«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 31 de diciembre de 2013

Evocación de principios de la mano de Enver Hoxha tras el fracaso de la contrarrevolución húngara de 1956




«La tragedia del pueblo húngaro será sin duda alguna una gran lección para todas las gentes honradas del mundo, será una lección para todos aquellos que se duermen sobre sus laureles y que frente a las frases de los imperialistas y de la reacción, frente a las consignas demagógicas, relajan la vigilancia y la sustituyen con una actitud oportunista y con una peligrosa blandenguería. El partido y el pueblo albaneses nunca han dado un paso en falso ni lo darán, y no se dejarán engañar por las consignas del «socialismo popular», del «socialismo revolucionario» o las consignas de una cierta «democracia» que se asemeja a todo menos a la democracia proletaria. Por tanto, hoy más que nunca, a nuestro partido se le plantea la tarea de fortalecer su lucha de principios para preservar la pureza de la teoría marxista-leninista, para fortalecer sus filas en el plano ideológico y organizativo, para robustecer la solidaridad internacional de los trabajadores, y considera que la lucha en defensa de los principios marxista-leninistas, para consolidar sus filas en lo ideológico y organizativo, para fortalecer la solidaridad internacional trabajadores, porque considera que la lucha por la defensa de los principios del marxismo-leninismo, la lucha sobre la base de estos principios es la única lucha justa». (Enver Hoxha; Discurso pronunciado en la reunión solemne, 8 de noviembre de 1956)

domingo, 29 de diciembre de 2013

China entrega a Venezuela 5.000 millones de dólares para el desarrollo económico y social

La pregunta que no se ha contestado, y dudo mucho que lleguemos a saber a corto plazo, es ¿a cambio de qué? Luego está lo de que la región entera se está echando en brazos del imperialismo chino que no entraña diferencia alguna con el imperialismo estadounidense o con el europeo; salvo por el acápite del belicismo que según los acontecimientos parece que se desarrollará en un breve plazo, al menos ya están inmersos en la carrera armamentística. Vale decir que el desarrollo capitalista-imperialista de China es una consecuencia directa de las políticas antimarxistas-leninistas del maoísmo reflejadas en conjunto en la negación sistemática de la dialéctica materialistas, tal es el caso de la perpetuación del Frente multiclasista, la negación del partido de clase proletaria, negación de la dictadura del proletariado, negación de la industria pesada, negación de la estatización de los medios de producción, etc. Y en el caso Venezolano, sencillamente es la repetición de todos los revisionismo precedentes mezclados en una gran coctelera a la que llaman «socialismo del siglo XXI».

El documento:


El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró que China concedió al país latinoamericano un crédito por valor de 5.000 millones de dólares que se destinarán al desarrollo económico y social.

Esos fondos fueron entregados en el marco del llamado Fondo Chino-Venezolano creado en el año 2007.

"El tramo de 5.000 millones de dólares del Fondo Chino que acordamos para invertir con el presidente Xi Jinping, ya ha sido depositado", dijo Maduro en el canal de televisión local TVFanb.

El jefe de Estado afirmó que el crédito recibido se destinará a la construcción de viviendas, el "desarrollo de nuevos organismos, industrias, para el desarrollo de nuevos elementos vinculados al transporte [y a las] tecnologías satelitales".

"Agradecemos a la República Popular China y al presidente Xi Jinping, que está en la conducción de los cambios que están haciendo de China una superpotencia de paz y desarrollo, que equilibran al mundo", dijo Maduro, citado por la cadena Noticias 24.

El pasado 18 de septiembre, los dos países aprobaron el tercer tramo de financiación del llamado Fondo Chino. Entonces, el ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, anunció ese acuerdo por valor de 5.000 millones de dólares "para los proyectos de la patria, para el pueblo", en su cuenta de Twitter. Los dos tramos anteriores fueron de 6.000 millones de dólares cada uno, con 4.000 millones aportados por China y 2.000 por la propia Venezuela.


RT Actualidad

sábado, 28 de diciembre de 2013

FMI elogia los logros del Gobierno (de Nicaragua)

La cuestión es esta; un órgano del capitalismo global elogia el «buen hacer» en el campo económico de un Estado que se dice «revolucionario» y en la senda del «socialismo», hasta ahí todo aparentemente bien, pero ocurre que el FMI es efectivamente un órgano, un brazo de acción, de la burguesía global, en consecuencia su elogio significa implícitamente que el beneficiario del elogio está desarrollando una economía que beneficia a ese capitalismo global, en consecuencia se trata de un elogio de capitalistas a capitalista; más aún, encierra un carácter neoliberal. Englóbese aquí el caso del canal interoceánico, pasando por el satélite de comunicaciones, por la concesiones de las cuencas auríferas, hasta incluso el caso de la tarjeta de transporte, etc.

Si analizamos suficientemente el caso observaremos que hay una serie de programas sociales que tienen una cierta incidencia, pero son mera y netamente de carácter asistencial y en ningún caso resolutivos, al tiempo que la economía en general trabaja hacia el beneficio neto de la clase dominante que ha visto una expansión exponencial de su patrimonio económico.

Es decir, este elogio significa que no se está construyendo la base económica de transición al socialismo, como afirma la propaganda, sino por el contrario, se está agudizando las relaciones de producción capitalista.

El documento:


El Fondo Monetario Internacional (FMI), presentó este viernes 27 de diciembre, casi al finalizar el año, la revisión completa del Artículo IV con Nicaragua en inglés, con todos sus cuadros estadísticos y proyecciones de crecimiento, en el que elogian el buen desempeño económico del país en el 2013.

"El desempeño macroeconómico reciente de Nicaragua ha sido favorable. Las autoridades merecen el crédito por sostener la disciplina fiscal y la gestión monetaria prudente. Además, la búsqueda de importantes reformas estructurales en los ámbitos de la fiscalidad, el sector de la electricidad y la seguridad social ha contribuido al fortalecimiento de la confianza y han ayudado al mejor aprovechamiento externo de las condiciones para impulsar el crecimiento económico", dice el FMI.

Sin embargo, subraya que la economía sigue enfrentando importantes vulnerabilidades derivadas por las amenazas externas que requieren de un manejo cuidadoso en el mediano plazo...

El FMI dice que se espera que el crecimiento económico se desacelere del nivel de tendencia de largo plazo y la inflación se mantendría anclada y que para apoyar estos resultados y ayudar a reducir vulnerabilidades externas, será fundamental sostener el camino de la consolidación fiscal, la aplicación de reformas estructurales, y proteger la estabilidad del sistema bancario.

EE.UU. creará dos barreras de combate aéreo-marítimas para bloquear a China

Las contradicciones no antagónicas entre las potencias imperialistas no cesan de agudizarse, es en ese marco que se ha de entender todo el aparataje bélico que EEUU y la UE están desarrollando en contra de China y Rusia -estos a su vez en contra de esas medidas- como máximos exponentes de los BRICS, y máximos competidores por recursos. El hecho es que se trata de una carrera por conquistas geoestratégicas y materias primas que permitirá mantener, o proporcionar al vencedor, la ansiada hegemonía económico-política global. El problema radica en que esas contradicciones guardan un enorme paralelismo con las contradicciones que llevaron a inicio de la Segunda Guerra Mundial, y dado el caso, de un tercer conflicto, las consecuencias son totalmente impredecibles. Los demás estamos por en medio.

El documento:


Durante la próxima década el Pentágono destinará 524.500 millones de dólares para la creación de dos barreras de combate aéreo-marítimas con el fin de bloquear a China, según un informe militar estadounidense.

De acuerdo con el portal The Diplomat, que cita el dosier, "EE.UU. desarrolla programas de aviación, municiones, espacial, naval, comunicaciones, inteligencia y combate electrónico" dirigidos a cerrar las rutas de acceso y salida de Pekín a través del mar de China Oriental y el océano Pacífico.

