«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 2 de noviembre de 2013

Teoría Leninista de la revolución versus teoría trotskista de la revolución permanente

“(...) Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario (...)”; Lenin

“(...) El papel del luchador de vanguardia es perfeccionado con un Partido guiado por la teoría más avanzada (...)”; Lenin

“(...) La práctica se pierde en la oscuridad si no está iluminada por la teoría revolucionaria (...)”; Stalin 



Diferencias entre bolcheviques, mencheviques y Trotsky respecto al carácter de la revolución rusa

Posición menchevique: Los mencheviques (socialistas reformistas) defendían que la revolución en Rusia sería burguesa, y dado su naturaleza democrático burguesa debería ser liderada por la burguesía liberal. El proletariado debe, por lo tanto, establecer estrechos lazos con la burguesía liberal, no con el campesinado, y ayudar a la burguesía a tomar el estado. El proletariado no debe liderar la revolución, ya que esto podría asustar a la burguesía y hacerla aliada de la aristocracia, y el proletariado tampoco debe formar parte de ningún gobierno de la burguesía, para no cometer el error de los revolucionarios franceses. El proletariado, según los mencheviques, debe jugar un papel secundario, de apéndice de la burguesía liberal. No debe ser la fuerza principal ni establecer relaciones estrechas con el campesinado ya que esto apartaría a los burgueses de la revolución, reduciendo su fuerza.

Posición bolchevique: Los bolcheviques, los socialistas revolucionarios, defendían que a pesar del carácter burgués de la revolución, el proletariado era el principal interesado en su total victoria, ya que era una oportunidad para que el proletariado ganase experiencia organizativa y política, para poder llevar a las masas de la revolución burguesa a la proletaria. “en cierto sentido, la revolución burguesa es más importante para el proletariado que para la propia burguesía” (Lenin, Dos tácticas para la socialdemocracia en la revolución democrática). Por lo tanto el proletariado debía asumir el liderazgo de la revolución.

Pero el proletariado no podía llevar a cabo la revolución burguesa sin la ayuda del campesinado, interesado en la revolución ya que lo liberaría de la opresión terrateniente, concediéndole la propiedad de la tierra. Sobre este tema Lenin escribe: “el campesinado incluye elementos del semiproletariado y de pequeña burguesía. Esto hace que sea inestable en su apoyo a un partido de clase. Pero la inestabilidad del campesinado se diferencia de la inestabilidad de la burguesía en que el campesinado no está tan interesado en la conservación de la propiedad privada en términos absolutos como en la expropiación de las grandes haciendas. Esto no quiere decir que el campesinado vaya a dejar de tener elementos pequeños burgueses o que se vaya a convertir en socialista. Pero si la revolución no es interrumpida a medio camino por la traición de la burguesía y la derrota del proletariado, el campesinado se convertirá en un defensor ferviente de la revolución y de la república, ya que solo una revolución completa puede ofrecerle al campesinado una reforma agraria que realmente lo beneficie” (Ibid)

Los bolcheviques defendían que era necesario aislar a la burguesía liberal, ya que si no se limitaba la influencia de esta clase traidora y vacilante el proletariado no podría liderar la revolución democrática. Comentando la objeción menchevique de que “el liderazgo proletario de la revolución asustaría a la burguesía y reduciría el empuje revolucionario” Lenin escribe: “quienes comprenden la importancia del campesinado en la revolución que se avecina no se plantean siquiera que la eventual traición de la burguesía pueda reducir el empuje de la revolución. De hecho, el empuje revolucionario alcanzará su máximo cuando la burguesía haya traicionado a la revolución y el campesinado se sitúe codo con codo con el proletariado. Para que el proceso se pueda llevar a cabo es necesario que el liderazgo de la revolución lo lleven justamente aquellos que hagan que "la burguesía se asuste y se alíe con la aristocracia", quedando así patente su inconsistencia como clase revolucionaria” (Ibid)

