«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 25 de febrero de 2017

La discusión entre Zhdánov y Longo en la Kominform por las tácticas oportunistas de los dirigentes italianos

Longo y Secchia ante un retrato de Toglitatti, todos actores principales del revisionismo italiano

«Mientras el líder italiano pronunciaba su discurso, y llegando a esta parte exacta:

«En el plano político estamos tratando de deshacernos del gobierno de Gasperi. Hay varias formas en que esto se puede lograr: 1) Ampliar el gobierno a través de la inclusión de los seguidores de  Saragat y los republicamos. Esto solo reforzaría a Gasperi. 2) Mediante una formación de un gobierno liderado por los socialistas, pero sin participación comunista. Lo que se prevería aquí es lo hecho en Francia. Tal solución al problema es difícilmente posible. 3) Proponemos la siguiente solución al problema. Lo que se necesita es formar un gobierno de los partidos de izquierda». (Luigi Longo; Informe en la Iº Conferencia de la Kominform, 24 de septiembre de 1947)

Andréi Zhdánov, el otro representante soviético junto a Gueorgui Malenkov de la delegación soviética, no pudo resistirse a guardar silencio durante el informe de Longo e interrumpió pidiendo explicaciones al respecto de lo que estaba contando el italiano sobre sus tácticas para formar un nuevo gobierno:

«¿Y la Democracia Cristiana? Ellos fueron los que os empujaron fuera del gobierno. Son enemigos. Llevaron a cabo un golpe de Estado». (Andréi Zhdánov; Intervención durante el informe de Luigi Longo, 24 de septiembre de 1947)

A lo que Longo respondió:

«Los demócrata cristianos de izquierda también». (Luigi Longo; Informe en la Iº Conferencia de la Kominform, 24 de septiembre de 1947)

Ante tal respuesta, Zhdánov contestó duramente mostrando su enojo:

«Quieres ser más parlamentarista que los propios parlamentaristas Ellos fueron los primeros en violar las leyes del parlamento expulsándolos fuera del gobierno, a vosotros, el partido más fuerte. Nosotros no entendemos estas maniobras. Déjame plantearte una pregunta. Con los ataques de la reacción el Comité Central del partido comunista se retira. La reacción gana la expulsión de los comunistas del gobierno, asegurándose un éxito. Esto no es que sea un paso atrás. Es que es un golpe de Estado. ¿Y qué es lo que el partido tiene la intención de hacer? ¿Pasará el partido de la defensa al ataque? ¿Tiene el partido algún plan de ataque? ¿Hasta qué punto quiere el partido retirarse y en qué momento va a pasar a la ofensiva? ¿O tal vez bajo la bandera de evitar «aventuras», se dejará que se prohíba el propio partido comunista? ¿Por cuánto tiempo tiene el partido la intención de seguir en retirada? Todas estas preguntas no pueden dejar de preocupar a la clase obrera mundial». (Andréi Zhdánov; Intervención durante el informe de Luigi Longo, 24 de septiembre de 1947)

Zhdánov efectivamente mostraba la preocupación de toda la clase obrera mundial por el rumbo y destino de un viejo partido de la Komintern, y uno de los partidos más grandes de Europa y ahora además cofundador de la Kominform. En varias ocasiones más, los líderes marxista-leninistas de la época intentaron aconsejar a los dirigentes italianos que se desligaran del legalismo y parlamentarismo burgués:

«El camarada Togliatti tiene mucha fe, demasiada fe, en la legalidad constitucional». (Michael Arthuer Leeden; El comunismo de Europa del Oeste y la política exterior americana, 1987)

Esto es remarcado por todas las fuentes que recogen el intercambio de opiniones entre Togliatti y Stalin durante aquellos años donde se muestra la preocupación y la crítica a las posiciones vacilantes de los dirigentes italianos:

«Por otro lado, Stalin insistió en la importancia de la acción extralegal como medio adecuado para preparar al partido para futuras batallas». (Silvio Pons; Stalin, Togliatti, y los orígenes de la Guerra Fría en Europa, 2001)

Volviendo a la conferencia, Longo intentó explicarse calmando las preocupaciones del soviético Zhdánov:

«Estamos organizando un amplio movimiento de masas. Incluso nos planteamos la posibilidad de que los obreros ocupen sus empresas durante la huelga general de los obreros del acero. Aunque nosotros entendemos esto como  una forma de ejercer presión sobre el gobierno. Hacemos llamados a los campesinos a  que tomen la tierra». (Luigi Longo; Informe en la Iº Conferencia de la Kominform, 24 de septiembre de 1947)

Pero Andréi Zhdánov no entendía el carácter meramente económico y no político de estas acciones, y el acento que le daba Longo clamando por no cometer «aventuras»:

«Tú dices, «sin aventuras». ¿Pero es que acaso las huelgas generales y las demostraciones también son aventuras según tú? ¿Tiene el partido plan de ataque, o intentará estar a la defensiva, esperando a que la reacción prohíba el partido y lo fuerce a la clandestinidad? Ellos os han expulsado del gobierno. Vosotros no opusisteis resistencia. La reacción ganó un gran éxito. ¿Tenéis plan de contraataque?». (Andréi Zhdánov; Intervención durante el informe de Luigi Longo, 24 de septiembre de 1947)

Longo contestó, y expuso su plan:

«Tenemos un plan para ir a la ofensiva. Este plan prevé que De Gasperi no tenga ningún apoyo entre las masas, no permitiéndole encontrar apoyo entre la gente de Saragat. Si De Gasperi logra ganar su apoyo y el de los republicanos, esto afectaría al Partido Socialista también. Nuestra tarea es unir a todas las fuerzas de izquierda y sobre la base de esta unidad quitarle el gobierno. Ya estamos teniendo cierto éxito en este camino. Al principio los seguidores de Sagarat estaban dispuestos a apoyar a De Gasperi. Ahora se están alejando de él. Nuestro plan consiste en apoyarnos en el movimiento de los trabajadores y sus reivindicaciones económicas y confrontar al gobierno con la intención de que satisfaga las reivindicaciones de los trabajadores o renuncie. Dos resoluciones se han  introducido en nuestro Parlamento para una moción de censura contra De Gasperi: la primera de Pietro Nenni en nombre del Partido Socialista y la segunda por Palmiro Togliatti en nombre del Partido Comunista Italiano. Ambas resoluciones serán debatidas en breve en el Parlamento. Si tenemos éxito en hacer que el gobierno renuncie, la cuestión de formar un nuevo gobierno surgirá. Si De Gasperi no renuncia, apelaremos a las masas». (Luigi Longo; Informe en la Iº Conferencia de la Kominform, 24 de septiembre de 1947)

Luigi Longo, al ofrecer su visión sobre la expulsión del gobierno, dijo haciendo autocrítica:

«El Comité Central de nuestro partido ha examinado la cuestión de la expulsión de los comunistas del gobierno y ha decidido que el partido mostró debilidad cuando entró en la oposición. Nuestra oposición era principalmente verbal y se expresaba en la organización de reuniones. Sólo recientemente el partido ha pasado a la acción». (Luigi Longo; Informe en la Iº Conferencia de la Kominform, 24 de septiembre de 1947)

Como se ve, Longo pese a querer explicarse mejor seguía proponiendo el mismo esquema de toma del poder meramente legalista y parlamentaria: la primera opción consistía en hacerse con el poder mediante una moción de censura obligando a la renuncia del gobierno demócrata-cristiano tras el debate parlamentario, y la segunda, apoyarse en las reivindicaciones económicas de los trabajadores no resueltas para presionar al gobierno y lograr el mismo propósito, no sobrepasando en ninguno de los dos casos la legalidad burguesa, causando un normal enfado en los delegados de otros países por tal visión revisionista que tiraba hacia el reformismo socialdemócrata. Este plan de contraofensiva del partido italiano expuesto por Longo se demostraría como un fiasco en los años siguientes, traduciéndose sus resultados en apuntalar el poder en manos de los partidos burgueses italianos, y en especial en la Democracia Cristiana que lo retuvo por más de 40 años, y así mismo se verificaría que los métodos economistas y legalistas que conseguían tal nefasto resultado serían el punto de partida hacia la institución en el Partido Comunista Italiano (PCI) de una política revisionista de reformas del sistema capitalista, siendo años después una de las muletas imprescindibles del sistema capitalista italiano:

