«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

viernes, 15 de febrero de 2013

Confesiones: el «comunismo» anticomunista


«Durante mucho tiempo cultivé la idea de que Yugoslavia era el «paradigma» autogestionario socialista —que Tito y compañía habrían construido—, creía que era lo más parecido al socialismo «utópico», una forma superior de la socialización de los medios de producción. Esta idea la construí en base a la lectura de documentos y referencias escritas en los ochenta por los ideólogos orgánicos del sandinismo, en la actualidad aún se puede leer algún rescoldo de aquellos argumentos —aquí encontraremos parte de las razones del porque nunca se practicó socialismo en los aspectos económicos—; con el tiempo y con el desarrollo de mis convicciones políticas fui encontrando peros en los planteamientos «autogestionarios» yugoslavos, no obstante no llegué a cuestionar frontalmente sus posiciones como ahora que he tomado conciencia objetiva del hecho (…) Hace muy poco —conversando con un buen compañero— que me di cuenta que hasta ese momento todo lo que había leído sobre los procesos económicos yugoslavos era versiones de terceros; por cierto, muy interesadas en la propagación del revisionismo yugoslavos al juzgar por la ausencia de la necesaria crítica materialista dialéctica. Desde ese momento me he dado a la tarea de explorar en la teorización desde los conceptos de los autores mismos, para corregir la confusión en la que incurrí asumiendo que ya la conocía; es así como llegué al revisionista Kardelj (...)El revisionismo yugoslavo no solo no es socialismo, sino que es enteramente capitalismo por otros medios, comparte con el maoísmo la negación implícita del marxismo-leninismo en lo concerniente a los procesos productivo y desarrollo de la economía socialista —sépase que la economía es el motor fundamental en la construcción del socialismo, sin economía socialista, esencial e integralmente socialista, no hay socialismo—. Incluso me atrevería a afirmar que más allá de simple revisionismo, se trata del más elaborado anticomunismo de cuantos he leído, entre tejido en eso que la prensa capitalista llamó en algún momento como los «razonables marxistas» yugoslavos. Permítaseme afirmar que el revisionismo —todos— es una fuerza contrarrevolucionaria». (Bitácora (M-L), 2013)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

«¡Pedimos que se evite el insulto y el subjetivismo!»