«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 28 de junio de 2016

Sobre el «Brexit» [Recopilación documental]; Equipo de Bitácora (M-L), 2016

Al margen de que el referéndum realizado en Reino Unido sobre su continuidad en la Unión Europea (UE), es una consulta no vinculante, lo cierto es que las masas se han expresado y han dado un serio revés a la UE que bien puede ser considerado como el punto de inflexión, como el punto que puede marcar el inicio del desmantelamiento del Mercado Común Europeo. Hay que decir que hay algunas variables que no se están considerando, tanto en lo referente a las causas como a las consecuencias. Veamos:

1) Lo primero que hay que comprender es que el referéndum es un punto más en la escalada de contradicciones no antagónicas entre la burguesía compradora propiamente europea, refiriéndonos a la burguesía que se beneficia de tal organización, y la burguesía indígena, británica en este caso, que ha visto reducida su influencia en el mercado común, y hasta perjudicada debido a que la UE está hegemonizada por la burguesía compradora Alemana. La burguesía de Reino Unido, al menos una parte, al ver que no pueden aspirar a hegemonizar el mercado común, pues han preferido desconectarse del mismo y de ese modo proteger su propio mercado de la embestida alemana. Recordemos que Alemania se está auto protegiendo de la crisis absorbiendo el mercado periférico europeo, e imponiendo sus directrices económicas desde los «órganos europeos» ya convertidos en entidades suprasoberanas.

2) Históricamente Reino Unido siempre ha sido un «miembro incompleto» de la UE, –incompleto porque ha rehuido adherirse en su totalidad– de hecho mantiene su moneda y no se ha integrado en el Schengen. Esto se origina en su particular «nacionalismo imperial» por un lado, y por el otro a su llegada tarde a una organización política y económicamente hegemonizada por Alemania como ya hemos expresado. Es decir, esta desconexión es también una resultante de la agudización de las contradicciones interimperialistas en el seno de la UE.

3) Pero, ¿por qué buena parte de las masas han dado la espalada a la UE en Reino Unido al punto de votar por abandonarla? La respuesta es sencilla, la UE prometió un «Estado de bienestar» a las masas, pero en realidad ese Estado de bienestar era un bluff, debido a que la UE es un órgano económico-político del capital financiero, es decir, busca el máximo beneficio para los monopolios. La mascarada se mantuvo durante un tiempo, pero sobrevino la crisis económica, y esta dejó claro que para la UE las masas trabajadoras no cuentan, que ella dicta directrices con el único objetivo de mantener las ganancias de la burguesía, en especial de la alemana. Esto, en efecto supuso para Reino Unido en este caso, el empobrecimiento en general de las masas trabajadoras como una política que se vino a sumar a la envestida del thatcherismo y sus sucesores.

4) La crisis económica en Reino Unido ha estado ligada a un culpable dictado por la propaganda, la inmigración. Y es que la llegada masiva de trabajadores ha supuesto una mayor oferta de mano de obra lo que ha significado un abaratamientos de la misma, de los costos de contratación, debido a que como mercancía está regulada por la ley del valor [oferta y demanda]. En ese sentido, ocurre que la mayor parte de la inmigración a Inglaterra de los últimos años proviene de los países de la UE que llegan a competir por los puestos de trabajo ofertados. Esto es en la teoría, porque en realidad hay otro factor que está siendo determinante y no es otro que la contracción del propio mercado laboral interno a causa de la crisis económica y de la legislación laboral implementada desde los días del «thatcherismo». Es decir se apunta a la inmigración como un factor de desestabilización interna del mercado laboral para darles a las masas un causa reconocible de sus situación, pero lo cierto es que el mercado laboral ya estaba desestabilizado, la inmigración solo lo ha evidenciado; la verdadera causa de sus situación está en la naturaleza del capitalismo y en la dinámica de la burguesía tanto pro como anti UE. Este falso argumento es vociferado con fuerza por los políticos xenófobos en su política antiinmigración como Donald Trump en los Estados Unidos, quien felicitó a Gran Bretaña por separarse de la UE para según él poder «frenar la invasión» de inmigrantes.