«La vida también demostró, que los partidos pseudocomunistas de Europa Occidental, Latinoamérica y Asia, que abrazaron el revisionismo, no tienen nada de comunistas. No se guían más por la teoría científica del marxismo-leninismo, sino sobre las teorías antimarxistas, de contenido y formas bastardas, aunque algunos de ellos, para camuflarse, se esfuerzan por acogerse más o menos en la fraseología marxista. Todo su programa, si se puede llamar a esto un programa, se reduce a algunas reivindicaciones puramente reformistas, que, lejos de amenazar el orden burgués, pretenden salvarlo de las profundas conmociones que lo amenazan y hacer este programa más aplicable en las nuevas situaciones que se crean». (Enver Hoxha; Informe en el VIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1 de noviembre de 1976) (Equipo de Bitácora (M-L)La crítica al revisionismo en la Iº Conferencia de la Kominform de 1947, 13 de agosto de 2015)

viernes, 24 de febrero de 2017

Palabras premonitorias sobre el futuro de la revolución iraní de 1979


«Los marxista-leninistas deben enseñar al pueblo a juzgar los acontecimientos que se desarrollan a la luz del materialismo dialéctico e histórico. Mas nuestra concepción del mundo no puede asimilarse fácilmente desligada del ímpetu revolucionario de las masas, ni tampoco aislada de las corrientes antiimperialistas que tratan de mantenerse en la dirección y de maniobrar para impedir las reformas democrático-burguesas de la revolución. Los marxista-leninistas y la clase obrera iraníes deben jugar un gran papel en estos movimientos revolucionarios y comprender claramente los momentos por los que atraviesan; no deben dejar que la revolución decaiga. La clase obrera y su auténtica vanguardia marxista-leninista no deben hacerse ninguna ilusión con la actividad y las «profundas» reformas democrático-burguesas que pueden realizar los clérigos shiítas o los elementos contrarios al Sha de la burguesía nacional vieja y nueva. Indudablemente, si la clase obrera, el campesinado pobre y los estudiantes progresistas, creyentes o no creyentes, dejaran que decaiga el ímpetu de la revolución, lo que significaría que no se avanzase con tesón y madurez en las alianzas y las acciones hacia las sucesivas reformas políticas y económico-sociales, entonces la revolución se quedaría a medio camino, las masas quedarían desilusionadas y su explotación continuaría en otras formas, por parte de otros elementos pseudodemócratas ligados en nuevas alianzas con los diversos imperialistas». (Enver Hoxha; Los acontecimientos en los países musulmanes deben ser analizados a la luz del materialismo dialéctico e histórico; Reflexiones sobre Oriente Medio, 1980)

lunes, 20 de febrero de 2017

La marcha fúnebre de los 80 hacia el precipicio; Equipo de Bitácora (M-L), 2017


«El periodo de la década de los 80 los desarrollos de Bandera Roja no distan de los partidos latinoamericanos coetáneos: vivencias bajo un régimen democrático-burgués o fascista que igual que en la década anterior sigue arrestando o asesinando a la dirección del partido y a su militancia, además de que se dan los primeros intentos de la organización de cambiar su fisonomía y aceptar no solo de facto sino también de jure la democracia burguesa. Veamos.

En 1982 ocurrió la Masacre de Cantaura:

«Hace siete años 23 revolucionarios fueron masacrados en Cantaura. Aquel asesinato colectivo de hombre y mujeres heridos e incapacitados para continuar combatiendo militarmente pretendió ser aprovechado por la burguesía para sembrar la idea de que su Estado era invulnerable y que las fuerzas revolucionarias no tenías posibilidad de triunfar en un país como Venezuela. En esa oportunidad nuestro partido reconoció el duro golpe que esa masacre significaba para las fuerzas revolucionarias, pero al mismo tiempo llamó a no caer en posiciones derrotistas, a perseverar en la lucha y a reconstruir al FAS (Frente Américo Silva) como fuerza militar revolucionaria que garantice la solidez de los enfrentamientos estratégicos. Hoy esto es una realidad que nos permite decir con orgullo que la muerte de nuestros 23 camaradas no fue en vano. Su ejemplo de heroísmo y sacrificio revolucionario ha sido una bandera de estímulo no sólo para reconstruir al FAS sino para enfrentar con entusiasmo las tareas que hoy nos plantea la revolución venezolana». (Bandera Roja; Honor y gloria a los caídos en Cantaura, 4 de octubre de 1988)

En 1987 Bandera Roja decide crear la Unión de Jóvenes Revolucionario (UJR) como asociación juvenil que englobaba a la juventud revolucionaria aunque no con una vinculación estrictamente partidista respecto a Bandera Roja, el grupo sería conocido por sus publicaciones en las que en la portada se podía ver un rostro de Guevara. La mitificación y el misticismo hacia el «Che» Guevara como figura «marxista-leninista» fue la nota común. Esto denotaba un desconocimiento sobre las desviaciones de Guevara y de los mitos nacionales o regionales, denotaba la desesperación de la dirección de romper con la historia reciente del partido con tal de ganarse a la juventud intoxicada con el mito revisionista. La adecuación a los mitos nacionales o regionales por miedo a quedarse aislados es algo que debe de ser extinguido como praxis en los revolucionarios, hecho que hemos denunciado de modo reiterado desde Bitácora (M-L).

«Cada país tiene estos mitos por influjo interno o exterior entorno a movimientos pasados, regímenes exteriores o figuras históricas que no son puestas en su debido lugar, que son sobrestimado e incluso considerados referentes. Entendemos que no son mitos que vayan a desaparecer de la noche a la mañana porque han sido creados en la mente colectiva a través de un largo trabajo de propaganda agitada machaconamente, pero lo que no es permisible es que los llamados marxista-leninistas contribuyan a agrandar estos mitos en las masas, ya que si es que son verdaderamente la verdadera vanguardia del proletariado de su país, pondrán estos temas bajo el prisma de clase, y bajo un análisis certero se dará fin a falsos conceptos sobre estos temas. Y es que los marxista-leninistas colombianos deben preguntarse seriamente: ¿si no hacen ellos mismos este quién lo hará? Todos los países tienen en la mentalidad colectiva de los trabajadores muchos mitos arraigados, inclusive de grupos y figuras pseudocomunistas nacionales, es necesario desmontar estos mitos ya que de otro modo se quedan incrustados en la mente de los trabajadoras e identifican erradamente conceptos como: lucha de clases, libertad, democracia, violencia, revolución, socialismo, marxismo, o comunismo; y otros con experiencias erradas de grupos antimarxistas y el concepto que estos le daban. Es decir que si es importante explicar las mentiras de la llamada «derecha» de que «no existe alternativa al capitalismo», o desmontar teorías falsas sobre las causas de la crisis, no es menos importante desmontar las mentiras y mitos de la falsa «izquierda», que hace que los trabajadores adopten posiciones erradas creyendo que ciertos conceptos y poses son las correctas por desconocimiento o bajo la resignación que es a lo máximo que pueden aspirar según les enseñan estos embusteros». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)

En 1988 Bandera Roja (BR) crea el Movimiento por la Democracia Popular (MDP):

«Con el fin de darle un frente legal a Bandera Roja en Venezuela y profundizar la política de las masas». (Bandera Roja; Historia de Bandera Roja, 2012)

Un frente donde pretendía agrupar a todas las masas susceptibles de sus reivindicaciones presentes que sirviera de plataforma electoral mientras su partido no era legalizado. Este frente en el futuro, sería unificado al partido en el año 2000, lo que indica que tampoco comprendían las tácticas de frente desde una visión marxista-leninista». (Equipo de Bitácora (M-L); Bandera Roja y MVTC: Un repaso histórico a las posiciones ultraoportunistas de Bandera Roja, y una exégesis sobre la deserción del MVTC y su disolución en Bandera Roja, Enero 2017)

¿En qué se basan los «juches» para poner en tela de juicio las bases científicas del marxismo-leninismo y calificarlo de obsoleto?; Equipo de Bitácora (M-L), 2015


«La forma de engaño con la que mejor se ha presentado el revisionismo coreano ha sido bajo el pretexto de que el «pensamiento Juche» era «una adaptación del marxismo-leninismo a las condiciones nacionales específicas de Corea», que era simplemente «el marxismo-leninismo al estilo coreano» y un sin fin de eslóganes parecidos, que tanto la propaganda norcoreana, como los agentes del revisionismo coreano han promulgado durante décadas sobre todo en Asia, América y Europa, a fin de reunir apoyos para su régimen y para formar también una escuela revisionista de propagandistas sobre todo en los países no asiáticos, que fuera creando organizaciones políticas inspiradas en el «Juche». Obviamente Kim Il Sung esperaría para conformar mejor su ideología y mostrar al público tal aberración hasta el fallecimiento de Stalin y la posterior contrarrevolución de Jruschov. El propio Kim Il Sung había insistido en que el «pensamiento Juche» era la aplicación del marxismo-leninismo a la realidad coreana, al menos ese fue el mito que propagó oficialmente hasta 1955, pero a partir de ese año se lanzó una campaña por institucionalizar el «Juche» y rechazar a los «dogmáticos» que se opusieran a tal normativa:

«De acuerdo con las condiciones socio-históricas en que se encontraba nuestro país, tuvimos que pensar con nuestra propia cabeza y resolver con nuestras propias fuerzas todos los problemas presentados en la revolución. Nuestra realidad –después de liberado el país fue dividido en Norte y Sur y emprendimos la construcción de una nueva sociedad enfrentados cara a cara con los imperialistas estadounidenses–, demandaba apremiantemente que resolviéramos todas las cuestiones en la revolución y la construcción ateniéndonos a nuestras condiciones». (Kim Jong Il; El socialismo de nuestro país es el socialismo a nuestro estilo que encarna la Idea Juche, 27 de diciembre de 1990)

Según los revisionistas coreanos, en la resolución de esas condiciones socio-históricas, Kim Il Sung pudo ver las limitaciones del marxismo-leninismo como ideología de la clase obrera, y formar la estructura del kimilsungismo o «pensamiento Juche», como doctrina superior al marxismo-leninismo, y como doctrina que sustituía al marxismo-leninismo como ideología de la clase obrera:

«Tempranamente, el gran Líder, camarada Kim Il Sung, al concebir la inmortal idea Juche en reflejo del deseo y las demandas de los pueblos aspirantes a la independencia, proporcionó la nueva doctrina rectora para la época de la independencia. La idea Juche deviene la doctrina revolucionaria que constituye la etapa más alta del desarrollo del pensamiento revolucionario de la clase obrera. Su originalidad y superioridad determinan las peculiaridades y las ventajas de nuestro socialismo basado en esa ideología». (Kim Jong Il; El socialismo de nuestro país es el socialismo a nuestro estilo que encarna la Idea Juche, 27 de diciembre de 1990)

