«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

sábado, 17 de agosto de 2013

No te vamos a olvidar, Camilita

Como ya hemos afirmado, las contradicciones en las que ha caído Camila, que no son nuevas ni propias de ella, sino que son un patrimonio muy extendido entre esos dirigentes que se olvidan de los principios cuando alcanzan poder, puede que respirados por el modo de vida de la burguesía; en cualquier caso ya fuera por falta de convicciones políticas firmes, ya fuera porque se le ofreció una candidatura, o por una suerte de neo-concertación; lo cierto es que independientemente del motivo el hecho es que ha sido neutralizada; pero no porque el enemigo ideológico lo haya hecho, sino porque ha caído bajo el peso de tus propias ambiciones, por el camino ha perdido la autoridad moral que le sostenía… Así hoy le vemos apoyando al “mal menor”.

¿Se olvidó Camila quién modificó la ley de educación? ¿Se olvidó quien dio brutal aplicación a la ley antiterrorista del dictador contra los mapuches? ¿Y de la cercanía con el imperialismo estadounidense?

El documento:


Por Jaime Peña D

Hola Camila. Años antes te decíamos, Camilita. Te admirábamos en la escuela. Veíamos tu foto y la compartíamos con mis compañeros. Eras como una gran Juana de Arco. Fuimos a hartas marchas, seguíamos tu legado. Tu coherencia. Tu consecuencia.

Me pasaron ene cosas a mí y a mis compañeros. Más de una vez recibimos palos en la calle. Nos sacaron la cresta. Íbamos a todo tipo de manifestaciones.

Nos encantaba eso que tú decías, eso de que “la imagen que nos queda en la retina es ver a todos los presidentes de los partidos de la Concertación y la Alianza de la mano junto a la Presidenta de la República, celebrando un acuerdo que excluyó todas las demandas de la Revolución Pingüina de 2006, traicionando nuevamente a una sociedad que clamaba por cambios estructurales en educación”.

Claro. Te referías a la ex-presidenta Michelle Bachelet. Y nosotros te aplaudíamos a rabiar.

¡Grande Camila!, exclamábamos al unísono.

Eras bakán eras la outsider.

"Nosotros somos oposición, somos un referente de izquierdas que constituye una alternativa a la Concertación”, decías y nosotros te aplaudíamos a rabiar, las manos nos quedaban moradas.

Bueno. A mí y a unos compañeros nos expulsaron de la escuela. “Por desordenados, por hacer paros”, nos dijo la directora.

Pero ¿sabes, Camila?

A nosotros no nos importaba, Estábamos contigo. Te creíamos todo.

Eso de que los partidos políticos nos engañaban.

Cuando decías que ni la Concertación ni la derecha servían a Chile, nosotros gritábamos all together, ¡Grande, Camilita!

Es cierto que por Internet a veces se inventan cosas. La primera vez que vi la noticia, no lo podía creer. Antes de subir a Facebook esa información de que te ibas con la Bachelet y que nos ibas a dejar a todos tirados porque te ibas a presentar candidata a diputada, comencé a chequear la información. Eso no podía ser verdad. Llamé al Joaco y a la Inés. También ellos estaban anonadados, no lo podían creer.

Como puede ser tanto esto de la política. Como la gente puede tener un precio tan bajo.

Durante el gobierno de Michelle Bachelet se cometieron los más grandes abusos contra los estudiantes. Recordemos que en ese período la tasa de interés para los créditos universitarios ascendía a 6%. Y tú, Camilita estabas en contra de ello. Nosotros nos encantaban la lucha que liderabas. Nos sacamos la cresta por eso.

Y de repente, te vemos en esas gigantografías, al lado de la persona que le hizo el mayor daño a la educación chilena.

El gobierno que tanto criticabas, el de Piñera, bajo los intereses a un 2%. Pero ahora tú, Camilita estás con ella. Nos dejastes tirados. Te fuiste con la persona que más dañó a la educación en Chile como lo fue Michelle Bachelet.

Por razones diferentes al pasado, no te vamos a olvidar, Camilita.


Somos Chilenos


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