"En el marco del concepto estratégico de batalla aéreo-marítimo, el programa de aviación será el más caro y contará con aviones de combate de largo alcance (…) El segundo proyecto más costoso será el naval, y se espera que ambos programas entren en funcionamiento para el 2018", destacó el portal.

"Washington está preocupado por el creciente poderío de Pekín, por lo que pretende aplicar ciertas políticas de contención", indica por su parte 'The Washington Post', que informó además sobre la firma de un acuerdo entre EE.UU. y Singapur para la instalación de una base en el país asiático, donde recalarán los buques estadounidenses de guerra más modernos.

Según el portal, el proyecto, que estaría listo en su totalidad para 2023, tendrá dos barreras para disuadir a las fuerzas chinas en caso de un conflicto entre Washington y Pekín. La primera bloqueará a la nación comunista en el mar de China Oriental y la segunda en el océano Pacífico.

El gigante asiático es consciente de las devastadoras consecuencias de un posible bloqueo en caso de un enfrentamiento con EE.UU., por lo que a su vez, ha empezado a desarrollar proyectos a largo plazo para reducir las posibles amenazas.


RT Actualidad

viernes, 27 de diciembre de 2013

Comprender las divergencias sino-albanesas: El Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania frente al titoismo

Como habíamos anticipado, no se puede entender el surgimiento de diversas corrientes revisionistas posteriores sin entender la esencia del revisionismo titoista, el autor por ello repasa las tesis de un revisionismo que intentaba combinar el bujarinismo, el trotskismo, el browderismo, el socialismo utópico, y sobre todo el anarcosindicalismo. Quizás el autor debería haber comentado algo más la influencia de Edvard Browder en el surgimiento del revisionismo moderno incluyendo en la formación del propio titoismo, pero aun así, este documento muestra las carencias teóricas del revisionismo titoismo, el cual, como todo revisionismo, se muestra como una amalgama de teorías burguesas desfasadas que ya fueron utilizadas contra el marxismo.

En esta ocasión, y como es intención del autor francés, no hay que pasar por alto la evaluación oportunista del Partido Comunista de China sobre el revisionismo yugoslavo. Para el lector no informado, el revisionismo chino condenó al revisionismo yugoslavo en la ola de críticas que recibió este último durante 1948-1953, así mismo el PCCh fue de los primeros en dar la bienvenido a la reconciliación entre Tito y Jruschov en 1954, lo cual supuso unas consecuencias atroces para el movimiento comunista –que incluyen tirar por la borda toda la lucha contra el titoismo y disolver sin consulta la Kominform– como recogimos en el post: «Sobre el infame acercamiento de Jruschov a Tito de 1954 y sus consecuencias en el campo socialista». Poco después él propio revisionismo chino se reconcilió con el revisionismo yugoslavo durante los años 50 –añadiendo algunos de los epítetos antistalinistas jamás vistos–. Durante los años 60 el Partido Comunista de China intentó pasar a ojos de las masas como consecuentes antitoistas mediante la redacción de críticas que décadas antes ya habían pronunciado albaneses, soviéticos, etc. y que los propios chinos habían calificado de «erróneas y subjetivistas», algo que duro realmente poco, como es normal dentro de las tácticas de los oporunistas, porque en base a la puesta en práctica de la «teoría de los tres mundos», chinos y yugoslavos, a principio de los 70 volvieron a sus lunas de miel de los años 50. Es por tanto plausible decir que ni Liu Shao-chi, Mao Zedong, Chou En-lai, Deng Xiaoping ni Hua Kuo-feng mantuvieron al PCCh firme ante el titoismo. Hemos insistido varias veces que no hace falta recalcar una y otra vez, las críticas del Partido del Trabajo de Albaina hacia el revisionismo titoista, por ello con la simple lectura de este documento podrá constatarse esta verdad conocida por todos.

Esta claro, que es imposible ser marxista-leninista condenando al revisionismo titoista sin condenar al revisionismo maoista, del mismo modo que es imposible ser marxista-leninista condenando al revisionismo maoista sin condenar al revisionismo titoista. Ambas ramas pertenecen como dijimos al árbol del revisionismo y se complementan en sus teorizaciones. No puede ser por tanto que se intente arrancar y ocultar a una rama de este «arbol» para vociferar, señalar, y condenar la putrefacción de otra ellas.

Hoy día dentro de las teorizaciones del «socialismo del siglo XXI», hemos visto mucha referencia hacia la «autogestión», «descentralización», «inclusión», «transferencia progresiva de propiedad estatal a propiedad comunal», tomar «la propiedad estatal, como forma indirecta de la propiedad colectiva», «promoción de las empresas mixtas», la «compatibilidad de «socialismo y religión», el mesianismo hacía sus líderes, la organización del partido bajo «orden guerrillero» en el cual los cuadros no son elegidos por la militante, sino cooptados desde arriba, etc. nos recuerdan –entre otros– a la esencia del revisionismo titoista, a la experiencia yugoslava. Razón de más para conocer la experiencia yugoslava para el lector no instruido en el tema.

El documento:


Mao Zedong saludando al Bzemal Bijedic en la visita de este último a China durante el 8 de octubre de 1975

Comprender las divergencias sino-albanesas: El Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania frente al titoismo

B) El Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania frente al titoismo

El titoismo nació en Yugoslavia después de la Segunda Guerra Mundial cuando el país fuera liberado de los ocupantes fascistas. Las luchas nacionales de liberación contra el ocupante fascista han sido llevadas en Europa principalmente bajo el impulso de los comunistas. Es en respuesta a la guerra, durante la cual los comunistas se habían granjeado la confianza de las masas, las condiciones revolucionarias favorables se presentaban en Europa del este. La burguesía nacional que había colaborado a menudo con ocupante fue naturalmente desacreditada y se ofrecía así para los comunistas la posibilidad de encadenar directamente la lucha antifascista con la revolución socialista. Se constituyeron así las democracias populares. En numerosos casos, sin embargo, los partidos comunistas tenían allí una historia reciente y carecían de experiencia y de base teórica. A menudo heterogéneos, estos partidos sufrían una fuerte influencia de la pequeña burguesía. Stalin, muy consciente de estas debilidades, se inquietó muy rápidamente por lo que pasaba en Yugoslavia [1]:

«En el Partido Comunista de Yugoslavia el espíritu de la política de la lucha de clases está ausente. El aumento del número de los elementos capitalistas tanto en el campo como en la ciudad prosigue rápidamente, y la dirección del partido no toma medidas para limitar a estos elementos. El Partido Comunista de Yugoslavia se adormece con la podrida teoría oportunista de la integración pacífica de los elementos capitalistas en el socialismo, tomada prestado de Bernstein, Folmar, Bujarin. De acuerdo con la teoría del marxismo-leninismo, el partido es la fuerza líder en el país, tiene su programa específico y no se puede combinar con las masas sin partido. En Yugoslavia, por el contrario, el frente popular es considerado el jefe de la fuerza de ataque y hubo un intento de diluir al partido en este. En su discurso, el camarada Tito dijo: «¿El partido comunista de Yugoslavia tiene cualquier otro programa, sino el del frente popular? No, el partido no tiene ningún otro programa. El programa del frente popular es su programa». (Tito, Discurso en la IIº Conferencia del frente popular, 1947) Por tanto, parece que en Yugoslavia esta teoría asombrosa de organización de partido se considera una nueva teoría. En realidad, no es nada nuevo. En Rusia, hace cuarenta años, una parte de los mencheviques, propuso que el partido marxista se disolviera en un partido de organización de masas obreras sin partido y que el segundo debe suplantar al primero, la otra parte de los mencheviques proponían que el partido marxista se disolviera en un partido en las organizaciones de masas sin partido de obreros y campesinos, con esta última organización suplantando al primero. Como se sabe, Lenin describió a estos mencheviques como oportunistas y maliciosos liquidadores del partido». (13) (Carta de Stalin y Molotov, del Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS al CC del Partido Comunista de Yugosalvia 27 de marzo de 1948)

