«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

miércoles, 23 de julio de 2014

Los vínculos del Partido Comunista de China con los recientes gobiernos españoles [Recopilación de documentos]; Equipo de Bitácora (M-L), 2014

Últimamente no paramos de ver las acusaciones que el Partido Popular lanza en contra de otros candidatos a las próximas elecciones generales de noviembre del 2015 en torno a quién tiene más contacto con regímenes de dudosa honestidad. Entre todo se cita a China por ejemplo por sus precarias condiciones laborales, y por la falta de los derechos mínimos que en otros países burgueses se respetan algo más con sus democracias burguesas. 

Por ello nos vemos en la obligación de demostrar, lo que quizás es desconocido por unos, ocultado a propósito por otros, es decir que por mucho que vocifere ahora el Partido Popular sobre los contactos con regímenes cuestionables: lo cierto es que el socialimperialismo chino ha tenido regulares contactos con España sobre todo desde la última década: tanto con el Partido Socialista Obrero Español en el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero –recordemos la compra del 10% la deuda pública española– como con el Partido Popular en el gobierno de Mariano Rajoy –que tiene previsto un viaje a China desde 2013–. Pero hagamos memoria: ¿quién posibilitó esta ampliación en materia de cooperación económica, política, cultural etc.? Sin duda Francisco Franco y Mao Zedong, quienes el 9 de agosto de 1973 reconocían mutuamente al otro Estado, en teoría antagónicos e irreconciliables según sus respectivas propagandas:


«El gobierno de la República Popular China y el gobierno de Estado español han firmado en París el 9 de marzo del 1973 un comunicado sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países». (Pekín Informa;  nº 11, 16 de marzo de 1973)


Los revisionistas chinos no contentos, con establecer dichas relaciones diplomáticas, aclamaron la lucha cultural desarrollada por el «pueblo español» –¿se referían quizás a la quema de literatura de los artistas patriotas y marxistas por parte del franco-falangismo?– Sin hacer mención que la cultura de ese régimen  con el que establecían relaciones era fascista-burguesa y que el «pueblo» al que hacen mención aquí los revisionistas chinos era el mismo con el que Franco enmascaraba la dominación de la burguesía sobre las masas trabajadoras:


«En presencia del pueblo español, la editorial Renmin Ribao afirma que ellos son un pueblo valiente y trabajador y que sus contribuciones al desarrollo de la cultura mundial han dejado una profunda impresión en el pueblo chino y en otro países del mundo». (Pekín Informa;  nº 11, 16 de marzo de 1973)


Además se hacía mención, que las nuevas relaciones, eran un hito histórico, y que los lazos entre los dos gobiernos se ampliarían en un futuro:


«Con el inicio de una nueva página en la historia de las relaciones sino-españolas y siguiendo el establecimiento de las relaciones diplomáticas la editorial expresó con confianza que los lazos amistosos entre los dos pueblos seguramente mejorarían y se desarrollarían continuamente». (Pekín Informa;  nº 11, 16 de marzo de 1973)


En el caso del fascismo español, suponía una pérdida de credibilidad para su discurso anticomunista ya que sus dirigentes fascistas, consideraban a todo lo que se autodenominara comunista ligado al judaísmo y a la masonería. El régimen de Franco no hacía por tanto distinción entre la Unión Soviética de Stalin y la revisionista-imperialista de Jruschov, ni tampoco entre el Partido Comunista de España de José Díaz y el eurocomunismo de Santiago Carrillo, por tanto, no reconocían tanto al Estado soviético como al Estado chino, y a ambos los consideraba como socialista. Era tal la repulsa, que el régimen franquista ordenó a la selección de fútbol española no disputar un partido frente a la Unión Soviética en la Eurocopa de 1960 –de hecho el reconocimiento del gobierno soviético se llevaría a cabo bajo el régimen democrático-burgués español de 1977–. Pero con la nueva orientación política de la administración Nixon de alianza entre Estados Unidos y China, daba al régimen franquista una justificación para el reconocimiento del gran país asiático, ya que además desde los contactos chinos con Nixon y Kissinger los dirigentes chinos se presentaban como un nuevo amigo de la política estadounidense y sus aliados. Además nadie salvo los falangistas de línea dura negaba dentro del régimen franquista la necesidad de ampliar los contactos económicos y políticos con más países proestadounidenses, fueran de la envoltura que fueran.