E incluso se vanagloriaban de que presuntamente el mundo revolucionario les mirara a ellos para saber qué hacer, ya que eran quienes gracias al «Juche», y al «Chajusong» que reflejaba al primero en la política exterior, sintetizaban lo que la humanidad anhelaba, y necesitaba, y otros no habían descubierto:

«La bandera del Juche es, en esencia, una bandera revolucionaria que refleja la tendencia de la presente era cuando el pueblo mundial se inclina hacia el Chajusong. Es por tanto, únicamente natural que la experiencia revolucionaria de la lucha del pueblo coreano tenga una gran influencia internacional». (Kim Han Gil; Historia moderna de Corea, 1979)

Ya Enver Hoxha en una época tan temprana como los años 70, detectó que los revisionistas coreanos declaraban a viva voz estas necedades sobre la superioridad de Kim Il Sung y del «Juche»:

«Corea del Norte, en tanto que un Estado que no puede subsistir sin las ayudas del extranjero, se encuentra ahora en una encrucijada, puesto que, al ser insolvente, sus acreedores no le conceden más préstamos. Al capital mundial ya no le interesa invertir en Corea. A pesar de todo, ¡la prensa coreana pide que el mundo se incline ante Kim Il Sung, y declara sin sonrojarse que «hasta ahora el mundo no ha conocido un dirigente más grande». (Enver Hoxha; Cesto de cangrejos: Reflexiones sobre China, Tomo II, 9 de julio de 1977)

Esto hizo que Enver Hoxha hablara de Kim Il Sung con los siguientes merecidos calificativos:

«Por lo que se refiere a Kim Il Sung, se trata de un vacilante, revisionista, megalómano». (Enver Hoxha; Acciones chinas desequilibradas: Reflexiones sobre China, Tomo II, 21 de agosto de 1975)

Conforme avanzaban los años, los delirios de megalomanía del revisionismo coreano y sus líderes se acentuaban llegando a proclamar que como venimos viendo en el documento, Kim Il Sung abría abierto «un nuevo periodo histórico con el «pensamiento Juche», que «el Este, Asia y el Pacífico –es decir Corea del Norte y el Líder– debían decidir de ahora en adelante los destinos del mundo» y que el «Juche» sería «su guía de acción» para todos los revolucionarios al ser «el clímax del desarrollo del pensamiento humano»!:

«El Presidente Kim Il Sung produjo un cambio radical en la vida ideológica y mental de la humanidad por enunciar la idea Juche, que bajo la bandera de la independencia abrió un nuevo capítulo en la historia del mundo. Esto significó una nueva era, en la que el Este es decidir sobre el destino del mundo. Decenas de años más tarde, a principios de los años 80, un artículo del «New York Times», titulado «Corea ha dado a luz a otro héroe», anunció al mundo que el general Kim Jong Il había aparecido como el hombre de gran calibre para ejercer una gran influencia sobre el destino del mundo. Hoy en día, experimentando eventos impactantes en el mundo como trastornos de la tierra, la humanidad se siente vivamente en que ha entrado en la era de que el Este, es decidir sobre el destino del mundo, y que es el General Kim Jong Il quien encabeza la historia a través de sus vicisitudes a lo largo del camino correcto, sosteniendo la palanca de control. (...) Marx, Engels y Lenin eran líderes de la clase obrera que sacudieron al mundo por enunciar la idea y la teoría de la liberación de los pueblos oprimidos, y dio a luz al socialismo. Sin embargo, hoy el mundo ha entrado en la era de la nueva civilización del Pacífico. En el momento actual llama la era de Asia y el Pacífico, el Norte ejerce gran influencia en el desarrollo del mundo, interpretando el papel principal. Es porque la idea Juche centrada en el hombre, el clímax del desarrollo de las ideas de la humanidad, fue denunciado por el Presidente Kim Il Sung, y hoy el General Kim Jong Il ilumina el mundo con los rayos del Juche y con un liderazgo con visión de futuro lleva a la humanidad a lo largo del camino del Juche». (Jo Song Baek; La filosofía del liderazgo de Kim Jong Il, 1999)

Este proceso de evolución en las proclamas, sigue el mismo patrón común que en su día el revisionismo chino. A modo de explicación resumida: primero alegar que el pensamiento-guía del partido es la adaptación del marxismo-leninismo a las peculiaridades del país, o lo que era lo mismo en China, declarar que el «pensamiento Mao Zedong» no era distinto al marxismo-leninismo sino la adaptación de este último a China:

«El Partido Comunista de China toma el pensamiento Mao Zedong el pensamiento de unidad de la teoría marxista-leninista con la práctica de la revolución china como línea guía en sus trabajos, y se opone a cualquier desviación dogmática o empirista». (Partido Comunista de China; Estatutos del VIIº Congreso del Partido Comunista de China, 1945)

Y de ahí, pasar a decir, que si bien su pensamiento-guía tiene relación, nexos, con el marxismo-leninismo, este es un nuevo pensamiento, original, que ha desarrollado y superado al marxismo-leninismo, formando una doctrina superior, y que incluso la figura de la nueva doctrina rectora, era superior a las precedentes en el marxismo-leninismo. En el prefacio a la segunda edición del: «Libro de citas del Presidente Mao Zedong», o conocido como «Libro rojo de Mao Zedong», podemos leer:

«El camarada Mao Zedong es el más grande marxista-leninista de nuestra época. Ha heredado, defendido y desarrollado de manera genial y creadora y en todos sus aspectos el marxismo-leninismo, elevándolo a una etapa completamente nueva». (Partido Comunista de China; Citas del Presidente Mao Zedong, 1972)

¿Tendrá relevancia, peso en el panorama político colombiano la nueva organización política derivada de las FARC-EP?; Equipo de Bitácora (M-L), 2016


«Una buena respuesta la tenemos en el reciente plebiscito hecho al pueblo colombiano para aceptar o rechazar los acuerdos entre el gobierno y la guerrilla, que dieron de saldo un NO a la «aprobación e implementaciones de los acuerdos de paz con un 50, 2% de votos.

La próxima influencia de las FARC-EP y su organización política en Colombia depende de muchos factores, pero en general, hemos visto que las guerrillas y bandas armadas que se hallaban prácticamente derrotadas que pasan a integrarse en el juego de la democracia burguesa y aceptan sus reglas y legalidad, no suelen ser partidos políticos que tengan un buen reclamo y futuro. Véase el caso de MOVADEF en Perú que carecen de relevancia y apoyo, y son un grupo de apoyo a los presos más que otra cosa, los Tupamaros en Uruguay que acabaron siendo un club de amigos y nostálgicos dentro de la coalición del Frente Amplio donde carecen de influencia, o el caso de SORTU y Bildu en España, donde pese a los eufóricos pronósticos iniciales actualmente están perdiendo su influencia y votos en favor de otras marcas reformistas y revisionistas. Los únicos casos reseñables de una guerrilla o grupo armado que abandona las armas y obtiene el poder vía electoral fue el caso del FMLN en El Salvador, que cuenta con el hecho que fue una guerrilla que al firmar los «procesos de paz» en 1992 gozaba de un buen estado de salud y de un apoyo interno y externo notable, además de que no existió desde su entrega de armas otra organización autodenominada de «izquierdas» que hiciera frente en el espacio político salvadoreño, siendo muy fácil su acogida. Por otro lado el Sinn Féin en Irlanda, que viene de varias de las ramificaciones del IRA, y que en base a su socialdemocratismo y nacionalismo ha podido mantener una gran influencia en la sociedad irlandesa pero sin llegar a cumplir sus objetivos principales de toma de poder ni reunificación del país.

En el momento en que una guerrilla se instala en el sistema político democrático-burgués, dependiendo además de su influencia en las masas para defenderse en el nuevo espacio, de cómo el partido gobernante del momento y sus aliados permitan que sea esa entrada del nuevo partido ex guerrillero; si se ve y se desea desde las instituciones gubernamentales que el nuevo partido pueda ser un nuevo sostén –en el gobierno o en la oposición– para el juego de la burguesía y formar parte de la izquierda «domesticada» o «constitucional» como la llama la burguesía, se le dará la bienvenida sin problemas y su entrada se consolidará, pero si tras la reciente «paz» en algún momento la burguesía gobernante siente que este nuevo partido ex guerrillero va a volver a las armas o supone un verdadero obstáculo para el dominio político de la burguesía gobernante se procederá a una venganza sistemática contra el nuevo partido de los ex guerrilleros, y a través de trámites legales se irán ajustando cuentas a sus líderes e incluso se ilegalizará la organización bajo las acusaciones que estimen pertinentes. En este juego en que también domina la «guerra fratricida» entre las fracciones de la burguesía no se puede adelantar nada. Por ello solo se puede estar seguro bajo el paraguas en el sistema político de la burguesía aceptando sus reglas y siendo sumisos a su dominación política y no rivalizando para romper su hegemonía en el poder. Y eso solo lo logran los reformistas y revisionistas más sumisos que no disputan el poder a la burguesía gobernante, o que seducen a otras fracciones de la burguesía garantizando que su poder económico no será alterado, pero dicha seguridad no se garantizará nunca a los revolucionarios y comunistas que son acosados y masacrados diariamente debido a que no respetan un poder basado en la explotación, quienes saben que para tomar el poder, derrocar el capitalismo y construir el socialismo, hay que quebrantar la misma hipócrita legalidad burguesa que ni la misma burguesía respeta.

