«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

domingo, 25 de marzo de 2012

EEUU ejecuta una “guerra invisible contra África”


El documental sobre los llamados “Niños Soldados” en Uganda y el rol del mediáticamente promocionado grupo armado liderado presuntamente por Joseph Kony, es un instrumento para promover el despliegue militar estadounidense en África, así lo denuncian investigadores como Michel Chossudovsky.

En entrevista para La Radio del Sur, Chossudovsky afirma que es posible incluso que el grupo armado que presuntamente está liderado por Kony (Ejército de Resistencia del Señor), sea promovido por agentes de inteligencia occidentales. “Joseph Kony no sabemos dónde está y desde hace varios años se conoce que no está en Uganda” dice el investigador canadiense.

Señala que el Ejército regular de Uganda también ha reclutado niños como soldados, sin embargo Estados Unidos tiene fuerzas especiales entrenando a las tropas oficiales. En total Washington ha enviado tropas de marines a 5 países africanos, en la perspectiva de “apoyar a estas naciones en actividades anti-terroristas”, con las perspectivas y filosofía del Pentágono.

“¿Quién está cometiendo las atrocidades contra el pueblo africano? Hay países como Sudán, la República Democrática del Congo, Ruanda, Uganda, Etiopía y Somalia dónde las guerras civiles han causado más de 8 millones de muertes y son conflictos empujados por estados Unidos”, dice Chossudovsky. Añade que es una “guerra invisible de Estados Unidos contra África porque nadie habla de eso en la prensa occidental”. 


Bases Militares estadounidenses en África 

Chossudovsky señala que Estados Unidos no ha logrado establecer una sede permanente para su comando para la región (AFRICOM) en territorio africano. Hasta ahora dirigen las operaciones para la región en Sttutgat, Alemania.


La riqueza de la región


“La riqueza minera del centro de África es tremenda”, en Uganda hay petróleo, son algunas de las razones por las cuales hay objetivos de la grandes transnacionales en la región, son también los objetivos del film sobre los llamados “niños soldados”, dice Chossudovsky, quien apunta que el documental fue financiado por el Chase Manhattan Bank, una empresa del grupo Rockefeller. 


Las potencias en África 

En el continente africano se está enfocando una disputa sobre los recursos naturales, especialmente los petroleros. Las potencias occidentales tratan de garantizarse para sí esta riqueza, han sido razones por ejemplo para la reciente guerra contra Libia.

“En Libia, el motivo de la guerra era tomar posesión de las reservas petroleras y sacar a las empresas petroleras chinas”, dice el investigador canadiense. Advierte que no hace una apología sobre China, pero su modo de intervención en África es muy distinto al que han ejercido las potencias coloniales como Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia.


Chevige González Marcos
La Radio del Sur

jueves, 22 de marzo de 2012

El Salvador: Carta a las y los militantes del FMLN

Como ya apuntara en un documento anterior, las deformaciones del ejercicio del poder en las organizaciones enmarcadas en la izquierda llevan a un divorcio entre la dirigencia y la militancia, y por defecto con las bases sociales… Un defecto propio del centralismo burocrático-‘democrático’ convertido en dogma en casi todas las organizaciones entendidas como vanguardia…; de allí que se requiera ya no solo un replanteamiento en el modo de entender al socialismo en la realidad post Guerra fría en la que estamos insertados, sino y fundamentalmente, en el papel activo del militante en cada estrato de la organización revolucionaria…

El documento:


El FMLN trata de impedir la participación amplia en las decisiones de la cúpula, pero promueve esta misma participación en las elecciones, y así pierde.

La votación del 11 de marzo descubrió bastantes cosas importantes como la calidad de la cabeza política de sectores sociales. El rechazo al régimen político por la elevada abstención [51%], el descrédito sostenido del sistema de partidos políticos y, en lo que se refiere al partido FMLN, la votación mostró y demostró la distancia creciente entre la cúpula de ese partido y la militancia del mismo; así como la distancia entre esa cúpula y la sociedad.

Este es un aspecto que interesa a todo miembro o miembra de ese partido, porque aunque electoralmente las cifras de la votación no resultan desestabilizadoras, sin embargo, políticamente, los hechos que se agazapan en las esquinas de estas cifras sí resultan ser suficientemente relevantes. Veamos: en relación con las y los militantes, funciona un proceso de concentración de la toma de decisiones que no puede fundamentarse en ningún centralismo democrático; tampoco en funcionalidades, sino solamente en el control tradicional de candidaturas, muy propio de partidos políticos tradicionales, es decir, de aquellos entes político que hacen de las elecciones la única actividad política trascendente, y del control de mecanismos electorales internos, la base de su poder.

Este hecho produce, inexorablemente, distancia entre el que milita y el que toma las decisiones, y estamos así frente a un proceso en el que en nombre de la funcionalidad y de la agilidad, se llega hasta la situación de depurar un padrón de aquellos miembros que no sean de la confianza de los sectores que toman decisiones. Este ha resultado ser un paso verdaderamente inevitable para la cúpula de tu partido, porque de no reducir la esfera de las decisiones, reduciendo la participación, estas decisiones pueden salirse de control. Pero he aquí que en las campañas electorales se convoca la participación de todos aquellos sectores partidarios que fueron previamente eliminados de los procesos de decisión, procesos que eran a su vez justamente para participar en esas elecciones. En otras palabras, se trata de impedir la participación amplia en unas decisiones y de promover esta participación en otros momentos del mismo proceso, precisamente en elecciones generales.

Estamos, estimado militante, ante un proceso contradictorio que produce distancia insuperable y quiebres en el ánimo de la membresía, que no aparece así dispuesta a jugarse el todo por el todo en un proceso en el que son excluidos, en un momento, y convocados en otros.

Este distanciamiento que resulta subterráneo, en unos casos, y manifiesto en otros, produce el segundo distanciamiento: el relacionado con la sociedad, el cual resulta ser el determinante en los hecho políticos del 11 de marzo, porque en medio de desencantos, desengaños y arrepentimientos, una parte importante, presumiblemente de clases "medias", le retira a tu partido una cantidad de votos que fueron decisivos para ganar las anteriores elecciones presidenciales, y que determinaron hoy que ARENA, sin mucho trabajo y sin méritos, simplemente recogiera una fruta madura que cayó del árbol y capturara, en medio de su sorpresa, el control político de la zona metropolitana de San Salvador.

Aquí estamos en un momento de recolección de una cosecha cultivada casi amorosamente por el desempeño en los órganos de gobierno, por la diferencia mínima con los otros partidos tradicionales en la política ejercida y en la manera de hacer esa política, por el manejo de un discurso complaciente con los de arriba y no siempre con los de abajo, por la reducida lucidez en el abordaje de la realidad tanto del país como de las personas. En fin, por todos aquellos aspectos que llevaron a estos sectores a considerar que se equivocaron al votar en las presidenciales por un partido que habló de cambios y transformaciones, y que una vez en el gobierno, en un gobierno que se calificó de izquierda, no fue capaz ni de mantener el simple discurso favorable a los cambios y mucho menos de luchar por ellos.

El resultado en las votaciones es, entonces, explicable en las cuatro paredes partidarias, en los corredores internos de tu partido y es una cosecha que en uno u otro momento se tenía que recoger, y es, precisamente, un timbre de aviso y alerta antes de las elecciones [presidenciales] del 2014, en donde de nuevo dependerá la salud política del partido FMLN de la forma como se aborde esta coyuntura.

Por supuesto que hasta ahora la corriente de opinión más determinante, o más vigorosa, resulta ser aquella que busca un acercamiento con el presidente de la república y un acercamiento con el partido ARENA. Esto significa avanzar hacia un bipartidismo, en donde ambos partidos busquen jugar a las izquierdas y a las derechas, en un proceso que propiciaría aquellos cambios que impidan, precisamente, los cambios necesarios.

Este es un camino racionalmente acorde con el rumbo conservador que el partido FMLN ha adoptado como su línea política, aun cuando no es el único camino, porque resulta ser la discusión interna, descarnada y abierta, con la participación de la membresía partidaria, el único camino seguro y hasta democrático para superar errores y la confianza perdida, tanto en el mundo interno como en el mundo social.

Es del interés de todo militante partidario impulsar y contribuir a que este sea un debate oportuno, porque de no darse, el resultado será un empozamiento del desencanto y una falta de luz para entender los rápidos acontecimientos que se nos vienen encima a todos los que estamos interesados en que nuestro país sobreviva a la crisis histórica que se cuela por todas las rendijas.