5) ¿Por qué los demás líderes y partidos de la UE, tanto de derecha como los de la presunta izquierda –de corte reformista y revisionista, englobados casi todos en el Partido de la Izquierda Europea (PIE) en el Parlamento Europeo– ven con temor el resultado? Simplemente ven que Reino Unido está marcando una ruta para los demás países, que es la vuelta indiscutible a los nacionalismo. Países como Dinamarca, Holanda, Hungría, Suecia o Francia, y en ellos partidos filofascistas o simplemente euroescépticos ya se frotan las manos reclamando un referéndum similar. Para los partidos del PIE, y su estúpida idea de «querer cambiar» a la capitalista y neoliberal UE desde dentro como dicen sus consignas y eslóganes se demostraría un fracaso, mostraría que la UE lo único que ha traído es desigualdad económica entre países, además de recelos y el agite de los chovinismos, y que ahora se «disuelve» sin más, sin haber conseguido nada.

6) El mensaje que las masas trabajadoras captan de esto es que bajo las burguesías europeas han construido en torno a la UE nada más que un mito, que la unidad de los países bajo el capitalismo es un mito, que cada burguesía «siempre barrerá para su patio» y que no habrá solidaridad económica ni entre las burguesías ni mucho menos con las masas trabajadoras, menos aún si sus intereses son puestos en riesgo. La realidad es que para cada burguesía europea la unidad de la UE es la unidad en cuanto a oprimir a los trabajadores, y que se dejará de ser partícipe de dicha unidad en cuanto vea que esa unidad les es perjudicial como ha ocurrido en este caso.

7) Además de la UE hay otro damnificado, y este es Estados Unidos (EE.UU.), al fin es esta superpotencia la que marca la agenda de todos los países de la UE, tanto en lo económico-político, como en lo militar con la OTAN, y así lo ha sido desde sus inicios; o dicho de otro modo, la UE es una sucursal de Estados Unidos. Recordemos que la nueva embestida neocolonizadora que EE.UU. está llevando a cabo en el viejo continente tiene como base estratégica Gran Bretaña, esto significa que la estrategia económica trazada por la administración estadounidense, y validada por los funcionarios europeos, en forma de «Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones» (TTIP) ha perdido sentido para Estados Unidos, al menos de momento, pues su industria ha invertido mayoritariamente en las islas británicas desde donde lanza sus mercancías al mercado continental.

8) Pero, ¿por qué Gran Bretaña con este gesto de separación de la UE pone en aprietos al que hasta ahora ha sido su principal socio político, económico y militar como son los EE.UU.? Creemos que se debe al hecho de que Washington está perdiendo su hegemonía en los campos en que se basa toda su estrategia imperial: en lo político ha demostrado que no respeta el derecho internacional: las guerras, las cárceles secretas, las validación de la tortura para la obtención de información, está perdiendo su influencia que queda patente en la petición de la asamblea de la ONU para que se levante el embargo económico a Cuba, etc.; en lo económico está altamente endeudado y su economía no muestras indicios de recuperación a corto o mediano plazo, esto ha permitido que los BRICS, en especial China que además es su principal acreedora, se haya convertido en competidores económicos alrededor del globo; además de que al interior, la desigualdad creciente, está siendo el motor que está instigando a las protestas ciudadanas que pueden hacer que el sistema se tambalee lo que bastaría para que cada Estado, y su burguesía, intenten salvar su propio pellejo. En lo militar, que era su instrumento de dominación cuando los dos anteriores fallaban, está quedando en entredicho, por extensión la OTAN, al mostrarse incapaz de imponer sus propios intereses en Siria, incapaz de proteger a sus socios como es el caso de Japón en el mar de China, o su belicosidad al aproximar a la OTAN a las fronteras rusas. De esto se desprende que posiblemente Reino Unido, su burguesía más beligerante, esté trazando una estrategia a largo plazo para sobrevivir a una eventual crisis de EE.UU. que dadas las circunstancias parece más próxima que nunca.