Es difícil por tanto augurar en principio mucho futuro a una organización que derive de las FARC-EP, ya que cualquier organización rival puede incidir –si quiere– en sus cuantiosos errores del pasado –que en mayor o menor medida son conocidos por toda la población colombiana, en especial en lo referente al terrorismo y secuestro–. Por esto mismo este tipo de organizaciones no pueden tener demasiada influencia en el espacio político –al menos en su andadura inicial–, ya que dependen de la «cancha» que desde el gobierno se les dé a partir de su inclusión en el panorama político, la única posibilidad de tener éxito nadando a contracorriente ante un posible ataque repentino del gobierno es que cuenten con una política propia de movilizaciones de masas –que las FARC-EP dicen tener pero que no es apreciable– para aguantar el embiste, así como de las alianzas que contraigan con otros movimientos –sin caer en disolverse en ellas– y por supuesto del lavado de cara que hagan o le hagan –e insistimos aquí es fundamental la posición del gobierno–. De otro modo sus posibilidades políticas son nulas debido a que arrastran en la conciencia colectiva sus errores, se les puede criminalizar aún más desde el gobierno, se les puede descabezar e ilegalizar de nuevo fácilmente como ya hemos comentado». (Equipo de Bitácora (M-L); Una reflexión necesaria sobre las FARC-EP, los acuerdos de paz y la historia de las guerrillas en Colombia, 2016)

Respuesta a los camaradas A.V. Sánina y V.G. Venzher; Stalin, 1952


28 de septiembre 1952
Stalin

He recibido sus cartas. Se ve que los firmantes estudian con profundidad y seriamente los problemas de la economía de muestro país. Las cartas contienen no pocas formulaciones acertadas y consideraciones interesantes. Sin embargo, al lado de ello, contienen también algunos graves errores teóricos. En la presente contestación pienso detenerme precisamente en estos errores.

a) El carácter de las leyes económicas del socialismo.

Los camaradas Sánina y Vénzher afirman que «las leyes económicas del socialismo surgen sólo gracias a la acción consciente de los ciudadanos soviéticos, ocupados en la producción de material». Esta tesis es completamente falsa.

¿Existen las leyes del desarrollo económico objetivamente, fuera de nosotros, independientemente de la voluntad y de la conciencia de los hombres? El marxismo responde a esta pregunta de modo afirmativo. El marxismo considera que las leyes de la economía política del socialismo son un reflejo, en el cerebro del hombre, de leyes objetivas que existen fuera de nosotros. Pero la fórmula de los camaradas Sánina y Vénzher responde a esta pregunta de modo negativo. Eso quiere decir que estos camaradas se sitúan en el punto de vista de una teoría errónea, según la cual en el socialismo las leyes del desarrollo económico «son creadas», «son transformadas» por los organismos dirigentes de la sociedad. Dicho de otro modo, estos camaradas rompen con el marxismo y pisan el camino del idealismo subjetivo.

Naturalmente, los hombres pueden descubrir estas leyes objetivas, llegar a conocerlas y, basándose en ellas, utilizarlas en interés de la sociedad. Pero no pueden ni «crearlas» ni «transformarlas».

Admitamos que por un instante compartimos la errónea teoría que niega la existencia de leyes objetivas en la vida económica del socialismo y que proclama la posibilidad de «crear» leyes económicas, de «transformar» las leyes económicas. ¿A dónde iríamos a parar? Iríamos a parar a un reino de caos y de casualidades, dependeríamos como esclavos de estas casualidades, nos privaríamos de la posibilidad, no ya de comprender, sino sencillamente de discernir en este caos de casualidades.

Esto nos conduciría a acabar con la economía política como ciencia, ya que la ciencia no puede ni vivir ni desarrollarse sin el reconocimiento de las leyes objetivas, sin el estudio de esas leyes. Y, al acabar con la ciencia, nos privaríamos de la posibilidad de prever el curso de los acontecimientos en la vida económica del país, es decir, nos privaríamos de la posibilidad de organizar incluso la dirección económica más elemental.

En última instancia, nos hallaríamos a merced de los caprichos de los aventureros «economistas» dispuestos a «demoler» las leyes del desarrollo económico y a «crear» nuevas leyes sin comprender y sin tomar en consideración las leyes objetivas.

Todos conocen el postulado clásico de la posición marxista respecto a este problema, expuesta por Engels en su «Anti-Dühring»:

«Las fuerzas sociales, al igual que las fuerzas de la naturaleza, actúan ciegamente, violentamente, de modo destructor, hasta que las llegamos a conocer y las tomamos en consideración. Pero una vez que las hemos conocido, que hemos estudiado su acción, su dirección y su influencia, dependerá exclusivamente de nosotros mismos supeditarlas más y más a nuestra voluntad y conseguir con su ayuda nuestros objetivos. Esto se refiere, en particular, a las potentes fuerzas productivas contemporáneas. Mientras nos neguemos obcecadamente a comprender su naturaleza y su carácter –y a esta comprensión se oponen el modo capitalista de producción y sus defensores–, las fuerzas productivas actuarán a despecho de nosotros, contra nosotros, dominarán sobre nosotros, como hemos demostrado con todo detalle antes. Pero una vez comprendida su naturaleza, pueden convertirse, en manos de los productores asociados, de tiranos demoníacos en obedientes servidores. Aquí existe la misma diferencia que media entre la fuerza destructora de la electricidad en los rayos de una tormenta y la electricidad domeñada en el aparato telegráfico y en la lámpara voltaica; la misma diferencia que media entre el incendio y el fuego que actúa al servicio del hombre. Cuando se comience a tratar a las fuerzas productivas contemporáneas de conformidad con su naturaleza por fin conocida, la anarquía social en la producción será reemplazada por la regulación social y planificada de la producción destinada a satisfacer las necesidades tanto de la sociedad en su conjunto como de cada uno de sus miembros. Entonces, el modo capitalista de apropiación, bajo el cual el producto esclaviza primero al productor y después también al que se apropia de él, será reemplazado por un nuevo modo de apropiación de los productos basado en la naturaleza misma de los medios de producción modernos: de un lado, por la apropiación social directa de los productos en calidad de medios para mantener y ampliar la producción, y, de otro lado, por la apropiación individual directa en calidad de medios de vida y de deleite». (Friedrich Engels; Anti-Dühring, 1878)

b) Las medidas para elevar la propiedad koljosiana al nivel de propiedad de todo el pueblo.

¿Qué medidas son necesarias para elevar la propiedad koljosiana, que no es, naturalmente, propiedad de todo el pueblo, al nivel de propiedad de todo el pueblo –«nacional»–?

Algunos camaradas piensan que basta sencillamente con nacionalizar la propiedad koljosiana, declarándola propiedad de todo el pueblo, como se hiciera en otro tiempo con la propiedad capitalista. Esta propuesta es errónea por los cuatro costados y completamente inaceptable. La propiedad koljosiana es propiedad socialista, y no podemos tratarla en modo alguno como propiedad capitalista. Del hecho de que la propiedad koljosiana no sea propiedad de todo el pueblo no se desprende en ningún caso que la propiedad koljosiana no sea propiedad socialista.

Estos camaradas suponen que la transferencia de la propiedad de individuos o de grupos a propiedad del Estado es la única forma de nacionalización o, en todo caso, la mejor. Tal suposición es falsa. En realidad, la transferencia a propiedad del Estado no es la única forma de nacionalización y ni siquiera la mejor, sino la forma inicial de nacionalización, como acertadamente dice Engels en el «Anti-Dühring». Es indudable que, mientras exista el Estado, la transferencia a propiedad de éste será la forma inicial de nacionalización más comprensible. Ahora bien, el Estado no existirá por los siglos de los siglos. Con la ampliación de la esfera de acción del socialismo en la mayoría de los países del mundo, el Estado irá extinguiéndose, y, lógicamente, desaparecerá, debido a ello, el problema de la transferencia de los bienes de individuos o de grupos a propiedad del Estado. El Estado se extinguirá, pero la sociedad seguirá subsistiendo. En consecuencia, como heredero de la propiedad de todo el pueblo aparecerá no ya el Estado, que se extinguirá, sino la sociedad misma, en la persona de su organismo económico central, dirigente.

¿Qué es, pues, necesario emprender en tal caso para elevar la propiedad koljosiana al nivel de propiedad de todo el pueblo?

Los camaradas Sánina y Vénzher proponen como medida fundamental para tal elevación de la propiedad koljosiana, vender en propiedad a los koljóses, los instrumentos fundamentales de producción concentrados en las estaciones de máquinas y tractores, descargar de tal modo al Estado de las inversiones básicas en la agricultura y conseguir que los mismos koljóses asuman la responsabilidad del mantenimiento y del desarrollo de las estaciones de máquinas y tractores.

Dicen así:

«Sería erróneo suponer que las inversiones koljosianas deberán encauzarse principalmente a cubrir las necesidades culturales del agro-koljosiano y que para las necesidades de la producción agrícola debe el Estado, como antes, correr con la masa fundamental de las inversiones. ¿No sería más acertado liberar al Estado de esta carga, en vista de la plena capacidad de los koljóses de asumirla por entero? El Estado encontrará no pocas esferas para invertir sus recursos a fin de crear en el país la abundancia de objetos de consumo».

Para fundamentar esta propuesta, sus autores presentan varios argumentos.