Según los bolcheviques, la victoria definitiva sobre el zarismo ocurriría mediante un gobierno provisional que sería una dictadura del proletariado y el campesinado. Este gobierno debería asegurar la completa destrucción del zarismo, neutralizar la inestabilidad de la burguesía y llevar a cabo las reformas democráticas y la reforma agraria hasta sus últimas consecuencias. Marx escribió que “tras una revolución, la organización provisional del estado requiere siempre un gobierno dictatorial”. Lenin llegó a la conclusión de que “la victoria final sobre el zarismo requiere una dictadura del proletariado y el campesinado... y ese gobierno será una dictadura revolucionaria, es decir, necesitará inevitablemente de la fuerza militar, de las masas en armas, no de instituciones y reformas "legales" y "pacíficas". La realización de las reformas democráticas y agrarias que necesitan el campesinado y el proletariado se encontrará con la feroz resistencia de los terratenientes, de la gran burguesía y de la aristocracia. Sin una dictadura será imposible parar los intentos contrarrevolucionarios. Pero será una dictadura democrática, no socialista, ya que no será capaz (sin una serie de pasos intermedios) de cambiar las bases económicas capitalistas.” (Ibid)

Finalmente, los bolcheviques no creían que hubiese ninguna barrera infranqueable entre la revolución burguesa y la proletaria. Creían que una vez el proletariado hubiese completado la revolución democrática debía comenzar la lucha por la revolución proletaria. La república democrática no era un objetivo en sí misma, sino un medio para alcanzar un fin, la república socialista. La república democrática era, para los bolcheviques, un paso indispensable para alcanzar la república socialista, un estado intermedio en el desarrollo del movimiento revolucionario. Durante éste periodo el proletariado necesita ganarse la confianza del campesinado y de todas las masas explotadas, para guiarlas en la lucha por el socialismo. En el libro citado anteriormente, dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática, Lenin resume la estrategia y la táctica del proletariado en este periodo, y establece claramente cual debe ser la actitud del proletariado frente a la burguesía: “El proletariado debe llevar a cabo la revolución democrática, apoyándose en el campesinado para resquebrajar la resistencia de la aristocracia y la inestable parálisis de la burguesía. El proletariado debe establecer estrechos lazos con los elementos semiproletarios de la sociedad para evitar que el campesinado caiga en la parálisis dubitativa de la pequeña burguesía. Esa es la tarea del proletariado, por la que la nueva ISKRA siempre pasa de puntillas en sus argumentos y resoluciones”.

“¡Al frente de todo el pueblo, al frente del campesinado, por la libertad, por una democracia completa, por la república! ¡Al frente de todos los explotados y oprimidos, por el socialismo! Ésa debe ser la práctica del proletariado revolucionario, estos eslóganes son los que hay que tener en cuenta a la hora de resolver los problemas del partido revolucionario.” (Ibid)

Ésta es la teoría de la revolución interrumpida, la teoría del paso de la revolución democrático burguesa a la revolución socialista.

Posición trotskista: la revolución permanente. Trotsky tomó una posición intermedia, formalmente distinta a la posición bolchevique y menchevique, pero en la práctica objetivamente más parecida a la de éstos últimos. Coincidía con el análisis bolchevique de no confiar en la burguesía liberal (capitalista) con la que el proletariado no debía establecer lazos duraderos, y con el análisis menchevique sobre el campesinado, con los que tampoco quería tener nada que ver. Según Trotsky el campesinado no podía ser un aliado fiable, por lo que, aunque los alzamientos del campesinado pudiesen ayudar coyunturalmente al proletariado en su lucha contra el zarismo, no era un aliado revolucionario. Según Trotsky el zarismo había que reemplazarlo por el estado proletario, no por una dictadura del campesinado y el proletariado. Y, según Trotsky, el proletariado en el poder debía atacar a la propiedad privada, incluida la propiedad campesina. Pero este ataque propuesto por Trotsky granjearía al proletariado la enemistad de la amplia mayoría de la población (del campesinado). La resistencia del campesinado pondría en peligro la existencia misma del gobierno proletario, pero éste gobierno ayudaría a los trabajadores de los países industrialmente avanzados a tomar el poder, y éstos a su vez socorrerían al proletariado ruso en su lucha contra el campesinado. Trotsky llamó a ésta teoría "la revolución permanente", y fue la causa de muchas de sus diferencias con Lenin.

