«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

domingo, 30 de diciembre de 2012

De consortes a gobernantes


«Estamos asistiendo a un fenómeno dentro de la «izquierda burguesa» que debe de ser analizado en profundidad desde el punto de vista sociológico, político e ideológico; y es que las consortes de algunos mandatarios impulsadas por las «coyunturas» se proyectan hacia la conquista del «poder político», incluso hay quien lo ha hecho con éxito. La verdad es que nos gustaría afirmar que es gracias a que finalmente hemos logrado superar las gruesas barreras de patriarcado imperante y dominante que la cultura nos ha transmitido, pero la realidad es otra muy distinta. En realidad ocurre como una manifestación del poder administrado y canalizado a través del discursos y de esa praxis que se pretende revolucionaria sin serlo, significa pues que se opta por la construcción de un liderazgo que carece de bases ideológicas pero que cuenta con una «abultada simpatía» dependiente de los mismos mecanismos de comunicación —en todas sus formas— que emplea el capitalismo como manifestación absoluta del patriarcado. En esencia se trata de otra burda manipulación de la conciencia y voluntad de los pueblos que en última instancia sufren de una pobre formación político-ideológica, obsérvese que ese déficit está determinado por las esferas de poder». (Bitácora (M-L); Terminológico, 2011)