En la carta, se dejaba claro la función del partido comunista:

«Lenin ha dicho que el partido es la más importante arma en las manos de la clase obrera. Es el deber de los dirigentes mantener esta arma en estado de alerta. Pero los camaradas yugoslavos, escondiendo la bandera del partido y negándose a poner en evidencia ante el pueblo el papel dirigente del partido, debilitan esta arma de la clase obrera, rebajan el papel del partido, desarman a la clase obrera. (...) Creemos que la aminoración del papel del partido comunista en Yugoslavia está llegando muy lejos. Se trata de informes incorrectos sobre los principios entre el partido comunista y el frente popular de Yugoslavia. Solo hace falta echar un vistazo que en el frente popular de Yugoslavia se compone de elementos de muy diversa índole en términos de clase, kulaks, comerciantes, pequeños industriales, los intelectuales burgueses y grupos políticos de varios colores, incluyendo algunos partidos burgueses. No es por casualidad que ciertos dirigentes con vistas al partido comunista yugoslavo naufraguen de la vía marxista-leninista en cuanto a la cuestión del papel dirigente de la clase obrera. Mientras que el marxismo-leninismo afirma el papel dirigente de la clase obrera es la liquidación del capitalismo y la edificación de la sociedad socialista, los dirigentes del Partido Comunista de Yugoslavia desarrollan vistas absolutamente diferentes. Basta con citar la declaración siguiente del camarada Tito en Zagreb: «Nosotros les decimos a los campesinos que son el pilar más fuerte de nuestro Estado para ganar eventualmente sus votos, pero también porque lo son en realidad». (Borba, del 2 de noviembre de 1946) Esta posición está en contradicción con el marxismo-leninismo. El marxismo-leninismo considera que en Europa, y por consiguiente también en los Estados de democracia popular, la clase progresista y revolucionaria, es la clase obrera y no el campesinado. En cuanto al campesinado, su mayoría, es decir el campesinado pobre y medio, puede hacerse o ya es la aliada de la clase obrera, pero el papel que dirige en esta alianza pertenece a la clase obrera. Sin embargo, la posición adoptada por el camarada Tito, no sólo niega el papel dirigente de la clase obrera, sino también proclama que el campesinado –incluyendo así los kulaks– son el pilar más sólido de la nueva Yugoslavia. Por lo tanto, esta actitud expresa ideas que están en vigor en los políticos pequeño burgueses, pero no en los marxista-leninistas». (14) (Carta de Stalin y Molotov, del Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS al CC del Partido Comunista de Yugosalvia, 27 de marzo de 1948)

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Comprender las divergencias sino-albanesas: Intro y Diferencias en la lucha contra el revisionismo; Los orígenes del revisionismo

Estamos esta vez metidos en la reedición del libro: «Comprender las divergencias sino-albanesas», del marxista-leninista francés Vincent Gouysse, para poder proporcionar una mejor versión como hacemos poco a poco con todas las obras que hemos publicado.

Lo que nos vamos a encontrar en este documento que podríamos decir que esta partido en dos; la primera parte de la obra explica en líneas generales –obviamente sin tocar todos los temas ni al completo– las divergencias surgidas entre el Partido Comunista de China –PCCh– y el Partido del Trabajo de Albania –PTA–. Dichas divergencias nos mostraran de qué lado de la barricada estuvo cada uno en cuestiones fundamentales como: la lucha contra el titoismo, la subida al poder de Jruschov, los procesos de contrarrevolución de Hungría y Polonia de 1956, la lucha contra el jruschovismo, el cambio de Jruschov por Brezhnev, la posición frente a los imperialismos, la cuestión de la construcción europea, etc. También se incluye un esbozo de las políticas a nivel loca en China. En toda la segunda parte observaremos que el tema común son la teoría y parxis del revisionismo maoísta en cuanto a: economía política, filosofía, etc.

En esta entrada, abarcaremos inicialmente junto a la intro del autor –que explica sus intenciones– el primer capítulo; el cual explica las diferencias de los dos partidos a la hora de enfrentar al revisionismo, y empieza como es de agradecer con un resumen de los orígenes del revisionismo; que si bien será una exposición breve y que sabra a poco al lector experimentado, puede servir de buena gana al iniciado. Este inicio la hizo el autor con el objetivo de que el lector pueda entender mejor la esencia del resto de revisionismos que vinieron, y la similitud de sus críticas –junto a las de otras ramas antimarxistas– a la hora de criticar el marxismo-leninsmo.

El documento:


Comprender las divergencias sino-albanesas: Intro y Diferencias en la lucha contra el revisionismo; Los orígenes del revisionismo

Introducción de Vincent Gouysse

Hoy día, la condena de los trotskistas y de los revisionistas titoistas y jruschovistas parece algo natural a todo comunista consciente. La cuestión de Stalin ha sido clarificada en efecto a la vista de los trastornos que todos contemplaron al desenmascararse los partidarios del comunismo «autogestor», los del socialismo «con rostro humano», los del «Glasnost y Perestroika» y sus antepasados jruschovistas, y los que, durante décadas estuvieron calumniando a Stalin sin interrupción. Precisamente esta figura, ya en 1925 había resumido magistralmente los elementos que podían liquidar la revolución en la URSS:

«¿Qué peligros de degeneración hay para nuestro partido, dada la estabilización del capitalismo, si esa estabilización dura mucho? ¿Existen en realidad esos peligros? Indudablemente existen, como algo posible e incluso como algo real. Existen independientemente de la estabilización. Esta únicamente los hace más palpables. Si tomamos los principales, yo creo que esos peligros son tres: a) el peligro de perder la perspectiva socialista en la edificación de nuestro país y el liquidacionismo que de ello se deriva; b) el peligro de perder la perspectiva revolucionaria internacional y el nacionalismo que de ello se deriva; c) el peligro de que decaiga el papel rector del partido y, a consecuencia de ello, la posibilidad de que el partido se convierta en un apéndice del aparato estatal». (1) (Stalin, Preguntas y respuestas –discurso pronunciado en la universidad Sverdlov–, 1925)

Peligro que también anticipó sus consecuencias directas:

«Por lo tanto, el triunfo de la desviación de derecha en nuestro partido significaría el desarrollo de las condiciones necesarias para la restauración del capitalismo nuestro país». (2) (Stalin, Sobre el peligro de la derecha en el PC (b) de la URSS, 1928)

En efecto fueron estos tres factores, los que en conjunto determinaron el triunfo de la contrarrevolución, factores que se caracterizaron por:

a) La introducción de «reformas de mercado» y la proclamación del «Estado de todo el pueblo», lo que llevó a la supresión del control popular del aparato estatal y como consecuencia la liquidación de la dictadura del proletariado, b) La coexistencia pacífica que fue desarrollada Nikita Jruschov en convivencia con el imperialismo de EE.UU. por el reparto de las esferas de influencia, y el resurgimiento del chovinismo gran ruso, la liberalización del nacionalismo local. c) La liberalización del partido y la formación de una casta de «marcos gestores» apartados de las masas, la formación de una nomenklatura formada en la base de la restauración capitalista. La contrarrevolución en URSS no golpeó en 1991, sino más bien en 1956 bajo la máscara del «antistalinismo». En 1964, a pesar de haber tenido algunas críticas jruschovistas sobre Stalin, el Che Guevara dijo:

«En los llamados errores de Stalin está la diferencia entre una actitud revolucionaria y una conducta y un comportamiento revisionista. Aquel ve el peligro de las relaciones mercantiles y trata de salirle al paso rompiendo lo que se opone, la nueva dirección, por el contrario, cede a los impulsos de la superestructura y acentúa la acción mercantil, teorizando para ello que el aprovechamiento total de estas palancas económicas llevan al comunismo». (3) (Ernesto Ché Guevara, Apuntes críticos a la economía política)

El viejo Honecker, pese a ser el responsable de la política revisionista en la República Democrática Alemana, escribió sobre esto tras su entrada en prisión:

«No se puede borrar esta negación: el socialismo ha sido vencido bajo la bandera de un combate contra el stalinismo. El combate contra el comunismo había sido llevado en otro tiempo bajo la bandera de la lucha antibolchevique». (4) (Erich Honecker, Notas desde la cárcel, 1992)

Nos es hasta dado ver el video-documental «Stalin - El hombre de acero» por el siguiente curioso final del mismo; después de que el narrador dijera «que todavía hoy el personaje de Stalin ejerce una atracción enigmática», el hijo de Nikita Jruschov; Serguei Jruschov añade:

«Mire Rusia hoy. ¿Quién es el héroe? El héroe es Stalin. Bien sobre los demócratas en Rusia le dirán que Stalin mató a millones de personas, pero hizo a Rusia una superpotencia». (5) (Documental: Stalin, el hombre de acero)

En lo que corresponde a los anarquistas, hubo algunos que aunque ferozmente opuestos a Stalin, llegaron sin embargo a la conclusión de que la caída del URSS tenía su fuente en la línea jruschovista. Así es como Howard Zinn, trata el modo en el que fue percibido el hundimiento del de la Unión Soviética, en los medios dirigentes de los Estados Unidos, él hizola reflexión siguiente:

«En los Estados Unidos, el partido republicano pretendió que la política sin compromiso de Reagan y el aumento de los gastos militares habían provocado el hundimiento de Unión Soviética. De hecho, los cambios habían comenzado bien antes, desde la muerte de Stalin, en 1953, y en particular bajo la responsabilidad de Nikita Jruschov. Un debate más abierto había visto la luz en aquella época. Pero la línea dura practicada por los Estados Unidos se había hecho rápidamente un obstáculo a la liberalización del régimen. El antiguo embajador americano en la Unión Soviética, Jorge Kennan, escribió que el extremismo durante la guerra fría había más retrasado que apresurado los grandes cambios que derribaron el régimen soviético a finales de los años 1980». (6) (Howard Zinn, Una historia popular de los Estados Unidos de 1492 hasta nuestros días, Editábamos a Agone, 2003)

Pero hay otra cuestión igualmente importante que se ha quedado sin resolver y que ha dividido y sigue dividiendo hoy a los marxistas-leninistas que, desde los años 60 han criticado el revisionismo de Jruschov y denunciado la contrarrevolución en la URSS. Esta cuestión está en la polémica abierta que se inició en los años 70 entre los pro albaneses y los pro chinos.

Todavía hoy, esta polémica, lejos de ser apagada y haber sido solucionada, sigue dividiendo siempre a los revolucionarios auténticos en el seno de cada país y en el movimiento comunista internacional en conjunto. No se trata aquí de «pequeñas diferencias», sino de divergencias gruesas de principios.

Sin unidad ideológica, todos los comunistas son incapaces de unirse en un solo partido genuino y reconocido por todos –y más aún en cuanto a formar una internacional marxista-leninista–, por ello son condenados a la división y se privan de medios para ejercer una acción atractiva sobre el proletariado; hoy desamparado, en cuanto a ideología y organización. Es por ello que los partidos abiertamente reformistas, revisionistas y contrarrevolucionarios –tales como el Partido Comunista Francés y los grupos trotskistas franceses– encuentran un terreno fértil para propagar su demagogia allí dónde los comunistas auténticos están desunidos y son incapaces de coordinar acciones comunes en las luchas diarias.

La dominación del reformismo en el seno del movimiento comunista desde un medio siglo destaca con fuerza la pertinencia de estas palabras de Stalin:

«El triunfo de la desviación de derecha en los partidos comunistas de los países capitalistas supondría la derrota ideológica de los partidos comunistas y un fortalecimiento enorme de la socialdemocracia. ¿Y qué es un fortalecimiento enorme de la socialdemocracia? Es reforzar y robustecer el capitalismo, pues la socialdemocracia es el sostén fundamental del capitalismo dentro de la clase obrera. Por tanto, el triunfo de la desviación de derecha en los partidos comunistas de los países capitalistas conduce al desarrollo de las condiciones necesarias para el mantenimiento del capitalismo». (7) (Stalin, Sobre el peligro de la derecha en el PC (b) de la URSS, 1928)

En este contexto, más que nunca, estas palabras de Lenin toman una resonancia particular:

«Sin teoría revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario. Nunca se insistirá lo bastante sobre esta idea en un tiempo en que a la prédica en boga del oportunismo va unido un apasionamiento por las formas más estrechas de la actividad práctica. (...) Sólo un partido dirigido por una teoría de vanguardia puede cumplir la misión de combatiente de vanguardia». (8) (Lenin, Que hacer, 1902)

La debilidad del movimiento comunista contemporáneo reside en particular en el estallido y la debilidad ideológicas de éste, en el hecho de que el proletariado, privado de su partido de vanguardia, de su estado mayor de combate, se encontró desarmado frente a la ofensiva multiforme, ideológica y económica, generalizada por el capital a la cual se juntó el coro de los revisionistas que se atan a deformar nuestra teoría revolucionaria.

El fin de este artículo –que no aspira a la exhaustividad–, es mostrar los ejes mayores de la polémica sino-albanesa y, con ellos ponerlos frente a los principios fundamentales de nuestra ideología marxista-leninista. Esta es la única forma en que los marxistas-leninistas demos luz sobre este asunto que provocó un giro enorme dentro de la historia. Esto es en lo que no dejan de subrayar por ejemplo el Partido Comunista Marxista-Leninista-Maoista de Francia, el cual culpa a Partido del Trabajo de Albania y a su líder Enver Hoxha de esto mismo, según su pensamiento, el Partido Comunista Marxista-Leninista-Maoista de Francia acusa al Partido del Trabajo de Albania de que: «habría sembrado una gran confusión en el movimiento comunista internacional, trayendo a su decadencia casi completa».
Capítulo I: Diferencias en la lucha contra el revisionismo

A) Precursores del revisionismo «moderno»

Brevemente volveremos a trazar la historia la cual nos permitirá ver más tarde cómo los revisionistas «modernos», desde los titoistas a los eurocomunistas, pasando por los jruschovistas; a veces reprueban ideas ya denunciadas por Marx, Engels primero, y por Lenin y Stalin después, lo que nos permitirá así apreciar si se llevo de modo correcto la lucha contra el revisionismo por parte del Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania.