Hay una cosa que es muy importante conocer sobre Trotsky, y es que cada vez que tomaba una posición oportunista lo cubría con frases ultra izquierdistas. Por ejemplo pretendía saltarse arbitrariamente fases de la revolución rusa, estableciendo la dictadura del proletariado en vez de la dictadura del proletariado y el campesinado. ¿Por qué? Porque “vivimos en la época del imperialismo, y el imperialismo no opone a la nación burguesa con el antiguo régimen sino al proletariado con la nación burguesa” (Trotsky, Nuestra revolución, 1906)

De lo expuesto anteriormente pueden sacarse principalmente dos conclusiones:

a.- La desconfianza de Trotsky hacia el campesinado, y su incapacidad para aceptar que el campesinado podía jugar un papel revolucionario en determinadas etapas del proceso revolucionario.

b.- De su incapacidad para entender el papel del proletariado se deriva su deseo de saltarse la etapa democrático burguesa de la revolución y de pasar directamente al socialismo. Por ello proclama que hay que pasar del zarismo al estado proletario. De esto se deriva que la revolución contra el zarismo no la llevaría a cabo la mayoría de la población rusa, sino solamente el proletariado, contra el zarismo y el resto de la "nación burguesa" (incluido el campesinado).

Aceptar la teoría de la revolución permanente habría significado aceptar una "contrarrevolución permanente", ya que negar el potencial revolucionario del campesinado habría significado negarle al proletariado un poderoso aliado y dejarlo como una herramienta en manos de la burguesía. Cuando se lee las proclamas de Trotsky sobre como Stalin traicionó a la revolución, hay que tener en cuenta que si se hubiese llevado a la práctica la línea trotskista en primer lugar, no habría habido siquiera revolución, ya que ésta no habría podido llevarse a cabo sin el campesinado. Lenin comenta la teoría de la revolución permanente en su obra dos líneas de la revolución (1915): “Trotsky repite su "original" teoría de la revolución permanente de 1905, y se niega a preguntarse por qué durante diez años no ha ganado ninguna influencia. [...] De hecho, Trotsky ayuda a los políticos laboristas liberales rusos, ya que negar el papel del campesinado implica repudiar sus alzamientos.”

Solamente hicieron falta dos años para probar la corrección de las estimaciones de Lenin sobre el papel del campesinado. Conociendo las posiciones de Trotsky sobre el campesinado y las fases de la revolución no puede resultar sorprendente que los trotskistas británicos atacasen al Frente de Liberación Nacional (FLN) de Vietnam del Sur y su programa, calificándolo de burgués y negándose a aceptar su carácter claramente antiimperialista. Y se niegan a preguntarse por qué la teoría de la revolución permanente, en 60 años, no ha logrado ninguna victoria.

Trotsky escribió en 1906, y repitió en 1922, que “sin la ayuda de un estado proletario en Europa, el proletariado ruso no podrá mantenerse en el poder y transformar su poder temporal en un estado socialista. No hay duda de ello.” (Trotsky, Nuestra revolución, 1906)

Trotsky siempre defendió que la revolución rusa no podría sobrevivir, ni se podría construir el socialismo, si no se daban revoluciones victoriosas en Europa occidental.

¿Qué hacer si estas revoluciones no se materializaban? Trotsky propuso en principio una política de desesperado aventurerismo, que en ocasiones alternó con derrotismo y capitulación frente al capitalismo monopolista. Esta fue la consecuencia de sus visiones erróneas sobre la estrategia y la táctica de la revolución rusa. Si se piensa que la revolución solo puede mantenerse si se dan revoluciones en toda Europa, solo se puede llegar a dos conclusiones:

a.- Es necesario exportar, mediante algún tipo de política aventurera, la revolución al resto de los países europeos; ó,

b.- Rendición frente al imperialismo.

Trotsky puso en práctica las dos conclusiones alternativamente. Aventurerismo mano a mano con derrotismo, ambos impregnados de falta de confianza en las masas y sobreestimación de las fuerzas reaccionarias. Esas son características esenciales del trotskismo.

Debido a la teoría de la revolución permanente -que niega el papel del campesinado y la capacidad del proletariado de liderar a las masas hacia el socialismo en un solo país y la creencia acientífica y antimarxista de que la revolución solo podría consolidarse si se daba al mismo tiempo en “los países más importantes de Europa”; Trotsky nunca fue capaz de entender el carácter de la revolución rusa y sus peculiaridades. Es a la luz de éstas peculiaridades que debemos estudiar las diferencias entre el Leninismo y el trotskismo.


Peculiaridades de la Revolución de Octubre

La revolución rusa tiene dos particularidades que hay que tener en cuenta para entender su importancia a escala nacional e internacional. Estas particularidades son:

a.- Que la dictadura del proletariado se llevó a cabo en Rusia basándose en una alianza entre el proletariado y los campesinos pobres, liderada por el proletariado.

b.- Que la revolución se llevó a cabo en un solo país -en un país atrasado desde el punto de vista del desarrollo del capitalismo- mientras que el capitalismo se mantuvo en el resto de los países, algunos de los cuales presentaban ya un capitalismo muy desarrollado.

