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domingo, 6 de febrero de 2022

Cómo el armesillismo rechaza a Lenin y ataca su teoría del imperialismo; Equipo de Bitácora (M-L), 2022


[Publicado originalmente en 2021. Reeditado en 2022]

«En esta sección analizaremos varias cuestiones clave que son importantes o recurrentes en torno a la teoría del imperialismo: a) ¿Existe hoy el «imperialismo» que describe Lenin, ha existido «desde siempre» o simplemente es una entelequia? b) Repasaremos a los economistas como Manuel Sutherland y sus métodos subjetivos de investigación. c) Partiendo de lo anterior, analizaremos cómo a la hora de distorsionar la historia existe o bien una tendencia «igualatoria» o una tendencia «particularista». d) Revisaremos las ideas de Jon Illescas y otros que niegan el proceso de monopolización y daremos datos actualizados de la economía actual. e) Sintetizaremos, pues, cuáles son los rasgos generales del imperialismo moderno. f) Por último, para comprender la interrelación entre imperialismo y oportunismo, repasaremos quiénes suelen ser aquellos que consideran las teorías de Lenin como «caducas» o «superadas».


¿Existe hoy el imperialismo que describe Lenin, ha existido «desde siempre» o simplemente es una entelequia?

Según la RAE un imperio es, según su sexta acepción: «Conjunto de Estados o territorios sometidos a otro»; mientras en la tercera acepción se da por hecho: «Organización política del Estado regido por un emperador». Históricamente ya hemos visto que se ha utilizado la palabra imperio para designar a la primera definición que hemos visto, sin que sea necesario la existencia de un emperador o monarca. 

Por ese motivo los imperios que se dan en el capitalismo actual, en su etapa monopolística, no tiene nada que ver con los imperios de la Edad Antigua, Edad Media, ni siquiera son del todo acertadas las comparativas forzadas con los de la Edad Moderna. No ver esta contraposición es todavía más burdo si tenemos en cuenta que la política económica de muchos de estos viejos imperios del pasado se basaban principalmente en una política rentista del suelo combinada con una expansión colonial, mientras que en cualquier imperialismo actual prima a toda costa la máxima rentabilidad del capital, además de que el papel del capital financiero es aquí de mucha mayor importancia. Siendo este un «detalle» que ya explicó Friedrich Engels en obras como la mencionada «Del socialismo utópico al socialismo científico» (1880). 

También, como hemos visto hasta aquí, debería haber quedado claro que por «imperialismo» no debemos imaginarnos siempre un imperio como el de Gengis Kan ni como el de Napoleón. En efecto, Lenin utilizó tal palabra que ha causado tanto debate y dolor de cabeza. ¿Por qué? Seguramente porque era idóneo en su momento, ya que reflejaba esa imponente expansión del imperialismo europeo y estadounidense, donde la cuestión colonial era objeto de debate en los parlamentos, prensa y cafeterías. Pero el mismo autor se encargó se refutar en «Imperialismo, fase superior del capitalismo» (1916) los paralelismos históricos sin demasiado sentido entre el imperio de Roma de la antigüedad y el de Gran Bretaña en su época. Empezó por aclarar que: «El imperialismo −el dominio del capital financiero− es la fase superior del capitalismo», lo que ya nos daba a entender la diferencia histórica de este último aspecto −aunque él mismo aclararía que este no era el único factor importante a tener en cuenta−.