Electoralmente, los resultados no parecen ni aparecen catastróficos, pero políticamente son suficientemente aleccionadores, y lo peor que los militantes pueden hacer es pasar por encima de este impresionante mensaje político e ignorar este recordatorio.

Dagoberto Gutiérrez

Apartheid como herramienta para la supervivencia sionista


Si uno quiere entender el régimen de Apartheid que existe en los Territorios Ocupados de Palestina, la realidad es la única evidencia necesaria.

Hoy los palestinos necesitan documentos especiales – permisos – para visitar su capital Jerusalén, para entrar a la Palestina histórica, como a Akka o Haifa, o hasta dentro de Cisjordania si quieren trabajar en los asentamientos o en las áreas que quedaron entre el Muro y la Línea Verde.

Mientras tanto, los colonos que viven en Cisjordania no necesitan esos permisos. Aquí la discriminación entre los primeros y los segundos es evidente. Existe otra flagrante política discriminatoria: el sistema de rutas que cruzan y dividen Cisjordania. Israel ha construido carreteras de circunvalación que conectan los asentamientos entre si y con la Palestina histórica.

Los israelíes prohíben a los palestinos el uso de esas carreteras en todo momento; son únicamente para ciudadanos israelíes.

Pero la principal política discriminatoria es la que les permite a los judíos el llamado "derecho de retorno", mientras que los palestinos, especialmente los refugiados, no tienen derecho a volver a su tierra natal.

Por supuesto que las autoridades israelíes no aplican estas políticas discriminatorias abierta y francamente. Fueron especialmente inteligentes en desarrollar este Apartheid sin declararlo como tal, como ocurrió en Sudáfrica. Una vez más, los documentos constituyen un buen ejemplo. No se aprobó ninguna ley ni se anunció públicamente una nueva política estructural antes de emitir los documentos naranja para los palestinos en Cisjordania, los rojos para los de Gaza y los documentos azules para los residentes de Jerusalén Oriental. Esto creó una diferenciación artificial entre los palestinos y produjo una separación de facto entre Jerusalén y la población palestina, por ejemplo.

La lista de las políticas del Apartheid es larga: el Muro, los puestos de control, las terminales en las fronteras, las posibilidades que tienen los colonos para construir y las constantes demoliciones que sufren las viviendas o infraestructuras palestinas; las oportunidades laborales, salarios y, especialmente, los dos sistemas legales que existen en Cisjordania: las órdenes militares para los palestinos y la ley civil israelí para los colonos.

La realidad está a la vista de todos, pero muchas de estas políticas israelíes fueron enmascaradas y legitimadas por el acuerdo de Oslo en los noventa y durante los siguientes 20 años de las llamadas conversaciones de paz. Los acuerdos de Oslo brindaron a los israelíes la oportunidad de continuar aplicando sus planes en el terreno. Luego de la Segunda Intifada, los resultados fueron evidentes.

Con el proceso de Oslo, los israelíes quieren crear algo similar a los bantustanes de Sudáfrica. Ahora los israelíes tenían un liderazgo con quien discutir y a quien transferir todas las obligaciones que no querían asumir ellos mismos: proveer a los palestinos de servicios básicos, seguridad, representación gubernamental, etc. Sí, esto significó que ahora la ANP tenía fuerzas militares en el terreno, pero de todas formas todo estaba – y aún está – bajo control israelí.

Mientras que los palestinos consideran a la ANP como una herramienta para conseguir la independencia, los israelíes la utilizan para mantener y extender el régimen de Apartheid en Cisjordania. El ANP hoy no es una herramienta para lograr la independencia.

A nivel económico, el ingreso promedio de un palestino es de alrededor de 400 dólares por mes o quizás aún menos que eso, mientras que el salario mínimo israelí es de más de 1.000 dólares. Esta es la estructura económica aprobada por el proceso de Oslo y el supervisor palestino de dicho acuerdo fue la ANP. Ahora estamos pagando los mismos impuestos para todo, desde el combustible hasta la comida. Estamos viviendo bajo la misma estructura económica, en la que Israel es el único que controla lo que ingresa y sale de nuestro territorio.

En este contexto, la existencia de la ANP apoya estas políticas de Apartheid israelí. Esto es lo que quieren los israelíes: utilizar a la ANP para fortalecer esta situación de desigualdad económica. La ANP trata de usar esta posición para lograr la independencia de su gente, pero esto no es lógico en términos reales. No conseguiremos la independencia a través de Oslo. Veinte años de negociaciones han demostrado que Israel tuvo éxito en estrategia y que hoy la ANP está fortaleciendo la ocupación israelí, su proyecto colonial y está ayudando a extender sus políticas de Apartheid.

El éxito de esta estrategia es vital para el proyecto sionista y para el Estado de Israel, entendido actualmente como un Estado judío. Para los israelíes, este Apartheid es una herramienta para mejorar y garantizar su hegemonía sobre el territorio. No nos necesitan, como el Apartheid sudafricano necesitaba a la población negra como mano de obra barata, pero tampoco pueden deshacerse de nosotros. Lo intentaron, pero todavía existimos. Tienen un millón y medio de palestinos dentro de la Palestina histórica, cuatro millones en los territorios palestinos ocupados y están rodeados de 300 millones de árabes.

¿Cómo pueden proteger el proyecto sionista entonces? Necesitan este Apartheid para, por lo menos, garantizar su existencia como Estado colonial sionista.

Ziad Hamidan
 Centro de Información Alternativa (AIC), Jerusalén.
La Haine

lunes, 12 de marzo de 2012

Sobre Ignacio Ramonet y el comunicador de “izquierda” al servicio del imperialismo…


Desde hace un tiempo vengo siguiendo la trayectoria del sujeto en cuestión, un comunicador que se dice de izquierda -trotskista en realidad- con tendencia a la traición, traición a los pueblos soberanos. Y es que el desempeño de este sujeto es ambiguo, camaleónico; su discurso obrerista, izquierdista, se entrelaza con posiciones pro imperialista. No olvidamos su apoyo dispensado a la intervención de la OTAN en los Balcanes, o a la intervención de esa misma organización militar en Libia, apoyándose en lo que denominó legalidad internacional ¿Acaso este señor desconoce la naturaleza de esa comunidad internacional y la de sus aparatos y modos de intervención a la que defiende…? ¿Acaso este señor ya no recuerda que es el Consejo de Seguridad de la ONU el que maneja el poder y que la Asamblea de Naciones Unidas solo es un mero actor sin ningún efecto?

Ocurre que en una entrevista reciente expresó una serie de terroríficas afirmaciones que aquí comentaré:

*Ramonet: Sí, la comunicación es una tiranía, pero es una necesidad. Hoy, no se puede no comunicar, y eso crea una serie de obligaciones, y vemos las consecuencias en los ámbitos político, ideológico, cultural y también en la medida en que la comunicación invadió nuestras vidas.

- Una tiranía de los medios de comunicación al servicio del gran capital no comunica, comunicar e informar no son equivalente a desinformar señor Ramonet.

¡NUNCA! ¡NUNCA! ¡NUNCA! las tiranías son necesarias, independientemente de sus formas. Los medios de comunicación masiva siempre se han comportado como brazos ideológicos contrario a la izquierda, la izquierda real, no la que está en las esferas institucionales…, son órganos de propaganda al servicio de oligarcas y burgueses… que siempre han actuado como entes opositores aparentemente ubicados fuera del espectro político.

*Ramonet: Sencillamente, los medios están asumiendo una función que es suya, una función política. A lo sumo, los medios tienen la función de informar; aunque pueden tener una función ideológica en sentido de que contribuyen a formar conciencias.

Pero cuando se proponen cambiar un régimen o derrocar un gobierno democráticamente elegido, o cuando apoyan golpes de Estado (aquí, en un momento hubo un conato de golpe de Estado apoyado por los medios, como en Ecuador y en 2002 en Venezuela), es obvio que los medios están ultrapasando su función y que están asumiendo una función que una parte de la ciudadanía debe indiscutiblemente criticar, no sólo el Gobierno; porque unos medios militantes de esa manera contra las decisiones democráticas están jugando un papel de regresión política y social en un país.

-Nuevamente reitero lo ya afirmado, los medios de comunicación aparecieron para manipular la percepción de las masas en favor de las clases dominantes, en tanto se trata de entes con función política que siempre se han desempeñados como justificadores de tiranos, golpes de estado e invasiones. Es el caso del entrevistado, sólo que Ramonet lo hace en calidad de ‘progresista’… progresista pro-imperialista claro…; en cuanto también es un instrumento de la tiranía del imperialismo… en el caso de las naciones invadidas ya referidas…

*Ramonet: En el momento en que los medios asumen esa función, de pretender derrocar a un gobierno democráticamente elegido, evidentemente ellos mismos se están definiendo como enemigos de la democracia.