Desde que el marxismo apareció sobre la escena política, en la era de la revolución industrial, la burguesía no tuvo interrupción en su lucha por destruirlo. A los ataques abiertamente liberales se juntaron rápidamente ataques de los ideólogos de la pequeña burguesía. En los tiempos de Marx y Engels, principalmente fueron los partidarios de Proudhon, Stirner y Bakunin. No podemos hablar sin embargo de «revisionismo», ya que se trataban de ideólogos del anarquismo. No había ninguna «revisión» del marxismo. Marx y Engels no les entregaron una menor lucha encarnizada por ello, ya que pretendían ser «socialistas», y ya que sus teorías erróneas constituían una traba en la concienciación del proletariado; ellos recomendban el reformismo social opuesto a la revolución como hacía Proudhon, por otro lado también existían concepciones como el antiestatismo radical de Bakunin. Estas dos vías, aunque aparentemente alejadas del tema a tratar, sin embargo acaban en la misma conclusión: la negación de la dictadura del proletariado (1). Los anarquistas además fueron opuestos a la vía de la construcción del socialismo y al desarrollo de las fuerzas productivas, es decir la industrialización socialista según una planificación, y oponían a ésta la noción con la idea de las empresas autogestionadas por los obreros, he aquí una muestra de la mano de una obra de Stalin concerniente a esto que hablamos:

«La principal «acusación» de los anarquistas consiste en que no reconocen a los socialdemócratas como auténticos socialistas; vosotros –repiten a cada paso– no sois socialistas, vosotros sois enemigos del socialismo. He aquí lo que escribe Kropotkin al respecto: «Nosotros llegamos a otras conclusiones que la mayoría de los economistas de la escuela socialdemócrata (2). Nosotros llegamos al comunismo libertario, mientras que la mayoría de los socialistas [Nota de V.G.: Se sobreentiende que también los socialdemócratas.] llega al capitalismo de Estado y al colectivismo». (Kropotkin, La ciencia moderna y el anarquismo, 1901) Ahora bien, ¿en qué consisten el «capitalismo de Estado» y el «colectivismo» de los socialdemócratas? He aquí lo que escribe Kropotkin sobre este particular: «Los socialistas alemanes dicen que todas las riquezas acumuladas deben concentrarse en manos del Estado, que las pondrá a disposición de las asociaciones obreras, organizará la producción y el cambio y velará por la vida y el trabajo de la sociedad» (Kropotkin, Palabras de un rebelde, 1885) Y más adelante: «En sus proyectos, los colectivistas cometen un doble error. Quieren destruir el régimen capitalista, y a la vez conservan dos instituciones que constituyen el fundamento de este régimen: el gobierno representativo y el trabajo asalariado. (...) El colectivismo, como se sabe conserva el trabajo asalariado. Lo único que ocurre es que el gobierno representativo pasa a reemplazar al patrono. Los representantes de este gobierno «se reservan el derecho a utilizar en interés de todos la plusvalía obtenida de la producción. Además, en este sistema se establecen diferencias entre el trabajo del obrero y el trabajo de una persona instruida: el trabajo del peón, a juicio del colectivista, es un trabajo simple, mientras que el artesano, el ingeniero, el hombre de ciencia, etc., se ocupan de lo que Marx llama trabajo complejo, y tienen derecho a un salario superior. (...) Así, pues, los obreros recibirán los productos que precisen, no según sus necesidades, sino «proporcionalmente a los servicios prestados a la sociedad». (Kropotkin, La conquista del pan, 1892) (9) (Stalin, Anarquismo o socialismo, 1906)

Stalin continúa citando al anarquista ruso:

«La tercera «acusación» de los anarquistas estriba en que niegan el carácter popular de la socialdemocracia, presentan a los socialdemócratas como unos burócratas y afirman que el plan socialdemócrata de la dictadura del proletariado es la muerte de la revolución y que, por cuanto los socialdemócratas están a favor de tal dictadura, de hecho no quieren implantar la dictadura del proletariado, sino su propia dictadura sobre el proletariado. Kropotkin dice: «Nosotros, los anarquistas, hemos pronunciado la sentencia definitiva contra la dictadura. Sabemos que toda dictadura, por honestos que sean sus propósitos conducen a la muerte de la revolución. Sabemos que la idea de la dictadura no es más que un producto pernicioso del fetichismo gubernamental, que siempre ha aspirado a eternizar la esclavitud». (Kropotkin, Palabras de un rebelde, 1885). Otro ejemplo: «Los socialdemócratas no sólo reconocen la dictadura revolucionaria, sino que «son partidarios de la dictadura sobre el proletariado. Los obreros les interesan en tanto en cuanto son un ejército disciplinado en sus manos. La socialdemocracia aspira a tomar en sus manos la máquina estatal valiéndose del proletariado».  (Kropotkin, Pan y libertad», págs. 62 y 63) Lo mismo dicen los anarquistas georgianos: «La dictadura del proletariado es, en el sentido directo, completamente imposible, ya que los partidarios de la dictadura son partidarios del Estado y su dictadura no será la actividad libre de todo el proletariado, sino la entronización, al frente de la sociedad, de ese mismo poder representativo que existe también ahora». (Bâton, «La conquista del Poder del Estado», pág. 45). Añade: «Los socialdemócratas no son partidarios de la dictadura para contribuir a la emancipación del proletariado, sino para «establecer con su propia dominación una nueva esclavitud». («Nobati», núm. 1, pág. 5. Bâton) revolución y que, por cuanto los socialdemócratas están a favor de tal dictadura, de hecho no quieren implantar la dictadura del proletariado, sino su propia dictadura sobre el proletariado. (10) (Stalin, Anarquismo o socialismo, 1906)

Observaremos al paso que coinciden las acusaciones llevadas por los anarquistas a los marxistas, con las acusaciones que han sido repetidas bajo una forma apenas modificada por los trotskistas y toda prensa burguesa para denigrar la construcción del socialismo en la Unión Soviética.

Históricamente, el primer «revisionista» fue Eduard Bernstein. Cuidadoso de adaptar el socialismo a las «condiciones concretas de Alemania», este miembro del Partido Obrero Socialdemócrata Alemán de Karl Liebknecht y August Bebel, emprendió a finales del siglo XIX una revisión completa del marxismo. Rechazando la dictadura del proletariado, predicaba el reformismo social y el parlamentarismo burgués para acceder al socialismo, la democracia burguesa que según él, era el mejor de los sistemas políticos posibles. Este «socialismo» fue limitado de hecho a reivindicaciones de carácter económico que no tocaban a la propiedad capitalista de los medios de producción, lo que el siglo XX se pasaría a llamar conquistas sociales.

A finales del siglo XIX –después de la crisis económica mundial de 1873– y al principio del siglo XX, se produce un cambio económico superior en el seno de un mercado capitalista universal, periódicamente este cambio fue sacudido por unas crisis económicas que revestían un carácter cada vez más pronunciado. Estas crisis provocaron la quiebra de un gran número de pequeñas y medianas empresas y aceleraron la concentración de los capitales hasta la formación de empresa gigantes: trusts y cartels. Del capitalismo de libre competencia, el capitalismo pasó a un capitalismo monopolista, donde la pequeña y mediana empresa, aunque subsistiendo al lado de las grandes empresas industriales que se reparten los mercados y que encabezan el juego solo cumplen un papel secundario mientras tratan de sobrevivir.

Es en este momento Karl Kautsky, uno de los principales dirigentes de la II Internacional, no comprendiendo las implicaciones del cambio cualitativo en el cual el capitalismo de la época premonopolista da paso al de la época de la concentración y los monopolios, este traicionará el marxismo defendiendo la Primera Guerra Mundial. La causa de este fenómeno, es decir, sus raíces traicioneras resultan de los siguientes factores: el nivel de las naciones imperialistas y su explotación de las colonias provoca el aburguesamiento de una parte de la clase obrera, la corrupción de los jefes de los sindicatos y los partidos obreros en donde se acaba forjando las tendencias reformistas como: el socialimperialismo, el socialchovinismo, y un fortalecimiento del oportunismo en todo el seno del movimiento obrero.