En el caso chino, el reconocimiento del Estado fascista tiraba por la borda toda la propaganda previa del Partido Comunista de China que condenaba al fascismo español en ejercicio, de no olvidar la época del frente popular antifascista, la propia guerra civil española, la lucha de liberación nacional contra los imperialismos alemán e italiano, o del glorioso papel del Partido Comunista de España (PCE):


«Nosotros, el Partido Comunista Chino, el Ejército Rojo Chino y los soviets chinos, consideramos que la guerra liderada por el gobierno republicano español es la guerra más santa del mundo. Esta guerra se libra no solo por la vida de la nación española, sino también por las naciones oprimidas del mundo porque el gobierno español está luchando contra el fascismo alemán e italiano que, con sus secuaces españoles, están destruyendo la cultura y la civilización, y el la justicia humana del mundo». (Mao Zedong; El Pueblo de China Expresa Solidaridad con España, 19 de junio de 1937)

¿La lucha de los revolucionarios y progresistas en el interior de España y en el exilio contra el fascismo ya no era santa para los revisionistas chinos? ¿Quizás a China el régimen le parecía más flexible porque ahora el soporte de Franco no era Hitler o Mussolini sino Nixon? ¿Quizás la cultura más liberal y europeizante que Franco adoptó al final de su vida sedujo a Mao sobre el progresismo del fascismo español y su cultura?

Mao dijo una vez:

«Su lucha es similar a la nuestra en el Lejano Oriente porque, aparte de otras similitudes ya mencionadas, hay traidores y trotskistas escondidos en nuestras filas, tal como se esconden en los suyos. Solo mediante las medidas más decididas contra tales traidores podremos consolidar nuestro frente». (Mao Zedong; El Pueblo de China Expresa Solidaridad con España, 19 de junio de 1937)

Como la historia demostró, Mao al igual que Carrillo, utilizaba a menudo la retórica antitrotskista y en especial usaban el término trotskista para calumniar a sus rivales, pero en realidad los únicos trotskistas que traicionaron las luchas de los antifascistas españoles aliándose con las fuerzas imperialistas fueron ellos.

En estos eventos, y esto aún más si cabe, hacía quedar más dañada la credibilidad de la política exterior china. 

Esta danza de abierta cooperación con el imperialismo estadounidense  era un sueño frustrado del propio Mao Zedong de 1945, pero por las circunstancias globales de los años siguientes como la lucha contra el revisionismo yugoslavo o la guerra de Corea hicieron dudar a la dirección china si dar este paso abiertamente. Con Stalin fallecido y la Kominform disuelta, se dio el pistoletazo de salida con las entrevistas entre Richard Nixon y Henry Kissinger con Chou En-lai y Mao Zedong a inicios de los 70 y ratificado con la firma del «Comunicado de Shanghái» de 1972. Sobre el principio de esta trama Enver Hoxha comentaría años después:

«El arribo de Nixon a China fortaleció aún más nuestras sospechas de que el Partido Comunista de China estaba cayendo en el fango del oportunismo, el fango de la colaboración con el imperialismo estadounidense». (Enver Hoxha; El eco de nuestro artículo; La teoría y la práctica de la revolución; Reflexiones sobre China, Tomo II, 3 de agosto de 1977)


Todo esto entraba dentro de la llamada teoría de los «tres mundos». En ese sentido es muy importante entender que significó la contrarrevolucionaria teoría de los «tres mundos» en el desarrollo del siglo XX si se quiere comprender la alianza estratégica entre China y los Estados Unidos, el apoyo de China a la Comunidad Económica Europea –actual Unión Europea–, la OTAN, los partidos y Estados revisionistas, los regímenes pro estadounidenses de África, Asía y América, etc. desde la época de Mao Zedong. Hay que recordar que el fin de esta teoría —no tenía otro– era el de satisfacer la estrategia de convertir a China en una superpotencia, en este caso apoyando al bloque imperialista abanderado por los Estados Unidos contra el bloque imperialista abanderado por la Unión Soviética revisionista –bajo la excusa de «aprovechar las contradicciones interimperialistas»–, no por otra razón se coincidía con otros revisionismos antisoviéticos –como el yugoslavo, español o rumano– en las alianzas con los países y organismos capitalistas:


«Ahora, con esta línea, se está procediendo en la dirección del ablandamiento y acuerdo con el imperialismo estadounidense y los demás países capitalistas. (...) Sobre la cuestión de los partidos revisionistas, también, el Partido Comunista de China está cambiando su estrategia y tácticas con el fin de reunir a los partidos revisionistas que tienen contradicciones con los soviéticos, justo de la forma que intentaran ganarse al «tercer mundo». La línea china, está de acuerdo y armoniza con Ceaușescu y Carrillo, esto confirma una vez más, nuestros puntos de vista y previsiones. China está en un rumbo cada vez más y más rápido hacía el curso de convertirse en una gran potencia revisionista». (Enver Hoxha; Los chinos están luchando para capturar la hegemonía dentro del campo revisionista de los soviéticos; Reflexiones sobre China, Tomo II, 25 de febrero de 1972)