9) Ha de considerarse que EE.UU. y la UE intenten dar un «castigo ejemplar» a Reino Unido, en ese sentido, creemos que no solo va a desatarse un bloqueo económico sino que presumimos que va a darse una estimulación y apoyo a los nacionalismos internos con la promesa de aceptarlos como miembros de la UE. Tal situación significaría el desmantelamiento del Reino Unido como ya ocurriera en su momento a Yugoslavia por ejemplo.

10) Como ya hemos planteado: la consecuencia directa del «Brexit» es que puede marcar el camino para la desintegración de la UE. Para evitar esta desintegración por un lado: 1) parte de la burguesía británica intentará forzar un nuevo referéndum –sobre todo para evitar más problemas económicos, la desintegración del Reino Unido, apoyándose en el reconocimiento de la falsedad de los argumentos de algunos candidatos a favor del Brexit–; 2) por otro lado en caso de materializase la separación, la UE y los EE.UU. castigaran muy posiblemente de forma muy severa a Reino Unido fomentando el nacionalismo escocés e irlandés y bloqueando a Inglaterra económicamente para que ningún otro Estado miembro tenga la tentación de seguir sus pasos. No obstante, la desintegración de la UE sería una buena noticia para el proletariado europeo, pues abre una «nueva etapa» en las relaciones de producción que permitirá que las masas se enfoquen en el enemigo de clase interno y no tener un adversario tan difuso y mayúsculo como el «eurocentrismo» y los vendepatrias locales.

11) Un detalle: «manda cojones» que el gobierno de David Cameron –efectivo de ultraderecha– haya hecho un referéndum y que dado el resultado ponga en agenda la separación total del Reino Unido de la UE, dimisión incluida; y que «Alexis Tsipras» –ese revisionista seguidor del «socialismo del siglo XXI» griego– se haya hecho el «loco» tras el referéndum griego en que el pueblo heleno rechazó las condiciones del «rescate» de la «troika europea» –algo cualitativamente inferior que una desconexión de la UE–, y no solo aceptó las condiciones impuestas en contra de los votantes, sino que está llevando a cabo la mayor privatización ocurrida en los países de la UE». Todos los partidos como Podemos y demás, han salido al paso ha declarar que la salida del Reino Unida es una pena pero que no altera para nada su sueño de construir una Europa más justa y solidaria, y de democratizar las instituciones de la UE para tal fin. Creemos que es necesario como colofón recordar una cita sobre el carácter de la UE y las ilusiones de este tipo:

«El Mercado Común Europeo [actual UE] y la «Europa unida», esta gran unión de los monopolios capitalistas y de las sociedades multinacionales para explotar a los pueblos y a las masas trabajadoras de Europa y del mundo, son para los eurocomunistas una «realidad» que debe ser admitida. Pero admitir esta «realidad» significa admitir la supresión de la soberanía y de las tradiciones culturales y espirituales de los diversos países europeos en favor de los intereses de los grandes monopolios, la liquidación de la personalidad de los pueblos europeos y su transformación en una masa de oprimidos por las multinacionales, dominadas por el gran capital estadounidense. Las consignas de los eurocomunistas de que su participación en «el parlamento y en los otros organismos de la comunidad europea conducirá a la transformación democrática» y a la creación de una «Europa de los trabajadores», son puro engaño y demagogia. Tal como la sociedad capitalista de cada país no puede transformarse en una sociedad socialista a través del «camino democrático», Europa tampoco puede llegar a ser socialista a través de los discursos que los eurocomunistas pronuncian en las reuniones propagandísticas del parlamento de la «Europa unida». Por eso la actitud de los eurocomunistas hacia el Mercado Común Europeo y la «Europa unida» es una actitud propia de oportunistas y esquiroles, que emana de su línea de reconciliación de clase y de sumisión a la burguesía, y tiende a desorientar a las masas trabajadoras, contener su ímpetu combativo en defensa de sus propios intereses de clase y los de la nación entera». (Enver Hoxha; Eurocomunismo es anticomunismo, 1980)

El documento:



Histórico: Los británicos votan a favor del «Brexit»


El «Brexit» se impuso por un ajustado 51,9% de los votos. En el referéndum de este 23 de junio sobre la permanencia o no del Reino Unido en la UE los partidarios de abandonar la Unión han conseguido más de un millón de votos de ventaja.