Estas dos características son muy importantes, ya que además de ser claves para entender el proceso revolucionario, son imprescindibles para comprender el carácter oportunista de la teoría de la "revolución permanente". Examinémoslas más detalladamente:

a.- Alianza entre el proletariado y el campesinado, liderada por el proletariado.

La política de alianzas tiene una gran importancia. ¿Defenderán las masas de la ciudad y el campo a la burguesía o se alzarán con el proletariado? De esto depende el desenlace de la revolución. Las revoluciones de 1945 y 1971 en Francia se encontraron con grandes problemas debido a que el campesinado se alineó con la burguesía. La revolución de Octubre consiguió vencer porque privó a la burguesía de su ejército de reserva, del campesinado.

Como dijo Stalin: “Aquel que nunca ha entendido el carácter de la revolución de Octubre, la naturaleza de la dictadura del proletariado o las peculiaridades de la política interna del poder proletario” (Problemas del Leninismo)

La dictadura del proletariado en Rusia se basó en una alianza entre el proletariado y el campesinado, en la que el proletariado jugaba el papel dirigente, para derrotar al capitalismo y alcanzar la victoria del socialismo. La cuestión no es, como defienden algunos analistas, sobreestimar o infravalorar el papel del campesinado. La cuestión concierne a la naturaleza misma de la dictadura del proletariado. Lenin formula su teoría sobre la dictadura del proletariado en estos términos: “La dictadura del proletariado es una forma especial de alianza entre el proletariado, la vanguardia de los explotados, y otros elementos explotados de la sociedad (pequeño burgueses, pequeños propietarios, intelectuales, campesinos) o gran parte de éstos, contra el capital, con el objetivo de superarlo, derrotando la resistencia de la burguesía y sus intentos de restaurar su régimen, una alianza que aspira al establecimiento y la consolidación del socialismo”

“Si traducimos del latín el término histórico, científico y filosófico "dictadura del proletariado" a un lenguaje sencillo, significa lo siguiente: sólo una clase definida, la de los obreros industriales, es capaz de liderar a los explotados y oprimidos en su lucha por derrotar la injusticia capitalista, en el proceso de mantener y consolidar esa victoria, en el trabajo de construir una sociedad nueva, socialista, en la lucha por la abolición de las clases sociales.” (Lenin)

Ésta es la visión Leninista de la dictadura del proletariado, y la revolución de Octubre representa “un ejemplo clásico de la aplicación práctica de la teoría leninista de la dictadura del proletariado” (Stalin)

¿Cuál era la posición de Trotsky sobre la primera característica distintiva de la revolución de Octubre? ¿Cómo se amoldaba a esto su teoría de la revolución permanente?

No vamos a entrar a analizar en profundidad la posición de Trotsky en 1905 cuando defendía la consigna “No al zar, sí al gobierno de los obreros”, despreciando el papel del campesinado, tampoco vamos a entretenernos en analizar las posiciones de Trotsky en 1915, cuando escribe que “vivimos en la época del imperialismo, en la que la contradicción no está entre la nación burguesa y el antiguo régimen, sino entre el proletariado y la nación burguesa”, llegando a la conclusión en su artículo "La lucha por el poder" de que el papel del campesinado disminuiría, de tal manera que su papel en la revolución sería de poca importancia, por lo que las consignas sobre la confiscación de la tierra carecían de importancia. Lenin le rebatía así: “Trotsky, de hecho, ayuda a los políticos liberales rusos que negando el papel del campesinado renuncian a su alzamiento en la revolución”.

Pasemos a analizar los trabajos posteriores de Trotsky sobre el tema, trabajos que redactó durante la dictadura del proletariado en Rusia. En el prefacio de su libro El año 1905, escrito en 1922, escribe lo siguiente sobre la teoría de la revolución permanente: “Fue precisamente durante el intervalo entre el 9 de enero y la huelga general de octubre de 1905, que las visiones sobre el carácter del desarrollo revolucionario en Rusia que se conocen como "teoría de la revolución permanente" cristalizaron en la mente de su autor. Este oscuro término representa la idea de que la revolución rusa, cuya naturaleza era burguesa, no pararía cuando esos objetivos se cumpliesen, ya que para la completa consecución de esos objetivos sería necesario que el proletariado tomase el poder, y una vez lo hubiese hecho, no se limitaría a los objetivos fijados por la burguesía. Es más, para mantenerse en el poder, el proletariado se vería obligado desde muy pronto en el proceso revolucionario a atacar no solo la propiedad feudal sino también la propiedad burguesa. Esto provocaría un choque hostil no solamente con la burguesía que los había apoyado en las primeras etapas, sino también con las masas campesinas a las que había utilizado para alzarse con el poder. Las contradicciones del gobierno proletario en un país atrasado con una amplia mayoría de campesinos sólo pueden resolverse a escala internacional mediante la revolución proletaria mundial”.

