«Las prédicas del «pluralismo ideológico» constituye además una de las direcciones más expandidas entre los ataques directos al marxismo-leninismo por parte de los revisionistas modernos. Prueba nuestra afirmación el hecho de que en la prensa revisionista –incluida como es obvio la prensa soviética–, se ensaye sobre la «posibilidad» de conseguir el socialismo con: «el Corán en una mano y El Capital de Marx» en la otra» o «con la cruz en una mano y la hoz y el martillo en la otra», etc. Los revisionistas modernos han extendido éste «pluralismo ideológico» incluso a nivel del partido de la clase trabajadora mismo, al abogar por la coexistencia entre las más variadas concepciones filosóficas en el seno de éste, incluidas las religiosas». (Agim Popa; El XXº Congreso del PCUS y la evolución de los revisionistas modernos, 1981)

Más importante aún. ¿Puede haber paz interna en Colombia en toda su expresión? ¿Logrará Colombia es paz con las bendiciones de Santos, Timochenko y el Papa? Como dijimos:

«La integración de las FARC-EP en la política burguesa colombiana bajo sus reglas, no resolverá las causas que dan a luz a la violencia –de todo tipo incluido la clasista y política– en Colombia. ¿Por qué? Primero: porque la incorporación de las FARC-EP al sistema político burgués oficial colombiano no resuelve las contradicciones de la sociedad de clases en Colombia como es la explotación asalariada y la contradicción burguesía-proletariado. Segundo: porque las FARC-EP como grupo pequeño burgués no puede dar solución a estas contradicciones. Y tercero: para que la cultura de la violencia cambiase como dice Timochenko, la clase obrera con su partido comunista tiene que tomar el poder político y cambiar el sistema económico, mientras que las FARC-EP en caso de tomar el poder político, como Timochenko ha reconocido, no tiene intención de cambiar el sistema económico de la propiedad privada.

¿Qué sucederá y seguirá sucediendo entonces? Que los fenómenos negativos del capitalismo como el desempleo, el trabajo infantil, la inflación, los robos, el desempleo, las drogas, los secuestros, los asesinatos y demás seguirán sucediéndose y agudizaran los conflictos de clases, lo que por supuesto lleva y llevará a que las clases explotadoras –encabezadas por la burguesía– tendrán que seguir defendiendo los medios de producción –su poder económico– al precio que sea necesario; y que las clases explotadas –encabezadas por la clase obrera– reivindicaran la defensa y ampliación de sus derechos lo que dará lugar a choques entre las clases trabajadoras y las fuerzas represivas del Estado burgués, y llegado el día, intentarán librarse de tal explotación asalariada por no detentar los medios de producción, teniendo para ello que librar una lucha –que obviamente no será pacífica– para tomar el poder político y obtener los medios de producción. Así es el desarrollo histórico?». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)

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