Por tanto la traición manifiesta del Partido Comunista de China y de Mao Zedong, no sólo sería el reconocimiento de facto del régimen franquista en 1973, sino que venía precedido, de un restablecimiento de las relaciones entre el Partido Comunista de China y el Partido Comunista de España abanderado por Santiago Carrillo y el eurocomunismo en 1971. Véase el nº49 del 3 de diciembre de 1971 en «Pekín Informa». Enver Hoxha comentó sobre esta nueva traición a los intereses proletarios:


«Ahora es claro que el Partido Comunista de China comenzó los contactos, las conversaciones y, por qué no, los acuerdos con ellos. (...) Después de que esta reunión viene la vuelta de reuniones con otros partidos de revisionista, el italiano, el francés, británico, holandés, etc. Esto es un proceso entero en el desarrollo. De este modo el Partido Comunista de China sigue abiertamente el camino oportunista. (...) China lo que persigue según su matriz de pensamiento es reforzar las relaciones estatales mediante los contactos con los partidos de revisionista en los países donde los gobiernos que están en el poder tienen contradicciones con la Unión Soviética y el partido de revisionista de la Unión Soviética». (Enver Hoxha; Carrillo en China; Reflexiones sobre China, Tomo I, 19 de noviembre, 1971)


Pero el hecho del restablecimiento de las relaciones entre el Estado maoísta y el Estado franquista, no podía, sino suponer un obstáculo entre las relaciones del revisionismo chino y el revisionismo español. Este reconocimiento pues, del régimen fascista de Franco, sorprendió incluso a los revisionistas eurocomunistas, pues no habían sido informados de tales movimientos que suponían una afrenta para todo español antifascista:


«Hemos conocido por la prensa española que la República Popular China ha llegado a un acuerdo con el Gobierno de Franco, después de negociaciones secretas celebradas en París, para establecer relaciones diplomáticas a nivel de embajadores. Esa noticia ha sido para nosotros una sorpresa: los camaradas chinos no nos han informado ni de las negociaciones que habían emprendido, ni de su conclusión. Expresamos con toda claridad y energía la desaprobación y el disgusto del Partido Comunista de España ante ese paso dado por la República Popular China, que causa daño a la lucha del pueblo español contra la opresión fascista; que es contrario al internacionalismo proletario; que sólo puede rebajar el prestigio de la República Popular China a los ojos de los trabajadores y revolucionarios españoles; y asimismo de amplias fuerzas antiimperialistas del mundo. El órgano del Partido Comunista Chino, «Diario del Pueblo», presenta el establecimiento de relaciones diplomáticas con el régimen franquista como si se tratase de otro país capitalista cualquiera; como si fuese una simple aplicación de la coexistencia pacífica; como si tales relaciones diplomáticas, en las actuales condiciones, pudiesen contribuir al desarrollo de relaciones amistosas entre el pueblo español y el pueblo chino. (...) Por razones históricas y políticas, el establecimiento de relaciones estatales con el franquismo es un acto político grave». (Partido Comunista de España; Declaración del pleno del Comité Ejecutivo del Partido Comunista de España ante el establecimiento de relaciones diplomáticas entre la República Popular de China y el gobierno de Franco, 1 de abril de 1973)


Es ridículo, ver al revisionismo eurocomunista de entonces dar lecciones a otro, quién sea.


¿Cómo olvidar también la famosa petición de Mao Zedong a los estadounidenses que España y Portugal entraran en la Comunidad Económica Europea cuanto antes? En una conversación, Mao Zedong insto a Gerard Ford a agilizar la entrada de España en el círculo de alianzas económicas burguesas europeas:


«Presidente Ford: «Estamos muy preocupados por la situación en España también, señor presidente. Al rey lo apoyamos. Esperamos que sea capaz de manejar los elementos que pudieran socavar su régimen. Y vamos a trabajar con él para tratar de tener el control necesario de la situación durante este período de transición». Presidente Mao: «Sería bueno que el Mercado Común Europeo los aceptara. ¿Por qué no acepta la Comunidad Económica Europea a España y Portugal?». Presidente Ford: «Señor presidente, nosotros hemos exhortado a la alianza de la OTAN para que fuera más amigable incluso durante la dictadura de Franco. Y esperamos que con el nuevo rey España sea más aceptable para la alianza de la OTAN. Además creemos que la CEE debe ser sensible a los movimientos del gobierno español hacia la unidad con la Europa occidental en su conjunto. Vamos a trabajar en ambos sentidos tanto como nos sea posible». (Conversación entre Mao Zedong y Henry Kissinger, 2 de diciembre, 1975)


Pese a las protestas de los eurocomunistas por reconocer a Franco, el revisionismo chino siguió invitando al revisionismo español y estrechando lazos con él, y por supuesto siguió guardando silencio frente a los regímenes pro estadounidenses y frente a las muertes de los revolucionarios antifascistas y comunistas que combatían a Franco:


«China está lista para llegar a acuerdo y lograr reconciliación sobre muchas cuestiones con los países revisionistas y los partidos de revisionistas que ayer mismos apoyaban a la Unión Soviética y que hoy la critican. Lo que digo no es una suposición sino la realidad confirmada con hechos. Los chinos dieron la bienvenida al español Carrillo en Pekín, se reunieron con él y se separaron como amigos. ¿Por qué no? ¿Acaso han formulado un comunicado para demostrar lo contrario? Los chinos reanudaron las relaciones diplomáticas con la España de Franco mientras que no hacen mención del Partido Comunista de España (marxista-leninista) ni a sus miembros que son asesinados por los falangistas. ¿Por qué? Porque los comunistas marxistas-leninistas de España a diferencia del francés Jurquet –este amante de las ideas de Mao Zedong– no dicen a sus seguidores que apoyen el ejército de la burguesía española como hace Jurquet con la de su país. China habla bien de cualquier país revisionista solo si este habla bien del imperialismo estadounidense. En Polonia, que entra a la esfera del capital estadounidense, sobre la Bulgaria de Zhivkov, y no digamos en Rumanía y Yugoslavia, en todos casos China disimula estas acciones». (Enver Hoxha; El zigzag de la línea china; Reflexiones sobre China, Tomo II, 1 de enero, 1976)


Los actuales contactos del Partido Comunista de China, con toda la reacción gubernamental y con todo revisionismo español, no es sino otra herencia más del Pensamiento Mao Zedong. Como curiosidad, veamos  que el propio Mao Zedong afirmaba ser simpatizante de los líderes derechistas europeos:


«Presidente Mao: Me gustan los derechistas. La gente dice que ustedes son derechistas, que el Partido Republicano se encuentra a la derecha, que el Primer Ministro Heath también se encuentra a la derecha. Presidente Nixon: Y el general De Gaulle. Presidente Mao: De Gaulle es un tema aparte. También dicen que el Partido Demócrata Cristiano de Alemania Occidental se encuentra a la derecha. Soy relativamente feliz cuando estas personas de la derecha llegan al poder». (Conversación entre Mao Zedong y Richard Nixon, 21 de febrero, 1972)


¿Quién se atreve a no pronosticar que en una próxima visita que se está preparando desde hace un año no veremos a Mariano Rajoy rindiendo honor al retrato del «adorador de derechistas» Mao Zedong en la Plaza de Tian'anmen? Apuesten, pero no con mucho énfasis con el revisionismo chino, nunca se sabe las idas y venidas de su política oportunista.


Salga de la escena española el Partido Popular o no. Lo cierto es que las relaciones con el imperialismo chino con España no terminaran pronto debido a los lazos económicos entre ambas burguesías, esto hará postrarse en político y cultural al imperialismo chino para mantener su favor económico, lo mismo decimos de los contactos con los países del «pseudosocialismo el siglo XXI». Por eso jamás veremos denunciar al revisionismo como lo que es, un Estado capitalista-imperialista enemigo de los pueblos. 


Veamos unos cuantos documentos que demuestran las recientes relaciones entre China y España.


El documento:

Juan Carlos I recibe al presidente chino  Hu Jintao en 2005

Declaración Conjunta entre la República Popular China y el Reino de España

1. A invitación de Su Majestad el Rey de España Don Juan Carlos I, el Presidente de la República Popular China Hu Jintao, realizó del 13 al 15 de noviembre de 2005 una visita de Estado a España. Durante la misma, el Presidente Hu Jintao mantuvo encuentros con Su Majestad el Rey de España, Don Juan Carlos I y se entrevistó con el Presidente del Gobierno de España y con los Presidentes del Congreso de los Diputados y del Senado de España. Ambas Partes realizaron un profundo y sincero intercambio de puntos de vista sobre las relaciones bilaterales y los temas de la agenda internacional de interés común, llegando a un amplio consenso. El Presidente Hu Jintao y Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I inauguraron el I Encuentro Comercial e Industrial entre España y China.

2. Las Partes pasaron revista a la historia de las tradicionales relaciones de amistad entre China y España y en especial a los positivos resultados obtenidos durante la visita del Presidente del Gobierno de España a la R.P. China los pasados 21 a 23 de julio. Las Partes coinciden en que a lo largo de los 32 años transcurridos desde el establecimiento de relaciones diplomáticas éstas han experimentado un gran desarrollo con prometedoras expectativas de cara al futuro de la cooperación mutua en los distintos ámbitos. 