Ésta era la posición de Trotsky sobre la primera característica peculiar de la revolución de Octubre, la alianza entre el proletariado y el campesinado, en la que el primero llevase la iniciativa. Camaradas, es obvio que apenas hay nada en común entre la posición de Lenin y la de Trotsky. No hay más que comparar el prefacio de Trotsky con las citas anteriores de Lenin para concluir que hay grandes diferencias entre la teoría leninista de la dictadura del proletariado y la teoría trotskista de la revolución permanente. El camarada Stalin resume este punto así: “Lenin habla de la alianza entre la vanguardia del proletariado y los trabajadores campesinos, mientras que Trotsky ve un choque hostil entre el proletariado y las masas campesinas. Mientras que Lenin habla del liderazgo del proletariado frente a todos los oprimidos del país, Trotsky habla de las contradicciones entre el gobierno proletario y la mayoría de las masas campesinas en los países atrasados. Lenin defiende que la fuerza de la revolución proviene de la unión entre el proletariado y el campesinado explotado ruso, mientras que Trotsky confía en que la fuerza provenga de una revolución proletaria mundial. ¿Pero qué ocurre si la revolución mundial se retrasa? ¿Queda algún rayo de esperanza para nuestra revolución? No para Trotsky, ya que las contradicciones del gobierno proletario en un país atrasado solo se pueden resolver a partir de la revolución mundial. Según este plan, la revolución rusa solo puede revolverse entre sus contradicciones mientras espera a la revolución mundial. ¿Qué diferencia práctica hay entre la teoría de la revolución permanente y la teoría menchevique que rechaza a la dictadura del proletariado? Ninguna substancial. No puede haber duda al respecto. La revolución permanente no es solo subestimar el potencial revolucionario del campesinado, sino rechazar la teoría leninista de la dictadura del proletariado. La teoría de la revolución permanente de Trotsky es una variedad de menchevismo.” (Problemas del Leninismo)

b.- Revolución en un solo país con bajo desarrollo capitalista mientras que el capitalismo se mantiene en países económicamente más avanzados.

De sus estudios sobre el imperialismo Lenin teorizó la ley del desarrollo desigual capitalista. Según esta ley, el desarrollo capitalista no ocurre de un modo ordenado en el que un país está siempre por delante de los otros mientras que el resto se mantienen invariablemente tras él. Al contrario, el desarrollo capitalista ocurre espasmódicamente, mediante saltos y retrocesos en el crecimiento económico de cada país capitalista. Esta realidad legitima la aparición de nuevas potencias y motiva a los países que fueron en su momento potencias a esforzarse por recuperar su antigua posición. Estas dos "reivindicaciones legítimas" entran en una contradicción que solo puede resolverse mediante conflictos armados entre potencias imperialistas. En la primera guerra mundial, Alemania, que había tenido menor desarrollo capitalista, había adelantado a Francia y estaba presionando al Reino Unido en el mercado mundial. El Reino Unido y Francia luchaban por recuperar sus antiguas posiciones, mientras que Alemania luchaba por conquistar nuevos mercados, dando como resultado la primera guerra mundial.

(1) “El capitalismo se ha convertido en un sistema mundial de opresión colonial y estrangulación financiera de la gran mayoría de la población mundial por un puñado de países avanzados” (Lenin, prefacio a la edición francesa de Imperialismo, fase superior del capitalismo, SW Vol.5 p.9)

(2) “Este botín se lo reparten dos o tres potencias armadas hasta los dientes (Norteamérica, Gran Bretaña, Japón) que implican a todo el mundo en sus guerras para determinar qué parte les toca del botín” (Ibid)

(3) La intensificación de las contradicciones del sistema imperialista dan lugar a guerras imperialistas y al auge de movimientos revolucionarios. El debilitamiento del sistema imperialista mundial debido a las guerras lo hace vulnerable a las revoluciones, que se vuelven posibles en países concretos.

