«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 9 de julio de 2013

Lo que falló con Mursi fue su incapacidad de controlar el descontento interno



Entrevista a James Petras

Diego: Obviamente que el tema Egipto se roba todas las miradas, sabemos que el tema Evo Morales también es muy importante a esta hora luego de la última charla que mantuvimos el lunes. Pero queríamos arrancar por el tema Egipto, qué es lo que está pasando, si podemos darle a la gente algún elemento más de análisis para comprender la actual situación luego de que fue revocado el presidente Mursi y asumió ya incluso, pocas horas después, Adli Mansour. ¿Quiénes son los actores que están jugando y cuáles son los intereses que están en juego?

Petras: Es muy complicado porque hay varias fuerzas en juego en Egipto, no debemos confundirnos por el simple hecho de que hay millones de personas en las calles reclamando su renuncia.

Entre todas las fuerzas debemos distinguir a los militares que son una casta que han dominado al país por los últimos 60 años y que no tienen ninguna tinta democrática, siempre mandan a partir de decretos ejecutivos, y así nombraron al supuesto presidente transitorio. En todo caso la oposición incluía simpatizantes de la ex dictadura de Mubarak que están muy presentes. Tenemos a los liberales, el-Baradei que ganó el Premio Nobel, tenemos izquierdistas, estudiantes liberales y tenemos sectores socialistas.

Ahora, entre todas las fuerzas, los que ahora mandan son los militares y han cerrado los medios de comunicación que son de la oposición. Han nombrado al presidente, han fijado el tránsito hacia el nuevo gobierno, han fijado nombrar la comisión que va a hacer las enmiendas de la Constitución.

El Adli Mansour, el juez que nombraron, es una persona sin ningún respaldo popular, sin experiencia política, es una figurita que va a hacer lo que a los militares se les dé la gana.

Y más allá de eso, debemos entender que los militares en Egipto forman una casta. Es decir, tienen sus propias casas, sus country clubs, sus hospitales, sus escuelas, los altos militares reciben consultas de empresas privadas, tienen inversiones e influencia de las empresas públicas. En otras palabras, forman un Estado dentro del Estado. Debemos decir que una de las cosas que los militares están haciendo es defender todos estos privilegios.

Ahora, entre las masas populares que mencioné es muy complejo el panorama porque no hay una tendencia que domine. Los musulmanes todavía pueden influir sobre un 30% del electorado por lo menos, es un apoyo sólido y ellos están excluidos ahora. Eso me parece una señal de que todo no marcha bien. El ex presidente y sus seguidores están encarcelados actualmente.

¿Y cómo pensar en una transición en esta situación? Los países en Europa están divididos, Francia, Inglaterra apoyaron el golpe. Alemania, por lo menos el canciller llamó diciendo que están violando la democracia y puede perjudicar la posibilidad de un proceso democrático.

EE.UU. tiene un papel aquí importante, pero está en una situación compleja también, porque ellos apoyaban a Mursi y querían que Mursi trabajara con los liberales y los militares. Ahora, Mursi tenía su propia agenda, quería fortalecer al grupo musulmán a costa de los otros socios que Washington promovía.

En este momento, Washington está presionando con una coalición de musulmanes, liberales y militares. Ese es el proyecto al que está refiriendo Obama cuando llama rápidamente a convocar nuevas elecciones.

En todo caso, la situación no ha terminado, yo no sé cuál será la respuesta de los millones de musulmanes que todavía no han tomado posición. Pero las calles están llenas de soldados y carros blindados.


Diego: ¿Se puede decir que Mursi respondía a los mismos intereses que va a defender el ejército pero que era un socio errático en cuanto a quiénes elegía como aliados?

Petras: Sí, y también quería poner a su propia gente, más cercanos a la religión. Eso complicaba las cosas porque los militares no confían en los nombrados por Mursi, querían tener su propia autonomía, su propio control porque ellos controlan gran parte de la economía, como industrias militares.

Y una cosa más, Washington apoyaba a Mursi porque Mursi firmó el acuerdo con Israel de bloquear a Gaza, Mursi apoyaba la invasión de Siria, Mursi apoyó las fuerzas de OTAN contra Libia. En otras palabras, en la política externa Mursi era un aliado del imperialismo. Lo que falló con Mursi fue su incapacidad de controlar el descontento interno.

Y para el imperialismo los regímenes proimperiales son descartables cuando pierden control. Lo que vale para el imperialismo es defender la integridad del Estado, el aparato estatal. Aunque caiga Mursi, mientras tengan influencia en el estado siempre pueden hacer un recambio.

En este caso, cuando Mursi perdió el apoyo o por lo menos parecía que estaba temblando y las masas se estaban movilizando en la lucha extraparlamentaria, yo creo que al final de cuentas Washington pensó que era descartable y buscaron un recambio.


Diego: Hace no mucho fueron las elecciones en Egipto. ¿Cuál es el escenario que se le presenta ahora a quienes quieren establecer un nuevo régimen? ¿El de una nueva convocatoria a elecciones, el de un régimen sustitutivo con el ejército teniendo algún ministro adepto? ¿Cuál puede ser la salida política a la actual conducción de Egipto después de haber fracasado lo que habían impuesto que eran las elecciones abiertas?

Petras: Bueno, para mí hay 2 opciones. La primera es que los militares manden por un par de años o más, prolongan el mando militar supuestamente buscando diferentes pretextos de formar comisiones, limitar la participación de los musulmanes, desmovilizar a la gente de la calle, fortalecer su posición para cuando decidan negociar con los políticos civiles, cuando estén fuertes para imponer el orden que ellos buscan. Esta es la opción más militarista.