-Un discurso pro-electoralista, en favor de la democracia representativa, pero no es eso lo que me resulta vomitivo, sino su cinismo, pues tienen la misma connotación sus actos, ya que en esencia se ha desempeñado como enemigo de la soberanía de los pueblos invadidos por la “comunidad internacional” (EEUU, la UE, la OTAN, etc…)

*Ramonet: — Las leyes hay que revisarlas sobre todo si son de comunicación, por tantos cambios que existen. La libertad de expresión hay que mantenerla; lo que ocurre es que la libertad de expresión no es la libertad de hacer cualquier cosa.

-La libertad de expresión es aquella que te permite expresarte libremente al respecto de…, sin que ello signifique represalia alguna, siempre que la misma respete la integridad moral y física, dado el caso, de los demás y de las naciones… Pero esa pauta no la ha cumplido el entrevistado, sus palabras sirvieron para justificar la destrucción de la Gran Jamahiriya -incluso se enfrenta a su desmembramiento-, el asesinato del Gaddafi y de unos 100`000 libios, Y mira por donde, igual que aquella otra guerra que justificó, la de los Balcanes digo…

*Ramonet (Sobre Autorregulación de los medios): Creo, es necesaria. Sin embargo, la ley también es necesaria; los periodistas deben imponerse autodisciplina, aunque sea sólo para llevar su trabajo con dignidad necesaria.

-Tras todo lo aquí referido, la autorregulación es una falacia, una burda mentira, el mismo argumento que emplearon al respecto del mercado… y ya vemos en que ha terminado…

Los medios de comunicación tienen un papel fundamental y no es otro que alienar el pensamiento y voluntad colectiva, los medios son aparatos de propaganda del capitalismo al servicio de los poderosos que emplean todos los medios a su alcance para impedir a los pueblos emplear el pensamiento crítico que los lleve a la organización…, de la mano de esos medios se encuentra la pseudoizquierda…, con personajes como el que nos ocupa, que se han hecho y se hacen pasar como miembros de la izquierda, pero llegado el caso actúan como vanguardia del imperialismo y de la contrarrevolución…

“… no te dejes manipular por la pseudoizquierda-imperialista…”

Notas:

*Entrevista completa

Bitácora (M-L)

Cómplices de la tortura

Uno de tantos documentos en los que se desvela la naturaleza cómplice de los medios de comunicación y los administradores de la (in)justicia en el Estado español… Recordemos que esa (in)justicia se ha valido de pruebas obtenidas mediante tortura para condenar a sujetos…, lo que ha estado determinado por el componente político, en cuanto presos políticos…, e incluso esas prácticas han significado la muerte en algunos casos.

Debe de entenderse que esto no se reduce únicamente a una desviación de la práctica de la justicia, sino, a una práctica sistemática encaminada a obtener culpables, esto es extensivo a otros colectivos, es el caso de los inmigrantes…



Comisión de la Verdad mediante, tarde o temprano van a quedar al desnudo todas las mentiras de las autoridades españolas respecto a la tortura. Y también las mentiras de los principales medios de comunicación y de la (in)Justicia española, donde son legión los cómplices y encubridores de esa terrible lacra.

Respecto a los media, la mayor responsabilidad recae en ciertos periodistas especializados en difundir noticias filtradas por «fuentes antiterroristas», entre los que sin duda se lleva la palma Jesús María Zuloaga, de «La Razón». No en vano fue el elegido para filtrar las principales mentiras de la Guardia Civil para exculpar a los torturadores de Portu y Sarasola.

Según esos periodistas tan especializados en la intoxicación, las fuerzas policiales españolas consiguen que los militantes vascos detenidos e incomunicados canten hasta «La Traviata» y «delaten abiertamente» a sus compañeros, empleando «técnicas no agresivas». Lo malo para ellos es que, al mismo tiempo, los media han venido subrayando una y otra vez el «mutismo habitual» de ese mismo tipo de militantes cuando son sometidos también a incomunicación en el Estado francés.

Cuando se constituya una Comisión de la Verdad, semejante contraste entre ambos estados les va a dejar muy en evidencia no solo a ellos sino a innumerables medios de comunicación que no podrán alegar ignorancia sobre lo que realmente estaba sucediendo mientras guardaban un silencio cómplice.

Otro tanto se puede decir de la (in)Justicia española que, además de escudarse en la falta de pruebas que provoca la incomunicación para archivar las denuncias de torturas, insiste en que esas denuncias son falsas y obedecen a consignas de «ETA y su entorno».

Esos jueces que hablan de manuales para denunciar torturas inexistentes no pueden pretender que pensemos que se creen esa infame mentira, porque tienen delante de sus narices una prueba flagrante de cómo se arrancan esas confesiones según ellos obtenidas limpiamente: el mismo tipo de militantes que ha guardado siempre un absoluto mutismo en dependencias policiales francesas lo cuentan todo con pelos y señales en las españolas. Y el resto de jueces que nada hacen para terminar con esa lacra y exigen pruebas imposibles a los torturados tampoco podrán alegar en un futuro una ignorancia imposible. En esa complicidad y encubrimiento de la tortura hay también diferentes grados de responsabilidad, y en este caso no voy a mencionar al que se lleva la palma, porque son muchos, entre ellos Garzón, sino a quien ocupa el puesto más relevante en la Justicia del País Vasco: Juan Luís Ibarra Robles, Presidente de su Tribunal Supremo.

Cuando Ibarra era director general en el Ministerio de Justicia e Interior, en 1995, fue el encargado de responder por primera vez al Comité de Prevención de la Tortura, CPT, del Consejo de Europa, que desde 1991 venía solicitado a las autoridades españolas que implementaran varias medidas preventivas en caso de detenciones incomuni- cadas. Unas medidas que más de 20 años después siguen sin ser implementadas. La más sencilla de todas esas medidas es la de que se comunique a un familiar del detenido el lugar de custodia. Y como Ibarra no podía explicar por qué se niegan a decir dónde se encuentra el detenido después de que la detención haya sido conocida públicamente, recurrió a la mentira pura y dura. Aseguró que «es una práctica habitual la de informar a los familiares del hecho de la detención y el lugar donde se halla la persona detenida cuando estos se dirigen a dependencias policiales». Lo cual era radicalmente falso.

También pretendió que «esa medida legal [de no notificar la custodia a los familiares] en gran medida no se utiliza, ya que su propósito queda seriamente afectado por el hecho habitual de que algunos medios de información den a conocer la identidad de las personas detenidas». Es bien cierto que la identidad de los detenidos era y es casi siempre rápidamente conocida, pero no lo era en absoluto que la medida no fuese apenas utilizada. Volvió a mentir con alevosía y premeditación, como lo han seguido haciendo las autoridades españolas hasta nuestros días.

Y también han seguido sus pasos en lo de prometer en falso que esa medida sería aplicada «tan pronto como una detención incomunicada sea públicamente conocida».

Casi 17 años después, siguen sin cumplir ni aquella promesa de Ibarra ni las posteriores. Y mintiendo con el mismo descaro de siempre al CPT, para justificar la increíble negativa a hacer obligatoria una medida preventiva que no supone absolutamente ningún riesgo para las investigaciones policiales.

Juan Luis Ibarra Robles es un buen ejemplo de cómplice y encubridor de la tortura situado en altas instancias del Estado, pero no deja de ser uno más en un estado completamente carcomido por esa lacra. Por eso es tan necesaria una Comisión de la Verdad que ponga en su lugar a todos ellos y ofrezca por fin a los miles de víctimas de la tortura el reconocimiento que se merecen. En nuestras manos está el conseguir que se constituya cuanto antes.

Xabier Makazaga
La Haine

España: 10.000 torturados vascos en 50 años


Elaboran el censo de 10.000 torturados vacos en 50 años.

La fundación Euskal Memoria estima que apenas está detectado y catalogado el 25% de las personas torturadas. Buscarán al resto pueblo a pueblo El pasado año, 2011, apenas diez días después del cese definitivo de la lucha armada por parte de ETA, GARA publicaba una emotiva carta titulada "Desahogo''. Su autora era Axun Lasa, hermana de Joxean Lasa, secuestrado y muerto a manos de la Guardia Civil en 1983. En ella, Axun Lasa narraba algo que nunca había contado, que también fue torturada: «Antes de salir del edificio oficial, me hicieron firmar en un papel mi eterno silencio. Tal vez todavía no me haya perdonado por ello. Pero ¿quién me iba a creer? La bolsa, los electrodos, las flexiones, los tirones de pelo, el perro que soltaron, nada de eso deja huellas físicas. Tampoco el viaje, desde Donostia a Madrid, esposada, con el culo apoyado encima de una chapa metálica, en la parte trasera de un Land Rover sin asiento y sin respaldo. Ni las amenazas que me obligaban a escuchar sin permiso para levantar la cabeza. Ni la manta que me tapaba entera al salir del coche. Ni los gritos. Ni la obligación de permanecer de pie, delante de la mirilla de la celda, sin que pudiera sentirme cansada, cansadísima...»..

