«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 28 de noviembre de 2013

Canadá permitió a la NSA espiar ilegalmente las cumbres del G-8 y el G-20 en 2010

A estas alturas y con la información disponible solo un ingenuo puede creer que solo el imperialismo estadounidense es responsable de la vigilancia global a la que estamos siendo sometidos; desde instancias diplomáticas, administraciones, hasta ciudadanos comunes en nombre de la seguridad. De hecho, esa vigilancia jamás hubiese sido posible sin la colaboración directa y sistemática de las agencias de cada Estado... Obsérvese además que cada Estado ha desarrollado su propio órgano de vigilancia, desde Alemania, pasando por el Francia, el Estado Español, Brasil, etc. En ese sentido cabe apreciar y analizar que las reacciones de todos los Estados vigilados (al menos de los conocidos) se ha encaminado simplemente a lo declarativo.

Pero no nos equivoquemos, esa es parte de la naturaleza de la dictadura de la burguesía, tanto si se trata de un sistema democrático burgués como si es de un Estado fascista.

El documento:


La Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA por sus siglas en inglés) llevó a cabo una operación de espionaje a gran escala en Canadá durante las cumbres del G-8 y del G-20 en junio de 2010, según informa la cadena CBC News.

El programa de espionaje "fue coordinado cuidadosamente con el socio canadiense", según los documentos clasificados que el exempleado de la CIA Edward Snowden suministró al canal. Cabe destacar que el Centro de la Seguridad de las Comunicaciones de Canadá (CSEC, por sus siglas en inglés), la agencia criptográfica gubernamental, tiene prohibido espiar en el territorio del país sin una orden judicial, independientemente de la nacionalidad de los objetos del espionaje.

Los materiales secretos no indican si el CSEC participó 'físicamente' en las operaciones de vigilancia. Sin embargo, CBC News destaca que la legislación local y los acuerdos internacionales prevén que la agencia canadiense de inteligencia no puede delegar a ninguna entidad extranjera las misiones que ella misma no está autorizada a llevar a cabo.

Los documentos no mencionan cuáles eran los objetos concretos de la vigilancia, pero sí detallan que el centro de comando que coordinaba la operación estaba ubicado en la embajada de EE.UU. en Ottawa y que el fin de la misión era garantizar la seguridad durante las cumbres y "proporcionar apoyo a los políticos". Los textos contienen las cláusulas principales de la agenda del G-20 y la promesa de asistir "los objetivos políticos de EE.UU.". En 2010 el mundo estaba inmerso en la gran recesión. Los líderes mundiales debatían las posibles medidas a tomar para salir de ella, incluido el establecimiento de un impuesto global sobre los bancos, una iniciativa a la que Washington y Ottawa se oponían drásticamente. La propuesta no prosperó.

En respuesta a las revelaciones de la cadena, Jason MacDonald, portavoz del primer ministro de Canadá, Stephen Harper, se limitó a comunicar: "No realizamos comentarios sobre las cuestiones operacionales relacionadas con la seguridad nacional."


RT Actualidad


1 comentario:

«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»