La segunda opción, con presiones de EE.UU., es que los militares garanticen la jerarquía y su posición privilegiada mientras permiten a los sectores más derechistas en la oposición civil formular la nueva Constitución y reagrupar fuerzas en una coalición, cortando sectores de musulmanes y también excluyendo sectores más izquierdistas, particularmente a los jóvenes que piden cambios socio-económicos.

El gran problema es que el nuevo gobierno que pueden formar va a encontrar los mismos problemas, estos militares corruptos van a quedarse con gran parte de la economía. Las medidas liberales van a provocar grandes protestas otra vez, por ejemplo, Mursi estaba tratando de terminar las subvenciones para conseguir un préstamo del FMI. Todos los descontentos socio-económicos no van a cambiar por un recambio entre seculares, liberales y otras fuerzas. En este contexto vamos a ver un tercer período de descontento. Primero contra Mubarak, segundo contra Mursi y tercero contra esta alianza liberal – militar que es la propuesta de EE.UU.


Diego: Para pasar en limpio, no cambia en absoluto la posición de Egipto en la región, es decir, van a seguir apoyando a los terroristas sirios...

Petras. Obviamente es la posición de los militares y los militares están firmes en apoyar el acuerdo con Israel contra los palestinos y seguir apoyando a EE.UU. en Siria. No hay que olvidar que los militares reciben 1,5 mil millones de dólares cada año de EE.UU. y eso influye mucho. EE.UU. tiene oficiales de inteligencia en todos los niveles del gobierno egipcio. Entonces, los militares están completamente entregados a EE.UU. que son uno de los principales actores en cualquier arreglo pos Mursi.


Diego: ¿Qué se puede esperar en los próximos días, revueltas populares, varios muertos como ha habido hasta ahora...?

Petras: No, yo creo que la oposición ahora queda dividida y van a desmovilizar. Primero, todas las calles están copadas por los militares con fusiles y carros blindados. Segundo, los derechistas que forman parte de las movilizaciones se van a casa. Tercero, los liberales están ahora negociando con los militares a ver si consiguen algunas concesiones. Queda la izquierda, los jóvenes, y ellos están también con ilusiones de que los militares pueden actuar en favor de sus intereses.

Entonces, yo creo que las movilizaciones van a parar o van a dejar estar en espera de lo que las cúpulas van a negociar.


Diego: Bien, Petras, le propongo cambiar de tema y hacer alguna referencia a lo que ha ocurrido con Evo Morales. ¿Qué reflexión se puede hacer con esto que ha ocurrido, con la negación por parte de varios países europeos a que transite por espacio aéreo el presidente de Bolivia y las repercusiones que están teniendo hasta ahora todos estos hechos?

Petras: Bueno, en primera instancia es un hecho criminal. Y fijate si el avión no hubiera conseguido aterrizar para cargar combustible y seguir el vuelo, sería asesinato. Si no puede bajar en Francia, ni en Portugal, España, Italia, eso es un atentado físico contra Evo Morales que tuvo que bajar de emergencia en Austria.

Segundo, obviamente, como todo el mundo reconoce, era la policía secreta y el presidente Obama que se mezclan este asunto. No simplemente buscando a Snowden, no sé si ese era el pretexto verdadero o simplemente un acto de intimidación a Evo diciendo: si vos decidís ofrecer asilo, es un ejemplo de cómo te vamos a castigar. Es una señal de intimidación, nosotros controlamos las vías aéreas y vamos a tomar represalias, no sólo contra Bolivia, toda América Latina queda bajo el garrote norteamericano.

Y las respuestas en América Latina, típicamente la de Venezuela positiva, crítica, y más o menos potable la respuesta de Cristina Fernández de Kirchner. Pero la demora de Brasil, la demora de Uruguay, no son buenas señales, es una respuesta bastante débil en vez de unificar y hacer una fuerte denuncia...


Diego: Sí, Uruguay esperó hasta el otro día...

Petras: Aún la respuesta de los grandes países como Argentina y Brasil es bastante débil. Yo creo que Evo debe ser defendido en todos los sentidos. Es una expresión del imperialismo del gran garrote y refleja lo que hemos dicho, que los servicios secretos de Washington y su manera de manejar la política externa es simplemente colonialista, utiliza la fuerza, la intimidación y es una cosa que no debemos tolerar.

Si no podemos viajar por avión, si un presidente no tiene esa seguridad, estamos tratando con terroristas, es como un acto de pirateo, tiene que bajar el avión, no tiene un lugar para bajar, hacen búsquedas acusando de apoyar delincuentes, todo es forma parte de la peor época del imperialismo.

Aparecen como lacayos. Portugal actuó como una colonia, España también, no tienen ninguna independencia, quedan muy desprestigiados. Hollande inventó la excusa de que era un error, que alguien se equivocó, etc. Porque realmente es una cosa muy vergonzosa que países que pretenden ser independientes actúan de esta forma con instrumentos puros y duros de la política externa de EE.UU. en un caso que tiene que ver con el espionaje.

Lo que están haciendo estos países es vergonzoso, a pesar que EE.UU. está haciendo espionaje contra ellos y el mensajero de esta denuncia es tratado como delincuente. Y los otros países afectados por espionaje vuelven a hacer el trabajo sucio para Washington, es difícil pensar en servilismo mayor que este de Europa.


Extractado por La Haine


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»