En la actualidad, las relaciones internacionales se encuentran sometidas a profundos cambios y a nuevos retos. España y China deben reforzar sus relaciones de mutua confianza, incrementar su conocimiento y estrechar su cooperación en mayor beneficio de ambos pueblos y contribuir a la paz y al desarrollo internacional. Por ello, ambas Partes resuelven establecer de común acuerdo una Relación de Asociación Estratégica Integral.

3. China y España consideran que la Comunidad Internacional debe dar respuesta a las amenazas y a los retos en el marco de las Naciones Unidas y buscar soluciones políticas a las disputas internacionales a través de negociaciones y consultas. El fortalecimiento de las relaciones entre los dos países deberá contribuir al desarrollo de un multilateralismo capaz de favorecer la paz, la seguridad y la estabilidad internacionales, garantizando un orden internacional más justo y de hacer frente a los problemas globales, entre otros, la lucha contra el terrorismo a través de la cooperación bilateral y en el marco de las Naciones Unidas.

Ambas Partes seguirán impulsando una colaboración y coordinación más estrecha en su actuación en el ámbito de Naciones Unidas, una mayor eficacia en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz y unos progresos efectivos en el control de armamentos y en el campo de la No Proliferación de las armas de destrucción masiva. 

Las Partes actuarán de manera conjunta para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la lucha contra la pobreza, el hambre, la enfermedad, toda forma de discriminación, el analfabetismo y para alcanzar un desarrollo sostenible, que evite la degradación del medio ambiente y asegure la protección de los recursos naturales.

China y España manifiestan su decidida voluntad de aunar esfuerzos para que los pueblos de las distintas civilizaciones se aproximen y conozcan y, en este sentido, apoyan la iniciativa de una "Alianza de Civilizaciones", cuyos trabajos para su desarrollo y puesta en práctica se han iniciado en el seno de la Naciones Unidas. Y, a este respecto, España agradece a China el apoyo prestado a esta iniciativa.

4. China y España recalcan la necesidad de profundizar y ampliar de manera continua sus relaciones en el marco de la Asociación Estratégica Integral entre China y la Unión Europea para que se convierta en un componente importante en la vinculación de esta relación. Ambas Partes destacan la importancia del diálogo entre China y la UE en materia de Derechos Humanos y apoyan su refuerzo, sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo. Teniendo en cuenta las especificidades de los dos países, ambas Partes manifiestan la necesidad de promover la defensa y protección de los Derechos Humanos, de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en conformidad con los Tratados Internacionales en el marco de las Naciones Unidas. 

España reafirma su voluntad política de continuar trabajando con vistas al levantamiento del embargo de armas de la UE a China. En cumplimiento de las conclusiones del Consejo Europeo, España, junto con los demás Estados Miembros de la UE, tiene la voluntad de seguir realizando los esfuerzos oportunos a estos efectos.

España manifiesta su disposición a seguir trabajando para impulsar progresos positivos por parte de la Comisión Europea en relación al pleno estatuto de economía de mercado.

5. China y España recordaron que el pasado 21 de julio, con motivo de la visita del Presidente del Gobierno de España, se firmó por parte de los dos Ministros de Asuntos Exteriores en Pekín un Memorando de Entendimiento para el establecimiento de un mecanismo de diálogo político de alto nivel entre los dos países. 

Las Partes se comprometen a profundizar en el diálogo político, fomentar intercambios de todo tipo entre ambos países, continuar con el desarrollo de encuentros y entrevistas bilaterales a todos los niveles, y ampliar la firma de acuerdos sectoriales de interés mutuo que configuren el marco jurídico apropiado de la Relación de Asociación Estratégica Integral.

Las Partes reiteraron su adhesión a los principios de respeto mutuo de soberanía y de integridad territorial de los Estados de acuerdo con el Derecho Internacional y las Resoluciones de NNUU. El Gobierno de España reafirma su continua adhesión al principio de una sola China, rechaza la adopción de cualesquiera acciones unilaterales que pudiera adoptar Taiwán en contra del principio de una sola China, y apoya el dialogo y los intercambios entre las dos orillas del Estrecho, con el deseo de una solución pacifica para la cuestión de Taiwán.

6. China y España pondrán en pleno juego la función del mecanismo de Comisión Mixta Económico-Comercial bilateral y aportarán su colaboración a la puesta en ejecución del "Plan Integral de Desarrollo del Mercado de China" elaborado por España, así como a los planes de presencia de las empresas chinas en los mercados europeos y español, en particular, con objeto de fomentar la inversión recíproca. Ambas Partes manifiestan su apoyo a la intensificación de las relaciones entre las empresas españolas y chinas para la realización de proyectos emblemáticos de mutuo interés, el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas y el dialogo sectorial, la colaboración científica y tecnológica y la cooperación de beneficio mutuo en áreas como el medio ambiente, las energías renovables, agro-industria, servicios urbanos y de infraestructuras, telecomunicaciones, industria del automóvil, transporte, sector financiero, distribución, turismo y sanidad, entre otros sectores. Se prestará especial atención a la cooperación reciproca en el desarrollo del protocolo de Kyoto.