Primero. Invocando las palabras de Stalin acerca de que los medios de producción no se venden ni siquiera a los koljóses, los autores de la propuesta ponen en tela de juicio esta tesis de Stalin y dicen que, pese a todo el Estado vende medios de producción a los koljóses, tales como pequeños aperos, por ejemplo: guadañas y hoces, pequeños motores, etc. Consideran que, si el Estado vende estos medios de producción a los koljóses, podría venderles también todos los demás medios de producción, por ejemplo, las máquinas de las estaciones de máquinas y tractores.

domingo, 19 de febrero de 2017

Sobre las condiciones objetivas y subjetivas de la revolución


«La conquista del poder por el proletariado presupone la existencia de una situación revolucionaria, pero no toda situación revolucionaria conduce a la revolución. Esta situación se da cuando a la clase dominante le es imposible su dominio sin cambios, cuando no puede dominar, mantener el poder y gobernar como antaño, cuando la pobreza y la miseria de las clases oprimidas empeora más allá de la medida ordinaria por lo que se ven obligados a actuar de forma independiente. Sin estos cambios objetivos, que son independientes de la voluntad no sólo de los grupos individuales y partidos, sino incluso de las clases individuales, una revolución es –por lo general– imposible.

La conquista del poder por el proletariado puede tener lugar de una manera u otra: por ejemplo, como un proceso continuo en el desarrollo de las acciones de masas, demostraciones, huelgas generales, que se unen finalmente a la rebelión armada contra el poder estatal de la burguesía ya sea por un corto tiempo o en un periodo de guerra popular prolongado. Se puede, a partir de una guerra partidista, desarrollar una guerra de guerrillas en el campo y en la ciudad contra el poder del Estado burgués en concatenación con el despliegue de luchas más grandes a través de la insurrección armada general para derrocar a la burguesía. Se puede desarrollar a partir de una guerra imperialista injusta, la respuesta del proletariado con la justa la guerra revolucionaria.

Pero en todos los casos: la clase obrera y su partido comunista deben prepararse en lo político, ideológico, organizativo y militar para la revolución. Sólo de esta manera sucederá que cuando una situación revolucionaria haya madurado, no se pierda la oportunidad para lograr la victoria. De lo contrario, la oportunidad para la revolución, incluso si existe una situación revolucionaria acabará perdiéndose.

El estallido de la revolución y su victoria no sólo requiere de la existencia de una situación revolucionaria objetiva, sino también de la conciencia revolucionaria de las masas, el factor subjetivo, la preparación de las fuerzas subjetivamente revolucionarias y sus acciones. En todas las luchas de la clase obrera y las masas trabajadoras, el partido comunista debe trabajar para proporcionar estas condiciones subjetivas para la victoria de la revolución proletaria.

El proletariado debe operar bajo el liderazgo de su partido revolucionario y preparar su armamento, y todos los aspectos de entrenamiento militar, con el fin de crear las condiciones militares para suprimir la resistencia militar de la burguesía que está armada hasta los dientes. Todos los pasos de la preparación y dirección de la lucha armada tienen que ser guiados por la política proletaria, cuyo representante es el partido marxista-leninista. Sin estas condiciones, la lucha armada nunca será consecuentemente revolucionaria. Sino ella –como la historia demuestra– tarde o temprano degenera o termina con una senda derrota». (Ernst Aust; Programa del Partido Comunista de Alemania/Marxista-Leninista; Recopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán, 1978)

Sobre el carácter de las bandas armadas como las RAF y la posición de los marxista-leninistas


«Cómo comenzó todo esto es bien conocido. En la Alemania Occidental de 1972 querían comenzar la lucha armada, fiel a sus modelos a seguir: «Mao, Fidel, Giáp, Marighella», siendo la mayoría de ellos  intelectuales provenientes en su mayoría del movimiento estudiantil revolucionario de finales de los años 60 que albergaban un odio justificado al imperialismo, los crímenes de guerra del imperialismo estadounidense en Vietnam y la dominación brutal del capitalismo. Se veían a sí mismos como una élite revolucionaria, que propagaba la guerrilla urbana según el modelo de América Latina –en ausencia de una situación revolucionario y negando estar bajo dirección de un partido marxista-leninista– por lo que estaban fracasando antes de empezar a luchar. Esto no dice nada de su valentía personal, de su compromiso revolucionario pero sí de su juicio político. (...)

Desde el principio, el partido –contrariamente a lo que a propósito y mentirosamente ha difundido la prensa de Alemania Occidental– se ha distanciado de las RAF por sus llamadas teorías: del uso del terrorismo, expresado en intentos de asesinatos políticos sin conexión con la lucha revolucionaria de las masas; de su blanquismo, que espera que la abolición para la humanidad de la esclavitud asalariada con la lucha de clase del proletariado es a través de la conspiración de una pequeña minoría de intelectuales; de su teoría del «impulso externo», la pequeña rueda de intelectuales revolucionarios que impulsa la rueda grande, la clase obrera, para que funcione el engranaje; que establece que la clase obrera y los demás trabajadores, ya que son incapaces de elevarse a la lucha revolucionaria deben ser estimulados a través de acciones espectaculares; de su negación de la necesidad del partido marxista-leninista de vanguardia del proletariado y otras teorías oportunistas más. (…)

El límite entre un revolucionario pequeño burgués y un contrarrevolucionario pequeño burgués obviamente se alcanza donde sus acciones, sus ataques, su terror, se vuelve contra el pueblo. (...)

La historia de las RAF es un ejemplo clásico de la desesperanza de terrorismo pequeño burgués, como su principio revolucionario acaba en acciones contrarrevolucionarias». (Ernst Aust; Educar a las masas para la revolución; Discurso del camarada Ernst Aust en la reunión del Buró Político; Recopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán,, 5 de diciembre de 1977)

Los marxista-leninistas, como es normal, son blanco principal de la burguesía y sus instituciones


«El Partido Comunista de Alemania/Marxista-Leninista y sus juventudes la Guardia Roja están sujetas a un mismo grado de persecución del enemigo de clase. Esto comienza en las escuelas, donde los miembros de la Guardia Roja son expulsados de la escuela a causa de sus opiniones políticas. A esto le siguen las prohibiciones a maestros y doctores, a los obreros que están perdiendo su trabajo y el pan debido a su obra y postura política revolucionaria. Cuando los revisionistas del Partido Comunista de Alemania conocen o sospechan que un trabajador es miembro del PCA/ML lo denuncian con el fin de lograr su expulsión. Desde sus inicios, nuestro partido y sus organizaciones juveniles han sido expuestos al terror del enemigo de clase. Los camaradas han tenido que pagar millones de marcos en multas debido a su actividad de agitación y propaganda comunista. Las penas de prisión son cada vez más pronunciadas y eso da con nuestros camaradas en la cárcel. Incluso con la afirmación de que la República Federal Alemana (RFA) es un Estado imperialista, en la que los capitalistas explotan a los trabajadores, es un comentario suficiente como para ir a la cárcel. La burguesía no vacila incluso frentes a los asesinatos abiertos como el caso del camarada Günther Routhier, que murió como consecuencia de los maltratos policiales. Durante nuestra estancia en Albania, nos enteramos de la noticia de que la Unión Demócrata Cristiana (UDC) ha decidido realizar la solicitud, al Consejo Federal y al Tribunal Constitucional de Alemania, la prohibición de nuestro partido. Se desea una situación similar al de los años 1933-1956, donde el proletariado tenía prohibido legalmente su partido de vanguardia comunista. Ahora bien, a esta solicitud se ha ajustado nuestro partido con una preparación detrás. Como coherente partido marxista-leninista es capaz de revertir una forma de lucha con otra sin mayores retrasos. Por supuesto vamos a participar en una lucha abierta contra la prohibición inminente. La manifestación de alrededor de 16.000 personas el pasado fin de semana en Bonn, a la que asistieron también otros revolucionarios perseguidos, es una impresionante muestra de ello». (Ernst Aust; Entrevista durante la invitación del Comité Central del Partido del Trabajo de AlbaniaRecopilación de citas de Ernst Aust sobre la cuestión alemana y sobre el revisionismo alemán, 23 de octubre de 1977)

miércoles, 15 de febrero de 2017

Fuera drogas de los barrios obreros

"(...)

25. Prohibición de las drogas a excepción del tabaco y el alcohol. Su distribución será controlada desde el Estado con el objeto de acabar con la dependencia que éstas engendran y de combatir una de las grandes bases económicas y sociales de las que se alimenta directamente el lumpenproletariado, y más e indirectamente, la burguesía a través de su escoria de mafias y camellos. Se combatirá insobornablemente mediante la persuasión el consumo anormal de alcohol y el tabaco.  

1.     Establecimiento de un precio relativamente alto en los precios de las bebidas alcohólicas de graduación alta y de tabaco.  

2.     Penas duras para los mismos productores y distribuidores de toda clase de drogas. Según la cantidad y el tipo de droga la pena será más dura. 

3.     Se legalizará e insertará en el sistema de salud las drogas como la marihuana que alivien la existencia y la vida a los enfermos de enfermedades que sean necesarias. Todo esto bajo control público y certificación médica. 