(4) La posible revolución se dará en el eslabón más débil del sistema, donde las fuerzas imperialistas son más vulnerables y las fuerzas revolucionarias pueden ser lo suficientemente fuertes para llevarla a cabo.

(5) Por lo tanto, la toma del poder y la construcción del socialismo en un país concreto mientras que se mantiene el capitalismo en el resto de países, es posible.

(6) “La ley del desigual desarrollo económico y político es inherente al capitalismo. Por lo tanto, la victoria del socialismo es posible primero en un país o un grupo de países. El proletariado victorioso de este país, habiendo expropiado a la burguesía, hará frente al resto del mundo capitalista, apoyando al proletariado del resto de los países, y si fuese necesario entrando en confrontación armada con los explotadores de otros Estados. La unión de todas las naciones en el socialismo es imposible sin un periodo previo, más o menos prolongado, de lucha entre las repúblicas socialistas y los estados atrasados.” (Lenin, SW Vol. 5, p.141 proclama "Los Estados Unidos de Europa")

“El desarrollo del capitalismo procede de manera muy desigual en los distintos países. No puede ser de otra manera debido al sistema de producción de mercancías capitalista. Es por lo tato irrefutable que el socialismo no vencerá al mismo tiempo en todos los países. Vencerá en uno o varios países simultáneamente, mientras que el resto permanecerán en una situación capitalista o precapitalista por un tiempo” (Lenin, Programa militar de la revolución proletaria)

Éstos son los fundamentos de la teoría leninista del desarrollo desigual capitalista.

Algunos oportunistas (trotskistas, revisionistas y socialdemócratas) de todos los países defienden que la revolución proletaria sólo puede hacerse en los países desarrollados. Más aún, defienden que no es posible hacer la revolución en un país poco desarrollado. Lenin combatió estas teorías oportunistas basándose en la teoría del desarrollo desigual del capitalismo y en su teoría de la revolución proletaria.

¿En qué se distingue la teoría revolucionaria de Lenin de las teorías oportunistas?

La posibilidad de hacer la revolución en un solo país, aunque no sea muy desarrollado dentro del sistema imperialista, es la principal diferencia. La Revolución de Octubre fue la prueba de la corrección de la teoría de Lenin y la falsedad de las teorías oportunistas.

“La segunda característica particular de la revolución de Octubre consiste en el hecho de que ejemplifica la aplicación de la teoría leninista de la revolución proletaria. Quienes no entienden esto nunca entenderán su carácter internacionalista, su impacto a nivel mundial ni su particular política exterior” (Stalin, problemas del Leninismo)

¿En qué se distingue la teoría leninista de la revolución de la teoría trotskista de la revolución permanente?

En su libro Nuestra Revolución (1906) Trotsky escribe “sin el apoyo directo de un Estado del proletariado europeo, el proletariado ruso no podrá convertir su victoria temporal en un Estado socialista. Esto no lo podemos dudar ni un momento.” Es decir, que el proletariado ruso no podrá mantenerse en el poder ni construir el socialismo hasta que el proletariado haya tomado el poder en Europa. No es difícil darse cuenta de la diferencia sustancial con la teoría leninista.

Podría defenderse que el libro de Trotsky estaba escrito en 1906, cuando aun no se conocía claramente el carácter de la revolución, y que por lo tanto no corresponde a su visión posterior. Veamos sus posiciones en publicaciones posteriores. En el panfleto "Programa de paz", publicado antes de la revolución de Octubre, y reeditado en su libro El año 1917 en 1924, Trotsky ataca la teoría de la revolución de Lenin, defendiendo su teoría de los "Estados Unidos de Europa". Según Trotsky, no puede haber una revolución victoriosa en Rusia sin una revolución victoriosa en Alemania, ni una revolución victoriosa en Alemania sin una revolución victoriosa en otros Estados europeos avanzados.