No es el único caso. El escritor euskaldun Joan Mari Torrealdai necesitó varios años para admitir, en una entrevista en televisión, que había sido torturado cuando lo detuvieron en la redada contra “Egunkaria''. Otros se llevaron a la tumba su secreto o viven sin contarlo, bien por temor, por necesidad de superar el shock, por evitar hacer daño a su entorno... Euskal Memoria está hallando también numerosos casos de personas que simplemente no han dado relevancia a los maltratos padecidos, aunque les dejaran lesiones físicas o secuelas sicológicas de por vida. Lo interiorizaron como algo «normal» dentro de la anormalidad de un conflicto armado.

Euskal Memoria se ha lanzado a tratar de elaborar un censo de torturados de los últimos 50 años. A los motivos de pura memoria histórica (saber la verdad) se suma ahora una necesidad política. Si llega el tiempo de encarar las consecuencias del conflicto, elaborar la lista de víctimas de torturas se convierte en algo imprescindible, subraya Arantxa Erasun desde la fundación Euskal Memoria.

Y la labor resulta muy ambiciosa. Según sus estimaciones, en los últimos 50 años se han producido en Euskal Herria cerca de 10.000 casos de tortura. El cociente se obtiene aplicando el porcentaje comprobado de maltratos en detenciones políticas al total de arrestos de este tipo en estas cinco décadas, que está en torno a los 35.000, con las correspondientes correcciones derivadas de los cambios en las actuaciones policiales en los distintos periodos. Pues bien, Erasun explica que, de esos 10.000 casos, «solo están censados unos 2.500». El objetivo del trabajo de campo de los próximos meses es ir mucho más allá, todo lo que se pueda.

Los hechos y sus efectos

En el trabajo de recopilación que se está realizando, pueblo a pueblo y basado en el auzolan, se intenta no solo detectar e identificar los casos de tortura. También se realizan entrevistas a los que muestren alguna peculiaridad relevante. Y no se trata exclusivamente de contar lo que pasó, «sino también sus consecuencias, en muchos casos de por vida. Están aflorando ejemplos de problemas sicológicos, alcoholismo, muertes...».

Las recopilaciones de Torturaren Aurkako Taldea desde 1999 componen una base sólida para reconstruir la última década, pero resulta bastante más difícil sacar a la luz lo ocurrido en los 60 o los 70. Muchas personas explican que simplemente no contaron lo que les habían hecho «porque no había dónde denunciar». Pero Euskal Memoria sí constata que el nuevo tiempo abierto en Euskal Herria está contribuyendo a que muchas personas quieran, como Axun Lasa, sacar a la luz su verdad.

El trabajo resulta tan laborioso que en algunas localidades se está distribuyendo por décadas. Cada caso nuevo es a su vez otro hilo del que tirar, igual que los listados de detenciones difundidos por Euskal Memoria hace dos años sirvieron para destapar más arrestos desconocidos.

Ramón Sola

Suecia dice: `El peligro no es Irán, parece serlo Israel´


El ministro de Asuntos Exteriores de Suecia, Carl Bildt, exigió el sábado al régimen israelí no intentar sabotear la solución diplomática del tema nuclear iraní con amenazas militares.

"Sería una irresponsabilidad extrema tratar de sabotear los esfuerzos diplomáticos", señaló el canciller sueco ante los periodistas durante una rueda de prensa en Copenhague, Dinamarca.

El régimen israelí ha intensificado sus amenazas de atacar militarmente las instalaciones nucleares de Irán, bajo el argumento de que las actividades nucleares iraníes son una amenaza para su seguridad.

Bildt afirmó que los futuros diálogos entre Teherán y el grupo 5+1, compuesto por China, Francia, Estados Unidos, Reino Unido, Rusia (cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas) y Alemania, contarán con el apoyo de la Unión Europea (UE), China, Rusia, y Estados Unidos.

También resaltó el reciente informe de las agencias de Inteligencia de los Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní, que muestra que Irán no busca fines bélicos.

“El peligro no es Irán, sino que parece ser Israel", dijo el titular de Exteriores de Suecia al respecto.

Irán y el grupo 5+1 han acordado reanudar sus conversaciones en un futuro cercano, pero, todavía no se ha dado a conocer el lugar ni la fecha.

Estados Unidos y algunos aliados occidentales suyos acusan a Irán de intentar producir armas nucleares. Sin embargo, Irán siempre ha descartado cualquier dimensión militar en sus actividades nucleares.

Durante los últimos meses, el régimen de Tel Aviv ha incrementado sus amenazas militares contra Irán. El país persa ha asegurado, a su vez, que responderá cualquiera agresión en su contra.

Insurgente

sábado, 10 de marzo de 2012

El «periodista» Paul Conroy es más bien un agente secreto del MI6


Presentado por la prensa comercial occidental como siendo un reportero fotógrafo del diario inglés The Sunday Times cubriendo los sucesos en Siria, Paul Conroy, quien acaba de escapar del Emirato Islámico de Baba Amro, es más bien un agente del MI6 británico [servicios secretos británicos].

En la foto, vemos a Paul Conroy en Libia (con el chaleco antibalas azul) junto con los líderes de Al-Qaeda: a la derecha aparece Mahdi al-Harati (con el chaleco antibalas negro) y Abdelhakim Belhaj (con chaqueta de camuflaje).

Mahdi al-Harati se casó con una mujer irlandesa y ha vivido en Dublín [Irlanda]. Paul Conroy es de Irlanda del Norte, creció y fue educado en Liverpool [Inglaterra].

Según el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, Mahdi al-Harati sigue buscado en España por su implicación [principal sospechoso] en los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004.

En 2010, con una barba prolija y bien cortada, también con una cobertura más engañosa —la de miembro de una ONG —, Mahdi al-Harati fue infiltrado por el MI6 en la «Flotilla de la Libertad» que intentó llevar ayuda humanitaria a Gaza.

Mahdi al-Harati encabezó una brigada de Al-Qaeda, su misión era la de sitiar y atacar el hotel Rixos en Trípoli, en donde se encontraba alojada la prensa extranjera, esto en agosto de 2011. Según lo afirmó Khamis Gaddafi en ese momento, Mahdi al-Harati iba acompañado de instructores militares franceses. Igualmente, según una fuente militar extranjera de alto nivel confirmaba que Mahdi al-Harati había recibido de OTAN una importante misión que cumplir, esta consistía en capturar a los líderes libios pro-Gaddafi que se habían refugiado en una instalación secreta del hotel, además debía asesinar en este mismo hotel al norteamericano Walter Fauntroy, quien fue ex-congresista asistente de Martin Luther King.

Asimismo, tenía que eliminar a dos periodistas investigadores de la Red Voltaire, Thierry Meyssan y Mahdi Darius Nazemroaya que estaban alojados en el Hotel Radisson, el mismo sitio donde Mahdi al-Harati instaló después su centro de tortura. Esta decisión fue tomada en una reunión secreta en el centro de mando de la OTAN en Nápoles (Italia), unos días antes. El informe de esa reunión menciona la presencia del actual ministro francés, Alain Juppé. Cuando se preguntó a la oficina del Primer Ministro de confirmar estas informaciones, la secretaría del ministro negó cualquier implicación o participación por parte del Ministro francés de Asuntos Exteriores y dijo que estaba de vacaciones en esa fecha.

En octubre de 2011, Mahdi al-Harati realizó en Siria una brillante escenificación teatral, el control de una aldea siria situada en las montañas cerca de la frontera turca con finalidades propagandísticas. Durante dos meses recibió allí a los reporteros occidentales para vanagloriar y elogiar los éxitos de la «revolución» en Siria. La aldea está habitada por una tribu a la cual se le pagaba para simular manifestaciones y a los figurarantes para posar para la prensa. Mahdi al-Harati recibió allí principalmente a Paul Moreira del canal francés Canal Plus y a Edith Bouvier del diario parisino Le Figaro.

Abdelhakim Belhaj es la mano derecha de Ayman al-Zawahiri, y actualmente el número dos de Al-Qaeda. Aunque oficialmente sigue siendo uno de los criminales más buscados en el mundo, fue promovido como gobernador militar de la OTAN de Trípoli tras la masacre de Gaddafi.