Las dos Partes están dispuestas a dar adecuadas soluciones a las fricciones y conflictos surgidos en la cooperación mediante el diálogo y la consulta. 

Asimismo, ambas Partes manifiestan su decidida voluntad de estrechar su cooperación en otras regiones del mundo, especialmente en América Latina.

7. China y España, respondiendo a sus propias realidades nacionales, expresan su respeto a las diferencias entre culturas y manifiestan su apoyo al establecimiento de canales de entendimiento y de conocimiento mutuo, abrigando la creencia de que ello contribuirá a unas relaciones bilaterales estables y duraderas. Los dos países profundizarán su intercambio y cooperación en el terreno cultural y ofrecerán facilidades para el establecimiento de centros culturales en los respectivos países. Ambas Partes acogen positivamente la apertura del Instituto Cervantes en China y del Centro Cultural chino en España. 

Las Partes manifiestan su propósito de llevar a cabo un "Año de España en China" en 2007 y un "Festival del Arte chino en España" en 2007.

8. China y España resaltan la importancia que en el contexto de la globalización económica reviste el intercambio y cooperación educativos para fomentar el conocimiento entre los dos pueblos, en particular entre las jóvenes generaciones y promover el desarrollo económico y social mutuo. Las Partes fomentarán los intercambios de toda índole entre estudiantes, profesores e investigadores y acelerarán el proceso de reconocimiento mutuo de títulos académicos. Asimismo, se apoyará y promoverá la enseñanza y la difusión del idioma de un país en el otro. La Parte española expresa su colaboración a la apertura en España del Instituto Confucio.

9. China y España atribuyen importancia a los intercambios y a la cooperación en el terreno jurídico. Las Partes seguirán profundizando la cooperación mutua en este ámbito y en particular en la concertación de tratados, capacitación de profesionales judiciales, intercambio de expertos jurídicos e información jurídica, entre otras.

10. China y España fomentarán los contactos e intercambios entre gobiernos regionales y locales, medios académicos, centros de análisis y estudios, medios de comunicación y sociedad civil en general, con la finalidad de ampliar y fortalecer la base social de la relación mutua. 

China y España manifiestan su apoyo a las actividades del Foro China- España como cauce apropiado para potenciar estos contactos.

11 de noviembre de 2005

El presidente Rodríguez Zapatero junto a su homólogo Wen Jiabao en 2010

Zapatero se afianza como aliado europeo de China

"Los amigos manifiestan su amistad con hechos". Esta declaración de principios, realizada el lunes por José Luis Rodríguez Zapatero a las pocas horas de comenzar el tercer viaje de su mandato a China, marcó la reunión que el presidente del Gobierno celebró en Pekín con el primer ministro Wen Jiabao como colofón a la primera parte de su minigira asiática, que hoy proseguirá, ya con carácter de visita oficial, en Japón.

Si China ayudó a España a superar la crisis de la deuda que en la primavera puso a nuestro país al borde del precipicio financiero, Zapatero se comprometió ayer con su homólogo a ejercer de embajador ante la Unión Europea para que flexibilice la política de visados hacia este país,que lastra los intercambios de todo tipo.

iabao reiteró a Zapatero la consideración que tiene de España como "el mejor amigo de China en la Unión Europea" y recordó que, durante la mencionada crisis, el español fue el primer gobernante europeo al que llamó. Ocurrió el día 11 de aquel mes, el mismo en el que en la Moncloa se recibió también una llamada del estadounidense Barack Obama.

La deuda y los visados
Entonces hubo versiones que consideraron estas llamadas de apoyo y otras de inquietud. Los hechos a los que aludía Zapatero fueron que, en julio, China compró bonos del Tesoro español por un importe que, según las fuentes de referencia, oscila entre 400 y 1.000 millones de euros, hasta situar en manos chinas aproximadamente el 10% de la deuda pública española.

Ayer, según la versión facilitada por fuentes gubernamentales de una entrevista que al no tener carácter oficial sólo tuvo cobertura gráfica, el primer ministro de la potencia económica que se disputa con Japón el segundo puesto del ránking mundial, alabó la reacción de Zapatero: "Hoy compruebo con satisfacción y con admiración el efecto positivo de las eficaces medidas adoptadas y la recuperación de la confianza económica en España".