Las características precisas del capitalismo monopolista, el imperialismo, han sido dadas por Lenin en su obra genial «El imperialismo, fase superior del capitalismo» de 1916, en la cual también se encuentra una crítica de las tesis de Kautsky. Observemos un análisis de esta figura tan odiada por Lenin:

«Kautsky ha desvirtuado del modo más inaudito el concepto de dictadura del proletariado, haciendo de Marx un adocenado liberal, es decir, se ha deslizado él mismo al nivel de un liberal que dice frases vulgares acerca de la «democracia pura», velando y encubriendo el contenido de clase de la democracia burguesa y rehuyendo por encima de todo la violencia revolucionaria por parte de la clase oprimida. Cuando Kautsky «interpreta» el concepto de «dictadura revolucionaria del proletariado» de tal modo que desaparece la violencia revolucionaria por parte de la clase oprimida contra los opresores, bate el record mundial de desvirtuación liberal de Marx. El renegado Bernstein no es más que un cachorrito al lado del renegado Kautsky. (...) Kautsky toma del marxismo lo que los liberales admiten, lo que admite la burguesía (la crítica del medievo, el papel progresivo que desempeñan en la historia el capitalismo en general y la democracia capitalista en particular) y arroja por la borda, calla y oculta en el marxismo lo que es inadmisible para la burguesía (la violencia revolucionaria del proletariado contra la burguesía para aniquilar a ésta). Por ello, dada su posición objetiva, sea cual fuere su convicción subjetiva, Kautsky resulta ser inevitablemente un lacayo de la burguesía. (...) ¡Oh erudición! ¡Oh refinado servilismo ante la burguesía! ¡Oh civilizada manera de reptar ante los capitalistas y lamerles las botas! Si yo fuera Krupp, Scheidemann, Clemenceau o Renaudel, le pagaría al señor Kautsky millones, le recompensaría con besos de Judas, lo elogiaría ante los obreros, recomendaría «la unidad socialista» con gentes tan «respetables» como él. ¿No es prestar lacayunos servicios a la burguesía eso de escribir folletos contra la dictadura del proletariado, traer a colación a los whigs y tories del siglo XVIII en Inglaterra, afirmar que democracia significa «defensa de la minoría» y guardar silencio sobre los pogromos desencadenados contra los internacionalistas en la «democrática» República de los Estados Unidos?» (11) (Lenin, La revolución proletaria y el renegado Kautsky, 1918)

Además de estas monstruosas posiciones socialchovinistas de Kautsky sobre el problema de las guerras interimperialistas, estaba su afirmación de que entonces había una oportunidad ofrecida a los países imperialistas para explotar las colonias conjuntamente y en paz, Kautsky defendía el reaccionario ideal y precursor de las vistas de la pequeña burguesía que predicaban la «vuelta a la competencia libre y sana» así como la posibilidad de reformas bajo el imperialismo, lo que hace ciertamente a Kautsky el teórico por excelencia del alter mundialismo.

Por último recordemos que Kautsky se había opuesto a la Revolución de Octubre de 1917, consecuencia normal de su abandono de la dictadura del proletariado, lo que le había valido las reclamaciones de Lenin en esta última traición –véase al respecto la obra de Lenin: La revolución proletaria y el renegado Kautsky, 1918–. Más tarde, se opondrá también a la construcción del socialismo en URSS:

«La actitud de Kautsky escribiendo su libro «Bolchevismo en un punto muerto» de 1930, sirvió de valiosa arma ideológica para los imperialistas que sabían sacar partido de la guerra de información para anestesiar la conciencia revolucionaria de las cansadas naciones occidentales, donde la crisis económica general conmovió al mundo capitalista mientras se intentaba cortar cualquier aspiración al cansado proletario que se hundía en la miseria a la vez se abría el camino al fascismo». (12) (Communisme-bolchevisme.net, La dictadura del proletariado)

Frente a tales traidores del marxismo, la posición de los marxistas-leninistas no puede ser otra que la de la lucha resuelta contra este tipo de «marxistas» que son tanto enemigos del marxismo como aliados del imperialismo. ¿Por qué si no Marx y Engels se habrían entregado a una lucha tan ensañada contra Poudhon-Stirner-Bakunin? ¿O  Lenin contra los kautskistas y mencheviques? Sin hablar ya, de la pugna de Stalin contra el menchevismo que habría de volver bajo otra faceta en los trotskistas, el bujarinistas y titoistas. Esto nos trae pues al primer punto de nuestro estudio, el saber la posición del PCCh y del PTA en la lucha contra el titoismo después de la muerte de Stalin, ya que el titoismo es la primera forma de «revisionismo moderno», y ciertamente uno de los más peligrosos.

Notas de Vincent Gouysse:

(1) Cf. Archivo: http://www.communisme-bolchevisme.net/marxisme_leninisme_et_anarchisme.htm

(2) En 1906, el término «socialdemócrata» era empleado por numerosos marxistas, entonces no tenía todavía la connotación negativa que tiene hoy. Es sólo después de la traición del II internacional en el momento de la primera Guerra mundial que Lenin insistió en rechazar ese término que estaba manchado por la traición. Desde entonces, Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia se pasa a llamar el Partido Comunista Bolchevique de toda Rusia.




Necesitamos en primer término, que los comunistas sepan manejar bien el arma del análisis marxista-leninista

«Georgi Dimitrov en prisión - 1918». De Neko Balkan

«Necesitamos, en primer término, que los comunistas sepan manejar bien el arma del análisis marxista-leninista, estudiando con cuidado la situación concreta y la correlación de las fuerzas de clase en desarrollo, y elaboren, en armonía con ello, sus planes de actuación y de lucha. Debemos extirpar del modo más implacable ese apego a los esquemas especulativos, a las fórmulas sin vida, a los patrones cortados, que no pocas veces atosigan a nuestros camaradas. Tenemos que acabar con ese estado de cosas, que consiste en que los comunistas, cuando carecen de conocimientos y de capacidad para un análisis marxista-leninista, suplanten este por frases y consignas generales, como la de «buscar una salida revolucionaria a la crisis», sin hacer el menor esfuerzo serio por esclarecer en qué condiciones, ante qué correlación de fuerza de clase, en qué grado de madurez revolucionaria del proletariado y de las masas trabajadoras, con qué nivel de influencia el partido comunista, es viable esa salida revolucionaria de la crisis. Sin este análisis semejantes consignas se convertirán en simples palabras, en frases sin contenido, y sólo servirán para oscurecer nuestras tareas de cada día. Sin un análisis concreto, marxista-leninista, son sabremos jamás plantear, ni resolver con acierto el problema del fascismo, ni el del frente proletario y popular, ni el de la actitud frente a la democracia burguesa, ni el del gobierno de frente único, ni el de los procesos que se operan en el seno de la clase obrera y, en particular, entre los obreros socialdemócratas, ni tantos otros problemas nuevos y complejos, que nos plantean y seguirán planteando la vida misma y el desarrollo de la lucha de clases». (Georgi Dimitrov; Por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Discurso de resumen en el VIIº Congreso de la Komintern, 13 de agosto de 1935)


martes, 24 de diciembre de 2013

Encuentro entre Iosif Stalin y Enver Hoxha; marzo-abril de 1949

El encuentro que reproducimos a continuación entre estos dos figuras, que discurrió en un amable y distendido ambiente de camaderia, enseña el especial interés que mostró Iosif Stalin frente a Enver Hoxha por conocer más sobre el pasado y presente del país Albania, así mismo y como se puede detectar la preocupación por el bienestar futuro del mismo país balcánico.

Este encuentro no sólo sirve para ver que anécdotas ocurrieron entre figuras de tal calibre, sino para entender y en otros casos recordar puntos fundamentales de la doctrina marxista-leninista, en el presente documento podemos ver la interacción entre estos dos personajes en cuestiones como: 

La ayuda del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS y la Kominform al PTA en la lucha contra el revisionismo titioista.

La cuestión religiosa.

-La cuestión de la colectivización del campo. 

Las provocaciones de los países imperialistas a los Estados que emprenden la vía socialista –en ámbito de sabotaje local como  internacional público–.

La cuestión de la diferenciación entre las capas de la burguesía según la etapa.

Las relaciones entre dos países socialistas, sobre todo en condiciones de desigualdad económica entre ambos. 