Abdelhakim Belhaj posee un título de residencia en Qatar.

Abdelhakim Belhaj ha realizado recientemente varios viajes a Turquía, donde se le proporcionó una oficina en la base de la OTAN en Incirlik, y Siria, donde logró que se infiltraran varios grupos de mercenarios islámicos, sumando un total de 1,500 combatientes. De acuerdo con Ayman al-Zawahiri, sus hombres han cometido ataques principalmente en las ciudades sirias de Damasco y Alepo.

Su organización, el Grupo Islámico de Combatientes de Libia ha fusionado con Al-Qaeda, pero todavía está en la lista de las organizaciones terroristas del Departamento de Estado de EE.UU. y del Departamento del Interior de Gran Bretaña.

Aasociándose con notorios terroristas y compartiendo su propaganda y estrategia el reportero Paul Conroy viola la ley, tanto en los Estados Unidos como en Gran Bretaña por apoyar o asociarse con un grupo terrorista. Se le puede condenar por tales hechos a 15 años de prisión, pero se salva gracias a su inmunidad, el de ser un agente secreto de Su Majestad.

Red Voltaire

miércoles, 7 de marzo de 2012

Conversaciones con Sandino: Temas sociales


Habíamos visto al general Sandino, mientras cabalgaba con algunos oficiales, haciendo una inspección a sus tropas y me dijo:-Ya ve usted, nosotros no somos militares. Somos del pueblo, somos ciudadanos armados. Recordando estas impresiones sobre el aspecto social del movimiento sandinista, preguntaba una tarde al general, mientras conversábamos, y él se balanceaba en su mecedora.-Se ha dicho en ocasiones que su rebelión tenía un marcado carácter social. Hasta se les había tildado de comunistas. Entiendo que este último dictado ha obedecido a una propaganda tendenciosa y de descrédito. ¿Pero no hay programa social?

Sandino.-En distintas ocasiones se ha tratado de torcer este movimiento de defensa nacional, convirtiéndolo en una lucha de carácter más bien social. Yo me he opuesto con todas mis fuerzas. Este movimiento es nacional y antiimperialista. Mantenemos la bandera de libertad para Nicaragua y para todo Hispanoamérica. Por lo demás, en el terreno social, este movimiento es popular y preconizamos un sentido de avance en las aspiraciones sociales. Aquí han tratado de vernos, para influenciarnos, representantes de la Federación Internacional del Trabajo, de la Liga Antiimperialista, de los Cuáqueros... Siempre hemos opuesto nuestro criterio decisivo de que esta era esencialmente una lucha nacional. [Farabundo] Martí, el propagandista del comunismo, vio que no podía vencer en su programa y se retiró.

El general calla pensativo.

En algunos países, como en México, se ha pensado por muchos que el movimiento sandinista era fundamentalmente agrarista. Yo he tenido ocasión de comprobar, durante mi estancia en Nicaragua, que la propiedad está muy dividida y que el país es de pequeña propiedad. Apenas hay latifundios, y estos no son muy grandes. El agrarismo, pues, no tiene un gran campo de acción. Los pocos que no tienen tierras no se mueren de hambre, como se me había dicho. Y, efectivamente, tuve ocasión de comprobar estas impresiones de tierra de promisión en forma no muy halagadora por cierto. Hay cerca de Granada un hermoso paseo de mangos que llega hasta el Lago. Mientras una especie de Cancerbero que tiene la contrata de la fruta los recoge como puede, dos o tres desarrapados esperan la caída accidental de algún fruto para hacer su comida diaria. No les tenía cuenta trabajar en los cafetales porque solo les daban quince centavos, y preferían esta modesta holganza. El país está destrozado; no hay trabajo por ninguna parte, según ellos. Insisto yo todavía sobre la cuestión de las tierras con el general, y le pregunto si es partidario de completar el sentido de pequeña propiedad que tiene el país, dando terrenos a quien no les tenga.

Sandino.-Sí, desde luego, y eso es algo que no tiene dificultades entre nosotros. Tenemos tierras baldías, quizá las mejores del país. Es donde hemos estado nosotros. Y el general explica su proyecto de colonizar la zona del río Coco, que es de una enorme feracidad.-Nicaragua importa una cantidad de productos que no debe: cereales, grasas, hasta carne, por la costa del Atlántico. Todo esto se puede producir allí. Por de pronto haremos navegable el río; después empezaremos a abrir terrenos de cultivo. Pero hay una exuberancia vegetal increíble. Sólo el cacao silvestre les pone por de pronto en condiciones de explotación económica.

Yo.-¿Cree usted en el desarrollo del capital?

Sandino.-Sin duda que el capital puede hacer su obra y desarrollarse; pero que el trabajador no sea humillado y explotado.

Yo.-¿Cree usted en la conveniencia de la inmigración?

Sandino.-Hay aquí muchas tierras que repartir. Nos pueden enseñar mucho. Pero a condición de que respeten nuestros derechos y traten a nuestras gentes como iguales. Y el general añade luego, en tono de broma, que si había extranjeros que fueran allí con otras ideas, llevados de un espíritu de explotación inaceptable o de dominio político, ellos procurarían irles poniendo espinas en el camino para que su marcha no fuera tan sencilla. Por lo demás, todos los extranjeros serían recibidos como hermanos, con los brazos abiertos. Hemos recordado en aquel momento el admirable desinterés que ha demostrado en todo momento el general Sandino, y la especial estipulación del convenio que se acaba de firmar expresando que los delegados del mismo indican en su nombre "su absoluto desinterés personal y su irrevocable resolución de no aceptar nada que pudiera menoscabar los móviles y motivos de su conducta pública".

Entonces le pregunto: -¿No tiene usted la ambición de poseer algún terreno propio?

Sandino.-¡Ah, creen por ahí que me voy a convertir en un latifundista! No, nada de eso; yo no tendré nunca propiedades. No tengo nada. Esta casa donde vivo es de mi mujer. Algunos dicen que eso es ser necio, pero no tengo por qué hacer otra cosa.

Recordando que el general Sandino está a punto de tener sucesión, le pregunto:-¿Y sus hijos, si los tiene?

Sandino.-¡No, eso no es una objeción! Que haya trabajo y actividad para todos. Yo soy partidario más bien que la tierra sea del Estado (esto es marxismo, comunismo). En este caso particular de nuestra colonización en el Coco, me inclino por un régimen de cooperativas. Pero eso tendremos que irlo estudiando más despacio. A propósito de estas cosas -añade el general, sonriente-: hoy he tenido un caso de los muchos que vienen a contarme sus cuitas, que pinta el espíritu ansioso de algunas gentes que manejan dinero. Es un pobre hombre con mucha familia a quien habían prestado trescientos pesos hace mucho tiempo. Ahora el que se los prestó le exige, y como no los tiene, quiere llevarse su casa, el ganado, todo, y hasta sus hijos como esclavos. Y yo le he dicho al prestador: "¿Usted cree que su dinero vale tanto como las lágrimas de esta pobre familia?". Después he dicho al otro que vaya donde uno de esos abogados que hacen justicia y que venga otro día. Yo espero convencerlos. Ya ve usted -añade el general- lo que pasa por aquí -mientras su boca se abre en una franca sonrisa que muestra su excelente humor. Yo sonrío también ante el recuerdo de esta justicia benévola, que muestra su espíritu persuasivo y no su espada de guerrillero.

Yo.-General, ¿le gusta a usted mucho la Naturaleza?

Sandino.-Sí.

Yo.--¿Más que la ciudad?

Sandino.-Sí; la Naturaleza inspira y da fuerzas. Todo en ella nos enseña. La ciudad nos desgasta y nos empequeñece. Pero el campo no para encerrarse egoístamente en él, sino para marchar a la ciudad y mejorarla. La vista de las plantas, de los árboles; los pájaros, con sus costumbres, su vida... son una continua enseñanza. La dicción clara y precisa del general, el sentido didáctico que da a sus explicaciones, hasta el corte de su mano, que se mueve incesantemente y que muestra unos dedos cortos y firmes, nos muestran en el general, no el hombre de fantasía, sino de un pensamiento inquieto y profundo en quien bulle el eterno deseo de saber.

Y entonces le pregunto:--¿Es cierto que desea usted hacer algunos estudios?

Sandino.-Sí; me interesa el estudio de la Naturaleza y de las relaciones más profundas de las cosas. Por eso me gusta la filosofía. Naturalmente que no me voy a poner ahora en plan de escolar. Pero saber, aprender, ¡eso siempre!