(...)"

martes, 14 de febrero de 2017

Sobre el precio de la luz; PCTE, 2017

El siguiente documento, es una breve exposición sobre los problemas del precio de la luz que tan en boga están ahora en los medios de comunicación:

«Los precios de la luz continúan escalando. Con media España bajo cero, el precio de la luz en el mercado mayorista alcanzará este viernes la media de 88 euros por megavatio hora, 2,21 euros y un 2,7% más que este jueves, cuando la media se ha situado en los 85,79 euros. De esta manera, este coste alcanzará un nuevo máximo desde diciembre 2013 -91,89 euros- según los datos ofrecidos por el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE). En los dos últimos días, el precio de la luz ha subido un 11,6%». (El Confidencial; El precio de la luz alcanzará su máximo histórico este viernes: 98,7 euros MWh/h, 19 de enero de 2017)

Sobre todo debido a los fuertes debates sobre el precio de la luz:

«La pobreza tiene muchos rostros. Pero también cifras. Algunas que ayudan a entender un drama que se ha agudizado con la crisis y que ha repercutido también en un colectivo muy vulnerable, el de los mayores de 75 años. Números como estos: que más del 85% admite llegar «justo» a fin de mes o tener dificultades o que el 8,5% admite que ha tenido que apagar la luz o la calefacción por no poder pagar la factura». (El Confidencial; Un 8,5% de los mayores ha tenido que apagar la luz o la calefacción por no poder pagarla, 24 de febrero de 2017)

Y por sus consecuencias más extremas:

«La pobreza energética, en la que viven muchas familias sin recursos suficientes para pagar la factura eléctrica, saltó a la luz de manera trágica tras cobrarse la primera víctima mortal en Reus hace ahora un mes. El caso de la anciana que falleció asfixiada en un incendio dentro de su casa, donde llevaba dos meses alumbrándose con velas, ha encendido las discusiones dentro del Congreso de los Diputados, pero la solución de emergencia que ahora se requiere tropieza, de momento, con la brecha ideológica que separa a los principales partidos políticos». (El Confidencial; Porca miseria: Energía cifra en 22 millones el coste de la pobreza energética en España, 15 de diciembre de 2016)

La llamada «pobreza energética» no es sino una derivación de todo tipo de empobrecimiento que sufre el proletariado en el capitalismo, como también lo puede ser la malnutrición infantil que en España se sufre sensiblemente.

Dejamos este documento del Partido Comunista del Trabajo de España (PCTE) ya que aborda la cuestión de forma marxista y muy entendible para las masas de las razones de dicho fenómeno.

El documento:


Sobre el precio de la luz

Cda. González

A muchos sorprendió la decisión del Gobierno de subir el precio de la luz en plena ola de frío. Mariano Rajoy se excusó en la baja producción de energía debido al reciente temporal, pero nuestro Partido sabe que la raíz de la cuestión no está ahí.

Sí, es cierto que se produjo menos y que en el sistema mercantil, a menor producción (oferta) y mayor demanda de consumo, el precio de la mercancía (en este caso la electricidad) tiende a subir. Pero lo que se han callado los grupos parlamentarios es que la descabellada subida reciente del precio de la luz (¡que hace poco llegó a los 88 euros por kilowatio/hora!) tiene su causa en el oligopolio del mercado energético español.

¿Qué es un oligopolio? Un oligopolio es una situación en el mercado en la que existen muy pocos oferentes para muchos demandantes. El oligopolio de las eléctricas, en España, recae en tres empresas: Iberdrola, Gas Natural y Endesa.

Entre las caracerísticas de los oligopolios se encuentran: la subida del precio de las mercancías que ofertan, la disminución de la producción (como forma pautada para aumentar el precio de las mercancías) y el empeoramiento de la calidad de los productos que dependen, directa o indirectamente, de las empresas en situación de oligopolio. Todo esto se puede observar en España, y es una parte inseparable del modo de producción capitalista.

Los antecedentes de la situación oligopólica en España son tanto los monopolios del capitalismo de Estado franquista como la liberalización del mercado en 1997, a raíz de la crisis económica de 1995. Los monopolios franquistas hicieron posible que, con la liberalización, las diferentes y pocas grandes empresas eléctricas pudiesen alimentarse de empresas menores y acaparar cuota de mercado ante sus homónimas, llegándose a la situación actual. Presenciamos la competencia encarnizada entre los tres oligopolios de la electricidad en España, proceso que llevará de forma insoslayable al monopolio. El mercado exterior tiene una gran importancia en este proceso.

La situación, después de ese proceso, quedó configurada de tal modo que sólo hay tres oferentes mayoristas (Gas Natural, Iberdrola y Endesa) a pesar de que existen cuantiosas empresas minoristas, a las cuáles pagamos por la luz. Estas empresas minoristas compran la electricidad, almacenada en la Red Eléctrica, a los oligopolios, para ofertarla de nuevo (habiendo subido el precio para dejar un margen de beneficios, el cuál se denomina técnicamente “interés del capital”) y que llegue a los consumidores.

La relación de esta situación mercantil con la subida del precio de la luz consiste en que los tres oligopolios, al ver que dado el temporal se redujo la producción de electricidad, decidieron todos a una (pero independientemente) subir el precio de la electricidad paulatinamente. Sólo cuando vieron que sus competidores oligopólicos empezaron a hacer lo mismo, el precio empezó a aumentar de manera desenfrenada. Esta subida afecta sólo a una tarifa, que posee el 46% de los usuarios. Pero dado el papel de la electricidad en la producción en general, el Índice de Precios al Consumo aumentó en un 3%, afectando asimismo a toda la sociedad española.

Un momento… ¿a toda la sociedad? ¡En realidad no, no es así! Ocurre en este caso como con la subida de impuestos. Los oligarcas sin tapujos nos dirán que afectan a los ricos y no sólo a los pobres; los oportunistas aceptarán que afectan obviamente más a los más pobres y que la solución está en que los más ricos paguen más (impuesto progresivo). Pues bien, ambas “soluciones” son parte del problema: el capitalismo.

Y es que hay que tener en cuenta que los trabajadores pagan dos veces los impuestos; una por ellos mismos (el impuesto normal), y otra por los capitalistas, por los propietarios privados de medios de producción que nos contratan para trabajar por ellos y para ellos. Este segundo “impuesto” se llama plusvalía, y para entenderlo (y entender por qué los trabajadores pagamos dos veces por los capitalistas) debemos adentrarnos brevemente en los manejos de la economía capitalista.

El valor de cambio de cualquier cosa es la traducción en dinero del tiempo de trabajo humano que es socialmente necesario (esto es, mínimamente necesario) para producir un determinado valor de uso o producto.

Ocurre que la única mercancía que los trabajadores podemos vender para garantizar nuestro sustento es la fuerza de trabajo. Esta se determina por el valor necesario para producir todo aquéllo que necesitamos, de media, para mantenernos vivos y capaces de trabajar durante un período de tiempo determinado. El precio de la fuerza de trabajo se denomina “salario”.

Esto parece muy cuerdo. Pero si volvemos a leer el párrafo anterior, sabremos que sólo si vendemos nuestra mercancía “fuerza de trabajo” a un propietario privado de medios de producción (sea el Estado burgués o un empresario mediano/grande cualquiera) podremos seguir vivos. De forma que, si indagamos un poco más en el tema, veremos que ese propietario privado, el capitalista, se apropia de nuestra mercancía “fuerza de trabajo”. Y como cualquiera que compra una mercancía, tiene total derecho a apropiarse de su uso.

El uso de la fuerza de trabajo es, como su nombre indica, el trabajo. Esto quiere decir el ejercicio de una actividad con un fin determinado. La base de todo trabajo es el trabajo productivo, pues sin él y sin el valor que contiene no podría sustentarse ninguna otra forma de trabajo, no productivo, que emplee materiales para el desarrollo de un servicio.

El trabajo productivo “genera valor”. Es decir; si necesitamos (supongamos) comer por 3 horas y dormir por 7 horas para estar activos todo el resto del día (unas 14 horas), es normal que el capitalista va a percibir más valor del que le ha costado contratar a los trabajadores por un período de tiempo determinado.

La diferencia entre el trabajo que se transforma en salario (trabajo necesario) y el resto de la jornada laboral (plustrabajo) se denomina plusvalía. Aquí reside el secreto de la explotación.

Es normal que cuanta mayor sea la plusvalía, mayor beneficios extraerá el capitalista y menor será el salario, o bien absolutamente (aumentando la jornada laboral que se trabaja, táctica que siempre es problemática) o bien relativamente (disminuyendo el tiempo de trabajo necesario para producir los bienes necesarios en el sustento medio de un trabajador medio, pudiendo disminuir el salario; o aumentando la capacidad productiva de las máquinas empleadas en el proceso de producción).

Es por esto que si los capitalistas pagan más… ¿de dónde sacan su dinero? ¡Claro, de la explotación del trabajo asalariado! ¿No significará entonces que si un capitalista tiene que pagar más por algo, subsanará ese “mal” aumentando la penuria de “sus” obreros? ¡Obviamente, sí! Así, el impuesto progresivo tan puesto en boga por Unidos Podemos y algunas otras formaciones es tan inútil como el descabellado aumento de impuestos que proponen grupos como el PP.

Por esto, cuando tenemos el cuadro de la subida de la luz ante nosotros, nunca jamás debemos olvidar que entre bastidores se encuentra el enriquecimiento brutal de ese puñado de capitalistas, supérfluos para la vida social, y la miseria creciente de los obreros, desempleados, pequeños propietarios pobres y medios, etc... Si, en efecto, también los capitalistas padecen la subida de la luz, ¿no sacarán el dinero para pagarla mas que del aumento de la plusvalía, de la explotación del trabajo asalariado? ¡Sí!

Y esta es la razón de que la solución al problema de la luz y de los impuestos no está sino en la revolución violenta de las organizaciones de masas del proletariado y las masas laboriosas. Sólo esta revolución es capaz de arrancarle a los burgueses los medios de producción y ponerlos en servicio de un nuevo Estado que no sea ese parlamento de charlatanes ni un gobierno por el estilo, sino el Poder efectivo de las organizaciones de masas. ¡El poder del pueblo por el pueblo, que no será una realidad mientras los capitalistas puedan seguir su parasitaria existencia; mientras existan como clase social!