La participación en el referéndum ha sido de alrededor del 72%, la más alta en unas votaciones del Reino Unido desde la década de 1990.

Con los votos escrutados en todos los municipios, los datos son que 17.410.742 de personas han votado a favor de la salida de la Unión Europea frente a 16.141.241 que han dicho «no» al «Brexit».

El histórico referéndum se caracterizó por un alto índice de participación y por los nervios, ya a lo largo de la noche el «Brexit» y el «Bremain» se han ido sucediendo como opción ganadora. Tal y como se esperaba, los escoceses votaron mayoritariamente a favor de permanecer en la UE, igual que la City de Londres, donde el «Bremain» obtuvo el 75,3% de los votos. Pero cada vez que el no a la salida de la UE avanzaba posiciones, el recuento en un nuevo distrito ponía por delante la opción contraria.

Inglaterra en conjunto respaldó el «Brexit» con un 53,2% de los votos. Lo mismo hizo Gales, donde el no a Europa tuvo el apoyo del 51,7% de los votantes. Irlanda del Norte, al contrario, dio 55,7% de los votos a seguir formando parte de la UE.

Tras conocerse la noticia, el primer ministro británico, David Cameron, ha declarado que abandonará el puesto antes de octubre. Sin embargo, garantiza el trabajo de su Gobierno al menos durante tres meses. «La voluntad de los británicos de abandonar la Unión Europea debe cumplirse», apostilló.

El recuento de los votos

Los colegios electorales en todo el país abrieron este jueves a las 07:00 (06:00 GMT) y cerraron a las 22:00 (21:00 GMT).

Las primeras horas del escrutinio han sido marcadas por la sorpresa de constatar el ritmo con que el «Brexit» ganaba posiciones. A esta tendencia reaccionaron tanto los expertos y los políticos como el mercado, y la libra esterlina ha sufrido esta noche el peor desplome en 31 años.

A pocas horas del anuncio oficial de los resultados el «Brexit» aumentó la distancia frente a la postura europeísta y la mantuvo hasta el final del recuento.

Según los datos sociológicos que ofrece el periódico «The Guardian», existe una clara tendencia entre los votantes con carrera universitaria y altos ingresos a rechazar el «Brexit».

La reacción del líder de los independistas

El líder del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, exigió «la dimisión inmediata» de David Cameron y está dispuesto a celebrar el «día de la independencia».

«Espero que esta victoria destruya este proyecto fallido y nos conduzca a una Europa conformada por Estados nacionales independientes, el 23 de junio quedará en nuestra historia como el día de la independencia», dijo.

Ya ha declarado que el referéndum constituye una victoria para «la gente normal y decente».

¿Qué le espera a Cameron?

Más de 80 miembros conservadores euroescépticos del Parlamento del Reino Unido remitieron a David Cameron una carta en la que le pedían que se quedara en el cargo de primer ministro independientemente del resultado final del referéndum, según «Daily Telegraph».

Entre los firmantes figuran los líderes de la campaña a favor de la salida de la UE: el exalcalde de Londres Boris Johnson, el ministro de Justicia, Michael Gove, el secretario de Cultura, Deportes y Medios de Comunicación, John Whittingdale y la secretaria de Estado para Irlanda del Norte, Theresa Villiers.

Las cifras record

Cerca de 46,5 millones de personas se registraron para participar en este referéndum, una cifra récord en un proceso de votación en el Reino Unido.

Formalmente, el referéndum es consultivo. Sin embargo, el Gobierno del Reino Unido prometió que si los partidarios del «Brexit» eran mayoría, el procedimiento de salida de la UE se iba a poner en marcha.

