«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 10 de agosto de 2013

Robert S. Ford nombrado embajador de Estados Unidos en El Cairo

En efecto, la presencia de Ford en Egipto solo puede significar que dada la fragilidad del poder de los lacayos del imperialismo y la imposibilidad de invadir Siria; el imperialismo apueste por recuperar la influencia en el país de los faraones para dar la estabilidad que Israel está perdiendo… Resulta concluyente pues que la presencia del criminal signifique que el escenario se está deslizando hacia una guerra civil, como ya hemos manifestado en alguna ocasión, en donde las dos expresiones de la burguesía –laicos e islamistas- pugnan por el poder… No es despreciable que se desarrolle una intervención directa del imperialismo…

Como apunte; Ford fue subalterno de John Negroponte, este último criminal de guerra y enemigo fundamental de Nicaragua y de la Revolución Popular Sandinista en los ochentas, quién dirigía las operaciones de la contrarrevolución desde su puesto como embajador de EEUU en Honduras. Actualmente accionista mayoritario del bufete consultor de abogados representantes de HKND, corporación a la que se le ha dado, sin licitación, el proyecto de construcción del canal interoceánico de Nicaragua, que entre sus actividades actuales busca posibles inversores en países del campo imperialista; EEUU, Arabia Saudita, Kuwait. La pregunta es necesaria ¿Y el antiimperialismo?

El documento:


Robert S. Ford, el embajador de Estados Unidos en Siria actualmente instalado en Turquía, acaba de ser designado por el presidente Barack Obama como nuevo embajador en Egipto, donde sustituirá a Ann Peterson, quien pasaría al puesto de subsecretaria de Estado para el Medio Oriente.

Robert S. Ford, quien fue asistente del embajador John Negroponte en Bagdad, organizó en 2011 las primeras manifestaciones contra el presidente Assad en Siria. También trató, a menudo con éxito, de movilizar a los demás embajadores occidentales para que respaldaran a los «revolucionarios». Cuando los dobles vetos chinos y rusos en el Consejo de Seguridad de la ONU hicieron imposible concretar el proyecto de que la OTAN bombardeara Siria, Robert S. Ford implementó con el general David Petraeus la «solución nicaragüense», o sea la movilización de cientos de miles de Contras provenientes del mundo entero que emprendieron una guerra destinada a derrocar el régimen.

De ser confirmada por el Senado, la nominación Ford como nuevo embajador en El Cairo marcaría probablemente el principio del fin de la guerra contra Siria y el inicio de la guerra civil en Egipto. Los tres grandes ejércitos árabes (Irak, Siria y Egipto) serían así destruidos, lo cual dejaría el Medio Oriente y el norte de África bajo la dominación militar israelí.

Según lo previsto, una delegación de la Hermandad Musulmana debería ser recibida en los próximos días en la Casa Blanca, en presencia de diplomáticos turcos.

Egipto se halla en situación de fragilidad ante una posible operación de desestabilización, tanto por su situación económica y política como por la actual debilidad de su ejército que cuenta con 500 000 efectivos para 85 millones de habitantes mientras que la policía dispone de un millón y medio de hombres.


Red Voltaire

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