Las masas trabajadoras deben comprender que la labor de nuestro Partido está en comenzar a fraguar las organizaciones que podrán llevarles a este fin, que será asimismo el fin de sus penurias.

La solución no está en el tipo de pago, sino en nacionalizar las eléctricas expropiando a los capitalistas que las dirigen y explotan el trabajo.

La solución nunca jamás llegará del Parlamento, pues es pedirle permiso a los explotadores para marchar en contra de sus intereses generales. Un proceso en el que la burguesía tenga derecho de palabra y libertad de acción, donde pueda controlar la situación (como ocurre en los procesos reformistas antirrevolucionarios, como pretende Unidos Podemos y su falsa posición “popular”), es un proceso derrotado que no tiene cabida para acometer los intereses radicales del proletariado y las masas revolucionarias que se organizan tras éste.

sábado, 11 de febrero de 2017

Algunas declaraciones antimarxistas de Chou En-lai; Reflexiones sobre China; Enver Hoxha, 15 de enero de 1973

El siguiente documento, no es sino una prueba más de lo que hemos afirmado siempre: que la teoría de los tres mundos fue puesta en práctica mucho antes de ser anunciada oficialmente en 1974. Recordemos esta evolución:

1) Recordemos que pese a que no mucha gente lo sabe, en los años 40 los revisionistas chinos ya habían dividido el mundo en tres en varias de sus publicaciones, dividiendo el mundo en los Estados Unidos, la Unión Soviética y una extensa zona de países –como en la entrevista de Mao Zedong con Anna Louise Strong de 1946–. Los revisionistas chinos sostenían la teoría menchevique de las fuerzas productivas:

«Sin un libre desarrollo de la economía privada capitalista y la economía cooperativa, sin un desarrollo nacional, científica y popular cultura de nueva democracia, sin la emancipación y desarrollo de miles de millones de personas, en breve tiempo, sin ser cuidadosos con la nueva revolución democrático-burguesa, el tratar de construir una sociedad socialista sobre las ruinas del orden colonial, semicolonial y semifeudal sería un sueño utópico». (Mao Zedong; La lucha por una nueva China; Informe en el VIIº Congreso del Partido Comunista de China, 24 de abril de 1945)

Recomendaban pues un desarrollo de la burguesía nacional, es decir del capitalismo nacional: 

«Reconocer que el modo capitalista de producción es el método más progresista en la China actual, y que la burguesía, sobre todo la pequeña burguesía, representa los elementos sociales y la fuerza política comparativamente más progresistas en la China actual. (...) Así, la política del partido no es el debilitamiento del capitalismo y la burguesía, o el debilitamiento del campesino rico y sus fuerzas productivas, sino el fortalecimiento de la producción capitalista». (Partido Comunista de China; Decisión del Comité Central sobre las políticas de las tierras en las bases de apoyo antijaponesas, 28 de enero de 1942)

Los dirigentes chinos también albergaban grandes esperanzas en contraer una alianza político-económica con Estados Unidos teniendo gran confianza en sus créditos y su tecnología para industrializarse y modernizarse:

«Se necesitan grandes cantidades de capital para el desarrollo de nuestras industrias. Ellos vendrán principalmente de la riqueza acumulada por el pueblo chino, y al mismo tiempo de la asistencia extranjera. Damos la bienvenida a las inversiones extranjeras si tales son beneficiosos para la economía de China y se realizan de acuerdo con las leyes de China. Se pueden expandir rápidamente y a gran escala empresas rentables tanto para el pueblo chino como para los extranjeros, siendo la industria pesada y la modernización de la agricultura, una realidad cuando lo que hay es una firme e interna paz internacional, y cuando dichas reformas políticas y agrarias se realizan a fondo. Sobre esta base, hemos de ser capaces de absorber grandes cantidades de inversiones extranjeras. Una política regresiva y económicamente empobrecida para China no será rentable ni para el pueblo chino ni para los extranjeros». (Mao Zedong; La lucha por una nueva China; Informe en el VIIº Congreso del Partido Comunista de China, 24 de abril de 1945)

Todo esto quedó tipificado en el informe original de Mao Zedong presentado al VIIº Congreso del Partido Comunista de China de 1945 llamado: «La lucha por una nueva China» –que fue reeditado para sus Obras Escogidas llamándose ahora: «Sobre el gobierno de coalición» y eliminando estas tesis–. 

2) China con Chou En-lai como representante funda el Movimiento de los Países No Alineados en la Conferencia de Bandung de 1955

«En abril de 1955 se reunieron en Bandung en Indonesia, la Conferencia de solidaridad afroasiática que reagrupaba en un inicio a los jefes de Gobierno de 29 países asiáticos y africanos: Nehru, Chou En-lai, Nasser, Sukarno y Tito, cogiéndose de la mano, pusieron las bases del «no alineamiento». China, India, Pakistán, Indonesia y Argelia formaban parte de los pilares fuertes de esta conferencia que prefiguraba las ideas tercermundistas que los revisionistas chinos abiertamente desarrollarían en los años 70, ya cuando se ilustraron las ambiciones de los pseudocomunistas chinos que procuraban desempeñar un papel de primer plano en el seno de los «no alineados» que representaban una buena parte del «segundo mundo». La Albania socialista se negó evidentemente a participar en esta conferencia. Jamás cesó de denunciar el no alineamiento y las teorías tercermundistas revisionistas-burguesas y otras teorías reaccionarias al servicio del sistema imperialista. (...) El no alineamiento fijaba oficialmente el objetivo de la búsqueda de una «tercera vía»  que consistía en un tipo de «régimen intermedio», sería distinto del «capitalismo puro y duro» y de los países socialistas. Era una vía tomada prestada de la «nueva democracia» de China». (Vincent Gouysse; Imperialismo y antiimperialismo, 2007)

3) Más tarde Mao Zedong anunciaría la teoría de las zonas intermedias:

«Todas las naciones de Asia, África y América Latina se están rebelando contra el imperialismo; también Europa, Canadá y otros países se están rebelando contra el imperialismo. Incluso los imperialistas se están rebelando contra los imperialistas. ¿No es eso lo que está haciendo De Gaulle? En la actualidad, existen dos zonas intermedias en el mundo. Asia, África y América Latina constituyen la primera zona intermedia. Europa, América del Norte y Oceanía constituyen la segunda. El capital monopolista japonés pertenece a la segunda zona intermedia, pero también está descontento con Estados Unidos, y algunos de sus representantes se están rebelando abiertamente contra Estados Unidos. Y aunque ahora el capital monopolista japonés depende de Estados Unidos, llegará el momento en que se sacudirá del yugo estadounidense. (...) Obviamente, esto, de ninguna manera, significa que estoy a favor de la repetición de una agresión del imperialismo japonés. Sin embargo, no creo que el capital monopolista japonés permita que Estados Unidos lo tenga agarrado por el cuello para siempre. ¿No sería mejor para Japón ser completamente independiente, establecer relaciones y entrar en cooperación con las fuerzas que luchan por la independencia nacional en Asia?». (Mao Zedong; Entrevista con los socialistas japoneses, 8 de agosto de 1964)

4) Las teorías revisionistas del maoísmo en la economía que condujeron a sendos fracasos tanto durante el Gran Salto Adelante –con los datos negativos en agricultura y producciones de mala calidad y inservibles en la industria– y los mismos en la Revolución Cultural –con datos negativos en la industria pesada en el Tercer Plan Quinquenal– impidieron industrializarse correctamente a China, estas teorías revisionistas y estos datos económicos quedarían reflejados en el Manual de economía de Shanghái de 1974. Sumando eso a otros hechos político-económicos como los conflictos con los revisionistas soviéticos por reivindicaciones territoriales y choques fronterizos –derivando en su ruptura de relaciones económicas y la ayuda tecnológica–, Mao Zedong decidió virar de nuevo hacia los Estados Unidos para lograr la modernización e industrialización incompleta de China, para ello empezó las conversaciones secretas de Varsovia con los estadounidenses en 1969, recibió a Kissinguer en 1971, y finalmente Nixon en 1972 con el cual firmó el Comunicado de Shanghái en 1972 en el cual los revisionistas chinos firmaron la siguiente declaración ultrajante:

«La paz en Asia y la paz en el mundo requieren de esfuerzos de ambos para reducir inmediatamente las tensiones y eliminar las causas básicas de los conflictos. Los Estados Unidos trabajaran para lograr una paz justa y segura: justa, porque cumple con las aspiraciones de los pueblos y naciones para la libertad y el progreso; segura, ya que elimina el peligro de una agresión extranjera. Los Estados Unidos apoyan la libertad individual y el progreso social para todos los pueblos del mundo, libre de la presión o intervención exterior. (...) Los Estados Unidos pusieron de relieve que los pueblos de Indochina se les debería permitir determinar su destino sin intervención externa, y su principal objetivo constante ha sido una solución negociada, la propuesta de ocho puntos presentada por la República de Vietnam y los Estados Unidos el 27 de enero 1972 representa una base para la consecución de ese objetivo, en la ausencia de una solución negociada de los Estados Unidos prevé la retirada final de todas las fuerzas estadounidenses de la región en consonancia con el objetivo de la libre determinación de todos los países de Indochina. (...) Los Estados Unidos apoya el derecho de los pueblos de Asia del Sur para dar forma a su propio futuro en paz, libre de la amenaza militar, y sin que su propia área se convierta en objeto de la rivalidad entre grandes potencias». (Comunicado conjunto de la República Popular de China y los Estados Unidos (Shangai, 27 de febrero de 1972)

Enver Hoxha sentenciaba:

«¿Qué se desprende de este comunicado? China le dice al mundo que ha conversado amistosamente con los Estados Unidos, que como resultado de estas conversaciones se evitará la guerra entre ambos, que no se permitirá que la región Asia-Pacífico se convierta en zona de influencia de ninguna gran potencia –cuentos–, que ninguna de las dos partes debe entenderse con un tercero contra la otra –cuentos–, y que el mundo no debe ser dividido en esferas de influencia –más cuentos–». (Enver Hoxha; El viaje de Nixon a China, las conversaciones sino-estadounidenses, el comunicado final; Reflexiones sobre China, Tomo II, 21 de marzo, 1972)

Después en privado Mao Zedong empezaría a revelar a sus aliados la teoría de los tres mundos a la que había acabado de dar forma para sus nuevos intereses:

«Mao Zedong: «¿Quien pertenece al primer mundo?»