Las causas –según Enver Hoxha– de la derrota del Partido Comunista de Grecia en la guerra civil de 1946-1949. Para rescatar este asunto, y analizarlo mejor, traeremos un encuentro tripartito entre Iosif Stalin, Enver Hoxha y Nikos Zahariadis en breve.

El documento:

Congregación multitudinaria  en Tirana frente a la estatua en honor a Stalin, durante el 5 de marzo de 1953, fecha del fallecimiento del dirigente soviético

Encuentro entre Iosif Stalin y Enver Hoxha; marzo-abril de 1949

SEGUNDO ENCUENTRO

Marzo-Abril de 1949

NUESTRA ACTITUD HACIA LA DIRECCIÓN YUGOSLAVA DESDE LOS AÑOS DE LA GUERRA. EL Iº CONGRESO DEL PCA. POLÍTICA DE TERROR EN KÓSOVO. EN RELACIÓN CON LAS DIVISIONES YUGOSLAVAS QUE IBAN A ENVIARSE A ALBANIA. LOS TITOISTAS ASPIRABAN CAMBIAR LA SITUACIÓN EN ALBANIA. SOBRE LA LUCHA DEL HERMANO PUEBLO GRIEGO. LOS PUNTOS DE VISTA ERRÓNEOS DE LA DIRECCION DEL PC DE GRECIA. LA VÍA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y CULTURAL DE ALBANIA. LOS INGLESES PONEN COMO CONDICIÓN PARA RECONOCER A ALBANIA, LA INSTALACIÓN DE BASES MILITARES EN SUS PUERTOS. SOBRE LA SITUACIÓN DE NUESTRO CAMPESINADO. SOBRE LA HISTORIA, LA CULTURA, LA LENGUA Y LAS COSTUMBRES DEL PUEBLO ALBANÉS.

Volví de nuevo a Moscú, el 21 de marzo de 1949, al frente de una delegación oficial del Gobierno de la República Popular de Albania y permanecí allí hasta el 11 de abril del mismo año.

Habían salido al aeropuerto para recibirnos Mikoyan, Vishinski, etc. Así como todos los representantes diplomáticos de los países de democracia popular.

El primer encuentro oficial que tuvimos fue con Vishinski, al día siguiente de nuestra llegada, y el 23 de marzo a las 22 y 5 minutos era recibido por el camarada Stalin en el Kremlin, en presencia de Vishinski y de Chubahin, embajador de la URSS en Albania. En este encuentro iba acompañado por Spiro Koleka y Mihal Prifti, que en aquel tiempo era nuestro embajador en Moscú.

El camarada Stalin nos recibió en su oficina muy cordialmente. Una vez de habernos saludado, reparó ante mí:

Por tu aspecto, diría que has adelgazado. ¿Has estado enfermo? ¿o es que estás fatigado? 

Por el contrario, me siento muy dichoso de volverlo a encontrar le respondí, y después de tomar asiento, manifesté mi deseo de plantearle algunas cuestiones.

Pueden disponer del tiempo que quieran me dijo amigablemente, a fin de que pudiera hablarle de todo aquello que considerara necesario.

Le hice al camarada Stalin una exposición sobre una serie de problemas. Le hablé a grandes rasgos de la situación de nuestro partido y de nuestro país, de los últimos acontecimientos, de los errores constatados, así como de nuestra actitud respecto a la cuestión yugoslava. Le indiqué que debido a la influencia de la dirección trotskista yugoslava sobre la dirección de nuestro partido y la exagerada confianza que algunos de nuestros dirigentes habían demostrado por la traidora dirección yugoslava, se habían observado errores de gravedad, sobre todo en la linea organizativa del partido, tal como los constató el XIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Albania, de septiembre de 1948, cuyos trabajos se han desarrollado a la luz de las cartas del Comité Central del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética dirigidas al Comité Central del Partido Comunista Yugoslavo y de la Resolución de de la Kominform de verano de 1948: «Sobre la situación en el Partido Comunista Yugoslavo».

domingo, 22 de diciembre de 2013

El dinero no da sentido a la vida: La fe 'enriquece' a los pobres

En realidad se trata de la manipulación reiterada de los métodos de investigación científico para dar valides a conclusiones ya existente en determinados grupo de poder ligados a la clase dominante, nótese que la burguesía en la actualidad solo es la heredera de ese axioma del «idealismo filosófico». Esta asociación ha sido un común para todas la religiones, y nada mejor que la "idealización" de la pobreza como factor de una supuesta «felicidad» para mantener controlada a las masas, y de hecho más o menos contenta con la realidad excluyente a la que están sometidas. Vale preguntar ¿Quién puede sentirse feliz en medios de una imposibilidad permanente de acceso a alimentos, agua potable, etc.? ¿Será que un niño que se alimenta con galletas de barro en Haití se siente feliz? ¿Qué entiende por felicidad cada sujeto? ¿Qué es la felicidad?

Un cuento que me solían contar en la infancia, contado desde hace muchísimos años en los hogares de mi entorno, que ilustra lo que queremos expresar, resumido:

«Cierto día un patrón observó que mientras sus hijos eran delgados y huesudos los de la sirvienta eran gorditos, este creyó que la sirvienta estaba dando la mala comida sus hijos y la buena a los suyos, así que decidió observarla. Cuál es su sorpresa cuando vio que sus hijos eran alimentados con carne y todo tipo de alimentos nutritivos, mientras que los de la sirvienta recibían únicamente el caldos -el agua-. Este sorprendido le preguntó a la sirvienta cual era la razón de aquel contrasentido, la sirvienta dijo que en el caldo estaban todas las vitaminas de los alimentos.»

Años más tarde comprendí que en realidad los niños bien nutridos eran los que recibían lo alimentos; los que no, tenían un tipo de desnutrición que se caracteriza por un aumento del volumen en algunas zona, de carácter edematoso por carencia proteica conocido como Kwashiorkor.

Como vemos, se trata de la idealización de la pobre igual que en el estudio. Esto es lucha de clases señores.

El documento:


Mientras que los habitantes de países ricos tienden mejores niveles de educación y sanidad, los pobres suelen encontrar un mayor sentido de la vida, aunque vivan en condiciones difíciles, sobre todo si son creyentes, según un estudio psicológico.

Según un estudio publicado en 'Psychological Science', las condiciones sociales no siempre son un factor decisivo para la satisfacción espiritual. La investigación, basada en datos de la encuesta Gallup 2007 sobre más de 140.000 participantes en 132 países, demuestra que existe una cierta correlación entre la religiosidad del país y la percepción del sentido de la vida por sus ciudadanos. Además, los psicólogos indican que esta tendencia suele ser más común para los países pobres.

"Hasta ahora, la riqueza ha estado casi siempre asociada con la esperanza de vida, la salud, la felicidad o la satisfacción con la vida", explica el psicológico Shigehiro Oishi, de la Universidad de Virginia, EE.UU. "Dado que el sentido de la vida es un aspecto importante del bienestar en general, hemos querido examinarlo más detalladamente".

sábado, 21 de diciembre de 2013

Albania: El fin de los titoistas entre nosotros

Siguiendo con la transcendencia de la lucha contra el revisionismo titoista, hoy traemos un texto que comenta como se llevo intestinamente dentro del Partido Comunista de Albania la eliminación de tal mal. Hay que refrescar la memoria al lector, comentando, que dicho partido albanés, fue uno de los más influenciados por el titoismo, sufriendo fuertes injerencias y polémicas desde la época de liberación nacional de ambos países en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. 

El documento traído hoy no tiene más propósito que en primer lugar volver a demostrar la esencia del revisionismo titoista y los métodos que utilizaba para lograr sus fines y las consecuencias directas que afloraban en las superficies implicadas, en este caso el PCA.