“El único argumento histórico concreto frente a la teoría de los Estados Unidos de Europa fue formulado en el Swiss Sotsial-Demokrat [el órgano de expresión de los Bolcheviques en aquel momento] en la siguiente frase: "el desarrollo económico y político desigual entre países es una ley inherente al imperialismo". De ahí sacan la conclusión de que la victoria del socialismo es posible en un solo país, y que por lo tanto no es necesario formular la creación de los Estados Unidos de Europa como requisito para la dictadura del proletariado en cada país. Es cierto que el desarrollo capitalista es desigual, pero esta desigualdad es en sí misma extremadamente desigual. El desarrollo de Inglaterra, Austria, Alemania y Francia no es idéntico, pero en comparación con Asia y África estos países representan la Europa capitalista, que tienen una mayor madurez para la revolución social. Ningún país debe "esperar" por otros en su lucha revolucionaria en suelo nacional, es necesaria la acción internacional revolucionaria simultanea, no una inactividad expectante, ya que podemos confiar en que nuestra lucha nacional dará ímpetu a las otras luchas, porque si esto no ocurre, no hay esperanza, desde una perspectiva histórica y de razonamiento teórico, ya que no se puede pensar que una Rusia revolucionaria, por ejemplo, pudiese mantenerse frente a una Europa conservadora, o que una Alemania socialista pudiese sobrevivir aislada en un mundo capitalista.”

Estamos claramente otra vez ante la teoría de la revolución permanente, que requiere la victoria simultánea de la revolución en los países más importantes de Europa, que excluye la aplicación de la teoría leninista de la revolución. Quizá ésta última cita de Trotsky tampoco coincida con sus análisis posteriores, una vez se había tomado el poder en Rusia. Veamos que decía en 1922, en el epílogo de su panfleto Un programa de paz:

“La afirmación, repetida varias veces en "un programa de paz", de que la revolución proletaria no puede concluir victoriosamente dentro de las fronteras nacionales, puede parecer refutada a la luz de cinco años de república soviética. Pero no es así. El hecho de que la república de los trabajadores se haya mantenido en un solo país frente a todo el mundo, un país atrasado además, es la prueba de lo que la voluntad de los trabajadores podría conseguir auténticos milagros. Pero aunque hayamos avanzado en el terreno militar y político, como Estado, pero aún no hemos realizado la tarea, ni nos hemos acercado a ella, de crear un estado socialista... Mientras los burgueses se mantengan en el poder en los países burgueses avanzados, nos veremos obligados, para luchar contra el aislamiento económico, a llegar a compromisos con el mundo capitalista. Hay que decir que estos acuerdos pueden, como mucho, ayudarnos en nuestras penurias económicas, pero un avance real de la economía socialista en Rusia solo puede producirse tras la victoria del proletariado en los países europeos más importantes.” (Énfasis añadido, HB)

Permitidme, camaradas, terminar citando lo que decía el camarada Stalin sobre la cita anterior de Trotsky:

“Trotsky sigue negándose a ver la realidad y sigue defendiendo la "revolución permanente".

Parece ser que ni siquiera nos hemos acercado a la tarea de crear una sociedad socialista. Parece ser que alguna gente ha estado buscando acuerdos con el mundo capitalista, pero no se conseguirá nada con estos acuerdos, no se podrá construir una economía socialista avanzada, hasta que el proletariado haya tomado el poder en los países más importante de Europa.

Dado que no hay revolución en Europa, la Revolución tiene dos opciones: degenerar en un Estado burgués o decaer en su aislamiento.

No es accidental que el año pasado Trotsky haya denunciado la degeneración del Partido y la perdición del país.

¿Cómo pueden reconciliarse estas afirmaciones de Trotsky con la afirmación de Lenin sobre como la Nueva Política Económica (NEP) nos permitirá establecer las bases para una nueva economía socialista?

¿Cómo se compaginan con las siguientes palabras de Lenin? “El socialismo ya no es cosa del futuro distante, o una imagen abstracta, o un icono. Hemos llevado el socialismo a la vida diaria y es ahí donde debemos ver cómo resulta. Esta es la tarea de nuestros días, de nuestra época. Permitidme concluir declarando mi confianza en que, a pesar de lo difícil de la tarea, lo diferente que es a nuestras tareas previas y las numerosas dificultades que presenta, seremos capaces entre todos -no en un día, sino en unos pocos años- de hacer el esfuerzo para que la Rusia de la NEP se convierta en una Rusia socialista.” (V.I. Lenin, Collected Works, Vol. 33 p 443)

¿Cómo se compagina la "desesperanza permanente" con estas otras palabras de Lenin? “De hecho, el poder del Estado sobre los medios de producción, el poder del Estado del proletariado, la alianza del proletariado con la mayoría de los campesinos pobres, el liderazgo del proletariado sobre éstos, etc. ¿No es esto todo lo necesario para construir una sociedad completamente socialista, mediante cooperativas, que hasta ahora hemos tratado como charlatanería, aunque en cierto sentido estábamos en lo cierto debido a la NEP? ¿Acaso no es esto bastante para construir una sociedad completa socialista? Aún no estamos construyendo una sociedad socialista, pero ya disponemos de todo lo que necesitamos para ello.” (Obras escogidas, Vol. 9, p.403)

No hay duda que estas dos posiciones no pueden ser reconciliadas. La revolución permanente de Trotsky es una negación de la teoría de la revolución de Lenin, y viceversa.