Kaunda: Creo que debe ser el mundo de los explotadores e imperialistas».

Mao Zedong: «¿Y el segundo mundo?»

Kaunda: «Los que se hicieron revisionistas».

Mao Zedong: «A mi juicio, los Estados Unidos y la Unión Soviética constituyen el primer mundo; fuerzas intermedias como Japón, Europa, Australia y Canadá, integran el segundo mundo; y nosotros formamos parte del tercer mundo».

Kaunda: «Estoy de acuerdo con su análisis, señor Presidente». (...)

Mao Zedong: «Toda Asia, excepto Japón, pertenece al tercer mundo; África entera pertenece también a éste, e igualmente América Latina». (Mao Zedong; Extractos de la entrevista de Mao Zedong con el presidente de Zambia, Kenneth Kaunda, realizada en Beijing, el 22 de febrero de 1974)

Es más, designaría personalmente a Deng Xiaoping para presentarla al mundo:

«La elección de Deng Xiaoping es mi idea, lo mejor es que tú no te opongas». (Mao Zedong; Carta a Jiang Qing, 27 de marzo de 1974)

Y Deng procedería a lanzar dicho discurso en la ONU:

«A juzgar por los cambios en las relaciones internacionales, el mundo de hoy en realidad se compone de tres partes, o mundos, que son a la vez interconectadas y en contradicción entre sí. Los Estados Unidos y la Unión Soviética constituyen el primer mundo. Los países en desarrollo de Asia, África, América Latina y otras regiones constituyen el Tercer Mundo. Los países desarrollados entre los dos componen el Segundo Mundo». (Discurso de Deng Xiaoping en la ONU, 10 de abril de 1974)

Para dar forma a la teoría, estimularía en sus medios de comunicación oficiales la visión de que el tercer mundo era la fuerza motriz de la época:

«Los pueblos de numerosos países del tercer mundo se han convertido en la mayor fuerza motriz que propulsa el avance de la historia humana y en una fuerza revolucionaria contra el imperialismo». (Pekín Informa; Vol.18, Nº18, 2 de mayo de 1975)

Y que del primer mundo, una de las superpotencias imperialistas –la Unión Soviética– era más agresiva que la otra –Estados Unidos–, intentando justificar la proposición de la alianza de Estados Unidos con el segundo y tercer mundo contra la Unión Soviética:

«No es fortuito que el socialimperialismo soviético sea el enemigo más peligroso para el tercer mundo». (Pekín Informa; Vol 19, No. 44, 29 de octubre de 1976)

Para ello se determinó en cada oportunidad que los países del segundo mundo y el tercero se uniesen:

«En su discurso Li Chiang, ministro de comercio exterior, dijo que el señor Soames es el primer representante oficial de la Comunidad Económica Europea que ha visitado China y que su visita promueve un nuevo progreso en las relaciones entre China y la Comunidad Económica Europea. Señaló: «Desde el establecimiento de la Comunidad Económica Europea, ha habido una creciente tendencia hacia la unidad entre los países de Europa Occidental. No obstante ante la presión e intervención externas, han hecho continuos esfuerzos para salvaguardar su soberanía e independencia. Esto constituye un factor positivo en el desarrollo de la situación internacional. Agrego: Quisiéramos ver el desarrollo de mejores relaciones entre la Comunidad Económica Europea y los países del tercer mundo. Nos asiste la convicción de que, siempre que se unan los países que están sometidos a la agresión, interferencia y control de las superpotencias, frustrarán los complots de esas superpotencias que buscan hegemonía mundial». (Pekín Informa; Vol 18, No. 20, 16 de mayo de 1975)

Como lo demuestran las propias reuniones de Mao Zedong con los estadounidenses:

«Presidente Ford: «Estamos muy preocupados por la situación en España también, señor presidente. Al rey lo apoyamos. Esperamos que sea capaz de manejar los elementos que pudieran socavar su régimen. Y vamos a trabajar con él para tratar de tener el control necesario de la situación durante este período de transición». Presidente Mao: «Sería bueno que el Mercado Común Europeo los aceptara. ¿Por qué no acepta la Comunidad Económica Europea a España y Portugal?». Presidente Ford: «Señor presidente, nosotros hemos exhortado a la alianza de la OTAN para que fuera más amigable incluso durante la dictadura de Franco. Y esperamos que con el nuevo rey España sea más aceptable para la alianza de la OTAN. Además creemos que la CEE debe ser sensible a los movimientos del gobierno español hacia la unidad con la Europa occidental en su conjunto. Vamos a trabajar en ambos sentidos tanto como nos sea posible». (Conversación entre Mao Zedong y Henry Kissinger; 2 de diciembre de 1975)

Por último mediante el aceptamiento de la política y las teorías de otros revisionismos de la época, China buscaba que el mundo revisionista y promocionara la teoría tercermundista de China. Véase esa conjugación de intereses en sus relaciones y comunicados con los revisionistas yugoslavos, rumanos, coreanos, etc.:

«El Presidente Mao Zedong dio la mano al Presidente Džemal Bijedić. (...) La corriente visita del Presidente Džemal Bijedić servirá de ayuda para reforzar la amistad y unidad entre China y Yugoslavia, así como sus pueblos. Las amistosas relaciones y la cooperación entre los dos países será desarrollada aún más. (...) Después de la liberación, Yugoslavia y su pueblo hicieron un esfuerzo significativo en construir su economía y su defensa nacional. La industria y la agricultura se ha desarrollado regularmente y ha hecho que este país sea autosuficiente en cuanto a grano. En cuanto a las relaciones exteriores, los yugoslavos persiguen una política de no alineamiento, reforzando la unidad y cooperación con los países del tercer mundo y dando energías y apoyo en la lucha de diversos pueblos en sus movimientos de liberación nacional: esto firmemente ha sostenido todos los países grande o pequeños sean iguales internacionalmente en sus relaciones exteriores, que deben estar basadas en los principios de igualdad, independencia, respeto, y soberanía territorial íntegra: y en oposición al imperialismo y sus ansias de poderes hegemónicos. Esta política exterior de los yugoslavos juega un rol positivo en la causa de la unidad contra el hegemonismo, en la causa mantenida por los pueblos del mundo». (Pekín Informa; Vol 18, No. 41, 10 de octubre de 1975) 

Durante el documento dejaremos varias anotaciones de los propios documentos chinos, para que veamos que el apoyo de los revisionistas chinos a las diferentes políticas reaccionarias no son invenciones de Enver Hoxha, sino hechos que los mismos maoístas publicitaban con gusto.

El maoísmo no solo es el tercermundismo por antonomasia, sino también del no alineamiento y el paradigma de las llamadas «terceras vías», que no es otra cosa que una síntesis de nacionalismo más socialdemocratismo. Quien niegue esto por desconocimiento, niega la historia y es un pobre ignorante, pero quién apoye el maoísmo sabiendo todo esto, es un consciente sentimentalista, pero igualmente antimarxista.

El documento:



«Durante la primera quincena de enero han visitado oficialmente China, entre otras, una delegación del gobierno italiano, presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, Medici, y una delegación congoleña –del Zaire–, encabezada por el presidente de esta república africana, general Mobutu.

Estas dos delegaciones han sido recibidas por Chou En-lai, el cual, como es natural, ha conversado con ellas sobre cuestiones políticas y otra serie de problemas, ha hecho declaraciones y ha formulado algunas de sus concepciones políticas e ideológicas, que a mi entender tienen una importancia especial dado su carácter «específico». Esto es lo que me empuja a escribir estas notas.

Con el italiano Medici, Chou En-lai tuvo un encuentro en el cual intercambiaron sus puntos de vista. La prensa china, aparte de anunciar esta «cordial» entrevista, no dio la más mínima información; en cambio la prensa, la radio y la televisión italianas, no sólo hicieron un amplio eco a la visita de Medici y a sus conversaciones con Chou En-lai, sino que sobre todo pusieron de relieve la siguiente declaración de este último: China aprueba el Mercado Común Europeo, aprueba y considera justa la creación de una «Europa Unida», que han comenzado a edificar los Estados de Europa Occidental [1].

En el banquete oficial que Chou En-lai ofreció en honor de Mobutu, sin ningún tipo de ambages afirmó, entre otras cosas, que «China, a pesar de las diferencias que existen entre su forma de régimen y el del Zaire, pertenece, naturalmente al igual que el Zaire, al tercer mundo» [2]. Se trata de una declaración oficial publicada en la prensa china.