Y segundo, y quizás más importante, ver como un partido que se diga marxista-leninista debe aplicar la lucha contra estas desviaciones internamente; sin condescendencia hacia los culpables, pero tampoco sin culpar a toda la dirección del partido ni a toda su base. Será interesante ver como durante los ejercicios de crítica y autocrítica bolchevique, al final de la trama los propios culpables entre congresos, plenos y demás, van reconociendo sus errores, y poco apoco, entre los testimonios de victimas y propios culpables salen acusaciones cada vez más claras y evidentes del propósito que tenían algunos miembros del partido que desde la época de la guerra y desde las primeras polémicas, actuaron en calidad de agentes de Tito.

Debe de ser destacado que varias de las rectificaciones que se hicieron en el partido durante los plenos como podrían ser la cuestión entre el partido y el frente, la semilegalidad del partido, la reforma agraria. Sólo pudieron ser destacadas y corregidas una vez que TODO el partido fue consciente de que tales métodos no eran correctos y una vez que muchos otros se conocieran, ya que pese a los esfuerzos de Enver Hoxha por corregir ciertas derivas que se iban evidenciando, no siempre tuvo toda la aprobación en todas ellas, en especial en las citadas sólo pudo lograr él y el partido la consecución de dicha tarea gracias las cartas de inicios de 1948 entre Stalin y Tito, siendo el punto de inflexión para concienciar a la dirección y a la base del PCA a la hora de reflexionar y replantearse muchas cosas, más aún esto era necesario y debía de ser inmediato, ya que el país se encontraba en un momento en que las presiones yugoslavas sobre Albania habían alcanzado su punto álgido. Por ello las cartas del PCUS al PCY y la resolución de la Kominform en verano de ese mismo 1948, para Enver Hoxha fue la confirmación final de la lucha que había llevado desde su informe al Buró Político de 1946; donde denunció las desviaciones titoistas que ya había percibido. De ahí la especial importancia de tal revelaciones, que como volvemos a repetir, significo que:

«El partido se salvó de esta situación gracias a su firme resistencia a la injerencia yugoslava, gracias a las cartas del Partido Bolchevique de la Unión Soviética que arrojaron luz sobre la situación en el Partido Comunista de Yugoslavia y sobre la actividad de su dirección. Las cartas del partido bolchevique llegaron en el momento más crítico por el que atravesaba nuestro partido. Estas cartas aclararon plenamente al Comité Central de nuestro partido la grave situación existente en el seno del Partido Comunista de Yugoslavia y lo ayudaron a descubrir las verdaderas causas de graves errores, a ver claramente en qué consistía el mal que debilitaba a la dirección del partido y al mismo partido. Estas históricas cartas quedarán como ejemplo de una actitud internacionalista de principio del partido bolchevique de Lenin-Stalin, de un partido resuelto a acudir en ayuda de otro partido hermano». (Enver Hoxha, Informe presentado ante la conferencia de activistas del partido de Tirana sobre los análisis y las conclusiones del XIº Pleno del CC del PCA, 1948)

Sobra recordar el amplio apoyo que recibió la República Popular de Albania por parte del resto de democracias populares, partidos comunistas y todo revolucionario de entonces en purgar a tales elementos de antimarxistas fines:

«Las revelaciones hechas y las tramas destapadas en el Iº Congreso del Partido Comunista de Albania pone de relieve una vez más las intenciones agresivas de Tito y su grupo, siendo esta vez Albania su objetivo y el marco donde resale su política hipócrita, su rancio nacionalismo y la muestra definitiva que se aleja del frente unido con la Unión Soviética y las demás democracias populares». (Georgi Dimitrov, Informe al Vº Congreso del PCB, 1948)

Algo no era casual de Albania, ya que varios países donde existían similares problemas con Yugoslavia se empezaron a vislumbrar los mismos procesos:

«Fueron los tres juicios que se realizaron en el curso de 1949 en Budapest, Sofía y Tirana, los que demostraron que la situación peligrosa que desarrollo en la dirección del Partido Comunista de Yugoslavia no se debió a meros errores políticos, a una política equivocada, sino que fue el resultado de una trama contrarrevolucionaria deliberada, anticomunista, llevada a cabo por una banda de policías-informantes, agentes provocadores y agentes de inteligencia, que respondían ante el liderazgo tioista». (James Klugmann, De Trotski a Tito, 1951)

Y tampoco era casual que a este tipo de elementos los tiempo de después los quisieran rehabilitar los jruschovistas:

«Siguiendo la línea del XXº Congreso del PCUS, Jruschov se apresuró a exigir que el Partido Comunista de Albania revisará su actitud del pasado frente a Tito, así como las sentencias presentadas ante figuras como Koçi Xoxe, Tuk Jakova y otras figuras antipartido, aludiendo que habían sido errores cometidos bajo la influencia del culto a la personalidad a Stalin».  (Miranda Vickers, Los albaneses: una visión moderna, 1999)

El documento:

Enver Hoxha camino del Iº Congreso del PCA, celebrado entre el 8 y el 22 de noviembre de 1948

El fin de los titoistas entre nosotros

La inmediata y vergonzosa marcha de nuestro país de los enviados de Tito tras la llegada de la primera carta del partido bolchevique, trajo consigo entre otras cosas para nuestro partido dos importantes consecuencias. La primera era positiva: Koçi Xoxe y su clan titoista –hasta ayer predomi­nante en el Buró–, cuando vieron qué los patrones les dejaban plantados y a merced de los acontecimientos, cambiaron inmediatamente de camisa y se hicieron «prosoviéticos», ¡«se solidarizaron» unánimemente con la carta del CC del PCUS dirigida a la dirección titoista! Esto redundaba en nuestro interés, ya que aunque en verdad la mayoría de la dirección del partido y el propio partido –cuando se le dijera– se solidarizaría de todo corazón con la primera carta de Stalin –así como con las demás–, no sería nada bueno para nuestro partido que aparecieran aunque sólo fueran tres o cuatro voces contra esta posición general.

Sin embargo, junto con esta primera consecuencia positiva, vendría la segunda, que sería enormemente negativa para nuestro trabajo: viéndose obligados a «solidarizarse» con las cartas del CC del PCUS y con todos los análisis marxista-leninistas que nosotros llevaríamos a cabo a la luz de los acontecimientos en nuestro país, Koçi Xoxe y su banda se esforzarían por camuflarse, por ocultar las garras, por pre­sentarse, como mucho, como «equivocados», «influenciados», y no como realmente eran, agentes reclutados por el revisionismo titoista.

Pero nosotros no podíamos permitir de ningún modo que el mal continuara viviendo en el cuerpo sano de nuestro partido. Se lo debía descubrir, arrancarlo de raíz y arrojarlo lejos, no sólo por los grandes daños que nos había producido en el pasado, sino también en aras del futuro. Si nos mostrábamos liberales, ciegos y blandos con ellos, este mal se esforzaría en el futuro por tomarse la revancha y derrocar al partido en cuanto se crearan las condiciones adecuadas.

Dio comienzo así el prolongado proceso de trabajo, de profundos análisis y discusiones, que nos ocupó durante todo el período entre abril-mayo y noviembre del año 1948. Durante éste período se desarrolló una lucha intensa, durante días y noches enteras se celebraron reuniones y debates incesantes. Frecuentemente, cuando parecía que la situación se aclaraba, inesperadamente, aparecían nuevos hechos y argumentos que nos obligaban a comenzar los análisis desde el principio. No era fácil desenmascarar de inmediato a los enemigos en la dirección del partido; habían hecho la «escuela» de Tito-Rankovic y su participación directa en el complot les había transformado en maestros de la mentira y el engaño.

De manera especial, el agente en jefe Koçi Xoxe se esforzaría por serpentear y maniobrar de mil y una maneras para salvar, si no todo, al menos lo que pudiera salvar de su negro pasado.