«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 18 de marzo de 2014

Trabajadores satisfechos por el reajuste al salario mínimo

Sobre el incremento del salario mínimo, a primera vista «interesante», debemos de realizar un análisis rigurosamente objetivo y esencialmente desde el socialismo –científico por su puesto–; y desde esta perspectiva el «cacareado» aumento no es más que un simple parche que no corrige la endeble situación de las clases trabajadoras nicaragüenses y mucho menos reduce la desigualdad estructural imperante; considerando que se da en un régimen democrático burgués y en un periodo de crecimiento económico sostenido, puntos:

1º Gustavo Porras es un validador de las políticas gubernamentales, y aunque dirigente de un sindicato –que podríamos considerar de índole tradeunionista–; no está en calidad de hablar de los trabajadores en general.

2º El incremento salarial es una deuda histórica que se tiene con las clases trabajadoras que vieron congelados sus prestaciones salariales a efectos de las políticas económicas traídas por el FMI, el BM y el neoliberalismo; y en beneficio de la clase burguesa.

3º Y más importante. Los productos de la canasta básica han visto incrementados los gravamientos en sucesivas ocasiones –la última en diciembre del 2012–, y de hecho los impuestos en general. Evidentemente que bajo una economía burguesa desregulada –como la de Nicaragua– esto significa que han sido los consumidores finales los que pagaron, y pagan, esos impuestos en forma de incremento de los costos de los productos adquirido determinado por el incremento de los costos de producción de esos productos; en ese sentido, este incremento salarial vienen a «equilibrar» esa medida precedente. No obstante vayamos un poco más allá; este ajuste salarial implica que los trabajadores de los pequeños negocios manufactureros, explotaciones agrícolas, etc.; también deberán ver incrementados sus salarios, esto significa que ese salario saldrá del consumidor final mediante el incremento de costos ya referido. Dicho de otro modo, a efecto de esa economía capitalista desregulada el incremento salarial lleva aparejado un incrementos de los costos de producción y en consecuencia de los productos básicos; en la práctica esto significa que el incremento salarial será fagocitado por los impuesto e incrementos de los costos de las mercancías según la ley del valor.

El documento:


El secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores, Gustavo Porras, expresó este martes satisfacción ante el reajuste del salario mínimo anunciado la víspera por el Ministerio nicaragüense del Trabajo.

Tal modificación contempla un incremento de 10,77 por ciento para el sector agropecuario, 9,8 para la micro y pequeña industria y 10,27 para el resto de las esferas.

Se llegó a una decisión apegada a la ley y totalmente de acuerdo tengo que estar, nos satisface en general a los trabajadores, declaró Porras al canal 4 de televisión.

Recordó que la legislación establece que de no alcanzarse un acuerdo entre el Gobierno, el sector privado y los trabajadores, la administración, a través del Ministerio de Trabajo, es quien determina el reajuste, lo cual en efecto se hizo.

Las negociaciones del salario mínimo concluyeron el pasado 13 de marzo sin acuerdos, luego de intentos de alcanzar un convenio tripartito y de consenso.

Durante la última reunión, el Consejo Superior de la Empresa Privada propuso un incremento salarial del 9,5 por ciento para el sector campo y 9,0 para el resto de los sectores, lo cual no fue aceptado por los sindicatos, que mantuvieron su propuesta de 14 por ciento.

Aunque nuestras aspiraciones eran mayores, respetamos la ley y estamos de acuerdo con el reajuste, enfatizó Porras, quien advirtió que el sector empresarial -que ha cuestionado la decisión- no tiene derecho a incumplir lo estipulado.

El dirigente destacó la sabiduría del gobierno encabezado por el presidente Daniel Ortega, el cual sabe repartir las cargas, aseveró.

Por su lado, la Central Sandinista de Trabajadores, CST, y la Coordinadora Sindical de Nicaragua también respaldaron la decisión que tomó el gobierno respecto al reajuste salarial de 9.80% para las pequeñas y medianas empresas, pymes; 10.77% para el sector agropecuario, y 10.27% para el resto de los sectores económicos del país.

Roberto González, secretario general de la CST, dijo que durante los sesenta días que duraron las negociaciones del salario mínimo esa central sostuvo que había que apegarse a la ley y a los resultados de la economía.

Por otra parte, la CST considera que se deben hacer reformas más a fondo en la Ley del Salario Mínimo que las que propone el Frente Nacional de los Trabajadores, FNT.

Según González, el FNT propone que se reforme la ley para que el reajuste al salario ya no se aplique en dos partes como se está haciendo hasta la fecha.

Radio La Primerísima

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