El derecho a abandonar la Unión Europea está reflejado en el artículo 50 del Tratado de Lisboa, un análogo de la Constitución Europea. En teoría, un país solo tiene que notificar a la UE su deseo de salir. No obstante, después comenzarán las negociaciones sobre cómo desarrollar la posterior relación, que pueden durar dos años o incluso más. Después de esto, el proceso del «Brexit» habrá concluido.

El analista de mercados Gonzalo Cañete opina que los economistas deben percibir al «Brexit» como una gran oportunidad para la economía global y los mercados financieros. El Reino Unido tendrá la ventaja de actuar de forma independiente sobre el resto de los países que siguen integrando la UE. Se refiere a la independencia monetaria y fiscal, que dan impulso a la economía británica, que es más fuerte en comparación con la mayoría de las economías de la UE. Cañete cree que la moneda nacional del país puede convertirse en una divisa de refugio.

RT Actualidad
23 de junio de 2016


Pablo Iglesias rechaza el «Brexit» pero pide que los miembros de la UE recuperen soberanía


El secretario general de Podemos y candidato de Unidos Podemos a La Moncloa, Pablo Iglesias, defendió este jueves la necesidad de que Reino Unido permanezca en la Unión Europea, si bien apuntó que, al mismo tiempo, es preciso que los Estados miembros recuperen soberanía y refuercen sus «capacidades» dentro de la Unión.

En una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press, Iglesias aseguró que sería «muy grave» que el sí al Brexit gane en el referéndum que este jueves se celebra en Reino Unidos para que sus ciudadanos decidan su futuro en la UE. «En un momento como este sería una mala noticia que el Reino Unido no siguiera con nosotros», lamentó.

Su rechazo a la salida de Reino Unido de la UE no es incompatible, según explicó, con la necesidad de reforzar la soberanía de los Estados miembros. Así, abogó por poner en marcha un doble proceso que pase, por un lado, por reforzar las instituciones democráticas de la Unión y, por otro, por «recuperar capacidades soberanas».

Corregir el «déficit democrático» de la UE

«La clave es reforzar todas las instituciones democráticas, las que están en la UE y las que están en los Estados para hacer que ese déficit democrático que tiene la UE se corrija», aseguró. «Al mismo tiempo que se recuperan capacidades soberanas hay que profundizar en un europeismo más democrático», resumió.

En este sentido, insistió en que lo que se debe buscar es que «todas las decisiones principales las tomen instituciones con legitimidad democrática». «Eso implica un proceso simultáneo de democratizar las instituciones europeas pero también de recuperar soberanía», enfatizó.

InfoLibre
23 de junio de 2016


Reacciones al Brexit: la extrema derecha pide un referéndum sobre su permanencia en la UE


La líder del partido de extrema derecha Frente Nacional, la euroescéptica Marine Le Pen, ha celebrado la victoria de la opción del Brexit en Reino Unido, resultado que ha definido como "la victoria de la libertad", y desde su formación ha exigido que se celebre una votación sobre la permanencia o no de Francia en el bloque comunitario.

"Como llevo pidiendo desde hace años, ahora hace falta el mismo referéndum en Francia y en los países de la Unión Europea", ha afirmado la hija del fundador del partido a través de su cuenta en la red social Twitter. Tras conocerse los resultados, Le Pen, en una intervención en la televisión francesa BFMTV, ha asegurado que "la Unión Europea está colapsando", algo que ha tildado de "cosa buena". "Los pueblos europeos aspiran a otra cosa", ha afirmado, antes de añadir que todos Marine ellos deben ser "libres y soberanos". "Esta Unión Europea es cada vez más antidemocrática y brutal", ha señalado Le Pen, que ha expresado su felicidad, como la de "muchos franceses", ante la "buena decisión" de Reino Unido.

La Liga del Norte: "Ahora nos toca a nosotros"

La Liga del Norte italiana, de extrema derecha, ha dado las gracias a Reino Unido por el Brexit y asegura que ahora les toca a ellos. Piden, al igual que Le Pen, una consulta en Italia para decidir su futuro en la Unión Europea.

