jueves, 29 de octubre de 2026

En cuanto a las relaciones entre Lenin y Plejánov desde 1895 a 1917 (I); Equipo de Bitácora (M-L), 2026


«En este primer artículo analizaremos la relación entre Lenin y Plejánov, durante su trayectoria política, desde los inicios hasta la máxima degeneración ideológica de este último autor, y es que su amistad nunca fue fácil, ni siquiera al principio.

¿Cuáles fueron los puntos de tirantez durante este periodo de simpatías mutuas y trabajo conjunto?:

a) Breve contexto sobre la lucha de Plejánov y Lenin contra el «marxismo legal» y el «economicismo»;

b) El «marxismo legal» y la lucha contra el «populismo»;

c) Cómo el «economicismo» casi acaba con el «Grupo para la Emancipación del Trabajo»;

d) La postura de Lenin y los suyos al desafío del «economicismo»;

e) ¿Qué conclusiones pueden sacarse de la experiencia de colaboración con el «marxismo legal» y el «economicismo»?;


Breve contexto sobre la lucha de Plejánov y Lenin contra el «marxismo legal» y el «economicismo»

La relación entre Lenin y Plejánov se remontaba a finales del siglo XIX: este último, como fundador y principal figura del «Grupo Emancipación del Trabajo», establecido en el exilio suizo; Lenin, como uno de los principales representantes de la «Unión de Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera» de San Petersburgo:

«La «Unión de Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera» de San Petersburgo, liderada por Lenin, estableció estrechos lazos con el «Grupo para la Emancipación del Trabajo». Les enviaron dinero para la publicación de «Rabotnik», e inmediatamente después de su llegada, Lenin envió a Plejánov un obituario titulado «Friedrich Engels», que se publicó en el número 1/2 de esta colección. «Rabotnik» publicaba regularmente reportajes sobre el movimiento obrero en Rusia». Como consecuencia de la llegada de Lenin a Suiza, se inició una nueva etapa en las actividades del grupo, cuyas obras teóricas, fruto de la combinación de sus esfuerzos con los de Lenin, la «Unión de Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera», comenzaron a desempeñar un papel cada vez más importante en la preparación ideológica de la socialdemocracia rusa.

Si bien los vínculos organizativos del «Grupo para la Emancipación del Trabajo» con Rusia fueron esporádicos y ocasionalmente interrumpidos por la persecución de la policía zarista, su influencia ideológica siguió creciendo. Esta influencia se hizo patente en numerosas ciudades rusas donde se estaban formando los cuadros del futuro Partido Socialdemócrata. En los registros policiales se descubrieron obras del grupo de Plejánov. Los libros llegaron a Polonia, Bielorrusia, Ucrania, Georgia y Azerbaiyán. El proceso de liberación de la juventud revolucionaria del cautiverio de las ideas populistas y de los fundamentos teóricos de la socialdemocracia rusa estaba en marcha». (I. Korbatova y M. Iovchuk; Plejánov, 1977)

En los registros de las cartas privadas hay una clara mezcla de admiración y sorpresa entre ambos grupos:

«[Plejanov] En 1895 escribió a [su mujer] R. M. Plejánov: «Un joven camarada, muy inteligente y educado, ha llegado aquí −a Zurich−. ¡Qué bendición es que haya gente tan joven en nuestro movimiento revolucionario! [19]. En el mismo período se incluye también una carta de Plejánov a Struve, en la que informaba «que durante sus muchos años de estancia en el extranjero le había visitado un gran número de personas de Rusia, pero que, tal vez, en nadie asociaba tantas esperanzas como en este joven Uliánov...» [20]. (…) En septiembre de 1895, Plejánov, recomendando a V. I. Lenin a V. Liebknecht, escribió sobre él como uno de los «mejores amigos rusos» [21]. (…) En el prefacio del folleto «Las tareas de los socialdemócratas rusos», publicado por primera vez en Ginebra en 1898 por el Grupo Emancipación del Trabajo, Axelrod escribió que «es la mejor obra de nuestra literatura obrera». Plejánov llamó a Lenin «una de las figuras más prominentes de nuestro partido». (G. S. Zhuykov; Los marxistas de San Petersburgo y el Grupo Emancipación del Trabajo, 1975)

Sin embargo, uno de los primeros puntos de fricción entre nuestros protagonistas versó en la desconfianza que destilaron el uno del otro respecto a la actitud a tomar ante el revisionismo ruso, el cual estaba obstaculizando el desarrollo de ambos grupos, por lo que era un tema sensible. En este caso, por revisionismo nos referimos al «marxismo legal» de Struve, Tugan-Baranovsky y Bulgákov; y al «economicismo» de representantes como Prokopovich Krichevski o Martínov. 

Expliquemos brevemente en qué consistían ambas corrientes para el lector no ilustrado en el tema. La primera corriente, el «marxismo legal», fue fundada por «algunos intelectuales burgueses comenzaron a vestirse también con este ropaje [pseudomarxista], publicando artículos en los periódicos y revistas legales, es decir, autorizados por el gobierno zarista»; y la segunda, el «economicismo», fue conformado por quienes «afirmaban que los obreros sólo debían luchar en el terreno económico, dejando la lucha política a cargo de la burguesía liberal, a la que los obreros debían apoyar». Véase la obra conjunta del Partido Bolchevique: «Historia del PCUS (b)» (1938).