Para corresponder con hechos, Zapatero se comprometió con Jiabao a defender en el horizonte de la próxima cumbre Unión Europea-China, que se celebrará en octubre en Bruselas, un cambio de perspectiva que permita establecer "una nueva relación estratégica basada en la confianza mutua". Para China, la política restrictiva de visados que mantiene la UE corresponde a una época ya superada,hasta el punto de que no se le reconoce la condición de economía de mercado, y estas tesis tendrán como abogado europeo al presidente del Gobierno español.

La entrevista, como todo el programa de la minigira asiática del presidente, tuvo un contenido de marcado acento económico. Según la versión facilitada por fuentes gubernamentales españolas, el primer ministro chino planteó cuatro ámbitos concretos para potenciar "de manera sustancial" los vínculos económicos entre los dos países, con el compromiso de incrementar de forma notable las compras a España para "equilibrar" una balanza que se inclina netamente del lado del gigante asiático. El objetivo establecido es elevar el comercio bilateral hasta 40.000 millones de euros en 2011.

Jiabao extendió el compromiso de reforzar la relación comercial al ámbito de la inversión, especialmente en el campo de las energías renovables y las tecnologías de eficiencia energética, pero también en los de la industria aeroespacial y biotecnológica. Para mejorar la cooperación, en octubre se reunirá la comisión bilateral que ya existe para asuntos económicos y comerciales, y a su agenda se incorporarán las cuestiones relacionadas con el turismo.

Turismo y cultura
Por un fuerte crecimiento del turismo chino hacia España pasan buena parte de las expectativas del Gobierno de intensificar los flujos económicos. Pero, como advirtieron ayer a Zapatero los tour operadores con los que se reunió, la oferta de sol y playa no se acomoda a sus gustos y la política europea de visados, de nuevo los visados, no facilita los trámites. El presidente les anunció la próxima puesta en marcha de un plan específico para promocionar el turismo cultural, de naturaleza y deporte.

Zapatero y Jiabao también acordaron reforzar los lazos culturales. A este fin, el presidente español destacó la voluntad de acelerar los trámites para crear un nuevo Instituto Cervantes en Shanghai ya hay uno en Pekín y el Centro Cultural Chino en Madrid.

Por lo pronto, según le confirmó el primer ministro, la presencia en la Expo de Shanghai ha multiplicado la curiosidad de los chinos por España, que para la mayoría resulta un país desconocido. El pabellón españolha recibido ya cuatro millones de visitantes.

Para abrir nuevas expectativas de inversión y despejar las incertidumbres creadas en torno a la fortaleza y posibilidades de la economía española, el presidente del Gobierno se reunió también con periodistas chinos especializados en asuntoseconómicos.
El Público
1 de septiembre de 2010

María Dolores de Cospedal en el IV Alto Nivel China-Europa

Cospedal firma "el inicio del diálogo oficial" entre el PP y el Partido Comunista Chino

Las dos formaciones rubrican un Memorándum de entendimiento, intercambio y cooperación


La secretaria general del Partido Popular, María Dolores Cospedal, ha firmado esta mañana en la localidad china de Suzhou el Memorándum de entendimiento, intercambio y cooperación entre el Partido Popular de España y el Partido Comunista de China con Wang Jiarui, vicepresidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino y ministro del Departamento Internacional del PCCh. Según consta en el propio texto del acuerdo, la rúbrica "marca el inicio oficial del diálogo entre los dos partidos".

En el transcurso de su viaje a China, la dirigente popular ha ratificado un documento que parte de la idea de que la relación recíproca de ambas formaciones "debe suponer una contribución importante al desarrollo de las relaciones entre las sociedades que sus partidos representan".

Del mismo modo, el Memorándum establece que "las dos organizaciones acuerdan, en base a los principios de independencia y autonomía, igualdad total, respeto mutuo y no intervención en los asuntos internos del país, llevar a cabo intercambios de forma activa con vistas a incrementar su conocimiento recíproco, ensanchar puntos en común, reforzar la confianza mutua, afianzar la relación de amistad, promover la cooperación y garantizar un desarrollo estable y a largo plazo de las relaciones chino-españolas".

Más concretamente, el documento consta de seis artículos. En ellos, se especifica que los partidos "mantendrán contacto regular e intercambiarán puntos de vista sobre cuestiones de interés común". Asimismo, se comprometen a organizar encuentros de diálogo en ambos países según se necesite y se "organizarán intercambios de delegaciones con regularidad".

El intercambio continuo de ideas también será una realidad a partir de ahora y ambas formaciones "favorecerán, a través de sus propios canales, la cooperación entre las colectividades territoriales españolas y chinas en los ámbitos económico, comercial, científico, tecnológico y cultural". El Memorándum tiene una vigencia de cinco años.