La extrema derecha de Holanda pide su Brexit

El líder holandés del partido de extrema derecha y antimusulmán PVV, Geert Wilders, ha exigido un referendo sobre la permanencia de Holanda en la Unión Europea. "El jueves 23 de junio de 2016 pasará a la historia como el Día Británico de la Independencia. La elite eurófila ha sido vencida. El Reino Unido señala a Europa el camino del futuro y hacia la liberación. Es hora de un nuevo comienzo, en el que nos apoyemos sobre nuestra propia fuerza y soberanía. También en Holanda", apunta hoy Wilders en su página web.

"Queremos estar a cargo de nuestro propio país, de nuestro dinero, de nuestras fronteras y de nuestra política de inmigración. Si me convierto en primer ministro, también habrá un referendo en Holanda sobre abandonar la UE. Dejen al pueblo holandés decidir", ha señalado.

Dinamarca se sube al carro

Los ultranacionalistas daneses, segunda fuerza parlamentaria y aliados externos del Gobierno liberal en minoría, hna saludado el triunfo del Brexit en el Reino Unido, mientras que los rojiverdes pidieron una consulta similar para Dinamarca. "Felicidades a los británicos, han tomado su decisión. La conclusión es clara: la UE ha subestimado completamente el escepticismo de la gente. La UE ha tomado demasiado poder de los estados nacionales y ahora paga el precio", señaló el líder del ultranacionalista Partido Popular Danés, Kristian Thulesen Dahl.

Thulesen Dahl, cuyo partido sacó más votos en los comicios legislativos de hace un año que el Partido Liberal, llamó en un comunicado difundido en la red social Facebook a frenar la "histeria" y resaltó que el Reino Unido continúa en el mismo lugar que ayer "y le sigue gustando comer panceta danesa de desayuno".

El líder popular había dado por seguro hace tres días en una entrevista que la UE y el Reino Unido negociarán un nuevo acuerdo y que este podría ser interesante para Dinamarca, reclamando una consulta popular al respecto. Quien sí pidió hoy un referendo en Dinamarca, pero sobre la permanencia en la UE, fue la rojiverde Lista Unitaria, cuarta fuerza parlamentaria.

Farage pide la dimisión "inmediata" de Cameron

El líder del UKIP, Nigel Farage, ha asumido que la salida de la Unión Europea es un antes y un después para el país, además de pedir la dimisión de David Cameron. "El 23 de junio pasará a la historia como el día de nuestra independencia. Estamos ante el amanecer de un Reino Unido independiente", ha dicho. 

Además ha exigido la dimisión inmediata del primer ministro, David Cameron, quien había apostado por la continuidad, y se ha mostrado confiado en que este desenlace en Reino Unido "lleve a la caída de un proyecto fallido y conduzca a una Europea de estados soberanos".


El Confidencial
24 de junio de 2016


«La UE quiere cambiar al Reino Unido por Escocia»


Altos funcionarios de Bruselas quieren ver a Escocia convertida en el socio número 28 de la UE, en sustitución del Reino Unido, según comunicó el responsable de Agricultura de Escocia, Fergus Ewing.

Ewing también declaró que el gobierno de la comunidad está dispuesto a aplicar todos sus recursos para proteger a los agricultores locales, y una de las posibles alternativas para conservar los nexos con la UE es la separación de Escocia del Reino Unido.

«Hace más de 24 horas, varios altos funcionarios de Europa dijeron que ellos querían ver a Escocia como el miembro 28 de la Unión Europea», dijo Ewing en declaraciones recogidas por Reuters, aunque el político escocés rechazó identificar a estos oficiales.

En el referéndum del 23 de junio, el 51,9% de los británicos votó por abandonar la Unión Europea, frente al 48,1%, que avaló la permanencia.

Sin embargo, Escocia mostró su desacuerdo con los resultados del referéndum en las urnas, ya que el 61,6 % de los escoceses votaron por la permanencia del Reino Unido en el bloque continental.

A este respecto, la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, declaró su intención de celebrar un nuevo referéndum sobre la independecia de Escocia del Reino Unido.

Sputnik Mundo
27 de junio de 2016

Equipo de Bitácora (M-L)

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