Pasamos a hablar después del tema militar, del aspecto de exterminio que tuvo la campaña, y yo le pregunto:--¿Fueron crueles los americanos?

Sandino.-¡Ah, eso yo no se lo voy a decir! Pregúntelo por ahí fuera y verá.

Yo.-Se habla, entre los enemigos de usted, general, de muertes innecesarias, de crímenes que se atribuyen a parte de su tropa.

Sandino.-Pues si se achaca algún mal, cualquiera que sea, yo soy el único responsable. ¿Se dice que ha habido asesinatos? Pues yo soy el asesino. ¿Que ha habido injusticias? Pues yo soy el injusto. Ha habido que castigar no sólo al invasor, sino al que tiene concomitancias con él. El general se yergue y habla con energía, y sus ojos brillan con indignación.

Yo.-A mí, cuando me han hablado de estas cosas, he dicho que la libertad no se conquista con sonrisas a los invasores. Que es el precio de la libertad. Pero, naturalmente, creo es muy duro para [ser] dicho por un extraño.

Sandino.-¡Oh, sí; el precio de la libertad!

El general Sandino ha pasado, por asociación de ideas, al rigor mostrado con sus propias tropas para mantener la disciplina. Como algo se ha hablado sobre este punto, le pregunto: --¿Cuántos fusilamientos ha ordenado usted en sus tropas?

Sandino.-Cinco. Dos generales, un capitán, un sargento y un soldado. Uno de los generales por abusos cometidos. Me denunciaron que había violado varias mujeres. Comprobé los hechos y lo mandé fusilar. El otro, por traición.

Y el general cuenta cómo desde que llegó el general Sequeira creyó ver en él un hombre de lealtad sospechosa. Un día los aviones lo habían sorprendido y lanzaban un bombardeo furioso. El general Sandino se mantenía inmóvil en un rincón cuando, en medio del estampido de las bombas, siente que alguien se acerca sigilosamente. Era Sequeira, con la pistola en la mano. "¡Quiere matarme!", pensó Sandino; e inmediatamente sacó su arma y, abalanzándose sobre aquel le obligó a enfundar su automática. Sequeira quedó sin mando, pero aún participaba en las operaciones. Todavía el general lo sorprendió en un momento parecido al anterior. Cuando le iban a capturar se escapó en dirección al campamento americano. Sandino destacó fuerzas que lo trajeran enseguida, vivo o muerto. Entonces lo trajeron ya muerto.

Yo.--¿Es cierto que todas las armas suyas, rifles o ametralladoras, han sido tomadas al enemigo? ¿Qué tanto por ciento calcula usted?

Sandino.-Sí, puede usted decir que todas, fuera de unos pocos fusiles llegados de Honduras y de los primitivos "Con Con", que ya no sirven. Los que no tenían fusil aguardaban a que se cogiera al enemigo o entraban en acción con bombas y pistola, o sencillamente formaban gente de reserva.

Yo.--¿Tuvo usted, general, durante la lucha la intuición de la victoria moral definitiva?

Sandino.-No; yo creí, al meterme en esta empresa, que no saldría nunca de ella sino muerto. Consideré que eso era necesario para la libertad de Nicaragua y para levantar la bandera de la dignidad en nuestros países indohispano. Yo recuerdo haber oído expresar sentimientos parecidos entre su tropa, a quienes había oído decir: "Antes morir que humillarnos" y "No nos hubiéramos retirado sin que se fueran los 'machos' " .

Yo.--¿Fue su esposa un obstáculo o un estímulo para la lucha?

Sandino.-Fue un estímulo. Al llegar aquí, después de iniciada la lucha la conocí. Intimé con ella. Sus ideas y las mías eran iguales; estábamos identificados. Cinco años estuve separado. Luego pudo entrar en la montaña. Mi esposa nunca ha cejado en su espíritu. Pero, ¿no la conoce? -añade el general, y llama--: ¡Blanca! ¡Blanca! Te voy a presentar un señor de un apellido muy largo, que no hay manera de pronunciarlo al principio.

Aparece la señora del caudillo. Es una señora muy joven, de facciones correctas, el aire dulce y la tez muy blanca. La saludo, y poco más tarde se va, después de unas breves palabras.

Sandino.-Mi señora es de aquí, con un noventa y cinco por ciento de español. Aquí los españoles se mezclaron poco con los indios.

Yo.-Generalmente, el español se ha unido con los indios fuera de los sitios donde este ha sido muy guerrero. En México, por ejemplo, se ha mezclado poco en Sonora y en Sinaloa. En el resto casi completamente.

Sandino.-Pues aquí, poco. El indio huyó a la montaña. Pero tiene algo. Tanto, que hay un refrán que dice: "Dios hablará por el indio de Las Segovias". ¡Y vaya si ha hablado! Ellos son los que han hecho en gran parte esto. Es un indio tímido, pero cordial, sentimental, inteligente. Ya lo verá usted con sus propios ojos.

Entonces el general manda a llamar a un soldado y le invita a que hable con su jefe, que está sentado en la guardia y que es de la misma raza de los indios zambos del Atlántico. Hablan los dos, y se aprecia en el dialecto una mezcolanza de palabras de varios idiomas, desde el inglés y el francés al español.--¡Ahora háblele usted en inglés!- me dice a mí. Le hablo un rato y veo que conversan los dos perfectamente.--Y ahora, español- añade. Efectivamente, lo hablan perfectamente.

Sandino.-Pues ya ve usted si son inteligentes. Pero han estado completamente abandonados. Son unos cien mil sin comunicaciones, sin escuelas, sin nada del Gobierno. Es donde yo quiero llegar con la colonización para levantarlos y hacerlos verdaderos hombres.

Yo.--¿Cree usted en la transformación de las sociedades por la presión del Estado o por la reforma del individuo?

Sandino.-Por la reforma interior. La presión del Estado cambia lo exterior, lo aparente. Nosotros opinamos que cada uno dé lo que tenga. Que cada hombre sea hermano y no lobo. Lo demás es una presión mecánica exterior y superficial. Naturalmente que el Estado tiene que tener su intervención.

Yo.--¿Qué significan los colores de su bandera?

Sandino.-El rojo, libertad; el negro, luto, y la calavera, que no cejaremos hasta morir.

Ramón de Belausteguigoitia

Conversaciones con Sandino: El hombre y sus ideas


Ya veo que le han tomado a usted por americano --me dijo, riéndose alegremente, la primera vez que me vio.--Sí, general --le dije--; pero ya se convencieron bien pronto, y no pasó nada. Todo ha sido una broma. Y luego de habernos sentado, y mientras el general inicia su habitual balanceo, le digo:--Me interesa sobre todo en este movimiento su aspecto espiritual más que el episódico y militar. Yo veo que hay en usted una gran fe, y yo no sé si un sentido religioso. Entiendo que todos los movimientos que han dejado huella en la Historia han tenido una gran fe religiosa o civil. El liberalismo de los pueblos anglosajones, unido a sus principios religiosos, me parece más profundo y definitivo que el de la Revolución francesa. ¿Tiene usted alguna religión?

Sandino.--No; las religiones son cosas del pasado. Nosotros nos guiamos por la razón. Lo que necesitan nuestros indios es instrucción y cultura para conocerse, respetarse y amarse.

Yo, sin darme por vencido, le insisto:--¿No cree usted en la supervivencia de la conciencia?

Sandino.--¿De la conciencia?

Yo.--Sí, de la personalidad.

Sandino.--Sí, del espíritu, claro está; el espíritu supervive, la vida no muere nunca. Puede suponerse desde el principio la existencia de una gran voluntad.

Yo.--Todo es cuestión de palabras; para mí, eso es la religión, la trascendencia de la vida.

Sandino.--Como le digo, la gran fuerza primera, esa voluntad, es el amor. Puede usted llamarle Jehová, Dios, Alá, Creador...Y después de explicar, según su fe teosófica, el valor de los espíritus guías de la Humanidad entre los cuales coloca Adán, Moisés, Jesús, Bolívar..., mientras su palabra expresa una convicción profunda y sus ojos, opacos, se animan, continúa:--Sí; cada uno cumple con su destino; yo tengo la convicción de que mis soldados y yo cumplimos con el que se nos ha señalado. Aquí nos ha reunido esa voluntad suprema para conseguir la libertad de Nicaragua.

Yo.--¿Cree usted en el destino, en la fatalidad?

Sandino.--¿Pues no he de creer? Cada uno de nosotros realiza lo que tiene que hacer en este mundo.

Yo.--¿Y cómo entiende usted, general, esa fuerza primera, que mueve las cosas? ¿Como una fuerza consciente o inconsciente?

