«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

jueves, 31 de enero de 2013

Derechos Humanos


«Considerados fundamentales e inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de origen nacional o étnico, nacionalidad, lugar de residencia, sexo, color, religión, lengua, ideología, etc; están interrelacionados, además de ser interdependientes e indivisibles; y son asumidos como fuente de derecho. La mayoría de las constituciones de los Estados burgueses los recogen, no obstante, solamente los países que suscriben los Pactos Internacionales de Derechos Humanos están obligados jurídicamente a su cumplimiento. En la práctica son relegados y subordinados a la superlegalidad determinada por los intereses de los poderes fácticos soberanos y suprasoberanos; por ejemplo: el Artículo 25 de la declaración de derechos humanos indica que «toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud, el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica…», esto no se cumple por la marginalidad creada por el sistema y que este requiere para su perpetuación; o por ejemplo la discriminación explícita contra determinados colectivos —es el caso de la discriminación a los rumanos recogida en las leyes de buena parte de los Estados de la Unión Europea—; también es el caso de los inmigrantes; e incluso lo que se conoce como el «Derecho Penal del Enemigo» aplicada bajo la quimera del «antiterrorismo». Vale saber que los derechos humanos surgieron como respuesta a los crímenes de los poderes de los Estados contra los civiles, especialmente de sus aparatos castrenses y policiales, es decir, están pensados para proteger a los civiles no a cuerpos militares o paramilitares». (Bitácora (M-L); Terminológico, 2013)

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