La falta de confianza en la capacidad del proletariado ruso está entre los pilares de la teoría de la revolución permanente. Hasta hoy solíamos subrayar la falta de confianza de Trotsky en el campesinado, ahora vemos que esto mismo es aplicable también al proletariado ruso.

¿Qué diferencia hay entre la teoría de Trotsky y el menchevismo ordinario, que sostiene que la victoria del socialismo en un solo país, subdesarrollado además, es imposible sin una revolución previa en un país avanzado? De hecho, ninguna. La teoría de Trotsky de la revolución permanente es una variedad de Menchevismo.

Ésto es lo importante sobre la segunda peculiaridad de la revolución rusa.

Los trotskistas y la intelectualidad burguesa, en su intento de hacer parecer compatible la teoría de Trotsky de la revolución permanente con el leninismo, aseguran a menudo que el problema de Trotsky fue haberse adelantado, es decir, que la teoría de Trotsky fue incorrecta para 1905 pero válida para 1917. Dicen también que en Abril de 1917 Lenin cambió su punto de vista por la revolución permanente. Es necesario rebatir esta afirmación, ya que de ser cierto, Lenin habría sido, de hecho, un trotskista, y la teoría revolucionaria sería el marxismo-trotskismo, no el marxismo-leninismo. Hay que notar que los trotskistas no pretenden hacer el trotskismo compatible con el leninismo, sino sustituir el leninismo por el trotskismo.

Uno de estos intentos fue realizado por Radek en 1924: “La guerra provocó una fuerte división entre los campesinos, que deseaban tierra y paz, y la pequeña burguesía. La guerra situó al campesinado bajo el liderazgo de la clase obrera y su vanguardia, el partido bolchevique. Esto hizo posible no la dictadura del proletariado, sino la dictadura de la clase obrera, dependiendo del campesinado. Lo que Trotsky y Rosa Luxemburgo predijeron en 1905 frente a Lenin [la revolución permanente] resultó ser la segunda fase del desarrollo histórico”.

No mejor manera de refutar estas afirmaciones que citando al camarada Stalin:

"Cada afirmación es una distorsión. La revolución de 1917 fue la materialización de la dictadura del proletariado y el campesinado. La teoría de la revolución permanente no la defendieron Rosa Luxemburgo y Trotsky, sino Parvus y Trotsky. Ahora, tras diez meses, Radek se corrige y considera necesario censurar la participación de Parvus en la redacción de la revolución permanente.

Tampoco es cierto que la teoría de la revolución permanente, que ya demostró ser falsa en 1905, fuese validada por la segunda fase de desarrollo histórico, es decir, por la revolución de Octubre. Todo el desarrollo del proceso revolucionario demuestra que esta teoría es errónea y que es incompatible con el leninismo.

Estos cantos de sirena y esta diplomacia despreciable no pueden esconder las grandísimas diferencias entre la teoría de la revolución permanente y el leninismo”.


Notas: 

1.- “El problema de llevar a las masas trabajadoras pequeño burguesas rurales y urbanas al bando del proletariado es de excepcional importancia para la revolución proletaria. ¿A quién van a apoyar los trabajadores del campo y la ciudad en la lucha por el poder, a la burguesía o al proletariado?, ¿qué se volverán la reserva de la burguesía o del proletariado? y de esto depende el destino de la revolución y la estabilidad de la dictadura del proletariado. Las revoluciones de Francia de 1848 y 1871 fracasaron en parte porque las reservas de campesinos demostraron estar de parte de la burguesía. La revolución de Octubre fue victoriosa porque privó a la burguesía de las reservas de campesinos y las ganó para su causa, y porque la vanguardia del proletariado demostró ser la única guía para las vastas masas trabajadoras de la ciudad del campo.

Quien no entiende esto nunca entenderá el carácter de la revolución de Octubre o la naturaleza y las características de la dictadura del proletariado, o las características peculiares de la política interna del poder proletario” (Problemas del Leninismo)




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