Sandino.--Como una fuerza consciente. En un principio era el amor. Ese amor crea, evoluciona. Pero todo es eterno. Y nosotros tendemos a que la vida sea no un momento pasajero, sino una eternidad a través de las múltiples facetas de lo transitorio.

Yo.--Insisto en este punto, porque creo que toda gran obra solo se ha hecho a base de una gran fe, que yo llamo religiosa y usted la llama con otras palabras; pero que no es sino el empujón de un mundo espiritual. He apercibido en su ejército esa compenetración, esa espiritualidad.

Sandino.--Si eso es todo, estamos compenetrados en nuestro papel; todos somos hermanos.

Yo.--Recuerdo haberle hecho referencia en algún momento al sentido histórico de Napoleón y Bolívar.

Sandino.--¡Ah, Napoleón! Fue una inmensa fuerza, pero no hubo en él más que egoísmo. Muchas veces he empezado a leer su vida y he tirado el libro. En cambio, la vida de Bolívar siempre me ha emocionado y me ha hecho llorar.

Después, como el general hiciera referencia a las fuerzas espirituales que obran en la conducta de los hombres, le pregunto: --¿Cree usted, general, en fuerzas de esa naturaleza que obran en los hombres sin la acción de la palabra?

Sandino.--Completamente; yo mismo lo he experimentado no una, sino muchas veces. En varias ocasiones he sentido una especie de trepidación mental, palpitaciones, algo extraño dentro de mí. Una vez soñaba que se acercaban las tropas enemigas y que venía con ellos un tal Pompilio, que había estado antes conmigo. Me levanté inmediatamente y di la voz de alarma, poniendo a todos en plan de defensa. Dos horas después, todavía sin amanecer, los americanos estaban allí, iniciando el combate.--Hay una parte de nuestro organismo donde existe el órgano del presentimiento.--Yo se lo diré --añade el general, y tomando mi cabeza me señala la nuca--. ¿No lo cree usted?

Yo.--Yo no niego ninguna clase de posibilidades de esa naturaleza. Y desde luego creo que usted puede tener un sistema nervioso especial: una gran potencia espiritual. Lo veo en su ejército. Y recuerdo haber leído en una carta escrita por su hermano Sócrates y que me había enseñado don Gregorio, que "Augusto tenía un enorme receptáculo telepático". Y en otra carta, "que había visto en sueños a su padre y a su madre y sentía que debían estar muy inquietos". Y añado yo: --He visto en los soldados un sentido espiritual admirable. Hablando con muchos de ellos, les he oído decir que la justicia estaba con ellos y que por eso vencían siendo tan inferiores. ¿Cómo ha conseguido inculcarles estos principios?

Sandino.--Hablándoles muchas veces sobre los ideales de la justicia y sobre nuestro destino, inculcándoles la idea de que todos somos hermanos. Sobre todo, cuando el cuerpo desfallece es cuando he procurado elevar su espíritu. A veces, hasta los más valientes decaen. Es necesario conocerlos, seleccionarlos. Y alejar el temor, haciéndoles ver que la muerte es un ligero dolor, un tránsito.

Yo.--¿Por compenetración?

Sandino.--Sí; estamos compenetrados de nuestra misión, y, por eso mis ideas y hasta mi voz puede ir a ellos más directamente. El magnetismo de un pensamiento se transmite. Las ondas fluyen y son copadas por aquellos que están dispuestos a entenderlas. En los combates, con el sistema nervioso en tensión, una voz con sentido magnético tiene una enorme resonancia... También los espíritus combaten encarnados y sin encarnar.

Yo.--¿Cree usted en la trascendencia de este movimiento?

Seguramente el general no me ha entendido el sentido realista en que yo le he hecho esta pregunta. En el curso ya de sus impresiones suprasensibles, por decirlo así, continúa destrenzando su pensamiento en conceptos más lejanos y más difíciles. Pero no nos sería posible seguir todo su pensamiento, e indicaremos únicamente el esqueleto de sus ideas, que versan ya sobre términos irreales:--Le diré a usted; también los espíritus luchan encarnados y sin encarnar... Desde el origen del mundo, la tierra viene en evolución continua. Pero aquí, en Centroamérica, es donde veo yo una formidable transformación... Yo veo algo que no lo he dicho nunca... No creo que se haya escrito sobre eso... En toda esta América Central, en la parte inferior, como si el agua penetrara de un océano en otro... Veo Nicaragua envuelto en agua. Una inmensa depresión que viene del Pacífico... Los volcanes arriba únicamente... Es como si un mar se vaciara en otro. Es una descripción fantástica, que yo no he podido aprisionarla por completo, pero que se traduce en una especie de visión de una gran catástrofe marítima en esa zona de la América Central. Y Sandino se lleva las manos a los ojos, como queriendo arrancar de ellos alguna visión. De nuevo el tono opaco de su mirada se anima más.

--La fe --pienso yo-- es eternamente infantil y creadora; infantil, porque une al mundo real, al de lo maravilloso, y apartando la duda, que es escepticismo y vejez, nos lleva al mundo del ensueño de esos primeros años, en los que quizá, como dice el poeta Wordsworth, los hombres conservan todavía el reflejo de una inmentalidad o de una encarnación, como dirían los teósofos, que todavía no se ha borrado de la mente, con los años y la baja realidad de los sentidos. Y es creadora, porque el hombre se siente no como un mísero aparcero de una vida transitoria, que se disipa como el humo, sino el propietario, mejor dicho, como el actor de un drama eterno y siempre renovado. Cuando salgo, Sandino habla con un viejo soldado, encargado de llevar sal a las columnas que se vienen acercando, y mientras aquél parte con su mula cargada, el general lo despide con un "Que Dios le guarde".

El hombre y sus ideas

Durante las dos semanas que aproximadamente estuve en el campamento del ejército de la Libertad, no dejé de estar a diario en conversación con el general Sandino, quien me trató desde el primer momento con una amabilidad enteramente familiar. Unas veces el caudillo me llamaba y otras iba yo a verle a su casa, que custodiaba su guardia personal, con ametralladoras en mano. El general se solía pasear en una habitación obscura contigua a la de la guardia y entraba sonriente, abrazándome, según su costumbre. Era una sencilla habitación decorada por algún calendario y un cromo en el que se veían unos cazadores de focas en un mar proceloso de hielo, disparando contra estos anfibios que se acercaban alarmantemente a la embarcación. Había un banco y unas sillas; en el banco se sentaban de ordinario algunos jefes que asistían silenciosos a la entrevista, o los soldados de retén. En un rincón se veía un montón de rifles. El general se sentaba en una sencilla mecedora, que la tenía balanceándose sin cesar. Resaltan en su cara ovalada, pero angulosa, cierta especie de asimetría en ambos lados del rostro, que contribuyen, juntamente con las comisuras de sus labios, a dar unas extrañas variaciones a su rostro. En sus ojos obscuros brilla con frecuencia una afectuosa simpatía, pero de ordinario se muestra en ellos una profunda gravedad, una intensa reflexión. El reposo de sus facciones, la fortaleza de sus mandíbulas, en ángulo bien abierto, confirman la impresión que da su conversación de una voluntad serena y afirmativa. Su voz es suave, convincente; no duda en sus conceptos, y las palabras van precisas, bien guiadas por un intelecto que ha pensado por cuenta propia en los temas que expresa. Su gesto habitual es frotarse las manos teniendo en ellas un pañuelo. Rara vez acciona ni cambia la tonalidad serena de su voz. La impresión que da el general Sandino, lo mismo en su aspecto que en su conversación, es de una gran elevación espiritual. Es, sin duda, un cultivador de la "yoga", un discípulo de Oriente. Los temas de nuestra conversación fueron varios y de ordinario sin mucho orden. Yo he procurado recogerlo en distintas materias, pero guardando desde luego una absoluta realidad en los conceptos y en las frases, a fin de que el lector pueda penetrar en la psicología de este extraordinario paladín de la Libertad, que ha sido tenido por muchos como un hombre vulgar y sin instrucción, quizá también como el Pancho Villa de la rebelión nicaragüense. Pero esto es absolutamente falso. El general Sandino es un espíritu delicado y fino, un hombre de acción y un vidente, como hemos dicho ya, y sin tener sino una instrucción bastante limitada, es una extraordinaria personalidad, aún aparte de su papel de libertador.

Ramón de Belausteguigoitia
(Febrero de 1933)

martes, 6 de marzo de 2012

Conversaciones con Sandino: Hispanoamerica y España


La misma tarde lluviosa de costumbre; Sandino se paseaba en la habitación oscura, junto a la guardia, y al verme exclama:

Sandino.-¡Sí; pase usted, tenemos gran alegría de que haya un español en el campamento, para que vea lo que somos y lo que hemos sido! Sí; de España hemos recibido un gran apoyo moral.

