«Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar». (Karl Marx y Friedrich Engels; «Manifiesto del Partido Comunista», 1848)

martes, 3 de mayo de 2011

Matar a Osama para salvar a Obama


“América puede hacer lo que se proponga. Esa es la historia de nuestro país. Somos una nación, bajo Dios, indivisible con libertad y justicia para todos”. Barack Obama. 

Esas palabras adquieren toda la dimensión de la realidad de la nación más agresora, más imperialista de cuantas hay, siempre han hecho lo que han querido, han exterminado pueblos, naciones, democracias, repúblicas, instaurado dictaduras –siempre con el velado y servil apoyo de los países miembros de la UE-. Y es que el inquilino de la Casa Blanca apareció tras la cámara para clamar ante el mundo que “se ha hecho justicia”; y el pueblo estadounidense, ese que se encuentras totalmente alienado por los medios de comunicación y su gobierno, estalló en un frenesí incontenible de “demócratas” que se regocijan en la muerte, celebrando eso que el genocida George Bush ha denominado como “la venganza de los EEUU, la venganza de la democracia” -¿es eso justicia?-. Me pregunto, si estaba localizada la ubicación del sujeto más buscado del mundo desde el 2008 –según filtró Wikileaks-, no debía de haberse capturado vivo para proceder a impartir justicia desde los tribunales pertinente; presumo que si lo capturaban vivo podría abrir la caja de pandora que nos llevara a la verdad de todo lo acontecido alrededor del 11 de septiembre, unos hecho que aún continúan por esclarecerse.

Obama apuntó en su rueda de prensa que la “sigilosa” operación ejecutada por los Navy Seals, se realizó en la localidad de Abbottabad, a unos 50 km de la capital paquistaní, apuntando que se produjo un combate de unos 40 minutos en el que murieron otras cuatro personas; y que sus asesinos tenían el cadáver –luego dirían que lo tiraron al mar- que según los informes registraba un balazo en la cabeza –¿acaso un tiro de gracia?-, que además se había detenido a dos mujeres y algunos de sus hijos que seguramente ya estarán en algún agujero legal –cárceles secretas como Guantánamo- que conforman una de las mayores violaciones a los derechos humanos. Si pasó por alto recordar que este había sido un agente de la CIA, y que bajo ese paragua creó a los “talibanes” para combatir a los soviéticos en Afganistán, e incluso llegó a estar involucrado en la financiación de la contra nicaragüense, o que su familia fueron –no se sabe si aún lo son- socios de envergadura de la familia Bush.

No es difícil adivinar que tras este anuncio, hay dos objetivos reconocibles y bien definidos:

1. Remover de las principales noticias el asesinato del hijo de Muammar al Gaddaffi –quien no desempeñaba cargo político ni militar- y tres de sus nietos (infantes) –que demuestra que también hay objetivos civiles- , en un crimen brutal e injustificable, violando el derecho internacional pues intentan cometer un magnicidio, así como la resolución del Consejo de Seguridad que les ha permitido iniciar su campaña imperial en el norte de África.

2. La recuperación de la popularidad descendente de Obama –la más baja desde que es presidente- de cara a las próximas elecciones, de hecho ya está en campaña. Con este anuncio se evita que el ciudadano estadounidense dirija su atención hacia los problemas coyunturales de su sociedad.

Pero la guerra contra el terrorismo sigue en la agenda de las administración Obama –una guerra útil para los poderes supranacionales por la sencilla razón de que no se puede ganar, porque el enemigo es invisible-, es el único modo de continuar con la eliminación de derechos ciudadanos y de asegurarse un modo de justificar las intervenciones militares en contra de las soberanía de los pueblos: dijo que “el mundo siente alivio”, pero a la vez alerta de “ataques violentos en todo el mundo tras la muerte de Bin Laden”. Acaso es un alivio que se produzca un asesinato que por la naturaleza del sujeto asesinado pone en peligro a aquello a los que se presume o dicen quieren proteger. Hoy han matado al sujeto que ha justificado invasiones e intervenciones militares cuyo costo a alcanzado la mágica cifra de $ 1.200.000.000.000 –pérdidas para el ciudadano común y ganancias para la industria de la guerra (no solo armamentística)-, y que de hecho se ha saldado con un genocidio, recordemos que el número de muertes provocadas por las intervenciones desde el 2001 ya se aproximan al millón de muertos, sin olvidar la sustracción de los derechos civiles.

En fin, solo me parece un gran montaje publicitario repugnante alrededor del asesinato de un sujeto –sea quien sea-, que deja en entredicho las motivaciones que llevaron a la invasión de Afganistán; en donde el decidió concurso de la UE también le convierte en culpables; vean sino lo declarado por la Comisión Europea:

“no contradice –el asesinato como “justicia”- los valores y principios de la Unión Europea (UE), que aboga por la libertad, la democracia y el fin de la pena de muerte a escala mundial”. 

Hoy corroboramos lo que ya sabíamos, “vivo o muerto” en el lenguaje oficial de los EEUU y ahora de la UE, quiere decir "muerto"…

Bitácora (M-L)