Interés mutuo en mejorar las relaciones 

Previamente a la firma del acuerdo, Cospedal y Jiarui han mantenido un encuentro en el que la representante española le ha mostrado el interés por que haya un aumento del estudio del idioma chino en España así como del castellano en el país asiático. La secretaria general ha recordado la importancia de nuestro país como puente hacia Iberoamérica y África del Norte, y ha señalado que España se muestra dispuesta a que la relación de la Unión Europea con Pekín sea más abierta y esté más acorde con la importancia estratégica, económica y política de China en el mundo actual. 

Por su parte, Wang Jiarui ha insistido en la necesidad de que la cooperación entre España y China sea más fluida y ha subrayado la importancia de mejorar los canales de colaboración.

Finalmente, y después de que la secretaria general popular invitase al político chino a que conozca España, ambas delegaciones se han intercambiado regalos. Por parte española, Cospedal ha entregado una reproducción de una estatua de un yacimiento arqueológico de Cuenca y el representante chino le ha obsequiado con un pañuelo de seda.

A la reunión y firma del Memorándum también han asistido, como parte de la delegación del PP que ha viajado al país asiático, el vicesecretario de Estudios y Programas, Esteban González Pons; y el secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del PP, José Ramón García Hernández.
www.pp.es

Dolores de Cospedal junto a Wang Jiarui en el momento de la firma del memorándum sino-español de 2013

MEMORÁNDUM DE ENTENDIMIENTO, INTERCAMBIO Y COOPERACIÓN ENTRE EL PARTIDO POPULAR DE ESPAÑA Y EL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA

El 23 de abril de 2013, Wang Jiarui, Ministro del Departamento Internacional del Partido Comunista de China ha sostenido una reunión con la Sra. Dña. María Dolores de Cospedal, Secretaria General del Partido Popular de España, que se encuentra de visita en China a invitación del Partido Comunista, ambos han intercambiado amplia y profundamente opiniones y puntos de vista sobre las relaciones bilaterales tanto entre los dos partidos como entre los dos países, y también sobre temas de interés común. 

Las dos organizaciones han llegado a la conclusión de que su relación debe suponer una contribución importante al desarrollo de las relaciones entre las sociedades que sus partidos representan. Esta visita de la delegación del Partido Popular a China, con su Secretaria General Dña. María Dolores de Cospedal al frente, tiene un significado muy importante para la historia de relaciones bilaterales, ya que marca el inicio oficial del diálogo entre los dos partidos.

Las dos organizaciones acuerdan, en base a los principios de independencia y autonomía, igualdad total, respeto mutuo y no intervención en los asuntos internos del país, llevar a cabo intercambios de forma activa con vistas a incrementar su conocimiento recíproco, ensanchar puntos en común, reforzar la confianza mutua, afianzar la relación de amistad, promover la cooperación y garantizar un desarrollo estable y a largo plazo de las relaciones chino-españolas. 

Para encauzar el desarrollo de los intercambios entre el Partido Popular y el Partido Comunista de China, ambos partidos han acordado los siguientes puntos:

o Artículo 1: Los dos partidos mantendrán contacto regular e intercambiarán puntos de vista sobre cuestiones de interés común, sobre la situación de sus partidos y respectivos países, las relaciones chino-españolas, la situación internacional y las experiencias de gestión a nivel estatal. A partir de abril de 2013, el Partido Popular y el Partido Comunista de China organizarán encuentros de diálogo de acuerdo a la necesidad en un determinado periodo no prefijado, de forma alternativa en sus respectivos países. Los asuntos que se tratarán podrán fijarse de acuerdo a una coordinación previa bilateral. 

o Artículo 2: Ambos partidos organizarán intercambios de delegaciones con regularidad y tratarán de favorecer el contacto entre los altos directivos, políticos, parlamentarios y cargos jóvenes de las dos organizaciones. 

o Artículo 3: Ambos partidos se esforzarán por fomentar el intercambio de ideas entre sus respectivos think-tanks, expertos y organizaciones civiles y emprenderán investigaciones sobre temas de interés común a modo de coloquios o conferencias. 

o Artículo 4: Los dos partidos favorecerán, a través de sus propios canales, la cooperación entre las colectividades territoriales españolas y chinas en los ámbitos económico, comercial, científico, tecnológico y cultural. 

o Artículo 5: Ambos partidos confiarán la organización de estos intercambios respectivamente al Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Popular y al Ministro del Dpto. Internacional del Partido Comunista de China.

o Artículo 6: El presente memorando de acuerdo entrará en vigor en la fecha de su firma y tendrá una vigencia de cinco años, prorrogable mediante reconducción tácita. Asimismo, cualquiera de los dos partidos podrá resolverlo otorgando un preaviso de un año.

El presente memorando de acuerdo firmado en el 23 de abril de 2013, se formaliza en dos ejemplares originales, redactados en español y chino respectivamente. Ambas versiones son auténticas. 

Eldiario.es
25 de abril de 2013

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