Yo.-Hubiera sido preferible ayuda positiva, voluntarios...

Sandino.-No; nos han dado algo superior: las ondas que vienen con el apoyo moral. Vale más eso que si nos hubieran enviado un cañonero con soldados y parque. Y cuenta cómo llegó hace tiempo al campamento un español que era andarín y recorría el mundo. Estuvo varios días y contó anécdotas interesantes de su viaje y de España. Tengo entendido que este andarín murió más tarde aplastado entre las ruedas de un tren en marcha. Sin duda viajaba económicamente. Y la verdad es que no recuerdo su nombre, que ya me lo dijeron.

En ese momento le traen una carta, y yo le ruego que la lea, interrumpiendo la conversación, y el general añade:--No; a usted lo consideramos como un miembro de nuestra gran familia indohispana, y no tenemos reserva. Vea usted esta carta: es de un cura amigo, que estuvo aquí mucho tiempo. Es de ideas libres; tiene su familia, hijos, hacienda, y es de aquellos que podrían decir: "Obra como yo te digo; pero no hagas lo que yo hago".

Y Sandino sonríe con su franca sonrisa benévola. Después lee la carta, en que el cura felicita al general por la paz, que dice que no debe quedar a medias. Yo pregunto al general:--¿Este movimiento puede tener alguna conexión con los ideales de una Hispanoamérica unida?

Sandino.-Sí; el gran sueño de Bolívar está todavía en perspectiva. Los grandes ideales, las ideas todas, tienen sus etapas de concepción y perfeccionamiento hasta su realización.

Yo.--¿Cree usted posible que este sueño pudiera realizarse en una generación? Aún hay falta de preparación para eso. Comunicaciones, íntima comprensión, una sensibilidad armonizada para sentir los problemas comunes.

Sandino.-Yo no sé cuándo podrá realizarse esto. Pero nosotros iremos poniendo las piedras. Tengo la convicción de que este siglo verá cosas extraordinarias. Me acuerdo yo entonces de la situación de Centroamérica. Estas pequeñas Repúblicas, con las que no ya la diplomacia yanqui, si no las Compañías americanas, sobre todo las fruteras, juegan como muñecos. Ellos hacen y deshacen elecciones y ponen sin gran esfuerzo, a sus hombres de confianza. Ahora, en la reciente revolución de Honduras, han dado pródigamente muchas cosas; naturalmente, para cobrárselas luego en alguna forma. Mientras a lo mejor estos países ponen restricciones a la inmigración blanca, están vaciando aquellas Compañías la isla de Jamaica en las costas del Atlántico, para abaratar la mano de obra y los negros siguen aumentando enormemente. Así, las pequeñas Repúblicas tienen su soberanía mediatizada..

Yo.-General, ¿no cree usted necesaria la Unión de Centroamérica?

Sandino.-Sí, absolutamente necesaria.

Yo.--¿Cuándo cree factible el proyecto?

Sandino.-Eso ya vendrá, ya vendrá...Y el general se pone pensativo; yo, no queriendo ser indiscreto, no insisto sobre punto tan delicado. Recuerdo que el Presidente Sacasa me decía que él consideraba necesaria la Unión; pero con el tiempo, cuando las ideas comunes y las comunicaciones se hubieran desenvuelto suficientemente y sólo a base de un mutuo acuerdo; pero pienso que hay cerebros centroamericanos dirigentes que creen que la separación representa un estado morboso, una debilidad común, alentada por el imperialismo, y quisieran ir a la Unión por la fuerza. Desde luego, hay una especie de patriotismo centroamericano muy marcado.

Sandino.-De todas maneras, no profesamos un nacionalismo excesivo. No queremos encerrarnos aquí solos. ¡Que vengan extranjeros, incluso americanos, desde luego! Tampoco pensamos que en nacionalismo político está toda la solución. Por encima de la nación, la federación; continental, primero; luego más amplia hasta llegar a la total.

Yo.--¿Qué le parece de España?

Sandino.-Una nación predestinada. España será la encargada de realizar la comunización universal en el futuro.

Yo.--¿Comunicación?

Sandino.-Sí, fraternización. España tiene un pasado glorioso. Allí, según la leyenda, está enterrada María y Santiago, hermano de Jesús. Además, está dando al mundo ejemplos admirables. El advenimiento de la República ha sido algo notable. Lo mismo la actitud del rey que la del pueblo, y en cuanto a la colonización... ¡Mire usted! Yo veía antes, hace tiempo, con protesta la obra colonizadora de España; pero hoy la veo con profunda admiración. No es que esté usted delante. España nos dio su lengua, su civilización y su sangre. Nosotros, más bien nos consideramos como españoles indios de América.

Yo.--¿Y cree usted en la influencia moral de España en la futura América?

Sandino.-¡Indudablemente! Su obra no ha terminado. Perdurará. Como surgiera alguna alusión al problema regionalista de España, indicó Sandino que le interesaba ese punto de la diversidad temperamental y exclama:--Diga usted, ¿qué diferencia hay entre un andaluz y un vasco?

Yo.-Pues yo creo que el andaluz representa un predominio de la imaginación, fácil comprensión de otras ideas, ingenio, claridad de conceptos, tendencia a los términos opuestos, optimismo brillante, a veces desaliento, escepticismo otras. Han pasado muchas razas por ahí. En cambio, el vasco es primitivo, con ideas simples, un monoideísta; pero estas enraízan en lo más profundo de su ser, y no se contentan con vivir, sino que tienden a realizarse a la acción. Hay escondida por allí una gran espiritualidad. Es optimista por naturaleza.

Sandino.-Me parecen interesantes estas diferencias. ¿Hay algunas otras?

Yo.-Sí; el catalán y el gallego, por ejemplo, represetan también profundas variedades comarcales y raciales, dentro de la unidad histórica y espiritual. En cuanto a la común armonía del conjunto, todo depende de los grandes ideales comunes.

Después, Sandino hace referencia al vascuense.--Yo he trabajado con vascos -dice--, y los conozco bien. El vascuense está relacionado con el sánscrito. Hay en el espíritu de los vascos algo de internacional. Están unidos al mundo. Por eso en todas partes se encuentra como en su casa. Luego, entrando en el tema de la política española, pregunta:--¿Se orientan bien las cosas?

Yo.-Tengo la convicción de que sí. Hay al frente de España un carácter magnífico: es Azaña. Su obra es afianzar el alma tradicional, el esqueleto de España, e incrustarlo en la evolución moderna. Es el verdadero líder. No va detrás de las masas mendigando; las orienta y las guía. Sabe enfrentarse a una opinión injusta o necia, aunque la tenga la mayoría. Yo espero que lleve tras de sí, en un partido propio, una buena parte de la mejor energía española: los intelectuales, los profesionales, los pequeños propietarios independientes y el capitalismo consciente y evolucionista. Azaña es un hombre de acción, es un hombre providencial.

Sandino.-¿Y la República?

Yo.-A mi modo de ver, La República tiene que resolver la gran antinomia de los tiempos modernos, en máximo de estatismo con el máximo de libertad, los avances del ideal del trabajo con la defensa y el estímulo del bienestar común. El porvenir es todavía de la clase media. Esta y el capitalismo consciente pueden enarbolar todavía una gran bandera, no una bandera vergonzante, sino altiva e independiente. Si el capitalismo debe entregar algún día su herencia o transformarse definitivamente, debe hacerlo con dignidad, como quien ha cumplido una misión histórica, no como el ladrón sorprendido con las manos en la masa. Entretanto, debe orientar, debe participar en el Gobierno, como toda fuerza vital. Además, hoy en día la libertad peligra de nuevo, y no me refiero a eclipses parciales, que pueden ser necesarios. El liberalismo no ha muerto, ni morirá nunca, mientras haya un hombre de corazón libre. Yo creo que alrededor de todo esto debe girar el programa de una República española.

Sandino.-¿Usted me ha pedido un autógrafo?

Yo.-Sí, mi general.

Sandino.-Yo se lo daré, haciendo un saludo a España.

AL PUEBLO ESPAÑOL, UN SALUDO POR CONDUCTO DEL XXXX ESCRITOR SEÑOR BELAUSTEGUIGOITIA, QUIEN HA RECIBIDO LAS IMPRESIONES DE NUESTROS ÚLTIMOS ESFUERZOS LIBERTARIOS.

San Rafael del Norte, Feb. 13-1933
Ramón de Belausteguigoitia